Harry sonrio grandemente ante lo dicho por Lucius. Sabía que este momento llegaría, pero nunca pensó que sería tan rápido. Él puso que, como mínimo, tardarían dos semanas en discutir todos los aspectos de la guerra. Así que, sin borrar su sonrisa, se dirigió a uno de los suaves sofás verde plata.

-Dejando olvidado lo de la Amortentia, hablemos sobre la guerra.

-Te apoyamos - salto un chico moreno - No todos, pero si la gran mayoría.

-Claro, claro...eso ya lo suponía. - dijo con un movimiento de su mano quitandole importancia. - Primero que nada, hablemos de lo que esperan de este bando.

-Luchar por la Magia.

-Separarnos de los muggles.

-Por la pureza de la magia.

Fueron muchas respuestas que Harry oyo en la habitación. Una pequeña vista a las escaleras le hizo darse cuenta que los supremacistas a la sangre estaban también atentos a lo que acontecería aquí.

-Si, lucharemos por todo eso. Por crear un mundo mejor para magos y también para muggles.

Andromeda se movio en su asiento y miro a Harry con ojos brillantes.

-Creo que deberiamos comenzar por los squibs. Todos ellos son mágicos, pero aun así son denegados de sus familias y enviados al mundo muggle.

-Como muchos ya saben, los squib tienen magia, pero tan poca que no pueden ser capaces ni de hacer un hechizo, pero eso no los hace menos importante. Hay trabajos en el mundo mágico que no necesitan del uso de la magia.

-Por ejemplo ser profesor de Historia de la Magia - murmuro un chico por lo bajo.

-Correcto, es una de las primeras cosas que cambiare aquí en Hogwarts y tal vez ponga a un squib que sepa suficiente sobre el mundo magico.

-¿Qué hay de las Artes Oscuras?

-¿Artes Oscuras? No se que es querida, para mi todo es magia por igual.

La niña sonrio grandemente.

-Pero como todos en esta sociedad siempre separan lo bueno de lo malo, tal vez ponga clases de Artes Oscuras también.

Todos comenzaron a cuchichear acerca de ello y Harry le dio unos minutos para que se tranquilizaran.

-Lo otro es acabar con las costumbres muggles y crear una clase sobre costumbres del mundo mágico, para todas aquellas personas que les sea desconocida esa parte de la magia.

- ¿Y estudios muggles? - dijo Raymond Nott con una mueca. El chico apoyaba su causa, pero aun seguía creyendo que los muggles eran seres inferiores.

- Se dejara. Lo mejor es siempre conocer a nuestro enemigo.

Todos asintieron solemnemente y la conversacion comenzó a llamar la atención de muchos chicos que se encontraban en las escaleras. Los cambios parecían una gran mejora para todos y, al parecer, sin mucha sangre y perdida en el medio.

-Pero nuestro mayor problema no es las reformas que queremos hacer en el mundo mágico, sino quienes nos impiden llegar a la cima...Lord Voldemort y Dumbledore.

Todo se quedó en un silencio sepulcral y no solo porque haya dicho el nombre del mago más oscuro en todos los tiempos, sino porque no sabían como vencer a magos tan poderosos.

-Este no sera un problema que resolveremos en unos meses. Lleva tiempo y planificación. Lleva conseguir aliados que apoyen nuestra causa. Por esa misma razón, iniciaremos con las criaturas mágicas. Seres que se ven repudiados del mundo mágico cuando claramente muchos de ellos pertenecen a este más que nosotros...¿Algo que agregar Regulus?

-¿Qué criaturas escogerás?, o peor aún,¿cómo piensas traer a las criaturas hacia nuestro bando?

Regulus estaba realmente pálido. Nadie entendía por qué. Solo eran unas criaturas. Tal vez los hombres lobos, que cuando lo miras desde un punto de vista te das cuenta que no son tan malos como te lo pintaban. Pero Regulus -Buenía a su mejor amigo, el sabía de lo que era capaz.

-Bueno, estoy seguro que alguno de ustedes podra realizarme una lista con todas las criaturas mágicas y podremos vernos más adelante para discutirlo.

Un chico de cuarto año, amante de las criaturas mágicas y que deseaba ayudar a la causa, se mostro voluntario para hacer una pequeña lista y con el grado de peligro de cada animal y como podrían traerlo a su bando. Harry a veces se preguntaba porque el muchacho no termino en Ravenclaw.

-El otro problema serían las demás casas de Hogwarts. Si todos somos Slytherin pensaran que queremos unirnos a Quien-tu-sabes.

Narcissa explicó el problema que muchos ya tenían en mente. Pero a Harry lo que mejor le hizo sentir fue que no le llamo el Señor Oscuro, y esos eran puntos a su favor.

- Ravenclaw sera fácil. Ellos van en busca del conocimiento. Unos cuantos libros antiguos y el acceso a nuevos tipos de magia y los tenemos con nostros. Hufflepuff siempre piensan por el bien de los demás, asi que deberiamos demostrarles que nuestro bando traera cosas buenas a la sociedad. Gryffindor sera un pequeño problema, ya que ellos idolatran a Dumbledore, pero si seguimos contando secretos del Director estoy seguro que podremos tenerlos en nuestro lado.

Todos se sorprendieron y se sintieron importantes al ser los primeros seguidores del chico. Incluso Mulciber se encontraba un poco más interesado en todo lo que estaba sucediendo y como las cosas iban a proceder. Intento alertar a Su Señor en un momento, pero cuando comenzo a escribir la carta un dolor agudo, peor que la maldición Cruciatus, subio por todo su brazo. Era como un corrientazo y luego como si fuera fuego ardiendo. Cuando solto la pluma pudo volver a respirar tranquilamente y sin dolor. Desde ese momento no volvio a intentarlo y le aconsejo a los demás sangre puras que no lo intentaran. Aunque muchos fueron tan estúpidos para hacerlo.

-¿Qué haces en Hufflepuff Harry? - pregunto Regulus mientras reia suavemente.

-Solo es una cuartada Regi. - el ojiverde le guiño un ojo.

Todos se quedaron pasmados. Ya sospechaban que el chico podía ser un Slytherin, pero tal vez el Sombrero vio algo de Hufflepuff en el para ponerlo en esa casa. Que el chico aceptara libremente que no era un Hufflepuff era algo sorprendente. Una serpiente disfrazada de tejón, y nadie pudo evitar reirse.

-Bueno chicos, tengo que retirarme, no quiero llamar la atención del Director. Espero esa lista de Criaturas Mágicas. Volveremos a reunirnos pronto.

-¡Te vemos en la reunión de Slughorn! - grito Andromeda.

Esa frase hizo gruñir a Harry mientras Lucius le ponia nuevamente una cinta en sus ojos. Muchos de los que conocian a fondo al ojiverde rieron porque sabían que el chico no queria ir, pero el necesitaba ganarse no solo la confianza de los profesores sino de todo el alumnado.

Caminaron por los pasillos vácios hasta cerca de la sala común donde Lucius lo dejo ir. Cuando llego a su cuarto se dio cuenta que todo estaba saliendo mejor de lo esperado. Y que en una semana una gran parte de Slytherin apoyaba sus ideales, aunque tenía que tener cuidado con Mulciber y Umbridge. Además, de que recuerda vagamente que Barty Crouch Jr. estaría en su tercer año en Slytherin.