Resumen:Los monstruos son reales y uno de ellos en particular cubrirá toda la ciudad con un manto oscuro provocando que la humanidad se vea bajo una gran amenaza que los dañara irreparablemente. Las esperanzas se pierden, las mentes se destruyen y este monstruo hará lo que sea por salvar al mundo de sí mismo sin saber que en realidad lo está destruyendo. Clarke Griffin intentará por todos los medios mantener la luz encendida dentro de la oscuridad, pero cuando las sombras lo cubran todo a su paso, ella descubrirá secretos que jamás creyó posibles de existir. Ahora, con las horas contadas, todo lo que puede hacer para detener a la gran amenaza se verá reducido a nada si pierde el camino que la ha llevado hasta donde se encuentra de pie ahora. El mundo peligra y su propia mente, ya perdida en las sombras, deberá ser recuperada por el deseo de sobrevivir y de proteger a otros.

~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.


~ OSCURA PESADILLA ~

35
En las alcantarillas de lo desconocido

De todas las personas en el mundo a las que podía robarle, John Murphy jamás espero que un agente federal fuera su víctima de robo. Aún no comprendía el por qué habían salido corriendo, pero seguramente se debía al hecho de que Bock podría haber visto la tarjeta de identificación del DPA.

DPA.

No. Realmente aún no comprendía.

La muchacha frente a él se detuvo de golpe volteando a verlo, alzó la ceja y luego entrecerró los ojos.

– ¿Por qué te estaba pidiendo dinero? ¿Te estaba extorsionando?

– Técnicamente – Él movió los brazos y gruñó – Digamos que le debía dinero y por cada día que me retrasaba los intereses subían hasta que era difícil conseguir yo solo el dinero. Jamás espere que la única persona que cargara con el dinero suficiente para pagar fuera un Agente Feredal.

Clarke lo miró con los ojos entrecerrados y luego siguió caminando – Arkadiano.

– ¿Qué?

– Los Federales son el FBI. En el Arca los agentes del DPA son llamados Arkadianos, los cuales son Agentes Especiales y se presentan para diferentes categorías dentro de la Arkadia.

– Bueno, tu tarjeta solo dice DPA.

– Es porque es la tarjeta del casino. Un timbre más y me darán un almuerzo gratis – Dijo la muchacha mientras sacaba la billetera sosteniendo el reloj linterna en su boca, se quitó el reloj de la boca y abrió la billetera para sacar la tarjeta y mostrársela al muchacho.

El chico recogió el pequeño plástico observando nueve sellos diferentes. Las letras DPA escritas con color dorado se encontraban en grande y de fondo mientras que los dibujos mostraban casillas timbradas y en la última casilla decía "Almuerzo gratuito".

– Woah, debe ser genial tener tantos privilegios.

– Lo dice el que le ha robado a un agente del DPA.

– Hey, no es como si yo hubiera sabido antes que lo eras, ¿y por qué nos siguieron?

Nuevamente se detuvo para mirar al chico – Supongo que fuiste tan idiota como para no mirar el dinero que estabas entregando, ¿cierto?

– ¿Qué quieres decir?

Clarke le mostró la billetera para que el chico pudiera ver lo que había dentro. El chico tomó el objeto con cautela y saco un billete de los pocos que quedaban, observándolo bajo la luz de la linterna y sorprendiéndose de encontrar un papel delgado y frágil, nada parecido al del dinero real, y con un color desgastado y más pálido que el original.

– ¿Dinero falso? – Él alzó una ceja con incredulidad, pero no sorpresa – ¿Por qué un federal tendría dinero falso?

– Arkadiano – Corrigió ella – No es falso. Es dinero del monopoly.

– ¿Por qué cargas con tanto dinero de un juego?

– Porque me acabo de hacer millonaria después de comprar uno de los terrenos de mi novio – Ella respondió como si fuese un tema obvio. La chica continuó caminando mientras recogía la billetera nuevamente – El juego aún no ha terminado así que estoy manteniendo el dinero donde ellos no lo puedan encontrar.

– Woah, eso es realmente interesante – El muchacho dijo con poco interés mientras continuaba caminando. El sonido de sus pasos hacía eco por toda la alcantarilla y el silencio comenzaba a volverse abrumador. Poco a poco sus narices comenzaban a acostumbrarse al olor que provenía de las aguas con putrefacción y posiblemente otros desechos en los cuales él no quería pensar.

– Entonces, Murphy, ¿cierto? – Volvió a hablar chica nuevamente – ¿Alguna razón por la cual decidiste robar en lugar de trabajar para pagar la deuda?

El chico la miró con interés – Ninguna en particular. Es más fácil.

– Por supuesto que lo es – Clarke murmuró entre dientes.

– ¿Qué pasa contigo? – Él habló – ¿Vas a arrestarme por intentar robarte? Ni siquiera sé tu nombre. ¿Cómo debería llamarte? ¿Princesa?

– No me llames así – La muchacha dijo mientras se detenían en una esquina con tres caminos diferentes. Echó un vistazo a los tres y miró el suelo buscando alguna piedra o algo que poder lanzar para ver cuál tenía salida y cuál no – Mi nombre es Clarke Griffin.

El muchacho entrecerró los ojos mientras la miraba con una mueca despreocupado. Sus pies se arrastraban por el suelo y creaban eco en todo el oscuro túnel por el cual se encontraban caminando. A duras penas podían ver algo gracias a la linterna en el reloj, ya que a pesar de que el camino estaba iluminado, en su mayoría había muchas sombras.

Echó un vistazo hacia su brazo haciendo una mueca, quejándose en voz alta por el ardor y causando que la muchacha lo mirara una vez. No le dijo nada, tampoco parecía preocupada por él y ciertamente lo agradecía.

– Sería genial si tu reloj tuviera un gps.

No respondió. La muchacha llevó el reloj a su boca para sostenerlo nuevamente mientras con su mano izquierda arrancaba un trozo de la tela de su camisa manchada con las putrefactas aguas que los habían bañado al momento de caer. Ella se detuvo y le señaló al muchacho acercar su brazo para poder atar la tela con fuerza en la herida. Él se quejó con más fuerza cuando la muchacha finalmente ató el nudo incrementando el ardor. Lucho por querer quitarse de encima, pero ella lo detuvo y se quitó el reloj de la boca.

– Detendrá el sangrado, si te lo quitas ahora seguirás perdiendo sangre y comenzaras a marearte.

Asintió forzadamente.

Y siguieron caminando.

– Agente Especial y doctora, eh – La muchacha alzó una ceja mientras él sonreía – ¿Qué? No dije Federal…

– ¿Cómo sabes lo de doctora? – Ella preguntó con recelo.

Él se burló – He tenido mala experiencias con los médicos. Tú tienes la misma mirada de ellos a la hora de ver una herida.

Vio a la chica lamerse los labios, pero no dijo nada más. El silencio continuo su rumbo sin que alguno de los dos dijera algo más. Mientras que Clarke parecía interesada en querer sacarlos de ahí, Murphy no dejaba de maldecir la suerte que estaba teniendo en esos momentos. De todas las personas de este mundo él había tenido que robarle a un Agente del DPA.


Monty torció el gesto mientras miraba el reloj de la pared tamborileando los dedos sobre la barra. Su amigo se encontraba limpiando el mesón con un viejo trapo mientras comentaba viejas anécdotas sucedidas en el bar, pero el muchacho ya había dejado de prestarle atención hacia al menos tres minutos atrás cuando el tiempo comenzaba a moverse tan rápido que él ni siquiera había notado que llevaban casi una hora en el bar.

– Juro que lo mataré cuando lo encuentre – Se escuchó un golpe en la puerta sacándole de sus pensamientos. Monty alzó la mirada hacia tres hombres que acababan de entrar en el bar con tanta brusquedad que la gente se hacía a un lado para no cruzarse con ellos, se dirigieron a una mesa vacía en un rincón y un mesero se acercó a ellos con una mirada calmada.

– Parece que tienes gente de mala muerte aquí – Murmuró él echando un vistazo a los tres hombres con una expresión calmada.

– ¿Quién? ¿Bock? Sí, esa es una forma de describirlo – Jasper se encogió de hombros – No es alguien con quien te gustaría meterte, por suerte lo tengo controlado.

– ¿Eso te parece? – Monty alzó una ceja al ver al tal Bock, quien supuso que era el hombre de en medio de los tres y el más grande de ellos, recoger una jarra de cerveza y bebérsela de un solo trago – A mí no me parece el tipo de persona que respetaría tu bar.

– No le hagas caso – Jasper dijo colocando una jarra frente a él.

– Creo que Clarke se está tardando demasiado – Murmuró él mirando nuevamente el reloj – Dónde habrá ido.

Jasper se encogió de hombros – Probablemente a buscar su billetera.

Monty lo miró con curiosidad – ¿Qué quieres decir?

– El chico que choco con ella, Murphy, es un ladrón experimentado. Aunque apuesto a que él no hubiera imagino que le estaba robando a un Agente del DPA.

– Entonces: matones, ladrones y drogadictos, ¿algo más que necesite saber amigo? – Monty lo miró con una sonrisa divertido.

El muchacho sonrió ampliamente soltando un silencioso "pop" con sus labios mientras le guiñaba el ojo – Nada que un Arkadiano tenga que saber.

Monty se burló mientras rodaba los ojos.

– De todos modos, Murphy no es un mal sujeto. A veces viene y bebe un poco, aunque tiene una gran deuda tanto aquí como ahí – El chico señaló con el mentón al tres de hombres – No sé mucho sobre él, pero tengo entendido que no roba por codicia, simplemente lo hace para sobrevivir. Es un idiota, le he ofrecido quedarse aquí en el bar pero nunca hace caso. Tendrá sus razones.

– Casi siento pena por él – Monty murmuró – Le ha robado a Clarke, ella es otra idiota más – Se rió fuertemente – Pero tiene un buen corazón…

– ¿Sí? Esperemos que se compadezca o Murphy irá a prisión…

– Volviendo al tema, Jasper…

– Amigo, te lo juro… no tengo idea de que me estás hablando – Él alzó las manos y presionó el puente de la nariz – Lo admito, tuvimos un problema de drogas aquí y la policía llegó, se llevaron todo y confiscaron algunas cosas de mi bar, también arrestaron a las personas, pero las… descripciones – Susurro tan suave que su Monty no hubiera estado frente a él no lo habría oído, ni siquiera sentado una banca al lado – que me has dado no son ni de cerca parecida a las que los consumidores presentan. Todas las drogas son iguales, es difícil saber si esa droga específica que buscas se ha vendido aquí o no.

Monty apretó los puños con fuerza – ¿Recuerdas quién fue el policía que se hizo cargo de la redada?

Jasper se burló con más fuerza que antes – Ya quisieras…

– Necesito algo que pueda servirme.

– Mira, no recuerdo mucho de esa noche, yo también estaba drogado, ¿está bien? Si era lo que querías oír, ya lo sabes. Quiero ayudarte, pero no recuerdo mucho de esa noche y ciertamente no recuerdo a ningún cliente que pudiera tener esas descripciones, por ende no puedo ayudarte. Sin embargo, si llego a recordar algo, te lo diré, lo prometo. – Él dijo con calma señalando la jarra – Invita la casa…

El muchacho sacudió la cabeza mientras acaba la billetera – No, esta vez pagaré lo mío, pero gracias. En serio sería muy importante si llegas a recordar algo.

– Menuda mierda estará hecho si intentó pagarte con dinero de un tonto juego – Una voz burlona hizo que Monty volviera a mirar a los tres de atrás con interés – ¿Quién juega Monopoly en estos días?

– No me importa, solo sé que cuando lo pille va a desear nunca haber nacido.

– Bueno, es un cobarde, pero si quieres hacerle daño sabes cómo hacerlo – Uno de los tres hombres miró a Bob con una sonrisa muy ancha – ¿Qué es lo que Murphy ama más?

Monty se tensó al escuchar la conversación, fijando su mirada en el billete falso con la memoria del pasado donde una noche de juegos se convirtió en una verdadera disputa para el Imperio Griffin y los Terrenos Blake que se encontraban a un pie de la banca rota. Las acciones habían sido compradas por el Imperio y todo el Terreno despareció siendo absorbido por los Griffin. El dinero fue guardado en la billetera de la muchacha cuando Bellamy había intentado robarle después de que ella se negó a darle prestado ya que como estaba en bancarrota no iba a lograr salir de ahí. Octavia se había quejado mucho con su hermano por la mala inversión que había hecho mientras Madi contaba el dinero con una gran sonrisa esa noche. El juego había quedado paralizado cuando el reloj marco la una de la madrugada por lo que el equipo había decidido que terminarían otro día.

Su corazón latió.

– Debo irme. Avísame cualquier cosa – Intentó mantenerse en calma y lo primero que hizo al salir del bar fue buscar con la mirada a Clarke por todos lados, pero cuando la chica no apareció en su radar visual imagino que algo había sucedido.

Se subió a la camioneta y envió un mensaje al teléfono de Clarke descubriendo que se había quedado en el asiento tirado por lo que envió otro mensaje a Raven y luego condujo lejos.

Si su intuición era correcta, quizá Clarke ni siquiera estaba cerca de la zona en donde se encontraba el bar de Jasper.


– ¿Quieres dejar de hacer eso por favor? Es molesto.

– ¿Qué?

– Mirarme. Se siente como si intentaras leer mi alma, así que voy a ahorrarte el trabajo, no la tengo.

– Supongo que somos dos sin alma – Ella dijo despreocupadamente mientras continuaba caminando – Tienes buenos ojos para ser un ladrón cualquiera.

– Necesito escanear bien a mis víctimas.

– Y aun así decidiste robarle a un Agente del DPA.

Murphy se encogió de hombros despreocupado – Una mala de diez no está mal.

La chica no dijo nada, simplemente lo miró con una ceja alzada y luego levantó la mirada hacia arriba cuando vio unas escaleras. No estaba segura de cuánto tiempo llevaban caminando, pero seguro que era una buena cantidad.

– Parece que está cerrado.

– No esperes que encontremos alguna alcantarilla abierta.

– Tal vez debiste pensar en eso antes de lanzarnos ahí.

– Salve tu vida.

– Te recuerdo que no necesitaba que lo hicieras.

– ¿Qué ibas a hacer? Mostrar tu placa y esperar a que ellos nos dejaran solos. Tú fuiste quien decidió huir.

– No planeaba lanzarme por una alcantarilla – La muchacha le entrego el reloj al chico y luego se acercó a las escaleras – Alumbra arriba, intentare abrirla a golpes.

– ¿Estás loca? Las tapas de alcantarillas están hechas de hierro, pesan una barbaridad.

– Algo debemos intentar.

– No creo que romperte el brazo sea la solución.

– ¿Quieres hacerlo tú entonces? – Ella se encontraba en lo alto de la escalera mirándolo con una ceja alzada.

Murphy la miró con una mueca sacudiendo la cabeza lentamente mientras la veía comenzar a golpear la tapa.

– ¿Por qué las mujeres son tan tercas? Estaremos aquí atrapados un buen rato, deberíamos esperar y ver si alguien nos viene a buscar.

– Estamos en una alcantarilla, nadie vendrá a buscarnos.

– Bueno, eres un Arkadiano, alguien debería estar buscándote.

La muchacha siguió golpeando el metal creando un fuerte eco en todo el lugar causando que la voz de Murphy cada vez se escuchara más opacada por el ruido. Se detuvo un momento, cansada y luego miró al chico nuevamente.

– Probablemente pasen horas antes de que noten que he desaparecido – Ella volvió a golpear el metal – No es que estuviéramos en una misión, simplemente estábamos recolectando información. ¿Qué hay de ti?

– ¿De mí? – Murphy se tensó poco antes de dejarse caer al suelo. La luz de la linterna se tambaleo antes de volver a alumbrar a la muchacha que se encontraba en la parte superior de la escalera de hierro que se encontraba en la pared hecha de anillas de metal.

– Alguien debería estar preocupado por ti, ¿no es así? – Ella gruñó dejando de golpear. Su mano estaba roja, pero Murphy no podía decir si ya comenzaba a sangrar por tantos golpes o no. Simplemente vio a la chica comenzar a bajar las escaleras – Habrá que continuar caminando.

Sacudió la cabeza cansado – Estas loca…

– En algún momento tenemos que salir de aquí y no me voy a quedar a averiguar cuánto tiempo pasará antes de que alguien se dé cuenta de que estamos aquí – Ella miró hacia adelante por donde habían caminado y luego señaló una dirección – Intentemos por la izquierda…

El muchacho bufó con fuerza mientras observaba a la muchacha caminar nuevamente en otra dirección. No tenía ni idea de en dónde se encontraban, qué había sobre sus cabezas, pero sabía que caminar no iba a ayudarlos en nada. Las alcantarillas de la ciudad estaban cerradas por una razón y aunque a él no le interesaba saberla estaba seguro de qué debido a dicha razón no iban a encontrar ninguna abierta. Había huido de Bock "ojo ciego" en un intento desesperado de sobrevivencia y no tenía ni idea de lo que pensaba al momento de ver la única alcantarilla de la ciudad completamente abierta para poder lanzarse y escapar de su agresor. Todo lo que Murphy sabía era que tenía que huir de ahí.

Pero tenía el peor acompañante de todos.

– Estoy seguro de que será más fácil para alguien encontrarnos si no nos movemos.

Ella no respondió por lo que él alzó una ceja con un fuerte resoplido. Ella no iba a escucharlo, eso era claro.

– Está bien – Él gruñó volviendo a caminar – ¿Qué hacía un Agente Especial en un bar como aquel?

– Es confidencial.

– Vamos, estamos en este problema juntos…

La chica no dijo nada, simplemente guardo silencio mientras continuaban caminando hacia algún sin rumbo alguno. Murphy supuso que, si no podían salir de ahí, al menos moverse era mejor que quedarse en un solo lugar. Podía oír ruidos raros y estaba seguro de que debían ser ratas. El pensamiento le hacía estremecer.

Se detuvo un momento mirándolo con los ojos entrecerrados – De hecho… – Presionó sus labios hacia un lado – creo que puedes ayudarme con lo que busco.

– Bien, son cien dólares por servicio.

– ¿Qué tal si me ayudas con la información que busco y a cambio no te entrego a la policía por el robo?

– Supongo que es el mejor trato que voy a recibir – Resopló nuevamente – Vivo en las calles así que supongo que puedo serte de ayuda, pero hey, no iré a prisión por robar tu billetera así que ese es el trato.

– Nadie se enterará entonces – Ella sonrió y por un breve momento Murphy sintió atracción ante el brillo en sus ojos. Parecía que la muchacha había conseguido lo que quería y a su vez estaba más que encantada con la situación – Estoy buscando a algún proxeneta en especial o algún comprador.

– Las drogas no son lo mío.

Sus ojos volvieron a brillar bajo la linterna – ¿Estás seguro?

Rodó los ojos – Conozco a algunos. ¿Qué con ellos? ¿Buscas a Diggs, a Timo o a Xin?

Frunció el ceño volviendo a caminar – ¿Realmente los venderías solo para no ir a prisión?

– No tendré condena alguna y francamente, no me interesa que suceda con ellos. Soy un ladrón, no me gano la vida honradamente de ninguna forma. Si a eso se le puede llamar honrado – Se encogió de hombros – Además, fui engañado por uno de ellos, irónico verdad. Desgraciado, se quedó con mi dinero.

– El proxeneta que busco es diferente. Su droga es peligrosa, si la ingieres una vez no puedes dejar de ingerirla.

– Eso es lo que tienen todas las drogas.

La muchacha se detuvo un momento para mirarlo – No realmente. Cuando ingieres una droga y dejas de tomarla tu cuerpo pasa por abstinencia. La limpieza es dura y puede ser muy mala para una persona, es por eso que normalmente se necesita un tratamiento adecuado antes de hacerlo por la fuerza. Sin embargo, esta droga es peligrosa porque si la dejaras de ingerir puedes acabar con tu vida. Es veneno.

– No creo haber visto nada así.

– Lo sé – Ella dijo con calma mientras volteaba a mirar nuevamente hacia adelante. Sus pasos hicieron eco en todo el túnel y las gotas de aguas mezcladas con el sonido de las ratas moviéndose en la oscuridad creo un ambiente bastante perturbador para ambos – Sabía que no podrías ayudarme con lo que busco.

– Eso significa que iré a prisión – Él gruñó con fuerza mientras arrastraba los pies y movía la cabeza señalando con la mirada el techo – Fantástico…

– ¿Por qué vives de los robos en lugar de buscar un trabajo? – Ella preguntó.

– No todos tenemos la educación necesaria para conseguirlo, princesa.

– Te dije que no me llames así – Sacudió la cabeza con una expresión dura, pero un tono de voz tan suave que no encajaba con aquella expresión – Entonces creciste en las calles…

– No es una historia que contar – Dijo él despreocupado – Mi padre era un ladrón, yo soy un ladrón, mi hijo será ladrón. Ese es el oficio de mi familia.

Ella rodó los ojos mientras metía una de las manos en el bolsillo de su chaqueta y con la otra aún sostenía el reloj con la linterna. Murphy no lo dijo en voz alta, pero le preocupo por un momento que la linterna fuese a apagarse en cualquier momento.

– Esa no es excusa para robarle a otras personas.

– No soy Robin Hood – Él se encogió de hombros – pero tampoco robo por codicia.

La muchacha frunció el ceño mientras detenía sus pasos. Su mirada se dirigió hacia el bolsillo de su chaqueta y se quedó plantada unos minutos mientras Murphy alzaba la ceja con curiosidad. Lentamente vio a la chica sacar de su bolsillo un pequeño objeto que sostenía entre sus dedos, tan pequeño y apenas perceptible que él tuvo problemas para identificar el objeto.

– ¿Qué…?

– Raven… – Murmuró ella alzando el objeto. Parpadeaba una luz verde y roja de forma intercalada y el símbolo universal de "power" pudo ser identificado ante los ojos del chico.

– Una amiga tuya, supongo…

– Sí – Ella murmuró sin dejar de mirar el objeto. Su expresión debía haberse alejado millones de años luz porque claramente se había perdido en sus pensamientos. Tuvo que pasar otro minuto antes de que ella decidiera guardar el objeto y continuar caminando hacia el frente. Murphy solo la miró preguntándose qué acababa de suceder.


Cuando Monty había entrado en el laboratorio de Raven horas más tardes se había sorprendido de encontrarse al resto del equipo completamente inundado de miles de papeles. Muchos documentos se esparcían por todas partes, desde los mesones hasta el suelo y quizá hasta sobre los monitores, lo que era sorprendente a decir verdad. La sorpresa inicial fue reemplazada por un suspiró despreocupado mientras dejaba el celular de Clarke en la mesa más cercana. Ahora, Raven se encontraba frente a los monitores tecleando a gran velocidad en su pilar de luz al cual con cariño había apodado "Reyes Tech" pese a que no tenía otra función que ser la computadora principal de todo el laboratorio.

– Está bien, veamos, el COMM está muerto – Ella murmuró señalando los monitores – No responde a ninguna llamada o al gps.

– Tal vez está apagado – Bellamy dijo cruzado de brazos – Cuando Monty se lo entregó lo metió al bolsillo.

– Incluso si estuviera apagado, debería ser capaz de encontrarlo por GPS. No son frágiles así que es raro que esté completamente muerto. Los cree tomando en cuenta cualquier situación que pudiera presentarse durante las misiones: golpes, caídas, agua, sudor. Es bastante raro que esté muerto.

– ¿Entonces no hay forma de saber en dónde está? – Octavia alzó la ceja con curiosidad.

– Tal vez deberíamos esperar a que aparezca por sí sola – Raven se encogió de hombros – No puedo hacer nada sin el COMM.

Bellamy sacudió la cabeza – ¿Y si algo le sucedió?

– Debía estar muy distraída para dejar su teléfono en la van y no usar el COMM, ¿cierto? – Octavia lo miró con seriedad – Dudo mucho que algo le pueda suceder. ¿Tenía su pistola al menos, Monty?

– No lo sé – Él se encogió de hombros – pero es probable que Bellamy tenga razón. Cuando estaba en el bar escuche a unos hombres hablar de la persona que le robo la billetera a Clarke, es probable que vayan tras él y probablemente…

– Clarke esté con ese chico – Bellamy terminó por él.

– Exacto.

Bellamy respiró hondo – Está bien, Octavia tiene razón, Clarke no es una niña e incluso si está en problemas sabrá salir de ellos. Tiene su pistola con ella así que… tendremos que esperar a que aparezca.

– Tendré que revisar los COMM para ver cuál es su defecto – Raven reviso su propio instrumento de comunicación con una mueca molesta antes de parpadear y mirar a Bellamy con el ceño fruncido – Hey, ¿ella aún tiene su reloj?

– ¿El de su padre? – Bellamy alzó una ceja – Sí, lo tiene consigo, jamás se lo quita, ¿por qué?

La chica comenzó a teclear nuevamente en el pilar y en pocos segundos un punto rojo parpadeante apareció en el mapa que se encontraba proyectado en los monitores. Una sonrisa cruzó sus labios.

– GPS – Ella dijo señalando.

– Las modificaciones que hiciste – El rostro de Bellamy se ilumino con una sonrisa.

– Woah, ¿de qué estamos hablando? – Octavia alzó la ceja.

– Cuando Clarke entró a la Arkadia y formamos Skaikru me tome la libertad de mejorar su reloj. Estaba bastante dañado y ni siquiera funcionaba ya que estaba detenido. Ella se molestó conmigo, pero al final valió la pena. Añadí un par de funciones al reloj: linterna, comunicadores, gps y aunque no lo creas… dardos tranquilizantes. ¿Qué? No me mires así, pareció una buena idea en el momento. – Raven se encogió de hombros – De todos modos, lo único que no hice fue hacer que el tonto reloj funcionara. Ella se molestó conmigo y me pidió por favor quitarle la función de la hora, lo que es inútil para un reloj si no avanza, pero lo hice y jamás uso ninguna de las funciones. Ni cuenta pasos, ni cardiograma, ni latidos ni nada. Un desperdicio si me lo preguntas.

– ¿Por qué no tengo algo como eso? – Frunció el ceño la muchacha con curiosidad.

– Después de que Raven modificara el reloj, Clarke se enfado y le pidió que no hiciera nada con ninguno de los relojes de cualquier otro miembro. La idea de tener un dardo tranquilizante en sus manos debía ponerle de los nervios, nunca lo ha usado hasta donde sé – Bellamy dijo con seriedad – sin embargo, el resto de funciones parecía una tontería dado que teníamos los COMM.

– La linterna es una buena idea y la señal de auxilio también lo es – Raven se encogió de hombros.

– Para eso están los celulares – Monty dijo señalando el celular de la chica desaparecida.

– Eso mismo dijo ella – Se burló Raven – Me alegra no haberle quitado ninguna de las funciones. Ahora podremos saber en dónde se encuentra.

Octavia sonrió con codicia – Yo quiero uno de esos.

– Añadí la función de SOS en los COMM así que solo la función linterna es la importante en un reloj, pero incluso si no tienes el celular…

– Tenemos mini-linternas, ¿recuerdas? – Monty miró a Octavia con una sonrisa burlona.

– Ah, es decir que sí es inútil tener ese reloj.

– Oye parecía una buena idea cuando lo cree.

– Seguro.

Bellamy frunció el ceño mirando la pantalla – ¿Dónde está ella?

– Según el gps en medio de la Avenida Gran. No puede ser cierto – Raven frunció el ceño mirando la pantalla – Tal vez el reloj también está dañado.

– No creo que esté dañado. La avenida Gran estaba a unas cuantas cuadras de dónde esta el bar de Jasper.

– Si pero no puedes caminar en medio de la avenida y no esperar que algún auto te arrolle – Raven frunció el ceño.

– ¿Está volando? – Octavia alzó la ceja – ¿o cavando bajo tierra?

– Buena pregunta, O. ¿Dónde estás Clarke Griffin? – Raven miró los monitores con completo interés.


Quería ignorar el pequeño objeto que estaba en sus bolsillos, pero la presencia repentina de este hizo que todo el cuerpo de Clarke temblara visiblemente. El COMM sin duda estaba muerto, ella lo sabía porque la luz parpadeaba entre verde y rojo, encendido y apagado, y ella no estaba segura de qué había sucedido. Esperaba que esto no fuera un impedimento total para que sus amigos pudieran encontrarla.

Continuaron caminando durante un buen tramo hasta que finalmente lograron encontrar una alcantarilla que estaba medio abierta. Clarke imagino que dos hombres estaban cerrándola o abriéndola. Independiente de la situación, era conveniente para ella. Corrió rápidamente hacia la escalera y trepó a gran velocidad corriendo a golpear la tapa de la cloaca con la intención de evitar que la cerraran.

Las personas de dentro la miraron con sorpresa mientras le permitieron salir a ella y al chico que habían caído dentro horas atrás. Poco después de haber salido de la alcantarilla y haber cubierto sus ojos del sol, Clarke vio a los dos hombres dirigirse a ella con una sonrisa divertidos en el rostro.

– Supongo que esto es lo más raro que he experimentado hoy.

– Sí, eso supongo – Ella se rió mientras apagaba la linterna de su reloj – Fue una suerte que encontráramos una tapa abierta.

– Estamos arreglando algunas zonas, supongo que esa es la razón por la que lograron entrar.

– No sé si habrá sido suerte o no, pero al menos me alegra haber salido. Gracias de todos modos – Ella sonrió. Se planteó a sí misma estrechar la mano con el obrero, pero detuvo el pensamiento cuando recordó que el olor en su ropa y en su piel era tan desagradable como para querer evitar contacto directo con otra persona puesto que ella estaba segura de que se quedaría adherido al otro individuo. Sin embargo, el obrero debía estar muy acostumbrado al olor o bien no debía importarle porque no tuvo reparo en extenderle la mano para que pudieran estrecharla. Clarke sonrió y luego camino hacia el ladrón que se encontraba olfateando su propia camiseta con una mueca de asco – Supongo que ahora que somos libres toca elegir el siguiente movimiento.

– ¿Qué quieres decir? – Él alzó la ceja – ¿Me vas a enviar a prisión?

– Si el Programa de Protección a Testigos es para ti una prisión, entonces sí.

– ¿Qué?

– No sé lo que pienses tú, pero no puedo dejar pasar un arma ilegal. Aquel hombre al que llamas Bock no me da buena espina así que emitiré una orden de arresto con él por tanto es probable que guarde rencor hacia ti.

– Me da igual lo que le suceda. Al menos así podre librarme de él.

Clarke resopló – De todos modos será mejor ponernos en marcha, él debe estar buscándote ya.

El ladrón dejó de olfatearse la camiseta y la miró completamente paralizado.

– ¿Qué?

– Aquel hombre probablemente estará buscándote por darle dinero falso, ¿recuerdas? Quizá ya ha ido a tu casa.

El chico la vio horrorizado y sus improperios escaparon tan rápido de sus labios que Clarke apenas tuvo tiempo de entenderlos. El ladrón comenzó a correr en una dirección en particular a lo que Clarke le sorprendió bastante, pero dio sin pensárselo un momento la chica corrió detrás de él esperando comprender qué estaba pasando.

Continuará…


N/A: Estoy escribiendo el capítulo 38 y me estoy planteando finalizar la trama y pasar a una segunda parte o segunda temporada, como quieran llamarle. Créanme, lo tengo bien planeado porque mientras escribía el número 37 me di cuenta de que no puedo darle el cierre a la historia en el 40 como originalmente espera y bueno, yo tenía planeado que en caso de nos era posible cerrar en el 42 pero mi mente no cree que sea posible. Sinceramente me está costando más de lo que esperaba el poder desprenderme de esta historia y es que tengo tantas ideas para ella que me cuesta simplemente aceptar la idea de cerrar la trama en lo siguientes capítulo, pero al mismo tiempo casi puedo visualizar 60 capítulos. Normalmente no pondría uhn pero, sin embargo no sé si hacer tantos capítulos o simplemente cortar de llenó y pasar a una segunda season para que así no se vean tan larga. Incluso ya pensé en un nombre en caso de tomar esta opción.

No sé, aún estoy pensando mucho, quiero poder escribir el capítulo 40 y en ese momento decidir que hacer. No lo veo mal, sinceramente. Ahora, algo importante... soy fan de Detective Conan así que metí el guiño del reloj de dardos paralizantes. Y lo otro, no planeaba subir este capítulo hoy, pero como ya muchos sabrán The 100 se acabo, ya salió el último capítulo el jueves y no hay nada que hacer.

No vi el capítulo en su día de estreno porque me toco trabajar, llegue a descargar el capítulo a eso de media noche y luego me quede dormida, quería dedicarme el día de ayer entero para verlo porque había dejado la mitad de la temporada sin ver, la tenía toda en mi pc y cuando saliera el último capítulo la vería, pero ayer tuve muchas interrupciones así que decidí que no iba a verla porque no quería ser interrumpida en la última temporada así que hoy me desperté temprano y la vi completa. La razón por la que subí este capítulo que no planeaba subir fue más que nada por el hype del final de la serie. No sé que pensarán ustedes, pero a mí me ha gustado aunque es cierto que hay cosas que me dejan un sabor extraño en la boca, pero bueno, no quiero decir mucho para no generar spoiler.

Subí este capítulo en un día y en una hora bastante tarde porque literal que termine la serie hace como una hora, me quede con el hype y pensé... quiero subir un capítulo de Oscura Pesadilla. Así que, espero que les haya gustado el capítulo de hoy y nos veremos en el próximo capítulo.

Se despide Lira12.