Querido/a lector/a quiero darte las gracias por ser el publico de esta historia.
TODOS LOS PERSONAJES, ESCENARIOS Y HECHIZOS CONOCIDOS PERTENECEN A JK ROWLING Y SUZANNE COLLINS, YO SÓLO LOS TOMO, LOS MEZCLO Y AGREGO COSAS
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Despertó bañado en sudor, sus facciones reptilianas se veían aun más grotescas de lo normal. El insomnio de las últimas semanas solo era interrumpido por breves momentos de sueño donde todas y cada una de sus víctimas lo acosaban clamando justicia.
Su investigación sobre la transmutación de horrocrux no estaba dando frutos, Nagini estaba envejeciendo, aun no se sabía donde se escondían los prófugos de sus guetos y no había podido consumar el acto con ninguna mujer desde la fuga, su hombría no lograba estar a la altura de las circunstancias.
Su paranoia aumentaba día con día, en cada rincón había un traidor dispuesto a terminar lo que Potter no pudo. Solo Nagini separaba su inmortalidad de un simple humano.
- Buenos días Señor, como pidió he traído la poción revitalizadora que Lucius Malfoy prepara siempre para usted.
-DEJALA EN LA COMODA Y RETIRATE!
Hacia un par de semanas que Voldemort solo confiaba en un círculo pequeño de mortífagos por temor a los traidores, y debido a su insomnio había comenzado a tomar pociones revitalizadoras que solo Lucius Malfoy tenía permiso de preparar.
Lo que ignoraba Voldemort era que su mortífago de mayor confianza era quien lo estaba traicionando a la vez que nublaba sus sentidos con una inocente poción adulterada de forma muggle, sugerencia de la señora Zabini.
El mercurio que adulteraba la poción y que tan ávidamente consumía el Lord era el causante de su insomnio, paranoia, falta de apetito, impotencia, y cambios bruscos en su temperamento*. Aquel metal era el causante de que sus fantasmas lo persiguieran al cerrar los ojos.
Voldemort había planeado muy bien cómo lograr su inmortalidad pero jamás pensó que aun siendo el mago más poderoso, su parte humana seguía siendo vulnerable a cosas tan simples. Su arrogancia no lo dejaba pensar que métodos muggles podrían derrocar su imperio recién establecido.
Luego de tomar la poción revitalizadora su mente pareció despejarse momentáneamente por lo que decidió que el consejo de Lucius era su mejor opción.
Dejaría desprotegido Hogwarts para que los prófugos salieran del hoyo donde se hallaban y poder predecir sus movimientos. Necesitaba tener el enemigo a la vista para evitar el factor sorpresa.
Hogwarts había sido el bastión que mas demoró en conseguir pero valía la pena perderlo en el afán de poder medir a su enemigo. Si les daba la seguridad del castillo sabía que ellos estarían tranquilos el tiempo suficiente para que él transmutara su último Horrocrux y reagrupara su ejército.
Sabía que darles caza era una perdida inútil de recursos y que hasta el animal más indefenso presenta lucha cuando no tiene nada más que perder que su vida.
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- El lord ha considerado mi consejo de dejar Hogwarts liberado para los refugiados. No saber donde se encuentran resulta desquiciante para él. Y la poción de la señora Zabini, aquí presente, lo mantiene más inestable aun.
- Eso es bueno Lucius, debemos pensar como haremos el próximo movimiento sin que se note que sabemos que Hogwarts es zona liberada.
-¿Y que sugiere señorita Granger?
-Dejar ver espías en los terrenos cercanos, que piense que nosotros investigamos el castillo y descubrimos que era viable atacarlo.
-Como siempre es una idea sorprendente señorita Granger.
-Pienso que lo ideal es que sugieras al lord que las tropas sean retiradas gradualmente y ataquemos en cuanto mermen un poco las guardias.
Hermione sonrió dulcemente en dirección a Draco.
-Eso es excelente Draco, es obvio que nadie atacaría un lugar que de la noche a la mañana queda desprovisto de guardias, cualquiera sabría que puede ser una emboscada. El debe mantener la falsa seguridad de control sobre la situación.
-Tengo una sugerencia más, Voldemort calcula que solo unos pocos de nosotros poseemos varita. Propongo que organicemos el ataque de forma que nunca sepa que estamos todos armados.
- PERFECTO GINNY!, que nos crea más débiles de los que podemos ser es una ventaja que no podemos perder.
Ginny se encogió de hombros sonriendo y dijo.
- Es una estrategia básica de quidditch
-Hablando de quidditch, el ataque podría ser aéreo, varios de nosotros somos buenos volando, sería un factor sorpresa con el que no contarían los pocos guardias presentes.
Zabini notó como los rostros de Ginevra y Draco se iluminaban ante la mención de la posibilidad de volver a volar en el corto plazo y la mueca de desaprobación de Hermione.
Draco había dicho que ella odiaba volar y cuanto le gustaría poder volar con ella. La relación de esos dos avanzaba lenta pero firme. Y eso hacía muy feliz a Blaise ya que nunca había visto a su amigo más alegre que desde que pudo acercarse a ella.
- Interesante señor Zabini podríamos conseguir algunas escobas. Elizabeth querida, ¿puedes encargarte de ello?
- Por su puesto Lucius, por quien me tomas, solo di cuantas y para cuando, te aseguro que las tendrás.
-Los números y el planeamiento fino lo dejare en manos de la Señorita Granger y quien ella considere calificado para tal fin. Por mi parte debo retirarme, debo acudir al lado del Lord para ejecutar la primera parte del plan.
Cuando Lucius se retiró de la sala de reuniones Hermione comenzó a escribir todas las partes que necesitaban preparar para la toma del castillo.
La señora Zabini se retiró, a su vez, luego de conocer el número de escobas que necesitaba conseguir para el ataque.
Hermione envió a buscar a George para que trajera el mapa del merodeador, única posesión que había logrado contrabandear hacia el gueto y desde él. Ya que con ese objeto George sentía que los merodeadores seguían en ese mundo al igual que Harry y su gemelo Fred.
Entre todos decidieron que la mejor opción, para aquellos que no volaban en escoba, era entrar por la casa de los gritos.
El resto de los refugiados deberían aparecer en grupos dentro del viejo edificio luego de que la toma fuera asegurada.
Draco sugirió que Theo podría comandar un grupo que llegara a Hogwarts por el lago negro en los pequeños barcos que antes llevaban a los niños de primero al castillo. Hermione estuvo de acuerdo.
Ginny explicó por qué Luna era la mejor para organizar la llegada de los demasiado jóvenes o demasiado viejos para pelear. Su voz suave y su energía tranquilizadora harían las cosas más fáciles para los indefensos. Zabini pensaba que era la mejor idea en la historia de las ideas.
Y así, entre risas y discusiones, seis personas que jamás pensaron ser aliadas, planeaban un ataque conjunto.
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Caminaba apurado por esos pasillos enormes, sus cortas piernas no le permitan ir más rápido de lo que ya iba.
Su mamá estaba tomando un baño mientras la tía Luna y la tía Hermione se servían el té en el balcón del cuarto azul.
Debía encontrar a su amigo Blaise, tenía una pregunta muy importante que hacerle, y esperaba que él no se negara. Blaise le caía bien, era alto y grande como un árbol, su piel era del color del chocolate que Poppy le había traído hacia unos días. Realmente le gustó ese dulce. Nunca había comido tantas cosas distintas como desde que estaban en ese lugar, todo era muy rico pero su mami cocinaba mejor.
-BLAAIIISEEEEEEEE!
-Hey campeón me asustaste, ¿por qué corrías?, ¿otra vez escapaste de tu madre?
-mnoo, solo vine a verte
El gesto de Blaise no pudo más que ablandarse frente a la mirada picara de aquel niño, era muy inteligente y manipulador. Quizá estaba equivocado, quizá ese niño tuviera algo Slytherin en su sangre.
- Le enviaré un patronus a tu madre para que sepa que estás conmigo.
Un enorme mastín napolitano** emergió de su varita y corrió al encuentro de su destinataria. Blaise había sido el primero en lograr conjurarlo luego de que Hermione insistiera en la utilidad de ese método de comunicación.
- Vamos compañero salgamos al jardín a jugar con los pavo reales de Malfoy.
-¡Siiiii vamos!
James corrió detrás de las aves albinas por un tiempo hasta que decidió ir a sentarse en el césped junto a Blaise. Correr le dio sed pero sabía que si entraban a buscar algo para beber ya no lo dejarían salir, y la tarde era muy bonita.
-Blaise tengo sed pero si llamamos a Poppy ella querrá llevarme adentro.
Zabini intentaba no reír del puchero que hacia james mientras se cruzaba de brazos enojado.
-No te preocupes James, somos magos, ¿ves aquella roca? Trámela.
James le tendió la roca en cuestión a Blaise y este con un movimiento de varita la transformó en una bonita copa de cristal que luego llenó de agua con un simple aquamenti.
-wooow!, eso es asombrooosoooooo
Blaise reía del entusiasmo que James mostraba ante cada pequeño acto de magia que hacia ante él. Le resultaba sorprendente que mantuviera esa pureza de corazón a pesar de haber nacido en un ambiente tan hostil. Quizá la fe en el mundo no desaparecía hasta que uno cumplía cierta edad.
-Blaise, ¿puedo hacerte una pregunta?
-Desde cuando pides permiso, has estado haciendo preguntas desde que te conocí. Dispara
-Quieres ser mi nuevo papá de mentiras
Blaise abrió mucho sus ojos, aquella no era una pregunta, era una bomba incendiaria en medio de su pecho. ¿Qué le contestaría a un niño tan pequeño sin herir sus sentimientos? Diablos, tenía casi veintidós años y no estaba preparado para ser padre, ni si quiera un padre de mentiras.
La pelirroja iba a matarlo, ¿y si pensaba que la idea fue suya?, todos sus avances de los últimos días se irían al caño. Amaba a ese niño pequeño y su madre le gustaba, pero aún era pronto para ser parte de esa familia…
Ginny estaba terminando de cambiarse cuando el patronus con forma de mastín irrumpió en la habitación, James le había tomado cariño al moreno, y ella sentía que su hijo estaba a salvo si se encontraba con él.
Decidió tomar el té con Hermione y Luna antes de buscarlo, hacía muchos años que no compartía un tiempo libre con sus amigas.
Cuando finalmente llegó al jardín el cuadro que la recibió llenó su cuerpo de sensaciones, algunas de ellas casi no las recordaba.
Zabini estaba tendido en el césped del jardín con sus brazos bajo su cabeza al igual que James. Ambos miraban las nubes en el cielo y no notaron su presencia.
La culpa la embargó al escuchar la pregunta de James, su niño estaba preguntándole, a Blaise, si podría ser su padre. Todo este tiempo había pensado que James era feliz aunque no tuviera más figura paterna que George y el Señor Lovegood. Su corazón se rompió al darse cuenta que estaba muy equivocada.
-James, tú tienes un papá…
- Si, pero mi papá de verdad está en el cielo y nunca lo conocí, y mi papá Dean también se fue al cielo.
-Verás campeón, a los papás los tienen que elegir las mamás.
-Pero mi mami es tonta, todos los papás que me elige se van al cielo, y yo quiero un papá que se quede para siempre.
-No digas eso de tu madre James, no seas malo con ella. Ginny hace lo mejor para ti.
-¿Entonces se van al cielo por mi culpa?, soy malo con ella y por eso mis papás me dejan solo, y por eso no quieres ser mi papá.
Las lágrimas amenazaban con empezar a correr por las mejillas de James y Blaise no sabía cómo evitar que eso ocurriera.
-James Weasley, eres el niño más inteligente y dulce que he conocido, cualquiera estaría orgulloso de ser tu papá, inclusive yo, pero entiende que tu madre es la que debe estar de acuerdo con ello.
¿Cómo era posible que ese hombre fuera tan perfecto?, hablaba bien de ella sin necesidad de hacerlo y evitaba hacerle daño con sus palabras a James.
-James cariño, Zabini tiene razón, eres perfecto, nadie duda de eso, y el hecho de que Harry y Dean se hayan ido al cielo no ha sido tu culpa, ha sido culpa de un hombre malo.
-Mami, perdón por decirte tonta. No eres una mami tonta.
-No hay nada que perdonar mi vida.
Blaise veía embelesado como la pelirroja acunaba al pequeño contra su pecho. Hacia un tiempo que había comenzado a soñar despierto con una niña de piel canela y cabellos rojizos que sonreía en brazos de la pelirroja mientras el sostenía sobre sus hombros a James.
-Mamá, Blaise me dijo que tenía que preguntarte a ti para que fuera mi nuevo papá. ¿Puede?
-Hey, yo no dije eso.
Blaise sentía calor en sus mejillas, con suerte ese calor de transformaría en una combustión espontánea y podría desaparecer de esa situación en forma de cenizas que vuelan con el viento.
De pronto algo cambió en el rostro de Ginny, un brillo pícaro surgió en sus ojos y esto asustó un poco a Blaise, pues era el mismo brillo que tenia James cuando estaba por realizar alguna travesura.
-No lo sé James, dile a Blaise que si me invita a una cita puede que lo considere.
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*casi todos los síntomas detallados son los que presenta el envenenamiento con mercurio, salvo la impotencia, esa la agregue yo para que fuera un poco de justicia poética.
**Que el patronus de Blaise sea un Mastín Napolitano hace un poco referencia a sus raíces italianas pero también al carácter del mastín, son protectores y leales. Además los perros fueron, desde su domesticación, amigos de los caballos y como el patronus de Ginny es un caballo…
n.a: hola a todos/as, gracias por llegar hasta acá. Se fue el segundo capítulo de este fin de semana. Gracias!
