Cuán Profundo es tu Amor
Al estimado lector, disculpe la demora de esta autora, pero pues no se había podido concretar el presente capítulo, sin embargo no debe de pensar que esta historia está abandonada por ningún motivo.
Como siempre he de recordarles que esta historia tiene personajes del Clásico, LC, SOG y otros spin offs, así como un par de OC; de igual modo se ubica en el s. XVIII
Mi única advertencia son locuras y lineas del tiempo chuecas de parte de la autora ;P
Las notas y comentarios al final...
–35–
-Mi señor Hades –escuchó la voz de la mujer al tiempo que hacía una reverencia
Sus ojos se fijaron en la curvilínea figura de la pelinegra, enarcó una ceja puesto que por alguna extraña razón su "hermana" había ganado algo de peso durante estos últimos meses, por un instante deseó preguntarle, sin embargo a su mente vino el recuerdo de aquel desafortunado comentario que había hecho acerca de la figura de Violate frente a su amada esposa unos meses atrás.
Flash Back
-¿No crees que Violate debería de cuidar su alimentación? Creo que cada vez está más gorda –dijo el Rey del Inframundo
De repente un escalofrío le recorrió de pies a cabeza y luego miró a Perséfone, quien despedía un aura siniestra, de sus hermosos ojos parecían emanar fuego y su sonrisa ocultaba una sed de sangre que le puso los pelos de punta.
-Mi amor –le llamó –Creo que no te lo han dicho, pero, jamás debes de hablar despectivamente acerca del peso o el volumen del cuerpo de una mujer –a pesar de la suavidad en su voz podía percibir el odio que irradiaba
Una risilla nerviosa escapó de los pálidos labios del dios Hades y asintió
-Claro mi Señora, es solo que bueno, era la costumbre de ver a Violate siempre entrenando, no tiene nada de malo –se apresuró a decir –se ve incluso más feliz –agregó
-Así es, en tiempos de paz todo prospera –afirmó Perséfone tomándole del brazo
Fin del Flash Back
Tembló ligeramente y se aclaró la garganta antes de hacerle una seña para que se pusiera de pie, observó una hermosa sonrisa en el rostro de la pelinegra, por alguna razón le dio un poco de tranquilidad.
-Pandora –la llamó, trató de elegir con cautela sus palabras, porque si daba un paso en falso, Pandora no se enojaría o no lo diría, pero probablemente llegaría a oídos de su esposa y… no quería que eso pasara –te ves radiante –afirmó
-¿Eh? –murmuró Pandora visiblemente sorprendida
-Así es, creo que el puesto como "Jueza" suplente te ha ayudado bastante –dijo haciendo un movimiento con su mano
La pelinegra se sonrojó un poco y sonrió
-Es que yo… -
-Es un trabajo pacífico, sin tantas complicaciones creo yo –comentó tratando de no decir que la falta de movimiento físico al estar todo el tiempo sentada en un escritorio revisando los casos había repercutido en su peso –te ha sentado bastante bien, es más creo que deberías de pasar más tiempo libre en los Campos Elíseos –
-Pero, ¿y el señor Hypnos? –murmuró con nerviosismo
-¿Hypnos? –enarcó una ceja el Rey del Inframundo al ver una expresión de preocupación en el rostro de la fémina -¡Ah! De él no debes preocuparte, que se encargue de las cosas en Giudecca, Hypnos sabe que debe de ayudar en la administración en ausencia de los Jueces y de su hermano –se cruzó de brazos
-Entiendo… -
-Lo tendré como mi ayudante –rió Hades –ya hace tiempo que sé que ha estado de ocioso, así que me ayudará en lo que tú tomas un pequeño descanso en los Campos Elíseos y te ocupas de cuidar las plantas de Perséfone –admitió algo preocupado
-¿Hay algún problema con el jardín? –
-El año pasado murieron unos cuantos arbustos y Perséfone se negó a hablarme por una semana, Pandora, tú tienes más atención para esos detalles, así que encárgate de los Campos Elíseos –dijo el dios antes de partir a Giudecca
-Como ordene –se despidió la mujer
Cuando se quedó sola se sentó en un pequeño diván observando la majestuosidad del lugar, sin duda el cosmos de la señora Perséfone había hecho una verdadera maravilla, llevó la mano a su vientre y sonrió.
-Ahora podremos ver tan hermosos colores juntos –afirmó
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El más alto de aquellos muchachos acarició con cariño la cabellera de la jovencita y luego le dio un abrazo, la doncella le apretó con fuerza y trató de contener las lágrimas. Mientras el resto de los jóvenes les observaba en silencio.
-Vamos Helena, no es para tanto, es posible que podamos venir a visitarte en un par de meses –afirmó el varón
-Sigfried, lo siento… -dijo con voz entrecortada ocultando su rostro en el pecho de su hermano
-Él tiene razón, además sabes que puedes escribirnos cuanto quieras, estaremos pendientes de la correspondencia –agregó el mayor de los Duhbe
-Mmm –refunfuñó la menor de todos
-Creo que alguien está celosa –comentó el Dios Guerrero de Alfa antes de alzar en sus brazos a la pequeña Sigrid
-No estoy celosa –dijo cruzándose de brazos –es más no los he extrañado, ni un poco –soltó sacándole la lengua
-¿Ah sí? Es por eso pequeña comadreja que tú no eres linda y adorable como Helena –abrazó Sigmund a la ojiverde
-¡Mentira! Mi precioso me lo dijo, yo soy adorable y dulce –gritó la pequeña niña
-¿Precioso? –interrogó Sigmund a Helena
-Se refiere al Caballero de Piscis, Afrodita –explicó la castaña
-¿Afrodita? ¿Hay un hombre que se llama como la diosa? –inquirió Sigfried
-¡Así es! ¡Mi precioso es el caballero más hermoso del Santuario! –exclamó entusiasmada la ojizafiro
El mayor de los hermanos frunció el ceño con ligera molestia, pero fue el Dios Guerrero de Alfa quien intervino
-Debe de ser un buen muchacho al tratar de forma tan amable a nuestra pequeña hermana –aseguró
-Es uno de los amigos del joven Máscara, él fue el primero de los Caballeros que se encargó de custodiarnos –recordó Helena –es quien más ayuda a Doña Agasha, es un joven muy amable –sonrió la mayor de las hermanas
-Bueno, podemos irnos tranquilos, nuestras preciadas hermanas están en un buen lugar –comentó Sigfried sereno
-Es lo que parece –negó con la cabeza el mayor -¿Dónde está Fenrir? Desde el día que llegamos desapareció… -murmuró Sigmund
Cuando de repente de entre los arbustos salió un muchacho de cabellera grisácea, ojos ambarinos y piel blanquecina casi rosácea.
-¡Por Odín! ¿Me vas a decir que todo este tiempo has estado en el bosque Fenrir? –se llevó la mano a la frente el Dios Guerrero de Granir
-¿Ah? –exclamó el muchacho quitándose un par de hojas del cabello
Más el relinchar de los caballos les hizo reaccionar
-Nos veremos pronto pequeñas –se despidió Sigmund acariciando el rostro de la ojiverde
-Hasta luego hermano Sigmund –correspondió Helena dándole un beso en la mejilla
-Que tengan un buen viaje –sonrió Sigrid antes de abrazar al mayor
-Cuídense mucho –le revolvió el cabello a la infanta –por cierto Sigrid espero que crezcas un poco más, así que come bien y haz ejercicio –agregó divertido Sigfried montando
-¡Sí! Pronto creceré –afirmó la niña
-¡Señorita Lifya! –exclamó una tímida rubia al lado del Aprendiz de Tauro –No se le olvide… -
La joven sacerdotisa solo asintió montada en su caballo –No se preocupe señorita Natassia, le entregaré la carta a su hermano Mime –
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Observó la confusión en esos bellos ojos celestes, alcanzó su blanquecina mano y la atrapó entre las suyas, a primera vista aquella masculina mano se veía tan delicada, pero sintiendo su piel se dio cuenta de que tenía pequeñas cicatrices que atestiguaban un duro entrenamiento. Acarició sus dedos, su delgadez hacía parecer que eran frágiles, sin embargo cuando se le comparaba con sus propias manos, denotaban fuerza y masculinidad.
-Señora Atenea… -murmuró tratando de que su voz no se quebrase
-Perdóname, ha sido mi culpa –se disculpó agachando su cabeza, sin soltar esa mano
-No, no tiene que disculparse… yo sabía cómo era mi ma… mi maestro –soltó hipando levemente –un hombre demasiado orgulloso como para permitir que cuestionaran su lealtad –
-Aún así, si yo hubiera sido más enérgica, más decidida habría podido evitarles todo esto… -negó con la cabeza
-Logró mantenerme a su lado, por lo menos podían verme crecer y ser el enlace de su unión –sonrió levemente recordando las palabras que usaban para dirigirse a él
-En verdad lamento que hayas tenido que pasar por esa confusión, ese gran amor que sientes por Agasha… bueno… -
-Me avergüenza haber pensado… -
-Solo fue una confusión –dijo la diosa acariciando su mejilla, limpiando esa rebelde lágrima que se había escapado de su celeste mirada
-Aún siento un gran amor por ella, sin embargo… -
-Es obvio que Agasha también te ama, creo que ahora podrás estar más tranquilo, puedes entrar y salir como plazcas del Santuario, pero solo te pido que seas prudente… -
Afrodita de Piscis asintió de inmediato
-Lo entiendo, de ninguna forma podría hacer algo que pusiera en mal a cualquiera de ellos, puede confiar en mí –esbozó una sonrisa casi infantil
-Sin duda eres el más hermoso de mis caballeros –halagó juguetona la diosa
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El Santo de Acuario contempló curioso la expresión estoica de su amigo, pero notó que su mirada llevaba un brillo de melancolía, enarcó una ceja puesto que desde el día anterior que casualmente lo encontró cuando regresaba ayudado del señor Pefko y un par de soldados, el bicho no había explicado por qué se encontraba herido, ni siquiera la razón por la cual había sido liberado. Solamente el curandero le había explicado que la señora Atenea haría un par de anuncios en los próximos días.
-¿Qué sabes acerca de Shaina? –
Camus enarcó una ceja antes de responder y se cruzó de brazos
-Es un rumor que corrió hace unos días, yo no estaba presente en el Coliseo, pero lo que dicen es que uno de los aprendices afirmaba haber visto el rostro de Shaina y que ella lo atacó sin piedad, e incluso que de no ser por la intervención de la Amazona del Águila y de Aioria, ese aprendiz estaría muerto –explicó el Santo de la Onceava Casa
El rostro de Milo adoptó una mueca de incredulidad, de inmediato se puso de pie y tomó de la camisa a su amigo
-¡¿Qué?! ¡¿Entonces es verdad?! –
-¡Hey bicho! Tranquilízate, ya te dije que solo es un rumor, yo no estuve ahí cuando sucedió todo –hizo que el peliazul lo soltara
El Santo de Escorpio se quedó en silencio con una expresión sombría en su rostro
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Miró a sus alrededores asegurándose que ninguna de las ninfas le hubiera seguido, continuó su camino hasta encontrarse con un riachuelo de agua cristalina, sin pensarlo mucho se acercó a beber un poco de agua y sin quererlo contempló su reflejo, una sonrisa se dibujó en su infantil rostro y sus ojos jade brillaron traviesos, acomodó su flequillo color miel y se decidió a continuar con su recorrido atravesando aquel cauce de agua, notó un par de piedras por las cuales podría llegar al otro lado, pero una mejor idea cruzó por su mente, se alejó un par de pasos antes de correr y dar un salto, sonrió orgulloso de su pequeña hazaña al descubrir que lo había logrado.
-Sigo sin entender por qué no quiere que salga, no parece haber ni un solo peligro –murmuró
Caminó un par de pasos cuando escuchó una melodiosa voz, prudentemente se acercó para averiguar de quién se trataba, se escondió detrás de un árbol con florecillas blancas, su mirada jade dibujó una figura femenina justo en el medio de aquel jardín, se sorprendió de descubrir que no solo había flores, sino que había también pequeñas plantas siendo cultivadas.
-Soñé un verano que se hiciera eterno, desde el momento en que vi tu mirada, me derretiste con esa mirada –cantó la mujer acuclillándose ante el único rosal que existía en todo el jardín
Lo que provocó la curiosidad en aquel pequeño visitante, quien se acomodó un poco más entre los arbustos que rodeaban aquel árbol, puesto que era muy llamativo el color rosado de aquellas rosas. Más la mujer continuaba con su canto al limpiar con sumo cuidado cada una de las flores.
-Y ahora entiendo cuál es mi papel, nos queremos cuando nadie ve –continuó la fémina de ojos verdes
Por alguna extraña razón la voz de la mujer le provocaba una peculiar sensación, incluso podía afirmar que conocía esa canción, el muchachillo de cabellera miel notó que la fémina inhalaba el aroma de aquellas rosas que estaban floreciendo.
-Si me preguntan por ti, diré que es mentira, que toda una vida he soñado contigo, yo sueño contigo –cantó
En todos sus años de vida Cardinale nunca se había sentido de esa forma, es que la voz de aquella mujer era como un arrullo, la tranquilidad le invadía, le hacía desear recostarse cerca de ella y dormir escuchando su cantar. La castaña soltó su cabello y colocó una de las rosas en su oreja, por alguna razón le pareció que ese color rosado resaltaba los ojos verdes de la mujer.
-Te miro, me miras y el mundo no gira, todo parece mentira –cantó dulcemente dirigiendo su mirada hacia el cielo antes de recostarse en el suelo
Aún si la letra de aquella canción llevaba una enorme melancolía el chiquillo de cabellera miel podía sentir que estaba llena de amor, de una calidez que le hacía sentir tranquilidad e incluso seguridad.
-Tú sigues, yo sigo, es nuestro castigo fingir que somos amigos –
El ojijade se recostó en el suelo distinguiendo aún a aquella misteriosa mujer quien continuaba acariciando una de las rosas
-Y cuando no haya testigos… -sonrió de una forma amarga –…mi vida entera te daré… –suspiró al tiempo que una lágrima corrió por sus blanquecinas mejillas –…cuando nadie ve –dijo antes de llevar esa flor hasta sus labios y de besarla con suavidad
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La pitonisa caminó de un lado a otro, se llevó la mano al pecho puesto que en las últimas noches la visión de la muerte de su señor Camus, así como la de todos sus camaradas invadía sus sueños, pero no solo había sido eso, había algo que debía de hablar con la señora Atenea de inmediato. La puerta se abrió dando paso a la diosa y al Patriarca Shion, tan pronto como ambos tomaron sus lugares, Simone golpeó con las palmas el escritorio, tomando por sorpresa a ambos.
-Señora necesito saberlo todo –pidió inclinando su cabeza como si se tratase de una plegaria
-¿Saberlo todo? ¿No deberías de ser tú quien nos de progresos acerca de su investigación? –interrogó el Patriarca con un tono de molestia ante el atrevimiento de la pitonisa
La pelirroja negó tratando de que las lágrimas no brotaran de sus orbes borgoña
-Cada noche… cada noche tengo el mismo sueño Señora Atenea –anunció mordiendo sus labios –lo veo, lo tengo en mis brazos, puedo sentir cómo su respiración se hace cada vez más lenta y como su cuerpo deja de emanar calidez –hizo una pausa tratando de que su voz no se quebrara –veo morir en mis brazos a mi señor Camus, pero no solo es él, son todos los Caballeros los que mueren… -agregó cuando su respiración se iba haciendo pesada
Sasha perdió el color en el rostro y luego miró al lemuriano, quien no daba crédito a lo que escuchaba.
-Necesito que me lo diga todo, necesito saber por qué ocurre todo eso –rogó la pelirroja
-¿Qué más ves? –
-Estoy en una sala con 12 tronos, todos son diferentes, uno a uno los destruye como si no fuera nada, ayudado por esa horrible arma –negó con la cabeza –y cuando llega al último de todos esos asientos, la veo –la mirada de Simone se clavó en el rostro de la diosa –está ahí de rodillas llorando en el suelo, temblando y en sus manos lleva Nike –inhaló profundamente –su risa resuena por todo el lugar y finalmente destruye el trono de mármol negro con incrustaciones de oro... vuelve a reír y entre sus carcajadas le dice "mocoso estúpido, tan arrogante de creer que serías capaz de escapar a la caída que te vaticinaron cuando derrocaste a Cronos, solo prolongaste tu agonía", luego enciende un pequeño brasero, de sus llamas sale la figura de una mujer con la cual entrelaza sus manos… y solo ríe admirando toda la destrucción… -
Atenea se quedó sin aliento, puesto que si las palabras de Simone eran correctas todos los dioses Olímpicos caerían, sus ojos verdes miraron a Shion, quien apretaba el puño tratando de disimular su ansiedad, porque el comprendía algunos de los símbolos a los que la sacerdotisa hacía referencia.
-Aguarda un segundo Simone, ¿acaso dices que la señora Atenea está en medio de esa destrucción llorando, pero también dices que han destruido su trono en el Olimpo? –interrogó el lemuriano
-Es una mujer de cabellera lila muy larga, sus ojos son verdes y están llenos de lágrimas, está temblando aterrada, pero… pero se ve más joven, como si a penas tuviera mi edad… -agregó –por eso necesito saberlo… -
La pelilila cerró los ojos antes de asentir, se puso de pie y se acercó a la pitonisa
-El trono de plata con cestería dorada me representa a mí, si está destruido quiere decir que he muerto –murmuró con un tono sombrío
Simone asintió nerviosa
-Creo que esa joven que está en tu visión no soy yo… ¿puedes recordar más detalles de su apariencia? –
La pelirroja asintió y cerró sus ojos tratando de recordar, lo distinguió, en su frente llevaba un pequeño símbolo, cuando abrió los ojos tomó aquella pluma del tintero y un pedazo de papel para dibujarlo. Shion se llevó la mano a su cabellera, al tiempo que Atenea mordía su pulgar.
-Lleva en su frente ese símbolo –señaló
-No puede ser… es imposible… -negó Sasha puesto que lo que Simone había dibujado era la combinación de su símbolo como Atenea y el símbolo de Pegaso
-Tranquila señora, no debemos sacar conclusiones apresuradas… -el lemuriano colocó su mano en el hombro de la pelilila
-Se trata de Saori… no podemos negar lo evidente Shion -
-¿Saori? –interrogó la pitonisa algo confundida -¡Ah! Es… su hija y la de Pegaso… -asintió comprendiendo un poco más su visión
-Así es… -respondió Atenea preocupada
-Ese sujeto del que hablas… ¿cómo es? ¿Tiene alguna característica peculiar? ¿Cualquier cosa que nos permita conocer su identidad? –
-No, pero posee un poder inmenso, en sus manos tiene un arma con una hoja afilada muy larga y curva, además de un largo mango –negó con la cabeza tratando de recordar más detalles
-¿El Megas Depranon…? –Sasha perdió el color por completo de su rostro, puesto que se trataba del artefacto que el propio Cronos había usado para derrotar a Urano y la única arma con la capacidad de destruir definitivamente a un dios
-Señora… -murmuró el Patriarca, más la mujer hizo solo una seña, puesto que ese temido artefacto se encontraba bajo su resguardo en la base de la Estatua de Atenea
-Sus palabras son extrañas… "mocoso estúpido, tan arrogante de creer que serías capaz de escapar a la caída que te vaticinaron cuando derrocaste a Cronos, solo prolongaste tu agonía" –
-Si se refiere como "mocoso" al señor Zeus, quiere decir que él es mayor que él, además de tener alguna rencilla con el señor Cronos –
-Los únicos que son mayores que mi padre son los Titanes, pero todos están encerrados en el Tártaro, Hades no los dejaría salir bajo ningún motivo –agregó Atenea –y nadie más que el propio Cronos es capaz de manejar el Megas Depranon… -
-¿Puede tratarse de alguien más? –
-Yo misma ignoro quién podría saber del arma de Cronos, así como ser más viejo que mi padre… -
-Necesitamos saberlo, hay alguien que desea destruir a todos los Olímpicos y debemos de detenerlo –afirmó Simone
-La clave podría ser esa mujer que mencionaste Simone –dijo Sasha recargándose en su silla –por la descripción que me diste, sin temor a equivocarme creo que se trata de Hestia, la diosa del Hogar… -Tanto el Patriarca como la pitonisa asintieron -Y una de las diosas de la primera Generación que presenció la Titanomaquia –concluyó Atenea
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Aldebarán trató de contener una risilla ante el semblante malhumorado que mantenía su amigo desde ayer, si bien el joven Carnero Dorado no le había comentado nada con respecto a lo sucedido el día anterior ni a las marcas de dedos que llevaba en su rostro, tenía la sospecha de que involucraba a cierta Amazona de cabellera negra.
-No tengo idea de si le gustan estas cosas –comentó antes de alejarse de aquel puesto
-¿Te hace falta alguna herramienta? –interrogó el aprendiz de Tauro tratando de averiguar lo que trataba de comprar
-No –respondió de forma seca el lemuriano
El robusto muchacho se aclaró la garganta siguiendo a su amigo; al cabo de pasar por unos cuantos puestos más en el mercado de Rodorio y de que el Santo de Aries tuviera la misma actitud, sus sospechas empezaron a confirmarse, aunque Mu tratara de disimularlo al parecer estaba buscando un regalo para "disculparse" de lo que fuera que le hubiera hecho a Geist, que suponía no debía de ser algo ligero para haber sido abofeteado por esa Amazona. Entonces lo recordó, Europa en alguna ocasión le había pedido que le acompañara a Rodorio por algunos encargos de sus camaradas Santas. Una idea vino a su mente, se llevó la mano a la barbilla, pues sabía que el ariano no aceptaría de buena gana la ayuda que tanto él como Europa podían proporcionarle, así que decidió hacerlo de una forma un poco más sutil.
-Creo que tu búsqueda ha sido infructuosa Mu, así que por qué no vamos a comprar un poco de pan, mi padre me pidió que le llevara un par de Skorthopsmo para la cena, son los favoritos de mi madre y al parecer mi padre quiere "Disculparse con ella por algo que le dijo" –sugirió
El lemuriano asintió siguiendo a su amigo, pero es que era vergonzoso admitir que no sabía con exactitud qué le había dicho a Geist para que ella se enojara y no solo eso, lo abofeteara.
-Voy a querer 3 piezas y también un par de panes pita, -pidió a la señora mientras volteaba a ver a su amigo -esos me los pidió Europa para que la cena con las Amazonas sea más agradable, aunque según sé no a todas les gusta el pan pita, creo que a Geist es a la única que le gusta más el Tyropsomo –comentó casualmente el Tauro
-¡Ah joven, tiene mucha suerte! –exclamó la panadera –Mi nueva ayudante hace los Tyropsomo deliciosos, están recién horneados –ofreció la mujer
De repente una idea vino a la mente del joven Carnero Dorado
-Muchas gracias señora pero… -se disculpaba Aldebarán más fue interrumpido por su amigo
-Deme un par señora –pidió el Santo de Aries entregándole unas monedas
El robusto muchacho trató de disimular nuevamente la risa cuando su amigo recibió los panes que había pedido, puesto que al parecer su "sugerencia" podía funcionar.
-¡Hey Tallula! Deberías de preparar más de tus panes, se acaban de llevar todos –
-En seguida señora –dijo la joven de cabellera malva asomándose desde el marco de la puerta
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Se detuvo en la entrada de la pequeña cabaña, le sorprendió encontrarse con Shaka de Virgo y su aprendiz la Amazona June de Camaleón.
-Buen día Caballero de Piscis –saludó la rubia jovencita
-Buen día Amazona de Camaleón, Caballero de Virgo –hizo una leve reverencia
-Caballero de Piscis, ¿Qué te trae por aquí? –
-Vengo a ver a… -Afrodita hizo una breve pausa –a Doña Agasha y a Sigrid –respondió tratando de disimular cualquier emoción que le delatara
-Adelante Caballero, la pequeña Sigrid ha estado preguntando mucho por su "precioso" –June soltó una risilla
El peliceleste esbozó una pequeña sonrisa antes de internarse en la cabaña, se sorprendió al descubrir que ahí mismo se encontraba el discípulo de Camus, si mal no recordaba su nombre era Hyoga y estaba recibiendo una pequeña canasta de parte de Doña Agasha, a su lado se encontraba una rubia chica disimulando su alegría.
-Bueno, confío en que Hyoga te ayude a traer todos los ingredientes para la tarta de manzana que tanto desean hacer –les guiñó el ojo la mujer
-No se preocupe Doña Agasha, yo cuidaré bien de Natassia y traeremos todo lo que nos pidió –dijo con un tono solemne el jovencito –con permiso –
-Con permiso Doña Agasha –se despidió la asgardiana tomando del brazo al discípulo de Acuario
-¡Ah! Permiso Caballero de Piscis –le saludó sorprendido Hyoga
-Adelante –se apartó de la puerta y los dejó salir
-¡Afrodita! –exclamó sorprendida la castaña mujer y pudo notar que un par de lágrimas se formaron en sus orbes verdes
El joven Caballero sintió un vuelco en su corazón, porque ahora comprendía el sacrificio que tanto ella como su padre habían hecho para mantenerlo en el Santuario.
-¡Precioso! –exclamó la pequeña de ceniza cabellera antes de lanzarse a sus brazos –Te extrañé tanto –
-Yo también te extrañé, de hecho me sorprendió que no vinieras a verme para el almuerzo –fingió hacer un puchero
-Lo siento mi precioso –se disculpó la niña acariciando su mejilla –es que tenía que despedirme de mis hermanos –
-¿Verse para el almuerzo? –interrogó de repente Shunrei –pero si el joven Afrodita no ha venido a vernos desde hace semanas –comentó la chica
-Eso es cierto Sigrid, ni siquiera yo he podido ir a verlo durante su "entrenamiento especial" –comentó Agasha
Una sonrisa indiscreta se dibujó en el infantil rostro de la asgardiana, quien se llevó la mano al pecho y respondió:
-Por mi precioso yo soy capaz de cualquier cosa, eso incluye ir a verlo a su Templo en el Santuario –
Las palabras de la niña de ceniza cabellera tomaron por sorpresa a las féminas, provocando que Agasha se acercara a ellos.
-Sigrid, ¿me estás diciendo que te has estado escapando para ir al Santuario a ver a Afrodita? –interrogó la mujer poniendo las manos en sus caderas
-Alguien tenía que cuidarlo, estaba adelgazando demasiado, de no ser por mí estaría en los huesos –respondió seriamente la ojizafiro
Doña Agasha notó la veracidad de esas palabras, Afrodita había perdido un poco de peso en ese par de semanas, incluso se veía algo cansado.
-Creo que merezco una explicación, ¿acaso tu vestal no está cocinando bien? –se cruzó de brazos la mujer
-Yo le pedí que se retirara, no quería que nadie me molestara durante mi… -hizo una pausa –entrenamiento –
-¿Entonces fui una molestia? –la niña hizo un puchero
-¡Jamás! Eres todo lo contrario Sigrid, cocinas muy bien y fue gracias a ti que no enfermé –sonrió Afrodita besando la mejilla de la niña
-¿Sigrid sabe cocinar? –tanteó Shunrei con un tono juguetón
-¡Claro que sé! –exclamó indignada -Por lo menos frutas y verduras jamás le faltaron a mi precioso –murmuró
-Definitivamente delicioso y nutritivo –agregó el Santo de Piscis y tomó la mano de Sigrid para darle un beso
-Bueno, como has dicho que esperabas a Sigrid para tomar el almuerzo, creo que te prepararé algo –sonrió la castaña
-Entonces nosotras le ayudaremos a Helena a recoger la ropa tendida Doña Agasha –dijo Shunrei tratando de que los dejara solos
-Prometo que les traeré una canasta completa de frutas, pero quisiera que Sigrid me acompañe a comer –pidió el Caballero sin soltar a la infanta
-¡Yo haré las camas 1 semana! –ofreció Sigrid
El rostro de Shunrei adoptó una expresión de sorpresa y asintió
-De acuerdo Sigrid, disfruta de la comida –se despidió guiñándole un ojo
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Acarició la mano vendada del muchachillo que aún se encontraba durmiendo, dejó escapar un suspiro antes de concentrar su cosmo y curar las heridas que aún tenían. Aquel semblante de incomodidad del chico se relajó un poco.
-Seiya –le llamó muy suavemente –por favor despierta Seiya –
Saori dejó escapar un suspiro más, puesto que no sabía de qué otra forma ayudar a su amigo, se sentía tan mal de haberlo lastimado en su arranque de ira, pero ni ella misma sabía el motivo de ese enojo y es que había sido una sensación completamente nueva para la pelilila, pero cuando Seiya le había explicado que tenía que casarse con una Amazona o morir, algo invadió su corazón, sintió un enorme dolor en su pecho y una gran ira nacer. Negó con la cabeza, si tan solo se hubiera controlado…
-De verdad lo siento Seiya, nunca fue mi intención hacerte daño –susurró recargando su cabeza sobre la cama
-No me hiciste ni un rasguño Saori –le escuchó hablar con voz aletargada
La ojiverde se alzó de inmediato y miró el rostro del muchachillo, quien tenía una sonrisa en sus labios
-¡Por fin despertaste! –exclamó la pelilila y abrazó el cuerpo de Seiya
-Solo me quedé dormido un tiempo, no es nada grave –afirmó acariciando la cabeza de su amiga
-Lo siento Seiya, de verdad… -murmuró Saori separándose de él muy lentamente
-En verdad tienes un buen cosmos, sin duda serías una guerrera muy fuerte –sonrió el castaño
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El peliplata observó al par de jovencitos descender en dirección a la aldea, se llevó la mano a la barbilla tratando de entender la extraña fascinación que las personas tenían por pasear entre las calles del pueblo. En todo ese tiempo el Juez de Ptolomea había recorrido por completo la villa y francamente estaba aburrido de esa estúpida y desagradable monotonía, mentiría si dijera que el Inframundo era más divertido, sin embargo era mucho más interesante juzgar las almas de los muertos e incluso si llegaba a aburrirse podía torturar a algún incauto "Skeleton" que tuviera la mala suerte de cruzarse en su camino; después de todo nadie notaría su ausencia. Minos se encontraba realmente aburrido, se recargó en el tronco de uno de los árboles y luego escuchó un movimiento entre los arbustos, sus ojos ambarinos observaron con detenimiento el lugar de donde provenía el sonido y de repente un pequeño conejo salió de entre las hojas; una sonrisa sádica se dibujó en sus labios.
-Un conejo tan blanco… -rió el espectro antes de lanzarle sus hilos y atrapar al animalito
En el acto la criatura se quedó quieta sin poder mover ninguna de sus extremidades, no así sus orejas que se movían de un lado a otro como tragando de averiguar lo que le sucedía. En un inicio el Juez se entretuvo haciendo saltar al conejito de un lado a otro, provocando de vez en cuando que se tropezara con sus propias patas y que diera uno que otro chillido de dolor. A su mente vino el recuerdo de aquel muchachillo estúpido que hace unos días trató de interferir en sus planes, de no ser por la intervención del señor Thanatos le habría roto una pierna a ese imbécil. Sin notarlo había acercado al conejo a él y luego lo había elevado a su altura, en un ágil movimiento quebró una de sus patas y luego un chillido lastimero escapó del peludo animal.
-¡Oh! ¿Te rompiste una pata? –se burló el peliplata observando esos rojizos ojos devolverle una mirada de terror
Recordó la expresión de horror puro en el rostro de su chica con la rosa, tomó entre sus manos al conejo, estaba decidido a romperle el cuello con sus propias manos.
-¡Señor Minos! –le llamó una voz femenina a su espaldas
-Shaina –le saludó aún con el animal retorciéndose en sus brazos
-¿Es un conejo? ¿Qué le pasó? –se acercó a él la Amazona peliverde y le quitó de las manos a la bola de pelos
-Parece que tiene una pata rota –sonrió mirando fijamente esos ojos rojizos
-¡Oh pequeño! No debes de temer, nadie te hará daño –le acarició Shaina ante los chillidos y el intento de huir del pequeño conejo
Minos esbozó una sonrisa sádica, verdaderamente encontraba entretenido ver a esa bola de pelos temblar de terror ante su presencia.
-Vamos yo te cuidaré hasta que tu patita esté recuperada por completo –afirmó la Santa revisando sus extremidades
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Una sonrisa juguetona se dibujó en el rostro de aquel hombre de verde cabellera, se acercó a la fémina y tomó uno de los mechones de su cabello para juguetear con él.
-No pensé que después de tantas Eras llegaría el momento en que la gran y poderosa Atenea me pidiera a mí, un favor –sus ojos azules escudriñaron atentos la figura de la pelilila –¿eres consciente de que puedo pedir lo que desee a cambio de ayudarte? –murmuró acercando su rostro al de la ojiverde inhalando el dulce aroma
Más la mujer se mantuvo impasible y solo le miró a los ojos
-¿Me ayudarás o no? –respondió ella, puesto que no deseaba perder esa oportunidad Hermes era el único que podría ayudarla a ir al Olimpo sin hacer uso de su Armadura y sin levantar demasiadas sospechas ante el resto de los dioses
El peliverde dejó escapar un suspiro, realmente detestaba que Atenea no poseyera ni una pizca de sentido del humor, soltó su cabello y retrocedió un par de pasos, realmente no le costaría nada cumplir el deseo de la diosa, ni siquiera le afectaría lo que ella quisiera hacer en el Monte Olimpo; sin embargo la inesperada petición le daba la oportunidad de pedirle cualquier cosa cambio y aunque tenía algunas ideas desde hacía Eras de lo que podía solicitarle, decidió no mencionar el costo de su favor.
-Está bien Atenea, te llevaré al Monte Olimpo –asintió –sin embargo debes de recordar que tu cuerpo es humano y que no puedes permanecer demasiado tiempo en él, calculo que a lo mucho podrás estar unas 12 horas –comentó Hermes
-Entiendo –asintió Atenea con Nike en su mano
-Pasaré por ti al anochecer, sospecho que no quieres causar gran alboroto con nuestra Reina favorita –hizo una mueca el peliverde al recordar a Hera
La fémina solo asintió, mientras que el dios desaparecía de ahí
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El espectro pelirrosa caminaba de un lado a otro cuchicheando mientras su rostro tenía una mueca de preocupación, al tiempo que el resto de los presentes lo miraban discretamente.
-¡Ah! –exclamó desesperado
-Valentine me estás mareando, podrías sentarte en esa banca y decirme ¿qué es lo que te sucede? –intervino Perséfone sacando de sus pensamientos al pelirrosa
-¡Oh! Discúlpeme señora –dijo al tiempo que se arrodillaba frente a la mujer que se encontraba sentada en una de las bancas en la sombra
La diosa negó con la cabeza al tiempo que arrullaba cuidadosamente al pequeño Sui, mientras que Violate rebanaba un par de manzanas y Aiacos bebía un poco de agua fresca.
-No hace falta tanta formalidad Valentine, puedes sentarte en esa banca –señaló la diosa de la Primavera una banca a su derecha, el espectro obedeció –y bien dime ¿qué te trae por aquí? ¿Necesitas algún consejo para continuar con tu cortejo? –
Un leve sonrojo cubrió las mejillas del pelirrosa
-Algo así señora… es solo que… tuve un malentendido con Geist y no he podido hablar con ella desde el incidente, creo que aún está enojada –bajó su rostro el Espectro
La risa de Aiacos inundó el pequeño patio de la Casona, provocando que todos le mirasen
-Si hace unos años me hubieran dicho que el perro faldero de Radamanthys iba a darle cariño a alguien más que su amo, me habría reído en su cara –se burló
Valentine entrecerró los ojos por el comentario del Juez y no se abstuvo de responderle de una forma mordaz
-Solo porque su subordinado más leal se haya casado con usted no quiere decir que yo también desee casarme con el amo Radamanthys –
Provocando que Aiacos apretara su vaso y lo agrietara, un sonrojo cubrió las mejillas de Violate y Perséfone soltó una carcajada, sin duda Valentine poseía una lengua mordaz
-Nunca dudas en expresar lo que piensas Valentine de Harpía –sonrió la diosa –ahora bien cuéntame lo que sucedió y yo haré mi mejor esfuerzo para ayudarte –
El pelirrosa le contó el incidente acerca de las cartas que la joven Amazona intercambiaba con el Juez de Caína, así como el mal disimulado desprecio que Valentine le tenía a Pandora y el repentino cambio de humor de la Santa de Atenea. Perséfone llevó su mano hasta el puente de la nariz y negó suavemente, quería golpear a Valentine por decir esas estupideces de Pandora, pero tampoco podía culparlo por tenerle tanta admiración y respeto a Radamanthys.
-Sigo sin comprenderlo, pero no quiero dejar de ver a Geist, ni tampoco quiero que siga enojada conmigo –murmuró apesumbrado el Espectro de Harpía
-Valentine, mi consejo es sencillo, debes de disculparte con Geist –la diosa notó la protesta del pelirrosa y alzó una mano para que le permitiera continuar –sé que tu relación con Pandora no es la mejor, pero si en verdad quieres conservar tu relación con esa joven Amazona, lo mejor es que no hables con respecto a ese tema con ella y no solo eso tienes que ofrecerle una disculpa, porque por lo dicho ella le tiene estima a Pandora, así que lo mejor es que limes asperezas con ella y de esa forma regresen a una relación cordial –
-Entiendo –asintió Valentine
-Así mismo, creo que un simple "lo siento" no bastará, deberás de preparar un detalle más agradable, algo que demuestre que realmente estás arrepentido y que no quieres dejarla ir –Perséfone se llevó la mano a la barbilla y concentró su cosmos haciendo aparecer unas cuantas flores que formaron un bello ramo –escúchame bien lo que te voy a decir de estas flores y su significado porque así es como tendrás que decírselo a tu estimada Geist –
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Deambuló de forma silenciosa por aquellos largos pasillos de cristal con detalles en oro y columnas del más blanco mármol, se adentró en la parte más alejada, aquella que irradiaba un agradable y hogareño calor. Se asomó desde el marco de la puerta de esa habitación, admiró la figura femenina que cubría su cabello con un velo y que se dedicaba a alimentar el enorme fogón que se encontraba en el centro.
-Hestia –saludó insegura por su intromisión
La mencionada volteó y sus ojos miel brillaron sorprendidos ante la figura de la diosa de la Sabiduría
-Atenea, realmente ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos –le sonrió con amabilidad y señaló una pequeña silla de madera a su lado.
Chan chan chan!
Jajajaj pobre Hades xD ya dije que no es un dios malo, pero como un hombre es un poquitín distraído, jajaja... Perséfone también tiene su carácter (su padre es Zeus) jajaja pero bueno Pandora se ve mas rellenita y además se ve más alegre jajaja...
Pues cómo no sentir tristeza de despedirte de tus hermanos mayores, digo aunque Sigrid disimula, pero ps cualquiera se pone nostálgico, que por cierto Afrodita se salvó de la atenta plática de los hermanos de Sigrid jajajaja, y sip, Fenrir se quedó vagando en el bosque porque "YOLO" (XD por si tenían la duda, su salida se retrasó un día más o menos por aquello de que Surt no quería irse sin Simone)
Sasha es como la mami de todos sus caballeros y pues ya tenía que arreglar el asunto de Afrodita, pero pues parece que no es un tema tan fácil de develar kufufufu...
Yo que Camus le sacaba la verdad al bicho, cómo que lo dejaron salir así por que así? y pues creo que es obvio que a Camus le importa un cuerno los rumores del Santuario (la vdd andaba cuidando de Simone porque no iba a dejar que se la llevaran xD)
Ese niño bonito de Cardinale es medio aventurero y pues, creo que quedó embelesado de la bellísima Agasha, que por cierto los versos que ocupé pertenecen a la canción de Morat titulada "Cuando nadie ve", se me hace super adecuada para la relación que Albafica y ella mantuvieron ;P
Simone no sabe si la va a matar el estres de que Surt quisiera que volviera a Asgard o sus visiones, ya hablando en serio, parece que hay una fuerza poderosa y antigua que desea derrocar al olimpo, pero no solo eso, parece que no estará solo... y además la visión de Saori... aah! todo es un caos ahí!
Borreguito sonzo XD, pero bueno no es como q Shion sepa aconsejarle o si? jajajaja mas bn necesitaría de la ayuda de mami-borreguita, pero bueno Alde es buena onda y pues tiene unos padres con una relación más sana... eso y bueno, un pequeño regalo o detalle podría ayudarle a pedirle disculpas a Geist jajaja (creo que funcionaría conmigo jajaja)
La estrategia de la canasta ya funcionó para Helena y Máscara Mortal, así que esperemos que funcione para Hyoga y Natassia XD!
Jajajaja xD pa q vean q Sigrid tiene toda la dedicación para cuidar a su "precioso", Afrodita ya tiene más claros sus sentimientos y parece que ya puede vivir un poco más tranquilo, pero aún así no puede develar tan fácilmente ese secreto que Sasha le dijo antes... como nota el perder peso en esa época era una mala señal, de hecho estar relativamente "rellenito" era considerado bastante sano ;P
Seiya siendo Seiya, a pesar de los golpes siempre tratando de hacerse el fuerte y de no preocupar a Saori, awwwss ese es un amor inocente...
Minos es un maldito y punto, o qué creían que no era sádico y que no le gustaba torturar a alguien? Lástima por el conejito, pero bueno, aparentemente Shaina no lo ha notado, pues es un guiño al clásico y aquel conejo que Shaina trata con mucho cuidado. (Como nota, no me gustan los conejos, pero no los odio ni los torturaría jamás! solo no soy fan de ellos XP)
Pedirle favores a Hermes el dios de los ladrones es como jugar a la ruleta rusa, demasiado peligroso, pero la situación lo ameritaba...
Perséfone es muy maternal y dulce a su manera, xD jajajaja pero bueno Valentine es terco como nadie y también mordaz, pero nada tonto qué mejor que hablar con una mujer para saber cómo disculparse. Pinche Aiacos soquete... pero jajaja Valentine...
Qué será lo que Hestia le dirá a Atenea, y qué es lo que Atenea querrá preguntarle a Hestia?!
bueno, pues creo que fue un capi corto y sin mucho chiste pero pues ya no quería hacerlos esperar más porque pues aunq en mi mente tengo resuelto hacía donde va la historia de algunos de los personajes el mantenerlos en secuencia y tener sentido con respecto a la línea del tiempo me hace que tenga q postergar algunas ideas xP, pero de cualquier forma sigo trabajando para los proximos capitulos (despues de que se descompusiera mi lap, mi vida se complicara, me pasaran un par de accidentes, unos cuantos desvelos y pues me dieran un par de crisis nerviosas logré terminar mi capi)
Les agradezco por los comentarios del capi anterior y pues algunas respuestas a lo más relevante:
Aunq como autora no debería de detestar a Minos, pues no es santo de mi devoción, sin embargo él solo ve por su propia "felicidad", el problema es que pues se relaciona un poco con Shaina y con Agasha...
Máscara no se ha dado cuenta de cuánto tendrá que luchar por el amor que siente, y pues bueno no podía decir menos con esos hermanos que tiene Helena y que como dije por lo menos Afrodita se libró de ellos jajaja xD
Digo tecnicamente Yato le ganó a Tenma una vez mientras eran aprendices, así que en documento si consta que le ganó aunque despues en la guerra Tenma fuera más fuerte jajajaja...
Geist es buenísima xD mira que tener a 2 pensando en cómo disculparse jajajaj, pero bueno Shura por lo menos no tuvo q preocuparse de ello
Para los que tenían duda juego SS Awakening en el servidor a2 y pues tengo el mismo nombre jajaj xD
Creo que es todo por ahora, cuídense mucho ya saben que es mejor prevenir que lamentar, les mando besitos y abrazos digitales que esos son sanos ;D!
MCR77 off~
Pd. Quiero vacaciones!
