Disclaimer: Los personajes aquí representados pertenecen a Bryan Konietzko, Michael Dante di Martino y Nickelodeon. Esta es una historia ficticia que usa a los personajes de Legend of Korra, así como otros elementos basados en personajes reales y también ficticios, así que cualquier parecido con entidades vivas o muertas o situaciones y eventos es pura coincidencia o malviaje del autor, así que no hagan mucho caso, después de todo esto es solo un fanfic.
Adicionalmente: en este fic se hace mención sobre situaciones sexuales, así como consumo de drogas, alcohol y otras situaciones de índole cuestionable, sin embargo con la mención de esto, NO se hace apología del uso y abuso de dichas sustancias, solo se mencionan con fines ficticios y mostrando una situación de drama narrativo. Si la mención de estos temas causa algún conflicto con las creencias personales, religiosas o el conjunto de valores personales, lo mejor es que dejen de leer después de ver esta advertencia.
Gracias.
Rockstars
Capitulo 15
El sol comenzó su viaje por la bóveda celeste, mientras en Cd. República la actividad ya había empezado desde hacia unas pocas horas, pero para Pakku el día iba comenzando, si bien ya era un viejo Doctor jubilado, aun sentía responsabilidad por sus pacientes y una verdad dicha para sí mismo era que no sabía qué hacer con su tiempo libre. Por eso prefería dedicarse a su trabajo mientras aun le quedara aliento y fuerza.
Pasó a su oficina rápidamente mientras una enfermera lo ponía al tanto de los pacientes internados, salto de un expediente a otro hasta que llego a la hoja con el nombre de Hiroshi Sato.
Sin Cambios
No es que esperara algún cambio milagroso, pero la situación lo ponía un poco triste, salió de su oficina y tomo el elevador hacia los pisos superiores, se giro hacia para ver la ciudad que se extendía a todo lo ancho de su vista, recordó como era el paisaje de aquella misma ciudad cuando era un joven médico, y su amigo Hiroshi era un joven ingeniero con muchas ideas innovadoras, para el médico era inevitable pensar que la construcción de aquella urbe se debía en gran medida a hombres de industria como Hiroshi Sato, pero ese el tipo de cosas que no aparecían en los libros de historia, tal vez el tiempo le haría un poco de justicia posteriormente, ya que la muerte de cualquier personaje de su talla hacia que se volvieran santos, leyendas de alturas insospechadas, pero aunque aquello fuera una fachada de hipocresías, Pakku pensaba que quizás era necesario para que Hiroshi recibiera un reconocimiento como uno de los artífices de la ciudad.
El ding del ascensor lo saco de sus pensamientos y con movimientos mecánicos salió del ascensor y se dirigió al cuarto de Hiroshi.
Se sintió desconcertado al ver a una joven morena de aspecto desparpajado durmiendo en un sillón en la recepción de aquel piso, quizás se había confundido de piso, pero mientras no se acercara a los guardias de Industrias Futuro que estaban a fuera de la habitación de Hiroshi no habría problema.
Buenos días Doctor Nivik.- Dijeron los guardias al unísono.
Buen día muchachos.- Contesto Pakku, mientras revisaba de nuevo los últimos estudios de Hiroshi.
Pakku detuvo sus pasos cuando vio la escena frente a él, Asami estaba postrada a un lado del lecho de Hiroshi, sosteniendo su mano. El médico sabia de la situación de Hiroshi, y sobre también sabia la opinión de Asami respecto a su padre, razón por la que aquella situación le parecía por de más extraña.
¿Asami? - Dijo Pakku, sacudiendo levemente el hombro de la joven.
Asami reacciono con el movimiento, pero aun estando en un sopor le costó trabajo articular bien las palabras.
¿Pf-Faakkuuu? – Balbuceo.
Si, soy Pakku, ¿Estás bien?-
Asami asintió, con la cabeza y se puso de pie, sobando su nuca y cuello doloridos por la mala posición al dormir. El anciano medico comenzó a revisar, los aparatos que mantenían con vida a Hiroshi, bajo la mirada recelosa de Asami.
¿Sabías del cáncer de mi madre, verdad Pakku? – Sentenció Asami, con una voz firme y algo acusadora.
Pakku titubeo un momento. Y sin voltear a ver a Asami continúo con su revisión.
No sé de qué estás hablando Asami…- Contesto con naturalidad.
No me mientas Pakku, ya no mas…- La voz de Asami era hielo puro.
Pakku volteo a ver a Asami, y se quedo observándola, ya no era la niña de risueña mirada esmeralda, aquellos ojos habían llorado mucho y tenían mucho rencor acumulado… De súbito, sus años le pesaron notoriamente.
Lo sé todo.- Tronó de nuevo la fría voz de Asami, quien deposito en las manos del viejo medico la carta que había le sido entregada por Tenzin.
Pakku se sintió fulminado y dando un par de pasos hacia atrás se dejo caer en una silla.
Maldición Tenzin… Pudiste haberme avisado.
Pakku se aflojo la corbata y se abrió el cuello de su camisa, y comenzó a abanicarse con los papeles del expediente de Hiroshi. Asami se acerco y le entrego un vaso con agua, pero su mirada y actos no dejaban de mostrar cierta hostilidad palpable.
Más vale que no te infartes ahora Pakku, necesito una respuesta… Ya.-
El anciano doctor siguió abanicándose, y dando un profundo suspiro se dispuso a hablar.
Todo fue muy sorpresivo, primero la perdida repentina de peso, la falta de apetito, la debilidad, al principio yo creí que podría ser una pancreatitis, pero los estudios mostraron un caso de cáncer pancreático, no había mucho que decir, después del diagnostico tu madre fue operada 2 dias después, cubrimos esa ausencia diciéndote que tus padres habían salido de vacaciones, y tu estuviste bajo el cuidado de Tenzin…- Pakku, hizo una pausa y bebió un poco de agua. – La operación salió bien y se programo la quimioterapia y otro tratamiento para eliminar el cáncer, en este punto todos teníamos mucha esperanza… Pero pocas semanas después vinieron los dolores de cabeza, la falta de coordinación, los mareos… La resonancia magnética nos mostro una masa anómala en el cerebro, la metástasis del cáncer había avanzado mas allá de lo que hubiéramos pensado, considerando la cirugía, la quimioterapia y radio terapia quizás podría funcionar, pero tu madre se negó, ella sabía que el tratamiento afectaría mucho su estilo de vida, y no había ninguna garantía de que el tratamiento funcionara. Todos presionamos, Yo, Tenzin y sobre todo Hiroshi la presionamos para tomar el tratamiento y después de un par de semanas accedió, con la condición de que llevaría su vida tan normalmente como fuera posible… y la razón de eso, eras tu.-
Asami mordía los dedos de su mano al escuchar hablar a Pakku, era difícil de creer, pero aunque su mente se resistía, la parte lógica no dejaba de funcionar, la misma lógica que le había hecho buscar documentos firmados por su madre, cartas, simples notas, lo que fuera que pudiera autentificar la carta que le había sido entregada, pero en el fondo de su ser, sabía que no podía ser mentira.
Yazuko resistió con valor dos meses de tratamiento de quimioterapia, pero justo cuando pensé que teníamos alguna esperanza, el cáncer dentro de su cerebro comenzó a crecer. – Pakku quedo en silencio y se llevo la mano derecha a los ojos. – Comencé a buscar especialistas, terapias alternativas, pero Yazuko solo nos sonreía, nunca imaginamos que tomaría esa decisión hasta que… Lo hizo.- Pakku levanto la mirada para ver a Asami, y su corazón se encogió al verla ahí, de pie, con toda su aparente fuerza sosteniéndola, y con los ojos anegados de lagrimas que corrían por su rostro sin sollozos.
El viejo se puso de pie y se adelanto hacia Asami, que aun siendo más alta que él, ahora parecía mucho más pequeña y vulnerable, y tan solo basto el pequeño roce de su abrazo para que la fachada de aparente fuerza de Asami cayera en mil pedazos, haciendo que el llanto vivo de la pena se apoderara de ella.
Mako, Bolin y Opal se miraron sonrientes, el demos que acababan de escuchar era justo lo que habían esperado, pero el mas feliz sin duda era Mako.
¿Y bien? ¿Qué opinan? ¿Verdad que este será nuestro boleto a la cima? – Preguntó retóricamente Mako, sonriéndole a su hermano y a su cuñada, haciendo más que evidente que estaba muy optimista en cuanto al demo que se convertiría en single.
Hermanito, sin dudas te luciste con la letra de esa canción, es perfecta.- Dijo Bolin, igualmente sonriente y satisfecho con el resultado.
Bo tiene razón, la canción es excelente, pero… ¿Y después? – Opal se adelanto y señalo un punto que quizás Mako había olvidado. – Lo que quiero decir es que no quiero que seamos una banda de "one hit wonder". La canción es muy buena, y nos resuelve el problema de tener un single y un demo, pero aun necesitamos el resto del disco.-
Bolin se notó pensativo al escuchar las palabras de su novia, Mako en cambio, se apeo delante de Opal y sacando algo del bolsillo de su camisa, se lo entrego.
Nos jugaremos el todo por el todo.- Sentenció. – Llevare este demo a la entrevista, espero que nos haga ganar algo de tiempo para terminar de trabajar en el resto del disco.-
¿Wu Prince? ¿El dueño de Capital Records? – Preguntó incrédula Opal.
Si… Ghazan de Red Lotus me facilito el contacto con él, así que solo espero que todo salga bien.- Dijo finalmente Mako, sonriendo nerviosamente.
Bolin y Opal se miraron con algo aprensión y mientras Mako se inclino sobre su mochila y saco una botella de vino y unos vasos de plástico.
Compre esto viniendo para acá, hay que brindar por este nuevo comienzo. ¿No creen? – Bolin sonrió y tomo unos de los vasos y se lo paso a Opal, Mako descorchó la botella rápidamente y sirvió generosamente el vino.
Ahora que lo pienso, formalmente no tenemos un nombre como banda.- Afirmo Bolin, recordándole a Mako que ese era un tema que había estado posponiendo desde hacia tiempo.
Tiene que ser algo nuevo, y que sea llamativo.- Dijo, secundando lo dicho por su hermano menor.
¿Polar bear dog? – Dijo Opal, señalando a un rincón donde estaba dormida Naga. Pero después los negaron con la cabeza al mismo tiempo.
Como que algo le falta…- Señalo Mako. – ¿Cómo se llamaba esa mascota que tenias cuando llegamos a Cd. República?
¿Pabu? No se hermano, The Pabus se escucha aun peor que Polar Bear Dog…- Sopesó Bolin
¡No! Me refiero a como le pusimos cuando se quemo la cola por andar buscando comida en el altar de la abuela Yin… ¿Fire… que?
¿Pabu The Fire Ferret? –
¡Fire Ferrets! – Gritó Triunfante Mako.
De hecho no se oye mal.- Concluyo Opal.
La sonrisa de complicidad entre los tres jóvenes se convirtió en un acuerdo unánime, y los tres levantaron sus improvisadas copas y brindaron alegremente.
¡Por los Fire Ferrets! –
La noche hacia sido algo infructuosa para la Detective Bei Fong, y aunque odiaba los turnos nocturno, sabía que eran necesarios dado el crecimiento desmedido que había tenido Ciudad República durante los últimos años, asi que suspiro pesadamente mientras apuraba el contenido de su taza de café, esperando que su papeleo fuera autorizado y así podría ir a su casa a dormir un poco.
¡Beifong! – Se oyó una voz que gritaba desde uno de los cubículos del fondo del recinto.
Lin reconoció la voz del Jefe Saikhan, y dada la hora y el tono del grito sabia qué esto iba a parar en un regaño hacia ella, bebió el resto de su café y se puso de pie de mala gana para ir a la oficina del Jefe.
¿Llamó usted? – Dijo Lin, haciendo más que evidente su sarcasmo cuando cerró la puerta detrás de sí.
El Jefe Omar Saikahn hizo caso omiso del sarcasmo de la Detective y se limito a indicarle a que tomara asiento al lado de una persona que ya estaba previamente ahí.
Como ambas se conocen, las presentaciones son innecesarias.- Dijo el Jefe.
Hola Lin.- Dijo la mujer sentada, descubriendo su rostro al quitarse un sombrero de ala ancha con el logo de un conocido diseñador de Zaofu.
Suyin.- Dijo secamente la Detective, diciendo el nombre de su media hermana como un saludo cortante.
Sé que casi no hemos hablado… Pero considero que….-
Ve al grano. Que es lo que quieres Suyin.- Interrumpió toscamente Lin, sin siquiera ver a su interlocutora.
Saikahn intervino al ver la marcada tensión entre ambas mujeres y se apresuro a dejar caer una carpeta color verde claro en el escritorio, justo enfrente de Lin Beifong.
Este expediente ha estado resguardado de la prensa y otros ojos curiosos por las ultimas semanas, son los resultados forenses de los exámenes post mortem de Kuvira Verdant.-
Lin levanto su ceja con curiosidad, aunque ya tenía una ligera idea de lo que significaba la presencia de su media hermana y esta pieza final encajaba todo en su lugar. Estiró su mano para tomarlo y comenzó a leer el contenido del expediente.
¿Hidroxido de sodio? – Preguntó en voz alta, no creyendo lo que acababa de leer.
Asi es.- Confirmó Saikhan. – Destapa caños común y corriente, Kuvira fue asesinada.
Lin ya había pensado en eso antes, igualmente sabia que dada la cercanía de Kuvira con la familia Beifong era solo cuestión de tiempo para que ella fuera convocada a esclarecer su muerte, pero ella esperaba una sobredosis, un elemento extraño, incluso un veneno sofisticado que no dejaría rastros, esto era demasiado fortuito y cambiaba todos sus escenarios, esto sin dudas era al trabajo de un asesino novato, pero a la vez era alguien que conocía a fondo los hábitos de la difunta Kuvira.
Kuvira era casi una Beifong.- Dijo Suyin, con cierto temblor en su voz. – Moví mis influencias con el Presidente Raiko para que todo este asunto quedara fuera de la prensa y para que te fuera asignado el caso… Si alguien puede encontrar al culpable, eres tú.-
Ya veo…- Dijo Lin, con su habitual tono de voz. – Aunque hubiera preferido que me preguntaras antes.- Agrego, disponiéndose a salir de la oficina.
¡Lin!.-
¡Detective Beifong!- Gritaron al unísono Suyin y el Jefe Saikhan.
Tranquilos, no dije que no lo haría. Solo que no me gusta que me presiones a través de mi trabajo Suyin. Me ocupare del asunto.-
En la mente de Lin comenzaron a formarse nuevos escenarios, nuevos perfiles, posibles sospechosos de aquel asesinato. No recordaba bien el haber conocido a Kuvira cuando fue adoptada por su media hermana, después de todo su relación no era del todo cordial y la distancia entre Zaofu y Cd. República ayudaba en que esa relación se mantuviera distante, aun así. Kuvira era una persona joven que había tomado malas decisiones, como una vez Suyin también lo hizo, casi parecía como si el mismo karma corriera por todas las ramas del árbol genealógico Beifong… Aunque ese era un tema para otro día y para otro lugar, tomo su saco cuando pasó por su escritorio y se dirigió a la salida, lo más importante ahora era dormir.
El Jefe Saikhan cerró la puerta de su oficina, y de nuevo tomo asiento frente a Suyin.
Lin Beifong es la mejor Detective de la Fuerza Policial de Cd. Republica, Sra. Suyin, es solo cuestión de tiempo para que encuentre al culpable del asesinato de su hija adoptiva.- Dijo el Jefe, tratando se escucharse lo más conciliador posible.
Conozco muy bien las capacidades de mi hermana Lin, es solo que lo ultimo que quería era involucrarla en todo este asunto, aunque también sabía que ella es la persona mas capaz para resolver esto…- Suyin se puso de pie y extendió su mano para despedirse del jefe Saikhan. – Fue un gusto Jefe Saikhan, Espero noticias pronto.-
La luz del sol matutino que se filtraba por la orilla de la cortina lastimó los ojos de Ryu, no recordaba haberse quedado dormido, pero la botella de tono verde a su lado y las pastillas regadas por el suelo de aquella habitación le recordaron que algo había detonado su ira.
La televisión seguía encendida y la voz de la presentadora de noticias era un zumbido molesto y poco entendible, el se tambaleaba, e hizo un esfuerzo para recordar que era lo que había pasado exactamente.
Los recuerdos llegaron de golpe, la Casa de Té, el viejo entrometido, la falta de dinero de Korra, la mujer guapa de cabello negro que se sentó con ella, todo llego de golpe… y con esos recuerdos también su ira.
Apretó los puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos y descargo un golpe fuerte contra la pared.
Fue un golpe solido, de sonido sordo, la pintura quedo salpicada de un leve hilillo de sangre que comenzó a resbalar hacia abajo… a este golpe le siguió otro, luego otro más, cada vez más rápido hasta que aquello se convirtió en una andanada de golpes y gritos iracundos.
¿Ryu? ¿Está todo bien? – Grito alguien desde afuera de su casa.
Volteo hacia la puerta, mas desconcertado que enojado, se acerco a la puerta mientras fajaba su camiseta en su sucio pantalón y acomodaba sus alborotados cabellos tratando de lucir presentable y así mantener su fachada, carraspeo para aclarar su garganta y puso su mejor sonrisa antes de abrir la puerta.
¿Estás bien Ryu? – Dijo la voz en el umbral.
Ryu titubeo, el sol lo golpeo de frente y no lo dejo distinguir con quien se dirigía, pero la voz parecía la de unos de sus vecinos. Levanto la mano y cubrió sus ojos del sol.
¡Hola! Sí, estoy bien es que pise el control remoto de la tv y se subió todo el volumen.- Dijo, justificando el ruido que había hecho.
Oh, Ya veo… Disculpa Ryu, disfruta de tu película.- Dijo la voz que aun no terminaba de reconocer.
Si, gracias.- Contestó mecánicamente Ryu, cerrando la puerta y dejándolo solo de nuevo.
¡Malditos entrometidos! - Gruño por lo bajo, sabiendo que si volvía a tener un arranque de esos ahí, seguramente lo escucharían. Furioso, camino por la casa y se dirigió a la habitación del fondo, cerró la puerta y después contemplo el lugar.
Con una rapidez obsesiva corrió las cortinas cortando toda entrada de luz, después encendió la mortecina luz de un foco que pendía sobre el centro de la habitación, y casi con parsimonia abrió las dos puertas de un enorme armario, con religiosa paciencia encendió las velas que había dentro del armario y cuando estas estuvieron encendidas, el cayo postrado, como si estuviera delante de una visión milagrosa.
El viejo poster de Korra seguía ahí, al centro de su altar, sucio, manchado de fluidos y con las marcas de doblez amenazando con romperlo, el mechón de cabello estaba ahí también, igualmente sucio y cubierto de una sustancia viscosa y nauseabunda. Los fotomontajes de Korra en situaciones sexuales ahora eran muchos más y en algunos incluso Ryu había insertado su propio rostro para completar su fantasía… En la parte posterior de una de las puertas estaba la imagen de Kuvira, o lo había sido mejor sea dicho, la imagen estaba rasgada, palabras como "puta", "maldita", estaban escritas por toda la imagen, y una cuerda mal dibujada que simulaba una horca se veía que estaba alrededor de la imagen de la extinta vocalista de Kolosus.
Un cutter descansaba en la parte inferior de aquel altar, Ryu lo tomo con gran ceremonia y lo levanto hacia lo alto con ambas manos para después sacar la navaja, y la contemplo largamente, viendo la luz de las velas reflejadas sobre el metal.
Acabe contigo maldita zorra…- Dijo Ryu en voz baja, señalando con la punta de la navaja hacia la cara grafiteada del poster de Kuvira. – No pudiste apartarla de mi… ¡Es mi destino poseerla!- Gritó el trastornado joven, hundiendo la punta de la navaja en su brazo derecho.
Ryu apretó los dientes cuando la navaja se hundió en su piel, no era un corte profundo, pero era lo suficientemente doloroso para hacer que su mandíbula temblara, y el sudor perlara su frente. El corte corrió de manera recta a lo ancho de su antebrazo, y las cicatrices que se veían, eran la evidencia de que esto era algo que pasaba con regularidad. Después de cuatro cortes, el jadeo ahogado se convirtió en una risa macabra, y la mano izquierda de Ryu cubrió las heridas y luego, la misma mano empapada de sangre se estampo sobre el impreso rostro de la finada Kuvira.
Te mate, te mate, te mate…- Comenzó a decir incesantemente el trastornado Ryu mientras ahogaba su propia risa, manchando con su propia sangre el ya manchado poster.
¡Ustedes se salvaron!- Gritó, señalando con el cutter hacia la otra puerta, donde estaban pegadas la imágenes de Mako, Bolin y Opal. – Fuiste afortunado abandonando al grupo… Eres un maldito traidor, pero así salvaste tu miserable cuello junto con el de tu hermanito y su novia…- Dijo con la voz entrecortada, marcando una cruz sobre los rostros ya rayados de algo que parecía ser marcador negro.
¡Tú maldito ambicioso!- Gritó señalando a la imagen de Varrick. – Gracias a ti Korra cayó presa de mi veneno, solo espero que tú y tu correo sigan sirviendo a mis propósitos o también desaparecerán.- Dijo tétricamente, trazando un circulo de sangre sobre las caras de Varrick y Zhuli.
Faltas tú…- Dijo el trastornado Ryu, trazando el garabato de un rostro afilado con largo cabello ondulado.- No sé quien seas, pero si te interpones entre Korra y yo, tendrás la misma suerte que la puta maldita de Kuvira.-
El charco de sangre que chorreaba de su brazo comenzó a hacer resbaladizo el suelo, y en un extraño momento de lucidez, Ryu corto su propia camiseta y vendo su antebrazo para contener el sangrado, para después caer al suelo, al haber perdido la euforia junto con una gran cantidad de sangre.
Serás mía Korra… mía nada mas… - Comenzó a murmurar el desquiciado Ryu, mientras comenzaba a acariciar su inerte miembro, contemplando absorto las imágenes pornográficas de Korra, iluminadas tétricamente por la luz de las velas.
Disculpa que te haya arrastrado a esto.- Dijo Asami, disculpándose con Korra, viendo como se sobaba el cuello por haber dormido en mala posición.
No te preocupes, me hacía falta una aventura de estas.- contestó Korra, sonriente y tratando de sonar lo más amable posible.
Lo menos que puedo hacer para agradecerte por lo de anoche es llevarte a desayunar.- Replicó Asami, señalando con el pulgar un restaurante que estaba a espaldas del Hospital.
Korra estuvo a punto de rechazar la invitación, pero entonces recordó que el refrigerador de su departamento estaba vacío, su tarjeta bancaria estaba en su departamento, y en realidad, estaba hambrienta.
Acepto, pero te advierto que soy capaz, de comerme un tigre foca completo.- Contestó divertidamente Korra.
Una vez en restaurant, Korra tomo por asalto la carta.
Muy bien… Quiero un vaso grande de jugo de naranja, café negro, huevos benedictinos, el club sándwich del dia, waffles con tocino al lado y… pay de manzana con helado de vainilla.-
La mesera le dedico una mirada nerviosa a Asami, quien asintió levemente y después remató su propia orden.
Yo tomare el desayuno americano por favor.-
La mesera se retiro rápidamente y dejo a las dos jóvenes, que se quedaron en un incomodo silencio hasta que una jovencita de unos 17 años se acerco penosamente a su mesa.
Eeeeh… Disculpa…. ¿Eres Asami Sato? – Pregunto la jovencita con voz nerviosa.
Lo soy.- Contesto la sonriente Asami. Causando que la jovencita soltara un gritito ahogado de alegría.-
¡Me podrías dar tu autógrafo!.- Dijo con toda la emoción la joven, a lo que Asami accedió amablemente y después de aceptar también el tomarse una selfie, la joven risueña preguntó. - ¡Gracias! ¡Eres la mejor! ¿Cuándo saldrá el nuevo sencillo de Töekomst?
Asami pareció dudar un momento, pero finalmente puso su mejor sonrisa y contestó:
Estamos grabando varios demos en estos días, esperemos que tengamos un nuevo sencillo pronto.-
La joven soltó un gritito emocionado de nuevo y volvió a su mesa donde la esperaban sus padres y su emoción era más que evidente.
El precio de la fama.- Dijo Asami, casi retóricamente.
Lo sé, es bueno tener fans.- Asintió Korra.
Me sorprende que no te haya reconocido a ti también, a mi me reconoció incluso sin maquillaje.- Inquirió Asami.
Creo que es lo mejor asi, no estoy tan de humor de contestar preguntas, sobre todo si son referentes a Kuvira, o a mis inexistentes planes a futuro…- Contestó Korra de mala gana, llevando sus brazos hacia su nuca y echando su cabeza hacia atrás.
Supongo que no te reconoció por qué has perdido peso, eso también me sorprendió cuando te vi en la Casa de Té.-
Los músculos de Korra se crisparon por lo directo de la aseveración de Asami, tenía que reconocer que Asami era muy observadora, pero eso le había dado justo en su ego. Quiso contestar lo primero que saliera de su grosera boca, pero la llegada de su pedido la hizo recapacitar.
El desayuno transcurrió normalmente y Korra y Asami solo cruzaron un par de palabras triviales, aunque era contrastante la parsimonia con la que Asami consumía su comida, contra la voracidad que mostraba Korra al engullir todo lo que había pedido.
Un sonoro eructo resonó por el estacionamiento techado del hospital donde habían dejado sus respectivas motocicletas y Korra se disculpo, sonrojada.
Perdón…- Dijo Korra, con una sonrisilla nerviosa.
Si siempre comes asi me sorprende que estés tan delgada…- Señalo Asami, mirando la delgada figura de Korra.
Ah… Es que mi metabolismo es muy rápido y paso mucho tiempo en el gym.- Contestó Korra, tocando disimuladamente la caja de las laminillas en su bolsillo.
Asami se apeo junto a su ducatti y con hondo suspiro, abrazo su casco con ambos brazos, apoyando su espalda contra una columna de apoyo.
No sé como agradecerte lo de anoche Korra, esto es algo que me estuvo atormentando por varios años, y aunque aun necesito días para asimilarlo por completo, creo que he dado el primer paso para poder perdonar a mi padre, por todo lo que ha pasado.- Dijo Asami, confidentemente.
No agradezcas nada, a mí también me sirvió mucho esta salida. Desde que Kuvira murió, me aislé mucho de toda la gente que me rodeaba, necesitaba un respiro… Porque con Mako y todo lo demás siento que me quede sin amigos…- Confesó a su vez Korra.
¿Entonces Avatar si se separó? –
Mako dijo que yo no le daba su lugar en la agrupación y por eso se iba, Bolin y Opal se fueron con él, nuestro antiguo baterista Hasook no quiere tener nada que ver con Varrick, nuestro manager… Así que supongo que se acabo Avatar.- Sopesó Korra, con algo de melancolía en su voz.
Quizas debas de tomarte un descanso, Kuvira lo hubiera querido asi, ¿No lo crees
? Si te soy honesta… Amo el mundo de la música, pero entre esto y mis compromisos con la empresa de mi padre, siento que me queda muy poco tiempo para mi, quisiera poder tomarme unos días de vacaciones, pero…. Siento que es algo irresponsable si me ausento algunos días de mis deberes.- Confesó Asami a su vez.
Creo que somos esclavas de nuestros compromisos.- Contestó Korra riendo. Y las dos chicas rieron por la ironia de su situación.
El teléfono de Asami sonó con la melodía extracto de "Pedro y el Lobo", Asami lo saco del bolsillo de su chamarra y Korra se dirigió a su propia moto para darle privacidad.
Tengo que irme, aun debo de darme un baño, regresar a Sato Motors y empezar con mis labores empresariales… - Dijo Asami, disponiéndose a irse. - ¿Podemos salir un dia de estos?- Preguntó.
¡Seguro! Ya tienes mi numero.- Señalo alegremente Korra, recordando que su nuevo teléfono se estaba quedando sin batería.
¡Excelente! Espera que conozcas a Tahno, es un tipo genial y seguro te caerá muy bien.- Asami se inclino hacia adelanto, besando la mejilla de Korra, y despidiéndose inmediatamente después.
Korra agitó su mano, despidiéndose de la espigada figura enfundada en cuero negro que también se despedía con la mano en alto, y momentos después recordó la sensación cálida de los labios de Asami al besar su mejilla, su corazón comenzó a latir con fuerza rememorando la última vez que había sentido un contacto asi de humano, el calor y el sudor de la piel de Kuvira, los efusivos abrazos de Bolin, el calor del hocico de Naga cuando descansaba sobre su muslo, las bromas y el contacto humano de Opal…
No se había dado cuenta, ni tampoco se lo había permitido, pero la sensación de vacío en su pecho le recordó todo lo que había perdido en tan poco tiempo, un solo beso de despedida le había hecho añorar todo eso…
El dolor en su pecho, se convirtió en angustia, y después en un llanto que caía desde su rostro al piso de concreto y sin poder contenerse cayó de rodillas, sollozando.
Fin del Capítulo 15
Nota:
Dado que la temática, naturaleza y en general el fic no fueron del agrado de la gente, he decidido acortar la narrativa de los siguientes capítulos, hasta el final de la historia, para acabarla lo más pronto posible y poder dedicarme a otra cosa.
Por su atención.
Gracias.
