Este fic participa en la II Sesión del Club de Duelo de La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Resumen: Ella estuvo llena de luz, pero ahora se apaga. Él añora sentirla en sus brazos. Antes, fueron perfectos.

Personajes: Cadmus Peverell/El cadáver de la novia (just kidding, su amada muerta).

Contrincante: Natalie Annick Malfoy Granger.

Beteado por Miss Lefroy Hrafna


Urdimbre perfecta

If I should die this very moment
I wouldn't fear
For I've never known completeness
Like being here
Wrapped in the warmth of you
Loving every breath of you
Still in my heart this moment
Or it might burst
Could we stay right here
Until the end of time until the earth stops turning

Gorecki, Lamb


Al menos, piensa, la muerte de su hermano mayor fue rápida.

La suya está a fuego lento; la desesperación de quien no puede tener lo imposible.

—Cambia la hoja, ya terminé de leer —pide ella.

Un libro descansa en sus piernas, pero él no está leyendo.

Ella lee en busca de cualquier entretenimiento para pasar las horas muertas llenas de imposibilidades. La mueca de sus labios no ha sido sonrisa desde hace algún tiempo y él se siente culpable.

Antes tuvieron un sueño. Ser tan grandes que su sombra consumiera el mundo. Deseó tanto que todo se volvió imposible, incluso después de su encuentro con la muerte.

Ella lee en silencio; él la mira. No tiene luz propia, como cuando apareció por vez primera ante sus ojos. Ahora parece una escoba vieja arrumbada en una esquina de la casa; añora tiempos mejores aunque no va a conseguirlos.

Aspira para sentir su aroma, pero no hay ningún perfume: ya no puede esconder saquitos perfumados entre sus ropas; no está viva.

Ella descubre su mirada e intenta sonreír. Sus labios se curvean hacia arriba; el gesto no llega a su mirada.

Antes fueron la urdimbre perfecta, hilados uno junto al otro. Ella fue brillante y él soñó con desafiar la muerte. Ahora ella se apaga como una vela y él apenas si puede mirarla a los ojos. Añora besarla y estrecharla entre sus brazos. La resurrección de la piedra es un embuste.

No se puede volver a vivir.

La mano de ella busca su mejilla sin llegar a tocarla.

—Aun cuando no podías verme yo estaba aquí —dice, con cuidado.

Él intenta estrechar su mano entre las suyas.

La soga espera, olvidada momentáneamente.

—¿Podré tocarte? —pregunta.

«¿Cuando esté muerto?».

Ella sonríe; hay calor en su mirada.

—Juntos por siempre, Cadmus —le recuerda.


Palabras: 300.

1) La RAE dice que curvear como que no, pero EL DICCIONARIO MEXICANO DE LA LENGUA dice que curvear significa curvar y aquí sólo respetamos al segundo, no tenemos ninguna clase de respeto por la RAE.

2) Ya me hacía falta escribir sobre los Peverell. Me obsesionan.


Andrea Poulain