Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Capítulo 29, Mentiras y confesiones.

Otra vez estaba en ese lugar, venía aquí a menudo. Hasta hoy no sabía su nombre, así que simplemente la llamaba la tierra de acero. Por un momento, él se dispuso a observarla. Un desierto árido, la tierra estaba compuesta de una gran cantidad de minerales, probablemente era tan dura como el acero, tal vez más. Como siempre, él se encontraba parado en la parte más alta de la colina, como siempre, todas las espadas que había logrado analizar y registrar estaban clavadas en esta. Las brasas cubrían la tierra y la delimitaban, un hermoso fuego ilusorio. Alzó su mirada hacia el cielo, ahí pudo verlo, un vasto cielo nocturno cubierto de blancas nubes, a lo lejos, más allá de las nubes, él pudo ver un bello brillo rojizo…

«¿Qué era eso?» Pensó él, «Tal vez… ¿La luna?».

No lo sabía con seguridad; pero le inquietaba ligeramente. También pudo ver como el cielo nocturno era adornado por engranajes espectrales todavía no completamente manifestados.

Si había un lugar donde Shirou se sintiera tranquilo, era aquí. Este era su mundo interno, su alma y, una vez manifestada, su canica de realidad.

Shirou frunció el ceño, al final, todavía no le gustaba. No estaba de acuerdo con utilizarlo de esa forma.

No iba a negarlo, las balas y la forma minimalista que su padre había ideado para darle uso a su realidad marmoleada eran realmente prácticas. Pero aun así, a él no le gustaba utilizarla de esta forma, de hecho, la única razón por la que aceptó crearlas, era porque, más allá de esa costilla, no iba a sacrificar nada más. A fin de cuentas, una vez forjadas las balas originales, él simplemente tuvo que analizarlas y estas estarían disponibles para que él las proyectara de acuerdo a sus necesidades.

Las balas le permiten manifestar su realidad marmoleada dentro del cuerpo del oponente. Esta no se manifestaba en su totalidad, solo una pequeña parte, la minúscula realidad se convertía en una fuerza increíble que termina destrozando al objetivo desde dentro. Sinceramente, él jamás se hubiera planteado crear algo como esto, supongo que una idea como esta solo podía venir de alguien que, en su tiempo, fue llamado como el asesino de magus.

Por unos momentos, él divagó sobre su realidad marmoleada y sobre las balas.

Obtener una canica de realidad no es algo que los magus puedan lograr a través de la investigación. Ni su obtención ni su desarrollo pueden ser aprendidos de otra persona, aunque se decía que una realidad marmoleada podría ser transferida, eso solo sería con una que ya estuviera completa. En pocas palabras, nada ni nadie podía ayudar a Shirou a completar su mundo interno, a descubrir su habilidades, o como manifestarlo adecuadamente. Esta vez, estaba por su cuenta.

No había podido manifestar su realidad marmoleada tal y como le gustaría. En un principio, ni siquiera sabía cómo manifestarla a su voluntad y, solo recientemente, había obtenido pistas de cómo debería hacerlo. Las pocas veces en que su realidad marmoleada se había manifestado de alguna forma, había escuchado unas palabras en lo profundo de su subconsciente:

I am the bone of my sword.

Steel is my body, and fire is my blood.

Más temprano que tarde, él se dio cuenta de que estas palabras eran un espacie de haikú. Si era así, entonces, las siguientes palabras deberían ser:

As the gears turn, I will create infinite swords.

Without knowing the beginning.

Will never know the end.

Shirou frunció el ceño, él pudo sentir como su mundo interno reaccionaba a estas palabras; sin embargo, desconocía cuales eran las siguientes oraciones. Aun así, a pesar de que todavía le era desconocido parte del camino, estaba seguro de cuál sería el momento de inflexión al que llegaría su vida…

So, as I pray, I have reached… Unlimited Blade Works.

Sí, ese era el nombre. El objetivo de Shirou era la creación de la espada definitiva, pero, como había dicho su abuelo: "Un herrero no es nada sin su herrería". Y, para él, eso era su realidad marmoleada, su herrería. Si quería crear la espada definitiva, necesitaría tanto la habilidad como el taller necesarios para crear dicha arma, y su Unlimited Blade Works era justamente eso. En pocas palabras, antes de crear la última espada, debía poder manifestar el taller donde la crearía.

Y justamente este era el problema, Shirou todavía no podía manifestar su esfera de realidad, lo cual tenía sentido, a fin de cuentas, su mundo todavía no estaba completo.

Es por eso que se vio obligado a crear algo como las balas, además de sacar las proyecciones desde su canica de realidad, él no podía aprovecharla de ningún otro modo o, al menos, ningún otro modo que conociera.

Sin embargo, las balas aprovecharían lo poco que él podía manifestar y lo convertirían en un arma muy poderosa. Entre las cosas buenas que tenían las balas, estaba el que, a diferencia de sus espadas, estas no eran reconocibles como un arma devastadora, o algo por el estilo. Desde este punto de vista, parecían ser más las armas de un asesino, que las de un tirador.

Aunque, lo más importante de estas, eran su bajo consumo de mana. Armas como Neocaliburn necesitaban de una buena cantidad de mana para ser utilizadas, y más desde que el mana en el aire era cada vez menos, y, por ende, cada vez más los ataques dependían de su propio od. Proyectar armas como, por ejemplo, Balmung, más de una vez, requería de una buena cantidad de mana también, además del mana que debía utilizar para usar todo su poder. En pocas palabras, las armas más poderosas de su arsenal necesitaban de un una buena parte de su od, tal vez en un mundo más "sano" esto no sería tan extremo, pero en el que vivían era así. Por su puesto, había excepciones, como la Monohoshi Zao, aunque en su caso era porque la espada en sí no era muy poderosa, lo que la hacía poderosa era la técnica Tsubame Gaeshi.

Lo único bueno, era que la primera proyección de cualquier arma, requería de un consumo mínimo de mana.

Las balas, por su lado, tampoco necesitaban de una gran cantidad de mana para funcionar. Pues, al solo materializar una pequeña parte de su realidad marmoleada, esta no requería de la cantidad de mana que se necesitaba para utilizarla en su totalidad.

La última ventaja de las balas, era que eran su única arma a distancia per se. Si bien él podía intentar disparar espadas como flechas, todavía no estaba al nivel donde pudiera usarlo de forma hábil en medio de un combate. Si se trataba de él estando quieto en un solo sitio, entonces todavía podía arreglárselas, pero si tenía que moverse y apuntarle a un enemigo relativamente ágil, entonces él sabía que su habilidad todavía no era suficiente.

En peleas de larga o media distancia, él Black Barrel era claramente su arma más eficaz. Esto se debía a varias razones, como, por ejemplo: Daba igual cuanto mejorara su vista por medio de runas, su vista no superaba a la de una mira de francotirador. El arma no gastaba cantidades enormes de mana sin importar cuantas balas disparara y, con sus balas, el arma se volvía más mortal que antes. Ya no era solo tremendamente efectiva contra seres inmortales y enormes misterios, sino que, mientras él utilizara las balas, lo sería contra cualquier cosa.

Por otro lado, si tuviera que luchar a corta distancia con un arma de disparo, entonces, él utilizaría aquella arma por la cual su padre había sido tan temido, la Thompson Contender. Esta fue desarrollada en 1967 por la empresa estadounidense Thompson/Center Arms. Era una pistola de acción simple que se utiliza generalmente para el tiro deportivo. Es simple, pero potente, el arma puede, con pocas modificaciones, usarse para disparar varias municiones que van desde, calibre .22 LR, hasta balas de rifle. Si bien no es adecuada para el combate real, fue elegida por su padre como su código místico debido a que puede infligir el máximo daño físico posible. Su empuñadura y antebrazo están tallados en nogal, por lo que da la impresión de ser una daga guardada en su vaina. Las únicas partes mecánicas visibles son el gatillo y el martillo, sin cilindro ni deslizamiento en el exterior, lo que la hace similar a las pistolas de percusión utilizadas en las últimos años de la edad media. La falta de partes complejas entre el cañón y el gatillo permite también una alta precisión.

Kiritsugu personalizó su código místico con un cañón estriado de catorce pulgadas, hecho para especificaciones de caza y equipado para balas Springfield de calibre .30-06. El cartucho de las balas que utiliza tiene una estructura de cuello de botella, y su tamaño y nivel de potencia están a un nivel completamente diferente al de una bala de pistola. El calibre .30-06 es un 10% más fuerte que la bala de rifle calibre .308 Winchester e, incluso, supera a las balas de una magnum.

Una vez que su padre había muerto, él había recuperado tanto el Castigo Fantasma como la Thompson, al saber que ambos le serían útiles, y que los deseos de su padre fueron que utilizara todo lo que él pudiera dejarle para sobrevivir. Así, Shirou decidió darle uso una vez más a los códigos místicos.

Y, aun a pesar de todas estas ventajas, Shirou todavía no se sentía bien en utilizar su mundo interno de esa forma. Sin embargo, tampoco era tonto, en el mundo donde vivía, y en la situación en la que se encontraba, él tenía que utilizar todo lo que estuviera a su disposición para sobrevivir.


Algo lo sacudió…

—Va… mos, des… pi… er… ta…

Shirou escuchó unas palabras, él reconoció la voz que le llamaba.

Abrió sus ojos—. ¿Mana…?

Ahí vio el rostro de su amiga de la infancia sonriéndole—. Tenemos que movernos, este lugar puede volverse peligroso…

Él se levantó y analizó el lugar donde se encontraban—. ¿Dónde estamos?

—Estamos dentro del laberinto de Caubac Alcatraz.

Ellos se encontraban dentro de una gran caverna, esta se encontraba llena de hielo y cristales.

La usencia del resto de los miembros del grupo alarmó al chico—. ¿Dónde están los demás?

—Cuando entramos al laberinto, un círculo transportación espacial se activó. Este nos dividió y nos envió a diferentes partes del laberinto.

Esto preocupó en gran medida al pelirrojo, dentro de los miembros del grupo había algunas personas que no eran actas para el combate—. ¡Illya, el profesor y Sella! Si ellos se encuentran solos o, si se encuentran juntos, y se llegan a encontrar con algo peligroso dentro del laberinto, no serán capaces de defenderse. —Generalmente, Shirou había aprendido a mantenerse calmado; pero debido a los últimos deseos de su padre, a los sucesos actuales, y a su cercanía con su profesor, le fue imposible mantenerse tranquilo—. ¡Tenemos que encontrarlos Mana! ¡Rápido! ¡Antes de que algo más los encuentre!

Dicho esto, él pelirrojo se apresuró a salir fuera de la caverna por uno de los túneles que habían conectados a esta.

—¡Espérame, Shirou! —gritó Manaka mientras corría detrás de su amigo.

Ella agradeció que este no estuviera reforzándose para correr, si bien ella también podía hacerlo e, incluso podía hacerlo a un nivel superior al de su amigo, aun así, no se consideraba a sí misma como una persona atlética, más aún cuando estuvo durmiendo por casi diez años, por lo que, acabaría cansándose más temprano que tarde.

Finalmente, ella se detuvo cuando alcanzó al pelirrojo. Por alguna razón, él se había detenido.

—Shi… Shirou, entiendo que estés preocupado; pero no puedes correr sin idea de adónde vas dentro de un laberinto construido por un apóstol muerto ¿Sabes?

Shirou asintió con seriedad—. Lo sé. Perdóname, tendré más cuidado la próxima vez; pero esta vez, por favor, quédate detrás de mí.

—¿Eh? —Manaka se inclinó ligeramente por sobre el hombro del chico—. Eso es…

Ellos se encontraban al final del túnel por el cual Shirou había corrido y en la entrada de otra habitación cavernosa dentro del laberinto subterráneo.

Lo más importante que ambos podían ver dentro de esta, era un jabalí gigante. Este simplemente era enorme, con dos grandes cuernos, así como un largo pelaje rojizo. También portaba una gran y pesada armadura metálica.

—Un jabalí demoniaco —terminó de decir Manaka.

—¿Un jabalí demoniaco? —preguntó el chico.

La chica asintió—. Ha habido varios jabalís demoniacos famosos a lo largo de la historia, como, por ejemplo: La reencarnación del medio hermano menor de Diarmuid Ua Duibhne. O, el jabalí de Calidón, que es una bestia monstruosa que Artemisa soltó sobre la tierra.

—¿Y este es…?

—Hmn… Seguramente un jabalí demoniaco común y corriente. Aunque solo es a simple vista, puedo decir que este se encuentra en el rango de bestia monstruosa.

—Ya veo…. —Utilizando sus guantes, Shirou abrió uno de sus bolsillos de espacios imaginarios y sacó a Vorpal—. Dame unos minutos, me encargaré de este y podremos proseguir.

Manaka asintió, un simple jabalí demoniaco no debería ser rival para Shirou, mucho menos si utilizaba una espada como Vorpal, la cual tenía cualidades que debilitaban a las especies fantasmales y a seres similares.

Tal y como ella predicho, Shirou acabó con facilidad con el jabalí demoniaco y, antes de que se diera cuenta, él había vuelto a su lado.

—No volverás a correr imprudentemente por ahí, ¿o sí? —le preguntó la chica como una madre regañando a su hijo.

Shirou sonrió avergonzado—. Disculpa, perdí la calma por un momento. Pero sí debemos encontrar a esos tres pronto, si se topan con algo como alguna especie fantasmal, no podrán manejarlo.

Al ver el aspecto preocupado de su enamorado, la joven no pudo evitar intentar tranquilizarlo—. Yo no me preocuparía mucho por ellos.

Esto sorprendió y molestó ligeramente al pelirrojo—. ¿De qué estás hablando Mana? ¡Ninguno de ellos tres tienen habilidades de combate! ¡Si se encuentran con una de estas especies fantasmales, no les quedará de otra que huir!

Manaka asintió—. Sí, lo sé.

—¿¡Entonces!? —preguntó el chico indignado.

La maga simplemente sonrió—. Pero sé que ellos se encuentra bien.

Esto sorprendió al chico—. ¿Qué? ¿Cómo?

—Solamente lo sé, confía en mí, ¿Sí? —respondió la chica con una sonrisa segura y reconfortante.

Shirou sonrío y asintió—. Está bien, confió en ti.

«Eso quiero, realmente quiero creerte; pero mientras más secretos me ocultas, más difícil es para mí es confiar en ti».

Esos pensamientos fueron leídos como un libro por la maga, a pesar de su sonrisa, los pensamientos del chico distaban mucho de aquello que demostraba.

Shirou se dispuso a abandonar la habitación—. Vamos, Mana.

—Espera…

Manaka bajó su mirada, ella podía ver fácilmente a través de Shirou, o bueno, casi siempre podía. Si bien podía ver sus recuerdos, sueños y pensamientos, había veces en que no podía verlos, por mucho que lo intentara. La maga culpó de esto a su estado actual, donde no estaba del todo recuperada, y también a la bodhisattva, pues lo que bloqueaba su vista era ese mismo lazo karmico que la unía a su enamorado.

El chico se giró hacia su amiga—. ¿Hmn? ¿Qué sucede?

Con un poco de duda, ella respondió—. No es por allí.

Shirou se mostró extrañado—. ¿No lo es? ¿Cómo lo sabes?

—Yo…

«Simplemente lo sé». Eso era lo que ella iba a decir, sin embargo, aunque fue solo por un segundo, la expresión de Shirou cambió y mostró una mezcla entre desconfianza y tristeza, matando sus palabras en el acto.

—Es por allí… —Con un movimiento de mano, la maga señaló hacia otro túnel—. Si queremos alcanzar el fondo del laberinto, debemos ir por ese camino.

—¿Cómo sabes que ese es el camino? —preguntó otra vez el chico.

—Es por qué yo… —Manaka de repente sonrió—. Ya he estado aquí.

Esto sorprendió al chico—. ¿Qué? ¿Cuándo?

—O cierto, creo que nunca te lo dije, ¿verdad, Shi-kun? —respondió su amiga.

—¿El qué?

—Sobre mi madre. Tú nunca la pudiste conocer; pero ella era de origen inglés.

—Entonces, ¿ella nació en Inglaterra?

Esto, de hecho, consternó a Manaka—. Ahora que lo dices, nunca le pregunté. Pero, probablemente sí.

Para sorpresa del chico, Manaka sonrió hermosamente, y había algo diferente con esta sonrisa, algo que la hacía distinta de las demás. El pelirrojo no podía decir que era exactamente, pero podía decir que le gustaba ver a Manaka sonriendo de esta forma, más que sus otras sonrisas.

—Ella me enseñó todo lo que sé sobre comida inglesa, lo aprendí todo de ella.

—Entiendo. —Shirou también sonrió—. Entonces, ¿viniste a Inglaterra para visitar a tu familia materna, o algo así?

La maga asintió—. Sí. En uno de esos viajes terminé entrando en este laberinto.

Confundido, Shirou preguntó—. ¿Por qué?

—Por mi padre.

—¿Tu padre? Él fue quien colocó ese extraño tipo de brujería para sellar los recuerdos en Aya, ¿no es así?

La maga asintió—. Sí. Mi padre practica un antiguo tipo de brujería, esta es la misma que Aya utiliza. Para poder usarla, se necesitan de materiales y sacrificios. Mi padre y yo vinimos al laberinto en busca de materiales extraños y bestias fantasmales, como, por ejemplo: los conejos Vorpal o los Trent.

—¿Trent? ¿Conejos Vorpal? Perdón, pero mi área de especialidad no es la zoología. ¿Podrías explicarme que son?

—Claro. —Manaka asintió—. Los conejos Vorpal, son también conocidos como conejos asesinos, básicamente, monstruos con forma de conejos.

Por un momento, a Shirou le vinieron a la mente los conejos utilizados por Gurdoa Davenant cuando Svin y él le enfrentaron. ¿Habían sido esos conejos Vorpal? No lo sabía, pero le preguntaría a su profesor más tarde.

—¿Y los Trent?

—Los Trent son conocidos como espíritus de los árboles, en pocas palabras, son organismos con apariencia de árboles. Normalmente, las raíces de los Trent se usan como catalizadores mágicos, pero yo las utilicé como ingredientes para cocinar.

—¿Son comestibles?

Ella asintió—. Y no solo ellos, también existen las plantas rastreras.

—¿Plantas rastreras?

—Sí. Conocidas como las grandes plantas devoradoras de hombres, son organismos peligrosos. Sus hojas se asemejan a una lechuga y su fruta a un tomate. También son aptas para el consumo humano.

—Ya veo… Entonces, cuando viajaste a Inglaterra con tu familia, con tu madre, Aya, y con tu padre, ¿vinieron a este laberinto?

Manaka sonrió mientras asentía.

El pelirrojo le contestó con un asentimiento y una sonrisa—. Entiendo. Entonces, ¿es por aquí? —Shirou señaló el túnel que su amiga le había señalado.

Una vez más, ella asintió.

—Bien, vamos —Shirou se adelantó y Manaka lo siguió de cerca.

Sin pensárselo dos veces, ella volvió a leer los pensamientos del chico, sin embargo…

«¥æþø ĦǼΐ£ΰ». Por un momento, los pensamientos del chico se volvieron ininteligibles para ella. Otra vez, el poder de la diosa volvía a hacer efecto sobre ella, no obstante, esto solo duro un momento…

«El conocimiento sobre Ainnash, las runas, y ahora esto. Es imposible que ella tuviera conocimiento sobre todo eso. Sé que, después de que su madre tuvo a Aya, y justo después de terminar su jardín botánico, ella falleció, debido a que tenía una constitución débil y por el esfuerzo sobrante del nacimiento de Aya. Es muy poco probable que haya viajado con su madre y con Aya, al menos después de su nacimiento. Incluso si fuera verdad, ¿cómo sabría exactamente el camino después de tantos años? Si me pides que confíe en ti, ¿por qué no confías en mí? ¿Por qué me mientes una y otra vez?».

Manaka se mordió el labio sin que él se diera cuenta, ¿Cuándo había aprendido eso? ¿Se lo había dicho Aya mientras ella dormía? Sea como fuere, Shirou había visto a través de su mentira, y su desconfianza no hizo más que aumentar con esta.

El ambiente se volvió incomodo entre ambos, o al menos, así lo sintió ella.

Más temprano que tarde, llegaron a otra habitación dentro de la caverna; pero esta era muy diferente a la que habían visto antes. Esta no se encontraba llena de cristales y hielo, en cambio, se encontraba llena de maleza, hierbas, y árboles. Las enredaderas cubrían las paredes y los árboles.

Esta vez, fue Manaka quien detuvo al chico.

En un intento de distraer los pensamientos de su enamorado, ella dijo…

—Shirou, parece que tenemos mala suerte…

—¿Hmm? ¿Por qué?

—Te hablé sobre los Trent y sobre las plantas rastreras porque tenía la esperanza de que no nos los encontráramos. Pero parece que sucedió justo lo opuesto.

—¿Eh? —Ahora que el pelirrojo observaba, las enredaderas tenían grandes hojas como lechugas, y pequeñas frutas rojizas como tomates. Los árboles, por otro lado, emanaban una cantidad de energía mágica inusual—. ¿Es enserio?

—Eso parece… —Manaka se giró y le dijo—. Si ingresamos dentro de esta habitación, es casi seguro que seremos atacados desde todas las direcciones.

—¿Entonces que hacemos? ¿Conoces algún tipo de hechizo elemental de fuego? No creo que Ansuz o Sowilo sean lo suficientemente poderosas para quemarlo todo, al menos, no de forma instantánea.

Manaka asintió—. Podrían quemarlo todo, pero les tomaría algo de tiempo. Los Trent y las plantas rastreras no esperarán a que les quememos enteros y nos atacarán de inmediato.

—¿Se te ocurre algo?

—Bueno, conozco muchos hechizos elementales de elemento fuego…

Shirou la miró extrañado—. Entonces, ¿cuál es el problema?

—Ninguno, pero este es un escenario perfecto para que tú practiques.

—¿Practicar? ¿Mis runas?

La maga asintió—. Exactamente. Si no prácticas, entonces no serás capaz de dominarlas. Y esta es una de esa pocas situaciones donde podrás probarlas sin que tu enemigo te interrumpa atacándote. ¿Entiendes?

El pelirrojo asintió—. Lo entiendo, pero… Todavía no soy lo suficientemente bueno trazándolas.

—Hmn… —Manaka se puso a pensar durante unos instantes, posteriormente, ella sonrió, sin embargo, esta sonrisa no era igual a su sonrisa inocente, era una mucho más audaz—. Tengo una idea.

—¿Cuál?

—Colócate observando hacia la habitación, Shi-kun.

Shirou se giró y se colocó mirando hacia la entrada de la caverna—. ¿Y ahora?

Manaka se acercó y se colocó detrás del chico. Ella deslizó uno de sus brazos y lo sujetó contra ella con fuerza, colocando su mano contra su pecho. Haciendo que ambos estuvieran pegados el uno del otro.

—M-Mana, ¿qué estás haciendo? —preguntó el chico un poco avergonzado, ella estaba sujetándolo con bastante fuerza, lo que causó que su espalda y el pecho de su amiga se apretaran contra sí.

Manaka inclinó ligeramente su cabeza susurrándole a su oído—. Simplemente estoy ayudante a mantenerte firme. Lo necesitas para escribir las runas con precisión.

Si bien él no iba a negar que eso era cierto, el tono burlón de su amiga le dejaba en claro que ella no solo lo hacía para ayudarle a escribir mejor las runas.

—Alza tu brazo, Shi-kun…

Shirou siguió las indicaciones de su amiga y alzó uno de sus brazos. Él había practicado para poder manejar una espada con cada mano, de modo que pudiera utilizar dos al mismo tiempo sin problemas. También practicó para poder ser capaz de escribir runas con precisión con ambos manos.

Manaka utilizó su otro brazo y lo colocó debajo del brazo del chico, sujetando su muñeca con un poco de fuerza—. Bien, mantente firme, pero no te pongas tieso. Deja que yo mueva tu brazo y recuerda los movimientos mientras trazamos las runas, ¿entiendes?

Shirou todavía se encontraba nervioso, pero asintió.

—Ahora, vamos.

Moviendo su brazo y muñeca, ella guio a Shirou y, entre los dos, escribieron una serie de runas en el aire. Fue bastante lento, pero lograron trazar las complicadas runas con precisión.

Para su fortuna, fue tal y como Manaka dijo, ni los Trent ni las plantas trepadoras los atacaron al estar en la entrada de la habitación.

Finalmente, las runas estuvieron listas y, una vez que ambos terminaron de escribirlas, los signos brillaron y se transformaron en algo completamente diferente...

Estas runas no eran parte de las runas modernas usadas actualmente, de hecho, eran runas antiguas, solo superadas en fuerza por las runas primordiales. Manaka había decidido primero enseñarle las runas antiguas antes de intentar enseñarle las runas primordiales. Esto porque, las runas modernas, eran menos poderosas; pero más sencillas de utilizar que las runas antiguas, las runas antiguas, eran más poderosas que las modernas; pero menos fuertes que las primordiales, aunque si más sencillas de utilizar, finalmente, las primordiales eran tanto las más poderosas como las más complicadas.

Así que, en vez de saltar a lo más complicado de un solo golpe, Manaka decidió ir paso a paso y primero enseñarle las runas antiguas. El conocimiento de estas runas, así como el conocimiento de las runas primordiales, se perdió con el paso de los siglos. Algunas familias guardaban el conocimiento de las runas antiguas celosamente, por lo que, algunas habían podido llegar hasta la actualidad; pero, el conocimiento sobre las runas primordiales se perdió en su totalidad.

De hecho, había teorías sobre que Ansuz era una runa antigua, o incluso, algunos decían que podía ser una runa primordial. Se decía esto porque, después de muchas investigaciones, se descubrió que el héroe irlandés, Setanta, mejor conocido como: Cú Chulainn, utilizó esta runa varias veces durante su vida. Era conocido que Cú fue entrenado por la reina y guardiana de la tierra de las sombras, Scáthach, y ella, junto con otros grandes héroes como, por ejemplo: Brynhildr y Sigurd, eran usuarios de las runas primordiales. La teoría se basaba en que Ansuz era una de las runas que había sido enseñada a Cú por Scáthach y, por ende, podría ser una runa primordial o, como mínimo, una runa antigua. El si esto era verdad o mentira, nadie lo sabía, a fin de cuentas, el conocimiento sobre esas runas se había perdido. Incluso si Ansuz era una runa primordial, nadie nunca podría asegurarlo, por otro lado, tampoco se podía negar por completo.

Mucha gente diría que Ansuz no era una runa primordial, ya que era una runa muy débil para ser considerada como tal y, si bien eso era cierto, el gran poder de las runas radicaba en la gran cantidad de efecto que estas podían lograr cuando se combinaban, no en su poder individual. No obstante, era indiscutible que el poder individual de una runa primigenia debía ser devastador, y eso sin pensar en combinarla con otras. Por lo que, la teoría iba más orientada a que Ansuz podía ser una runa antigua, más que una moderna o primordial.

Este conocimiento solo hizo que él volviera a preguntarse, ¿Cómo demonios Manaka tenía conocimiento sobre este tipo de runas? Al principio, se sentía inseguro de preguntarlo, sin embargo, si ya le estaba enseñando los secretos de las runas, el cómo las aprendió no debería de ser un secreto mayor.

Así, él preguntó y, si bien la respuesta de su amiga era convincente, ahora ya no estaba tan seguro de su veracidad. Según Manaka, la brujería de su familia venía de parte de su padre, mientras que el conocimiento de las runas provenía de parte de su madre.

Al principio, él le creyó, y le creería aún más después de que ella le contara que su madre era de origen inglés. Sin embargo, ahora él tenía serias dudas. Si realmente sus padres eran de familias de magos diferentes que habían conseguido pactar un matrimonio… ¿No era lógico que Ayaka también hubiera aprendido sobre las runas? Y él jamás le había visto utilizarlas, aunque, por otro lado, si eran un secreto familiar, suponía que tenía sentido que ella no las utilizara. En este punto, él ya no sabía en que creer.

El efecto creado por las runas que Shirou y Manaka convocaron, fue una gigantesca tormenta de llamas que inundó toda la habitación. La combinación de runas con diversos significados como: Fuego, viento, tormenta, y calor, creó un infierno llameante que se esparció como un maremoto por la sala.

Los Trent y las plantas rastreras intentaron huir del lugar o defenderse, intentando sofocar las llamas, pero era inútil, la tormenta abrazadora calcinó todo a su paso.

Así, después de que ambos no vieran ningún signo de movimiento dentro de la habitación…

—Bien, ahora… —Una vez más, Manaka guio el brazo y la muñeca del chico para escribir otra serie de runas.

Diferentes significados como: Agua, lluvia, viento y frio, se mesclaron y los signos de las runas brillaron para crear un pequeño diluvio que sofocó el mar de llamas que habían desatado previamente.

El vapor colmó toda la caverna y así, Shirou y Manaka se vieron obligados a usar algunas otras runas, runas relacionadas con el aire y el viento, para disipar el caliente y abundante vapor que lo inundó todo.

Manaka dejó de apegarse a Shirou, no de buena gana, y le preguntó—: ¿Pudiste percibir como se realizan los movimientos para grabar este tipo de runas?

—Creo que lo entiendo un poco mejor… Al menos, en cuanto a la firmeza y flexibilidad de los movimientos.

Manaka asintió con su típica sonrisa.

De esta forma, ambos continuaron explorando el laberinto, una vez más, Manaka intentó ver los pensamiento de Shirou, no obstante, de nuevo, ella solo encontró más inquietudes en estos.

Ella apretó con fuerza sus puños. Esto era culpa suya, cuando todavía estaba viendo más allá de esta realidad, cuando observaba a otras versiones de Shirou que no eran el suyo, ella notó que él era una persona un poco crédula, en el mejor de los casos, y por eso le dijo una que otra mentira descuidada, creyendo no las descubriría. Incluso ahora que tenía más cuidado, de alguna manera parece que, sin importar lo que hiciera, esas pequeñas y primeras mentiras empezaron a rodar cuesta abajo como una pequeña bola de nieve, y ahora se habían vuelto una avalancha.

¿Qué podía hacer? Si continuaba así perdería por completo su confianza, ella no podía permitir que eso ocurriera, una vez que la perdiera, sería muy complicado recuperarla. Por mucho que lo pensara, solo se le ocurría una idea… Pero, ¿estaba dispuesta correr ese riesgo?

"Si me pides que confíe en ti, ¿por qué no confías en mí?"

Los pensamientos del chico resonaron a través de su subconsciente una y otra vez. Él confió en ambas, Illya y ella, lo suficiente como para revelarles que tenía una esfera de realidad, algo que, si alguien de la torre del reloj se enterara, Shirou sería marcado instantáneamente con una designación de sellado. ¿No era ella hipócrita al no confiarle también un secreto a él? Incluso si este secreto no lo conocía ni siquiera su familia…

Shirou se adelantó y entró dentro de la habitación, aunque, esta vez, tuvo más cuidado. Una vez que determinó que ningún Trent o planta rastrera había sobrevivido, él llamó a su amiga.

—¡Mana, no hay enemigos, vamos!

Para su sorpresa, ella no contestó. Esto hizo que el chico se volteara para observar como la chica tenía la mirada baja. Su rostro se encontraba oculto por su cabello, así que él no podía determinar cómo lucia.

Por un momento, se preocupó—. ¿Mana estás bien?

Tan ensimismada estaba ella en sus pensamientos que ni siquiera escuchó la pregunta del pelirrojo.

Al ver que Manaka no respondía, Shirou se vio obligado a acercarse. Ni siquiera esto produjo alguna reacción en la rubia, así que él, con delicadeza, apartó los mechones de su cabello para poder ver su rostro.

Ojos vacíos de vida.

Tal y como él la había visto varias veces en sus recuerdos, Manaka parecía una muñeca a la que le habían cortado las cuerdas.

Más preocupado que antes, Shirou colocó su mano en uno de sus hombros, moviéndola ligeramente—. ¿Mana, estás bien?

Parece que su toque había funcionado. La chica miró su mano y, después, lo miró a él, pronto, el vacío de sus ojos desapareció y estos volvieron a irradiar vida.

—¿Eh? Oh, Shi-kun, ¿ya todo terminó?

—Sí… ¿Estás bien?

Manaka asintió con una sonrisa—. Sí. Simplemente estaba pensando en algo, perdóname.

Aunque aún inseguro, el chico asintió—. Entonces, ¿podemos proseguir?

—Sí. Pero espérame un momento.

—¿Hmn? ¿Qué sucede? —preguntó el chico consternado.

La rubia suspiró—. Hay algo que sobre lo que necesito hablarte…

—¿Sobre qué?

—Dame un momento. En este laberinto, las paredes tienen oídos, y no quiero que nos escuchen.

Manaka creó una barrera alrededor de los dos. Shirou intentó comprenderla, pero esta barrera era tan intrincada que ni siquiera podía empezar a entender sus conceptos más básicos. Era como si ella hubiera designado al territorio donde se encontraban como su propio mundo y, además, pudo separar esta parte del laberinto como si fuera un territorio completamente separado del resto.

—¿Era realmente necesario crear un campo delimitado y una barrera tan poderosa como esta? —preguntó el chico con curiosidad mientras observaba el especio poligonal y caleidoscópico en el que su amiga los había encerrado.

Manaka asintió—. Shirou, he decido confiarte un secreto…

—¿Un secreto?

—Sí. Lo he guardado desde que tengo conocimiento sobre este. Yo… Ni siquiera mi familia lo conoce.

—¿Es tan importante?

—Sí. Shirou, si alguien descubre este secreto, entonces, lo mínimo que me espera, es una designación de sellado.

—Eso significa que esta al mismo nivel que mi esfera de realidad…

Manaka sonrió amargamente—. Peor, si alguien se llega a enterar, no habrá ninguna familia de magus que no venga por mi cabeza. Y no solo eso, organizaciones como la mafia Scladio, la organización de magus de los Estados Unidos, o incluso el complejo Harwey. Todos vendrán por mi vida.

Estas declaraciones asombraron y preocuparon al chico a partes iguales—. ¿T-Tanto así?

Ella asintió—. Sí. Es por eso que nunca se lo he dicho a nadie; pero haré una excepción contigo.

—¿Estas segura? ¿No quieres firmar un geis, o algo así?

La chica negó con su cabeza—. No. Ya que has confiado tanto en mí, quiero demostrarte que yo también confío en ti, así que te lo contaré. Es por eso que un geis no es necesario, quiero que sea una prueba de mi confianza.

—B-Bueno, si estás segura…

—Shirou, dime, ¿Cuál es el objetivo de todos los magus?

A Shirou le extrañó esta pregunta, no por lo complicada que era, sino todo lo contrario, por lo sencilla que era responderla—. Alcanzar los registros Akáshicos mediante sus respectivas investigaciones.

Una vez más, ella asintió. Para el chico, parecía como si su amiga fuera a darle una de sus clases—. La raíz, también conocida como los registros Akáshicos, es una ubicación metafísica que actúa como la "fuerza" que existe en la cima de todas las teorías en todas las dimensiones, así como la fuente de todos los eventos y fenómenos que ocurren en los universos. Existe fuera del tiempo, en esta se almacena y archiva información de todas las posibilidades y eventos, pasados, presentes y futuros de los diferentes mundos. Es el lugar desde donde todas las almas, incluidas las de los espíritus heroicos a los que te has enfrentado registradas en el trono de los héroes, se originan y adonde regresan después de la muerte.

Shirou asintió, la raíz era el objetivo de todos los magus, así como el origen de las verdaderas magias. Aprender sobre ella era conocimiento que se impartía en la torre del reloj.

—La máxima ambición de los magus es llegar a la raíz, y muchos centran sus experimentos en descubrir un camino hacia ella. La primera magia y la quinta fueron el resultado de llegar a la raíz, mientras que la segunda, tercera y cuarta fueron pensadas como un medio para alcanzarla. Hay varios métodos diversos utilizados en los intentos para alcanzarla, generalmente, implican alcanzar el pináculo de un cierto concepto. —Manaka tomó un poco de aire antes de proseguir con su explicación—. También hay métodos destinados a alcanzarla mediante la manipulación de ciertos sistemas, como, por ejemplo: la guerra del santo grial, utilizando a los espíritus heroicos como una forma de hacer un agujero hacia esta. Una vez que se utiliza una ruta, esta se cierra definitivamente. Si nadie ingresa, se puede dejar abierta hasta que alguien la reclame, cerrándola para siempre.

—¿Eso pasa también con la familia Aozaki? —preguntó el chico con curiosidad.

—¿Los Aozaki? Hmn… Si mal no recuerdo, ellos son un linaje con una historia que vale un total de seis generaciones, el jefe de la tercera generación fue un genio que descubrió un camino hacia la raíz debajo su tierra. Sin embargo, después de crear la quinta magia, selló este camino y decidió esperar a alguien que tuviera el potencial para comprender la raíz. La ruta que ellos usaron todavía existe, incluso después de ser utilizada, ya que esta está afianzada a la tierra; sin embargo, no creo que puedan obtener otra magia si la vuelven a abrir y a utilizar. A lo mucho, deberían llegar a la misma respuesta.

—Ya veo…

Manaka sonrió—. Tal vez tú alcances la raíz, Shirou.

—¿Yo? —preguntó el chico con incredulidad—. Lo dudo mucho.

—¿En serio? Yo creo que lo harás inevitablemente. Después de todo, lo que tú intentas alcanzar, es el pináculo del concepto espada. Así que no descartes la idea tan pronto…

Shirou asintió con varias dudas.

—Aunque las verdaderas magias eran un objetivo para muchos magus antes de la creación de la quinta magia, la cual es considerada como la última de estas, no es su objetivo final. El objetivo principal de los magus sigue siendo la propia raíz en sí misma y la "verdad" del universo que esta contiene. Ver la raíz, tocarla, y luego lograr entenderla, borrará por completo el significado de lo "imposible", otorgándole al magus lo que algunos describirían como "las capacidades de Dios". No hace falta decir que esto es imposible incluso para los magus más talentosos.

—Precisamente por eso de la raíz se originan las magias, básicamente, milagros imposibles de replicar.

—Exactamente —Asintió Manaka—. Sin embargo, Shirou, mi objetivo como magus nunca fue alcanzar la raíz…

—¿No lo fue?

La chica negó con su cabeza—. No, en un principio no me di cuenta, y solo lo descubrí con el paso del tiempo; pero yo… Desde mi nacimiento, siempre estuve conectada a la raíz.

En ese momento, la incredulidad adornaba el rostro del chico. Sino fuera por la expresión seria de su amiga, él lo hubiera tomado como una broma. La cantidad absurda de preguntas que se le pasaban por la cabeza superaban con creces su capacidad para ponerlas en palabras. Al final, no pudo decir nada…

Nerviosa y preocupada, ella preguntó—. ¿S-Shi-kun?

Shirou desechó todas las ideas que se le pasaban por su mente, al final y, torpemente, simplemente preguntó—. ¿E-Es en serio?

La chica asintió—. Así es. Nunca tuve realmente ningún objetivo en mi vida Shi-kun. Porque, desde el principio, ya había alcanzado la cúspide.

—Y-Ya veo…

Shirou realmente no sabía que decir, simplemente era una revelación demasiado grande para que él pudiera comprender todo lo que conllevaban esas palabras. Sin embargo, tenía cierto sentido, todas las mentiras que ella le contaba, el cómo sabía sobre un conocimiento totalmente perdido tal como las runas primordiales, incluso su gran talento para cualquier tipo de magecraft, todo podía ser explicado de esta forma. Además, ¿por qué le mentiría? Esto sería demasiado perjudicial para ella se alguien se enteraba, incluso si fuera una mentira. Aun así, más importante para él, fuel el momento en que su amiga hizo esa última declaración, el brillo en sus ojos disminuyó enormemente.

—E-Entonces, si estás permanentemente conectada a la raíz, básicamente, no hay nada que no puedas hacer, ¿v-verdad?

Manaka sonrió ligeramente—. No. Sí, hay cosas que no puedo hacer. Aunque estoy conectada a la raíz, tengo una cantidad bastante baja de circuitos mágicos, así que no puedo aprovechar todo el poder de esta. Me encuentro algo limitada…

Esto calmó un poco al chico—. Supongo que tiene sentido. Si realmente pudieras hacer lo que quisieras, entonces no entendería porque no te has encargado de, bueno, todo lo que está pasando…

Ella asintió. Para eliminar por completo la sorpresa del chico y poder proseguir la conversación con más normalidad, además de que ella le gustaba secretamente avergonzarlo, Manaka declaró—. Por supuesto. Si pudiera hacer lo que quisiera, en este momento, no estaríamos aquí. Seguramente estaríamos viviendo juntos en una casa en Japón como una feliz y joven pareja casada, ¿o tal vez prefieras Inglaterra? No tengo ninguna preferencia, ¿Tú que dices, Aijō o darling?

Obviamente esto puso nervioso al chico, solo que por razones diferentes a las anteriores, aunque, aun así, él contestó—. Realmente no creo que necesites una conexión sin límites con la raíz para conseguir eso…

Esta declaración pudo ser tomada de dos formas diferentes:

1-. Como Shirou quiso que se entendiera: No necesitas tanto poder para algo como eso.

2-. Como Manaka lo entendió: No necesitas estar conectada a la raíz para enamorarme.

Ella se sonrojó en gran medida mientras respondía felizmente—. ¡Tienes razón! ¡No necesito de la raíz para eso! —Pero, por un momento, su sonrisa se agrió—. Pero si la necesito para cumplir tu deseo. —Manaka luego lo miró con determinación—. Shi-kun, yo nunca tuve un objetivo, nunca tuve una razón para seguir adelante. Y gracias a mi conexión con la raíz, mi punto de vista distaba mucho del de las otras personas. Si soy sincera, a la yo de aquel entonces, ni siquiera sé si referirme a ella como un ser vivo sería lo correcto, al menos para mí, era más como estar muerta…

—Mana…

Luego ella volvió a sonreírle de forma resplandeciente—. Pero entonces te conocí, y me disté un objetivo por el cual vivir, uno que ni siquiera podía alcanzar aun estado conectada a la raíz. Desde entonces, mi objetivo fue hacer tu sueño realidad.

Antes de que ella dijera esas palabras, Shirou estuvo a punto de decirle que no se preocupara por su sueño, que eso era algo que él debía conseguir. Pero, después de escucharla, supo que decir esto sería algo malo, en vez de algo bueno. Aunque inseguro, al no saber si era lo mejor, Shirou asintió con una sonrisa y le agradeció.

—Shi-kun, discúlpame, te mentí. No conozco sobre las runas porque las haya aprendido de mi madre, ni tampoco conozco sobre este laberinto porque haya estado en este antes. Toda esa información la obtuve usando mi conexión con la raíz; pero yo… No estaba segura de si debía decírtelo. —Por un momento, él observó el arrepentimiento en su mirada—. ¿Puedo pedirte que guardes este secreto? Si alguien lo descubre… —Manaka no terminó de hablar, antes de que pudiera, el chico le hubiera respondido.

—¡Por supuesto!

Ahora él entendía porque su amiga había guardado ese secreto, aunque tuviera que mentirle una y otra vez. Era fácil imaginar que, si este secreto salía a la luz, Manaka estaba destinada a acabar siendo utilizada como material de disección en el taller de cualquier demente, y eso no solo incluía a los magus. Incluso si tenía una conexión con la raíz, al estar limitada, si ella se enfrentaba a numerosas organizaciones al mismo tiempo, era casi seguro que perdería tarde o temprano, ya fuera por la humanidad en sí misma, o por la fuerza que la respaldaba, Alaya.

Manaka suspiró aliviada, era como si un gran peso hubiera sido removido de sus hombros. Realmente, este mundo debía ser un lostbelt. Solo en un mundo tan distorsionado, ella se podía imaginar cosas como, por ejemplo: su relación actual con Shirou y con Alaya.

La contrafuerza actuaba en diferentes niveles según el principio del sentido común del hombre, mediante el cual se opera la edificación de la Fundación del Orden Humano. Esencialmente, es el principio de que "la humanidad debe existir durante el mayor tiempo posible". Actuando en bajos niveles, es decir, en el nivel interno de cada mundo, Alaya luchaba por la supervivencia de la humanidad, actuando en niveles más altos, por el bien de la Fundación del Orden Humano, los mundos podían ser marcados como blanco de eliminación por "el mundo". En este caso, Alaya ya no podía hacer nada más que resignarse a que la humanidad fuera eliminada.

Es por eso que, en este momento, estaba sucediendo una contradicción en la contrafuerza. Por un lado estaba "el mundo", que había designado su realidad como un mundo que debe ser eliminado y, por el otro, estaba Alaya que, a pesar de que ya se había autorizado la eliminación de este mundo, todavía luchaba por evitar la aniquilación de la humanidad.

En los mundos donde reinaba la apropiada historia de la humanidad, ella era utilizada por "el mundo" para la invocación de la bestia; pero era tomada como una amenaza por Alaya, quien intentaba asesinarla. Irónicamente, en esta realidad, los papeles se habían invertido.

—Bien, en ese caso, a partir de ahora, dejaré de mentirte, a fin de cuentas, ya conoces mi más grande secreto. De nuevo, discúlpame por haberte mentido.

Hasta ahora, a pesar de que le había mentido, Manaka no lo había hecho con el objetivo de dañarle, de hecho, algunas de sus mentiras, eran para cubrir formas en que lo estaba ayudando, como con las runas. Además, si este secreto era revelado, la vida de Manaka sería destrozada y su existencia bien podría convertirse en un verdadero infierno. Si era sincero consigo mismo, a pesar de la confianza que tenía con sus personas más cercanas, él también hubiera mentido. ¡Vamos! Le había mentido a Kiritsugu, su padre, durante sus últimos meses de vida, aunque era para no preocuparlo. Él realmente no se sentía con el derecho de reclamarle a su amiga por su falta de confianza. No es que no la hubiera, era simplemente que el secreto era demasiado grande y demasiado pesado, por último, las consecuencias podría ser fatales si el secreto era revelado.

—Supongo que era inevitable, un secreto como ese no es algo que puedas decir a la ligera. —Shirou sonrió de forma comprensiva—. Te perdono, y puedes estar tranquila, no le contaré a nadie.

Manaka asintió con una sonrisa, una verdadera y genuina sonrisa—. Bien, en ese caso, debemos continuar. Cuando te dije que los demás estaban bien fue algo que vi gracias a mi conexión; pero, aun así, sé que este lugar se volverá peligroso.

—¿Hmn? ¿Por qué?

La chica dudó unos instantes; pero finalmente, ella decidió revelárselo—. Gaia y Alaya. Ambas han irrumpido en el ritual.

—¿¡Qué!? ¿¡Por qué!? —Esto preocupó al magus.

Alaya es de particular relevancia para los magus, ya que aquellos que están cerca de alcanzar la raíz son considerados amenazas por Alaya. Muchos de ellos hacen todo lo posible para evitar o esconderse de esta.

Si bien era cierto que su abuelo y él ya habían diseñado, más o menos, un método para alcanzar la espada definitiva, nunca esperaron alcanzar al raíz y, mucho menos, ser identificados por Alaya como una amenaza.

—No estoy segura, pero parecen que ambas tienen sus respectivos objetivos.

—¿Qué haremos?

—Por ahora, lo mejor que podemos hacer es mantenernos alertas. Al menos, hasta saber que pretenden.

Shirou asintió.

—Bien, entonces, voy a deshacer la barrera.

Shirou y Manaka vieron como la barrera se desvanecía, ellos esperaban encontrarse con el laberinto subterráneo cubierto de hielo y de cristal; pero lo que encontraron fue totalmente diferente. Una gigantesco laberinto sepia construido con ladrillos. Estatuas, grandes columnas, así como enormes habitaciones y largos túneles, este fue el panorama al cual se enfrentaron.

—¿Otro laberinto? —preguntó el chico.

—Esto es malo… —susurró la chica.

—Vaya que lo es, parece que el lamyros no va a jugar limpio. Aunque, si hablamos de jugar rudo, creo que el premio se lo deberíamos dar a Gaia —Una voz resonó por toda la habitación.

—Esa voz… La he escuchado antes… —exclamó el chico.

Manaka chasqueó su lengua y mostró una expresión de ligero desagrado.

—Por supuesto que has escuchado de mí. Ya que me he vuelto muy fan de esta historia, he decidido hacer una aparición un poco más larga, en lugar de un simple cameo.

Manaka suspiró, ella ya sabía quién era esta persona, o mejor dicho, este incubo. Ellos dos eran seres que podían verlo "todo", aunque, en el caso de él, solo podía ver todo en el presente, así que era obvio que ambos sabían quién era el otro.

Un remolino de hermosas flores cubrió la habitación y, en medio de este, el mago de las flores apareció.

—El mejor hacedor de reyes… —Con una sonrisa fresca, él se presentó—. Merlín, a vuestro servicio. Shirou-kun, Manaka-chan, encantado de conocerlos finalmente.

Esto dejó sin habla al pelirrojo, reconocía a esta persona, lo había visto antes, primero el secreto de Manaka y ahora esto, ¿qué otras cosas le aguardarían este día?

—¿M-Merlín? ¿¡E-Ese Merlín!? ¿El mago de la flores? ¿El que se dice, no solo ayudó a los caballeros de la mesa redonda, sino que también a los paladines de Carlomagno? ¡Te vi cuando analicé los fragmentos de Caliburn! Y, ¡también fuiste tú quien me ayudó en mi batalla contra Siegfried! ¿Verdad? —preguntó el pelirrojo sorprendido y emocionado a partes iguales.

Merlín sonrió—. Exactamente, ese era el tipo de reacción que buscaba. Me gustaría tener más tiempo para una charla después de nuestra presentación, pero me temo que no podremos.

—¿Eh? ¿Por qué?

—Tiene razón Shirou, prepárate —declaró la chica.

—¿Eh? —Shirou no sabe a qué se referían; pero sintió un escalofrío recorrer su espalda.

Merlín sonrió—. Estuve a punto de intentar desmantelar esa barrera sino salían rápido. Soy más un personaje más de soporte que uno de vanguardia.

—¿Que no le enseñaste a combatir a Altria? —preguntó Shirou.

—Bueno, sí. Pero eso sería salirse un poco del personaje, ¿no lo crees? Aunque, no voy a negar que golpear cosas con una espada sagrada es mucho más divertido que realizar largos hechizos.

Súbitamente, el laberinto comenzó a retumbar.

Shirou no perdió el tiempo, no sabía a qué se iba a enfrentar, pero estaba seguro que no sería un oponente sencillo. Él sentía escalofríos con cada retumbar. Rápidamente, guardó a Vorpal y sacó a Neocaliburn, la sostuvo fuertemente con sus dos manos y se preparó.

De uno de los gigantescos túneles que conectaban a la inmensa habitación, dos grandes ojos se vislumbraron. Avanzando hasta llegar a la sala, un enorme ser se hizo presente. Un terrible lobo negro, casi tan grande como los túneles del laberinto, de pelaje negro como la noche, ojos rojos, gigantescas garras, y lo más aterrador de este, sus colmillos, junto con toda su mandíbula, imbuidos en gigantescas y abrazadoras llamas.

—Pensar que él sería invocado, realmente, ¿qué demonios está pensando Gaia? —preguntó la chica.

—Es una prueba… —Suspiró Merlín.

El lobo se les quedó mirando por unos instantes… Observándolos, analizándolos. Como si comprobara quienes eran o, tal vez, ¿les estaba permitiendo decir unas últimas palabras?

Nervioso y sin despegar un ojo de la criatura, Shirou preguntó—. ¿Prueba, para quién?

Merlín sonrió—. Para ti, esta es una forma de alentar tu crecimiento, joven rey.

—¿Rey?

—Déjense de charla inútil —declaró Manaka—. Shirou, Vánagandr ha sido invocado como Rider, prepárate para la batalla.

—¿Vánagandr? —Este nombre sorprendió al chico, pero, al ser un estudiante de runas, era imposible que no supiera su nombre, a fin de cuentas, era el mayor enemigo del padre de las runas—. Entonces, este es…

—No. —Merlín negó con su cabeza—. Este es solo uno de sus hijos. El verdadero nos espera en niveles más profundos…

Shirou sintió una terrible presión sobre sus hombros.

—Tranquilo, yo estoy aquí. Mientras nuestro enemigo no tenga ojos de la petrificación, todo saldrá bien —declaró Merlín como si no hubiera nada de qué preocuparse.

¡WWWWOOOOOFFFF!

El lobo dio un paso hacia adelante, parece que ya no les permitiría hablar más.

Manaka le sonrió intentando calmarlo—. Tendremos que enfrentarnos a cosas peores en el futuro, y también las venceremos. Estoy contigo, así que no te preocupes…

Shirou tomó aire y se colocó en la vanguardia, si lo que Mana y Merlín decían era cierto, entonces este debía ser uno de esos dos lobos. Hijo de Vánagandr, el lobo que persigue al sol y que lo devorará dando comienzo al Ragnarök, el lobo Sköll, una bestia divina.


Notas de autor:

Este capítulo me costó una poco más de lo previsto, pero finalmente esta listo. Realmente no tengo mucho que decir esta vez, así que pasaré de una vez a las preguntas:

g1lg4m3shreydelosheroes: Recuerda que quien participó como maestro de Caster fue lord Animusphere, y bueno, ya te imaginas…

SG: Sé que no preguntaste nada, pero averigüé algo y siempre se me olvidaba de comentártelo. Al parecer Strange/Fate ocurre en el 2010, según lo que leí. Lo cual es un poco raro porque, en el manga, Flat no parece tener más de 20 años.

Y otra cosa, después de investigar sobre las leyendas artúricas, me di cuenta de que hay alguien más que pudiera estar en el 6 lostbelt, tal vez incluso reinando en lugar de Morgan, Vortigern. Un enemigo como él sin duda sería un reto.

Zetven: Sí posee a Caliburn y Merodach para rastrear. No ha reparado la Monohoshi Zao porque no lo considera necesario, es un arma que requiere un gasto de mana bajo para ser proyectada y, ya que ya la forjó una vez, cuando la proyecte no bajara un rango.

Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capitulo, nos vemos en el siguiente.