Precaución
Escenas fuertes solo para mayores de edad
Narrado por Terry
- ¿Estás segura?- le pregunto mientras que mi cuerpo es inyectado con tanta ternura y sobreprotección que me comienzan a temblar las manos.
Ella asiente y nos unimos en un largo y delicioso abrazo, meto mis dedos entre sus rizos y aspiro su aroma. No imaginé que podría ser más adicto a ella, como ahora mismo lo soy.
- Candy - la miro a los ojos - no sé absolutamente nada de bebés - le confieso. Ella se ríe enternecida.
- Yo no soy una experta, aunque he cuidado a los niños del Hogar y a varios niños en el hospital, hay muchas cosas que no sé, así que aprenderemos juntos como todos los papás - la beso suavemente, ahora mismo siento que toda ella es de cristal, suspiro.
- Te prometo que le daremos al bebé, lo que nosotros no tuvimos, amor de padres y una infancia feliz- la abrazo fuerte a mi cuerpo y pasamos un tiempo en un mágico silencio. Pero de repente me entra una terrible ansiedad a lo desconocido -¿Tenemos que ir al doctor? ¿Cómo te sientes? ¿Tendrás que reposar? ¿Qué no puedes hacer? - ella me mira divertida, nunca he hablado tan rápido en mi vida.
- En orden sería - ella abre la mano y va contando con cada uno de sus dedos - Ya fui al doctor y todo bien, me siento perfectamente, solo que mucho más excitada que de costumbre, puedo hacer mi vida normal; y Terry te aclararé algo desde ya, estoy embarazada, no enferma- me mira como dando un ultimátum.
- Y bueno... - no sé cómo hacer la pregunta, ella sonríe ligeramente.
- Si lo que me vas a preguntar es ¿si podemos seguir teniendo sexo salvaje? la respuesta es sí, pero evitaremos algunas de las posiciones extremas solo por precaución, según mis cálculos debo estar de cuatro semanas así que no hay problema- eso era exactamente lo que iba a preguntar, pero... es hora de hacerla enojar.
- Que mal pensada Candy... definitivamente solo piensas en sexo, yo no iba a preguntar eso -
- ¡Terrence Grandchester sé que ibas a preguntar eso! - comienza a hacer cara de mona enojada.
- ¿Y cómo estás tan segura? -
- Porque eres adicto al sexo al igual que yo - me río a carcajadas.
- Error Señora Grandchester, no soy adicto al sexo... soy adicto a ti - la levanto y la siento en la cola del piano -Sabes que pienso consentirte en todo lo que quieras, sé que las embarazadas tienen antojos, así que pídeme y lo tendrás - ella me mira intensamente y se muerde el labio inferior.
- Sí estoy antojada y mucho - mete sus dedos en mi cabello y me acerca - estoy antojada de que me ames toda la noche - me dice casi ronroneando - a muchas embarazadas se les aumenta el deseo sexual por eso he estado tan exigente estos días, así que, ahora mismo, lo que necesito es sexo salvaje y apasionado-
- Esa parte me gusta ¿y qué más debo saber para estar preparado? - le pregunto mientras voy quitando sus zapatos y sus medias.
- A veces parecerá que no soy la misma, tal ves me ponga caprichosa, celosa, llorona o gritona, por favor no te lo tomes personal, serán las hormonas, solo mantén la tranquilidad hasta que vuelva a ser yo, deberás abrazarme y apagar el incendio que tendré constantemente entre las piernas, ya que me embarazaste y llevaré a tu bebé 9 meses necesito tu cuerpo a mi disposición- mi mástil da un brinco ansioso por la exigencia de sus palabras.
- Me sacrificaré entonces, no lo dudes - reflexiono orgulloso porque mi semilla ha germinado y crece un bebé en su interior. Una satisfacción de macho alfa me hace sonreír, mientras le suelto el cabello.
- Además puede ser que tenga mareos, ascos o ganas de vomitar, aunque por el momento solo he tenido mareos -
- ¿Algo más? - le desabrocho el vestido botón a botón.
- Voy a tener más hambre de lo normal-
- Oh no Pecas... ¿vas a comer más? Serás mi ruina - le pregunto bromeando, mientras le quito el sostén - aunque ahora mismo, es a mí al que le dio hambre - miro sus senos y paso la lengua lamiendo su pezón, lo soplo ligeramente, Candy inhala profundo y su botón rosado se pone duro, lo meto en mi boca para succionarlo ávidamente, mientras acaricio el otro con mis dedos, ella gime mientras me aprieta cada vez más contra su cuerpo. Veo su abdomen plano y me congelo, me acerco para dejarle un delicado beso en el ombligo.
- Hola bebé, espero que seas una copia exacta de tu mami - ella me mira sonriendo.
- No hagas caso bebé, serás una copia exacta de tu papi - me responde mientras sigo dándole dulces besos en todo su vientre. De repente, ella me toma fuerte del cabello y me exige más. Sus deseos son órdenes. La tomo del trasero y la alzo para llevarla a la habitación, la acomodo en el centro de la cama y la termino de desvestir, ella tiene los ojos cerrados mientras está sumergida en las sensaciones, de repente su mano va directo a su perla y comienza a frotarla, juraría que acabo de tener un infarto, gruño dejando escapar la respiración que no sabía que retenía, ella abre los ojos y mira que estoy completamente atento a lo que hace, pero se detiene.
- Oh no Candy, ahora tendrás que hacerlo para mí, quiero verte -
- ¿En serio? - me pregunta incrédula.
- Nunca he hablado más en serio en mi vida -
- Pero yo nunca... - abro los ojos asombrado.
- ¿Nunca? - niega con la cabeza - Entonces aprenderás hoy y ahora, pero eso sí, queda rotundamente prohibido, sustituirme por tus dedos - sonríe - Vamos sigue... ibas muy bien - ella vuelve a colocar sus dedos y comienza a frotarse, me acerco - te ayudaré un poco - dejo caer saliva hasta su monte Venus, ella gime cuando siente el líquido caer - así sentirás más - me hago un poco para atrás, para admirarla completa, mientras ella sigue el ritmo de sus dedos y gime cada vez más fuerte, me desvisto sin perder un segundo de todo lo que hace, tomo mi miembro y también comienzo a frotarlo, ella abre los ojos y me mira con llamas ardientes saliendo de sus pupilas.
- Yo también quiero verte - paso mi mano lentamente por toda mi longitud hasta llegar a la punta, ella se retuerce en la cama, gimiendo frenéticamente.
- Terry... Terry... - comienza a susurrar y la contemplo, es increíble que esta mujer tan perfecta en tantos sentidos sea mi esposa. Respiro fuerte para concentrarme en mi autocontrol, quiero verla llegar al clímax antes de penetrarla.
- Candy sigue, quiero verte llegar - le digo mientras sigo bombeando mi mástil. Verla tan excitada, con las mejillas sonrojadas y el cabello esparcido por la almohada, me tiene al límite del éxtasis, definitivamente recordaré esto por mucho, mucho tiempo.
De repente estalla de placer, su cuerpo tiembla, pero no dejo que termine su explosión, la penetro fuertemente y comienzo a embestirla a un ritmo vertiginoso, ella aún tiembla y mi falo siente cada uno de sus espasmos. No duraré mucho con este preludio tan excitante. Recuerdo que está embarazada y me contengo bajando la intensidad, pero ella me mira directamente a los ojos.
- Terry no pasará nada, házmelo duro, lo necesito - respiro para quitarme el miedo a lastimarla y comienzo de nuevo el ritmo frenético - ¡Sí, así, oh!- trato de aguantar un poco más pero es inútil, me descargo en un clímax potente, ella me rodea con sus brazos y quedamos totalmente fusionados mientras se contrae apretando mi virilidad.
- Te amo - le digo mientras la beso suavemente en la boca.
4 semanas después...
- ¿¿Candy, ese es tu equipaje??- ella se sonroja.
- Coco pagará el espacio adicional para llevarlo, son todos los vestidos para las actividades, visitas a los orfanatos y las galas de beneficencia, en cada una de las ciudades de la gira -
- Claro, imagino que con todas las fotos que te sacarán no dejaría que vistieras algo que no fuera de su colección, pero aunque me parece exagerado -
- A mi también... y pensar que antes solo viajaba con una pequeña maleta -
- Bueno Pecas, vamos que se nos hace tarde y debemos tomar el tren - llegamos a la estación, hay muchísimos curiosos y periodistas. Salimos del auto con los guardaespaldas, hemos agregado un par más, no me arriesgaré a que sea empujada o que de alguna manera nuestro bebé esté en peligro.
- Marquesa Grandchester ¿irán a la Casa Blanca en Washington? Se rumorea que la primera dama está muy interesada en apoyarla en la fundación? - ella me mira preguntándome si debe contestar, asiento, estamos bastantes seguros en el cordón de seguridad que han hecho los agentes.
- Sí la Señora Wilson* está muy interesada en apoyarnos, será un honor para mí reunirme con ella en Washington, sé que es una mujer muy interesada en ser parte del cambio y apoyar a su esposo en funciones presidenciales, un ejemplo para las mujeres de nuestra generación-
- Marquesa ¿nos confirmaría si está embarazada? - ella sonríe, decidimos confirmarlo cuando tuviera 12 semanas, que es cuando hay menos riesgo de perder el bebé, suspiro por solo el hecho de que exista esa posibilidad. No responde y me mira para distraer la atención, otro periodista pregunta:
- Marquesa ¿su padre adoptivo los acompañará en la gira?-
- En algunas ciudades -
- ¿Es cierto que mantiene una relación amorosa con la Señorita Kleiss?-
- Ellos deberán contestar eso -
- No más preguntas - interfiero para subirnos al tren - Pecas, ya eres más famosa que yo, a mi ni me volvieron a ver, tú eres la causa del alboroto -
- ¡Terry no! -
- ¿Terry no? Todas las preguntas fueron para ti - me río fuerte y ella me mira embobada. La tomo de la mano y la llevo a nuestro camarote. Los pasajes de los trenes donde viajaremos por todo el país se agotaron desde que confirmaron las fechas de la gira. Presiento que seremos asediados más de lo acostumbrado.
- Charles y Dorothy ya están en su camarote - le confirmo.
- ¿Crees que fue muy precipitado ponerlos juntos en el mismo camarote?-
- Pecas, no había opción, era eso o Dorothy no podía viajar, cuando hicimos las reservaciones aún no la necesitabas y ya no había lugar cuando se confirmaron las galas de beneficencia-
- Sí, pero... ya sabes aún no se casan...-
- Yo vi muy entusiasmado a Charles y ella no se queda atrás -
- Bueno sí pero... -
- Pecas deja de ser tan entrometida, además habrá una sorpresa cuando Charles conozca a su familia en Chicago -
- ¡Ohhhhh en serio!! ¿Se lo pedirá?-
- Yo no soy chismoso, no te lo diré-
- ¡Ohhhh se lo pedirá!- me río, ella sabe leerme a la perfección. Comienza a hacer un baile de la felicidad, la admiro, el embarazo no se le nota para nada, bueno sí, en realidad hay algo que ha crecido y me tiene encendido.
- Pecas ven - le pongo la mano sobre su seno - Siguen creciendo -
- Terry estás obsesionado con mis senos -
- Es que no puedo creer que además de darme un bebé, tenga la dicha de que te crezcan los senos, Dios es muy bueno conmigo-
- Estás loco -
- Por tí sí, ya lo sabes - escuchamos un ruido que viene de su estómago. Niego con la cabeza, tiene hambre a cada rato y ya he soportado unas tres o cuatro veces un total espectáculo con llanto incluido porque muere de hambre, así que la tomo del brazo y la llevo inmediatamente al vagón restaurante.
Toco la puerta con el sonido clave para que los agentes que están en el camarote continuo nos acompañen. La algarabía de la boda no ha disminuido, las obras de caridad de Candy y su fundación cada vez han llamado más la atención de la prensa, además de que su estilo creado por Coco la mantienen diariamente en los diarios. Ella trata de mantener la calma entre tanta atención pero sé que no está cómoda con esta situación. Ojalá que no empeore cuando se enteren del embarazo.
Próxima parada Washington, Florida y Chicago.
Continuará...
*Edith Wilson ( 1872 - 1961) Cuando el PresidenteWoodrow Wilson (1915-1921) padeció unictus severo en octubre de 1919, Edith Wilson comenzó a supervisar los asuntos de estado, decidiendo cuáles eran lo bastante importantes para ser sometidos al presidente postrado en cama. Con este proceder, dirigió el facto elpoder ejecutivo del gobierno durante el resto del segundo mandato del presidente, hasta marzo de 1921. Se convirtió así en la primeraPrimera Damaen asumir funciones presidenciales.
