"El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos."

—ARTHUR SCHOPENHAUER.

La actitud rebelde era un defecto claramente marcado en Sarada Uchiha. Nacida en un seno familiar tradicional, con padres exitosos y de gran elegancia, exigían que la heredera de la familia fuera única, destacable y ejemplar entre todas las mujeres de su edad.

Sarada amaba la libertad y su sueño era convertirse en una reina fuerte e independiente, capaz de gobernar la nación por sí sola.

No obstante, el hecho de que el consejo del reino presionara a la familia a conseguir un candidato a rey, frustraba de algún modo a la princesa.

Todos aquellos muchachos que se presentaron, mostraban gran interés en la posición social de los Uchiha, olvidándose por completo de la presencia de Sarada.

—Juro defender al pueblo con mi vida, de ser posible. Si soy el elegido, prometo hacer feliz a la reina en todo sentido de la palabra— exclamó el último de los jóvenes en un tono altamente soberbio.

—Ni loca me casaría con un tipo como él—murmuró la joven con una expresión de repugnancia al imaginar una vida junto a ese tipo.

Sin embargo, su padre oyó esto último. Por esa razón, solicitó que se suspendiera momentáneamente la selección y esperaran que se reanude después de conversar con su hija.

Una vez que los guardias se retiraron, el actual rey se acercó hasta Sarada. Frunció el ceño, cruzó sus brazos y resopló.

—Deberás escoger a alguien tarde o temprano. No podrás convertirte en reina si no te casas...

—Es una estupidez—espetó furiosa— ¿Por qué razón tendría que depender de un hombre para cumplir con mi trabajo? Yo puedo hacerlo sola.

—¡Son las reglas, Sarada! Deberás escoger a tu prometido y en cuanto te cases, podrás asumir el reinado.

Sarada, decepcionada por las tradiciones familiares, decidió salir de la habitación y huir del lugar. Sasuke pensó en ir tras ella, pero creyó que lo mejor era dejarla a solas y que reflecionara al respecto.

—Lo siento, mi niña. Así serán las cosas...

En lo que restaba del día, Sarada no había probado ni un bocado de comida. En plan de huelga, se encerró en su habitación y esperó a que la madrugada abrigara a los habitantes de Konohagakure para salir.

Quitó su pesado, molesto y ruidoso vestido para colocarse uno más liviano y bonito. El mismo se lo había traído su amiga Chouchou en uno de sus viajes a Sunagakure.

Cuando estuvo lista, salió sigilosamente de su habitación. Bajó las escaleras rápidamente y corrió hacia la cocina.

Miró hacia todos lados y notó que los empleados se encontraban durmiendo.

Suspiró y abrió el refrigerador. Allí encontró algunos ingredientes para hacer un sandwich. Cuando terminó de prepararlo, dio su primer bocado de la noche.

Su estómago sufría tanto que su orgullo no le permitió medir el hambre que tenía...

—¿Quién rayos eres y por qué estás en la cocina? —la voz de un joven la exaltó y gritó sutilmente.

Sarada volteó y tragó el último bocado. Cuando el joven notó a la visitante de la cocina, tapó su rostro por vergüenza.

—Lo siento mucho, sólo quería comer algo y... —Jamás se había mostrado tan vulnerable.

—Discúlpeme a mí, por favor princesa Sarada, no fue mi intención... —cuando el muchacho estuvo a punto de retirarse, Sarada corrió hacia él y tomó su muñeca—Por favor, no le diga al rey que...

—No soy una chismosa. Este será nuestro secreto, ya que no es nada bonito que una princesa se levante a comer a las tres de la madrugada—bajó la mirada.

—¿Acaso me pides que guarde el secreto? —aún no comprendía lo que sucedía, pero la princesa se mostraba tan distinta a como solía ser frente a los nobles.

—Por favor... —sus manos se posaron en los hombros del joven.

—Por supuesto—respiró profundo. Aún no entendía la situación, pero se alegraba de conocer el verdadero rostro de la perfecta princesa Sarada.

—Muchas gracias—sonrió.

Aquella era la primera vez que veía la sonrisa de Sarada. Su mal humor solía ser el tema principal entre los murmullos de las personas. Sin embargo, él pudo ver algo que nadie más conoció.

La princesa regresó al refrigerador y preparó otro sandwich. El joven comenzó a reír de incomodidad.

La princesa tiene mucha hambre, evidentemente...

De inmediato, ese pensamiento se esfumó al ver que Sarada lo había preparado para él. Atónito, comenzó a reír nuevamente.

—Adelante, no sientas pena en comer si tienes hambre. Es normal que...

—Lo hice para ti. No me gustaría comer mientras tú me miras, sería descortés de mi parte no ofrecerte—sujetó su mano y depositó lo que preparó.

—Muchas gracias, princesa Sarada, eres muy gentil—sonrió.

—No me llames princesa, por favor. Estamos solos—resopló—. Sólo dime Sarada, al fin y al cabo ese es mi nombre.

La Uchiha estrechó su mano y, para responder a él, el joven utilizó la mano libre.

—Está bien, Sarada. Soy Shikadai y, siendo franco, también estaba hambriento. Pero no esperaba encontrarte aquí...

Los jóvenes comenzaron a reír por el pequeño y accidental encuentro.

Mientras comía, notaba el rostro compungido de la princesa. Le parecía bastante triste que una joven tan bonita, de una posición social acomodada y próspera, estuviera tan deprimida.

—Si estás pasando por un mal momento, podrás contar conmigo. Te escucharé y si puedo ayudarte, lo haré. No tengo amigos aquí y es bastante aburrido y fastidioso pasar el día trabajando con tantos viejos que sólo hablan de dinero, tierras de la nobleza y demás...

Al escuchar las palabras de Shikadai, se percató de que él también estaba en la misma situación que ella.

—Lo tendré en cuenta, ya verás... —exclamó la Uchiha.

Al día siguiente, los reyes de Konohagakure estaban junto a la princesa Sarada. Finalmente, los candidatos estaban reunidos, a la expectativa por saber quién sería el afortunado de alcanzar el trono.

—Bien, esto fue bastante improvisado, pero quiero aclarar que estoy orgulloso de que mi hija solicitara este encuentro para anunciar quién será el futuro rey de nuestra nación —volteó en dirección a Sarada y añadió: —. Así que dejaré el discurso en tus manos, hija.

La Uchiha asintió y resopló. Su seriedad era terrorífica para los candidatos que debían casarse con la joven princesa.

¿Cómo podrían lidiar con ella de ahora en adelante?

—Seré concisa—expresó en un tono firme—. Debo admitir que esto se trató de una elección muy sencilla, ya que estoy en desacuerdo con el hecho de casarme para asumir mi puesto real. Sólo quiero decir que escogí al elegido para acompañarme y ese mismo lo anunciaré en este instante...

El silencio invadió esa sala. Los murmullos se disiparon de inmediato y la respiración de Sarada era lo único que podían escuchar.

—El elegido es Shikadai Nara—los candidatos voltearon a verse entre ellos. Jamás habían escuchado ese nombre y no sabían de quién se trataba.

Sarada sintió la mano de su padre sujetando su hombro.

—Shikadai es el hijo de mi abogado. Él no está entre los candidatos... —murmuró.

—Lo sé. Anoche hablé mucho con él. Me gusta su forma de pensar y no se parece ni un poco a estos ambiciosos.

—¿Estás segura de que lo prefieres así?

—Por supuesto, papá. Él es un gran candidato que sabe lo que es estar con los habitantes del pueblo. Podremos trabajar bien si nos esforzamos—sonrió.

—¿Estás de acuerdo que un casamiento implica todas las obligaciones, incluyendo las maritales?

Sarada suspiró y juntó sus manos. Dirigió su mirada firme hacia la de su padre y expresó: —Lo sé y por eso lo elegí.

Shikadai, escondido entre la multitud, no podía creer lo que había escuchado. Si bien estaba al tanto de la situación, jamás pensó que él podría ser el elegido como el futuro rey junto a Sarada.—Yo quiero que la gente no sufra. Si pudiera o tuviera los medios para construir una mejor nación, lo haría por ellos.Aquella frase había resultado ser el anzuelo que Sarada había lanzado para escuchar lo que él haría si fuera rey. Su nobleza y gentileza para con los más vulnerables era lo que realmente necesitaba para poder asumir ese puesto tan importante.De allí en adelante, él sería el elegido para caminar junto a su reina.️️️️️️️️️️️️️️

Muchas gracias por llegar al penúltimo one shot de este fictober!!! Mañana tendremos el final de este desafío con AkiHaru!! No se lo pierdan ️️