AMOR SALVAJE


Epílogo


Hinata se esforzó por acatar las órdenes de su esposo. Los mareos acabaron desapareciendo. Ganó peso, tanto, a decir verdad, que acabó andando como un pato. No obstante, no se volvió muy descarada, porque se pasó la mayor parte de su confinamiento tratando de calmar las inquietudes de su esposo.

Negó estar embarazada hasta que resultó un empeño ridículo. El pobre Naruto se sentía aterrado al pensar en el parto. Hinata comprendía sus temores. Había visto cómo Konan sufría unos dolores atroces y moría de una muerte terrible, con el niño atrapado dentro de ella.

Hinata utilizó la negativa y luego el razonamiento. Le dijo a Naruto que ella era fuerte, que era algo muy natural para una mujer y que en su corazón era dakota y sabía exactamente qué hacer para que el parto fuera más fácil. Era raro que las mujeres dakotas murieran al dar a luz.

Naruto tenía una negativa preparada para cada uno de sus argumentos. Le dijo que era demasiado pequeña para una tarea tan portentosa, que no era natural en absoluto que una mujer tan dulce pasara por una agonía tan terrible y que era inglesa, no dakota, en lo que más contaba, en su vientre, no en su corazón.

Curiosamente, fue la madre de Naruto quien alivió un poco sus temores. La mujer iba volviendo lentamente a su familia. Le recordó a su hijo que ella era de pequeña estatura, igual que Hinata y que le había dado tres hijos preciosos a su esposo sin soltar un solo gemido.

Hinata agradeció la ayuda de su madre política. Ya no tenía que amenazar con arrastrar a su nueva confidente al bosque para elegir un lugar para enterrarla.

La madre de Naruto reconoció, finalmente, que todavía no estaba del todo dispuesta a morir. Todavía le gustaba hablar de Yahiko, pero intercalaba sus comentarios con historias sobre Naruto y Tamaki.

Yamato Deavenrue fue a visitar a Hinata. Se quedó un mes con ellos y luego partió con seis hermosos caballos que Naruto había elegido como regalos para los dakotas. Tres hombres deseosos de correr aventuras fueron con Deavenrue para ayudarlo.

El misionero ayudó a sosegar la mente de Naruto respecto a Hinata, pero cuando se fue, Naruto volvió a gruñir y mostrarse irascible con todo el mundo.

El barón Jiraya, el médico de la familia, se instaló en la casa dos semanas antes de que Hinata se pusiera de parto. Ella no tenía ninguna intención de dejar que el médico la ayudara, claro, pero tuvo el buen sentido de guardarse aquella decisión para ella sola. La presencia del doctor tranquilizaba a Naruto y Hinata se sentía agradecida por ello.

Los dolores empezaron después de la cena y continuaron durante la noche. Hinata no despertó a su esposo hasta el último momento posible. Naruto solo tuvo tiempo de despertarse y seguir las instrucciones de Hinata. Unos minutos después, sostenía a su hijo en los brazos.

Hinata estaba demasiado exhausta para llorar, así que Naruto lloró por los dos, mientras su pequeño y magnífico guerrero rugía para mostrar su indignación.

Naruto quería llamar a su hijo Boruto.

Hinata no estaba dispuesta a aceptarlo. Ella quería llamarlo leon dorado.

Naruto no estaba dispuesto a aceptarlo.

Al final Hinata acepto. Así que el futuro marqués de Konohagakure fue bautizado con el nombre que quería su padre. Pero para Hinata seguía siendo su león dorado.

FIN


Detalles de la adaptación

nombre original en ingles "The Lion's lady" y en español "Dueña de su Corazon" este es el primer libro de la saga "Espías de la corona" que va asi:

1. Dueña de su corazón(protagonistas Lyon marqués de Lyonwood y Christina Bennet)
2. Dulce rescate
3. Despertar a la pasión
4. Castillos

Autora Julie Garwood

Gracias por leer y los comentario, nos leemos pronto