Capítulo 38
Sehrazat se sentó sobre su cama en posición de loto y apoyó una mano sobre su pecho, el corazón le latía tan rápido que creyó que no podría calmarse…
Cerró los ojos, los apretó con fuerza… pensó en relajarse… tenía que hacerlo…
Abrió los ojos y vio sobre la cama, frente a ella el envase de la prueba de embarazo y apretó los labios…
Claramente había dos opciones, positivo y negativo. Analizó las posibilidades…
Podría ser positivo, porque tenía malestares, como Onur le había dicho, síntomas que le daban una idea de que era así…
Pero podría también ser negativo, porque ella y Onur se habían cuidado lo suficiente, porque ella tenía en claro que no había decidido aún si quería tener un hijo y sobre todo porque estaba segura de que ella sabría si estaba embarazada en el momento en que ocurriera…
Inspiró hondo, cualquier respuesta, más allá de sus elucubraciones estaba delante de ella… tenía que tomar la decisión y sacarse la duda, porque por más que pensara en que no era así, existía la posibilidad de estar equivocada y tenía que saberlo…
Se tomó un momento más, calmándose, tratando de focalizarse en su respiración y sintió que sus pulsaciones iban bajando, que se calmaba de a poco…
Cerró los ojos y se quedó pensando en nada unos segundos, los abrió y tragó saliva, tratando de mantenerse en ese estado para no acelerarse otra vez…
Se dirigió al baño y leyó las instrucciones para no cometer errores. Tomó la muestra y sumergió el reactivo para terminar con todo lo antes posible… lo dejó allí, y salió del baño rápidamente. Tenía que esperar los cinco minutos de rigor…
Se sentó en su cama y volvió a inspirar hondo, le parecía que el aire que respiraba no era suficiente y se dio cuenta de que estaba mucho más ansiosa de lo que creía…
Pensó en Kaan, en lo hermoso que era y en cuanto lo quería, ese niño se había ganado su corazón al instante y si existía la posibilidad, cada día lo quería un poco más…
Pensó en Onur… en sus ojos francos, en sus caricias, en su sencillez y en cuánto le había costado que él se dejara querer por ella. En todo lo bueno y lo malo que habían vivido… los celos, los desencuentros, ese amor intenso, la piel que había entre ambos, las miradas cómplices… todo lo que habían compartido juntos ese último tiempo… su crecimiento…
Recordó su pasado… su manera irreflexiva de manejarse en la vida, su poco compromiso con todo lo afectivo… la cantidad de hombres que habían pasado por su vida, en mayor o menor medida…
Si iba a tener un hijo, ¿qué mejor que tenerlo con quien había sido el más importante de todos? Pero ella estaba segura de que no sería así…
Entró al baño con una sonrisa, sabiendo que encontraría una sola línea bien marcada, casi burlándose de todo lo que ella había padecido esos últimos días…
Abrió los ojos desmesuradamente y sintió que el corazón se le detenía por completo cuando levantó el reactivo y vio las dos líneas, perfectamente marcadas…
"El positivo es positivo, no hay errores. El negativo podría ser un falso negativo" recordaba haber escuchado por ahí…
Se quedó congelada con la tira en la mano, los ojos buscando alguna clase de prueba de que realmente estaba alucinando o se había quedado dormida mientras esperaba el resultado…
Pero eso no pasó, por supuesto…
Tiró todo en el pequeño cesto que tenía en el baño, se miró al espejo y se asustó un poco con su aspecto… estaba pálida, demacrada… necesitaba aire…
Tomó las llaves de su auto pero decidió salir de la casa caminando…
Mientras tanto en la casa de Onur, Kaan se preparaba para ir a dormir.
-Extraño un poco a mamá…- dijo el niño y Onur sonrió con ternura.
-Lo sé, hijo… debemos darle un poco de tiempo… ella está muy abrumada con las cosas de su trabajo… necesita aire y antes de conocernos, ella se acostumbró a estar sola… entonces ahora necesita eso…
-Estar sola no es lindo…
-Quizá no te guste… pero hay gente que lo disfruta…
-Pero nos quiere mucho…
-Muchísimo…- dijo Onur y besó su cabeza.
-Hasta mañana papi…- dijo y cerró los ojos con cansancio.
Onur se quedó con él un rato más hasta asegurarse de que se había dormido y luego fue a su habitación. Pensó en llamarla, pero supo que si ella lo necesitaba lo llamaría…
Se asomó a la ventana e inspiró. Una sensación de ansiedad lo invadió, pero supo que no le correspondía resolver nada… él había dejado en claro su postura, estaría al lado de ella para lo que necesitara…
Sehrazat se encontró caminando en la región de la costanera del Bósforo. Dos o tres veces hizo el intento de inspirar hondo para obtener la cantidad de aire necesario que no sentía que tenía…
Se detuvo y contempló el mar. Siempre la había calmado observar el devenir de las olas, algunas golpeando las rocas…
Las lágrimas se le escaparon sin que pudiera evitarlo y lloró un buen rato, para descargarse, creyendo que con eso se sentiría mejor… más aliviada…
Un hombre mayor que pasaba por ahí le preguntó si podía ayudarla y ella se secó las lágrimas y le agradeció, le dijo que estaría bien tan pronto como se pudiera descargar…
Sus padres la habían criado bien, pero su madre siempre había dicho que había nacido para ser madre y que la vida solo le había regalado la posibilidad de serlo una vez… ella siempre había creído que era mejor no tener hijos… ¿qué podría enseñarles ella a sus propios hijos si su vida había sido un completo desastre y no había terminado mal porque tenía los medios suficientes como para soportar los despilfarros económicos y todos los antojos que había tenido?
Pensó en Onur y su corazón se achicó de dolor. No quería causarle sufrimiento, ¿acaso él la perdonaría si ella no resultaba una buena madre?
Sintió que se iba calmando de a poco ¿o era que ya no le quedaban lágrimas?
Por enésima vez esa noche volvió a pensar en Kaan… en la relación tan importante que había desarrollado con ese niño que casi sin conocerla le había pedido que fuera su mamá… los niños no se equivocan y Kaan la había reconocido entre todas las mujeres al lado de su papá para cumplir ese rol… y ella lo había aceptado… con todo el amor del mundo… sabiendo que no sería fácil… y con el apoyo incondicional de Onur, que la amaba más allá de todo…
Sin darse cuenta, sus manos se posicionaron sobre su vientre y suspiró. Sí, su vida había sido un completo desastre hasta hace poco. Pero ella había cambiado gracias a Kaan y al amor de Onur. ¿por qué negarse a la posibilidad de tener hijos con ese hombre? ¿por qué no podría ella ser una buena madre para ese hijo en camino y para Kaan?
Sonrió y miró hacia abajo, reconociendo por primera vez a esa personita formándose en su vientre…
-Vayamos a contarle a papá…- dijo y sonrió.
Detuvo un taxi y le dio la dirección de la casa de Onur… ya había comenzado a aclarar, ella se había pasado toda la noche despierta y estaba cansada, pero no podía esperar para hablar con él…
Bueno, confirmado, hay nuevo integrante en camino! Veremos como sigue! Gracias por leer!
