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*M por temas de adultos*

Un Rey Eterno para el Trono de Heroes

Por Try Another Time

Illya corría entre la nieve mientras buscaba una oportunidad para disparar sus hechizos hacia el gigante de cuatro brazos que Sella Y Leysritt estaban enfrentando.

"Vamos Illya. Respira profundamente. Debes mantener la calma." Pensó la pequeña hija de Kiritsugu. Nunca espero verse envuelta en tal clase de conflicto a su joven edad, pero entendía que esto era parte de su vida. Su padre le advirtió que la vida no sería fácil para ella y mucho menos con Eero alrededor.

"Illya-sama mantenga los ojos en el campo de batalla." Grito Sella. La primera de las sirvientes usos sus hilos para crear un escudo y bloquear dos de los puños del gigante el cual había enfocado su atención en ella por el momento. "Leysritt ahora!"

"Te tengo." La segunda de las sirvientes salto desde su posición y con su arma trato de cortar ambos brazos del gigante. El filo de la alabarda conecto con la piel del gigante y comenzó a cortar profundamente en el primero de dos brazos.

Antes de que el ataque fuera completado, el gigante soltó un grito en la dirección de Leysritt. La onda sónica causada por el grito mando a la sirviente a volar haciendo que esta chocara con uno de los edificios.

"¡Leysritt!" Sella miro por unos segundos a su compañera antes de reenfocar su atención en el gigante. "Te derrotaremos a como de lugar." Sella extendió muchos mas hilos dispuesta a derrotar al gigante.

Illya cambio su dirección y uso magia de refuerzo para alcanzar la ubicación de Leysritt. Al llegar, la joven entro por el mismo agujero que Leysritt había creado. "¿Leysritt?"

"Estoy bien Illya-sama." Respondió la sirviente al ponerse de pie. "No recibí daño considerable. Pero me molesta esa habilidad del enemigo."

"Ondas sónicas. No podemos olvidar su fuerza. No se si mis hechizos puedan hacerle daño." Dijo Illya. Se sentía inútil al ver que no podía encontrar una oportunidad para usar sus familiares o cualquier otro hechizo que poseía.

"Mantenga la calma. Sabemos que no podrá atravesar la piel del enemigo, pero nosotras le ofreceremos la oportunidad de que ataque el núcleo del gigante. Solo debe mantenerse atenta y esperar el momento correcto. Tarde o temprano nuestra habilidad pasiva debe impedirle moverse con facilidad." Leysritt tomo su alabarda y avanzo hacia el agujero.

Ambas miraron como Sella continuaba luchando contra su enemigo mientras que a lo lejos en otra área de la ciudad podían notar como descargas eléctricas descendían de los cielos. Aun sin estar presentes podían escuchar los impactos causados por los ataques de las diferentes batallas en especial la que ocurría entre Altera y Beatrice.

"Espero que las demás estén bien." Dijo Illya.

"Lo estarán. Reenfoquémonos en nuestra propia batalla." Leysritt salto dispuesta a unirse a su hermana y continuar esta batalla.

Illya suspiro antes de saltar detrás de Leysritt.

"Eres débil, pero tienes potencial y no estas luchando sola. Puedes lograr lo que te propongas." Sus memorias con relación a Eero la ayudaban en estos momentos junto a los consejos de su padre. Su mana era limitado, pero si lo usaba eficientemente podría lograrlo.

Mashu y Sakura.

Sakura y Mashu saltaban de árbol en árbol mientras evadían los disparos del núcleo del gigante robótico. Ambas sabían que recibir un ataque directo del robot seria la muerte pues no era un ataque que les permitiría regenerarse. El daño que los anteriores disparos habían hecho al resto del bosque era señales obvias de que recibir un ataque directo era una mala idea.

"Mashu-san ¿Acaso no tiene limite de disparos?" Pregunto Sakura al disparar algunas flechas a la cabeza del gigante el cual reenfoco su atención en Sakura y trato de atraparla con sus manos. Sakura rápidamente uso esa oportunidad para saltar y correr a través uno de los brazos del robot. Sakura continúo disparando por varios momentos a la cabeza del gigante antes de verse repelida por un ligero campo de fuerza el cual cubría al robot.

Sakura salto a otro árbol antes de volver a esconderse entre la naturaleza.

"No lo sé, pero si uso mi lanza estoy de segura de que terminaría esta batalla rápidamente." Dijo Mashu al comunicarse a través del colgante en su oído.

"Aun no puedes controlarla. Te he escuchado conversando con Eero sobre esa lanza. Es peligrosa para ti y solo debe ser usada en una emergencia." Dijo Sakura. La joven recordaba una de las conversaciones privadas entre Eero y Mashu. Sakura curiosamente esa tarde camino frente al cuarto de Eero cuando escucho a ambos conversando sobre las armas de Mashu.

"Esto es una emergencia. No podemos perder tiempo." Dice Mashu.

"Mashu-san, no quiero que te pongas en peligro. Deja que yo distraiga y busca el momento perfecto para usar la lanza por algunos momentos. Te necesitamos si queremos ayudar a Eero." Sakura salió de su escondite y nuevamente capturo la atención del robot.

Mashu guardo silencio. "Nuevamente una pequeña nos estas ayudando a superar nuestros enemigos, Senpai." Las memorias de cierta joven con cabello purpura en Babilonia volvieron a pasar por su mente. "Ana, espero que nos volvamos a ver." Mashu miro como Sakura continuaba atrayendo la atención de su enemigo.

Mashu miro a su mano izquierda y se concentro en el arma que aun no controlaba. Un arma que solo ella poseía, pero conllevaba peligrosos efectos al ser usada. "Solo por unos momentos." Mashu salto al ataque con sus dos escudos siguiéndola. "No te dejare hacerlo sola."

Ambas harían esto juntas.

Miyu y Abigail.

Un gran numero de misiles continuaban siendo disparados mientras que una pequeña joven controlando los esqueletos de criaturas provenientes de un lugar muy lejano seguía tratando de destruir el gigante frente a ella.

"Te devoraremos." Dijo Abigail mientras seguía en un estado nunca visto por Miyu. Abigail parecía estar siendo poseída por mas de una entidad mientras hablaba.

Pero Miyu no tenia tiempo para tratar de entender lo que ocurría con su compañera. Frente a ella, Pandora continuaba tratando de atraparla al usar una especie de lodo el cual provenía de su cuerpo.

"Miyu, no sabes cuanto te espere. Ahora solo deja de moverte." Dijo Pandora.

"Jamás dejare que me usen. Mi hermano no murió en vano. Windblatt (Cuchilla de viento)" Una fuerte ráfaga de viento se acumulo delante de Miyu antes de ser disparada hacia Pandora.

El viento corto el brazo izquierdo de Pandora con gran facilidad.

"¡Arrrgh!" Grito Pandora al haber perdido su brazo. Su cuerpo sangro al haber perdido un miembro, pero esto no duro mucho.

Frente a los ojos de Miyu, el brazo cortado de Pandora se volvió el mismo lodo con el cual la estaba atacando antes de reunirse con el cuerpo principal y regenerar su miembro perdido.

"Angelica estaba en lo cierto. No eres humana. No importa cuanto lo trates de ocultar o cuan inocente aparezcas. No eres humana." Dijo Miyu al retroceder y aumentar la distancia entre ellas.

Pandora miro a Miyu. "Miyu-nee-chan ¿Cómo puedes decir eso? Yo soy humana al igual que tú. Todo esto es solo una maldición. Una vez la caja sea abierta seré libre de esta maldición y por fin podre …morir."

Miyu no fue capaz de escuchar la ultima palabra de Pandora había dicho. Su mente pensó en cómo podían inmovilizar o eliminar a esta cosa. No importa lo que pareciera físicamente o lo que dijera. Pandora era una enemiga mientras aun siguiera tratando de ayudar a los Ainsworths a abrir la caja. "Abi si puedes escucharme, necesito tu ayuda."

Miyu espero que Abigail aun pudiera escucharla en ese estado. Pandora avanzo hacia Miyu dispuesta a atraparla y tomar medidas drásticas para continuar con la apertura de la caja. "Eso es deja de moverte y todo terminara."

Antes de que Pandora pudiera tocar a Miyu fue aplastada por una de las serpientes esqueléticas.

"Miyu ¿Acaso pensaste que había perdido la cabeza?" Pregunta Abigail mientras se comunica a través del colgante en el oído de Miyu.

"Nunca te había visto de esa manera y tu voz no es la mas amigable en estos momentos. Alejarme de Pandora. No creo que pueda detenerla por mi cuenta. Ella no es humana y no creo que mis hechizos la puedan detener." Admitió Miyu.

Antes que Miyu pudiera decir una palabra mas un portal se abrió debajo de ella antes de transportarla a una de las cabezas mas cercanas a Abigail.

"Así que no es humana." Sin mirar a Miyu, Abigail continuo sus ataques hacia el ultimo de los gigantes. "¿Qué mas puedes decirme sobre ella?" Varias esqueletos reptilianos mordían y se enrollaban alrededor del gigante aplastándolo con gran fuerza.

El gigante trataba de liberarse, pero la acción le era imposible. Para complicar las cosas, las cabezas de los esqueletos acumulaban una gran cantidad de energía antes de disparar a quema ropa en contra del gigante. Miyu solo pudo mirar asombrada como Abigail prácticamente masacraba al gigante.

Los misiles que eran lanzados por el gigante eran prácticamente inútiles pues los esqueletos no parecían recibir daño alguno.

Miyu suspiro y decidió responder la pregunta de su compañera. "Lodo oscuro. No se si su cuerpo esta hecho de eso o si esta dentro de ella. Corte su brazo y se volvió a regenerar con ese lodo. No entiendo como puede hacerlo." Admite Miyu.

"Esto se complica. No puedo dejar que ella se acerque a ti. Angelica afirmo que ella posiblemente poseía otras habilidades." Pero antes de que Abigail pudiera decir algo mas el cielo se torno rojo. La nieve que caía fue reemplazada por lluvia y varias descargas eléctricas cayeron en todas partes.

"Abi ¿Qué es todo esto?" Pregunto Miyu.

Abigail sintió un escalofrío y dentro de su mente las demás cabezas de Ouroboros le advertían con una sola palabra. "Ragnarok. Espero que esto no empeore nuestra situación." Abigail miro como el gigante comenzó a elevarse por una fuerza desconocida. Escombros de la ciudad también se elevaron a los cielos. La fuerza gravitatoria alrededor de la ciudad parecía haber desaparecido. "Miyu mantente cerca mío. Esto no es algo que esperábamos." Abigail se acercó a su compañera y la tomo de la mano.

Miyu miro a su alrededor con temor como prácticamente la ciudad completa estaba flotando. "¿Qué puede haber causado todo esto?"

"No lo sé, pero si esta tormenta y la advertencia de las otras voces en mi cabeza están en lo correcto diría que Altera esta enfrentando algo poderoso." Abigail enfoco sus ojos en la dirección en la cual Altera debía estar luchando contra Beatrice. "Espero que solo sea la gravedad la cual este siendo afectada."

De vuelta con Sakura y Mashu.

Sakura corría junto a Mashu alrededor de los arboles usando magia de refuerzo hasta que de la nada la gravedad desapareció y no solo la gravedad desapareció, sus hechizos dejaron de funcionar. "¿Eh? ¿Mis hechizos? ¿La gravedad? ¡Mashu-san!"

"Aférrate a uno de los escudos y no lo sueltes en ningún momento." Mashu uso ambos de sus escudos para ayudar a ambas con esta situación ya que ambos escudos se movían como ella quería. "¿Alguien me escucha? ¿Qué está ocurriendo?" Mashu se comunico con las demás.

"Mashu-san, es Illya. ¿Acaso lo mismo esta ocurriendo con ustedes?" Pregunto Illya.

"Zero gravedad y Sakura no puede usar su magia. Aun no hemos eliminado al robot gigante pero no creo que este en mejor posición." Mashu dijo al ver como el robot era incapaz de controlar su dirección y flotaba sin control alguno.

"Nero y yo estamos en la misma situación, aunque mi maldiciones parecen seguir funcionando." Respondió Tamamo.

" ¿Altera? ¿Que esta ocurriendo en tu batalla?" La voz de Abigail capto la atención de todas. Abigail parecía tener la idea correcta sobre lo que sucedía.

Mientras tanto, Altera.

"Estoy luchando con la culpable de lo que esta ocurriendo. Parece que lo que ocurre es un efecto de mi ultimo ataque. Estaba segura de que había eliminado a mi blanco, pero algo ocurrió con el martillo de Thor. El martillo esta roto." Altera continuaba su batalla con la entidad hecha de electricidad.

Altera volaba por el cielo mientras luchaba con la personificación de las memorias de Beatrice. Cada vez que sus ataques chocaban Altera recibía visiones que solo podían ser descriptas como las memorias de Beatrice. Cada una de ellas desapareciendo con cada momento que esta batalla continuaba.

"Tu y yo poseemos similitudes. Luchamos y damos todo por la persona que amamos, pero lo siento por ti. Tu tiempo ha terminado y has cruzado el punto sin regreso. Espero que en otra vida puedas alcanzar la felicidad que buscas." Altera pensó antes de continuar su asalto contra su enemigo.

Muere, muere, muere!" Los gritos de Beatrice continuaban mientras sus ataques trataban de eliminar a Altera.

Pero para Beatrice esto solo era una batalla contra el tiempo. Una muñeca con pocas memorias no podía mantener este fantasma noble por mucho tiempo. Una triste batalla contra el tiempo.

En el campo de batalla de Nero y Tamamo.

Ambas estaban paradas cabeza abajo en uno de los muchos escombros flotando en el cielo. Luego de varios ataques y golpes ahora ambos lados del conflicto se encontraban estancados. Ninguno era capaz de moverse en estas condiciones al menos que estuvieran listos para pagar el precio de un campo de batalla sin gravedad.

"Tamamo ¿crees que es hora de terminar con esto?" Pregunto Nero.

"Este baile a seguido por demasiado tiempo. protégeme por los siguientes minutos y terminare con esto." Tamamo hizo que varios talismanes aparecieran alrededor de ella al igual que varios puertas Torii aparecieron.

"Como digas." Dijo Nero antes de enfocar su atención en sus adversarios.

No muy lejos de ellas, en otros escombros estaban la muñeca y el no muerto. Ambos estaban en las mismas condiciones, aunque a diferencia de Tamamo o Nero estos estaban heridos.

El no muerto miro a su compañera y trato de ofrecerle su mana, pero esta se negó. Aun en su locura e ira, esta falsa Sakura se negaba a seguir lastimándolo.

"Proteger a Senpai." La muñeca miro a su compañero unos momentos antes de tomar las ultimas armas que aun poseían. "Eliminar enemigos." Con gran fuerza y precisión, la muñeca comenzó a lanzar las armas restantes como si fueran proyectiles de alta potencia.

Nero miro con asombro como la muñeca se negaba a darse por vencida. Usando sus manos Nero desvío y bloqueo cada proyectil. "Si" Una lanza. "Algún día." Una hacha. "Nuestra pequeña Sakura." Una espada larga. "Se vuelve tan fuerte y determinada como tú." Otros muchos proyectiles. "Estoy segura de que será una compañera digna de seguir a mi Praetor junto a las demás." Nero continúo protegiendo a Tamamo.

Detrás de Nero, quien alguna vez fue Amaterasu, la deidad del sol se concentraba en lo que estaba haciendo. Dentro de su mente se encontraban nueve puertas las cuales simbolizaban sus nuevas colas.

Su yo del presente era la primera de estas colas. Una puerta siempre abierta y controlada por ella misma.

La segunda puerta, aquella que simbolizaba la bestia salvaje. Una puerta que abrió y controlo durante su tiempo en la célula lunar.

La tercera puerta, la que ocultaba la cola extraña e inusual. Tomo tiempo, pero al igual que la segunda durante su tiempo en la luna lo logro.

La cuarta puerta, la esposa de un hogar perfecto y la quinta puerta, aquella que busca obtener las cosas mas lujuriosas fueron puertas que aprendió a controlar a lo largo de los dos últimos años.

Y ahora se encontraba frente a la sexta, aquella que se negaba a aceptar una relación verdadera. Una puerta que no quería enfrentar al igual que la séptima, pero tarde o temprano debía hacerlo. Hoy era el día que debería enfrentar una nueva puerta pues necesitaba mas control sobre cierta partes de sus poderes.

Tamamo avanzo hacia la puerta antes de abrirla y entrar cerrándola detrás de ella. Era hora de enfrentarse a Tamamo no Hime.

De regreso con Illya, Sella y Leysritt.

Las tres se mantenían juntas ya que la situación actual no era la mas indicada para separarse. Gracias a los hilos de Sella, las tres chicas eran capaces de mantenerse de pie en uno de los edificios en ruinas sin temer a flotar sin control alguno al igual que el gigante que aún no habían derrotado. El gigante se encontraba no muy lejos de ellas, gritando y tratando de atacarlas, pero el no poder volar le impedía hacerlo.

"No puedo usar magia. ¿Cómo es esto posible?" Pregunto Illya.

"Esta es la primera vez que enfrentamos algo como esto, pero dudo de que sea la ultima vez. Leysritt creo que debemos usar nuestro fantasma noble." Dijo Sella.

"Entiendo. Illya-sama lo que vera es algo que no ha visto en todo este tiempo. Esperamos que esto no la asuste." Dijo Leysritt.

"¿Por qué debería tener miedo?" Pregunto Illya.

"Lo entenderás cuando lo vea." Sella avanzo hacia Leysritt. Ambas tomaron sus manos y se miraron a los ojos. "Dos almas unidas en el hielo mas fuerte."

"Abrimos las puertas del infierno para permitir a la bestia salir una vez más." Leysritt continuo.

"Dyr Fra Frossent Helvete." Ambas dijeron. Un círculo mágico se formo debajo de ellas antes de que sus cuerpos se quebraran en miles de pequeños trozos.

Illya trato de moverse, pero sus piernas no se lo permitían. En su mano derecha su marca, aquella marca que le afirmaba su conexión a ellas brillo.

Los trozos fueron absorbidos por el circulo mágico antes de que una tornado de nieve se formara en el centro de este. Una figura alta fue apareciendo lentamente.

Un ser tan grande como Heracles, con seis brazos, pelo largo y blanco. Un atuendo similar a lo que Heracles vestía, pero parecía hecho de telas de araña. Su rostro parecía ser femenino pero el área de sus ojos estaba cubierta por una venda.

La figura tomo la alabarda que Leysritt había dejado antes de acercarse a Illya. La joven temblaba frente a esta nueva presencia y no sabía por qué. Su cuerpo se negaba a moverse.

"¿Illya-sama?" Pregunto la figura. Su voz era profunda y desconocida para Illya.

"¿Quién eres?" Pregunto Illya.

"Illya-sama somos nosotras, aunque era de esperarse. Nuestra habilidad pasiva causa temor en todos los seres a nuestro alrededor al menos que estén dispuestos a enfrentarnos o sean lo suficientemente fuertes para ignorar el efecto. Es una molestia no ser capaz de controlarla a voluntad." Explico este nuevo ser.

Illya la miro fijamente. Podía notar similitudes en el rostro de este ser. "¿En verdad son ustedes?"

"Si. Es solo que esto es lo que sucede cuando usamos nuestro fantasma noble. No queríamos usarlo por el limite de tiempo que conlleva. Aun no somos capaces de mantenerlo activo por mas de una hora y luego debemos esperar varias horas antes de volver a usarlo." Admitió este nuevo ser.

"Esto no era algo que esperaba." Admite Illya. Nunca había visto el fantasma noble de Sella y Leysritt pues Eero se negaba a permitirle practicar junto a las miembros más jóvenes del grupo. Ahora entendía la razón. "¿Eh?"

Illya sintió como la gran mujer la levanto con uno de sus brazos antes de posarla en uno de sus hombros.

"Illya-sama, entendemos que aun no se acostumbra a este fantasma noble, pero tenemos un limite de tiempo y un gigante al cual debemos derrotar. Así que agárrese bien." La amazona por que nada más en el diccionario mortal podía definir a tal ser sin compararla a ciertos dioses hindúes concentro toda su fuerza en sus piernas y dio un salto en dirección a otro de los escombros. Aunque no hubiera gravedad impulsarse con tal fuerza y usar los hilos de sus manos ayudaron a la amazona a rápidamente desplazarse hacia su objetivo.

Illya gritaba con miedo al agarrarse como podía a la amazona.

"Ya estamos cerca de nuestro objetivo. Illya-sama ¿se encuentra bien?" La amazona, aunque tuviera sus ojos vendados aun podía ver a través de ellos así que trata de ver el estado de su compañera.

Illya se aferraba hacia el cabello de Sella/Leysritt mientras trataba de no ser dejada atrás. "Terminemos con esto. No creo poder aguantar mas de estos violentos movimientos.

"Entendido." La amazona sostuvo su arma con fuerza antes de enfocar su poder en esta. "Entrégame tu vida."

La amazona extendió varios de sus hilos hacia el gigante antes de completamente inmovilizarlo.

El gigante grito y se sacudió con fuerza, pero su cuerpo rápidamente era congelado por la habilidad aumentada de las sirvientes. Prácticamente era un trozo de hielo esperando a ser cortado en pedazos.

La amazona salto tan alto como pudo y usando sus hilos aun atados al gigante se impulso hacia abajo. El descenso no fue tan rápido como ellas deseaban, pero fue el necesario para el siguiente ataque. Con una fuerza descomunal la sirviente uso su alabarda y corto al gigante en miles de pedazos con varios movimientos de su alabarda.

El primero de los objetivos había sido eliminado.

Mientras tanto, Mashu.

Mashu evadió nuevamente uno de los disparos aleatorios del robot mientras trataba de controlar la dirección de sus ataques. Sakura aun se aferraba al otro escudo como podía mientras Mashu movía ambos con su mana.

"Esto no me deja otra salida. Debo usarla." Mashu se enfoco en su mano izquierda por unos segundos antes de tomar una decisión.

Era momento de usar su lanza, Fallen Star.