Narrado por Candy
- ¡¿Amigaaaaaa? ¿tortolitos? ¿Están despiertos?!- nos llama, mientras toca insistentemente la puerta de nuestro camarote.
- ¿En serio? - Terry hace cara de fastidio, estamos a la mitad de nuestro "mañanero", literalmente estoy cabalgando a mi vaquero. Me río - Candy, dile que desaparezca, que estamos en algo importante - bufa mientras me levanta un poco de las caderas para mantener el ritmo.
- Amiguitaaaaa, es algo importante- Terry cierra los ojos fúrico, me inclino hacia él para darle un dulce beso en los labios. Y hago que su miembro salga lentamente de mi interior.
- Ya casi seguimos - le guiño el ojo, me coloco la bata mientras admiro su virilidad en su máximo esplandor. Él me mira con su media sonrisa.
- ¿Te gusta lo que ves? - toma su mástil con la mano y lo frota. Asiento embobada.
- Amiguitaaaa - él niega con la cabeza y me voy hacia la puerta, cuando abro ella me mira de pies a cabeza, de seguro estoy despeinada y sonrojada - Perdón amiga de seguro interrumpí algo - me dice bajando y subiendo las cejas con tono bromista - Mira solo quería traerte el periódico, sale una enorme nota de tu reunión con la Primera Dama, supuse que querías leerlo, solo dicen cosas lindas. Amiga otra cosa, no es por chismear claro, pero escuché a Robert decir que en lugar de la obra, a la que llevaba de gira era a ti, en tono relajado como siempre, está encantado con tu presencia amiga, además alardea que aparte de toda la publicidad extra que nos haces, tiene una enfermera exclusiva en la Compañía-
- Bueno me alegra que le sea tan útil- le respondo sonriendo, mientras me da el periódico.
- Bueno amiga, sigan en lo que estaban - suspira- extraño a tu papi... que bueno que hoy llegamos a Chicago, muero por una buena... - abro los ojos y la interrumpo.
- Karen no otra vez...- ella se va sonriendo y haciendo adiós con la mano. Le pedí encarecidamente que no siga contándome sus anhelos con tantos detalles. Entro y Terry está acostado esperándome impaciente.
- Ven vaquera tienes algo pendiente conmigo- me quito la bata, él mira mi vientre atentamente, ya tenemos un mes de gira, hemos visitado Washington, Pennsylvania, Virginia, Kentucky, Ohio, Indiana y Wisconsin, hoy al fin llegaremos a Chicago y mañana justo cumpliré 12 semanas de embarazo, así que ya se nota mi pancita abultada, él pasa sus manos suavemente sobre mi vientre y sonríe - Cada día te ves más sensual, el embarazo está haciendo maravillas en este cuerpo - él lame mis senos con necesidad - sin duda esta es mi parte favorita - tengo que admitir que mis pechos han crecido considerablemente y él está obsesionado con manosearlos. Disfruto de sus atenciones mientras tomo su falo y lo introduzco en mi interior, él me toma del trasero ayudándome a montarlo a un ritmo acelerado, me estremezco mientras cierro los ojos para disfrutar de las sensaciones con más intensidad, recuerdo que le encanta verme desde atrás, así que me vuelvo hacia sus pies para seguir montándolo de espaldas - Candy voy a terminar- me siento poderosa cuando lo hago perder el control tan rápido, él se sienta y me abraza fuerte a su cuerpo, para enseguida gruñir extasiado y derramarse en mi interior. Toca mi Monte Venus con sus prodigiosas manos y me hace llegar al orgasmo en menos de 15 segundos, ya nos conocemos tan bien sexualmente que cada encuentro, dure lo que dure siempre es perfecto y placentero. Me acuesto a su lado y pongo una mano en mi vientre para acariciarlo, me encanta pensar que dentro de mí crece el hijo del hombre que amo.
Él mira mi mano y también pone la suya, para acariciarme suavemente - Te amo - me susurra mientras me acurruca a su cuerpo. Suspiro. Nos quedamos así un rato pero mi estómago me hace recordar que aún no hemos comido.
- Vamos desayunar -
- Vamos, solo espero que no haya avena en el buffet - hace una cara de asco. Me río.
- ¿Cómo te da náuseas si antes te encantaba? - levanta los hombros en señal de incomprensión- parece que ahora tienes mis malestares y yo al fin podré comer de todo, ya se me paso el asco a salsas blancas y a la carne - nos vestimos y vamos a desayunar. Llamamos a los agentes, y nos acompañan en las mesas contiguas, si no fuera por la seguridad hubiéramos tenido que comer siempre en el camarote, las personas son muy idealistas y nos acosan de muchas maneras, ahora que estoy embarazada Terry se ha vuelto diez veces más sobreprotector y no me deja salir a ningún lugar sola, siempre he sido de naturaleza libre y ahora me siento como un pajarito enjaulado, al menos estar junto a él me hace olvidar todo este caos.
Saco el periódico para leerlo - mira la foto Terry - en la foto estamos la Primera Dama y yo sonriendo sentadas una frente a la otra y el encabezado dice - La Marquesa Grandchester visita la Casa Blanca - leamos.
-La Primera Dama Edith Wilson recibió a la Marquesa Candice Grandchester, esposa del afamado actor y sucesor al Ducado Grandchester, Marqués Terrence Grandchester- esto del Marquesa y Marqués cada vez me suena más ridículo, aunque he insistido en que todos nos llamen sin ese apelativo, los periodistas siguen poniéndolo en las notas, lo que hace que todo el país nos llame así.
En el encuentro se firmaron acuerdos bilaterales, la Marquesa que ha recibido la autorización de su suegro el Duque de Grandchester, Richard Grandchester y de su Alteza George V, para representar al Gobierno Inglés para apoyar así a las mujeres viudas y a los niños que la guerra está dejando desamparados, además pretenden copiar el modelo exitoso de la fundación Hogares del Corazón en Inglaterra, la cual hace pocos meses inició la Marquesa con la colaboración de donaciones de los ciudadanos de buen corazón de cada ciudad, en la actualidad cuenta con una red beneficiada de más de 40 orfanatos y según datos de este mes, han aumentado las adopciones en un 30%, ayudando a más niños a encontrar la familia que tanto añoran.
Se rumorea que la Marquesa se encuentra en estado de embarazo, pero aún no se ha dado un comunicado oficial, aunque ya muchos aseguran que la marquesa estaría pasando al segundo trimestre.
Mañana la obra "Romeo y Julieta" se presentará en Chicago y como es costumbre luego se realizará la Cena Benéfica para los orfanatos de la zona, en los que se encuentra El Hogar de Pony, en donde la Marquesa creció hasta que fue adoptada en su adolescencia por la importante familia Ardley de origen escocesa-estadounidense.
Estamos ansiosos por confirmar el embarazo de la Marquesa y llevar otra alegría a América, un sucesor al Ducado Grandchester con nacionalidad americana.
A media tarde llegamos a Chicago, Albert pasará por nosotros a la estación, cuando llegamos hay muchísimas personas, al ser la familia Ardley de esta ciudad, se ha presentado un revuelo mayor que en los otros lugares, Albert me ha contado que en el Chicago Post, salen notas diariamente, de información positiva la mayoría de las veces, pero como es de esperarse también han escrito críticas, que si vivíamos juntos antes de casarnos, que si nos casamos por mi embarazo, que tuvimos un romance secreto, que si uno u otro vestido no me favorecía, cosas que realmente no tienen importancia pero parece que a la gente le gusta leer tonterías.
Cuando estamos preparándonos para bajar, esperando que la seguridad termine de hacer el cordón perimetral para protegernos, veo a Albert.
- ¡Karen ahí está Albert!- cuando lo ve, literalmente se tira a sus brazos desde el tren, Albert la recibe sonriendo y se besan provocativamente frente a la mirada incrédula de todos, los flashes comienzan a encandilarnos, pero Terry aprovecha el momento de distracción para tomarme fuerte y llevarme hacia el auto de los Ardley, Charles y Dorothy se encargarán del equipaje y lo llevarán en otro automóvil, después los llevará a la casa de la familia de Dorothy ¡que emoción de seguro le pedirá matrimonio! Estoy orgullosa de mi habilidad de Cupido casamentera.
Entramos al auto y al rato entran Albert y Karen riéndose sin parar, fue tamaño espectáculo el que dieron y se sienten orgullosos.
- Mañana saldrán en primera plana, sin duda - les dice Terry sonriendo.
- Fue grandioso verle las caras de mojigatos a todos, por Dios fue un beso, no sé porqué hacen tanto escándalo- dice relajadamente Karen, durante el viaje se la pasan secreteándose y sonriendo. Terry me abraza también y se acerca a mi oído, en actitud "Si no puedes contra ellos úneteles".
- Espero que nos den la habitación del extremo opuesto de la mansión, no podría pasar más noches como en The Hamptons compartiendo secretos sexuales por las paredes - me susurra mientras me río.
- Terry, quiero llegar rápido para darme un baño en la tina. Contigo -
- Todo lo que quieras esposa mía - me besa la oreja. El auto se detiene y esperamos a que el portón principal se abra.
- ¡"Al" es un palacio!- exclama Karen.
- Un palacio para mi princesa y si te descuidas te encerraré en una torre -
- Me encerraría ahí por años si es contigo - apuesto a que habla literalmente.
- La tía abuela está en Lakewood viene mañana para la obra y la cena benéfica, bueno si sobrevive al periódico de mañana - Karen se tapa la cara para reírse- la vieras Pequeña, anda presumiéndote con todas sus amigas y más con tu visita a la Primera Dama, las ironías de la vida -
- Al menos dejará de castigarme por todo, con solo eso soy feliz -
Nos instalamos en nuestra habitación al otro lado de la mansión, por petición abierta de Terry. Nos metemos a la tina y hacemos el amor mientras nos bañamos, me acaricia el vientre me lava el cabello, yo lavo el suyo, nos besamos, nos tocamos y nos disfrutamos hasta que debemos salir para llegar a tiempo a la cena. Íbamos a salir a un restaurante pero quisimos evitar alborotos y quedarnos en casa descansando. Cuando salimos de la habitación escuchamos a Karen.
- ¡Tortolitos! ¿dónde están? Por Dios esto es un laberinto -
- Aquí estamos, ya vamos para allá- tomo a Terry de la mano y seguimos la voz de Karen que está en la puerta de la habitación de Albert, Dios mío que no sea nada sexual, cruzo los dedos y entramos.
- ¡Miren lo que hizo Albert!- miro y no lo puedo creer.
- ¡Albert hiciste un escenario!- él asiente divertido - ¡es enorme! - Karen se ríe divertida.
- Sí, es enorme - me susurra en doble sentido, me tapo la cara con el brazo para disimular mi aflicción. Cuando bajo el brazo Albert me está mirando con ternura.
- Pequeña ya se te nota el embarazo - asiento y me acaricio el vientre, Terry me abraza por la espalda y se une a la caricia - No puedo creer que me harás abuelo antes de los 30 -
- El bebé está creciendo y la mamá también- le doy un pequeño codazo a Terry por su comentario.
- ¡Oye! Eso no se le dice a una mujer embarazada - él me besa la mejilla - ahora necesito alimentarme por favor, el bebé lo exige - vamos a cenar y luego pasamos al salón de juegos a tomarnos algo y divertirnos. Jugamos al billar un rato. Karen sale al baño y Terry va a servirme una copa de jugo natural.
- Pequeña, Karen me contó que te molestaste por lo del beso actuado -
- Ni me recuerdes Bert ¡que vergüenza! andaba con las hormonas locas y me desquite con ella-
- Estaba pensando que podemos hacer un experimento, no te voy a mentir, a mi tampoco me gusta que bese, aunque sea actuado a tu esposo, pero es su trabajo y lo respeto y si a ella la hace feliz actuar jamás le prohibiría algo que ama, pero con esto sería una manera de demostrarles lo que nosotros sentimos, mira sería así- me explica con detalle lo que debemos hacer y me parece una grandiosa idea.
Narrado por Terry
- Ten Pecas, una copa con muchísima naranja, agua y azúcar cuidado te emborrachas- le digo en broma. Karen está agarrada de Albert como si su vida dependiera de ello.
- Pequeña entonces te explicaron la diferencia entre un beso actuado y un beso no actuado- miro a Candy.
- Sí y ahora estoy más tranquila-
- A mi aún no me lo explican - le dice a Karen, lo que faltaba verlos besarse en una clase intensiva de besos.
- Amiga, tú y Graham hagan la demostración y yo aquí hago la práctica- ya me he tomado varios whiskys y estoy deseando besar a mi esposa, así que no pongo peros. Candy se tomó una copa de vino con la cena, que es lo máximo que debe tomar al día, pero sé que con solo eso ya debe estar relajada. La tomo y me acerco a sus labios.
- Beso actuado - la beso debajo de la boca.
- Beso no actuado - la beso suavemente, para que ella no se intimide por el público, terminamos y ya ellos están en la práctica, después de un rato terminan de besarse.
- ¿Entonces el beso actuado no significa nada? - nos pregunta Albert, yo asiento y Karen también.
- Exactamente. Nada. En clases de teatro se practica con cada uno de los compañeros- dice Karen relajada. Albert se levanta y Candy también.
- Entonces ¿no se molestarán si Candy y yo practicamos un beso actuado?- estoy colapsando, me tiemblan las manos, me pongo muy rojo de la sangre que fluye como lava por mi cuerpo. Pero ¿cómo les voy a decir que no, si estoy confirmando que no significa nada y lo he hecho con Karen más de 50 veces en cada puesta en escena mientras Candy me ve sin quejarse (omitiendo el día de las hormonas) Comienzo a respirar profundo, Karen se hace la fuerte pero estoy seguro que está tan enojada como yo.
- Bert debes tomarla como si bailaran- le dice Karen con un hilo de voz, corrijo, yo estoy más enojado que Karen, yo no puedo ni articular palabra. Ellos se abrazan y comienzo a sudar frío. Miro a Karen y trata de mantener la compostura pero yo no sé si lo logre. Es tan ridículamente hipócrita quejarme de esto que es lo único que me mantiene cuerdo en este momento.
- Entonces debo acercarme a sus labios sin tocarle la boca - Candy se ve tan tranquila que me pone aún más nervioso, yo quiero que diga que no, que se suelte de él, pero no ha dicho nada, hasta podría jurar que lo está disfrutando, Albert hace el movimiento para iniciar a acercarse, respiro lo más profundo que puedo, estoy a punto de pararme y armar un alboroto. Mis pies se tensan y me voy a levantar, cuando ellos se...
Continuará...
Chicas ¿¿¿qué está pasando???
