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Advertencias del capitulo: (Sexo explícito y lenguaje obsceno)
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Diclaimer: Inuyasha y sus personajes NO me pertenece
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Nota: Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.
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SWEET DEVOTION
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"Outdoors"
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–Inuyasha… ¿Adónde vamos? – pregunto mientras enterraba el rostro en los cabellos plateados. Sus brazos le rodeaban el cuello buscando sostén mientras el albino saltaba sobre las ramas de los árboles.
Habían tomado camino ya varios minutos atrás, aunque no sabía hacia donde se dirigía permaneció en silencio, tan solo esperando que llegaran a su destino, pero rápidamente se dio cuenta que se alejaban cada vez más de la aldea.
Miro el rostro de su amado semi-demonio volviendo a notar los cambios físicos que había sufrido. En otra ocasión talvez se habría sentido nerviosa y no negaba que tiempo atrás, posiblemente asustada, pero ahora todo era diferente y sabía que el siguiente paso definiría por completo su relación. Una parte de ella había sentido miedo, porque aunque amaba a Inuyasha, creyó que no era recíproco, pero el albino le había demostrado que no era así y le había asegurado que llevaba mucho tiempo deseando estar con ella. Decidió confiar en él y sus sentimientos, sabía que a partir de ese momento su relación no sería igual.
–¿Inuyasha?
–Ya casi llegamos – susurro él con la voz más gruesa y profunda de lo usual. Kagome asintió y hundió el rostro en su pecho.
Se permitió aspirar su aroma sintiendo como el corazón se le aceleraba ante la cercanía de sus cuerpos. Desde que se había dado cuenta de sus sentimientos por Inuyasha también había experimentado otras cosas, entre ellas el deseo de estar más cerca de él y sentirle al lado suyo.
No podía negar que en más de algún momento había soñado con besarlo y acariciarlo e incluso, se había imaginado haciendo el amor con él. Aunque constantemente se reprimía por ello, no podía seguir negando sus deseos y anhelos.
Miro hacia el frente notando lo que parecía una especie de cueva escondida entre los árboles.
–Llegamos – susurro Inuyasha antes de detenerse frente a la oscura caverna. Kagome hizo un ademán para que la bajara pero él negó y empezó a adentrarse al lugar. La luminosidad del sol le permitió ver hasta cierto punto, pero adentro estaba bastante oscuro, tanto que apenas podía distinguir el color rojo del traje de Inuyasha y el amarillo de su abrigo. Dio gracias a que él tuviera sus sentidos mucho más potenciados en comparación a un humano corriente y decidió confiar.
Fueron varios minutos después, que noto una lejana luz al fondo de la cueva y conforme se acercaban se dio cuenta que era una salida. La luz del sol resultó un poco molesta. El calor de la claridad le pegó de lleno en el rostro y tuvo que parpadear un par de veces hasta acostumbrarse notando para su gran asombro que se encontraban en una especie de laguna, más bien parecía un estanque. El agua era cristalina y de un tono verdoso. Los árboles eran grandes y el césped parecía aún más verde.
–¿Que es?...
–Quería mostrarte este lugar hace unos días – susurro Inuyasha tomando un impulso para saltar varios metros por sobre el agua hasta la orilla de la pequeña laguna.
El albino la dejo lentamente en el suelo y espero hasta que se estabilizó debidamente antes de soltarla.
–Es hermoso – susurro Kagome encantada. Inuyasha la miro notando el brillo en sus ojos chocolates y se sintió profundamente satisfecho al haberla complacido.
–Kagome – ella le observo agitando sus pestañas en un movimiento que le pareció increíblemente seductor.
Había pensado mucho durante todo el camino y decidió tomarse las cosas con calma. No quería apresurar su encuentro, tenía toda una vida para compartirla con Kagome pero se dio cuenta que era demasiado difícil. Sus instintos se potenciaban en presencia de su compañera y solo deseaba tomarla entre sus brazos y marcarla de todas las maneras posibles.
–Inuyasha… gracias – Kagome le miro mientras apoyaba sus pequeñas manos en su pecho.
–Kagome… – entrecerró los ojos mientras se inclinaba lentamente. Noto como ella también cerraba los ojos y cuando sus labios se tocaron sintió como un estallido de excitación y adrenalina tensaba todo su cuerpo. Intento tener cuidado con sus colmillos mientras la tomaba de la cintura y pegaba el pequeño cuerpo al suyo.
–Inuyasha – jadeo ella cuando le permitió tomar aire. El ojidorado hundió el rostro en su cuello y olfateo el lugar exacto entre su cuello y hombro dándose cuenta que su esencia era aún más fuerte en aquella área.
–Yo… te necesito – le susurro mientras apoyaba la mano en su espalda baja y la descendía lentamente hasta tomar uno de sus glúteos.
–Inuyasha…
–Kagome… por favor – suspiro mientras le quitaba el grueso abrigo y tomaba con ambas su pequeña espalda apretandola contra su cuerpo. Sus labios buscaron los de ella apresuradamente, lamiendo, succionando y acariciando con ansiedad.
Se apresuró a bajar los delgados lazos a través de sus hombros y noto como sus pechos parecía derramarse sobre el escote de la prenda que llevaba. Sintió como su miembro ya hinchado daba un tirón y el calor de su cuerpo se intensifico.
La excitación hizo recorrer fuego liquido en su piel. Su corazón se aceleró y latió al ritmo del de Kagome. Inhaló profundamente gruñendo cuando percibió el intoxicante aroma de su excitación. Se había familiarizado fácilmente con el distintivo olor y casi pudo saborearlo en la punta de su lengua.
Su control fue fácilmente reemplazado por un intenso y denso calor. Su cuerpo pareció encenderse en llamas y su respiración se descontroló mientras un estremecimiento de anticipación recorría su cuerpo.
–Kagome… Kagome – jadeo mientras la tomaba de los glúteos y la alzaba sobre su regazo. Soltó un gruñido mientras hundía el rostro en su cuello y mordía su hombro.
–Inuyasha – gimió ella.
Sus sonidos, el aroma de su excitación y la tentación de sentir su cuerpo tan pegado al suyo le llevo al borde. Podía sentir la necesidad de marcarla, hundir los dientes en la tierna piel y probar su sangre. En otro momento se habría asustado por sus instintos pero Myoga le había explicado que eran parte de su genética.
Llevo las manos a la pequeña tela que cubría su torso y la halo apenas lo suficiente para rasgarla y quitarla de su cuerpo. Sintió como su respiración se cortaba mientras su mirada se deslizaba a las cumbres redondas y firmes de sus senos. Observo las hermosas montañas de piel suave y delicada, y su mirada se centro en las pequeñas cuencas rosáceas. Noto como empezaban a fruncirse y más del delicioso aroma de su excitación femenina le hizo gruñir.
Le acometió el impulso de probar su piel y tomándola con firmeza de los glúteos, la elevó hasta que sus senos estuvieron a la altura de sus labios. Dejo que su lengua se deslizara por la rugosa piel del pequeño pezón antes de tomarlo entre sus labios y succionarlo. El gemido de Kagome rivalizo con el suyo propio. El sabor de su piel era tan delicioso que sintió como su boca se hacía agua.
Puso una mano en su cintura y la apego lamiendo su seno y chupando fervientemente su pezón. Kagome empezó a mover las caderas sobre su regazo logrando que su sensible erección se rozará contra el calor entre los esbeltos muslos.
Inuyasha gruño y tomo el otro seno entre sus labios lamiendo y succionando con avidez.
–Ahhh… Inuyasha – las pequeñas manos de Kagome se enredaron en su cabello. Uno de sus dedos rozo su peluda oreja izquierda mandado un ramalazo de placer a su vientre.
Lamió el valle entre los redondos senos y subió por el estilizado cuello hasta sus labios. Se apresuró a besarla hasta que su piel ardió con intensidad. Bajo a Kagome esperando un segundo a qué pudiera mantenerse de pie y se hincó tomando la delgada tela que cubría el valle entre sus piernas. Apenas lo rozo con sus filosas garras y se apresuró a destrozarlo hasta tener su hermoso cuerpo desnudo. Recorrió con la mirada cada curva y luego miro el pequeño triángulo de fino cabello azabache, el aroma de la excitación femenina le mareo. Hundió el rostro entre los pliegues sintiendo como la humedad le acariciaba la punta de la nariz. Inhaló profundamente y soltó un gruñido de placer.
–¿Inuyasha? – gimió ella mientras le tomaba del cabello.
–Hueles tan bien – jadeo él mientras presionaba sus glúteos acercándola aún más a su cuerpo.
–Inuyasha… mmm, por favor.
–Necesito probarte de nuevo – la tomo con firmeza y permitió que su lengua se deslizara entre sus pliegues. Un gruñido de placer escapó de su garganta cuando recogió el delicioso sabor de su excitación.
Succionó la pequeña y sensible perla entre sus labios varias veces hasta que sintió como el cuerpo de Kagome empezaba a temblar. Recogió cada gota de su sabor y se detuvo solo hasta que sintió como el aroma de su excitación se hacía aún más fuerte. No quería que se corriera aún hasta que estuviera profundamente metido dentro de ella.
–Inuyasha… ¿Q-que sucede?...
–Ven, ven aquí – se sentó en el césped y la tomo de las caderas guiándola sobre su regazo hasta que la tuvo sentada sobre sus rodillas.
La tomo del cabello y se apresuró a besar sus labios mientras se quitaba la haori. Acaricio la espalda estilizada asegurándose de tener cuidado con sus garras y gimió cuando el sabor de su excitación combinado con la de su saliva le enloqueció.
Se hincó sobre el césped y permitió que Kagome lo hiciera. Luego tomo su haori y la extendió antes de tomar a la morena y recostarla sobre la ropa.
–Inuyasha… – la miro mientras se terminaba de desvestir y luego se recostaba sobre su cuerpo desnudo. Tomo su rostro y la beso mientras agarraba sus rodillas y las abría alrededor de su cintura.
El contacto de sus pieles desnudas se sentía muy íntimo, sin embargo cuando sus sexos húmedos y sensibles se rozaron hubo algo morboso y delicioso.
La beso una y otra vez, luego acaricio con los labios cada porción de su piel. Succionó sus pezones y masajeo los pesados senos hasta que Kagome se arqueo bajo su cuerpo, excitada.
Cuando noto como temblaba y los sonidos de su placer se hicieron aún más evidentes, tomo entre las manos su erección y acaricio su clítoris de un lado a otro. Se hincó ligeramente para darse el espacio suficiente para mirar su intimidad. Tomo a Kagome de las rodillas y la obligó a acomodarse sobre sus caderas, luego la acaricio hasta el pequeño canal e hizo presión.
La entrada era apretada y deliciosa. La diferencia de tamaños nunca fue más evidente, intento recordar lo que había aprendido sobre la copulación, pero la excitación pudo sobre eso y se inclino sobre el cuerpo de Kagome mientras tomaba una de sus piernas y la abría para tener espacio suficiente. Ingreso una pulgada más y retrocedió la misma una y otra vez hasta que él tenso canal le permitió entrar. Cuando pudo deslizarse todo el camino casi vio estrellas. Soltó un gemido mientras apretaba entre sus dedos el césped bajo sus cuerpos.
–¿Esta bien? – le pregunto sin aliento intentando concentrarse y no perder la mente.
–S-si…
–Bien, bien – se inclino y la beso ardientemente mientras tomaba su muslo y se permitía retraer las caderas un poco, el olor de sangre acaricio sus fosas nasales y un gruñido escapo de sus labios
–"Mía, mi hembra… nuestra hembra" – su demonio se agitó sabiendo que aquella mujer le pertenecía en todos los sentidos. Sintió como sus colmillos escocían e intento ignorarlo mientras se deslizaba lentamente por el apretado canal.
El placer estalló en pequeñas y deliciosas corrientes por todo su cuerpo. Tomo el muslo femenino con más fuerza mientras empezaba a moverse.
Aunque intento mantener un ritmo gentil, la excitación podía más. Kagome no paraba de gemir e intentar acercarlo a su cuerpo. Su aroma y la manera en que ella respondía a sus caricias le tenía al borde de la locura.
–Inuyasha… Ahh, si – ella extendió sus piernas y las entrelazó alrededor de su cintura llevándole aún más dentro. El albino gimió y luego gruño cuando sintió un delicioso espasmo envolver su erección.
–Kagome…
Ella le abrazó mientras meneaba sus caderas efusivamente. Sus piernas le presionaron con más fuerza y sus manos se enterraron en la piel de su espalda. Sintió las pequeñas e inofensivas uñas deslizarse intentando arañarle y el deseo de que le marcará le acometió.
–Kagome… – gruño cuando la tensión en su vientre se intensifico. Hundió el rostro en su cuello y aspiro con fuerza mientras sus colmillos volvían a cosquillear.
Los gemidos femeninos en combinación con su delicioso aroma y el placer que le proporcionaba su cuerpo fue demasiado. Sintió como su orgasmo hacia que su olor se volviera más picante e intoxicante y luego las contracción de su interior aprisionaron su miembro. La tomo del muslo con fuerza y dio una dura embestida mientras sus colmillos se ensartaban en la tierna piel de su cuello justo en el momento en que el grito de liberación femenina fue emitido por los labios de Kagome.
La sostuvo con fuerza mientras ráfagas de placer hacían estremecer su cuerpo. La sangre dulce de Kagome le acaricio las papilas gustativas y solo hasta que su aroma cambio entremezclándose con el suyo, la soltó. Se apresuro a lamer la herida por instinto y se sorprendió al notar que lentamente empezaba a cerrarse.
–Inuyasha… – le llamo agotada. Se alejo y la miro notando sus ojos aún más brillantes y hermosos, y el rubor en sus mejillas. Le acometió la certeza de que esa mujer le pertenecía, que era suya para proteger y amar por el resto de sus días.
–¿Estás bien? – pregunto sintiendo como sus colmillos chocaban contra su labio inferior. Supo inmediatamente que su transformación se había hecho aún más notoria pero no percibió ninguna clase de temor en Kagome.
–Si – ella le sonrió – Fue hermoso, te amo mucho – susurro con alegría.
Sus palabras le llenaron por dentro de una manera inmensa. Supo que todo el sufrimiento había valido la pena para llegar a aquel momento.
Kagome había nacido para él.
Era su compañera de vida, su corazón, su mundo entero. Había esperado por aquel momento durante dos siglos y cada maldito segundo había valido la pena porque el mundo le había recompensado de la mejor manera.
–Yo también te amo compañera.
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FIN DEL CAPITULO
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Palabras: 2374
NOTAS DEL CAPITULO:
Y llegamos al fin. Oficialmente este reto ha terminado.
Primero que nada muchas gracias por leerme, comprender mis retrasos y por las bellas palabras que me inspiraron a seguir. Son uno de los mejores fandom y me he enamorado totalmente de todos ustedes. Me recibieron muy bien y gracias por su apoyo constante. Debo decir que aunque no quería que se terminará esto me da pie a empezar a trabajar en otras historias que ya tengo preparadas así que esto solo será por un corto tiempo y me tendrán aquí pronto.
Y si quieren alguna continuación de los picantes drabbles solo nombrenla y nos pondremos en ello.
¿Qué les pareció el último bonus? Quería cerrar con algo picante y espero haberlo conseguido. El capítulo está dedicado a serena tsukino chiba, se que lo esperabas con ansias linda. Gracias por estar aquí desde el primer capítulo y comentar en todos y cada uno de ellos. Te adoro.
También un agradecimiento especial a mis dos bellas: Zio Takumi y Aida Koizumi. Me han apoyado como no tienen idea con sus hermosas palabras y me dieron una grandiosa bienvenida al fandom. Con dicen el perrito de UP "Apenas las conozco y ya las quiero"
También a varias personas que me comentaron y agregaron a favoritos.
Nena Taisho
Eiko Shiro
Lis-Sama
Bluesweet
July
Loreto-chan
Dav herrera
Y estoy segura que algunos más que ahorita se me escaparon. Por ahí también ví que Rinnu tiene el fic de favoritos ¿Cuándo actualizas Obsesión? ¡Lo amo!
En general, muchas gracias a todos.
Espero que hayan disfrutado leyendo este reto tanto como yo disfruté escribiéndolo. Volveré pronto y ojalá se pasen por mis próximos fics.
Los adoro a todos. Un enorme abrazo y beso.
26/12/2020
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