Damien y Pip estaban corriendo agarrados de las manos intentando escapar de todo el caos que había en ese momento, sin embargo, eran empujados y regresados por todas las personas que también querían escapar.
- ¡Damien! -grito Pip al soltar la mano de su novio y ser empujado por un gran grupo de personas hasta alejarlo de Damien.
- ¡Pip! -grito Damien desesperado, pues por más que quisiera alcanzar a su novio, era alejado por todas las personas que pasaban.
El inglés entre tantos empujones y jalones llegó hasta donde estaba la tienda de los padres de Tweak. Pip para evitar que lo siguieran empujando y golpeando se puso de espaldas contra la puerta y coloco sus manos sobre su pecho intentando regular su respiración mientras miraba por todos lados intentando encontrara a Damien, pero no había rastros de él.
La puerta de la tienda se abrió e hizo que Pip por poco cayera al suelo, pero antes de que eso sucediera fue jalado al interior de la tienda para después cerrar la puerta, provocando que el rubio entrara en pánico.
- ¡NO! -grito Pip soltándose de la persona que lo había jalado adentro de la tienda, e intento escapar, pero de nuevo fue jalado y antes de que volviera a gritar, la persona hablo.
-Tranquilo Pip, soy yo Butters -Butters hizo girar a su amigo para que viera que efectivamente se trataba de él, y al aclararlo Pip suspiro aliviado.
-Qué bueno que eres tú, Butters-comento con una sonrisa Pip, la cual se borró segundos después - ¿Qué está pasando?, ¿Qué son esas cosas? -pregunto asustado y preocupado.
-No lo sé, no sé qué está pasando, pero estoy preocupado por los demás -dijo Butters.
-Entonces debemos de irlos abuscar -dijo Pip -D-Damien, Damien -al recordar a su novio empezó a temblar y sus ojos se cristalizaron -Necesito encontrarlo -dijo mientras unas lágrimas salían.
-No llores Pip, iremos, iremos a buscarlos a todos -dijo Butters consolando a su amigo -Pero debemos de prepararnos para cualquier cosa que pase allá afuera, así que saca tu varita y protejámonos mutuamente.
El rubio de ojos café asintió y de su capa saco su varita, luego Butters imito su acción y saco su varita, ambos se dirigieron a la salida, Butters fue el que abrió la puerta y se asomó para ver que no hubiera esas cosas cerca, al ver que todo estaba casi despejado, ya que aún había personas corriendo y gritando, le hizo una señal a Pip y ambos salieron de la tienda.
Los dos rubios comenzaron su carrera, buscando cualquier señal de sus amigos mientras evitaban ser arrastrados y empujados por las personas que aun corrían, también pocas veces se tuvieron que esconder para evitar ser atrapados por esas cosas que seguían convirtiendo a las personas en unos de ellos.
Mientras hacían eso Pip lo único que pensaba era: "Damien, por favor que no te pase nada, por favor"
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Kyle peleaba contra una de los Daemones intentando proteger a su familia.
-Ike, mamá, vayan con papá -dijo el pelirrojo mientras le lanzaba un hechizo de hielo a esa cosa para evitar que siguiera lanzando rasguños hacia él.
-Pero, Kyle -reprocho su madre.
-Háganlo, yo los alcanzare después, por favor Ike te encargo a mamá -Ike ante la petición de su hermano asintió y tomo a su madre de la muñeca para irse corriendo de ahí, dejando a Kyle luchando contra otros dos Daemones que iban hacia él.
-Mierda -se quejó Kyle, pues el Daemone al que congelo lo había rasguñado en la mejilla y ese rasguño ya comenzaba a dolerle -Espero que no me afecte -susurro para sí mismo mientras se ponía en posición para pelear contras los otros Daemones que se dirigían hacia él.
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Los integrantes de la Corte estaban ayudando a los guardias que peleaban contra los Daemones, pero al ser mitad sombra, no podían herirlos mucho, lo único que hacían eran inmovilizarlos y eso no servía, ya todos comenzaban a desesperarse.
-Steven, ¿Qué haremos? -pregunto Fred esquivando un ataque de un Daemone.
-No sé -dijo desesperado mientras inmovilizaba a dos de esas cosas -Thomas ideas -pidió Steven ya en un intento desesperado.
-Lo siento, tampoco se me ocurre nada, todas las tácticas y ataques que planeamos son fácilmente vencidas por estas cosas y los dragones no los contemplamos así que estamos atrapados -contesto el mayo de los Tucker.
- ¡Cuidado! -grito Gerald, al ver que un dragón se dirigía a ellos y este se alistaba para lanzar fuego. Todos se lanzaron en diferentes direcciones al suelo para evadir el fuego.
- ¡Mierda! -grito Randy, a quien un poco de fuego lo había alcanzado y le quemo un poco su brazo derecho.
- ¡Randy! -grito Jack.
-Miren que tenemos aquí -del dragón que les había lanzado fuego se escuchó una voz que hizo que la piel de los de la Corte se erizara -Son los pendejos de la Corte, miren como están, todos cansados y heridos -dijo con una sonrisa maliciosa Mortem -Ustedes me dan lastima.
-Maldito la pagaras -dijo Steven mientras lanzaba un rayo hacia Mortem, sin embargo, ese rayo fue absorbido por un Daemone que se interpuso.
-Ja, ¿Eso es todo? -pregunto con sorna el mago - ¡Atrápenlos! -al gritar eso varios dragones con jinetes se acercaron hasta donde Mortem estaba y se dirigieron rápidamente a las personas que aún seguían tiradas en el suelo.
- ¡Retirada! -grito Steven, pero fue demasiado tarde, atraparon a Randy quien estaba herido y no pudo levantarse rápidamente, luego atraparon a Jack quien fue emboscado por dos dragones y luego también atraparon a Gerald quien por esquivar un Daemone termino siendo atrapado por un dragón.
-Carajo -dijo Thomas agachándose para evitar que un dragón lo atrapara.
-Sera mejor que se den por vencidos -dijo Mortem.
- ¡Estás loco si crees que te haremos caso! -grito Gerald mientras intentaba liberarse del agarre del dragón.
-Oh claro que lo harán -Mortem volvió a chasquear sus dedos y en cuestión de segundos seis dragones aparecieron, pero estos llevaban personas entre sus garras y esas personas eran la familia de los de la Corte.
- ¡Laura! ¡Tricia! -grito Thomas al ver a su esposa e hija entre las garras de uno de esos animales de gran tamaño.
- ¡Papá! -gritó desesperada Tricia con los ojos llenos de miedo y lágrimas.
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Tweek estaba asustado y estaba entrando en pánico, las personas seguían corriendo y gritando, el fuego que había en ciertas partes se hacía más grande, también estaban esas cosas que atacaban a las personas, todo se veía muy mal y él no sabía que hacer o cómo actuar, solo corría lo más rápido que sus pies le permitían, pero no sabía a donde exactamente corría solo se dejaba llevar por todas las personas que corrían de un lado a otro, el pobre de Tweek parecía un animalito que solo seguía a todas las personas que pasaban a su lado sin saber bien a donde dirigirse.
-Agh o-o dios agh, e-esto e-es mucha agh m-ucha p-resion agh ugh -decía el rubio jalándose el cabello y con constantes ataques de tics.
-Tweek -alguien a las espaladas del rubio lo estaba llamando, Tweek al escuchar que era llamado volteo a ver quién era, y se encontró con su maestro de magia elemental -Vámonos de aquí Tweek, nos están esperando en la escuela -dijo el profesor extendiéndole una mano al rubio.
-Agh b-bien -dijo el chico, y le dio su mano para que lo guiara.
El profesor se dirigió primero a un pequeño callejón que había entre la cafetería y la florería de Sirmione, luego de ver que no había ningún Daemone salió del callejón y siguió su camino, corriendo de la mano con su alumno.
Tweek y el profesor corrieron hasta donde había un dragón parado, sin hacer nada, el animal solo estaba ahí viendo a los lados, pero sin atacar o lanzar fuego. Tweek al ver que su profesor lo guiaba hasta el dragón se empezó a sentir nervioso y asustado.
-Agh ¿A-a donde agh v-amos ugh? -pregunto asustado Tweek.
-Confía en mi -fue lo único que respondió el profesor, sin embargo, esa respuesta no calmaba para nada al rubio.
-Agh s-suélteme, agh s-suélteme ugh -decía Tweek intentando soltar a su maestro, pero este lo agarro fuerte de su muñeca para evitar que escapara dañando al rubio ya que apretaba muy fuerte su agarre.
- ¡Señor aquí tengo lo que prometí! -grito el maestro, alterando más a Tweek.
- AGH ¡NO! S-suélteme, a-ayuda ugh no, ¡Basta!, a-ayuda, agh -el rubio intentaba con todas sus fuerzas soltarse, pero era imposible, al ya no poder liberarse del agarre de su maestro Tweek comenzó a gritar, esperando que alguien lo escuchara.
-Niño idiota, nadie te escucha, todos están ocupados luchando o muriendo y lo último que harían es ir a ayudara un fenómeno como tú -el profesor se giró y tomó de los hombros a Tweek para comenzar a zarandearlo mientras le decía esas cosas horribles.
Mientras tanto donde se encontraba el dragón, se empezaron a escuchar pisadas, las cuales se dirigían hacia donde estaban Tweek y el profesor. Al escuchar las pisadas y todo lo que el maestro la gritaba, Tweek comenzó a llorar y se quedó en shock, ya no sabía qué hacer, ya no sabía a donde ir, ya no sabía lo que el destino le deparaba y esperaba no saberlo. Lo único que hizo el rubio al ya no tener salida fue cerrar muy fuerte los ojos y derramar todas las lágrimas que había en sus ellos.
- ¡Maldito hijo de...! -un grito y después el sonido de un golpe, fue lo que Tweek escucho, para después abrir los ojos y ver a un chico rubio delante suyo a un metro de distancia y a su profesor tirado con la nariz sangrando.
- ¡Tweek! -el rubio reconoció esa voz y rápidamente dirigió su vista a dónde provenía esa voz tan familiar, después de ver una cabellera negra, rápidamente se fue corriendo hacia esa persona y la abrazo, llorando aún más.
-C-Craig -dijo el rubio entre llanto.
-Dame al chico -Trent quien estaba viendo todo lo sucedido y comenzó a dirigirse a donde estaban ambos.
-Estás loco si piensa que te lo daré -contesto Craig con furia y abrazando más al rubio contra su pecho.
-No te estaba pidiendo permiso, te lo estoy ordenando -dijo Trent sin detener su andar.
-Y yo te dije que no -al decir eso Craig de su capa saco su varita - ¡Crepitus! (explosión) -grito el azabache y enfrente de Trent se formó una gran explosión que impidió que siguiera avanzando.
Tucker aprovecho eso y sostuvo aTweek de la mano para irse corriendo de ahí, Craig se mezclaba entre la gente para perder a ese chico, y que no los siguiera más.
Ya una vez lejos ambos chicos se detuvieron y escondieron en uno de los puestos que se habían colocado.
-Tweek -Craig se giró a mirar al rubio que seguía temblando y derramando unas cuantas lagrimas -Hey rubio ¿Estas bien?, ¿Te hicieron algo esos bastardos? -pregunto preocupado Craig mientras le sostenía la cara al rubio obligándolo a verlo a los ojos.
-C-Craig -dijo Tweek para volver a abrazar al azabache -Craig, t-tuve mucho agh miedo, g-gracia, gracias ugh por a-ayudarme -Tweek se aferraba a Craig como si su vida dependiera de eso.
El azabache lo único que pudo hacer fue regresarle el abrazo al rubio y acariciarle el cabello mientras le decía que todo estaba bien, que ya nadie le haría daño.
- ¡Habitantes de Sirmione! -ese grito hizo que ambos chicos se soltaran y se asomaran para ver qué pasaba.
Todos los Daemones se detuvieron y quedaron estáticos en su lugar, todas las personas que aún quedaban en el centro también dejaron de correr y miraron a las personas que les hablaba, quien era nada más y nada menos que Mortem, el cual tenía varios dragones detrás de él y esos dragones tenían a los integrantes de la Corte y a sus familiares, exceptuando a los que serían sus sucesores.
-Padres -susurro preocupado Token al ver a sus padres entre las garras de un dragón.
- ¡Esta noche es memorable...para mí, pues he atrapado a los imbéciles que me hicieron la vida una mierda al desterrarme, y he cumplido con lo que me proponía, sin embargo, como soy una persona "Benevolente", les propongo a la futura Corte que, si ustedes me dan el Libro el gran mago y el mío, dejare libre a sus padres y familiares! -al decir eso los ojos de todos los actúales integrantes de la Corte se abrieron en par.
- ¡No le hagan caso! -grito Steven, pero antes de que pudiera decir más, Mortem lo silencio con un hechizo.
- ¡Les daré dos semanas para encontrar esos libros o mejor dicho libro, si para ese entonces no lo tiene...despídanse de sus familiares! -al decir eso Mortem sonrió con maldad viendo a los chicos que estaban escuchando lo que él decía - ¡Y una cosa más! -junto a Mortem llego Trent con su dragón el cual tenía entre sus garras a los señores Tweak - ¡Quiero al chico rubio que maneja sombras, el chico llamado Tweek y si no se entrega, sus padres pagaran!
Tweek al ver a sus padres y escuchar eso quiso salir e irse a entregar a Mortem, pero fue detenido por Craig quien le cubrió la boca y lo abrazo para evitar que fuera.
- ¡Espero que cumplan con lo que pedí, recuerden solo tiene dos semanas, hasta entonces! -dicho eso Mortem saco su báculo mágico y lo elevo al cielo haciendo que se iluminara, después los Daemones usaron su forma de sombras para irse de ese lugar volando, una vez que los Daemones emprendieron vuelo Mortem dio orden a sus jinetes y se fueron también.
Al ver que el peligro se fue, algunos habitantes de Sirmione salieron de sus escondites, otros suspiraron aliviados, y otros como Tweek lloraban la perdida de sus familiares. Gran parte de Sirmione se volvió un caos, ya que no solo atacaron el centro, sino también algunos bosques, y lugares importantes de Sirmione, lo único que se salvo fue la Corte y el Instituto los cuales están protegidos por escudos para evitar daños de ataques de ese tipo.
Pero el plan de Mortem salió como él esperaba, tenía a los de la Corte, ya había puesto el ultimátum, destruyo casi todo Sirmione y reclutó más personas para su ejército, la primera parte de su plan fue todo un éxito.
