"Saludos estimados lectores, aquí me encuentro empezando la continuación de esta batalla, espero no os hayáis comido las uñas de los nervios, no os voy a dejar esperando mas, ¡comencemos!"
Capitulo 57: El final de una guerra
La risa de Seik era lo único que se escuchaba, destruir a esos mocosos y a su mayor enemigo había resultado ser un juego de niños al final, incluso se sentía un poco desilusionado, agitando las alas con el fin de despejar el humo y ver si habían sido vaporizados o sus restos carbonizados seguían en el lugar del impacto, viendo como los restos de lo que fue los Champs de Mars estaban por todas partes, su ataque había llegado incluso a las alcantarillas.
Sin saberlo todos estaban a los pies de la Tour Eiffel, viéndose jadear a Exodus, respirando con dificultad el hechicero, fijándose en como todos los héroes que se encontraban en la ciudad estaban cerca de el.
- Si no llegas a traernos aquí seriamos ceniza - expreso Canis viendo al albino respirar pesadamente, usar ese conjuro había resultado mas difícil de lo que recordaba.
- Me temo que no he podido hacer mas para salvarnos - contesto molesto el ancestral fijándose en la forma de moverse de Seik, este estaba reparando que habían escapado, posiblemente no tenían mucho tiempo - Si tenéis algún plan este es un buen momento para decirlo - expreso el hechicero temiendo por el futuro cercano, pues su enemigo los localizaría mas temprano que tarde, mirando todos a Ladybug.
- Tenemos que quitarle los cristales que aun están en su poder - expuso la catarina antes de señalar hacia su enemigo - Creo que hay una en cada una de sus espadas - explico mirando todos hacia arriba, pensando en como hacer algo así, hablando el rey mono.
- Si usamos mi poder podemos hacer que acabe confuso, incapaz de atacar - expreso Roi signe negando Ladybug, mirando a Queen Bee antes de hablar.
- Tenemos que inmovilizarlo, con unos segundos debería ser suficiente para poder quitarle las espadas, si tienen los cristales que creo debilitaremos su ataque - explico a todos antes de seguir hablando - Pero para eso debemos forzarlo a tocar tierra - expuso viendo como este empezaba a girar, moviéndose los héroes para ocultarse de los ojos de su enemigo.
- Si usamos esos cristales que tenemos en nuestro poder seria sencillo vencerlo - expreso Rena rouge negando Ladybug ante esa opción, mostrando una leve quemadura en su mano diestra.
- Usar la magia de los cristales es complicado ademas de peligroso - explico desilusionando a la portadora del zorro, recordando Canis cuando el mismo lo uso hace tiempo.
- Augurio - escucharon todos decir al señor Agreste viendo este el futuro a través de aquel monóculo, viendo como ese demonio volvía a lanzar ese haz destructor sobre ellos, fijándose en el cruce de espadas, antes de ver como el lugar era justo donde estaban.
- Me temo que no tenemos tiempo, ese demonio va a volver a usar ese ataque - expreso estremeciéndose todos viendo al demonio empezar a mirar hacia donde ellos estaban, debían escapar o lanzarse al ataque, teniendo una idea Le Paon.
- Quizás podamos devolverle el ataque con el Sentimonstruo adecuado, solo necesito al héroe adecuado - explico la mujer de cabellos dorados con detalles azules, ese plan podría funcionar, cogiendo una de sus plumas aquella mujer mirando a todos los allí reunidos, pensando cual seria el adecuado para ser el receptor de ese poder, primero pensó en Roi signe, pero algo le decía que el no seria el adecuando pues tendría que usar su poder, acercándose entonces a Carapace.
- No hay nada mas lento y pesado que una tortuga gigante - expreso el joven sabiendo que su poder no bastaría para bloquear aquel rayo, viendo como Seik empezaba a acumular energía.
- Daos prisa - expreso Chat Noir temiendo por sus vidas, mirando Bunnix aquello, podría usar su madriguera para que todos escapasen, pero quien sabe las consecuencias de tal acción, decidiendo enviarle un mensaje a Pegasse.
- Cuando rompáis ese corazón dirigios a la Tour Eiffel, estamos organizando el ataque contra ese demonio - explico en el mensaje viendo como se materializaba el Sentimonstruo creado por Le Paon, era enorme, una inmensa tortuga mecánica de un color negro como la obsidiana, abriéndose una de las placas de su caparazón revelando que era posible ocultarse dentro, entrando todos al grito de "jabalina diabólica", disparando Seik de nuevo su letal rayo destructor, formándose una gran explosión sintiéndolo todos desde el interior de aquel ingenio mágico.
Roma, la guarida
El grupo de búsqueda se encontraba inutilizando una de las numerosas trampas que había en aquel ultimo tramo, pues sus provisiones habían sido diezmadas por las continuas destransformaciones de Viperion y la loba plateada, ambos estaban en esos momentos usando su transformación una vez mas, esa era la ultima vez que lo harían, recibiendo Pegasse un mensaje.
- Bunnix dice que cuando terminemos vayamos a Eiffel, desde allí se esta coordinando el ataque - expreso el caballo arrojando una vez mas su bumerán hacia el frente para activar cualquier trampa de manera anticipada, así podrían conocerla en un futuro, bloqueando Ryuko una cuchilla que salia de la pared con su espada, rompiendo aquella trampa para seguir todos avanzando, aun quedaban varias trampas mortales en el trayecto, ademas de tener que destruir ese maldito corazón.
París
La energía destructora proyectada por el ataque de Seik salia despedido hacia el cielo, viendo el demonio que había causado aquello, viendo un Sentimonstruo allí, esos héroes habían demostrado ser inteligentes, crear un aliado capaz de neutralizar sus ataques, pero este parecía muy lento, pero no le importaba, conseguiría el poder definitivo, aunque para ello tuviese que destruir todo el planeta, descendiendo en picado contra este con el fin de embestirlo, por muy poderoso que fuese el lo era en esos momentos mucho mas, no había manera de que pudiesen vencerlo, cruzando sus espadas al frente antes de chocar contra la tortuga mecánica, agrietando su caparazón con aquel impacto, clavando su espada izquierda en la grieta que se había formado canalizando el poder de la Llama de Agnis a través de la hoja, esos héroes no podrían sobrevivir al infierno que se generaría en el interior de aquel enemigo, viendo como empezaba a salir humo del interior de aquella creación, antes de verla como desaparecía estallando las llamas que había en su interior acumulado, saliendo hacia atrás por la onda de choque, esperando ver algo, sin embargo una vez mas no había nadie, antes de sentir como el yoyo de Ladybug se enredaba en su brazo izquierdo.
- ¿Es que no has aprendido Ladybug? - cuestiono burlón el demonio girando la cabeza viendo a la heroína del traje moteado, sin embargo esta parecía muy tranquila, canalizando el poder del rayo a través de aquel brazo hacia el hilo.
- Venon - escucho el demonio sintiendo como un hormigueo extendiéndose por su ala izquierda, no era otra que Queen Bee la que había hecho tal tarea, apareciendo todos los demás héroes a través de la madriguera de Bunnix, corriendo para quitarle sus espadas a aquel enemigo, el cual empezó a moverse lentamente.
- Ni siquiera el poder de Queen Bee puede paralizarlo, solo ralentizarlo - expreso Rena viendo como su enemigo continuaba girando el demonio aplicando Roi signe y Chat Noir fuerza en su mano izquierda, consiguiendo quitarle la espada y arrojarla lejos, golpeando los dos el torso de aquel demonio empujándolo ligeramente con aquel ataque, cogiendo Exodus la espada con el fin de llevársela y destruirla en la distancia.
- Regresa - conjuro el demonio viéndose como la espada empezaba a tirar de Exodus hacia el demonio, estas no eran unas simples armas, eran parte de aquel enemigo, lanzando Carapace su escudo golpeando el cuerno derecho de su enemigo, consiguiendo que perdiese la concentración durante unos instantes, consiguiendo alejarse mas el hechicero.
- ¡Exodus usa la Ventisca y la Lagrima! - grito Ladybug al albino asintiendo este, mientras Canis vigilaba detenidamente al demonio, sabiendo que aun sin esa espada seria un oponente complicado, brillando los ojos de aquel ser infernal levantando el concreto a su alrededor como si fuesen estacas, obligando a todos los héroes a alejarse de Seik, el cual no tardo en agitar sus alas para poder alzar el vuelo y lanzarse contra Exodus, el cual se encontraba combinando los poderes de ambos cristales bajando la temperatura de aquel filo a cero absoluto, golpeando aquella con el suelo rompiéndose en mil pedazos, viendo la Llama de Agnis entre los restos, cogiéndolo antes de recibir una descarga eléctrica, esta provenía de los cuernos de Seik, el cual no parecía contento en absoluto, apretando el albino los dientes ante el dolor que recorría su cuerpo.
- Déjalo - dijo Le Paon antes de arrojar su abanico contra este, golpeándolo en un ala haciendo que perdiese la concentración así como el equilibrio, haciéndolo perder altura tras aquello, volviendo a elevarse evitando estar al alcance de sus enemigos.
- Gracias - dijo Exodus sintiéndose agotado ademas de quemado, habían conseguido quitarle uno de los cristales a su enemigo reduciendo con ello sus opciones de ataque, antes de ver como todas las farolas y luces de la ciudad se encendían a pesar de ser pleno día, teniendo un mal presentimiento, el cual empeoro cuando todo a su alrededor empezó a temblar, como si de un terremoto se tratase, viendo como el demonio parecía estar preparando algún conjuro, alzándose múltiples rayos por todas partes, viendo los héroes como estos parecían envolver la ciudad entera.
- Debemos destruirlo - expreso Canis escuchando los miraculous de Carapace, Bunnix y Queen Bee, los cuales sabían que su misión había terminado.
- Vosotros registrad la ciudad, intentad descubrir que planea - ordeno Ladybug girando su yoyo antes de extender el hilo de este agarrándolo a uno de los tobillos de aquel monstruo, tirando con fuerza hacia abajo para obligarlo a tocar tierra.
- Te faltan músculos niña - se burlo Seik antes de liberar electricidad por todo su cuerpo, teniendo Ladybug que volver a recoger su yoyo para evitar ser electrocutada, el dolor fantasma, la sensación de un dolor sufrido en el pasado, aun recordaba Shanghai, como aquel monstruo la dejo agonizante con tan solo dos cristales, ahora ella era mas fuerte, pero también su enemigo.
- Augurio - dijo el señor Agreste conjurando una vez mas su poder especial, palideciendo ante la visión que le había mostrado del futuro, empezando a temblar en el sitio ante lo que tenia planeado ese demonio - Es una abominación, una aberración, un enemigo de la vida en nuestro mundo - pudo articular notando Chat Noir así como Le Paon en temor en su voz.
- ¿Que ocurre querido? -cuestiono la portadora del pavo real temiendo por lo que fuese a ocurrir, mientras los demás héroes provocaban a su enemigo para que tomase tierra, sin éxito.
- Olvidaos de hacer eso, este monstruo esta elevando la ciudad - expreso alarmado saltando Chat Noir un poco hacia atrás - Esta usando un hechizo para elevarla con todos sus habitantes, si gana la suficiente altura - expuso no necesitando el gato negro saber a que se refería, la extinción total de la vida en la tierra, seguramente los miraculous sobrevivirían a lo que fuese a hacer, pero las formas de vida lo tendrían muy difícil para ello, pensando en como solucionar eso.
- La cura milagrosa de Ladybug podría arreglarlo y evitar la tragedia - expreso el gato negro mirando ambos adultos a la joven del traje moteado, volviendo a extender su yoyo para atrapar a aquel enemigo, solo que esta vez estaba amarrando su arma a un poste para que actuase de pararrayos, ingenioso sin dudarlo, pero eso no serviría para derrotar a aquel enemigo, la lucha se había vuelto contra el reloj.
- Necesitamos otro Sentimonstruo, uno que pueda forzarlo a tocar tierra, solo así podremos quitarle la espada que le queda - expreso Canis acercándose a Le Paon, ya había creado dos ese día y no sabia cual era su limite, pero si quería salvar a su hijo, no, todo el mundo debían vencerlo.
Mientras tanto miles de personas sentían como la ciudad era movida hacia los cielos, temiendo cuando fuese a bajar, siendo aquel acontecimiento grabado desde fuera de la ciudad, viendo todo el mundo a través de Internet como París se elevaba sobre la tierra.
De vuelta en la batalla Chat Noir se encontraba listo para usar su bastón como si fuese una pértiga para elevarse y alcanzar a aquel enemigo con un Cataclism, cuando algo lo detuvo, otra sacudida que le hizo caer al suelo, acercándose Exodus.
- Quizás podamos hacer otra cosa - expreso mirando hacia Le Paon, la cual se encontraba dándole forma a su tercer Sentimonstruo, viendo como un inmenso dragón asiático de escamas azuladas se materializaba delante de ellos, rugiendo aquel monstruo antes de volar hacia Seik, golpeando con fuerza a aquel demonio obligando lo a tener que luchar contra el.
- Eso servida para ganar tiempo, Le Paon intenta controlarlo para que le arranque las alas - expreso Ladybug claramente furiosa con aquel demonio, no solo atentaba contra su ciudad, sus amigos y seres queridos, sino que también se atrevía a poner a todo el mundo en peligro, había terminado con su paciencia, era el o ellos, así de simple, viendo un rayo surcar el cielo directo hacia el dragón azul, rugiendo furioso aquella criatura antes de enrollar su cola alrededor de su enemigo, empezando a apretar, aplicando fuerza cual serpiente contrictora.
Roma, la guarida
Pegasse se encontraba bloqueando el giro de una inmensa cuchilla con su bumerán, interponiéndose entre aquella trampa y Sølv Ulv, la cual no tardo en dar un paso al frente y romper con dificultad el mecanismos que la mantenía girando, avanzando los demás héroes ante aquella trampa inutilizada, cogiendo Viperion de la mano a Ryuko cuando esta estaba por dar un paso al frente, viendo como el suelo se desmoronaba revelando miles de estacas, no podían caer, sus familias y seres queridos dependían de ellos, viendo al fin la ultima trampa, una seria de cuchillas giratorias.
- Esperad - dijo Viperion recordando la ultima vez que había intentado detener esa trampa - Las cuchillas no son metálicas, son pura magia oscura, la única que puede pasar es Ryuko - explico mirando a los ojos de todos sus compañeros, sabia que resultaba difícil de asimilar que todo quedase en manos de la dragona, pero sabia que ella podría hacerlo - Al convertirte en rayo deberías ser capaz de pasar entre esos filos endemoniados, hay un hueco cada doce segundos que puedes aprovechar, pero si no eres lo bastante rápida ni siquiera ser electricidad sera una garantía, sin presiones - le explico Viperion indicándole a Pegasse que contase cuando el se lo dijese, estando la dragona un tanto nerviosa, concentrándose en la labor a realizar - Empieza a contar, ahora - ordeno sabiendo Ryuko que era el momento.
- Tres, dos, uno, ¡lightning dragon! - conjuro la portadora del dragón sintiendo como su cuerpo se convertía en pura energía eléctrica, moviéndose como una serpiente a gran velocidad, pudiendo sentir como esas cuchillas rozaban su cuerpo hecho de energía, rematerializándose al otro lado, viendo que su cuerpo se encontraba de una pieza, girándose para ver como Viperion le levantaba el pulgar, indicándole que siguiese, viendo los restos marchitos de lo que fue un ser humano, cogiendo su espada y clavando en búsqueda de aquel maldito corazón, la idea de estar tocando aquello incluso con una herramienta le provocaba nauseas, pensando en que horribles enfermedades sufriría aquel individuo en vida, cuando lo sintió, algo duro en el interior de la cavidad torácica, abriendo en canal agradeciendo que estuviese el cuerpo marchito por los siglos, allí estaba, lo único que hacia inmortal a se demonio, cogiendo su espada con ambas manos sosteniéndola en alto.
- Esto es por el mundo - dijo dejándola caer sobre aquella joya de un siniestro carmesí - Esto por Francia y Japón - continuo repitiendo la misma acción, viendo como se formaba una pequeña grieta en la joya - Esto es por atemorizar París con tus lacayos - añadió volviendo a golpear aquel órgano cristalizado, viéndose como empezaba a fluir energía de este, desvaneciéndose la trampa de cuchillas - Y esto, es por todo lo que han sufrido mis amigos - termino de decir golpeando una ultima vez aquel objeto, que no tardo en romperse en mil pedazos, liberando una onda que empujo a todos hacia atrás, un miasma de maldad que tras muchos siglos había sido destruido.
París
Seik había vuelto a tener que tomar tierra tras ser atacado por aquel tercer Sentimonstruo, gracias sin embargo al Ojo de Anubis era capaz de drenar su energía, y con mas tiempo del que esperaba había conseguido someter a aquella bestia, cuando de repente se vio algo en el horizonte, una onda que atravesó toda la ciudad hasta que lo alcanzo, sintiendo el demonio un dolor indescriptible, no, si que conocía esa sensación, alguien había encontrado la filacteria, el corazón de la tinieblas que contenía su poder e inmortalidad, aprovechando los héroes para arrojarle algo, un muñeco de trapo de Chat Noir, sintiendo como volvía a perder el control de sus poderes, rugiendo ante aquella sensación, liberando electricidad a través de su única espada, debía canalizar aquel poder caótico a través de esta o todo estaría perdido, viendo los héroes como si miles de fantasmas saliesen del cuerpo de Seik.
- El corazón ha sido destruido - explico Canis viendo una oportunidad única, no tardando en correr contra aquel enemigo y arrebatarle con todas sus fuerzas aquella espada, saliendo volando por los aires con aquel arma de filo.
- Rápido Ladybug - expreso el señor Agreste cogiendo la catarina y extendiendo su yoyo para quitarle aquella arma a su aliado, el cual se encontraba gravemente herido tras aquella acción, sintiendo todos como la tierra temblaba de nuevo.
- ¡Retirada! - grito a los héroes cogiendo Chat Noir a su compañero caído, alejándose de donde se encontraba su enemigo liberando energía de manera descontrolada.
- Hemos ganado unos valiosos segundos - expreso Exodus cogiendo la espada y volviendo a llevar una arma al cero absoluto, haciéndola quebradiza y rompiéndola para extraer el Trueno de Raijin, el cristal con el poder de la tormenta.
- Con esto llevamos cinco - expreso Le Paon mas animada, no solo habían debilitado a su enemigo, sino que ademas el corazón había sido destruido, sin embargo Exodus no parecía tan optimista.
- Ahora mismo es un animal acorralado, tened cuidado - expreso el hechicero mirando a los allí reunidos, viendo el lamentable estado en el que estaba Canis custode tras coger aquella espada electrificada, abriéndose justo enfrente de ellos un agujero de gusano, atravesándolo Ryuko, Viperion, Sølv Ulv y por ultimo Pegasse.
- ¿Como van las cosas? - cuestiono Viperion mirando a los héroes reunidos, fijándose todos en el estado del héroe canino, contestándole Ladybug.
- Me temo que habéis llegado para el ultimo asalto, Sølv Ulv, Pegasse, necesito que os llevéis los miraculous así como a Canis custode, Roi signe acompáñalos, has hecho suficiente por hoy - pidió a los héroes cogiendo entre el caballo y el mono con cuidado a su compañero, disponiendo a irse los tres cuando Rena rouge dio un paso.
- Iré con ellos, quien sabe si no necesitaran escolta - expreso la portadora del zorro permitiéndose lo Ladybug, empezando no solo el traslado del herido, sino también de los miraculous a un lugar mas seguro, viendo como Ryuko y Viperion desactivaban sus poderes.
- Vosotros vais a necesitarlos mas que nosotros - explico Luka ofreciéndole su miraculous a Chat Noir, así mismo Kagami se lo ofrecía a Ladybug.
- Necesitareis toda la fuerza posible para el ultimo asalto - expreso la japonesa antes de sentir otra sacudida terrestre, mirando todos a Exodus.
- No tenemos mucho tiempo, señor Agreste, Le Paon, váyanse con ellos, nosotros tres terminaremos esta batalla - expreso el hechicero mirando a ambos adultos, los cuales se miraron entre si antes de irse junto a los jóvenes, cogiendo el hechicero los cinco cristales al mismo tiempo que los héroes alimentaban a ambos kwamis.
- Tu y yo contra el mundo mi lady, no lo olvidéis - expreso el gato negro poniéndose aquella pulsera - Sera la primera vez que haga esto, estoy un tanto nervioso - expreso hablándole Sass.
- Se que lo haréiss bien, habéis sido entrenado joven héroe, podréis con esto y mas - siseo el kwami asintiendo el felino mientras se preparaba, así como Ladybug se ponía aquella gargantilla.
- ¿Listo? - le pregunto la heroína del traje moteado al kwami dragón, asintiendo este - ¡Tikki, Longg, unificaos! - grito alcanzando una nueva transformación, viéndose como su traje había sufrido un súbito cambio, Dragon Bug había nacido, cogiendo aquella espada dura como escama de dragón, mirando a su alrededor mientras Sass terminaba de comer.
- Adelante, ¡Plagg, Sass, unificaos! - imito el gato negro a su compañera, adquiriendo un nuevo traje así como la lira de la serpiente, solo podría retroceder en el tiempo un máximo de cinco minutos, así que debía esperar al momento oportuno para activar ese poder - Snake noir listo para el servicio comandante - saludo haciendo un gesto militar consiguiendo hacer reír a su compañera, quitando le algo de tensión a ella.
- Creo que los cristales restantes están en su frente y en el símbolo del taoísmo de su armadura - explico la heroína mirando a sus compañeros, empezando a andar hacia su enemigo, andando el portador de la mala suerte a su derecha mientras Exodus lo hacia a su izquierda, fijándose en los cinco cristales en sus manos, pensando que hacer con ellos, podía sentir su poder, recuperándose Seik de los efectos del alboroto de Roi signe, viendo a los héroes acercarse a el, podía sentir el poder que emanaba de esos jóvenes, en esos momentos estaba en clara desventaja.
- Veo que habéis venido voluntariamente al matadero, eso si es que es algo poco habitual - expreso empezando a canalizar el poder de la pluma de Quetzalcóal, creando una ráfaga de aire hacia el frente, teniendo que rodar los héroes hacia los lados, saltando al sentir vibrar el suelo, saliendo enormes picos de roca de este, sintiendo como el suelo parecía hacerse arcilloso, viéndose obligados a tener que estar en continuo movimiento para poder sortear los continuos ataques de Seik, pero así no podían vencer, necesitaban debilitarlo, quitarle los cristales que le quedaban para a continuación darle el golpe de gracia.
- ¿Alguna idea mi lady? - cuestiono Snake Noir saltando evitando un pico de rocas negras, siendo empujado por una ráfaga de viento, aprovechando sus reflejos aumentados para caer de pie, girando su bastón en señal de desafió, viendo como Dragon Bug parecía tener dificultades para lograr destruir su armadura, pensando el mismo un plan, si su enemigo podía controlar el cableado podía controlar cualquier metal, incluyendo la Tour Eiffel, girando la cabeza para comprobar si había cambiado algo en aquella estructura metálica, agradeciendo que no fuese el caso, teniendo una idea - Exodus - llamo al hechicero el cual se encontraba disparando flechas de energía sobre su enemigo - ¿Tiene algún limite el Ojo de Anubis? - le pregunto al albino asintiendo este, comprendiendo el plan del felino casi al instante.
- Mientras tenga los otros cristales intentarlo seria imposible - escucho el héroe de la destrucción en su mente, así mismo Dragon Bug había recibido el mismo mensaje, era el momento de usar su poder especial.
- Snake Noir activa tu poder especial a mi señal - ordeno la dragona afortunada a su compañero, el cual asintió esquivando varias rocas que iban hacia el, sintiendo como el suelo volvía a ablandarse a cada paso que daba, cuando una fina capa de hielo cubrió todo el lugar, viendo que este emanaba de donde estaba Exodus, el cual no paraba de mirar a su enemigo en todo momento, mientras tanto Dragon bug esquivaba las rocas que Seik iba creando con su poder, necesitaba unos segundos para conjurar su poder especial.
- Quieto - escucharon todos decir a Exodus, el cual se encontraba sosteniendo la ventisca en sus manos, congelando en parte al demonio, el cual extendió sus alas alzando rápidamente el vuelo para evitar quedar atrapado en tierra - Ahora Dragon Bug - le indico asintiendo la heroína de la suerte.
- Lucky charm - conjuro esta materializándose en sus manos un clavo, pequeño, casi parecía un chiste si no fuese porque sabia que su poder nunca se equivocaba, mirando todo a su alrededor, Exodus, Snake Noir, los cristales en manos de sus compañeros, la Tour Eiffel, los cristales en la armadura y frente de Seik, formulando un plan.
- ¿En serio piensas vencerme con algo tan insignificante como eso? - se burlo Seik mirando a la heroína desafiante, mientras Exodus leía la mente de esta para saber cual era su plan, pasando le las indicaciones a Snake Noir por telepatía.
- Tienes que destruir su armadura y conseguirme el Corazón de Gaia como mínimo, luego atraparemos a Seik con la Tour Eiffel para acabarlo con un rayo, Dragon Bug aprovechara ese momento para quitarle los últimos cristales en su poder, con los ocho lo desterraremos su alma a otra dimensión para que jamas pueda volver a dar problemas - explico el hechicero mirando al portador de las desgracias, era el momento de empezar el plan.
- Second chance - dijo el héroe de negro activando el poder especial de aquel miraculous, decidiendo comprobar la efectividad de un ataque frontal, encontrándose con que su enemigo creo una barrera de rocas negras llenas de púas, siendo empujado tras aquel truco - Cataclism - conjuro el héroe lanzándose de nuevo a la ofensiva, viendo como Seik se alejaba volando antes de lanzar un rayo de color azabache contra Dragon Bug, la cual pudo esquivar el impacto por poco, viendo como todo lo que tocaba aquel ataque se corroía y deshacía, usando el héroe su bastón para propulsarse hacia arriba, cubriéndose aquel enemigo con las alas, pensando que eso bastaría para que dejase de volar, viendo como un yoyo se enrollaba a su alrededor al mismo tiempo que aquel enemigo volvía a lanzar aquel rayo imitación de su cataclism, alcanzando a Dragon Bug, girando su pulsera para volver atrás, a cuando aun no había atacado, esperando de brazos cruzados para ver que seria distinto en esta ocasión.
- Vamos Snake Noir - escucho decir a Dragon Bug instándolo a a atacar, el sabia parte del plan, pero aun así acercarse a aquel oponente resultaría difícil, así que mejor probar una cosa distinta, cogiendo la lira y lanzando la como un disco contra aquel enemigo, que no tardo en cubrirse con sus alas bloqueando el golpe, corriendo el héroe de negro hacia el frente preparándose para usar su poder especial a corta distancia, viendo a aquel monstruo dar un pisotón abriéndose la tierra en dos, París había sido partida por la mitad con un solo golpe.
- Second chance - conjuro viendo a numerosas personas caer hacia el vació al igual que el antes de volver a antes de atacar, ahora sabia que su enemigo no dudaría en destruir toda la ciudad si no se iba con cuidado, debía alejarlo de tierra, así que lo primero que hizo fue correr hacia el frente con su bastón en mano, viendo a aquel demonio volver a crear aquella barrera de rocas, pero esta vez estaba alertado, usando su arma como una pértiga para pasar por encima - Cataclism - dijo cubriéndose Seik con sus alas, pero aquello también lo intuía, así que redujo su bastón mientras terminaba el salto preparándose para usarlo, extendiéndolo y golpeando a su enemigo en la nuca, haciéndolo enfurecer para nada mas aterrizar correr hacia el frente, viendo como aquel rayo cataclism iba hacia el, lanzando su bastón viendo como era desintegrado, neutralizando aquel ataque, llegando hasta su enemigo tocando aquella armadura deshaciendo la, viendo caer los dos cristales que contenía esta, consiguiendo recoger una sintiendo como aquel monstruo lo golpeaba para intentar recuperar aquellas joyas, lanzando lo lejos de aquel impacto, sintiendo un fuerte dolor en el abdomen, antes de lanzar aquel demonio un nuevo movimiento, viendo como las espirales de sus alas se convertían en ojos, disparando rayos por estos, teniendo que correr para esquivarlo, mientras Dragon Bug en la distancia le decía que le lanzase el cristal, viendo aquella joya de color ámbar, el Corazón de Gaia, pero no tenia su bastón para ayudarse en tal tarea, sintiendo como uno de aquellos ataques lo alcanzaba en una pierna.
- ¡Snake Noir! - grito la dragona afortunada viendo el héroe de negro como aquella extremidad empezaba a pudrirse, sintiendo un dolor y ardor indescriptible, haciendo acopio de todo su aguante porque funcionase lo que tenia en mente.
- Second chance - conjuro volviendo de nuevo al inicio, viendo que volvía a tener su anillo con toda su energía y el cristal volvía a estar en manos de su enemigo, si quería triunfar necesitaba conseguir ambos cristales de una sola vez, ademas de recuperar el que aquel monstruo llevaba en la frente, pero para eso primero necesitaba completar la primera parte, teniendo una idea, ser el mismo.
- Eh tu el feo con cuernos, como te llamabas, ¿Oink? - se burlo esperando que aquello consiguiese su meta, enfurecerlo y forzarlo a cometer un error, viendo como extendía las alas creando una corriente de aire a su alrededor antes de lanzarle piedras y tierra, corriendo el héroe a cuatro patas evitando los ataques, mientras buscaba alguna nueva brecha, ya sabia cuales eran sus habilidades, pensando en todo el tiempo que se vio obligado a estar al mando, aquello había templado su carácter, haciéndolo mas paciente y astuto, notando como la tierra se sentía mas suelta, estaba intentando volver a hundirlo en arenas movedizas, corriendo directo hacia su enemigo, viendo como creaba de nuevo aquella muralla de rocas negras con pinchos, cogiendo su bastón y usándolo para impulsarse a un lado antes de saltar con rapidez felina - Cataclism - ante esas palabras aquel enemigo no tardo en cubrirse con sus alas, posando en su lugar su mano zurda sobre las alas, tocando aquella coraza por detrás mirando detenidamente a la dragona, era el momento de intervenir, una sola mirada basto para que la heroína supiese en que pensaba su partenaire.
- Wind dragon - dijo Dragon Bug convirtiéndose en una veloz ráfaga de viento, pasando justo por debajo de aquel enemigo clavando en el proceso el clavo que le dio su Lucky charm en el pecho de su enemigo, cogiendo los dos cristales antes de una onda de choque creada por aquel demonio la empujase con ambas joyas, saliendo Snake Noir por los aires ante aquel ataque sorpresivo, ese truco era nuevo.
- ¡Me he cansando de jugar niños! - bramo colérico aquel ser infernal creando otra onda que se extendió como un circulo de color negro a su alrededor, saltando ambos héroes para evitarla - Rayo malévolo - dijo extendiendo sus alas lanzando rayos por estas, alcanzando estas a la dragona tirando los cristales en sus manos, viendo Snake Noir como aquel monstruo volaba y atravesaba a su amada.
- Second chance - dijo claramente asustado al verla en esa situación, volviendo a antes de todo aquello, fijándose como la chica seguía de una pieza, pero ellos habían perdido los cristales, sin embargo iban avanzando, ahora había encontrado un método eficaz para quitarle esos cristales, fijándose en como Exodus permanecía atrás, preparando todo para el conjuro que derrotaría a aquel enemigo, si querían vencer necesitaba quitarle los cristales, teniendo una idea, dando un silbido captando la atención de su amada, mientras aquel demonio volvía a prepararse para lanzar una lluvia de tierra y rocas sobre el, mirando este su anillo mientras soplaba, esperando que la heroína comprendiese lo que le decía, girando su bastón bloqueando aquella lluvia de metralla, sintiendo como aquel enemigo aumentaba el ritmo.
- ¿Es que no sabes hacer otra cosa niño? - le cuestiono Seik burlándose de el, viendo como su compañera andaba con sumo cuidado de no ser vista, con el claro objetivo de preparar una emboscada - Te recordaba mas osado en New York - comento antes de disponerse a alzar el vuelo para cambiar el angulo de su ataque, cuando sin previo aviso algo se enredo en su tobillo tirándolo al suelo, viendo como esa mocosa se atrevía a desafiarlo, aprovechando el héroe de negro para avanzar y lanzarse a la ofensiva, actuando su enemigo por reflejo, cubriéndose con aquellas enormes alas nada mas estuvo en contacto con el suelo, saltando el héroe para tener un mejor angulo del punto en cuestión, la espalda de su enemigo.
- Cataclism - conjuro viéndose su mano envuelta en energía destructora, destruyendo la coraza de su enemigo de nuevo, desplegando este sus alas bramando de cólera al ver su protección destruida y mas aun, como ambos cristales caían al suelo, lanzando al héroe de negro por los aires cayendo a la derecha de su compañera - Ahora - le indico asintiendo la dragona afortunada, mientras la mamba negra se lanzaba a la ofensiva con el claro objetivo de entretener a aquel enemigo.
- Wind dragon - conjuro Dragon Bug moviéndose veloz como el viento que la rodeo, viendo volar a su enemigo con sus poderosas alas, cogiendo los cristales antes de alzarse a gran velocidad envuelta en nubes y bruma, clavando aquel pequeño clavo en el torso de su enemigo antes de volver a materializarse justo en su espalda.
- Maldita mocosa insignificante - insulto viendo la dragona como las espinas en la espalda de su enemigo empezaban a brillar, sacando su espada empezando el fino de esta a brillar en un tono rojizo, acabando al rojo vivo antes de con gran rapidez cercenar el ala derecha de su enemigo, sintiendo la impía sangre de aquel demonio salpicar su rostro, cauterizándose la herida en segundos, obligando a su enemigo a tener que ir hacia tierra, saltando la dragona extendiendo su yoyo al mismo tiempo que Snake Noir hacia lo suyo con el bastón, amarrándose el hilo en este pudiendo usarlo como poste, pudiendo aterrizar sin problemas antes de entregarle los cristales a Exodus.
- Buen trabajo, pero la misión todavía no ha terminado - expreso el hechicero viendo a su enemigo aterrizar con dificultad, mientras Snake Noir no paraba de vigilarlo, manteniéndose en guardia en todo momento, la idea de cortarle un ala había sido buena, pero ese monstruo estaba mas furioso que antes, quien sabe cuanto tardaría en hacer algún nuevo ataque.
- ¡Malditos! - rugió con fuerza aquel demonio como si de una bestia se tratase, estremeciéndose los héroes ante aquel gutural grito de guerra, antes de dar una amplia zancada directo hacia Dragon Bug, teniendo la heroína que hacerse a un lado para evitar el ataque, antes de empezar aquel enemigo a atosigarla con múltiples ataques cuerpo a cuerpo, bloqueando la dragona afortunada un codazo de aquel monstruo antes de darle una patada en el abdomen, aplicándole con rapidez una llave inmovilizándola, agarrándola del cuello, aplastando su garganta con toda su fuerza, cuando sintió unas uñas clavarse en su espalda aquel monstruo, el felino había decidido lanzarse a la ofensiva, sin embargo Seik no cesaba en su empeño, viéndose como el rostro de la dragona empezaba a perder el color, haciendo esta acopio de todas las fuerzas que pudo para darle con el codo en el estomago a su enemigo, recibiendo el demonio un golpe del felino en la pantorrilla izquierda, haciéndolo perder ligeramente el equilibrio, aprovechando Dragon Bug para morderle en la mano, consiguiendo que la soltase no sin antes desatar una onda expansiva sobre ambos héroes, lanzando los lejos, llenando la joven sus pulmones de oxigeno.
- Dragon Bug - dijo el héroe de negro viendo a su compañera en apuros, pensó durante unos instantes en volver atrás en el tiempo, pero no sabia cuantas veces mas podría soportar ver sufrir a la chica, mientras protegía ambos cristales con su vida, empezando el demonio a andar hacia ella, sin embargo el héroe se sentía agotado, ese ataque debió de quitarle parte de su fuerza, levantándose con dificultad antes de empezar a correr hacia Seik, intentando golpearlo con su bastón, moviéndose a un lado aquel enemigo, girándose para mirar detenidamente al portador de la mala suerte.
- Si quieres morir con gusto te daré ese placer, segundón - expreso Seik corriendo hacia Snake Noir, viendo como un miasma oscuro rodeaba las garras de aquel demonio, moviéndose la serpiente negra para evitar ser alcanzado por estas, primero a la derecha, luego izquierda, abajo, golpeando a aquel enemigo en el abdomen con su bastón antes de extenderlo, viendo como este retrocedía ligeramente ante aquel ataque, clavando sus patas aquel monstruo antes de agarrar el bastón, viendo Snake Noir como este empezaba a oxidarse, retrayendo-lo antes de que acabase destruido, fijándose como su compañera empezaba a recuperarse, lanzando le los cristales a Exodus atrapándolos con sus manos, antes de empezar aquel monstruo a correr hacia el felino dispuesto para otro asalto, rodando este por el suelo hacia la derecha extendiendo su bastón para intentar hacer tropezar a aquel ser infernal.
- No te permitiré hacerle daño - escucho el demonio decir a Dragon Bug, antes de sentir como el yoyo de esta se enredaba alrededor de su cuello, haciendo fuerza la heroína para retenerlo, aprovechando el felino para saltar y darle una patada en la cabeza a aquel demonio, viendo en el proceso el Ojo de Anubis, perfectamente incrustado en la frente de aquel enemigo, antes de disparar aquel enemigo un rayo por los ojos, por suerte el salto había terminado y ya estaba al otro lado de aquel enorme enemigo, que usando toda su fuerza lanzo a la heroína del traje rojo por los aires, volviendo a concentrar energía para disparar sobre ella.
- ¡Ni se te ocurra! - bramo Snake Noir arrojando la lira contra aquel enemigo, haciendo que moviese ligeramente la cabeza fallando aquel disparo que en sus recuerdos sabia podía ser mortal, girando aquel monstruoso adversario la cabeza antes de empezar a correr hacia el, viendo el pequeño clavo, ligeramente incrustado en su cuerpo, si calculaba bien podía hundirlo aun mas en la carne de aquel demonio, esperando al momento oportuno, debía ser como una serpiente, paciente, analítica, antes de dar un golpe mortífero, extendiendo su bastón justo cuando estaba a un par de metros, golpeando a aquel enemigo en el pecho, justo en el clavo, deteniendo su avance en seco con aquel golpe, rugiendo antes de liberar otro pulso negativo, saltando al mismo tiempo que arrojaba la lira de nuevo, golpeándolo en la cabeza evitando que pudiese usar sus rayos, mientras Dragon Bug se había deslizado convertida en agua, materializándose a escasos centímetros de aquel monstruo volviendo la hoja de su espada a ponerse al rojo vivo, cercenando su cuerno izquierdo con un rápido movimiento de la hoja, atrapándolo Seik con sus garras por el cuello, con el claro objetivo de rompérselo, clavando el filo de aquella arma en la muñeca izquierda, rugiendo de dolor antes de golpear a la joven en la cabeza haciéndola rodar por el suelo, quitándose aquella espada de su extremidad superior sin problemas, antes de romper aquel filo por la mitad.
- Sois solo un par de niños, ¿realmente creéis que podéis derrotarme? - pregunto burlón mientras veía aquella herida en su brazo, gruñendo por lo bajo mientras analizaba la situación, esos mocosos le habían arrebatado seis cristales, podía sentirlo, como aquella ciudad se precipitaba sobre el planeta, aunque apenas habían subido unos pocos cientos de metros el impacto resultaría devastador, solo quedaba esperar que su físico sobrehumano pudiese resistir el impacto, mientras tanto Dragon Bug se paso el dorso de la mano por el labio, viendo el ligero rastro de sangre que había dejado su labio partido, sus trajes los hacían casi invulnerables, sin embargo la magia oscura de aquel demonio podía atravesar esas guardas mágicas, dedicándole una mirada a su chaton, esa simple mirada basto para saber que no perdería, se tenían el uno al otro, cuando uno corría peligro el otro salia a ayudarlo al instante.
- Esta listo, podéis llevarlo a la trampa - escucharon ambos decir a Exodus por telepatía, sonriendo el felino con puro placer, al fin se librarían de ese enemigo de una vez por todas, era el momento de completar el plan.
- Estamos seguros que podemos vencerte - expreso Snake Noir mirando a su enemigo con una sonrisa en el rostro - Solo mírate, has perdido un ala, un cuerno y tienes una mano inutilizada, sin mencionar que has perdido casi todos tus poderes, es un hecho que te derrotaremos - expreso el héroe de negro consiguiendo aumentar la rabia de aquel ser infernal, continuando Dragon Bug.
- En eso tiene razón, solo tenemos que seguir a este ritmo y recuperaremos el Ojo de Anubis, estas perdido - expreso cuando escucho la segunda alarma de su miraculous, quedaba poco tiempo para que sus aretes perdiesen todo su poder, aquella batalla se había alargado mas de lo que desearía, pronto estarían fuera del rango del Second chance de su compañero, era el momento de articular el acto final, empezando a correr siendo rápidamente seguida por Snake Noir, corriendo ambos mientras Seik los veía a ambos, intuía que pensaban llevarle a una trampa, pero esos jóvenes estaban por perder sus poderes, solo debía hacerles gastar su poco tiempo y ambos serian suyos, Exodus no representaba una amenaza, aunque es verdad que era un oponente peligroso en esos momentos era una sombra del digno oponente que fue hace mas de tres milenios, empezando a correr tras aquellos enemigos, robando la vida de todas las plantas en su camino, viendo como llegaban a la Tour Eiffel, fijándose en los numerosos escombros causados tras haber atacado aquel lugar antes, llegando justo al centro de la base.
- Pequeños, os daré una oportunidad, rendios y os garantizo una muerte rápida e indolora - expreso el demonio buscando a sus enemigos, manteniendo todos sus sentidos alerta, buscando a aquellos dos - Venid aspirantes a héroes, he enfrentado a guerreros mucho mas dignos de tal titulo que vosotros - provoco esperando poder hacerles salir de su escondite, agitando su única ala creando todo el viento y polvo posible, esperando provocar un ataque de tos, cuando escucho algo bajo sus pies, moviéndose antes de varios cables salir de la tierra y clavarse en su tobillo, enredándose en esos momentos un hilo en su brazo derecho, tirando de este dejándolo expuesto - res una niña estúpida Ladybug, eso no me vencerá - expreso el demonio disponiéndose a canalizar el poder de la destrucción y la ruina a través de este, cuando sin previo aviso algo lo golpeo en la frente, viendo la lira del otro héroe - Mocoso insolente, voy a disfrutar despellejándote - bramo colérico volviendo a liberar una onda de poder en todas direcciones, pulverizando los escombros formando una enorme nube de polvo a su alrededor, girando la cabeza para mirar a la heroína de la suerte, pero no se esperaba quien estaba allí.
- ¿Que pasa? ¿acaso te ha comido la lengua el gato? - pregunto burlón Snake Noir sujetando el yoyo con sus brazos, manteniendo el agarre de su enemigo, antes de sentir como alguien le echaba tierra a los ojos, no pudiendo ver a Dragon Bug, la cual empezó a quitarle el Ojo de Anubis de la frente.
- Lightning dragon - conjuro la dragona afortunada liberando una descarga eléctrica a través del cuerpo de su enemigo, empezando a quemar su impía carne en el proceso, intentando aquel monstruo alcanzarla con un rayo de pura maldad, saltando la heroína haciendo mas fuerza cuando de repente aquel demonio detuvo sus empeños en soltarse, sintiendo aquel ser infernal como ardía su interior a causa de aquel maldito clavo, consiguiendo la heroína con ello poder hacer la fuerza necesaria para arrancar el ultimo de los cristales, jadeando ante aquel esfuerzo, pues incluso en esos momentos la joya mágica intentaba arrebatarle toda la energía, lanzandola hacia donde estaba Exodus, viéndose como debajo de Seik había una especie de circulo hecho con runas y extrañas inscripciones.
- Todo este tiempo me habéis estado tendiendo una trampa - expreso Seik viéndose atrapado, vencido, haciendo uso de su fuerza para arrancar aquel clavo que tenia incrustado en el pecho, viendo Dragon Bug las múltiples heridas en el cuerpo de su enemigo, poniéndose Snake Noir a su derecha, preparado para protegerla - ¿Como lo habéis hecho? - cuestiono mientras preparaba su ultima jugada, si iba a caer se los llevaría consigo.
- No fue sencillo la verdad, necesitábamos que te olvidases de Exodus todo el tiempo posible - explico Dragon Bug manteniéndose alerta todo el tiempo - Por eso atacábamos intentando provocarte, que estuvieses enfadado era la única manera de ofuscar tus sentidos, si no habrías reparado en el conjuro que ha estado preparando - explico mientras varias partes de la Tour Eiffel se movían, cambiando su posición al mismo tiempo que nubes de tormenta se formaban en el cielo, aquello era el acto final.
- Supongo que cuando termino uso el Corazón de Gaia para cubrir las inscripciones y así poder atraparme, ¿no es así? - cuestiono asintiendo Snake Noir, mirando los ojos de aquel demonio en todo momento, mientras un trueno empezó a retumbar en la lejanía - Mientras exista una sola pizca de maldad en la realidad yo existiré, yo soy, inevitable - expreso antes de liberarse una devastadora tormenta eléctrica sobre aquella estructura de hierro, recorriendo la electricidad la torre hasta llegar hacia Seik, empezando su cuerpo a desintegrarse ante aquel poderoso golpe, viendo como este se convertía en un miasma de oscuridad, arrojando Exodus los ocho cristales formando un circulo alrededor de aquel ser infernal, temblando todo.
- Calculo que nos queda un minuto antes de estrellarnos contra la tierra - explico Snake Noir viendo como las nubes cada vez quedaban mas lejos de ellos, escuchando a Exodus recitar algo en algún idioma imposible de entender, formándose en aquel circulo una especie de portal, un agujero a alguna otra realidad en su opinión.
- Es hora de volver al mundo espiritual Seik, es hora de que volvamos - expreso Exodus saltando las alarmas para ambos héroes ante aquella afirmación.
- ¡¿Como que volver ambos?! - exclamo Dragon Bug confusa ante aquella afirmación, viendo como aquella nube de oscuridad en la que se había convertido Seik era absorbida por aquel agujero en la realidad, hablando el héroe de negro.
- Usted nunca perdió su forma física, lo que estaba haciendo era pasar a nuestro mundo para devolver a Seik al suyo, ¿no es así? - explico empezando Exodus a reír ante aquella afirmación.
- Se nota que te he enseñado bien, si, tienes razón, todo este tiempo os he estado mintiendo, pero admitidlo, ¿os habríais creído la idea de que existen otras realidades? - cuestiono divertido mirando a aquel portal - Dile a Plagg que siento no haber resuelto nuestras diferencias, pero no puedo mantener esta puerta abierta eternamente - explico mirando a los dos, notando como la joven iba a replicar - No os preocupéis, os he estado preparando para este día después de todo, fuisteis vosotros los que vencisteis a Hakir y también habéis detenido a Seik, despedíos del resto mis jóvenes alumnos, ou revoir - explico antes de saltar hacia el portal, cerrándose tras entrar en este, sintiendo los dos el deseo de llorar, posiblemente no volverían a verlo, cuando volvieron a sentir como todo se movía a su alrededor, buscando Snake Noir aquel Lucky Charm, viéndolo a escasos centímetros, moviéndose para atraparlo desactivándose su transformación, quedando solo Chat Noir de nuevo, siendo Sass quien lo cogió y se lo dio a la dragona afortunada.
- ¡Miraculous Dragon Bug! - grito la heroína lanzando aquel objeto al cielo, formándose miles de mariquitas mágicas desapareciendo la ciudad flotando volviendo a aparecer en tierra, celebrando todos los parisinos como la heroína había logrado salvar la ciudad, mirándose ambos héroes a los ojos, notando el rubio los deseos de la joven de llorar, habían vencido, los Filos de Jade habían dejado de existir, Seik había desaparecido, dándole un abrazo a la joven le héroe felino, necesitaba sentir que todo aquello era real y no un sueño.
- Lo hicimos mi lady - dijo Chat Noir mirando a la joven entre sus brazos, notando el agotamiento en sus ojos, temblando esta como una hoja deshaciendo la fusión de miraculous, quedando solo Ladybug, pasando el felino con cuidado su pulgar por la mejilla de ella, deseando no llevar el traje para poder realizar ese gesto.
- No habría podido sin ti chaton - expuso Ladybug dándole un pequeño y casto beso en los labios, habían vencido, pero aun había cosas por hacer, escuchando sus aretes sonar por cuarta vez - Ayúdame a cogerlos - pidió señalando los cristales que habían quedado en el suelo, pensando que les prepararía el futuro.
CONTINUARA
Objetivo personal acabar el chapter antes de que salga en emisión el especial de Nueva York conseguido, esto no acaba aquí, ni mucho menos, aun queda el capitulo final que servida como conclusión de esta historia, tanto tiempo dedicado que no se como sentirme, aunque esta no es la primera historia que termino, ahora contestare cualquier review recibido.
ArturodeJesus123 Esa era la idea, dejarlo en lo mejor para incitar a los lectores, como has podido ver la batalla a terminado, respecto a Lila piensa que aun tiene el miraculous de la mariposa, una referencia al capitulo Timetagger.
Muchas gracias a todos por acompañarme hasta el final, nos leemos en el próximo chapter que también sera el ultimo, hasta luego pecadores.
