Capítulo 39

Onur se frotó los ojos al despertarse por los golpes en su puerta. Intentó calmar su respiración, todo estaba bien…

Se levantó y caminó con dificultad, arrastrando los pies por el cansancio… sintió que no podía despertarse, ¿qué hora era? Todavía parecía estar apenas aclarando…

Abrió la puerta sin fijarse de quién se trataba y se sorprendió cuando vio a Sehrazat frente a él…

Ella lo miró con ojos húmedos, él no pudo descifrar su expresión, pero era claro que algo le sucedía…

-Mi vida…- le dijo y ella se arrojó en sus brazos, abrazándolo fuerte, como si él fuese a escaparse.

Sehrazat hundió su nariz en el cuello de él y Onur acarició su espalda, dándole tiempo para que ambos se calmaran, ella del ímpetu que llevaba y él de la sorpresa de que estuviese allí…

Cuando la separó para mirarla a los ojos, se dio cuenta de que lloraba y se quedó observándola, sus dedos intentando sin éxito secar las lágrimas que corrían por sus mejillas…

-Sehrazat…- le dijo él y ella apoyó un dedo sobre su boca.

-No digas nada…- le dijo y reemplazó su dedo por sus labios.

Lo besó con suavidad primero, pero se tornó más intenso cuando él la apretó contra su cuerpo, reaccionando a ella…

El beso se extendió un par de segundos y él la separó para volver a perderse en sus ojos. La expresión de ella había cambiado un poco, ya no lloraba, pero seguía algo rara…

-¿Mamá? - dijo Kaan frotándose los ojos por haberse despertado recién.

-Kaan…- dijo y miró. a Onur, secándose las lágrimas rápidamente para que el niño no preguntara.

-¿Viniste a dormir con nosotros? - le dijo abrazándola y Sehrazat besó su cabello con ternura.

-No, no… bueno, llegué muy temprano… vamos a la cama, así duermes un poco más… - le dijo y Onur asintió, todavía observándola, algo inquieto, ansioso…

Sehrazat acompañó a Kaan y se recostó a su lado. El niño le habló un poco, pero fue quedándose dormido y ella lo acarició con suavidad, para ayudarlo a entrar en el sueño profundo…

Sintió que ella también se quedaba dormida, pero se esforzó por no hacerlo, había ido a hablar con Onur y eso haría…


Una caricia en la parte superior de su brazo la despertó un rato después, el cansancio había ganado la batalla…

-Onur…

-Estás incómoda ahí… ¿vamos a la cama? - le dijo y ella asintió y se levantó, frotándose los ojos.

Onur entrelazó sus dedos con ella y la condujo a la habitación en silencio. Por la ventana comenzaba a verse la claridad y Onur le ayudó con las zapatillas, la hizo recostar y se acostó a su lado, tapándolos a ambos con las sábanas…

-¿Qué pasó? ¿No dormiste?

-No… no pude… me pasé la noche dando vueltas…

-¿Por qué, mi vida? ¿qué te ocurre? Te veo mal estos días y…- dijo y ella volvió a colocar un dedo sobre sus labios para impedirle seguir hablando.

-Onur…

Onur abrió los ojos, gesticulando para que ella supiera que la escuchaba…

-¿Recuerdas lo que ocurrió cuando tú y yo comenzamos nuestra relación?

-¿Te refieres a cuando nos conocimos?

-No… a cuando finalmente nos dimos una oportunidad para el amor…

-Ah… cuando te fuiste a tu casa de la playa… porque necesitabas pensar…

-Hacerme a la idea… saber si estaba preparada para asumir la responsabilidad de una relación y de un hijo como Kaan…

-¿Qué es lo que te pasa, cariño? Estoy intentando ayudarte… ¿es por lo que te dije? ¿por qué te pregunté si no podrías estar…?- dijo y ella asintió y sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas- Sehrazat… quiero que sepas que me encantaría pero si tú no quieres…

-Eso fue justamente lo que pensé… que no quería… que no podría asumir la responsabilidad de un hijo propio…

-Pero… con Kaan lo haces magníficamente… tus dudas me cuestan un poco, pero intento comprender…

-Onur… ya no las tengo… y sé que quiero ser madre y tener un hijo tuyo…- le dijo y sonrió.

-Mi vida… esa es una excelente noticia…- le dijo y la abrazó.

Sehrazat sintió que no podía evitar más la emoción y se abrazó a él, disfrutando de su cercanía…

-Onur… lo importante aquí…- le dijo y él la miró a los ojos.

-Lo importante es que estés bien… cuando tenga que ser será…- le dijo él, acariciando su cara.

-Es que… ya es… vine a decirte que… estamos esperando un hijo…- le dijo marcando las palabras y lo vio pasar del desconcierto a la sorpresa y luego a la felicidad en fracción de segundos.

-¿Un hijo? - dijo con un hilo de voz y ella asintió, otra vez las lágrimas nublando su visión.

-O una hija… ¿qué prefieres?

-Que se parezca a ti… es todo…- le dijo y la abrazó emocionado, llorando con ella.

Se mantuvieron abrazados, llorando de ratos y hasta que sintieron que habían descargado su emoción…

-Te amo…- le dijo y besó su frente- me haces muy feliz…

-Tú también a mí… aunque a veces me cueste hacerme a la idea de los desafíos que me plantea la vida…

-¿Cómo te sientes?

-Rarísima… por momentos tengo un hambre atroz y en otros, corro al baño con las náuseas… como si no fuera yo la que está dentro de mi cuerpo, como si no me conociera… pero cada vez que pienso en este pequeño creciendo en mí… tengo una sensación de paz y de sosiego que quisiera trasladar a todos los aspectos de mi vida…

-Kaan va a estar muy feliz cuando se entere… ¿no crees?

-Espero que sí… espero que no piense que lo querré menos por tener a su hermanito en mi vientre…

-Kaan sabe que lo amas…

-Lo sabe…- dijo asintiendo y él volvió a apretarla entre sus brazos- pero creo que no debería saberlo por ahora… así no se pondrá ansioso inútilmente…

-Es cierto…- dijo y sonrió.

-Estamos de acuerdo, entonces elegiremos el mejor momento para hablar con él…

-Por supuesto… bueno, descansemos un poco…

-No tengo demasiado sueño y tengo una reunión dentro de unas horas…

-Sehrazat…

-Estoy bien, Onur…

-Debes descansar un poco, no creo que estés en condiciones de ir a trabajar hoy…

-Pero…

-Debes cuidarte, mi vida… esto no es un juego y queremos que salga bien y que no haya inconvenientes…- le dijo y ella sonrió.

-Es cierto, pero…

-Escucha… en lugar de discutir podemos descansar y luego, me levantaré y llamaré a Bennu para que atrase la reunión un par de horas…

-Onur…- protestó Sehrazat, aunque adoraba que él la cuidara.

-Cierra los ojos…- le dijo y la abrazó para dormir.

-Te amo…

-No, yo te amo más…- le dijo él y cerró los ojos con placidez.

Él había sospechado que esto sucedería, pero ahora sentía que debía ser su apoyo y ayudarla a cuidarse para que todo saliera lo mejor posible...


Bueno, el papá ya lo sabe! Veremos como sigue esta historia! Gracias por seguirla!