Fandom: Final Fantasy VI (Square-Enix)
Personajes: Kefka Palazzo, Terra Branford
Prompt: Doing something sweet
+ Muéstrame +
Desde el interior del que era el lúgubre sitio que ocupaba la mayoría de su tiempo sin lugar al que ser llevada, siendo requerida su presencia, la habitante de disminuida complexión por debajo de sus ropas, sencilla tela componiendo un atuendo similar a un largo camisón, esperaba ser llamada por el líder de aquellos encargados de su custodia.
Atenta, mucho antes de oír la voz que acompañaba el sonar de las llaves entrar en el agujero y ser giradas, ella ya se ponía de pie. Dispuesta a avanzar y seguir a los hombres de uniforme que la esperaban al otro lado, armados por piezas de armadura con contenida calma.
Las zancadas de pies embutidos en gruesas botas alertando al resto de desgraciados del desplazamiento, a pesar de la poca luminosidad.
Cualquiera del resto de habitantes de las mazmorras podría pensar que la pobre criatura era apartada para recibir algún castigo ya que las sesiones de tortura se sucedían en un espacio alejado. ¡Ojalá estuviesen en lo correcto! Pero se equivocaban en sus suposiciones.
Terra no era capaz de encontrar las palabras para expresar lo que la turbaba en Palazzo pero una vez los soldados abandonaban la habitación tras una obligada muestra de respeto a su superior, la incomodidad aumentaba complicando el mantenimiento de su trabajada serenidad y él separaba sus delgados y curvados labios para dirigirse a ella.
-Oh Terra... -El mero pronunciar de su nombre un deleite que debido a su recreación originaba escalofríos en la poseedora penetrada por sus entornados ojos celestes. -Qué bien que hayas aceptado mi invitación. -Bromeaba, haciendo gala de ingenio en su sarcasmo.
Y le indicó con el gesto de una pálida mano que se acercase a él a lo que ella no tuvo otra opción que obedecer frunciendo sutilmente el ceño. La distancia entre ellos era lo único que la reconfortaba, por tanto, acortarla aumentaba su desventaja de huir en caso de ser necesario.
-Desde la última vez que nos vimos, había algo que no me dio tiempo a compartir contigo. -Tras un corto carraspeo, Kefka dijo. Sus claras mejillas cobrando un suave rosado al recordar por un efímero instante lo sucedido. El contacto de su piel. -Pero tendrás que cerrar los ojos un momentito. -E indicó a Terra que ante la insistencia tuvo que cerrarlos aún desconfiando del otro. -¡Tachan! -Le oiría exclamar al abrir los ojos al instante siguiente, revelando en ambas manos extendidas un delgado y alargado trozo de seda rojiza con ribetes dorados y estampado floral.
-¿Es para mí? -Terra dijo asombrada dejando todo el aire contenido de sus pequeños pulmones salir. Kefka asintió.
-A partir de ahora cada vez que nos reunamos quiero verte con ella puesta. -
Y aproximando una mano mientras la otra agarraba la cinta, tiró del cordón del principal objeto que mantenía el cabello de Terra en una humilde coleta alta lo que produjo la liberación de múltiples mechones rubios de considerable longitud cayendo sobre los hombros de ésta. Terra pronto comprendió lo que implicaba su acción y no era otra cosa que el cambio de cintas.
-¡Perfecto! -Le oyó gritar entusiasmado como un niño tras retirar sus manos, con el lazo bien fijado sobre la cabeza de Terra y besando caprichosamente una de sus mejillas. Manos inconscientemente sosteniendo su rostro de muñeca.
Por desgracia, antes de salir, su precioso lazo de vibrantes colores contra la luz debía de ser deshecho y ocultado a la vista de otros soldados...
