Era la segunda semana del regreso de la ojiverde siendo azafata, y le estaba costando horrores, por las mañanas casi le era imposible despertarse, al finalizar el turno sentía que había corrido un maratón, pero ella no quería regresar a la empresa y ver a Rachel, aún le dolía.
-Hey Fabray, aterrizando en Miami iremos a cenar, ¿te sumas? – pregunto Luna acomodando la comida
-Paso…y antes de que me digas amargada y todo lo que quieras, hoy regreso a Houston, mañana tengo una junta importante en la empresa y voy a provechar para ver a la abogada, tiene algo que decirme –
Luna simplemente asintió.
En Houston, después de salir de la oficina Rachel se fue a encontrar con Taylor para cenar.
-Hola, siento el retraso- se disculpó la abogada
-Llegaste apenas dos minutos tarde- le quito importancia
-Desde un segundo es tarde para mí, me acostumbre a ser puntual como los ingleses –dijo fingiendo un acento ingles
Su plática comenzó con lo que había estado haciendo Taylor durante el tiempo que no estuvieron en contacto.
Cuando llego su cena, fue el turno de la morena para platicar sobre ella.
-Te hago un resumen rápido, en cuanto a lo laboral estuve trabajando en una empresa de diseño, todo iba de maravilla hasta que tuve que comenzar a salir fuera del estado- hizo una mueca
-Claro, recuerdo el miedo al avión, ¿aún lo tienes? – pregunto interesada
-Sí, pero mucho más leve, si antes estaba en 100% ahora un 40 ó 50 por ciento –
-Si hay mucho avance – Rachel asintió - ¿y por eso te cambiaste a la empresa de los Fabray? –
-En realidad no, hice un proyecto para Russell y le gusto tanto mi trabajo que me ofreció un puesto que no podía rechazar y fue como termine con ellos, por cierto ¿Qué estabas haciendo ahí? –
-No puedo hablar de los temas de mis clientes- dijo incomoda- además no estamos hablando de mí, así que continua con el tema que me interesa el amor…-
-Veamos…cuando lo dejamos, mi mamá me vio tan mal por tu partida que termine confesándole que no eras sólo mi amiga, sino mi novia –
-Algo bueno paso de eso, ¿y cómo lo tomo? Recuerdo que tenías miedo –
-Le costó asumirlo, una cosa es decir "si lo acepto" y otra muy distinta ya ver a tu hija con su novia, así que sólo le presente a las chicas con las que iba en serio –
-Aja, ¿Cuántas han sido? Me imagino a tu pobre mamá tratando de aprenderse los nombres de todas ellas – dijo para molestarla
-Sólo fueron dos, una fue Lauren, una doctora guapísima que todo iba bien, pero ella estaba más enfocada en su carrera, y lo terminamos por nuestro bien, de hecho, es una de mis amigas más cercanas. Y la otra fue Quinn, y aquí es donde se complica la historia– suspiro
- ¿Todo bien con ella? Ese suspiro sonó muy nostálgico- pregunto, aunque ella sabía mucho más de lo que imaginaba la morena
-No estamos pasando nuestro mejor momento – hizo una mueca
-Ya sabes que soy muy cotilla y tengo tiempo, ¿cómo la conociste? –
-Te diré la historia corta, ella era azafata, la conocí durante un vuelo, ella me apoyo durante mis ataques de pánico, y nos encontrábamos varias veces, resulto ser amiga de una amiga de Kurt. Ella era mi crush heterosexual hasta que me confeso que sentía cosas por mí y lo intentamos, nos pusimos de novia, tuvimos altibajos como todas las relaciones y hace 5 meses nos casamos en Las Vegas –
-Muchas felicidades, eso no me lo esperaba-
-Gracias, pero ahorita estamos separadas, la vi besando a otra chica, me hizo enfurecer y pedí que redactaran los papeles de divorcio y hace poco ella los encontró cuando comenzábamos a ir por buen camino –
-Vaya, lo siento mucho –
-Sí, ahora mi vida está sin rumbo, no sé bien que hacer-
- ¿Entonces estabas dispuesta perdonarle su infidelidad? –
-No lo sé, cuando nos conocimos ella tenía novio y nuestro primer beso fue cuando seguía de novia…yo no sé qué pensar, sólo sé que después de estar separada de ella y volver a convivir unas horas con ella, me hizo olvidar todo ese trago amargo, sólo quería tenerla de nuevo conmigo – comenzó a llorar
-Hey, tranquila-
Taylor acaricio su mano sobre la mesa para consolarla.
Quinn saco las llaves de su bolso para entrar a su departamento, al abrir la puerta se encontró con Santana caminando desnuda por la cocina.
-¡SANTANA! – se tapó los ojos
-Buenas noches Fabray, ¿quieres que te prepare de cenar también? – dijo despreocupada
-Quiero que te vistas – entro tratando de no mirar a su amiga
-Dios, que mojigata me saliste- se quejó continuando con sus tareas
-En la cocina no puedes estar desnuda, es peligroso –
-Es peligroso sólo si Britt está cerca – sonrió picara
-Sabes a lo que me refiero, por favor usa algo de ropa –
Diciendo esto fue directa a su habitación, Santana siguió preparando la cena, sabía que su amiga no volvería a salir hasta que ella la buscara.
La ojiverde se dio un baño, y ya se encontraba acomodando sus cosas cuando tocaron su puerta.
Despacio la abrió y se encontró con su mejor amiga vistiendo una bata.
-Hey, la cena esta lista y ambas estamos vestidas – le informo
Quinn salió enseguida porque tenía mucha hambre.
-Hola Britt- saludo a la novia de su amiga
-Hola Quinn, ¿Cómo estás? –
-Bien, cansada de tanto viaje, pero bien, me ha servido para despejar la mente –
Santana comenzó a servir, había preparado un espagueti a la crema con salmón, tuvo que hacer dos salsas porque una de ellas tenia champiñones y la ojiverde los odiaba.
-Hey, no me hagas el feo también quiero de ese – se quejó la ojiverde
-Pero tiene champiñones, tengo otra salsa sin ellos para ti – le explico la latina
-Bueno, ahora tengo antojo de ellos, por favor – le extendió el plato
La latina sin entender nada, le sirvió.
A la mañana siguiente, Santana y su novia se encontraban desayunando. Le preparo el café a la ojiverde porque sabía que ya se le hacía tarde para irse a la empresa.
Tal como lo había imaginado, la ojiverde salió apurada de su habitación, ella le ofreció el café, pero lo rechazo diciendo que no le apetecía y que ya comería algo en la empresa y salió.
-¿Soy yo o ha estado comportándose muy raro?- pregunto la latina a su novia
-No, toda ella está muy rara últimamente –
Quinn llego apenas unos minutos antes de que la junta comenzará. Al llegar se disculpó y fue directa a su silla.
El cliente llego unos segundos después de ella y la junta comenzó.
No puso nada de atención a la junta porque toda su atención estaba en la morena que explicaba unos bocetos.
Cuando termino la junta, Rachel fue la primera en irse.
-Toma – Hannah le entrego unos papeles a la ojiverde
- ¿Qué es esto? – pregunto sin entender nada
-Nos los apuntes de la junta, pensé que los necesitarías porque pasaste toda la junta babeando de manera impresionante –
-Yo no estaba babeando – se defendió, pero sutilmente paso su mano por las comisuras
Ambas fueron a su oficina para ver unos pendientes.
La recepcionista le informo a la ojiverde que su cita había llegado. Agradeció y le pidió que la pasaran a la sala de juntas.
Cuando iba por el pasillo, vio a su abogada y a Rachel hablando muy animadas.
-Puedes creer que ella fue novia de Rachel- dijo Tom detrás de ella – es que todas las chicas lindas no están hechas para mí- dicho esto continuo con su camino
De pronto Quinn capto lo que su primo le había dicho, Taylor había sido novia de su esposa, y ella estaría llevando a cabo de divorcio.
Volvió su atención al frente y vio como Taylor limpiaba algo del rostro de la morena y esta se ruborizaba.
Camino decidida hasta ellas, no podía dejar que le vieran la cara.
Pero antes de llegar, vio cómo su esposa se alejaba para contestar una llamada.
-Buenos días señorita Taylor, ¿pasamos? – dijo controlándose
Taylor asintió, sonrió a la morena como despedida y entro al lugar.
Rachel se quedó parada sin entender nada, por un lado, le dolió que la ojiverde no la volteara a ver cuándo toda la junta no le quito los ojos de encima, y por el otro tenía mucha curiosidad de saber que vinculaba a su esposa y su ex novia.
Dentro de la sala de juntas, Taylor dejo su maletín y saco unos papeles.
-Bueno, para comenzar ya investigue en donde esta el proceso de…-
- ¿Cuándo me lo ibas a decir? – pregunto la ojiverde viendo furiosa a la abogada
- ¿Decir qué, perdón? -
-Joder, qué fuiste pareja de mi esposa -
Taylor se sorprendió, no pensó que la rubia lo supiera.
-Eso fue hace tiempo y nada tiene que ver con mi trabajo – dijo muy profesional
- ¿Nada tiene que ver con tu trabajo? – pregunto riéndose – Tiene todo que ver, estas involucrada sentimentalmente con ella –
- ¿Qué? No sé de donde sacas todo esto- dijo un poco nerviosa
-Lo acabo de ver, en el jodido pasillo, en mi empresa frente a mí, ese coqueteo de quitar una pelusa inexistente junto a la sonrisita– dijo totalmente molesta
-Lo que sienta no influye en mi trabajo, pero tranquila pasaré tu caso a otro abogado, para que termine con el trámite y ella pueda ser libre - dijo con una sonrisa hipócrita
-¿Qué dijiste? Pero si estás loca si piensas que la dejaré para que vayas corriendo con ella-
El sonido de sus voces cada vez aumentaba más, atrapando a los curiosos de afuera
-No iré corriendo porque ella ya vino a mí, ¿no te diste cuenta? Tú fuiste quien destruyo la relación…-
La sangre comenzó a correr rápidamente por el cuerpo de la ojiverde que reacciono dándole una bofetada.
-¡Calla! – decía Quinn
La abogada no se quedó atrás y reacciono a los actos de la ojiverde, abalanzándose sobre ella.
Los gritos hicieron que entrara Hannah, Tom y Rachel, sorprendidos por la escena que se encontraron.
-Tranquilas, Tom ayúdame a separarlas – dijo Hannah haciendo reaccionar al chico
Hannah trataba de jalar a su amiga, mientras que el chico a la abogada.
Rachel miraba sin entender nada, no tenía ni la más remota idea de que iba todo esto. Los gritos de Hannah la hicieron reaccionar y fue a ayudarlos.
Tom fue ayudarle a Hannah, porque parecía que Quinn tenía fuerza sobrehumana, mientras Rachel separaba a la abogada.
Antes de que pudieran separarlas, Taylor le dijo algo a la ojiverde que hizo que la soltará facilitando el trabajo de sus amigos.
Ambas se encontraban despeinadas y con los rostros rojos.
- ¿Estas bien? – pregunto Rachel, un poco asustada por la mejilla súper roja de la abogada
Quinn al verla reacción, se libró de sus amigos y miro bastante enojada a la abogada.
Rachel siguió la mirada de pocos amigos de su amiga y se encontró con una mirada más intensa de su esposa
-Te quiero fuera de mi empresa ahora – miro a la abogada – y no te daré el divorcio Rachel- salió de la oficina echando humo.
Hannah fue detrás de ella, pidiendo que la esperará.
Russell llego después de ver a su hija salir como alma que lleva el diablo.
-¿Divorcio? – pregunto Tom sin entender mucho
-¿Qué paso aquí? – pregunto Russell - ¿estás bien? – pregunto a la chica, Taylor asintió – Vale, ¿puedo saber quién eres? –
-Soy Taylor McAddams – se presento
-La abogada…- dijo suave rascándose la nuca nervioso porque todos lo miraban a él
-No entiendo nada – dijo Tom y fue la salida de escape de Russell
-Vamos que yo te explico, mientras ellas platican – tomo a su sobrino y salieron del lugar
Taylor acomodaba sus papeles, cuando sintió la mirada de la morena
- ¿Qué fue lo que paso aquí? ¿Por qué peleabas con Quinn? –
-No fui muy sincera contigo el otro día, vine a la empresa porque era su abogada para el divorcio…espera déjame terminar por favor…yo no sabía que eras tú hasta ella me dio tus datos –
-Claro, por eso tenías mi numero- la abogada asintió - ¿y no pensabas decírmelo? Joder, te confíe mi relación, cuando trabajabas para ella –
-Hoy le iba a decir que no podía llegar su caso, se lo pasaría a un colega, pero de alguna manera ella se enteró y se salió todo de control, lo siento mucho Rach –
Quinn cerraba de un portazo la puerta de su departamento. Santana al escuchar salió de su habitación, se encontró a su amiga dando vueltas como león enjaulado, enseguida a Hannah entrar por la puerta.
-Pero, ¿Qué te culpa tiene la puerta de tu mal genio? – le pregunto Santana
La ojiverde volteo a verla, la latina se sorprendió y preocupo por el hilito de sangre sobre su mejilla y el gran hematoma que se comenzaba a formar
-Toma, debes ponerte hielo – Hannah le paso una bolsa de verduras congelada a la ojiverde
- ¿Alguien me puede decir que demonios paso? ¿A quién tengo que golpear? – pregunto mirando a ambas
Quinn dejo la bolsa y entro al baño.
Hannah comenzó a explicarle a la latina.
-Al parecer la abogada que contrato resulto ser una ex pareja de Rachel, y las vio. Los celos la cegaron y terminaron en una pelea, no me dijo más–
-¿Quieres decir que se agarró a golpes? – Hannah asintió - ¿ Lucy Quinn Fabray, que ni siquiera juega manotazo porque es agresivo? – Hannah volvió a asentir
La puerta del baño se abrió
-Si Santana, por primera vez me agarre a golpes – se colocó la bolsa y se quejó por el dolor
-Y me lo perdí – dijo triste ganándose una mirada de pocos amigos de su amiga – espero que la otra chica terminara peor –
El celular de la rubia comenzó a sonar, en la pantalla se leía Russell.
-Hannah, puedes decirle que estoy bien, que después lo llamo por favor –
Su amiga salió al pasillo a contestar.
-Ante la probabilidad que sea golpeada por ti, ¿Por qué reaccionaste así? Si tú eres súper zen y nada de agresiones-
-Santana, ni yo lo sé, sentí mi sangre hervir cuando las vi a las dos, luego Tom me dijo que ella era ex novia de Rach y sentí que la abogada quería verme la cara. La encare y no lo negó, y se me nublo todo pensamiento, la bofeteé y ella reacciono –
-No sé qué decirte, esa puede ser una reacción que se espera de mí, pero de ti no…ahora traes la cara como boxeador- hizo una mueca, logrando sacarle una sonrisa a su amiga
-Sólo quiero descansar, mañana tendré que dar algunas explicaciones – se acostó en el sofá con la bolsa sobre su rostro.
Hannah se encontraba en el pasillo terminando de hablar con Russell cuando apareció Santana.
-¿Ya está más tranquila? – pregunto Hannah
-Si, parece bastante afectada, digo más allá de lo físico obviamente-
-Mientras las tratábamos de separar, algo le dijo la abogada que hizo que Quinn se detuviera unos segundos para lograr separarlas, sino hubiéramos tenido que llamar a seguridad- negó recordando la escena
Intercambiaron unas cuantas palabras más cuando vieron llegar a alguien, sin decir nada la dejaron pasar.
La ojiverde estaba a punto de quedarse completamente dormida cuando alguien hablo
-Tenemos que hablar –
Abrió los ojos, se incorporó demasiado rápido, haciendo que se mareara.
Vio a la chica que esperaba que dijera algo, pero sólo tuvo oportunidad de correr al baño para expulsar aquello que su cuerpo no quería.
N/A: Feliz año! Espero que este año sea muchísimo mejor en todos los sentidos para ustedes. Y gracias por acompañarme durante el año. Mis mejores deseos!
