Capítulo 28: La coronación

Idylla Syddeley

16 años

Distrito 6

Vencedora de los 25º juegos del hambre

El vestido que me han puesto imita a una túnica griega. Es blanco y largo y lo han combinado con unas sandalias, así que estoy bastante cómoda. Además, mi estilista ha puesto mucha atención a los detalles. Las sandalias llevan unas pequeñas alitas en referencia a Tom, que fue de Hermes en el desfile, y me han colocado un broche con una lechuza que hace referencia tanto a lo que llevó Neally como a la zona en la que gané. Por último llevo un cinturón con los colores del arcoíris, ya que Iris fue la diosa de la que me vistieron a mí.

Estoy bastante guapa. El equipo de preparación ha hecho un gran trabajo ocultando mis ojeras. No estoy durmiendo nada estos días. Cada vez que cierro los ojos me asaltan las pesadillas. Veo a Neally combulsionar, a Tom caer al río de fuego, a la niña del cinco con el cuello roto y a los chicos que maté, en especial al chico del cuatro con su hacha.

Me han explicado lo del veneno. Es tremendamente irónico. Gané gracias a lo mismo que mató a Neally, el agua de la fuente de la locura que yo dejé como trampa y el veneno de Alejandría Marsh que utilizó el chico del uno. Me haría gracia si no fuera todo tan triste.

Matthew llama a mi puerta. Lleva un traje elegante, pero a él no lo han maquillado y se nota el cansancio en su cara. Ha pasado todas estas noches conmigo, sentado a mi lado en el sofá o al borde de mi cama. Me escucha hablar y me cuenta cosas. Yo puedo pasarme sin hablar días enteros cuando antes no podía permanecer callada ni siquiera por quince minutos, pero también hay veces en que necesito hablar y hablar y no paro en un buen rato. Es casi como siempre, excepto que ahora se siente más como un deshaogo, como una necesidad de soltar lo que llevo dentro.

–¿Estás lista? –pregunta Matthew.

Yo asiento con la cabeza y él me coje del brazo. Es el izquierdo, el que sigue como siempre. En el derecho han tenido que instalarme una prótesis porque el hacha de Inay Azael Rembrant me cerecenó la muñeca. De todos modos parece muy natural y casi no se nota que no es mi mano de verdad.

Llegamos al plató. Allí nos espera Aemilia Chase sentada en un sillón lleno de joyas de todos los colores. Las cámaras se encienden y hacemos nuestra entrada. Matthew me acompaña hasta mi sitio y luego se marcha. A él ya lo han entrevistado varias veces desde mi victoria. En esta entrevista debo estar sola con Aemilia.

–¿Qué tal estás, Idylla?

La pregunta de Aemilia es simple, pero no me apetece contestarla. Estoy en uno de esos momentos en los que no me apetece hablar con nadie. No obstante, sé que no puedo hacer eso, así que me fuerzo a responder.

–Bien, supongo. Es un alivio estar viva.

Aemilia se ríe como si hubiera dicho algo gracioso y, como no me ve muy habladora, decide que es mejor pasar cuanto antes al resumen de los juegos. Me alegro de que hayan decidido juntar el resumen con la coronación por ser un vasallaje, así solo tendré que pasar por esto una vez.

En la pantalla hacen un recorrido por las cosechas y el desfile centrándose sobre todo en algunos tributos: mis aliados y yo, los profesionales, los del ocho y el chico del siete y los antiprofesionales somos los que más pantalla ocupamos. Ponen también fragmentos de algunas entrevistas. Veo a Neally pedir por su diario y siento ganas de llorar al escuchar su voz. No ponen cuando Tom me abraza y me alegro porque no sé si podría soportarlo.

Entonces llega la Arena. Es una sucesión de sangre y muerte. Mikah Odair ensañándose con Lyanna Blair, Alejandría Marsh con su espada ensangrentada en la cima de la montaña, Neally combulsionando en brazos de Tom. Veo morir a Alejandría Marsh y, a pesar de que le deseé la muerte, no obtengo ninguna satisfacción.

Ponen entera nuestra lucha contra el perro de tres cabezas y vuelvo a ver a Tom caer en el fuego. Aprieto los puños, pero no digo nada, aunque ahora siento que podría empezar a hablar y no parar. Debo permanecer en silencio mientras veo el resumen y, además, las cosas que quiero decir no serían precisamente bien recibidas.

El banquete también lo ponen al completo. Nara Langley parece tan fuerte atacando a Clemont Fry y Karyl Douglé que si no supiera lo que pasó creería que me iba a matar a mí también. Yo a su lado parezco una enclenque, aunque cuando empiezo a acuchillarlo más bien doy la impresión de ser una loca.

La final llega. Inay Azael Rembrant también parece más fuerte que yo. Soy consciente de que si no hubiera sido por el veneno habría podido conmigo sin problemas. Es muy irónico que al final tenga que agradecerle mi victoria a Alejandría Marsh.

Cuando termina el resumen empiezan las preguntas. Intento contestar a todas con amabilidad y sin decir nada que pueda perjudicarme. Matthew ya me ha advertido sobre cómo debo comportarme en las entrevistas.

La única parte que es completamente cierta es cuando hablo de Tom y de Neally. Acabo llorando y Aemilia suelta unas lágrimas.

–Es todo muy emotivo, querida –dice y me dan ganas de acuchillarla a ella también.

La coronación por suerte pasa rápido. La presidenta coloca sobre mi cabeza la corona, hecha de cristales transparentes que reflejan la luz formando pequeños arcoíris, y me dedica unas palabras vacías.

Después todo termina y vuelvo con Matthew. Lo abrazo, ya fuera de cámara. Él no parece saber muy bien qué hacer, pero al final me devuelve el abrazo con torpeza.

–Te he conseguido los permisos que necesitabas para esa investigación que querías hacer –me dice cuando lo suelto.

Ese va a ser mi talento, la investigación. Le doy las gracias a Matthew. Tengo pesadillas cada noche y debo lidiar con capitolinos despiadados, pero también cuento con gente que me apoya y voy a iniciar una nueva vida en la que, al menos cuando no haya juegos, podré dedicarme a lo que me gusta. No tengo una vida perfecta, pero es cierto lo que le dije Aemilia, es un alivio estar viva.

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Coriolanus Snow

21 años

Futuro presidente de Panem

–Ha sido una coronación espléndida. ¿No te parece, Coriolanus?

–Sin duda, aunque espero que la siguiente sea más espléndida todavía.

–¿Ya estás pensando en los juegos del año que viene?

En sus ojos puedo ver que me está tomando el pelo. Sabe a qué me refiero, pero quiere seguir jugando conmigo, igual que ha hecho durante los juegos del hambre. Eso sí, esta será su última vez. Mañana se celebrarán las elecciones. El consejo de las antiguas familias nombrará al nuevo presidente. Si la presidenta Black decide que he superado su prueba seré nombrado su sucesor y si decide que no, bueno, si hay algo que han demostrado estos juegos es lo que puede hacer una buena botella con veneno.

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Linus Perry

18 años

Distrito 3

Vencedor de los 24º juegos del hambre

Mañana volveremos a nuestros distritos, pero esta noche estamos casi todos reunidos en el salón de los vencedores. Los del dos son los únicos que no están. Enea pidió permiso para que pudieran marcharse antes. Supongo que quería reunirse con su esposa lo más pronto posible.

Lisbeth anda de grupo en grupo presentando a Idylla Syddeley, la nueva vencedora. Hablo un rato con ellas, pero Idylla parece un poco abrumada, así que las dejo solas y me dirijo hacia Alexia, que acaba de llegar. La saludo y ella corresponde con una sonrisa:

–Hola, novato.

–Ya no soy el más novato –protesto.

–¿En serio? Pues mira que es difícil encontrar a alguien más novato que tú.

–No, no, yo ya soy todo un veterano. El año que viene incluso me tocará hacer la llamada a la nueva y ya sé cuál es el primer consejo que le voy a dar.

–Me muero por saberlo.

–Uno que a mí me habría venido muy bien saber, que si la llama un móvil con prefijo del nueve no tiene que cogerlo.

Ella se ríe. Ophelia no entiende como es que en estos días hemos empezado a llevarnos bien, pero lo cierto es que lo hemos hecho. Alexia es una estratega y no voy a olvidarlo, pero no voy a guardarle rencor por la jugada que me hizo. Los juegos consisten en sobrevivir y, aunque a mí me costara verlo al principio, los mentores seguimos jugando. Todos hicimos las peores cosas para sobrevivir y las seguimos haciendo para que sobrevivan nuestros tributos. Es todo demasiado complicado para hablar del bien y el mal. Desde luego ninguno somos héroes, pero quiero pensar que tampoco somos villanos.

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Aquí está la coronación. Me ha hecho mucha ilusión escribir el último pov de Idylla. También he querido cerrar la trama de Snow, más o menos. Si Augusta lo escoge para que lo nombren las antiguas familias o si él la envenena y ya lo dejo a vuestra elección. El pov de Linus me hacía ilusión escribirlo porque ya ha dejado de ser el más novato (al menos oficialmente) y quería escribir esa conversación.

Además, en este capítulo hay una pista sobre el nuevo syot, con el que estoy muy ilusinonada.

Sé que dije que haría algo sobre la gira, pero la verdad es que no me apetece mucho porque en algunos distritos no tendría nada que contar ya que no han significado nada para ella, así que prefiero cerrar con este capítulo.

Muchas gracias por haberme acompañado hasta aquí.