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– Capitulo XXXI –
"Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe".–Duke Ellington
Dos días después de lo sucedido en la cacería nocturna y al ver que la condición del líder del clan Lan no mejoraba, el consejo decidió convocar a una reunión junto con todos los involucrados por lo que, el segundo jade, Li Wang –cultivador que sufrió directamente los ataques de la criatura–, Jiang Cheng –quien había sido informado por su sobrino de la situación– e incluso Lan Qiren – quien fue convocado por Lan Wangji por ser un caso de emergencia del clan Lan– se encontraban sentados a lado de los nuevos integrantes del mismo, con la firme intención de encontrar una solución al problema.
Haber descubierto que dicha criatura era un cadáver feroz significaba muchos problemas no solo para Gusu Lan sino, para el mundo de la cultivación en general. El recuerdo de lo sucedido en la guerra y las miles de bajas que hubo en la misma, seguía fresco en la memoria de los sobrevivientes, quienes no dudarían en culpar al patriarca Yiling de enviar a su marioneta y provocar dichos ataques.
El clan Lan debía hacer algo o se vería envuelto en una nueva disputa de la cual quizás no saldrían bien parados.
– Joven líder Jin – hablo un integrante del consejo – ¿Está completamente seguro que era un cadáver feroz?
– Me gustaría decir que no es así pero… Me temo que lo es – aseguro – no pude ver su rostro por la niebla pero, la fuerza que poseía y la energía resentida que lo rodeaba era… Un simple espíritu no podría haber hecho eso.
Todos los integrantes del consejo se regresaron a ver entre ellos.
– No solo está el hecho de que sea un cadáver feroz el que los ataco – hablo otro – también están las palabras que Zewu–Jun menciono – regresando a ver al joven alfa – Menciono al general fantasma, ¿no es así?
Li Wang abrió su boca varias veces pero no pudo contestar a la pregunta, hecho que confirmo si palabras la misma.
– Creo que ante eso, debemos tomar la decisión… Los ataco un cadáver feroz y nuestro líder menciono al general fantasma, es obvio que él es el culpable – dijo uno miembro del consejo.
– Ciertamente todo apunta a que es él – apoyo otro miembro – por lo que, el castigo es más que obvio, debemos eliminar al general fantasma.
– Debemos considerar la situación – intervino otro – ¿Qué tal si es una estratagema de alguien más?, quizás están inculpándolo de lo sucedido.
– Hasta ahora no existe un cultivador que haya logrado lo que Wei Wuxian en el pasado, es casi imposible pensar que alguien más logro levantar a un cadáver feroz mucho menos controlarlo – le respondieron.
– Pero si lo eliminamos… El general fantasma no solo es el único pariente que le queda al joven maestro Sizhui sino que, también es el guardián de Wei Wuxian – recalco el mismo miembro – además de que, bueno… Ha sido de gran ayuda en las cacerías, sobre todo con los miembros más jóvenes – dijo entre dientes.
Ante aquellos todos los miembros del consejo se removieron sobre sus asientos, incapaces de poder negar las últimas palabras de su compañero.
– Aun así… – tomo la palabra el mismo miembro del consejo que dio la idea – el general fantasma es el principal sospechoso del ataque y creo que todos estamos de acuerdo en ello.
Los demás asintieron a sus palabras.
– Hanguang–Jun – dirigiendo su vista hacia el inexpresivo rostro del segundo jade – ¿hay alguna posibilidad de que el general fantasma se descontrolara? – le pregunto con cuidado – ¿Es posible que el joven Wei haya notado algún cambio en él en los últimos meses?
El segundo jade negó con su cabeza.
– Wei Ying no ha percibido ningún cambio – le respondió – menciono que aunque no ha podido verlo en los últimos meses, no ha percibido cambio alguno en su esencia.
– ¿Y no es probable que al estar embarazado haya perdido el control sobre él? – le volvió a preguntar – un omega en estado suele concentrar toda su energía vital y espiritual en la gestación del cachorro quizás… Eso pudo afectar al general fantasma…
El recinto se sumió en un incómodo silencio.
Nadie encontraba las palabras para continuar debatiendo. Muchos de los presentes aun recordaban lo sucedido en el pasado y el peligro que el general fantasma podía llegar a ser en combate, otros por el contrario, habían visto esa faceta amable y desinteresada que poseía así como la enorme ayudada que había brindado en las cacerías.
No sabían si culparlo o no de lo sucedido, solo tenían la palabra del líder Jin y la frase dicha por su propio líder, ¿Qué debían hacer al respecto?
Ante tal desconcierto Lan Qiren –quien había permanecido en silencio durante toda la discusión – tomo la palabra, para sorpresa de los presentes.
– Culpable o no, debemos encontrar las pruebas para ello – indico con una voz algo grave y cansada – si lo enjuiciamos y lo eliminamos quizás podríamos resolver la situación presente.
– Tío – lo llamo Lan Wangji con algo de preocupación.
– Pero… – interrumpiendo a su sobrino – en caso de ser inocente y otro es el causante, habremos culpado a un inocente y la neutralidad de nuestro clan se vería empañada.
Todos los miembros del consejo susurraron por lo bajo y se regresaron a ver entre ellos.
– El clan Lan ya ha cometido demasiados errores en el pasado – agrego – lo mejor que podemos hacer es acatar nuestras reglas y ponerlas en práctica.
– Maestro Qiren – lo llamo un miembro del consejo – ¿Qué sugiere entonces?
– No juzgar hasta tener todas las pruebas que vinculen al general fantasma. Si lo enjuiciamos antes de tiempo no solo él se verá afecta sino también, Wei Wuxian quien es su maestro… Él es… Parte de nuestro clan – bajando la mirada y respirando profundamente – además sin Xichen para confirmarlo no podemos darnos el lujo de equivocarnos.
La discusión entre los presentes siguió durante un par de horas más, ninguno se ponía de acuerdo. La mitad estaba de acuerdo en que tenían que eliminar al general fantasma para prevenir futuros problemas mientras que la otra mitad estaba a favor de esperar a encontrar pruebas que realmente lo vincularan
Incluso convocaron a una votación para tener un veredicto pero, la misma termino en empate ya que Lan Qiren se mantuvo neutral en el asunto y decidió no ser parte de la votación.
– No llegaremos a ningún lado – dijo un miembro del consejo – necesitamos otro voto para decidir – regresando a ver al viejo alfa.
– Mi postura sigue siendo la misma – le respondió Qiren – me mantendré al margen de ello pero, puedo sugerir una posible solución.
Todos lo regresaron a ver.
– Quizás lo mas adecuado es que el líder Jin y el líder Jiang tomen parte de la votación.
– ¿Pero ellos no…?
– Ambos son líderes de secta y tienen razones de peso para que esto concluya al igual que nosotros.
Los susurros entre el consejo no se dejaron escuchar y aceptaron la propuesta.
– Hanguang–Jun – lo llamo el mismo miembro del consejo – durante la votación se mantuvo en silencio y no eligió ninguna protesta – le aseguro – ¿mantendrá esa postura o tomara parte de la votación?
El segundo jade no respondió de inmediato y se mantuvo en silencio unos segundos, analizando la situación de todo lo acontecido.
– Debemos seguir investigando – fue su única respuesta.
– Muy bien – regresando a ver a ambos líderes de secta – Líder Jin… Su territorio se ha visto amenazado por el cadáver feroz durante más de dos meses además de que, sufrió un taque directo durante la última cacería, ¿Cuál es su respuesta acerca de esta situación?
El joven alfa sonrió suavemente y respondió.
– Apoyo a Hanguang–Jun – declaro Li Wang – no creo correcto culpar al general fantasma sino estamos completamente seguros de su culpabilidad.
– Muy bien… ¿Líder Jiang?
Todas las miradas cayeron sobre la figura del omega de Yummeng.
Jiang Cheng no emitió sonido alguno, manteniéndose en silencio aun cuando todos los presentes esperaban su respuesta.
Era un secreto a voces la relación que mantenía con el primer jade y estaba seguro que muchos del consejo esperaban que tomara una decisión basándose en sus sentimientos por él pero, nadie contaba con que antes de acudir a la reunión, hubiese hablado con su hermano.
Algo que seguía fresco en su mente.
– Jiang Cheng te aseguro que Wen Ning no tuvo que ver en esto.
– …
El omega regreso a ver a su pareja quien estaba tendido sobre su cama mientras Lan Wangji le transmitía parte de su energía espiritual para mantenerlo estable.
La condición de Lan Xichen era algo que se había mantenido en secreto, los únicos que sabían de ella eran el consejo, la familia cercana, los involucrados durante la cacería y él mismo.
No sabían exactamente qué había ocurrido durante el ataque, lo único cierto era que algo o alguien había inyectado al primer jade un potente veneno –que los mismos sanadores desconocían– y este lo mantenía inconsciente, drenándole la energía espiritual poco a poco… Si no conseguían un antídoto, la muerte del primer jade sería inevitable.
Es por ello que Lan Wangji le transmitía parte de su energía espiritual cada ciertas horas ya que, al ser parte de su familia directa la misma era totalmente compatible por ende, el avance del veneno se vería retrasado.
Ver a su pareja en ese estado le provocaba un sentimiento de culpa e impotencia, desearía haber estado a su lado durante el ataque pero, para su mala fortuna, no tenía el poder de retroceder el tiempo y evitar lo sucedido.
Lo único que podía hacer era encontrar al culpable y sacarle a la fuerza si era necesario, el antídoto para salvar la vida de su pareja.
Tristemente el único sospechoso era el general fantasma, la razón principal de por qué su hermano y el estaban en medio de esa discusión.
– Jiang Cheng – lo llamo nuevamente Wei Wuxian – no puedes creer que…
– ¿Y qué quieres que crea? – le pregunto regresándole a ver – Xichen esta postrado en esa cama, muriendo cada segundo y el único sospechoso es ese… – respirando profundamente antes de continuar – Dame una razón para no creer en ello.
Wei Ying respiro profundamente y respondió.
– Durante cinco años Wen Ning se ha mantenido al margen del mundo de la cultivación – le aseguro – solo ha salido de cacería nocturna cuando los juniors del clan Lan han emprendido una y siempre que sea cerca de Gusu Lan, todo para no tener problemas con las demás sectas.
– …
– ¿Por qué atacaría otras tierras cuando podría hacerlo en Gusu?
– Quizás para no involúcrate.
– Sí Wen Ning se salió de control, importa poco si me involucrara por ello – soltando un largo suspiro antes de continuar – Wen Ning está bajo control.
– Eso mismo dijiste hace dieciocho años, ¿olvidas como termino?
El omega abrió su boca pero no pudo responder, bajando la cabeza cuando varios recuerdos del pasado recorriendo su mente, sobre toda la muerte de Jin Zuxian la cual, aunque no fue culpa suya, seguía pesando sobre sus hombros.
Jiang Cheng al ver aquel semblante en el rostro de su hermano supo que había tocado un tema sensible entre ambos, uno que se suponía no volverían tocar por bien de los dos. Recordando brevemente que en ese tiempo, él no había confiado lo suficiente en su hermano y parte de lo sucedido también era a causa de ello por lo que, decidió no volver a cometer ese error.
– No te mentiré, deseo matar a quien le hizo esto a Xichen.
– Lo sé.
– Cuando lo encuentre… Lo destrozare con mis propias manos.
– Jiang Cheng…
– Por eso… Confió en ti – le aseguro – le daré el beneficio de la duda a esa marioneta tuya.
– …
– Sí la oportunidad se presenta durante la reunión, sugeriré que se investigue para confirmar si es culpable de lo sucedido.
– Jiang Cheng, tu…
– Pero si es culpable – le recalco – yo mismo lo destruiré.
Su hermano solo suspiro y asintió con pesar, mientras ambos regresaban a ver un inconsciente Lan Xichen.
– ¿Líder Jiang?
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando lo llamaron nuevamente. Se acomodó sobre su asiento y, tras respirar profundamente, respondió.
– Concuerdo con ambos – ganándose la sorpresa de la mayoría – no debemos juzgar sin todas las pruebas – jugando con el anillo de Zidian – en el pasado confiamos demasiado en lo que se supone que sabíamos y el resultado… Creo que no debo decir cual fue – regresándoles a ver.
– Debo decir que eso no era lo que esperábamos – respondió un miembro del consejo – considerando la… Actual relación que ambos mantienen esperábamos que estuviera de acuerdo en eliminar al general fantasma.
– Mi relación con Xichen no es suficiente para cambiar mis pensamientos, si he de tomar una decisión lo hare con la cabeza fría y no en base a nuestra relaciona actual.
Todos los miembros del consejo hablaran entre ellos unos minutos antes de retomar la palabra.
– En vista de que la votación fue mayoritaria, seguiremos investigando el caso hasta encontrar al verdadero culpable o, encontrar pruebas que confirmen la sospecha sobre el general fantasma.
–Pero… – hablo uno de los miembros más jóvenes del consejo – no creen que mientras siga el general fantasma suelto, ¿no habrá represarías?, los afectados podrían querer tomar la justicia por sus manos y…
Todos comenzaron a susurrar entre ellos.
– Enciérrenlo – hablo Jiang Cheng– si mantener lejos al general fantasma de la mira de los perjudicados garantiza que la investigación no se verá afectada, encerrarlo sería la solución… Además, si él es el culpable, los ataques cesaran al no estar suelto.
– Tiene razón – comento un miembro del consejo – Hanguang–Jun, ¿el maestro Wei se mantendrá al margen de todo esto?
– …
– Considerando que encerraríamos a su… Amigo.
– Mientras el consejo garantice que seguirán las reglas y no atenten contra el general fantasma sin pruebas que lo incriminen, Wei Ying no tendrá quejas de todo esto – fue su respuesta.
– Muy bien. Entonces es lo que se hará, Gusu Lan mantendrá encerrado al general fantasma hasta que esto se resuelva.
Todos asintieron y la reunión concluyo.
Lentamente el recinto comenzó a vaciarse, hasta que solo quedaron unas cuantas personas entre ellas el primer jade, Lan Qiren así como los líderes del clan Jin y el Jiang.
– Iré a mis aposentos – comento Li Wang – la sanadora solo me permitió salir de ellos por la reunión.
– Adelante – le respondió el segundo jade.
El joven alfa sonrió y se despidió tras hacer una reverencia, abandonando el recinto un segundo después.
– Wei Wuxian nos esta esperando – hablo Jiang Cheng pero al ver la tensión entre ambos alfas se retractó – te esperare a fuera – dirigiendo su vista al segundo jade y haciendo una reverencia a modo de despedida.
Ambos alfas asintieron y el líder del clan Jiang abandono el lugar, dejándolos a ambos como los únicos dentro del mismo.
Durante unos momentos, tanto tío como sobrino guardaron silencio, sin saber exactamente que decir o hacer por lo que, tras no encontrar palabras que decirse, el viejo maestro decidió regresar a su reclusión.
– Me marcho – fue lo único que dijo el viejo alfa antes de hacer una pequeña reverencia y girarse sobre sus talones.
– Tío – lo llamo el segundo jade.
– …
– Lamento las molestias – le dijo con una voz muy baja – sacarte de tu reclusión.
El viejo alfa no se giró y solo suspiro.
– Wangji – lo llamo con una voz baja y cansada – independientemente de los problemas que hemos tenido… Tu hermano y tú siempre han sido mi prioridad – le aseguro – sin importar que suceda o la mala relación que tengamos, siempre antepondré su seguridad… Sí acudí a esta reunión, no fue solo porque me lo pediste, también fue porque me preocupo por ambos.
– Tío…
– Cometí errores, unos que quizás nunca logre enmendar – dijo esto en un susurro muy bajo – pero, somos familia y la familia siempre estará ahí cuando se necesite.
– …
El alfa se giró y enfoco el rostro de su sobrino.
– Dale mis saludos a Wei Wuxian.
Tras eso el viejo maestro salió del recinto.
Cuando las puertas del Jinshi se abrieron, todos giraron sus cabezas para ver a los recién llegados.
Wei Ying se levantó tan rápido como lo era posible, siendo ayudado por su hijo Sizhui y se acercó a su esposo, con el rostro lleno de preocupación.
– ¿Y que decidieron? – le pregunto directamente – ¿Qué harán con Wen Ning?
El segundo jade no respondió y dirigió una mirada fugaz al líder del clan Jiang, quien solo suspiro.
– ¿Y bien? – volvió a preguntar al ver el silencio de ambos.
– Wei Ying… Tranquilízate – le pidió su alfa.
– Entonces déjense de secretos y díganme que paso – dirigiendo su vista del rostro de su esposo al de su hermano.
– Todo está bien – le respondió su hermano – el consejo no le hará nada a Wen Ning, al menos por ahora.
– ¿Por ahora? – Regresando a ver a su esposo – ¿eso qué significa?
– Significa que lo encerraran hasta que encuentren pruebas de su culpabilidad o, en el mejor de los casos, encuentren al verdadero causante de todo esto.
El omega se separó de su esposo y trago con fuerza.
– Pero… Wen Ning no hizo nada, el no merece que lo encierren.
– ¿Tienes forma de comprobar que no lo hizo? – le pregunto su hermano, cruzándose de brazos.
Wei Wuxian abrió su boca pero de esta no salió sonido alguno.
Jiang Cheng suspiro.
– Escucha, sé que no te gusta que lo encierren pero fue la única manera que encontré para mantenerlo a salvo del consejo.
– …
– Wei ying – lo llamo su alfa – fue la única opción.
El omega apretó sus manos con fuerza, sintiéndose impotente por la situación. ¿Cómo habían llegado a esto?, ¿en qué momento comenzó todo y Wen Ning termino inmiscuido?
Sí tan solo hubiese una forma de ayudarle… En su condición le era imposible salir de Gusu… ¿Cómo ayudaría a su amigo?
– ¿Y que pasara ahora? – pregunto Sizhui, quien junto a Zizhen, Jingyi y Jin Ling habían estado haciéndole compañía al omega embarazado mientras el consejo terminaba la reunión.
– Los ancianos decidieron que al ser su único pariente – dirigiendo su vista hacia Sizhui – Debes ir por él y traerlo a Gusu.
– Entiendo – el alfa bajo la cabeza y apretó con fuerza la tela de su túnica.
– Sizhui – lo llamo Jingyi tomándolo del brazo – tranquilo, todo saldrá bien, Wen Ning no es culpable de nada, estoy seguro que no pasara mucho tiempo encerrado.
Sus miradas se conectaron unos segundos antes de que ambos las desviaran.
Jin Ling frunció el ceño, ya que el recuerdo de cierto momento aún estaba fresco en su momento por lo que, se acercó al alfa y tomo su mano.
– Tiene razón – dijo casi a fuerzas – Wen Ning no es culpable de lo sucedido así que, cuando descubran quien es el causante de todos estos ataques, sin duda alguna será liberado.
Sizhui se sorprendió un poco por la forma en que le hablo Jin Ling, ya que comúnmente siempre se molestaba cuando Jingyi estaba con ellos, iniciando entre ambos una de las tantas discusiones que siempre tenían pero, verlo calmado, aun con el otro omega a su lado… Le hacía sentirse un tanto contrariado. Sobre todo porque ambos jóvenes lo tenían sujetado de los brazos.
Algo que no paso del todo desapercibido por Jiang Cheng, quien observaba la escena con algo de curiosidad, sobre todo por la actitud de su sobrino ya que no era alguien que sujetara a otros de esa forma pero, decidió dejar pasar el tema ya que la situación actual era más apremiante.
– Mientras Wen Ning este en Gusu nadie la hará daño – hablo Jiang Cheng captando la atención de todos – sobre todo porque eso significaría atacarte – regresando a ver a su hermano.
– Entonces no debemos preocuparnos – hablo Zizhen quien se había mantenido en silencio – solo tenemos que ir por él ¿no? – acercando sea Jingyi y haciendo este soltara al otro alfa por los nervios de la cercanía.
Sizhui suspira y se levanta de su lugar.
– Iré por tío Ning.
– Ten cuidado – le dijo el segundo jade.
Sizhui asiente a la palabra de su padre, se despide con una reverencia y sale rápidamente del Jinshi.
– Yo lo acompañare – menciono Jin Ling levantándose rápidamente.
– Yo también iré – apoyo Jingyi.
– ¿Y tú por qué vas? – le pregunto Jin Ling con molestia – ¿no tienes que cuidar a mí…? – callándose de pronto por la vergüenza que le género en solo pensar decir esa palabra – ¿cuidar a Wei Wuxian?
Jingyi se cruzó de brazos y respondió.
– Wen Ning también es nuestro amigo y estoy seguro que entre más personas vayan, será mejor.
– Jingyi tiene razón – apoyo Zizhen – Sizhui necesita nuestro apoyo en esto y si vamos todos, quizás se sienta más tranquilo cuando se lo diga.
Ambos omegas se quedaron viendo antes de desviar sus miradas.
– Lo que sea… – dijo Jin Ling – me voy.
Acto seguido salió del Jinshi, siendo seguido por un Zizhen y un molesto Jingyi.
– ¿Creen que estarán bien? – pregunto Jiang Cheng.
– Lo estarán – le respondió Wei Wuxian – solo están preocupados por Sizhui, quieren acompañarlo, es todo.
Jiang Cheng suspiro y asintió.
– Yo también me marcho, iré a ver cómo sigue Xichen – dijo con una voz lo más calmada posible.
Wei Wuxian asintió y observo como su hermano salió del lugar, percatándose de la obvia preocupación que este intentaba ocultar.
Tal como el consejo lo solicito, Sizhui en compañía de un miembro del consejo y varios discípulos de su clan –incluido Jingyi y compañía– acudió a la vieja cabaña a las afueras de Gusu donde el general fantasma solía vivir.
El momento fue difícil e incómodo para el joven alfa, tener que decir a su querido tío de lo sucedido y el cómo había sido acusado de algo que estaba seguro no hizo.
¿Cómo esperaban que encadenara a su tío?
¿Cómo esperaban que no tuviera sentimientos sobre eso y las inmensas ganas de llorar lo consumieran?
Era su tío, independientemente de que fuera un cadáver feroz, era su única familia de sangre que le quedaba.
– Lo siento tanto tío Ning – dijo Sizhui bajando la cabeza.
El general fantasma había negado su cabeza y sonrió suavemente.
– No es culpa tuya, si con esto pueden encontrar respuestas sobre lo que sucede, iré sin dudarlo.
– Tío…
Tras esa breve conversación, el general fantasma fue llevado a los recesos de la nube y encarcelado en una cueva, oculta dentro de la montaña del clan Lan, siendo está rodeada por una fuerte barrera que impedía que quien estuviera dentro de la misma, no pudiese salir.
Una vez se cercioraron que la barrera era totalmente funcional e imposible de romper por terceros, el maestro que los acompaño, les pidió retomar sus actividades, siendo él quien informaría al consejo y al segundo jade de lo sucedido.
Poco a poco fueron saliendo de la cueva hasta que nadie quedo dentro de la misma salvo el general fantasma.
Lan Sizhui se había quedado fuera de la misma, observándola con tristeza e impotencia, ya que ver encarcelado a su única familia era un escenario que nunca imagino vivir.
– Él estará bien – hablo Jingyi, quien regreso sobre sus paso al ver que su mejor amigo no iba con ellos.
– Lo sé – respondió sin regresar a verlo.
Lan Jingyi soltó un suspiro y se acercó al alfa.
– No es culpable, todos lo sabemos – le recalco – simplemente quieren asegurarse de ello.
– Entiendo los motivos pero, si no logran encontrar pruebas que demuestren su inocencia tío Ning seguirá siendo el único sospechoso para ellos y…
– ¿Y? – colocándose frente al alfa para que sus miradas se encontraran – ¿Qué sucede?
– Temo que lleguen a sospechar de mi madre.
– …
– Y en el estado que se encuentra él no…
– ¡Hey! – Sonriéndole suavemente – no digas eso, debemos confiar en que todo saldrá bien, Hanguang–Jun y el líder Jiang no permitirán que algo les suceda ambos.
El alfa sonrió con tristeza.
– Eso espero… En el pasado no confiaron en ningún no de los dos y todo termino muy mal, no deseo que la historia se vuelva a repetir.
Al ver la tristeza reflejada en el rostro de su mejor amigo, Jingyi tomo las manos de este y las apretó con fuerza.
– No están solos – declaro con firmeza – es cierto que en el pasado no hubo alguien que confiara en ellos pero, ahora todo es distinto. Tienen al clan Lan, a Hanguang–Jun, al líder Jiang, a Jin Ling y a nosotros para cuidarlo… Así que no pongas esa cara, todo saldrá bien.
Las palabras del omega sorprendieron al alfa, quien le dedico una mirada llena de gratitud y sonrió cálidamente.
– Gracias – le dijo – siempre sabes cómo animarme cuando tengo problemas.
– …
Al ver aquella expresión en el rostro ajeno, el corazón de Jingyi comenzó a latir con fuerza, soltando las manos de este por la vergüenza que estaba comenzando a sentir.
– Sí, bueno…
– Jingyi…
– ¡Los demás nos están esperando! – exclamo, girándose para retomar su camino.
– Jingyi… – lo llamo nuevamente, tomándolo del brazo antes de que pudiera alejarse.
– … – regresándolo a ver con algo de timidez.
– Yo…
– Sizhui…
Antes de que pudiera continuar, los fuertes brazos del alfa lo estaban envolviendo en un cálido y agradable abrazo, acto que hizo que su corazón latiera rápidamente y sus mejillas se tiñeran de carmín nuevamente.
– Sizhui, no creo que…
– Lo siento – se disculpó sin soltarlo – sé que quizás esté siendo egoísta pero… Jingyi… lo de ese día…
– …
– Solo quiero saber si tú… ¿Lo has pensado?
El rostro del omega enrojeció completamente al escuchar la pregunta y, ante la vergüenza que estaba sintiendo, rompió bruscamente el abrazo, alejándose del alfa rápidamente.
– Jingyi…
– Yo… – sintiéndose incapaz de poder darle una respuesta.
– …
– Tengo… Tengo cosas que hacer…
Sizhui no pudo responder ya que el omega salió corriendo antes de que lograra detenerlo. Ante aquello, solo pudo soltar un largo suspiro.
– Tal parece que es tal como dije – dijo Jin Ling acercándose al alfa.
– ¿Jin Ling? – Pregunto con sorpresa al verlo ahí – pensé que…
– ¿Qué me había ido con los demás? – le pregunto caminando hasta llegar a él – estaba por irme pero regrese por que la campana se desprendió de mi cinturón – mostrándole la campana de claridad del clan Jiang que reñía en su mano – pero no esperaba toparme con semejante escena.
– Jin Ling…
– Él no te corresponde pero sigues insistiendo aun cuando ya tienes a tu destinado.
– …
– Nunca pensé que la desvergüenza de Wei Wuxian se te pegara – dijo con algo de desdén – ¿no existía una reglas que dice que un alfa no puede inmiscuirse en el cortejo de otro?
Sizhui no pudo responder por que, de una forma u otra, el omega tenía en parte razón, quizás el cortejo aún no estaba formalizado como tal pero, él sabía de las intenciones de Ouyang Zizhen y, aun cuando ambos acordaron luchar por el omega que les interesaba, el mal sabor de boca al saberse en medio no desaparecía.
Se detuvo de golpe cuando sintió que se había alejado lo suficiente de la presencia del alfa.
Apoyándose en el árbol más cercano, intento que su respiración y su agitado corazón regresaran a la normalidad, algo que consiguió minutos después.
No entendía que le sucedía, no comprendía porque su corazón palpitaba de ese modo cada que Sizhui se acercaba y lo egresaba a ver con esa sonrisa que usualmente adornaba su rostro.
Cada día que pasaba esa sensación aumentaba y lo sucedido aquel día entre ambos, solo acrecentó las dudas que tenía.
"¿Por qué me siento así?" se preguntó, tocando sus labios con los dedos y recordando de forma fugaz el beso compartido entre ambos.
– Sizhui…
Negó con su cabeza… No podía estar enamorado de él, ¿verdad?
Era su mejor amigo, la persona en quien más confiaba, quien ha estado a su lado en los peores momentos de su vida… El no podía…
– No puedo… Yo por él…
Unos pasos tras él lo sobre saltaron, haciéndolo girar bruscamente, sorprendiéndose un poco al ver como Zizhen se acercaba.
– ¿Estas bien? – le pregunto.
– Yo… Sí… – relamiéndose los labios y respirando profundamente.
El alfa enarco una ceja al ver el extraño comportamiento de su compañero, claramente no estaba bien pero, no deseaba alterarlo más de lo que ya estaba por lo que, simplemente le sonrió y retomo la palabra.
– ¿Crees que el general fantasma este bien dentro de esa cueva? – pregunto en un intento de cambiar el tema de conversación.
– Supongo… El lugar es bastante tranquilo y siempre habrá discípulos vigilándolo por lo que, si algo sucede ellos estarán ahí por si surge la necesidad.
– Sizhui debe sentirse muy mal por eso, es su tío después de todo.
Al escuchar el nombre de su mejor amigo, el cuerpo de Jingyi se tensó, algo que no pasó desapercibido por el alfa.
– Mmm… Lo está pero, estará bien – contesto de forma seca y con las mejillas encendidas.
– ¿Seguro de que estas bien?
– Sí, ¿que por qué no lo estaría?
El alfa se le quedo viendo unos segundos, suspirando pesadamente tras los mismos, intuyendo cual era la razón del extraño comportamiento del omega.
– ¿Es Sizhui?
– …
– La razón del por qué te comportas así.
Jingyi contuvo el aliento, sorprendido por la declaración hecha por el alfa.
– Tu… ¿Cómo es que…?
– No soy tonto – declaro – te conozco y las únicas veces que te has comportado diferente a lo usual es cuando algo sucedido con el maestro Wei, Hanguang–Jun o con Sizhui.
– …
– Y como los dos primeros están bien, solo me deja la opción de que algo sucedió con Sizhui.
El omega bajo la cabeza y trago con fuerza.
Gesto que solo confirmo las sospechas del alfa.
– Jingyi… ¿Sizhui te confeso sus sentimiento?
El omega amplio sus ojos y alzo la cabeza rápidamente.
– ¿Cómo es que…?
– Siempre he sido consciente de ellos.
Jingyi contiene el aliento al escuchar la respuesta del alfa, sintiéndose un poco tonto al no percatarse de ello durante todos esos años.
– Sizhui nunca fue sutil respecto a sus sentimientos – le dijo soltando una suave risa – pero nunca pude ver los tuyos – acercándose un poco más al otro, dejándolo atrapado entre árbol que había tras de él y su cuerpo – Jingyi… ¿Qué sientes exactamente por Sizhui?
El rostro del omega enrojeció por completo ante la pregunta tan directa que el alfa le lanzo, comenzando a tartamudear al no tener una respuesta para la misma.
Zizhen al notar la encrucijada en la que el omega se encontraba no pudo evitar dedicarle una mirada llena de comprensión por su actual confusión y, con sumo cuidado, acerco su rostro al ajeno, dejándolo solo a centímetros de este.
– Te quiero – le dijo en un susurro – lo he hecho desde hace mucho, me enamore de ti sin darme cuenta y cuando lo hice pedí cortejarte formalmente… Realmente deseo casarme contigo.
– …
Zizhen comienza a eliminar la distancia entre sus labios, con la firme intención de besarlo pero, al ver como su amado cierra los ojos y aprieta sus manos, decide alejarse… Sintiendo un dejo de decepción por dejar pasar nuevamente la oportunidad.
– No te obligare a nada que no quieras – dijo, haciendo que el omega abriera sus ojos y regresara a verle – mucho menos cuando estas claramente confundido respecto a tus sentimientos.
– Zizhen…
– Sí realmente amas a Sizhui me hare a un lado, mi deseo es verte feliz – dibujando una suave sonrisa – pero… Sí crees que no sientes nada por él, te pido me des la oportunidad de conquistarte.
– Zizhen…. Yo no… No estoy seguro de que…
– Lo sé, por eso deberías confirmarlo.
– …
El alfa se gira sobre sus talones dispuesto a marcharse, no sin antes dedicarle unas últimas palabras.
– Piensa en lo que te dije y analiza tus sentimientos… Sin importar que suceda, siempre seré tu amigo.
Zizhen se alejó lentamente hasta perderse de la vista del omega.
Jingyi cayó de rodillas al suelo al sentir como las fuerzas lo abandonaban en ese momento. Su corazón palpitaba con fuerza, su mente y sentimientos eran un completo lio por culpa de ambos alfas.
¿Por qué tenía que vivir ese tipo de cosas?
Apoyo su cabeza sobre la superficie del árbol y cerro sus ojos, soltando un largo suspiro.
– ¿Qué se supone que haga? – se preguntó – quizás Zizhen tenga razón… Solo tengo una opción y esa es…
Respiro profundamente y se levantó del suelo.
– Tengo que hablar con Sizhui.
Y con aquella decisión, regreso sobre sus pasos, dispuesto a enfrentar al alfa que tenía como mejor amigo así como los extraños sentimientos que tenía por él.
El aroma a incienso impregnaba el ambiente dentro del hanshi, el cual cubrió de cierta forma la tristeza que el omega estaba intentan esconder pero, quien le dedicara una simple mirada podía notarlo, sobre todo como este lo observaba con cariño y preocupación.
– A–Huan – lo llamo con cariño, tomando su mano entre las suyas y acariciándola suavemente – debes despertar, no puedes dejarte vencer por ese estúpido veneno – respirando profundamente – prometiste quedarte a mi lado y nunca abandonarme… Sí te vas…. Nunca te lo perdonare.
Una lágrima cayo por su mejilla, la cual limpio rápidamente, no podía dejarse vencer por el dolor, debía ser fuerte si deseaba encontrar al responsable del estado de su pareja.
– No te preocupes, encontrare al que te hizo esto – hablo sin esperar una respuesta.
El sonido de la puerta abriéndose le hizo levantarse de donde estaba, encontrándose con el segundo jade y Li Wang –quien al final en vez de ir a sus aposentos decidió visitar al líder del clan Lan– quienes se acercaron a la cama donde Lan Xichen se encontraba dormido.
– Sigue igual – dijo Jiang Cheng.
– Mmm…
– ¿Los sanadores han dicho algo? – pregunto Li Wang.
El omega negó con su cabeza.
– Aun no saben cómo contrarrestar el veneno.
El joven alfa bajo la cabeza al escuchar la respuesta.
– Sí no le hubiese pedido ayuda… Zewu–Jun no estaría en este estado.
– No es culpa tuya – le respondió Wangji – mi hermano tomo la decisión de ir personalmente, conocía los riesgos y aun así extendió su ayuda… No hay responsabilidad alguna que debas cargar por ello.
– Pero…
– Hanguang–Jun tiene razón – intervino Jiang Cheng – es imposible saber qué sucederá durante las cacerías nocturnas, salir herido es parte de ellas por lo que, no puedes seguir culpándote por el resultado.
– …
– El único culpable aquí, es quien ataco a Xichen.
– Desearía poder ayudarlo.
– Tu preocupación por él es suficiente. Por ahora solo podemos esperar a que los sanadores encuentren el antídoto o capturemos al culpable.
– Referente a eso – captando la atención de ambos – aun no entiendo como lograron inyectarle el veneno, Zewu–Jun es un cultivador muy capaz y es difícil que lo derroten en combate por eso… ¿Cómo se lo inyectaron?, ¿Buscaban matarlo?.
– No lo creo – le respondió Jiang Cheng – Sí matarlo era su plan, pudieron hacer cuando le inyectaron el veneno pero… – apretando sus manos, sintiendo la furia correrle por las venas con tan solo pensar en lo que le hicieron a su pareja.
– ¿De verdad no saben qué tipo de veneno es?
– Es desconocido – hablo el segundo jade, sentándose a lado de su hermano y comenzando a transmitirle su poder espiritual – han estado haciendo pruebas pero… Es difícil responder.
– Es por eso que Hanguang–Jun acude al Hanshi cada ciertas horas para transmitirle su energía espiritual – explico Jiang Cheng – al ser hermanos de sangre, su energía es parecida por lo que, al suministrarle cierta cantidad de la misma, es posible ralentizar el gasto de la energía de Xichen.
– ¿Y su núcleo dorado? – Pregunto nuevamente el joven alfa – ¿No puede eliminarlo?
– El veneno que le fue suministrado no daña ningún tejido u órgano de su cuerpo, al parecer su única función es mantenerle inconsciente mientras le drena la energía espiritual… En pocas palabras su núcleo "cree" que su dueño está usándolo cuando no es así por lo que, no puede eliminar algo que no sabe que está dañándolo.
Li Wang frunce levemente el ceño ante la explicación dada, dirigiendo su vista hacia el rostro del líder del clan Lan.
"Ese tipo de veneno… Por alguna razón me suena familiar pero, ¿de dónde?" pensó el alfa para sus adentros.
– Sí tan solo su estado actual no fuera lo único preocupante – dijo Jiang Cheng interrumpiendo los pensamientos del alfa.
– ¿A qué se refiere? – Pregunto con preocupación – ¿Sucedió algo más?
El omega regreso a ver de reojo al segundo jade y, al ver que no hacia ningún movimiento para evitar que hablara de ello, lo tomo como una afirmación para que continuara.
– Algunas fichas desaparecieron
– ¿Desaparecieron? – enarco una ceja al no comprender, ya que durante la reunión del consejo no platearon esa problemática.
– Cuando revisaran a los discípulos del clan Lan que fueron heridos, notaron que algunos de ellos ya no contaban con sus fichas.
– ¿Cree que las robaron durante la cacería?
– Es probable, es imposible que muchos de ellos acudieran a dicha cacería sin sus fichas… Por lo que solo queda el pensamiento que mientras estaban inconscientes alguien se las quito.
– ¿Esperan que las usen para entrar a Gusu Lan?, ¿algún posible ataque?
– Es probable – le contesto Lan Wangji.
Li Wang contuvo el aliento, dándose cuenta de lo grave que era realmente la situación actual para todo el clan Lan. No solo su líder estaba al borde la muerte sino, que cualquier que tuviera esas fichas podría entrar a Gusu Lan.
– ¿Hay posibilidad de cambiar la barrera e inutilizar esas fichas?
El segundo jade se levantó de la cama una vez término de transmitirle energía a su hermano mayor y se giró para encarar al joven alfa.
– Es complicado – le respondió.
– …
Lan Wangji soltó un suspiro y hablo.
– La barrera que protege Gusu Lan fue construida por mi hermano y el consejo aunque, la mayor parte de esta proviene de su energía espiritual – regresando a ver a su hermano – La única forma de modificar la barrera y levantar otra en su lugar, es que ambos vuelvan a trabajar en conjunto para ello pero…
– Mientras Zewu–Jun siga inconsciente, no hay forma de que la modifiquen ni inutilicen las fichas robadas – concluyo Li Wang, entendio en ese momento porque durante la reunión con el consejo no se habló de ello… No tenía sentido hablar del tema sino tenían una solución para ello.
El silencio del segundo jade solo confirmo sus palabras.
– Esa es la otra razón por la que decidí quedarme – hablo Jiang Cheng, sin dar más explicaciones de ello.
– En ese caso… Yo también me quedare – dijo con firmeza – si Gusu Lan es atacada los discípulos del clan Jin ayudaran en la pelea.
El segundo jade solo asintió con su cabeza ante el ofrecimiento.
– Pero… En caso de que ataquen, ¿Qué creen que quieran? ¿Vendrán a matar a Zewu–Jun o buscaran algo más?
Lan Wangji negó con su cabeza.
– Sea cual sea el motivo que los lleve a atacarnos… Estaremos preparado para detenerlos.
Tan rápido como le fue posible, Lan Jingyi regreso sobre sus pasos, con el corazón latiéndole a mil por la decisión que acababa de tomar. No estaba seguro si debía hacerlo pero, la enorme confusión que había en su mente y corazón debía aclararse.
Tanto Zizhen como Sizhui le habían hablado acerca de los sentimientos que guardaban por él, lo mínimo que podía hacer era tomar una decisión y, la única forma en podía hacerlo era hablar con el segundo.
Ese se sentimiento que nacía en su pecho cada vez que lo veía debía tener una razón por lo que, aun con los nervios recorriéndole, busco a su mejor amigo.
Por suerte, no tardó mucho en encontrarlo, una vez lo diviso se apresuró para llegar a su lado pero, antes de que pudiera llamarlo, noto la presencia de Jin Ling junto a la suya y, por la forma en como levantaba su voz el segundo, le indico que estaban discutiendo.
La pregunta sería… ¿Por qué?
Con cuidado de no ser visto, Jingyi se acercó a ellos, ocultándose entre los arboles más cercanos para escuchar lo que ocurría. Sabía que estaba mal, que iba contra las reglas hacerlo pero, la curiosidad que sentía por saber, lo impulso a ello.
– ¿Y bien?, ¿no vas a responderme? – pregunto Jin Ling, cruzándose de brazos y con la indignación marcada en su rostro.
– …
– Era lógico… No tienes como contradecirme, ¿no es así? – inclinando levemente su cabeza – Quien iba a pensar que el discípulo principal del clan Lan, el modelo de cortesía y justicia para nuestra generación, fuera capaz de romper las reglas de su clan… Metiéndose en medio del cortejo de otro alfa por capricho.
– Yo no me estoy metiendo en nada – respondió Sizhui no muy convencido del todo – En todo caso el cortejo aun no es oficial por lo que…
Jin Ling rodo los ojos.
– Y aunque lo fuera, Te confesaste y te rechazo… Es más que obvio que ese omega no te corresponde – declaro Jin Ling – la escena que vi lo delata, él te alejo… Y en vez de olvidarte de él e intentar algo con tu destinado tu… Estoy harto de que ni siquiera pienses en ello, en que podamos ser algo.
Sizhui al ver el rostro afligido del omega, sintió un tiro en su corazón por la tristeza de este.
– Jin Ling… Quizás no he sido claro antes pero… No puedo corresponderte, lo siento mucho, mi corazón hace mucho que… Me duele tener que rechazar a quien se supone que es…
– Dilo… A tu… – callando de pronto cuando sus ojos divisaron algo entre los árboles.
– ¿Jin Ling? – pregunto algo preocupado por el repentino silencio del omega.
El omega mantuvo sus ojos en la misma dirección durante unos segundos, instantes en los que una idea se le cruzo por la cabeza, no tenía ganas de discutir con Sizhui, si quería tener una oportunidad con él lo que menos necesitaba en ese momento que se le presentaba era que discutieran.
– Es cierto… Nunca tuviste reparos para rechazarme cuando te dije lo que sentía… A mí, que soy tu destinado – elevando un poco la voz en la última palabra.
– Sabes que mi corazón le pertenece a Jingyi, siempre lo ha hecho.
– ¿Y no has pensado que la razón por la que no te corresponde es porque el destino no desea que estén juntos? – dando un paso adelante y acercándose al alfa – Si no te corresponde… ¿No podemos intentarlo? – halando de la túnica del mismo y colocándose de puntillas para acercar su rostro al del otro.
Ante el repentino cambio de humor del omega y las acciones de este, Sizhui se tensó por completo, no entendiendo que es lo que ocurría con Jin Ling. Un minuto estaban discutiendo y al otro el omega se había vuelto demasiado dulce.
Reuniendo toda su fuerza de voluntad para no alejarlo bruscamente, lo tomo por los hombros y suspiro.
– Mi corazón lo eligió – dijo sin dudas en su voz – no quiero seguir lastimándote por ello, siempre te he visto como uno de mis mejores amigos, alguien a quien admiro por la fortaleza que ha demostrado ante todo lo que le ha ocurrido pero… Por mucho que me esfuerce, jamás podre corresponderte… Es cierto que me gustas, tu aroma me atrae pero… Gustar y amar no es lo mismo… Yo solo…
Antes de que pudiera continuar, los labios de Jin Ling reclamaron los suyos. Durante un instante su instinto le gritaba corresponder el beso y dejarse llevar por la fuerza que lo unía a su destinado pero, con gran esfuerzo callo esa voz en su cabeza y alejo al omega.
– No lo vuelvas a hacer… Por favor – alejándose un paso más de Jin Ling.
– Sizhui… No te mientas, lo sentiste… Me ibas a corresponder.
– Es cierto, pero solo fue el instinto no mi corazón el que hablaba.
– Tu… A pesar de que te amo… Aun cuando somos destinados…
– A veces me pregunto si de verdad me amas.
– ¿Qué?
Sizhui se le quedo viendo unos momentos antes de continuar.
– Sí de verdad me amaras… Entenderías lo que siento y no insistirías en esto.
– …
– Amar y querer, no son iguales…
Sin darle tiempo para pedirle explicaciones, Sizhui hizo una reverencia a modo de despedida y se alejó de Jin Ling, quien apretó con fuerza sus manos al no poder comprender lo que acababa de ocurrir.
Al no poder sacar la frustración que estaba recorriéndole, recordó a la tercera persona que estaba en el lugar y decidió levantar la voz para que este saliera de su escondite.
– ¿Hasta cuándo piensas seguir espiando?
Un segundo después, la figura de Lan Jingyi emergió entre los árboles, viéndose incapaz de seguir oculta al verse descubierto por el otro omega.
– Bien, ya lo sabes – declaro Jin Ling – Sizhui es mi destinado.
– …
– Somos destinados y debemos estar juntos, solo es cuestión de tiempo para que se dé cuenta… Solo espero no te hayas hecho la tonta idea de que podrías tener una oportunidad con él y entrometerte entre nosotros.
Las palabras calaron en Jingyi quien frunció el ceño y respondió con indignación.
– Yo no planeaba hacer nada.
Jin Ling soltó una pequeña risa y se acercó al otro omega.
– Debes tomarme por tonto si piensas que voy a creerte.
– …
– Pero, te daré el beneficio de la duda… ¿puedes jurarme que no sientes nada por él?, ¿Qué no sentiste nada cuando te dijo que te amaba?
– …
– No puedes hacerlo, ¿verdad?
Jingyi desvió la mirada y se negó a responder.
– Es cierto, él te ama – dijo con molestia – pero seguramente conoces el lazo de los destinados, es demasiado fuerte como para negarlo así que… Él es mío.
– Sizhui no es un objeto ni le pertenece a nadie – replico Jingyi alzando la cabeza – además, no todos los destinados han terminado juntos.
Jin Ling apretó con fuerza sus manos, incapaz de negar aquellas palabras. Respiro profundamente y calmo sus emociones.
– Es cierto, no todos los destinados terminan juntos pero… Hay algo que se te olvida.
– …
– Al pertenecer al clan Lan, ser un alfa y discípulo principal de este, se espera que próximamente escoja al omega que será su pareja…
– …
– Sí tuvieran que escoger entre su destinado y la persona que ama… ¿A quién crees que aprobaría el consejo?
– Eso…
– ¿Al primogénito de Hanguang–Jun y el patriarca Yiling que dicho sea de paso es su destinado o – sonriendo de medio lado – a un omega que adoptaron por caridad?
Lan Jingyi abrió su boca pero de esta no salió palabra alguna.
Jin Ling solo observaba con autosuficiencia el cómo sus palabras habían funcionado. Era cierto, no había jugado limpio y uso su recién descubierto lazo sanguíneo con el segundo jade pero, fue la única forma que encontró para hacerle ver al omega que su destinado era suyo.
Más adelante lidiaría con las consecuencias de sus actos.
Sin más razones para continuar en el lugar, Jin Ling se giró sobre sus talones y abandono el mismo, dejando aun desconsolado Lan Jingyi quien, aunque no había respondido a las palabras del primero, muy en el fondo sabía que estas tenían razón.
つづく/ Continuara...
Sí, lo sé, ya veo comentarios tipo "solo das vueltas"
Pero, ya se terminaron las vueltas, en el próximo capítulo comienza lo bueno, la trama se mueve y todo lo que han leído comenzara a tener sentido.
No hago preguntas por que, no las veo necesarias.
Solo añadiré que, sobre la condición de Lan Xichen, busque miles de venenos que existieron en esas épocas, al menos lo más cercano a la que pudiera ser la época en la que se desarrolla MDZS pero, al no encontrar uno que me sirviera me tuve que inventar algo que lo esté matando.
Ya que al inicio la idea era solo usar un veneno que lo mantenga en coma lo de la fiebre y la perdida de energía iba a ser porque su núcleo estaba combatiendo el veneno pero, no logre hallar uno existente en ese periodo cercano por lo que… Asi quedo.
Por mi parte seria todo y gracias a los que siguen aquí apoyándome, recordándoles que ya quedan solo 11 capítulos para el final... A menos que se me ocurra algo más, que lo dudo.
A los que no o los que siguen solo para quejarse de todo lo escrito, les agradezco la atención que le dan a la historia jajaja
¡Los amo!
