Capítulo 59: Las Piezas Calzan


Complejo del Clan Yamanaka

Mientras estaban quietos mirando a Fuu Yamanaka, Naruto procesó lo que estaba ocurriendo de la misma forma en que envejecían los hombres de Konoha: lentamente y después todo se les venía encima. Incluso sin tener la conexión mental con Ino para guiarse, Naruto pudo leer la atmósfera de mierdamierdamierda solo con la cara de Shikamaru.

Tenían que detenerse. Rápidamente.

Por suerte, una infancia de bromas y evitar a profesores había refinado sus habilidades hasta el punto de dar miedo.

Naruto saltó para ponerse de pie y, con un movimiento tan exagerado que era obviamente falso, gritó:

- ¡INTRUSO! ¡ALERTA DE INSTRUSO! ¡ALERTA DE...!

Fuera lo que fuera que Fuu hubiera estado esperando, claramente eso no estaba en sus planes. Naruto bajó la cabeza para ocultar su sonrisa de suficiencia y atacó las canillas del intruso con pocas ganas, gritando como un monstruo del peor tipo de película de terror barata.

Fuu dio un paso al lado sin mucho esfuerzo y Naruto se deslizó por el piso de madera hasta la pared del pasillo, haciendo que un jarrón, que ojalá no fuera muy valioso, se cayera al suelo. Se rompió con el impacto, haciendo volar trozos de arcilla por todas partes. Sobre todo, a la cara de Fuu. Todo por accidente, por supuesto.

- ¡Muere, sucio espía de Iwa!

Fuu se limpió los rasguños en su cara.

- Disculpa, pero ¿qué parte de "el primo de Ino" no entendiste…?

Lo que dijo podía ser verdad, había un cierto parecido físico, pero, como Naruto nunca lo había visto antes, siempre podría alegar que había creído que el hombre frente a ellos era un ladrón mentiroso y que él sólo estaba haciendo su trabajo. Dado que todos y sus abuelas "sabían" que él era un completo "idiota", era un escenario bastante posible.

- ¡Nunca te he visto!

- Ah, es que he estado en ANBU desde pequeño, así que nunca podía venir mucho a casa. Volví recientemente para mostrar mis respetos a Inoichi Yamanaka. Era un hombre, un buen tío para mí. Me entristece que no haya podido ser en una situación más alegre.

- ¡Como si yo me fuera a creer eso! ¡Es exactamente lo que diría un ninja de Iwa encubierto para engañarnos a todos!

- Con todo respeto – respondió Fuu, sonando como si no quisiera más que aplastar a Naruto contra el suelo – por favor, contrólate. Estás haciendo una escena.

Su actitud de le recordaba a Naruto un poco a Sasuke o Neji en sus tiempos de la Academia, aunque mucho más sociable y mucho menos maleducado. Sasuke y Neji lo hubieran insultado antes de golpearlo. Fuu parecía tener más autocontrol que eso. Obviamente, también despreciaba a Naruto, pero, como era un ninja mayor con mucha experiencia, no necesitaba probar su orgullo derrotando a un niño de debajo su nivel. Por lo menos estaba intentando ser lo más educado posible. Si cualquier persona viera la situación desde afuera, pensaría que era Naruto que estaba tratando mal a un invitado y que Fuu le mostraba más respeto que el que merecía.

Bien. Ser subestimado siempre era útil. Naruto se rio por dentro. Oh, por favor. ¿Sabes con quién te estás metiendo? Soy Naruto Uzumaki, Terror de los Instructores de la Academia, Estudiante de Kakashi Hatake, la Peor Pesadilla de los Chunin de Escritorio. Podría mantenerte atrapado en este mismo pasillo por MESES y mis clones no se van a cansar.

- ¡No! ¡Sólo quieres que me rinda! ¡Un buen ninja nunca se rinde! – (Mentira; si no hubiera aprendido cuándo luchar a muerte y cuándo ocultar la evidencia, nunca hubiese sobrevivido la Academia.) - ¡VIVIR LIBRE O MORIRRRRR! – Naruto volvió a arremeter contra Fuu, con tanto entusiasmo idiota como era posible. Naruto se "tropezó" con el rollo de ropa de cama de Ino para que, cuando se levantara, pudiera lanzar todas las frazadas al aire, en el escape más incompetente de la historia. Algunas cayeron en la cara de Fuu; él las lanzó contra el piso.

Fuu arrugó la nariz.

- Acabas de hacer un desastre en la habitación de Ino. Espero que puedas ordenar detrás de ti. Por favor, termina con tu drama inmediatamente. Ino, puedo entender el vínculo con tus compañeros de equipo, pero la propiedad dicta que alguien externo al clan debe… ¿Ino? ¿Ino?

Ino se había ido, al igual que Shikamaru. Se habían escabullido mientras Fuu estaba distraído por el enorme plumón en su cara. Para esas alturas, todos los Yamanaka, Nara y, probablemente, Akimichi ya sabían qué estaba ocurriendo y estarían trabajando para encontrar una solución (o, por lo menos, un plan para detenerlo). Naruto esperó pacientemente a que Fuu procesara todo esto.

Ver cómo la irritación en la cara de Fuu se transformaba rápidamente en la expresión absolutamente más satisfactoria de sufrimiento podía ser fácilmente lo más entretenido que Naruto hubiese visto en su vida.


Torre del Hokage

Mientras tanto, los engranajes estaban trabajando en la cabeza de Kakashi, lo cual nunca era buena señal. De todas las ideas malvadas que había tenido en su vida… rogaba porque esta fuera la mejor de todas.

Se lo debía a Ino. Él había sido inútil en ayudarla a sanar, pero podía dar su mejor esfuerzo de preocuparse de todo lo demás mientras ella cuidaba de sí misma.

Pensó que la ferocidad con la que amaba a sus estudiantes había llegado a niveles alarmantes. A Kakashi le aterraba un poco que llegara el día en que por fin pudieran destruir sus barreras. Ya habían atravesado sus primeras líneas de defensa. Todavía le quedaban un par. Esperaba que nunca llegaran tan lejos. No sería bonito que lo hicieran. Los quería demasiado como para dejarlos ver algo tan horrible como eso.

Pero esa era una preocupación para otro día. El aquí y el ahora eran todo lo que él tenía, todo por lo cual vivía y existía.

Podrían tener una pésima mano, pero podían sacar beneficios si la jugaban bien. Kakashi no era un extraño para la montaña de injusticias, fueran tontas o significativas, que había acumulado durante su vida. Si alguna vez en su vida no podía ganar, se aseguraba de que sus enemigos perdieran también.

El arte de ser un mocoso inmaduro no era nada nuevo. Kakashi era, simplemente, uno de esos cuantos casos especiales que no lo habían superado al pasar su quinto cumpleaños. ¿Por qué lo haría? Ser un mal perdedor era. Para él, un decreto celestial; el dejar que sus demandas más inmaduras fueran cumplidas eran un derecho humano universal. Descarrilar planes "perfectos", sacarles esa satisfactoria victoria de las manos, arrastrarlos a tu propio nivel de fracaso… a veces el despecho podía doler más que la venganza más fría.

"¿Cómo esa vez que lanzaste los cascabeles a una explosión para que nosotros no los obtuviéramos?" preguntó Ino.

Kakashi sonrió. "Sí, como eso."

"¿Qué hacemos ahora?"

"¿Ahora?" Kakashi cerró los ojos. "Pretender que eres más estúpida que lo que eres en realidad. Actúa como si no tuvieras idea de qué está ocurriendo. Se una chica superficial e inmadura. Y nunca olvides de dónde vienen tus verdaderos poderes. Ahora, si me disculpas, tengo una reunión a la que sí tengo que llegar a tiempo."

- ¿Kakashi? ¿Qué demonios haces aquí?"

"… Principalmente porque nunca la agendé."

- Tiene una oficina muy agradable, Hokage-sama – Kakashi sonrió, observando con alegría como todo estaba perfectamente en su sitio. – Sería una lástima si algo le llegara a… ocurrir.


Complejo del Clan Yamanaka

Atrasar todo para ganar tiempo. Pretender ser una chiquilla idiota. Ino podía hacer eso. Ser rubia natural le ayudaba. Dejar que la subestimaran. Los consejos de su sensei. Hace un tiempo ella había pensado que él era un poco tonto. Sus enseñanzas nunca le parecieron tan importantes como en ese momento. Deja que te subestimen, pero nunca te permitas subestimarlos.

Ella era una shinobi poderosa por sí sola, una de las personas más jóvenes en tener el título de cabeza de clan en la historia de Konoha y no iba a permitir que nadie digiera su vida ni arruinara a su familia, como si fuera una princesita inútil, débil y malcriada. Él pensó que podía hacer que ella cayera en su trampa. Bueno, ella tenía algo que decirle.

Ella y el clan Yamanaka completo. El cual, la verdad, no era muy grande en número, pero lo compensaban en poder ser tan ruidosos como diez personas por cabeza.

Tras dar la orden de juntare en la sala de reuniones principal, volvió al pasillo donde Naruto se había enfrentado a Fuu. El olor a sangre le llegó a la nariz y el corazón de Ino dio un brinco.

Por suerte, la sangre era de Fuu, no Naruto. Naruto no estaba herido. Solamente era una mujer. Y estaba claramente sin un atisbo de tela encima suyo.

Dada la forma en que su primo estaba reaccionando al altamente gráfico Henge de Naruto, era evidente que, a pesar de claramente haber sido castrado emocionalmente, su instinto básico de asegurar la supervivencia de la raza humana estaba bastante intacto. Estar entrenado para resistir la seducción estaba en el currículum de cualquier ninja, pero, Bueno, veinte años de represión no le estaban hacienda muchos favores.

- ¡Naruto-kun! – llamó ella, haciendo su voz más chillona. - ¡Cálmate, por favor! ¡Él es de verdad mi primo! Creo.

- Ah ¡jaja! ¡Me equivoqué! Perdón por no creerte, primo de Ino – Naruto se inclinó exageradamente y los restos de su Harem no Jutsu desaparecieron en una explosión de humo rosa. – Sucede que me han engañado antes, es que no soy un ninja muy bueno y sólo quería estar seguro.

Fuu alzó una ceja, como si le preguntara si realmente esperaba que se fuera a creer eso.

- Bueno, Fuu, te quisiera presentar al resto de mi familia. ¡Completa!

- Yo ya….

- Frente a todos, Fuu ¡vamos! La gente se va a comenzar a preguntar cosas si te ven caminando, así como así. Podrían atacarte de nuevo, como lo hizo Naruto, por no reconocer quién eres. Sería una lástima que trataran tan al a un miembro distinguido de ANBU, después de tantos sacrificios que has hecho, tan lejos de casa. ¡Tengo tantas cosas planeadas para tu bienvenida! – Incluyendo horas en un infierno burocrático, pero Ino no se lo iba a mencionar. Ya se enteraría él solo en un rato.

Sin dejarlo contestar, Ino se llevó a Fuu del brazo. Confundido, él la siguió, su silencio señalando inequívocamente que estaba intentando descifrar qué estaban intentando hacer. "Si de verdad disfruta tanto pensar, le daré en el gusto," pensó Ino, procediendo a llevarlo por el camino más largo posible a la sala de reuniones.

Ya habían como cuatro o cinco personas ahí y más estaban entrando. Ino se aseguró de que se demoraran una eternidad en acomodarse. Como es el caso con cualquier reunión familiar, decir las cinco de la tarde significaba que los últimos no iban a llegar antes de las seis y media, si tenían suerte. Esto no detuvo a Fuu, que se anunció inmediatamente a sí mismo y sus intenciones mal disimuladas. O, por lo menos, intentó hacerlo.

- Hola a todos. Yo soy…

- Discúlpame – alguien (un clon de Naruto, transformado para verse como un Yamanaka genérico) dijo desde el otro lado de la sala. – Opino que tenemos falta de quórum.

A Fuu le tembló el ojo.

- No existe nada como eso. Y, si lo hubiese, esta es una reunión informal; no estamos votando acerca de políticas…

- Pero, él tiene un punto. No podemos proceder hasta que todos estén aquí. ¡No podemos arruinar el propósito de presentarte al clan completo! – Ino pestañeó inocentemente.

- Por el Rikudo… bueno.

- Ahora, si me disculpas…

- Espera ¿por qué están aquí los Nara y Akimichi? – la interrumpió Fuu, frunciendo el ceño. – Este es un asunto del clan Yamanaka.

- ¡Qué tontito, Fuu! – Ino le tocó la nariz juguetonamente. – Nuestras familias han estado aliadas por generaciones ¿o lo has olvidado? ¡Siempre vienen de visita o a socializar! ¿Qué pasaría si no te reconocen? Tal vez podrían ponerle polvo picapica en tus guantes antes de que vayas al baño, eso sería muy malo.

Fuu pestañeó un par de veces, para después sujetarse la nariz.

- ¿Qué está pasando aquí? Tranquila, Ino, yo solo estoy aquí para asegurar la estabilidad del clan hasta que te cases y tengas tus propios hijos. No tengo deseos de quitarte tu derecho de nacimiento. Simplemente estoy cumpliendo con mi deber, como un miembro del clan del rango adecuado. Es responsabilidad mía, como alguien mayor que tú, ofrecerte mi asistencia para que ejecutes tus deberes como líder del clan.

Bueno, por supuesto que no. Que un complete desconocido llegara y le quitara el liderazgo al único descendiente de Inoichi Yamanaka era un plan condenado a fallar. No, había algo más.

- ¡Aprecio tu lealtad y amabilidad, primo! ¡Jamás te acusaría de tal cosa! – Ino se rizó el cabello con los dedos, mientras mantenía una sonrisa plácida y sin cerebro. Ser rubia ayudaba.

¿Sabía él que ella estaba actuando? Probablemente. Después de todo, ella era alumna de Kakashi-sensei. Su reputación comenzaba por la asociación y la enorme cantidad de problemas en la que se metía su equipo (de los que, de alguna forma, sobrevivían) sólo la aumentaba.


Complejo del Clan Nara

Tenía que respirar profundo. Calmarme. A Ino le estaba yendo bien; ella era lo suficientemente fuerte y terca como para salir de todo ese drama.

Mientras iba a casa, Ino me enviaba actualizaciones intermitentes de lo que estaba haciendo, mediante una conexión telepática. Voy a admitirlo, me confundía. Oh, sabía exactamente qué estaba sucediendo a un nivel superficial. Ino estaba utilizando todos los trucos habidos y por haber para dificultarle la vida a Fuu. Pasar lista a todos los miembros del clan, el accidental "ups, me salté a alguien, será mejor comenzar todo de nuevo para asegurarme de tener a todos, espera, los números o me cuadran, hay que hacerlo de nuevo, oh no, no me conté a mí misma, hagámoslo de nuevo una vez más…"

Todo esto hablaba muy bien de la paciencia de Fuu, que fuera capaz de quedarse tranquilo durante cuatro versiones diferentes de la rutina de leer el protocolo, en la cual la persona asignada para tener el libro de reglas del clan era el más viejo, miope y lento para leer del mundo. Yo conocía qué estábamos haciendo desde nuestro lado; lo que no sabía era el propósito de Fuu con todo esto. Él era un soldado entrenado, no un político. Sus habilidades sociales, pese a no ser aborrecibles, no eran las mejores. Él era peligroso, porque tenía el potencial de causar mucho daño, pero era improbable que, a un largo plazo, fuera capaz de mantener consigo lo que ganara.

Hacer que Fuu usurpara el liderazgo del clan Yamanaka era, simplemente, demasiado obvio y dispuesto a errar. Lo más probable es que su objetivo real no tuviera nada que ver con el clan. Era una cortina de humo para algo más…

Era cebo. Eso era. Él era el cebo.

Una conexión obvia hacia Danzo y una fuente fácil de información estaba ahí, en el medio de un clan de telépatas. Demasiado fácil. Lo que pudiéramos sacar de dentro de su cabeza estaba probablemente mal o, peor, era una mezcla de información cierta y errada, sin forma de distinguir una de la otra.

En resumen, la única razón por la que podía estar ahí era para desestabilizar. Danzo no tenía nada que ganar, pero el clan Yamanaka tenía mucho que perder si lo dejaban salir de su vista. Ël era un cebo. Eso era. Él era un cebo.

Pensé más. El clan Yamanaka era pequeño; a pesar de que Ino tenía una cantidad decente de primos, pocos de ellos llegaban a tener nivel de Jonin. El padre de Ino había sido uno de esos pocos antes de morir; en ese momento el único otro shinobi capaz de enseñarle las técnicas del clan a Ino era Santa Yamanaka. No tenía idea acerca de las habilidades de Fuu, pero, como había sobrevivido tanto tiempo bajo Danzo, los podía poner en un nivel similar.

También estaba la cuestión del escaño disponible en la oficina de interrogación de ANBU. Fuera o no de ROOT, Konoha necesitaba a alguien que pudiera leer la mente entre sus filas. Ino no podía reemplazar a su padre antes de terminar el entrenamiento de su clan. En otras palabras, mientras Fuu estuviese ahí, los clanes tendrían que gastar su tiempo, energía y recursos en lidiar con él.

Así que, uno, Santa Yamanaka tendría que ocuparse tanto del puesto en ANBU, como del entrenamiento de Ino, como lo había hecho antes Inoichi, mientras confiaba que el resto del clan fuera a vigilar a Fuu por él. Sin embargo, Santa Yamanaka no era tan Bueno como Inoichi, por lo que tenerlo en ambos roles iba a ser que la calidad de lo que hiciese disminuyera. Los jutsus del clan simplemente no funcionaban de la misma manera si se empleaban Kage Bushin.

La Segundo opción era que Santa sólo entrenara a Ino y confiara en que ANBU vigilara a Fuu. Esto era inaceptable; incluso bajo la idea errónea de que todos los ANBU eran leales al Hokage y no a Danzo, era peligrosísimo permitir que Fuu tuviera accesos y permisos del mismo nivel que Inoichi había tenido. Y, aunque Ino podría ascender a ser jefa de clan para evitar que Fuu obtuviera el puesto, no podía hacer lo mismo con una posición en ANBU que requería conocimiento y dominio total de todas las técnicas de su clan. Y ella tampoco podía mentir acerca de eso, ese plan se desbarataría demasiado rápido como para que valiera la pena siquiera considerarlo.

La tercera opción era hacer que Santa solo tomara el puesto en ANBU. Ino tendría que averiguar por sí sola cómo utilizar las técnicas de su plan, porque no había posibilidad de dejar que Fuu entrara a su mente. Los Yamanaka tenían pergaminos y libros secretos, tal como mi clan y todos los demás, para asegurar que no se fueran a perder en caso de desastre. Sería algo difícil de hacer sin ayuda, pero Ino era lo suficientemente lista como para estudiar sola. Con suficientes muñecos de entrenamiento, clones de Naruto incluso… podría funcionar. Hacer que Santa se concentrara en ANBU, que la ayudara cuando tuviese tiempo libre y que confiara que ella se pudiera el resto. Libraría su espalda de un montón de peso, sin dejar mucho para que Fuu controlara.

Era la mejor solución que se me ocurría. Pero, sin importar nada, el clan Yamanaka seguiría dividiendo sus recursos mientras Fuu estuviese ahí, mientras que Danzo no liberaría información (y tampoco personas bajo su cargo, el simple hecho de estar ahí nos decía que Fuu era desechable). Supongo que el hecho de que estuviésemos distraídos y en una posición poco conveniente contaba como una "victoria" para Danzo.

Pero ¿de qué nos estaba distrayendo? Una distracción por sí sola no significaba mucho. La pregunta importante era qué se traía entre manos.

Me detuve frente a la puerta del estudio de mi padre y la golpeé con mi puño.


Shikaku apenas alcanzó a sacarle el pestillo a la puerta antes de que Shikamaru entrara a la habitación, intentando recuperar el aliento.

- Tenemos que hablar. En privado.

No le costó mucho entender. Se hizo a un lado para permitir que su hijo entrara, dejando que la puerta se cerrara detrás suyo. Con un movimiento practicado, los dedos de Shikaku fueron al pestillo y la tinta de los sellos cambió de nuevo, encapsulándolos en una caja de secretos. Era verdad que las paredes tenían oídos, pero, en ese lugar, ellos eran los oídos en las paredes.

- Voy a inferir que el traspaso de mando del clan Yamanaka no está siendo tan tranquilo como queríamos. – Sin duda él, Chouza y Kakashi eran los primeros adultos ajenos al clan a los cuales contactaría Ino.

- ¿Tú crees?

El razonamiento detrás de esto era simple. No era como si absolutamente necesitaran a una recién-adolescente a medio entrenar en las fuerzas especiales, sin importar cuán lista o habilidosa esta fuera, cuando fácilmente podían tener a alguien mayor. Era por poder. Era para mostrarle a los clanes que Danzo podía hacer lo que le diese la gana, para interrumpir lo que estuviesen planeando.

Si Fuu tomaba el control del entrenamiento de Ino, podría llegar a controlarla a ella, solamente por la naturaleza de los poderes de los Yamanaka. Si controlaba a Ino, controlaba al clan. Si controlaba a los Yamanaka, podía tener acceso a los Nara y Akimichi, además de los dos jinchuuriki bajo el nombre de Konoha.

Todo eso era, por supuesto, un enorme "si".

- Dudo que Fuu Yamanaka vaya a ser aceptado como cabeza de clan, o incluso de regente – se apresuró en decirle Shikaku. – Es, virtualmente, un desconocido; tiene muy poco peso político fuera de su lugar genético en la línea de sucesión.

- Ya sé eso. No me importa cuánto tiempo haya estado en ANBU; incluso sin nosotros o Kakashi-sensei para ayudarla, ella podría hacerlo pulpa y el resto de su clan se sentaría a ver el espectáculo con palomitas. Esto no es acerca de Fuu. Él es sólo una distracción, un peón para alguien más y tú sabes bastante bien de quién. Prometimos decirnos las cosas ¿verdad? ¿Qué está haciendo? ¿Por qué está aquí? ¿De qué nos está distrayendo? No nos ayuda mucho saber que está ocultando algo, cuando no sabemos qué es.

Shikaku se apretó el hueso de la nariz.

- Sin Inoichi, nuestra información es menos exacta, pero estoy bastante seguro de que está aprovechando esta transición de poder como una oportunidad para deshacerse de cualquier rastro que quede del rol de Konoha en la Masacre de los Uchiha, junto con cualquier otra cosa. No es como si no haya estado haciendo eso desde antes, pero tenía el tiempo limitado para no ser tan obvio. La muerte de Inoichi le abrió un camino que sería muy estúpido si no tomara.

- Entonces tenemos que hacernos con todos los detalles sucios antes de que Danzo consiga destruirlo todo.

- He estado coleccionando evidencia en su contra por años. Pero él ha estado cubriendo su rastro por ese mismo tiempo. Sólo hay una persona que podría saber todavía, y ese es el Hokage.

Era un acuerdo sin palabras que tenían que nunca podían meter al Sandaime en nada de eso. Si no sabía desde antes, entonces, preguntarle sería inútil. Si sabía algo, se tenía esos secretos por alguna razón y se arriesgaban a ser silenciados junto con ellos.

- No tenemos que ser nosotros quienes pregunten – interpuso repentinamente Shikamaru.

Shikaku alzó una ceja.

- ¿Discúlpame?

- Mira, el Hokage ha estado buscando a un sucesor por bastante tiempo ¿o no? Actualmente, los candidatos son Jiraiya, Tsunade y Kakashi-sensei, pero ninguno de ellos quiere. Confío en Jiraiya y Tsunade hasta cierto punto, pero podría llegar el punto en el cual se alineen con su antiguo profesor en lugar que son los clanes, con quienes no tienen ninguna conexión real. Por otro lado, a Kakashi-sensei no hay nada que le importe dos mangos, excepto nosotros. Está obsesionado con nuestra seguridad. Lo haría en un santiamén.

- Si lo puedes convencer de que se convierta en el Godaime Hokage, estará en una buena posición para averiguar qué sabe el Hokage y qué tan involucrado está el comando central con ROOT – resumió Shikaku.

- Exactamente.

- Pensé que dijiste que lo odiaría.

- Puede pretender. Le puedo pagar de vuelta haciendo el resto del trabajo detrás de escenas. Él sólo tendrá que sentarse detrás de un escritorio, usar un sombrero, pretender que le importa y ser capaz de torcerle la mano a todos diplomáticos extranjeros que vayan frente a él. Lo cual ya hace bastante. – Shikamaru cerró sus puños. – Papá, por favor. Tenemos que involucrar a Kakashi-sensei en esto. Él es, tal vez, la única persona que está en una posición de ayudarnos apropiadamente en lo que respecta al Hokage.

Shikaku se mantuvo en silencio por un tiempo, mientras digería lo que le acababan de decir. De todas las facciones que existían en la aldea ¿cuál no soñaba con tener a Kakashi Hatake de su lado? Pero, de todas maneras….

- Yo describo a las personas como seres con planes y objetivos, y describo a los planes y objetivos como lógicos o locos. Me gusta pensar de mí mismo como alguien con objetivos y planes lógicos. Danzo tiene objetivos locos y planes lógicos. Gaara, antes de ser rehabilitado, tenía objetivos y planes locos.

- Y yo supongo que los planes locos de Kakashi-sensei van hacia un objetivo lógico.

- No dejes que su comportamiento del día a día te engañe. Sabe perfectamente qué está haciendo y juega a largo plazo tan bien como el resto de nosotros.

Shikamaru sonrió.

- Si ese es el caso, yo preferiría tenerlo de nuestro lado ¿no crees?


N/T: La vida es muy curiosa. Estoy casi segura de que este fue el capítulo que me tomó más tiempo traducir, pero lo pude postear muy poco después del anterior. Cuídense mucho y dejen sus favs, follows y reviews!