Algunos días después...

—Estás muy distraído—espetó el Uchiha menor, atrayendo la atención de su hermano.

Itachi sacó el celular de su bolsillo y miró la hora. Aún tenían tiempo de sobra.

—El trabajo, supongo que es difícil llevar una empresa adelante y cargar con el peso de ser perseguido por nuestro padre—suspiró y desvió la mirada.

Sasuke frunció el ceño. Sabía que Itachi estaba mintiendo.

Sin embargo, decidió pasarlo por alto y continuar guardando sus prendas en la maleta.

—Sé que será un largo viaje y que deberás presentarte ante la justicia semanalmente, pero no existe mejor gratificación que la libertad —expresó el mayor de los hermanos. Se acercó a Sasuke, quien se encontraba en el armario y tomó una de sus viejas camisas—. Estaré más tranquilo si estás conmigo, hermano.

Hacía algunos días que Sasuke fue liberado de prisión, ya que las pruebas arrojadas en la autopsia a Sasori determinaron que había fallecido por asfixia mecánica y no por el golpe que él había declarado.

Luego de varias pruebas psicológicas, los especialistas asumieron que Sasuke estaba en excelente estado mental y, por esa razón, dictaron la libertad condicional mientras continuaban la búsqueda de Karin.

Pese a que esa sería una gran noticia, Itachi no estaba tranquilo al dejar a su hermano solo en Konoha mientras él se encontraba en Kumo. Era realmente molesto pensar en que pasaría más horas estresado, imaginando que podría ser atacado por esa psicótica.

—Aunque ella siga por ahí, me alegra saber que puedo contar con vos y volver a empezar —suspiró y cerró la valija.

—Así será—Itachi sonrió y palmeó el hombro de su hermano. Dio media vuelta y caminó en dirección a la sala.

—Itachi... —el aludido se detuvo y giró su rostro— ¿Qué tan cierto es lo de tu relación con Temari?

El Uchiha mayor suspiró y bajó la vista. Guardó sus manos en los bolsillos y respondió: —Tan cierto como los rumores de que nuestro padre es el responsable de nuestras desgracias.

Sasuke tomó la valija y caminó en dirección a Itachi.

—¿Cuál es tu verdadera intención con ella? Supongo que te habrás dado cuenta que sigue enamorada de Shikamaru y aunque me duela admitirlo, no podrías reemplazar ese amor—palmeó el hombro de su hermano y se adelantó.

—Lo sé y no me importa tampoco. Sé que ella me quiere a su manera y también necesita mi compañía en ocasiones, por eso estoy cerca suyo—admitió y sonrió.

—Está embarazada de él, ¿entendés la gravedad del asunto? —Itachi se vio acorralado por el cambio rotundo del carácter de Sasuke.

¿Qué rayos le pasó mientras estuvo en prisión?

—Es ella quien no quiere revelárselo. De igual forma, por más que intente persuadirla, no hay caso. Es muy tozuda y tampoco quisiera meterme en ese asunto, ya que es algo que le concierne a Temari y Shikamaru...

—Ay, hermano, te compadezco...

Ambos rieron. Se volvieron a mirar y suspiraron al mismo tiempo.

—¿Sabés algo? Me gustaría que pudieran ser una pareja—dio unos pasos más y se detuvo frente a la salida del departamento—. Desde que se volvieron cercanos, cambiaste muchísimo. Ahora sí sos un ser humano que socializa con los demás y no un ratón de biblioteca...

Itachi tomó las llaves del automóvil y caminó en dirección a la salida.

—Sigo siendo un ratoncito, pero mi orden de prioridades ha cambiado—suspiró—. Temari es mucho más que una gran mujer. Ella es la musa que me inspira.

El amor era el sentimiento más profundo que el ser humano puede experimentar. Más lo es para un potencial escritor de romance...

Sus labios la besaban con ternura y su distancia se acortaba cada vez más.Las manos de quien era su jefe y su amigo más cercano, comenzaron a rozar su piel desnuda.Sus jadeos eran incontrolables y su desmedida pasión comenzaba a palpitarse en su interior.Él estaba sobre ella, esperando acceder a su cuerpo sin restricciones.—Te amo, Tem. Todo esto es demasiado hermoso para contemplarlo en la tenue luz... —susurraba en su oído mientras besaba su cuello.—No puedo esperar más, Itachi. Yo, realmente quiero hacerlo... —murmuró la rubia al notar que su cuerpo pedía culminar aquel show.—Lo que quieras, mi preciosa flor...

De repente, su rostro estaba helado y Temari se levantó exaltada. Su respiración estaba agitada y su cuerpo, húmedo.

A su lado, Sakura se encontraba de pie con un vaso en la mano. Cerró sus ojos y suspiró.

—Lamento haber interrumpido tu sueño erótico, pero Itachi me llamó y dijo que en una hora pasaría por aquí para volver a Kumo—apoyó el vaso sobre la mesa de noche y se sentó junto a su amiga—. Sólo por curiosidad... —susurró—¿Con quién estabas soñando?

De inmediato, las mejillas de Temari se tornaron rojizas. Recordó, en ese momento, que estaba teniendo relaciones sexuales con Itachi y su cuerpo estaba tan estimulado como si de verdad hubiera sucedido.

—Pues, aunque te parezca extraño, fue con Itachi... —tapó su rostro con la almohada y gritó.

Sakura, por su parte, comenzó a reír y tomó las manos de Temari para mirar su rostro avergonzado.

Suspiró y acomodó su cabello.

—No te sientas mal por eso, es natural que Itachi te atraiga. Él te trata como una reina y, de verdad, me pone muy feliz que estés a su lado cuando no estés en Konoha—Temari desvió la mirada y resopló—. Estás divorciada, no le debes absolutamente nada a Shikamaru. El embarazo está alterando tus hormonas y es normal que te pase.

—¿Es natural que sienta ganas de tener relaciones con él, siendo que nunca pasamos la línea de besarnos? —regresó la mirada hacia la pelirrosa y ella asintió— Tengo miedo, no lo entiendo...

—El fracaso amoroso suele dejar cicatrices y, por lo general, nos recuerda todo lo mal que la hemos pasado con esa persona. Pero no por eso pospondrás lo que te haga feliz por culpa de alguien más... —Sakura miró sus manos y cerró sus ojos, recordando lo sucedido con Sasori— Nadie te juzgará si decidís salir oficialmente con Itachi. Según los medios, él es el padre de tu bebé y no sería mal visto que ustedes salgan juntos.

Temari pensó por un momento en lo que su corazón deseaba hacer. Rememoró a Shikamaru bajando de ese automóvil y a la mujer que lo acompañaba. Él pudo volver a empezar y no entendía la razón que la detenía para acercarse a Itachi.

—Él merece mucho más de lo que da. Itachi es todo un amor, de verdad—sonrió—. Si no hubiera conocido a Shikamaru, estoy segura de que estaría completamente enamorada de Itachi...

Sakura abrazó a Temari y acarició su cabello.

—No te detengas por el qué dirán. Hacé lo que quieras y viví por vos misma. Te necesito feliz, no triste—Temari se aferró a su amiga y soltó unas lágrimas de alegría.

—Y yo quiero verte feliz con Naruto. Sé que estás comenzando a verlo más que un amigo y me da mucha alegría saber por fin notaste el amor que ocultó todo este tiempo—sonrió.

—¿Tan evidente era? —Sakura llevó las manos a sus mejillas—No me había dado cuenta de ello.

—En varias ocasiones lo he escuchado hablar con Shikamaru y le mencionaba sobre el amor de su vida. Realmente me dolía escuchar que era imposible, ya que él es un hombre muy gentil y honesto. Por eso, cuando me contaste lo que sucedió entre ustedes, me puse muy feliz. Él daría su vida por vos y estoy segura de que te hará olvidar tu pasado...

—Es muy frágil y yo muy Torpe, por eso tengo miedo de hacer algo que lo lastime —confesó la pelirrosa.

—Lo único que podría lastimarlo es la traición. Le molesta mucho la gente deshonesta y vos no sos así. Por eso te eligió hace mucho tiempo...

Sakura se detuvo a pensar en todos los momentos que pasaron juntos. En los años que lleva conociéndolo, él jamás se había enojado con ella.Sus encuentros eran divertidos y únicos, dignos de una excelente amistad.

—Lo que menos quisiera es traicionarlo. Aún no sé si lo amo, pero no puedo dejar de pensar en él. Cada día me llena de detalles bonitos, me envía audios hermosos por la mañana y a la tarde pasa por mi trabajo para traerme a casa. Últimamente ya no bebo y disfruto de su compañía al máximo... —expresaba con una amplia sonrisa.

Temari suspiró y acarició su mejilla.

—Estás comenzando a enamorarte, Saku. Es una construcción lenta y precisa, pero amor en fin.

Absorta ante las palabras de su amiga, Sakura llevó las manos a su pecho. Su corazón latía con fuerza y rápido.El rostro de Naruto era lo que veía todas las mañanas al visualizar una fotografía de ambos en su juventud y su día se colmaba de vibrantes colores.

—¿Es amor? —preguntó en voz baja.

—Claro que lo es. Estás enamorándote de Naruto.

Y así fue como una simple confirmación determinó la claridad del corazón...

Finalmente, el vehículo de Itachi había llegado y los hermanos Uchiha estaban frente a la casa de Sakura.

Mientras las amigas se despedían afectuosamente, Itachi miraba de soslayo a Sasuke, quien no quitaba su vista de Sakura.

—Es tu oportunidad de redimirte, ¿no creés? —musitó y palmeó su hombro.

Sasuke bajó la cabeza y suspiró. La culpa lo invadía y, francamente, no sabía si podría hablar con ella después de lo sucedido entre ellos.

—Estoy lista—espetó la rubia y fue acercándose a los hermanos. Sakura sonrió al ver a Sasuke en libertad.

—Tem, pasame tu valija y subamos al auto—la Sabaku No asintió y caminó junto a Itachi hasta el vehículo, dejando atrás a su hermano menor.

Mientras se acomodaba del lado del acompañante, Temari observaba a través de la ventanilla.

—Sasuke debió agradecerle hace bastante a Sakura por haber logrado que avanzara su causa—espetó Itachi mientras se colocaba el cinturón de seguridad —. Lástima que su relación se haya fragmentado...

—Si. Las mentiras y el dolor cavaron un pozo muy profundo entre ellos... —susurró y bajó la mirada. De repente, la mano de Itachi sujetó la suya y enlazaron sus dedos. Temari volteó a verlo y él sonreía más que cualquier otro día.

—Extrañaba tu presencia, Tem—ella se ruborizó al instante y esbozó una sutil sonrisa. Itachi soltó la mano de Temari y la llevó a su vientre. Absorta ante el movimiento, sólo se limitó a mirar sus expresiones—. No sabés cuánto anhelo conocer cuán hermoso o hermosa será...

—Faltan algunos meses, pero estoy segura de que será un niño—expresó la rubia.

—Y yo creo que será una hermosa niña, tal como su mamá —Temari, emocionada, se lanzó hacia Itachi y lo besó con ternura. Él, atónito, se aferró a sus mejillas y respondió al beso. Se alejó apenas y juntaron sus frentes —. Qué bonito reencuentro.

—Esto será apenas el comienzo...

¿Podrá lidiar con su creciente conflicto interno en la cual no puede dejar de pensar en Itachi?

Por otra parte, Sasuke se armó de valor para hablar nuevamente con Sakura.

Ella se veía más radiante y risueña.

—Pues, quería agradecerte por todo lo que hiciste por mí. Siendo sincero, no lo merecía por lo último que te dije cuando vi a Naruto con vos... —bajó la mirada.

—Sentí que sería muy feo de mi parte si no te ayudaba. Al fin y al cabo, te metiste en ese problema para defenderme y, aunque no fue una decisión acertada, todo lo que trataste de hacer era evitar que sufriera—respondió.

Sasuke, arrepentido, trataba de ordenar todo lo que quería decirle. Sin embargo, la culpa y la decepción hacia sí mismo nubló su mente.

—Prometo que la buscaré y la haré pagar por esto. Sé que me equivoqué al ocultar la verdad y enredarme con ella, pero te debo mi libertad—Sakura se acercó a él y lo abrazó. El Uchiha se aferró rápidamente a ella y escondió su rostro en el hombro de la Haruno—. Perdón y sé feliz, Sakura.

—No te preocupes por mí. Cuidate mucho y si necesitás algo, no dudes en llamarme—se alejó del Uchiha y ambos sonrieron.

—Lo tendré en cuenta—acarició su mejilla y sonrió.

Luego se alejó lentamente y cuando se encontraba de espalda a Sakura, dejó caer una lágrima que rápidamente fue barrida de su rostro.

"Aunque te ame, no merezco seguir a tu lado. Perdón por todo el daño que te hice..."

Shikamaru había llegado a su hogar completamente enfadado.

Revoleó las llaves de su casa y gruñó.

—¿Qué sucedió? ¿Pudiste hablar con ella? —Naruto se encontraba en el sofá, esperando que llegara su amigo.

—No, no lo hice—masculló.

—¿Por qué?

—Llegué demasiado tarde. Acabo de verlos besándose y realmente no soporté la situación—golpeó la pared y dejó caer su cuerpo.

Naruto se levantó y se acercó hasta Shikamaru.

—Debiste tener en cuenta que ella podía rehacer su vida... —musitó y le ofreció una lata de cerveza.

—Lo sé. Quería verla y preguntarle por el bebé del cual estaba seguro de que fuera mío, pero cuando los vi en esa situación, las dudas me abrumaron—dirigió su mirada hacia su mejor amigo e inquirió: —¿y si ella lo usara de excusa a Itachi para negarme la verdad?

—No creo que ella sea así, pero habría que barajar esa posibilidad. Definitivamente tendrás que hablar de frente con Temari y quitarte esa duda. Ella trabaja en Kumo y sería cuestión de investigar dónde se encuentra la empresa de los Uchiha.

—Me ocuparé personalmente. Aunque me rechace, me ignore o lo que fuere, no podrá mentirme si es mi hijo o no.

La determinación se afianzó en el espíritu de Shikamaru, quien no dudó un segundo en buscar a Temari.¿Podrá cumplir con una misión tan peligrosa para su corazón?