Disclaimer: Sí, Peter también es de J. K. Rowling.

«Esta recopilación participa en el Drabblectober 2020 del blog "De aquí y de allá" by: TanitBenNajash».

Palabra: Harry


Fidelio

La Orden le llevó a otro lugar protegido, pero Peter estaba razonablemente seguro de que antes o después volverían a contar con él para alguna misión. Fuese lo que fuese que el viejo supiese, aquella noche había averiguado que otros miembros de la Orden habían caído. Pronto, Dumbledore no podría renunciar a un activo como él escondiéndolo como una rata.

Cuando estuvo solo en la nueva casa, sacó los pliegos de pergamino que había escondido entre el pecho y la camisa, leyéndolos con atención. Era un resumen bastante detallado de los acontecimientos de los últimos meses. Además, confirmaban que el objetivo del Señor Tenebroso eran los Potter.

Las cartas de los otros Merodeadores no se hicieron de esperar. Fotos del pequeño Harry. Noticias sobre el mundo mágico, obtenidas por Sirius a través de su amistad con Diggle. La guerra se hacía más cruenta todavía, sobre todo para el bando de Dumbledore. La desaparición de Caradoc hizo mella en el ánimo de Remus, que dejó de escribir durante un par de semanas. James y Lily volvieron a cambiar de localización cuando el viejo sospechó que estaban a punto de volver a encontrarlos. Fenwick fue hallado descuartizado.

Comprendió que su momento había llegado un día de otoño, cuando el ciervo de James le pidió que acudiese esa noche a Godric's Hollow, a la vieja casa donde los Potter vivían un año atrás.

Se apareció junto a la cancela del jardín. Entró en la casa. Se dejó abrazar por James, correspondiéndole con sendos besos en la mejilla. Abrazó a Evans con una sonrisa hipócrita. Hizo una carantoña al bebé, que gorjeó divertido ante la atención. Se sentó en el sofá con el niño en sus rodillas.

—La solución es un encantamiento Fidelio.

—¿En qué consiste exactamente? —preguntó, haciéndose el despistado—. Creo recordar algo de las clases de Flitwick, pero…

—Es un encantamiento de protección. Nos encerraría a nosotros tres y a la propia casa en la mente del Guardián Secreto.

—Sirius, imagino.

—No —negó James moviendo la cabeza—. Era nuestra idea inicial, pero no parece que haya riesgo de que los mortífagos estén buscándote ahora mismo.

—Cuando desaparezcamos, Sirius será el primer sospechoso —agregó Lily—. Lo rechazó cuando se lo propusimos y dijo que tú eras un candidato mejor.

—Mi padrino de bodas y el padrino de Harry... Nos estaríamos colocando una diana en la cabeza.

—¿Queréis que yo sea vuestro Guardián Secreto? —Incrédulo, se dio cuenta de que en lugar de darle la localización de los Potter o el nombre de Sirius, le estaban eligiendo a él para esconderse.

—Nadie sospechará de ti, Colagusano. Estaremos seguros si tú eres nuestro Guardián.

Peter fingió pensárselo unos segundos, haciendo una mueca que hizo reír al bebé con más ganas. Tras unos segundos, asintió.

—Muchas gracias —dijo Lily aliviada.

—Sí, tío. Sé que vas a correr un riesgo enorme, pero gracias a ti, Harry estará a salvo.

—¿Cuándo lo hacemos?

—Ya mismo. Hemos decidido que sea aquí para despistar a los mortífagos.