CHLOE'S POV
Por fin. Por fin estaba de nuevo con Beca. Sin estar raras, sin estar distanciadas, sin secretos ni mentiras. Y como bien le había dicho a ella, sabía que habría problemas y obstáculos, que no sería nada fácil, porque nunca el amor ha sido fácil. Pero merecería la pena si todas esas dificultades me ayudaban a afianzar mi relación con ella.
-Chlo, puedes quedarte aquí-me dijo Aubrey. Estaba tomándome un café en su apartamento con ella, al día siguiente de volver con Beca. Negué con la cabeza su propuesta.
-No quiero molestar, Aubrey-ella puso los ojos en blanco.
-No molestas, si sobra una habitación. Venga, quédate por lo menos hasta encontrar algún piso. Y ahora no te lo estoy pidiendo, te lo estoy ordenando-levanté las cejas y reí, asintiendo.
-Está bien, pero serán sólo unos días-sentencié. Miré la hora en el móvil y me terminé el café rápidamente, incorporándome, recogiendo mis cosas.
-¿A dónde vas?-
-Beca sale del estudio en media hora, quiero darle una sorpresa y llevarla a cenar a algún sitio-la rubia asintió, con una media sonrisa, mientras se levantaba para acompañarme a la puerta. De repente, se oyó un trueno y ambas nos asustamos. Agité la cabeza y abrí la puerta para marcharme.
-¿No quieres llevarte paraguas?-negué con la cabeza.
-No hace falta, si iremos del coche al restaurante y del coche a casa, apenas estaremos al aire libre-se encogió de hombros y me fui.
BECA'S POV
-¡Hasta el lunes, Reggie!-oí que me gritaba mi jefe mientras me iba hacia el ascensor. Rodé los ojos al escuchar eso.
-Y dale con Reggie...-murmuré. Desgraciadamente el ascensor estaba fuera de servicio a causa de la fuerte lluvia que caía, así que decidí ir por las escaleras, si total eran un par de pisos.
Cuando llegué abajo me asomé para comprobar si era seguro ir andando hasta la universidad, o si era mejor esperar a que dejara de llover. Me saqué el móvil del bolsillo pero un coche aparcado a unos metros de la entrada hizo sonar el claxon. Levanté enseguida la vista y vi cómo la ventanilla del copiloto de un volvo azul se iba deslizando hasta descubrir al piloto.
Y entonces vi esos ojos azul celeste que tan enamorada me tenían, junto con esa perfecta melena rojo fuego y esa maravillosa sonrisa que me hacía olvidarme de todos mis problemas.
Reí, negando con la cabeza, al ver que Chloe abría la puerta del copiloto haciéndome señales con la mano para que subiera. Fui corriendo y entré, cerrando la puerta y subiendo la ventanilla rápidamente para evitar que entrara agua.
Me giré hacia ella y la besé sin pensármelo, con ternura. Sonrió ante mi gesto y me abrazó. Tras separarnos, puso el coche en marcha.
-No te esperaba-le dije, sin dejar de mirarla. Sentía que si dejaba de hacerlo, me perdería las estupendas vistas que obtenía al observarla, y no quería perderme ni un ápice de su belleza. Rió y se encogió de hombros, sin apartar la vista de la carretera.
-Es lo que tienen las sorpresas, que no te las esperas-se giró hacia mí y me guiñó un ojo.
-¿Y a dónde me llevas?-pregunté levantando una ceja.
-También es una sorpresa-reí y asentí, llevando mi vista al frente. Las calles estaban medio vacías, entre que la hora que era y la lluvia, era normal. Nos tuvimos que parar en un cruce, ya que el semáforo estaba en rojo. Miré de reojo a la pelirroja, y vi que miraba por el retrovisor, entrecerrando los ojos. Fruncí el ceño y me giré bruscamente, para examinar el panorama.
Era un coche de color oscuro, pero no conseguí descubrir quién era el conductor. De repente, aún con el semáforo en rojo, el piloto salió con algo en la mano y se dirigió a nosotras. Entre los cristales tintados del coche de Chloe y la lluvia, no le vimos la cara. Golpeo varias veces la ventanilla de Chloe para que la bajara, y en cuanto ésta lo hizo, conseguimos ver que era Chase, apuntando con una pistola. Abrí mucho los ojos y le agarré la mano a Chloe instintivamente.
-Bajad del coche-nos ordenó. Le noté la voz nerviosa, además de que le temblaba la mano.
-Ch-Chase...No...-intenté calmarle, pero puso la otra mano en la pistola y le dio una patada al coche.
-¡Que bajéis joder!-nos gritó. Chloe y yo nos miramos, con nuestras respiraciones aceleradas. Ambas salimos del coche con las manos levantadas, mientras Chase nos apuntaba primero a una y luego a la otra. Él estaba frente al coche, mirándonos, mientras nosotras estábamos de espaldas al capó, muy pegadas, observándolo. Empezó a reír, nervioso, pero sin dejar de amenazarnos. Arrugué la frente.
-Chase, ¿qué estás haciendo? Baja la pistola, por favor-dijo la pelirroja, con voz temblorosa pero decidida. Él rió más fuerte, mirando hacia arriba y bajando la vista de nuevo hacia nosotras. Se le veía desquiciado.
-No quería...no quería llegar a este punto, ¿sabéis? Yo...Después de la graduación me...me iba a ir...Pero estoy enamorado de ti, Chloe, no puedo evitarlo. Todo lo que hecho ha sido por ti y tú me lo pagas así-mientras Chase hablaba, escuché los sollozos de Chloe. Yo tenía un nudo en la garganta pero tenía que aparentar fortaleza. Apreté la mandíbula. Con la mano izquierda intenté coger la de Chloe, pero Chase lo vio-¡No la toques!-chilló. Me asusté y enseguida la aparté, entonces Chloe lloró aún con más fuerza, y yo ya no pude aguantar mis lágrimas.
-Chase, tú no quieres...no quieres hacer esto-consiguió decir la pelirroja. Paró ed hablar, y tras unos segundos, prosiguió-Si...si de verdad me quisieras como dices...no lo harías...-dijo mientras él negaba con la cabeza.
-¡Pero vosotras...vosotras me habéis obligado!-sin saber por qué, él también lloraba. Empecé a avanzar despacio, sin que lo notara, aún con las manos levantadas.
-Chase...escúchame...se te...se te está yendo...de las manos, completamente. Es...es una locura...todo esto...-avancé apenas un paso.
-¡No te muevas!-de nuevo gritó. Nuestras lágrimas se confundían con la lluvia. Volví junto a Chloe, pegándome más a ella, y esta vez sin pensármelo, la agarré de la mano fuertemente. Él miró furioso-¡Te he dicho que no la toques!-se acercó a nosotras.
-¡¿Y qué más da?! ¡Si vas a disparar igual!-chillé yo esta vez. Giré a Chloe hacia mí, y coloqué mi frente con la suya-Te quiero, Chloe, recuérdalo, ¿vale?
-Y...y yo, Beca...Con toda mi alma-me correspondió, entre sollozos, dándome un beso en la frente.
-Lo siento-continuó Chase-Se acabó-y disparó.
