Esperar
Seis días para la boda
Despertó con una sonrisa entre los brazos del hombre que tanto amaba, con el que pronto se iba a casar, lo abrazó acariciando su fornido torso con una de sus delicadas manos, que se veían aún más pequeñas en comparación a él.
Se acurrucó y se tomó una foto besando su mejilla mientras él dormía, sonrió y se acomodó mejor con el rubio mientras revisaba su celular, más que todo el calendario de la boda, aún faltaba el pastel, la prueba de vinos y la última vez que se iban a probar los vestidos ella y sus damas, estaba feliz de que a pesar de los problemas sus amigas hayan hecho tiempo en su semana para ir con ella, sonrió recordando que Laxus se había quedado hace una semana metiendo las invitaciones en sobres y enviándolas a todas las personas que asistirían, sólo quería que ese día fuera perfecto, la música, la decoración, los arreglos, la lista de obsequios, casi todo ya estaba listo, era demasiada presión hacer la boda en un mes, pero lo más importante es que había amor, y que sabía que de algún modo su prometido estaría más confiado en si se casaban, no iba a dejarla ir, eso la ponía contenta porque tampoco quería irse de su lado, ni de la empresa, ni dejar a sus amigos.
Sonrió sintiendo cómo sus brazos la rodearon atrayéndola más a su cuerpo, volteó para verlo, él intentaba abrir los ojos.
-Buenos días… - Sonrió un poco mientras paseaba su boca por el hombro y cuello de ella
- Buenos días para ti también – Cerró los ojos para sentir mejor los besos de él – Estás animado – Rio un poco
- Me es fácil si despierto y lo primero que veo es a mi futura esposa – Habló con voz profunda y algo ronca
- Rayito – Se sonrojó un poco y peinó su cabello, volteó empezando a besarlo
Laxus profundizo en el beso y la puso encima de él acariciando su espalda baja, Mira al sentir un poco de frío recordó que estaba desnuda, pero continuó besándolo mientras se abrazaba a él.
-¿Estarás así todo el día? – Jadeó le peli blanco apartándose un poco
- Considerando que prácticamente estaremos separados hasta que nos casemos, pues sí – Bajó los besos al cuello de ella
- Es nuestro último día de sexo premarital – Habló divertida – Al fin dejaremos la vida del pecado, Rayito – Rio levemente dejándose tocar por las manos de ese hombre
- La vida va a ser un constante pecado junto a ti, demonio – Sonrió atrayéndola a su boca para dejar de hablar y ocuparse de lo que sentían sus cuerpos
Sería la última vez que tendrían sexo prematrimonial, y aunque sea por los preparativos ambos estarían muy deseosos para la noche de bodas.
Laxus tocaba con veneración cada parte del cuerpo de su futura esposa, ahora nadie podría apartarla de su lado, ni quitarle la libertad por la que tanto luchó, con la que tanto esfuerzo había conseguido, nadie, ella era libre de vivir su propia aventura con él.
…
Despertó muy des tensionada, casi que con una sonrisa en la cara, recordó cómo y por qué había llegado ahí, se sonrojó violentamente negando y avergonzándose por lo que hizo, pero dejó de moverse cuando lo vio a su lado, a pesar del movimiento de la peli celeste en su berrinche por retroceder el tiempo y no haber ido a su departamento, el peli negro la seguía abrazando y lo más importante para Juvia era que seguía profundamente dormido.
Recordó de lo último que hablaron, reprobó su actitud de hace unas horas, y se sonrojó de nuevo sabiendo que su yo consciente en realidad sí quería hablar de sentimientos con el hombre que la abrazaba, pero su orgullo no la dejó, vio su ropa en el piso, presentía que si se escapaba de los brazos de él iba a arrepentirse en algún momento del día, pero sus ganas de no pasar por una discusión acerca de sus decisiones eran más.
Sonrió un poco viendo como su ceño no estaba fruncido, vio la cadena con la cruz que siempre llevaba, y se volvió a sonrojar recordando que una de las primeras veces que se acostó con él al volver, ella con diversión le mordió de la cadena, negó con la cabeza no dejando que esos sentimientos la invadan, se deslizó entre sus brazos con mucho cuidado para salir de la cama, se quitó la camiseta y tomó su ropa para vestirse en la sala y no arriesgarse a que despierte mientras lo hacía.
Recogió todo empezando a salir a hurtadillas, cuando sintió unos ojos fijos en ella.
-Juvia – Cerró los ojos, fingiendo no oír y continuó caminando – Juvia – La voz fue más firme y la instó a voltear – Creo que ya sé mi respuesta – Emitió Gray con algo de decepción viendo hacia abajo – Está bien – Continuó en el mismo tono – Ya no intentaré hablar de nosotros – Negó
- Gray-sama – El corazón de Juvia se estrujó con esas palabras, ahora la decisión estaba en sus manos – Juvia no…
- No digas nada – Se recostó dándole la espalda – Adiós, Juvia
Escuchó los pasos de ella, cerró los ojos intentando dormir de vuelta, ella ya no estaba, y no iba a ir por la peli celeste, ya no, porque si él había dejado de lado su orgullo y ella no, eso significaba que…
El hilo de sus pensamientos se cortó cuando sintió que lo abrazaban por la espalda y vio las finas manos de la peli celeste en su abdomen, se sonrojó un poco, pero ni se inmutó.
Juvia pegó su pecho a la espalda de él y reposó su mentón en el hombro del peli negro, suspiró un poco.
-Gray-sama – Intentó quedarse quieta, las palabras de él sólo la hicieron reaccionar, sabía que no podía vivir huyendo de lo que sentía – Juvia no quiere sentir lo que siente por usted – Terminó de decir la frase que tenía en mente en la puerta – Desde lo que pasó con Gray-sama antes del viaje de Juvia, Juvia no ha podido pensar en otra cosa cuando lo ve o recuerda, Juvia no quiere sentirse así, no quiere discutir con usted por cada viaje o decisión que tome
Gray pensó que era un idiota cuando la voz se le quebró al final de su última oración, tomó la mano de ella apretándola.
-Así que si Gray-sama y Juvia… - Intentó calmarse – No van a tener una relación en la que siempre se apoyen, Juvia no quiere nada – Afirmó
El peli negro meditó las palabras de ella, se volteó y la abrazó a su pecho.
-Va a ser una relación a mejor – Asintió mientras acariciaba el cabello de ella – Te lo prometo, Juvia – La alejó un poco para verla – Todo desde ahora lo hablaremos y llegaremos a acuerdos, nos daremos la oportunidad el uno al otro para explicarnos si otra noticia como la de tu viaje nos es informada por otras personas – Asintió convencido – Nada será como antes
Juvia se sonrojó, el brillo a sus ojos volvió y sonrió como no lo hacía hace días, derramo unas lágrimas, pero Gray las limpió con dulzura.
-Juvia lo siente – Emitió aun emocionada – Juvia no quería tratar así a Gray-sama, ninguna de las veces que…
- No importa – La interrumpió encogiéndose de hombros – El punto ahora es ver hacia el frente, vamos a vivir el presente, unidos – Asintió con seriedad
- Mhmm… - Asintió abrazándose a él
Él sonrió y la atrajo más a sí, aunque recordó que estaba sólo en ropa interior, se sonrojó ante la cercanía.
Juvia sonreía mientras se acercaba más a él acariciándole el cabello.
-¿Quiere que Juvia haga el desayuno? – Se levantó la peli celeste a los minutos
- Ahh… - Habló el pelinegro viendo hacia la pared para no repasar el cuerpo de ella con los ojos – Si si… ya te alcanzo
Juvia vio extrañada la pared pensando que tenía algo que llamó su atención de repente.
-Juvia
- ¿Sí? – Contestaba aún sin entender que había en la pared
- ¿No tienes frío? – Cerró un poco los ojos no queriendo decir que sería mejor que se cubriera, porque la verdad no lo era
- Juvia no… - Bajó la vista y recordó que se había quitado la camiseta - ¡Juvin! – Exclamó sonrojada y se agachó para tomarla del piso y ponérsela
Gray volteó cuando creyó que ya no estaba en ropa interior, y suspiró más calmado, no que no le encante ver su cuerpo, pero era muy temprano para los pensamientos que se le ocurrían…
Juvia aún sonrojada lo vio – Juvia… irá a la cocina – Emitió nerviosa
Gray por impulso la abrazó por detrás – Seguro que preparamos un rico desayuno – Susurró en el oído de ella
La peli celeste sonrió y volteó para verlo a los ojos, no pasó mucho tiempo para que acorten la distancia con un beso, su primer beso cómo pareja oficialmente, no quisieron que el placer los distraiga y se pusieron a preparar algo para su desayuno, entre más besos y caricias.
Juvia hizo pan, Gray por primera vez a parte de comer los que tenían la cara de la peli celeste, comió también los suyos, en un agradable desayuno en el cuál tenía a su novia en su regazo y hablaban de miles de cosas, el peli negro supo lo importante que era ella en su vida, que jamás volvería a ser igual de tonto que antes cómo para dejarla ir, y no físicamente, pues esa distancia se arreglaba con un simple viaje a dónde ella pueda estar, sino algo más importante, no dejarla marcharse de su vida.
…
Cinco días para la boda
Llevó a Wendy a la escuela cómo todas las mañanas, tomaron desayuno juntas y después de peinarla la aseguró en el auto mientras la pequeña hablaba de mil temas diferentes, estaba contenta de que fuera más desenvuelta, y aunque esa noche habían vuelto las pesadillas estaba segura que ya pronto desaparecerían por completo, estacionó el auto frente a la escuela de ella.
-Papá vendrá por ti hoy en la tarde ¿De acuerdo? – La vio por el retrovisor
- ¿Y tú? – Ladeó la cabeza
- Estaré en el trabajo, pero no te preocupes que a la noche llego como siempre, a parte que hoy tenemos que ayudar a Mira para elegir que pastel servirán en la boda – Se encogió de hombros intentando sonar tranquila, sabía que se podía dar el tiempo de ir a recogerla con el peli azul, pero debía hacerle caso a Sherry
- Bueno – Sonrió desabrochándose el cinturón y tomando su mochila
Erza bajó del auto y le abrió la puerta a Wendy quien le estiró la mano para que la ayude a bajar, la peli escarlata la tomó y se dirigió hacia el semáforo para que puedan cruzar.
-¡Estoy contenta de que Mira-san nos haya elegido para ayudarla con su pastel de boda! – Exclamó mientras daba saltitos
Erza rio – Yo también… - Asintió
-Cheria me pregunto que era ser la niña de las flores – Vio a su mamá, la peli escarlata sonrió prestándole atención – Le dije que tenía que arrojar pétalos por dónde iba a pasar la novia – Erza asintió mientras veía el semáforo que indicaba que ya podían cruzar – Y Cheria me dijo que si yo también sería la niña de las flores cuando mi papá y tú se casen
Erza se sonrojó poniéndose algo nerviosa - ¿Y qué le contestaste? – Boqueó un poco y vio como Wendy saltaba con tranquilidad a la acera para poder llegar a la puerta de su escuela
-Contesté que no sabía si ustedes se casarían… - La pequeña se encogió de hombros – Ella me dijo que si había amor se casarían – Continuó dando saltitos descuidadamente
Erza suspiró, llegar a casarse con Jellal era algo mucho más serio de lo que tenían ahora y sinceramente lo veía muy lejano, pues no sentía que el peli azul esté listo para afrontar algo de tal grado, ni si quiera habían podido llegar al punto de la relación que tenían antes.
-¿Y te preocupa que no lleguemos a casarnos? – Habló con un tono calmado
- Mientras seamos felices y tenga a mi papá y mamá conmigo, no – Le sonrió – Los papás de Cheria están divorciados, pero siempre los veo con ella – Se encogió de hombros – Esa es otra manera de amor – Asintió repitiendo lo que decía su amiga
Erza sonrió levemente porque tenga eso presente, así sería más fácil que se le quede en el subconsciente.
-Bueno princesa – Se agachó para estar a la altura de ella – Ya llegamos – Vio la puerta de la escuela
Wendy sonrió abrazándola – Te quiero mucho, mamá – Sonrió
Erza acarició su cabello – Yo también te adoro, Wen. Recuerda que papá viene por ti a la tarde, ¿Okay? Y en casa tendremos que ayudar a Mira – Se alejó un poco de ella
-Sí – Asintió la peli azul – Ya me voy – Corrió a la entrada y se despidió con la mano
Erza le hizo el mismo gesto y se levantó, caminó hasta su auto recordando lo que Wendy le había dicho, entró empezando a conducir hacia el trabajo.
No pudo evitar pensar en Jellal y ella, ni en que no habían intimado ni un poco, al principio Erza lo soportaba, pero ahora era como si el peli azul ya no la viera de ese modo, como si no le atrajera más, tenía en mente que solo sucedería uno de esos días, pero nada… había planteado en hablarlo, pero sonaría como si ella sólo estuviera interesada en el sexo, cuando no.
Dejó el auto en la cochera de la empresa y subió a su piso a través del ascensor, pensó que exageraba acerca de lo de Jellal, ya había pasado casi un mes desde que habían vuelto, entró a su oficina y empezó a leer unos informes, aunque su mente seguía divagando, es decir sí eran sólo unos días, pero él siempre había sido casi que insaciable en ese ámbito, mordió su labio inferior no pudiendo concentrarse en el trabajo, y si era ella… ¿Qué tal si ahora la veía diferente? Recordó que había comido mucho pastel de fresas y helado cuando terminaron, ¿Y sí había engordado? Se preocupó de inmediato yendo al baño de su oficina y examinándose en el espejo, se pegó la blusa lo máximo que pudo al cuerpo, su abdomen se veían normal, entonces pensó en sus brazos, tal vez se le veían colgados y ya no finos como siempre se vio con cuidado tocándose los brazos, no… tampoco era eso… entonces el rostro, podría estarse arrugando, se acercó lo más que pudo al espejo, no tenía más que las normales expresiones faciales de cualquier persona, tal vez era que…
-¿Qué haces? – Una voz sonó en su oído, se espantó y por reflejo golpeó a la persona que tenía detrás
Al voltear vio al peli azul algo inclinado quejándose de dolor después de haberle enterrado el codo en la costilla.
-¡Jellal! – Exclamó - ¡Me asustaste!
- Lo siento – Se incorporó aún un poco adolorido – Para la próxima traeré una campana para no asustarte
Erza se sonrojó volteando al espejo de nuevo.
-¿Qué hacías? – Emitió con un tono calmado olvidando su dolor y se aproximó a ella abrazándola por detrás rodeándola de la cintura
- Creo que me vi una arruga – Mintió pensando que tal vez así, él le diga que de malo tenía su cuerpo ahora
- Para mí estás perfecta – Sonrió viendo el reflejo de ambos en el espejo – Eres preciosa, Scarlet – Acarició el abdomen de ella con cariño
- ¿Seguro? – Mordió su labio inferior
- Claro que sí – Pasó su nariz por la mejilla de ella – Eres bellísima – Susurró en tono seductor
"Y entonces… ¿Por qué aún no hemos tenido sexo?" Pensó sintiéndose algo culpable de que él esté siendo romántico y ella sólo piense en lo que no han hecho…
Así que decidida volteó en sus brazos y empezó a besarlo mientras caminaban al escritorio, él aunque sorprendido no tardó en corresponder, después de profundizar abrió el saco de Jellal para botarlo por a un lado, pero él tomó su mano y la detuvo.
-Tengo montañas de trabajo, Scarlet – Le sonrió un poco apenado
- Ah… - Soltó intentando sonar normal
- ¿Le dijiste a Wen que yo voy por ella?
- Sí – Asintió con un suspiro
- Okay – Le dio un beso rápido – Nos vemos cuando llegues a casa entonces
- Aja – Asintió – Nos vemos – Vio que la puerta se cerró y volvió a sentarse en su silla
Ahora estaba más conflictuada con lo que pasaba, ¿Qué más podría hacer? Aunque a la vez pensaba que tal vez para Jellal lo que llevaban sea demasiado rápido cómo para volver a tener sexo con ella.
A parte ¿Qué tanto le importaba el sexo?
No quería admitir que mucho.
La puerta sonó - ¿Quién? – Habló algo exhausta de que al parecer no quieran dejarla sola en su oficina ese día.
-Mira – Contestó
- Pasa – Se apoyó en una de sus manos y vio como la peliblanco entraba
- Vine para saber porque no te presentaste en la reunión de esta mañana – Decía tranquila aproximándose a su amiga que no se veía tan bien
Erza abrió los ojos sorprendida y vio la hora, negó mientras veía su reloj ya iban a dar las 12 ¡¿Acaso se había quedado prácticamente toda la mañana pensando en sexo?! Bueno… más bien que no tenía sexo…
La respuesta igual era sí.
-Mierda – Dejó caer la cabeza en medio de sus brazos – Se me pasó
Ni si quiera en sus peores días había olvidado la reunión matutina, se notaba que la falta de intimidad la estaba pulverizando, bueno… no era así hasta que lo notó.
-¿Qué sucede? – Se sentó delante de ella
- Nada – Negó no queriendo hablar del tema
-No creo que olvides cosas importantes por nada – Negó - ¿Te peleaste con Jellal? – Pensó lo más obvio
- No, todo lo contrario – Suspiró
- ¿A qué te refieres?
- Él es el hombre más lindo, más atento, caballeroso, apuesto, amoroso con Wen, es casi perfecto – Soltó rendida
- ¿Y cuál es el problema? – Sonrió de lado no entendiendo
- Yo – Admitió lo que pensaba
- ¿Por qué eres tú? – Decía divertida mientras sabía que tendría que sacarle la información poco a poco
- Porque sólo pienso en que él y yo… - Intentó hablar – No hemos tenido acción – Entrecerró los ojos recordando esa palabra que usaban entre ellas desde la pijamada
- ¿Nada de nada? – Preguntó extrañada
- Nada de nada – Afirmó suspirando
- ¿Y por qué crees que es a causa tuya? – Cuestionó alzando una ceja
- Porque cuando estamos a punto de ir más allá, él se aleja o busca una excusa – Se encogió de hombros
Mira se llevó una mano a la barbilla para pensar – ¿Pero no le has dicho algo al respecto?
-Vamos casi un mes y… - Se acomodó en su sitio – Creí que pasaría, que no debería presionarlo, pero… nada
- No pensé que algo así pudiera pasar entre ustedes – Negó viendo a la peli escarlata – La verdad… siempre se supo que en la oficina eran los que más revuelo armaban, y en las fiestas y en el auto, bueno… hasta tu madre me dijo que…
-¡Ya entendí! – Exclamó sonrojándose violentamente
- Eran ciertamente imparables – Sonrió de lado – Hasta me llegué a enterar que jugaban algunas cosas… - Soltó maliciosa – Cómo a secuestrarse en la oficina del otro con la luz apagada
- ¡¿Laxus te contó?! – Habló alterada – Yo no… no creí que era Laxus, lo juro – Negó haciendo aspavientos con las manos
- Claro que me contó – Rio divertida – Nos vamos a casar, el padre dijo que no deberíamos de tener secretos – Sonrió recordando esas charlas pre matrimoniales
- Y te dijo qué…
- Ajá – Asintió – Pero no me enojo, total que su pecho si estaba algo flácido – Rio, Erza volvió a sentarse mientras soltaba una carcajada igual – Ahora… - La vio – Si vuelves a toquetear al futuro padre de mis bebés te corto la mano, Scarlet – Sonrió con dulzura
Erza tragó grueso y asintió ante la amenaza.
-Volviendo a tu situación con Jellal – Se acomodó en la silla – Si crees que es muy apresurado y que esté bien que se dé el tiempo, entonces espéralo, si pasa mucho tiempo deberían hablarlo – Asintió – Son temas de pareja y no tienes por qué creer que no debes hacerlo, también es tuya la relación y puedes opinar de cosas que se den o no
Erza suspiró dispuesta a confesar lo que en verdad la conflictuaba.
-Esto que voy a decir ni debería saberlo – Vio hacia abajo – Pero le rogué a Meredy que me lo diga y en serio Mirajane, que esto no debe salir de estas cuatro paredes – Habló firme – Era muy obvio que cuando Jellal estaba comprometido con Ultear tenían intimidad – Asintió – Cuando empezó esto de no tener nada con él, le pregunte a Meredy si Ultear le había dicho algo o si Jellal se comportaba así con su ex y después de insistir mucho me contó que no, que tenían sexo muy a menudo, para los días que llevaban comprometidos – Frunció el ceño – Y lo que de verdad me molesta es porque conmigo no… - Negó intentando razonar - ¿Por qué ella sí y yo no?
- ¿Han hablado de cuando él estaba comprometido? – Preguntó viendo como la lastimaba ese factor
- La verdad no, no he querido saber mucho y él a parte de la carta que Ultear dejó cuando se fue, no me quiso decir nada más
- Mmmm… - Emitió pensativa – Yo creo que me mantengo con lo que te dije hace rato igual – Asintió – Sólo que con el pequeño cambio de que en serio deberían de hablar de cuando estuvo comprometido, tal vez más a fondo…
- Bien – La vio
Habían muchas cosas que habían estado evitando, pero para llevar una relación sana, deberían de decirlas.
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Recuerden dejar su bello review!
En serio que es muy importante dejar un comentario, dejen de ser lectores tímidos plisssss :3
Hola! Que cap tan interesante…
Me encanta que Juvia y Gray ya se reconcilien… es que los amo mucho :3
Ahora… ¿Qué pasará con el Jerza?
Sección de comentarios:
Pilikali: Jajajaj fue demasiada graciosa esa escena cómo para solo escrbirirla y no darles diálogos :v
