Capítulo 40

Nadide miró de costado a su marido cuando esperaban que Sehrazat les abriera la puerta de su casa. Estaban algo preocupados porque no habían tenido tantas novedades de su hija esos días y la noche anterior ella los había llamado y los había invitado formalmente a su casa porque quería hablar con ellos…

-¿Puedes quitar esa cara de preocupación, Burhan? - le dijo, aunque sabía que ella también la tenía.

-La última vez que nuestra hija nos citó para hablar fue porque quería irse a vivir sola… con solo 19 años…

-Sehrazat ha cambiado mucho este último tiempo… seguramente solo quiso encontrar algún momento para hablar con nosotros y lo tomamos como que se trataba de algo grave…- dijo la mujer sin poco convencimiento y la puerta se abrió..

-Mamá, papá…- dijo Sehrazat con una emoción algo controlada.

Nadide la abrazó con ternura y luego ella besó a su padre y los hizo pasar a ambos.

-Hija querida…- dijo Nadide- por favor dinos que no se trata de algo grave… tu padre está muy preocupado desde que nos dijiste que viniéramos…

-No se trata de nada malo…- dijo y sintió que los ojos se le humedecían.

-¿Has visto, Burhan? - dijo Nadie también aliviada.

-¿A mí me lo dices? ¿acaso no estabas inquieta también, mujer? - dijo Burhan con poca paciencia.

-Mamá, papá… no discutan… no es la idea…

-Claro, hija… es verdad… dinos…

-Bueno… yo sé que ustedes son muy afectos a las tradiciones y que… bueno, digamos que yo no fui nunca de las que las respetan como debería…

-Siempre has sido así, hija… ¿acaso esto se trata de este muchacho, Onur? - preguntó Nadide.

-Nosotros estamos al tanto de su relación y de tu cariño hacia el pequeño… Kaan y estamos lejos de oponernos…- dijo Burhan con una sonrisa, había aprendido a querer al pequeño…

-Es una alegría para mí que lo hagan y estoy muy feliz de habérselos contado… pero hay algo más que debería contarles… algo que ocurrió y que luego de muchas luchas internas me ha emocionado y cautivado por completo…

-¿Se trata de Onur? - preguntó don Burhan.

-Se trata de él… de mí y de nuestro futuro…- dijo Sehrazat con lágrimas en los ojos.

-¿Acaso piensan en casarse? - trató de adivinar Nadide.

-No hemos hablado de eso aún y allí es donde viene mi pesar, por no hacer lo que ustedes esperan…

-Hija… deja de dar vueltas y habla de una vez…

-Onur y yo…-dijo y apretó los labios un momento, le costaba trabajo aún decirlo- estamos esperando un hijo… estoy embarazada…- dijo y se quedó mirándolos a ambos, que tardaron unos segundos interminables en reaccionar.

-¿Vamos a ser abuelos? - dijo Burhan con emoción.

-Así es…

-Hija querida…- dijo Nadide y la tomó entre sus brazos.

-Mamá…- dijo y Burhan se quedó mirándolas, esperando su turno para abrazar a su hija.

-Me haces muy feliz…-le dijo besando su frente él y ella rio con alegría.

-Tenía mucho miedo de defraudarlos…- dijo ella entre lágrimas de alegría.

-¿Desde cuando te preocupas por lo que pensamos? - le dijo Burhan y Sehrazat sintió el reproche.

-Es cierto, pero evidentemente cambié y ahora sí me importa…

-Escúchame bien, hija…- dijo Nadide, hablando por ambos- nosotros coincidimos en que durante un buen tiempo estuvimos algo preocupados por tu futuro, porque a pesar de que nunca nos has dado gran trabajo, has hecho tu vida con demasiada libertad para nuestro gusto y sin embargo tratamos de no molestarte… si el hecho de tener un hijo te hace feliz… nosotros somos felices… sobre todo porque conocemos la clase de persona que es Onur y aunque no hace tanto que están juntos, estoy segura de que lo que los une no es solo algo pasajero…

-No lo es…- dijo ella y volvió a abrazar a su madre - ¿Tengo su bendición, entonces?

-La tienes…- dijo Burhan.


Se quedaron hablando de otras cosas, ella les contó de los últimos negocios y proyectos de Binyapi y de Kaan y todo lo que hacía esos días…

Onur abrió la puerta y los encontró charlando luego de la merienda. Kaan corrió a abrazar a sus abuelos y Sehrazat sonrió con ternura…

-Mi vida…- dijo él y besó sus labios con suavidad, no le gustaban las demostraciones enfrente de los padres de ella.

-Onur, querido…- dijo Nadide y besó su mejilla con suavidad- estamos muy felices…- dijo sin hacer mención de los detalles por Kaan.

-Muchas gracias doña Nadide… yo también lo estoy… es un bonito sueño…- dijo y recibió el apretón de manos de don Burhan también.

Los padres de Sehrazat decidieron quedarse a cenar y mientras las mujeres preparaban la comida, Onur y Burhan intentaron conversar un poco mientras Kaan los interrumpía, queriendo llamar la atención de ambos…

-Kaan… hijo… ¿por qué no ayudas en la cocina a mamá y la abuela? - le dijo Onur y Burhan lanzó una risita divertida.

-Porque yo quiero quedarme con los varones…- dijo y Onur despeinó su cabecita.

La cena fue amena porque todos estaban con ánimo de pasarla bien y bromear un poco.

Nadide fue la encargada de contarle un cuento a Kaan para que se durmiera, luego de que tuviera un ataque de mimos con Sehrazat y Nadide le aseguró que probablemente el niño presintiera algo, aunque todavía no lo supiera…

Cuando Nadide dejó durmiendo a Kaan, ella y Burhan decidieron irse y volvieron a felicitar calurosamente a su hija y Onur…

Sehrazat se cambió mientras Onur terminaba de acomodar algunas cosas en la casa para ayudarla…

Ella se puso un pijama largo y cuando se quedó frente al espejo deslizó sus manos a la altura del abdomen y se mordió el labio para no llorar. Esos días sentía que cada vez que su mente conectaba con la idea de su maternidad, se ponía a llorar y no quería hacerlo… pero la realidad era que se sentía demasiado feliz…

Cuando Onur llegó a la cama, se acercó por detrás y hundió su nariz en su cuello y ella suspiró con satisfacción…

-Tus padres están encantados con la idea…- dijo con suavidad en su oído.

-Lo están… estoy muy feliz…

-Yo también… aunque por un momento creí que tu padre me pediría cuentas por haberte tocado antes de comprometernos…- le dijo con una sonrisa.

-Creo que has hecho un poco más que solo tocarme…- le dijo con una sonrisa provocativa y él deslizó sus manos acariciando su vientre mientras sus labios besaban la piel detrás de su oreja.

-Mi vida…- dijo aún en su oído y ella se estremeció levemente.

-Onur…

-¿Crees que podríamos…?- le dijo y ella giró la cabeza y alzó las cejas.

-Por favor…- le dijo con una sonrisa y él la hizo recostar sobre la cama.

Se abandonaron a las caricias y a los susurros cómplices por un buen rato y luego ella se abrazó a él para descansar…

-¿Te sientes bien?

-Mejor que nunca…- dijo suspirando.

-¿Las náuseas?

-No las menciones…- dijo con fingido enojo y luego ambos se echaron a reír…


Bueno, parece que todo sigue perfecto por aquí! Los veo en el próximo capítulo!