Disclaimer: los personajes no me pertenecen, este fanfic es hecho sin fines de lucro.

Día 30

Danza

Estaba apenas a unos metros tras de ella cuando repentinamente la mujer se frenó en la orilla del río.

-Detenerte donde estás o yo arrojar tu hijo al agua- amenazó colocando al lloroso pequeño sobre la violenta corriente haciendo que Ranma se detuviera en el acto- Así gustar. ¿Sabes, Airen? Shampoo poder haberte hecho muy feliz, en China tú serías como rey entre la tribu, todos venerarte como esposo de la gran líder-

-¿Y conformarme siendo sólo un adorno a tu lado? Tú no querías un marido si no un bonito marco para sobresalir, jamás me amaste de verdad-

-¡Mentir! Yo besar el piso que pisar, yo ser tapete si tú querer, pero no, elegir a chica gorila fea para procrear a esta cosa- miró con desdén al desesperado pequeño en sus brazos- ¿Quererlo de verdad?-

-Es mi hijo, Shampoo. No te atrevas- repuso apretando la mandíbula.

En un rápida serie de movimientos levantó con el pie algunas piedrecillas de los alrededores para patearlas contra Ranma, con una versión mejorada del truco de las castañas calientes él detuvo todos los ataques.

-Tener potencial, bisabuelita decirlo. ¿Sabes, Airen? Yo poder perdonarte por lo pasado, pero para ser posible deber empezar de cero- nuevamente colocó al infante sobre el amenazante cuerpo de agua.

El guerrero dio un paso hacia enfrente dispuesto a lanzarse por su hijo en cualquier momento, la amazona emitió una risa burlona.

-Tú querer mucho a "esto" aún sin conocerlo. Él simbolizar amor entre tú y esa ¿No?. Yo poder quererte mucho, Airen, pero jamás perdonarla. Ella y su familia provocar todas las desgracias en mí, hermana maldita tirarme agua, chica violenta mandarme lejos, la deshonra marcar mi vida desde entonces- la china se ensimismó en sus recuerdos, sujetando fuertemente al niño haciéndole daño.

-Shampoo, no sé qué tan malo pudo haberte pasado para que guardes ese rencor pero mi hijo no tiene culpa alguna, por favor, dámelo-

-Airen ¿Qué creer que ser más fuerte, amor o venganza?- habló como evocando tiempos anteriores- Yo jamás liberarla de la culpa, chica violenta merece castigo-

-No más que el que tú vas a obtener- le interrumpió Akane por la espalda aplicándole una llave al cuello.

Ranma la había visto acercarse sigilosamente, estaba preparado para el momento, así que en cuanto Shampoo soltó a su primogénito para llevar sus manos a la defensa, él ya se encontraba cerca para atraparlo.

La recién llegada hizo presión con brazos y piernas sobre el cuerpo de la amazona, ésta se dejó caer sobre su espalda para revertir el ataque ocasionando que la joven madre perdiera fuerza momentáneamente, lo que la china aprovechó para rodar junto con su atacante hacia la corriente de agua caliente. Justo antes de lograr sumergirse en el río, la señora Saotome volvió a ejercer fuerza deteniendo el avance; al verse en desventaja, Shampoo impulsó su codo hacia atrás y comenzó a golpear las doloridas costillas de su contrincante, el punzante dolor provocó que Akane tuviera que alejarse pero regresó casi al instante con una racha de potentes patadas que la otra mujer apenas podía contener.

Estaban enlazadas en una violenta danza mortal, ninguna iba a dejar escapar a su contrincante hasta agotar el odio que tenían entre sí. Ranma con su bebé en brazos sólo podía ser espectador de aquel sangriento espectáculo que acabaría con ambas si no las detenían.

-¡Maldita! Merecer morir- gritó la mujer de largo cabello propinando una potente patada en dirección de Akane.

A pesar del imperante ruido del río se escuchó un golpe seco continuado por el crujir de huesos, la joven madre había logrado detener la acometida a costa de la entereza de sus costillas.

-No ser rival para Shampoo, rendirte ya, de todos modos tú no salir viva- pronunció con voz chillona.

-Tal vez tengas razón, pero no seré la única que encuentre su fin aquí- dicho eso adelantó su brazo con una potencia inigualable.

La amazona apenas esquivó el golpe, sin embargo fue muy tarde cuando se percató que tan sólo había sido una treta; durante su intento de escape, Akane la había sujetado por el pie estrellándola contra el piso mientras torcía su pierna hasta hacerla crujir, apenas la china logró quitársela de encima se alejó manifestándose al instante un agudo dolor naciente en su rótula que le hizo perder el equilibrio.

-¡Perra! ¡Mi rodilla!- gritó la china.

-No será lo único que te duela cuando termine contigo- le amenazó la señora Saotome.

Sin previo aviso se lanzó de lleno contra la de la extremidad lastimada, fue tal el impulso que llevaba que ambas salieron volando aterrizando en el río termal próximo, se hundieron al instante perdiéndose de vista.

Ranma corrió con su hijo en brazos hasta la orilla, intentó en vano de localizar a su esposa, el agua se la había tragado junto a su enemiga.

-¡Akane! ¡Akane!- gritaba con desesperación.

Justo en ese momento se escucharon ruidos de motor cercano, no había pasado ni un minuto cuando ya estaba Nabiki a su lado.

-¿Qué sucedió?- preguntó con urgencia.

-Están en el agua, debo encontrarla. Por favor, cuídalo, traeré a Akane de regreso- repuso entregándole el niño a la señora Kuno.

Acto seguido corrió con toda la velocidad que daban sus piernas por la orilla del río aguzando la vista. Fueron minutos angustiantes mientras la buscaba, pero no se compararon con lo que estaba a punto de sentir, más adelante podía vislumbrarse que el camino culminaba con una alta cascada.

Continuó llamándola por su nombre con desespero, sentía que el alma estaba a punto de abandonar su cuerpo hasta que…