Narrado por Terry

Mañana llegaremos a Inglaterra, el viaje ha sido agotador, Therius y Richy son niños muy activos y mi madre y Candy han estado paranóicas pensando que pueden tener un accidente. Ellas se han encargado de cuidar a las gemelas, mientras yo persigo a los dos "mini yo" con ayuda de los guardaespaldas, y bajo las miradas lacivas de muchas mujeres; desde que soy papá las señoras y señoritas me acosan peor que nunca, mi teoría es que ya confirmaron que hago bebés lindos.

Los primeros días nos mantuvimos en el camarote pero fue mucho peor, definitivamente necesitaban correr y quemar su energía o todos íbamos a enloquecer. Fue mi grandiosa idea llevarlos a pasear por el barco,lo que no sabía es que tendría que sacarlos debajo de las mesas del restaurante, separarlos en sus peleas y evitarque se quebraran uno o varios huesos con sus juegos extremos. Ya solo falta un día para cumplir mi tarea y lograr que ambos lleguen a tierra inglesa sanos y salvos.

- Al fin se han dormido - Candy llega exhausta y se mete en la cama. Estoy cansado, pero nunca lo estaré tanto como para abstenerme de mi actividad favorita.

- ¿Cómo quieres que te haga el amor hoy, esposa mía? - le susurro en el oído, mientras la abrazo en posición de "cucharita". Tengo ganas de complacerla, estoy de buen humor por el regreso a Londres, ya han pasado varios años de mi partida y nunca me di cuenta de cuanto extrañaba mi país hasta que imaginé a toda mi familia siendo feliz ahí.

- Ya sabes cómo me gusta - me respondecasi ronroneando mientras se enreda más a mi cuerpo desnudo. La acuesto de espaldas en la cama, le sonrío mirándola a los ojos y comienzo a subir su sensual camisón hasta dejarla desnuda.

- Sabes que es prohibido entrar a mi cama con ropa - ella me mira analizando mis palabras.

- Y tú sabes que Therius ya se está haciendo grande, no podremos estar durmiendo desnudos ¿te acuerdas lo que pasó en The Hamptons el último verano? -

- No vio nada ese día -

- Porque había una manta cerca, estaba oscuro y él aún estaba medio sonámbulo, o sino lo hubiéramos traumado - el pequeño había entrado mientras Candy me cabalgaba, era uno de sus días con gritos extasiados, así que llegó preocupado preguntando si le estaba haciendo algo malo a su mamá.

- Bueno después lo discutiremos, ahora mismo estoy ocupado en otra cosa - masajeo sus fabulosos senos, aún amamanta a las gemelas y están llenos de leche, haciéndolos increíblemente sensuales y compactos, la beso en el cuello, tomo sus piernas y las levanto hasta colocarlas encima de mis hombros, la sigo subiendo hasta tener su entrepierna en mi boca, es una posición bastante gimnástica, hoy ando creativo.

- ¡¡Terry!!- ella grita cuando succiono su perla con intensidad.

- Shhhh, si sigues gritando llegará Therius a defenderte - le paso su respectiva almohada para que la muerda y grite todo lo que quiera - Será mejor que muerdas la almohada porque hoy te daré mucho placer - ella la toma riendo y se la pone sobre su rostro, aunque me encanta ver su cara cuando tiene orgasmos, hay que hacer pequeños sacrificios por los niños.

Lamo, succiono y froto su perla, de la manera exacta como le gusta, logrando que tenga una serie completa de intensos orgasmos. Cuando está chorreando de éxtasis y exigiendo que la penetre, la acomodo sobre la cama, me coloco entre sus piernas y empujo mi pene hasta adentro, se siente caliente y apretado cuando Candy comienza a contraerse absorbiéndome con intensidad, rápidamente sus movimientos se acoplan a los míos . Ya hemos hecho el amor unas miles de veces, así que nos conocemos mutuamente a la perfección, pero lo que lo hace realmente placentero es que ambos nos preocupamos de darle el máximo placer al otro.

Miro sus increíbles pechos rebotar mientras me introduzco y salgo de ella, rápido, muy rápido. Me inclino hacia ella para lamer sus pezones, succiono fuerte y absorbo, es tierno y excitante a la vez, sabe dulce y está tibio, es un milagro de la maternidad que me excita más. Ella se cuelga de mi cuello, sale de mi interior y me hace acostarme de espaldas, quiere tomar el control y yo estoy más que dispuesto.

Ella se da la vuelta mirando a mis pies, toma mi falo y lo introduce lentamente en su interior, sabe que es de mis posiciones favoritas porque puedo verla completamente, ella comienza a moverse rítmicamente hasta que se acuesta sobre mis piernas haciendo la vista más hipnotizante, no aguanto más y me libero en un muy intenso clímax que hace derramarme en su interior, gruño tres veces, llenándola con mi semilla, ella se sienta y lleva su cabeza hacia atrás, su cabello me roza el abdomen, mientras su redondeado trasero está firme sobre mi virilidad, aprieto sus nalgas, ella se ríe.

- ¿Quieres seguir? - sabe perfectamente que aún está dura.

- Hazme el amor todas las veces que quieras, soy todo tuyo -

- Bienvenidos a Inglaterra -

- Gracias-

- ¿Mami veremos al abuelo?-

- Sí, mira ahí está - vemos a mi padre que viene con su habitual equipo de seguridad y varios autos con el emblema de los Grandchester.

- ¡Papi! - grita Richy, mi madre y mi padre se unen en un largo abrazo, luego Therius corre a abrazarlo, ambos se adoran, sé que consentirlo lo considera su reivindicación para nuestra relación pasada. Subo cargando a las gemelas a uno de los autos junto a Therius y Candy. Miro como ella suspira largamente, así que le acaricio la pierna.

- ¿Estás bien? - ella asiente -es solo que estar aquí me trae lindos recuerdos-

- A mi también- entramos al portón principal del Castillo Grandchester.

- Terry... ¡¿aquí vive tu padre?!-

- Bienvenida al Castillo Grandchester- síes un palacio de unos 300 años de antigüedad, no tengo buenos recuerdos en este lugar, pero con Candy, los niños, mi madre y mi hermanito estoy seguro que esto va a cambiar. Pero lo más importante es que la Duquesa Cara de Cerdo no está más aquí, mi padre no ha entrado en detalles, pero al parecer mis hermanastros tampoco están.

Los niños se bajan y corren por los jardines, ponemos a las gemelas en el suelo y también salen dando pasitos inestables, Therius se acerca y las ayuda a caminar de la mano, mientras Richy les da vueltas sin parar.

- Terry nunca me dijiste que el castillo era así-

- Te dije que un castillo era un castillo -

- Sí pero pensé que estabas exagerando-

- Yo nunca exagero, nunca - ella sonríe.

- Las habitaciones están preparadas- nos informa el mayordomo, un anciano como de 100 años que siempre recuerdo igual desde mi infancia.

- Gracias Fred -

- Para servirle Marqués - también sé que aunque le diga mil veces que no me llame Marqués primero renuncia antes de llamarme por mi nombre, igual que los otros 70 empleados que trabajan aquí.

- Marquesa es un placer bienvenida - le dice mientras hace una gran reverencia, Candy me mira con ojos sorprendidos, levanto los hombros.

- Te llamarán Marquesa sí o sí, así que acostúmbrate - literalmente es una guerra perdida que será mejor ni pelearla.

Entramos a la mansión, mi padre nos ha asignado toda la ala derecha del castillo, que es más grande que la mansión de Nueva York, pero Candy quiere que durmamos con los niños lo más cerca posible, así que habrá mucho espacio que ni siquiera usaremos.

- Marques, su padre requiere su presencia en el estudio principal - me voy como si esperara un castigo por alguna travesura, así han sido las únicas visitas a su estudio, especialmente cuando era adolescente. Llego al estudio y toco a la puerta.

- Adelante -

- Hijo ¿qué te pareció el espacio que les asigne? ¿Está bien o necesitan más habitaciones? -

- Es más que suficiente-

- Terrence, quería hablarte de un tema muy importante- asiento para que continúe- notarás que no está Beatriz ni tus hermanastros - él hace un silencio largo - esto que te voy a contar es muy íntimo pero necesito que lo sepas - esto parece que será incómodo- me casé con Beatriz porque tu abuelo había arreglado nuestro matrimonio desde niños, la vi varias veces mientras crecíamos y le supliqué a tu abuelo que rompiera el compromiso, pero se negó rotundamente. Cuando pensé que debía aceptar lo inevitable me enamoré de tu madre a primera vista y ella también se enamoró de mí, pero aún seguía comprometido con esa horrible mujer y por presión de tu abuelo y cobardía terminé renunciando a Eleonor. Cuando me casé con Beatriz, bueno - él inhala profundo- no podía desvirgarla, porque no producía ninguna reacción en mi cuerpo - en efecto es demasiada información.

- No creo que necesite saber tantos detalles -

- Sí lo necesitas saber, sólo escúchame... las únicas tres veces que supuestamente pude tener intimidad con ella, fue cuando me emborraché hasta no recordar nada el día siguiente, solo despertaba en la cama con ella desnuda- esta historia está más asquerosa de lo que pude imaginar jamás- siempre me confirmó que habíamos mantenido relaciones sexuales y casualmente las tres veces quedó embarazada. Hace poco un empleado de confianza de Beatriz confesó que él le ayudaba a meterme a la cama inconsciente, así que claramente nunca hubiera podido tener relaciones en esas condiciones, por lo que los hijos de esa mujer no podrían ser mis hijos- ya sé por donde va esto- luego con ayuda de varias investigaciones supimos que su primo el Conde de Winston era su amante - ese hombre es tan feo como ella, con razón esos niños no tenían nada Grandchester.

- Así que oficialmente eres mi único sucesor junto a Richy- él me mira estudiando mi reacción, pero me mantengo pensativo - aún soy un hombre saludable y debo mantenerme así, tengo un hijo más pequeño que mi nieto - él sonríe, lo hace más a menudo desde que Richy nació - pero quiero que sepas que el rey te mantiene como su gran favorito para el ducado, más ahora que Candy ha hecho tan buenas relaciones públicas y políticas en América, están ansiosos por conocerla, irán al estreno de la obra y se sentarán juntos en el palco real. Así que piénsalo hijo, yo sé que estás preparado y Candy sin serlo aún, es la mejor Duquesa de Grandchester que ha existido, solo debe estudiar la historia de la monarquía inglesa y etiqueta real. La Corona le mandará una instructora la otra semana, tu madre también estará con ella, serán cosas básicas, las personas saben que son americanas, así que les perdonarán cualquier error por conocer su origen, aunque obviamente sería mejor para ellas saber comportarse correctamente en todo momento-

- Estoy seguro que Candy odiará esto, pero se lo comentaré -

- Y lo último, aquí están las opciones de propiedades que me pediste. Sabes que este castillo es tuyo hijo y que puedes usar las Villas de Escocia y Francia cuando quieras, no necesitan mudarse a ningún otro lugar -

- Lo sé, pero estoy seguro que a Candy le encantará ese lugar y quiero comprarle algo que sea nuestro, como la Cabaña de The Hamptons - me pasa la información con fotos - padre una última cosa ¿Tienes la dirección de la tienda de juguetes sexuales? - termino la conversación con la dirección en mano y la promesa de pensar en la posibilidad de tomar el ducado.

Candy está muy nerviosa por conocer a los reyes, pero acepta de buena manera las clases de etiqueta real, ya ha estado en muchas reuniones importantes en América y agradeció sinceramente tener a una instructora para sentirse más confiada, espero que tantas reglas no terminen mortificándola, hay muchas cosas que son extremadamente absurdas y que probablemente no entienda, ni yo que he crecido rodeado de esto, puedo aún entenderlas, menos lo hará ella con su naturaleza libre.

A la semana siguiente llega Albert y Karen junto a los niños, se hospedan en nuestra ala del castillo, aunque en el extremo más alejado, no han dejado el sexo escandaloso, ni ahora que tienen niños, de seguro son de buen dormir y no como Therius, que al igual que yo, pasamos atentos a cualquier ruido o sobresalto.

El domingo vamos al zoológico Blue River con todos los niños, están encantados con las historias de Albert, de cuando trabajó ahí y fue a África a ayudar a las personas y a los animales, el más atento es Anthony que tiene un alma tan libre como él.

El día de la obra llega y los reyes, mi padre, Albert y Candy se sientan en el palco real, el rey George está encantado con Candy, le muestra mucha admiración por el gran trabajo que hizo con los niños y las mujeres desamparados que dejó la guerra y quiere que lleve a cabo ese mismo proyecto en Inglaterra, Candy se comporta muy relajada y sigue perfectamente las reglas de etiqueta, ha causado un revuelo en los periódicos, todos hablan de ella, aunque nos hemos dado la agradable sorpresa que los ingleses son mucho menos expresivos que los americanos y ya podemos salir a cualquier lugar sin ser acosados por los curiosos.

Actuar junto a mi madre fue maravilloso, ella interpretó un rol secundario pero como siempre lo hizo magistralmente.

Fui con Albert a la tienda sexual en Londres, aprendimos mucho en ese lugar, compramos varias cosas, que tengo que probar junto a mi esposa, sé que le encantará experimentar cosas nuevas.

Hoy será el primer día que saldremos como pareja desde que nacieron las gemelas, tuve que convencer a Candy de que Albert, Karen y mis padres podrían cuidar bien a las niñas, ella es una "mamá gallina" y no fue fácil, pero finalmente logré convencerla, tengo una sorpresa para ella.

- ¿Adónde vamos? Espero que no sea lejos por si algo necesitan las gemelas poder regresarnos rápido- tomo su pierna con mi mano y la aprieto. Ella gime por el intenso contacto.

- Candy estarán bien - ella me mira fijamente y suspira.

- Es que es la primera vez que las dejamos por mucho tiempo-

- Lo sé amor pero están en buenas manos- ella asiente.

- Quiero que conozcas un lugar que sé que te encantará- conducimos aproximadamente dos horas.

- Oh Terry es precioso... - ella admira el río Avon que atraviesa el pequeño y pintoresco pueblito.

- ¿Cómo se llama aquí? -

- Straford Upon Avon - nuestro nuevo hogar.

Continuará...