Inuyasha hizo un pequeño gesto de dolor y soltó un quejido —No entiendo porque me duele tanto la cabeza...

Aome lo miró alzando una ceja —Inuyasha, llevas tres días aquí y no has dormido bien, solo comes comida chatarra y te la pasas jugando videojuegos con Sota.

El híbrido movió suavemente sus orejas mientras tomaba con su mano una cantidad de papitas fritas que la madre de aome le había comprado hace un rato y lo metió a su boca —Interesante...

La chica mostró un gesto de asco —No hables con la boca atascada de comida.