Los personajes no son míos, yo solo hago que se amen y tengan bebés XDD el resto de la historia y su desarrollo si me pertenece.
Comencemos con la maratón de capítulos finales de este fic, espero sean de su agrado.
Gracias a mi linda beta por su esfuerzo.
Después de ese hermoso fin de semana se sintió pleno al pasar su celo con su amado Shouto, pero la noticia que su viaje se había adelantado le rompió su corazón, debía separarse antes de tiempo y eso no le gustaba.
—No hay otra alternativa Izuku – su tío hablaba muy seriamente – no creo que deba explotar de esa manera a Shouto, solo tres meses para que alcance su promesa es muy poco.
—Entiendo – afirmó, mientras su novio lo abrazaba más fuerte – además también esta es la temporada donde Mei chan mostrará su marca, estaremos muy ocupados.
—Así es – su tío tenía razón, debía pensar en la salud de su alfa – ambos deberán mostrar que son capaces de alcanzar sus metas.
—Bien – escuchó a su pareja, un beso fue dejado en su frente – se hará como ustedes digan.
La sonrisa de Enji san era desagradable en ese momento, porque sabía que su mayor sueño era que allá él encontrara a otra persona y lo dejara, pero a ellos lo unía más que una mordida.
Por lo que los días restantes se dedicaron a adelantar más en las materias, alistar las maletas dejando todo listo para su partida; cada día que pasaba sentía como todo su ser se oprimía, pero debía demostrar que seguía siendo ese omega orgulloso de su inteligencia y capacidades, por lo que en su tiempo libre se dedicó a la marca de Mei chan.
Eso hizo que los dos pasaran más tiempo juntos, que esa necesidad que iban a sentir se fuera aplacando lentamente; la tienda física estaba quedando hermosa, la página web estaba a un clic de ponerse a funcionar y los modelos estaban listos con sus respectivos trajes.
—¡Esto será increíble! – grito Mei chan sacándolo de sus pensamientos – dime Izu chan, ¿tendré éxito?
—Lo tendrás – le sonrió de inmediato fue abrazado – me harás falta.
—Y tú a mí – ella era una amiga increíble, que se quedara en Japón, hacía más difícil su situación emocional – pero encontrarás a otras personas igual o más talentosas que yo como Momo chan.
Él solo pudo afirmar, le dio instrucciones a Kirishima para dejar los trajes en el lugar del desfile, desde el lugar de cada uno en el camerino hasta el orden en que ellos debían usarlos. Salieron lo más rápido en taxi porque se estaba haciendo tarde para llegar al aeropuerto.
Al llegar Eri chan, su madre, y sus tíos estaban esperándolos, Enji sonreía lleno de satisfacción, le entregó la carta de permiso de salida para menores de edad, la tomó con todo el fastidio que pudo de esas manos.
Empezó a despedirse de sus hermanos que lo abrazaban con demasiada fuerza, pero su corazón ya estaba más que oprimido, sentía que se iba a desmayar en cualquier momento, ahora solo preguntas resonaban en su cabeza, lo veía tan elegante y hermoso, que no sabía en qué momento se había enamorado tan fuertemente. Lo vio dar un paso lejos de él por lo que de inmediato su cuerpo corrió y se abrazó a su espalda.
—¿Izu? – lo sintió girarse, pero él no se alejó – oye no llores.
Él negó con fuerza mientras sentía como esas manos alejaban su rostro, al verlo vio ese brillo que solo le había regalado a él, se dejó retirar las lágrimas traicioneras que no dejaban de pintar sus mejillas.
—No me olvides – le dijo en medio de hipido – te amo mucho Shou chan.
—Olvidarte sería una consecuencia de perder mi corazón – lo beso tan suavemente, que sintió como esos hermosos labios temblaban – sin ti seguiría siendo una persona con poco amor propio, me enseñaste a ser feliz.
—Shou chan – quería decirle tantas cosas, pero su voz se negaba a salir.
Por lo que solo sujetó su rostro, empezó a repartir besos por toda la extensión, se dedicó a besar la cicatriz que lo hacía tan especial, sentía esas manos acariciar su espalda, de vez en cuando apretarlo con más fuerza.
—Toma – le empezó a colocar su bufanda – está haciendo frio y la dejaste.
Inhalo con fuerza, por su parte le entregó un pequeño regalo, que fue recibido con una suave sonrisa, Shouto tomó su mano con la argolla y la besó, después el lóbulo de la oreja perforada e hizo la misma acción.
No hubo más palabras, solo caricias y suaves besos, después el solo se alejó detrás de su tío y lo perdió en la puerta de inmigración, no pudo volver a contener sus lágrimas y permitió que salieran, Eri corrió hacia sus brazos, sujetándolo en su pequeño cuerpo, esas suaves y pequeñas manitas acariciaban sus rebeldes cabellos.
—No llores mamá Izuku – la voz también salía entrecortada – papá regresará pronto y estaremos los cuatro juntos, yo te protegeré.
Con esas palabras supo que su pequeña sería una alfa, fuerte y decidida.
Desde que llegó con David san, sus días se volvieron completamente ocupados, no tenía tiempo de hacer un poco de turismo para aprender a ubicarse en el país, tenía un chofer que lo llevaba a sus clases y después lo recogía, movilizándolo en todo lo que necesitaba, los maestros que él le había puesto eran increíblemente buenos.
Si su sensei era increíble, estos estaban fuera de toda discusión, entendía todo a la perfección y no era difícil seguir los temas sin descanso.
—Hoy será el desfile de Mei chan – dijo David san, cuando terminaron su clase de economía – lo trasmitiremos en la sala de conferencias de Iisland, ¿quieres verlo?
—Tengo clase a esa hora – pero quería verlo, seguro su amado aparecería – así que lo dejaré grabando y después …
—¿Crees que yo me lo perderé? – afirmó Aizawa sensei, su profesor de administración – estamos hablando de un desfile que hace el gran Midoriya Izuku, es por lo único que saldría felizmente de mi saco de dormir.
—Entonces ahí estaré – sonrió, podría ver a su amado.
—Escuche que All Might e Inko sama vienen para acá – dijo David san y noto como Aizawa sensei se tensionaba – quieren cerrar la sucursal de aquí.
—Pensé que alguien la administraría – afirmó el azabache, tratando de ocultar sus nervios – creí que la señorita Melissa lo haría.
—Melissa es terca y quiere quedarse en Francia – el hombre alzó los hombros como restándole importancia – Toshinori dijo que le gustaría que fuera un hijo, pero el idiota no se esfuerza en conseguir pareja.
—Le debe seguir gustando ella – él por su parte negó, sabía que su madre tenía una relación extraña con su viejo, pero tenía fuertes sentimiento por él – no se puede evitar.
—No creo que sea por eso – dijo, esos pares de ojos se posaron en él, se veía la duda – bueno con mi madre puedo afirmar que siente algo por el viejo, puede amarlo a su manera, la verdad me enferma ver esa mirada que le da.
—¿Ellos se aman? – él afirmó con su cabeza, vio a los mayores mirarse – bueno eso no quiere decir que All Might no la ame.
—Pues no la amo – escucharon la fuerte voz del hombre aparecer – el pasado es pasado y siempre hay que ver lo bueno que trae el presente.
Los tres estaban atónitos, pero los regordetes brazos de Inko se sujetaron a su cintura, lo abrazó fuertemente, al sentirla devolvió la acción.
—Es un abrazo de mi pequeño – al escuchar eso, la apretó más fuerte – manda decirte que te ama mucho y que yo te voy a cuidar, porque deducimos que estos hombres amargados no te han llevado a conocer ni la esquina de tu apartamento.
—Cierto – dijo, vio la expresión de enfado que hizo a los mayores – sean bienvenidos.
—¿¡Ustedes por lo menos le dijeron que ese era el apartamento de mi bebé!? – al escuchar eso sus ojos se abrieron luego entendió porque se sentía tan tranquilo – eso es lo malo de estar rodeado de hombres amargados y eso que tú Aizawa eres omega.
—Vamos a ver a nuestro pequeño – afirmó Toshinori, mientras los empujaba – lamento mucho el espectáculo.
Él negó, notando como Inko san y David se iban juntos, por su parte quedó detrás de los mayores, Aizawa sensei tenía un leve sonrojo, notando el leve toque de manos que estaban teniendo, ahí comprendió la preocupación del mayor, estaba enamorado del hombre más poderoso en la industria del modelaje de omegas, pensando que estaba enamorado de otra persona.
Estando en la sala de conferencias, tomaron sus respectivos asientos y al encender el gran televisor, de inmediato apareció el salón que su amado le enseñó, estaba lleno el recinto, las cámaras estaban registrando detalladamente.
—Buenas a todas las personas presentes – ahí estaba él, hermoso, radiante con un hermoso traje blanco, la camisa y guantes grises, corbata verde – quiero agradecer de antemano su participación, el día de hoy tengo el honor de mostrar la nueva colección de Hatsume Mei como independiente.
La vieron salir con una amplia sonrisa, su vestuario parecía ser sacado rápidamente del armario, tan ella que solo hizo reír a los presentes.
—Gracias a las industrias de All Might, que me acogieron amablemente y pulieron hasta este punto, me siento orgullosa de ser omega, de poder tener mi propia tienda, espero todo lo que vean sea de su agrado – ella abrazó a su pareja, le dejó un beso en su mejilla – a ti Izuku, gracias por apoyarme incondicionalmente, por todo este esfuerzo y por ser ese hermano increíble, todo te lo debo a ti.
Los aplausos hicieron presencia, la música tomo posesión del espacio, las luces solo quedaron alumbrando la pasarela, Kirishima salió de primeras con un traje rojo con negro, después su amado con el mismo traje blanco, al llegar al frente se quitó el gaban, dio una vuelta lo colocó sobre su hombro, el pelirrojo lo imitó, colocó su codo en su hombro, mostrando los detalles de cada traje.
Izuku en los otros seis trajes se veía hermoso, mostrando su masculinidad, en otros esa inocencia, cada color resaltaba a la perfección la tonalidad de la piel, los ojos o cabello, dándole una apariencia increíble, no solo con él, sino que cada modelo estaba mostrando una belleza con cada prenda.
Su pequeña Eri salió tres veces, se veía tan linda que moría por abrazarla, cada vestuario mostraba su ternura, ella sonreía ampliamente, quien iba a imaginarse que esa pequeña que le costaba sonreír ahora podía hacerlo con tanta facilidad, sus lindas manos se movían de un lado al otro como si estuviera saludando.
—Está más grande – dijo, sintió vergüenza al sentir todos los ojos sobre él – lo siento.
—Que padre más orgulloso – soltó David, solo pudo afirmar – escuche que ya está hablando francés, Izuku es un muy buen maestro.
—En lo único que no es bueno es en ir al médico – dijo Aizawa sensei negando con preocupación – de resto es todo un erudito, me impresionaba verlo sentado con un libro a toda hora.
Si su amado era increíble, se sentía orgulloso de tenerlo a su lado, le encantaba ver esa faceta estudiosa, porque se concentraba tanto que empezaba a murmurar sus propias ideas, tratando de complementar lo que estaba leyendo.
Al finalizar salió con un traje deportivo, de camisa naranja, pantalones verdes, guantes rojos y los diferentes accesorios, se inclinó, agradeció con una linda sonrisa, pero ahí lo notó, tenía ojeras muy pronunciadas.
—Inko san – ella hizo un sonido de estarle prestando atención – ¿Izuku ha dormido y comido bien?
—¿Por qué preguntas cariño? – la voz nerviosa de la mujer, lo preocupó.
—Tiene ojeras y está más delgado – esos ojos verdes se abrieron en completa sorpresa – puedo asegurar que está durmiendo poco y come lo mínimo que su estómago le recibe.
Sin esperar una respuesta, se levantó y sacó su celular, estaba preocupado, si a su amado le pasaba algo no podría soportar esos horarios infernales.
—¿Shou chan? – ahí esa hermosa voz que tanto amaba – pensé que estabas en clase.
—Vimos el desfile – escuchó una suave risa, al fondo todos estaban felicitándolo – Izuku escúchame.
—Lo lamento, estamos finalizando esto y hay empresas tratando de contratar con Mei chan – lo entendía, no quería molestarlo, pero estaba preocupado – espera, entraré ya a mi camerino – escuchó la puerta cerrarse – listo dime.
—Izu, necesito que te cuides más – no hubo respuesta, posiblemente estaba pensando en si le leía la mente – estás delgado y tienes ojeras demasiado marcadas, no quiero verte enfermo, sabes que eres la razón por la que hago esto y si te pasa algo me derrumbare.
—Shou chan – esa voz se escuchaba agotada – no he dormido mucho por terminar esta presentación, también por la firma del nuevo local de Mai chan, pero trato de comer a horas.
—Te extraño y mucho – ese hombre ingresó a su mundo volviéndolo en un jardín con hermosas flores, del cual no quería salir – me esforzaré más.
—Yo te extraño más – se sentó en el suelo, cerró sus ojos, trató de imaginarlo en ese momento – las cosas se han sentido tan raras desde que te fuiste, siento que la casa es más grande, la cama siempre esta fría, así que Eri se ofreció a cuidarme.
—Esa es mi niña – afirmó escucho un si – dentro de poco le harán el examen de género ¿verdad?
—Así es – empezó a escuchar golpes en la puerta de su pareja junto a la voz de Kirishima – Melissa dice que se la hagamos cuando lleguemos a las nuevas instalaciones, con la nueva tecnología, cuando lo sepa te avisaré de inmediato, debo dejarte, recuerda que te amo.
Y sin poder despedirse, supo que ya estaba solo en la línea, dejó salir un fuerte suspiro estaba algo aliviado, pero quería estar ahí a su lado, poder clavar su rostro en ese lindo cabello, volverse más adicto a ese delicioso aroma.
—Joven Todoroki – al levantar el rostro vio al hombre frente a él – mi niño no es débil, él ha vivido bajo un régimen de trabajo estricto, gracias a ese tipo – señaló se estiró un poco viendo al azabache – él sabe manejar el tiempo de forma adecuada, puede que deje de dormir un poco, pero te aseguro que estará en perfectas condiciones cuando llegues.
—Me esforzaré – les dijo, empezó a ponerse de pie – terminaré todo antes de tiempo, porque lo necesito a mi lado.
—Te pasa lo mismo que a mí – giró un poco su cabeza sin entender – no puedo dejar este lugar por tanto tiempo y es porque él está aquí.
Lo vio abrazar a su sensei, este lo trataba de alejar, pero más presión hacia en ese delgado cuerpo, le gritaba que él no era su destinado, que se pusiera serio que dejara de avergonzarlo siempre que podía.
—Bueno ustedes dos ya deberían casarse – dijo Inko saliendo y tomándolo del brazo – tanto esperar un sobrino y Aizawa san se hace del rogar, debería saber que mi hermano está loco por ti, ahora, vamos cariño te prepararé una cena inolvidable.
Ella se despidió de los mayores, por su parte se inclinó viendo que David san se unía a la conversación, haciendo sonrojar más al azabache.
Las semanas pasaban más rápido de lo que quería, la ausencia de Shouto estaba enloqueciéndolo por lo que se esforzaba más en el trabajo, trataba de mantener su mente ocupada para no pensar demasiado en él así poder concentrarse.
Esa navidad fue una de las solitarias que nunca llegó a pensar que tendría, Eri y Ai chan eran su única compañía, se sentía relativamente satisfecho, pero quería estar en los brazos de su amado, sentir como era acariciado suavemente mientras veían esas películas infantiles.
—Mira mamá – gritó Eri, vio ese lindo afiche que habían colocado en Ronnpongi de ella – me veo muy bien.
—Es verdad – dejó un beso en su pequeña cabeza – mañana viajaremos, ¿estás preparada?
—Si – ella le sonreía tan ampliamente que calmaba un poco su necesidad de Shouto – he estado hablando con Mirio san y dice que nos consiguió una pequeña casa para los tres, ellos viven cerca así que ya tengo dos amigos.
—Has hablado con Tamaki san – ella afirmó se sentó en sus piernas.
—Es amable, aunque es muy tímido, pero dice que le agrado – eso era bueno, Tamaki solo se abría con las personas que le agradaban, aunque era un excelente maestro de niños – me dará clases también.
Cuando inició la película, Eri quedó en completo silencio, a los pocos minutos se percató que estaba completamente dormida, así que la llevó hasta su cama y la acostó, dejó un suave beso; corrió en busca de la bufanda del bicolor se la colocó, estaba tan concentrado que no se percató que tenía visita.
—Todoroki sama – se sentó de inmediato con un fuerte sonrojo – ¿Qué lo trae por aquí?
—Vengo por las llaves – estiró su mano y de inmediato las entregó
—Gracias por permitirnos quedarnos aquí – levantó las piernas, las colocó sobre su pecho, el frío estaba aumentando – lamento las molestias.
—Quiero que sepas esto – se quedó mirándolo, debía tener paciencia ante las palabras hirientes que podría llegar a recibir – sigo sin estar de acuerdo en tu relación con mi hijo, pero debo admitir que eres lo suficientemente exitoso por lo que te felicito.
—Gracias – no creía mucho esas palabras, probablemente solo quería que hablara bien frente a Shouto – también quiero que sepa lo siguiente, no importa lo que pase y lo que usted trate de hacer, me quedaré al lado de Shouto, caminaré a su lado como un igual, nunca lo dejaré ir porque lo amo con todo mi ser.
Noto una mirada llena de ira, pero él solo se levantó, salió de la casa. Por su parte, apagó todo, le envió un mensaje a su pareja deseándole un excelente día finalmente fue acostarse con su pequeña, al entrar a la cama ella se giró abrazándolo fuertemente, agradecía tenerla.
El viaje fue tranquilo, pudo dormir y recuperar fuerzas porque sabía que lo que se venía tomaría demasiado de su tiempo, los planes de Melissa debían ser desarrollados de forma adecuada, por lo que un pequeño error podría ser un fracaso de toda una sucursal y la aprobación de nueva tecnología.
Sabía que ese tiempo pasaría rápido, en menos de lo que pensaba estaría de nuevo en esos brazos, donde sentía que encajaba a la perfección, el mundo se podía acabar, pero no le importaría siempre y cuando él lo sostuviera.
—¿Seguirás con el tratamiento? – le preguntó Melissa, levantando la cabeza de su hombro.
—Lo haré – ella le sonrió, dejó un beso en su mejilla – desde que conocí a Shouto, mi género omega a estado gritando por salir, por permitirle a su alfa regocijarse en todos los ámbitos, quiero consolarlo cuando esta de mal humor, darle esa paz que solo un omega puede dar con su pareja destinada, mi vientre se estremece cuando él suelta ese aroma protector.
—Me alegra tanto escuchar eso – ella tomó su mano, volvió a acomodarse – en esa época te veía tan triste, tan falto de esa emoción que veo ahora, pensaba que esa bestia de Bakugou no solo había roto ese lado omega tan especial, sino que te había roto tu motivación, estudiabas porque sentías que era lo mejor para alejar esos temores y bueno porque tu inteligencia te lo permitía, pero sabía que algo faltaba.
—Creo que así era – miró a su pequeña acostada en sus piernas – y gracias a Shouto entendí que mi vida era perfecta si estaba tomado su mano, él acarició suavemente mis heridas y con cada roce se iban sanando.
—Me alegro tanto por ti mi Izuku – esas caricias seguían sobre su mano – ahora no tengo miedo dejarte ir solo, pero te tengo noticias.
—Dime – tomó aire, supo que las palabras de Melissa estaban dadas con todo el amor posible – si me caso serás mi madrina y Kiri mi padrino.
—Será un placer – la escuchó reír, él sonrió ampliamente – escuché de papá, que el tío Toshinori y Aizawa están intentando esa relación que se negaron por tanto tiempo.
—¿De verdad? – ella afirmó eso lo hizo más feliz – me alegra, todos veíamos como se miraban, pero Aizawa siempre decía que era algo que no llegaría a ninguna parte porque no era su destinado.
—Es demasiado terco – ella dijo muy seriamente – además creo que el tío Toshinori dejó de amar a Rei san cuando ella aceptó a Enji, y era lo mejor.
—Es verdad – se alegraba por su tío, él siempre le había dicho que le gustaba Aizawa sensei, pero le daría su espacio para que le correspondiera – ¿crees que Shou chan les dijo algo?
—Puede ser, él conoce mejor a sus padres y por lo que veo ella no quiere alejarse de Enji – eso mismo había dicho Natsuo, que iban a intentar solucionar su matrimonio – pero me alegro por ellos, espero que sean felices.
Él esperaba lo mismo, su tío se lo merecía y Aizawa siempre estuvo ahí a su lado, apoyándolo, dándole palabras de aliento cuando él sentía que su destinada era alejada de su lado, eso llevó a hacerle pensar que había momentos en que el destino se equivocaba al escoger a ese ser especial, porque ellos siempre debían estar juntos.
Bueno hasta aqui, les gusto? o merezco tomatazos?
Vamos al siguiente cap XDD
