Quinn salió del baño un poco pálida, la mujer esperaba paciente.
- ¿Te sientes bien? – pregunto preocupada, su ira paso a segundo termino
-Me siento fatal física y mentalmente – dijo tratando de sonreír – Papá ya te conto lo que sucedió, ¿verdad? –
-Verdad, y quiero saber ¿qué te llevo a reaccionar de esa manera?– pregunto Judy
La rubia miro a su mamá, que esperaba paciente una respuesta
-Supongo que fueron celos, miedo a perderla…aún después de todo la sigo queriendo – explico
-Tu papá ni yo te enseñamos a reaccionar de esa manera, quiero que le pidas disculpa a la abogada – la rubia rodo los ojos, no podía creer lo que escuchaba – Y nada de esas caras – la regaño
-Mamá, no lo haré…acá la que hizo todo mal fue ella, mintió, ella se debería de disculpar por no tener ética profesional – se cruzó de brazos, señal de que no la haría cambiar de posición.
Judy suspiro, frotando el puente de su nariz
-Eres muy cabezota, pero está bien dejare pasar eso…lo que sí harás es hablar con Rachel, no es una sugerencia, es una orden de tu madre – la miro con el ceño fruncido.
-En algún momento vendrá a reclamarme, pero prometo que me comportaré y antes de contestar respirare hasta 3 para hacerlo, ¿te pareces? –
-Me parece razonable, todos los días te llamaré hasta saber si ya hablaste con ella – dijo con una sonrisa
-Mamá, no seas pesada, ya te dije que lo haré –
-Soy muy pesada, porque te casaste a escondida, te divorcias a escondida y quien sabe que más habrás hecho a escondidas, así que lo haré…cuando te casas es un compromiso, si se tiene problemas, se habla para resolverlo, no corren cada una para el lado contrario, ¿me entendiste? –
-Sí, lo haré, si no me busca lo haré…ahora puedo descansar, me siento fatal – dijo volviendo a acostarse en el sofá
-Te ves fatal cariño, deberías ir al médico y no lo digo sólo por el golpe – hizo una mueca
- ¿Ya terminaste de regañarme? – se quejo
-Ya, ahora te preparare algo para comer, y le puedes decir a tus amigas que entre – dijo Judy caminando a la cocina
La ojiverde se levantó para salir al pasillo para encontrarse con sus amigas, que esperaban.
-Ustedes dejan pasar al enemigo sin avisar – se quejó Quinn
-Disculpa, pero el rostro que traía tu madre sería prácticamente suicidio tenerla – se defendió Santana
-Al parecer no te fue tan mal – dijo Hannah
-No, sólo me obligo a hablar con Rachel, y es lo que menos me apetece en este momento- dijo derrotada
-Espero que le hagas caso a ella, porque a nosotras nos dabas el avión – dijo la latina antes de entrar a su casa
Judy les preparo la comida, mientras esperaba que su esposo saliera del trabajo.
En la oficina, Rachel difícilmente se concentraba en sus labores, se sintió totalmente engañada con Taylor, una vez más le mintieron sin pensar en ella.
-¿Interrumpo? – pregunto Tom
-No adelante, no puedo pensar en trabajo ahora – apago la pantalla de la computadora
-Jamás me imagine que tú y mi prima estuvieran juntas, digo Quinn si reaccionaba de manera celosa algunas veces cuando estaba contigo, pero pensaba que era porque tenía miedo de perderte como amiga –
-Sobre eso, siento mucho no haberte dicho, no queríamos que en la oficina se supiera y realmente afuera nos hemos visto muy pocas veces –
-Entiendo que lo quisieran ocultar, además la relación con mi prima no es la mejor, por lo menos tú me dejaste en claro que no tenía posibilidades y que estabas de novia, así que no estoy molesto ni nada – le sonrió
Rachel se levantó para abrazar al chico. Ese abrazo lo necesitaba bastante.
-Por cierto, ¿quieres salir a tomar algo? – Propuso el chico, la morena señalo la oficina – Seamos sinceros, hoy no harás nada, además creo que lo necesitas, y me han dicho que soy estupendo escuchando –
Tom tenía razón, por más que siquiera no iba a lograr abrir el programa para trabajar, lo mejor sería despejar la mente, saber cuál sería su siguiente paso y ya mañana regresaría con mejor actitud.
A la mañana siguiente, Rachel llego de mejor humor a la oficina. Ayer después de contarle a Tom un poco sus problemas, le recomendó que hablará con Quinn, por lo que en cuanto la viera en la oficina lo haría, arriesgándose a armar un nuevo escándalo.
El día fue pasando, termino sus tareas, recorrió la empresa, pero ni luces de la rubia.
Estaba casi segura que se estaría escondiendo de ella cuando se encontró a Russell.
-¿Se te perdió algo? – pregunto curioso, había visto a la morena dar varias vueltas por el lugar
-Ehh…si, bueno no…sólo busco a Quinn – dijo nerviosa
-No la vas a encontrar aquí – dijo serio
En el departamento de las chicas, Santana terminaba de arreglarse para ir a una junta de su trabajo.
-¿Segura que no quieres acompañarme? Saliendo iré con Britt al cine, puedes venir –
-No, olvidas que mi padre además de suspenderme en el trabajo,me "castigo" sin salir de casa, así que ve tranquila, estaré bien – dijo con una sonrisa
-Si el rostro de Judy se asustó, el de tu padre me dejo sin dormir – dijo dramática, la ojiverde puso los ojos en blanco
-Tiene razón en todo lo que dijo, soy imagen de la empresa quiera o no y no puedo comportarme de esa manera, y tendré que escribir un correo disculpándome con ella – dijo una mueca
-Igual le puedes poner "Me obligaron a disculparme contigo, pero no lo siento, y espera sentada tu oportunidad con MI MUJER", con mayúsculas mi mujer para darle énfasis – propuso la latina, Quinn negó -Russell es un amor de persona, pero cuando se trata del trabajo se transforma –
-Si, por eso es uno de los mejores –
El resto de la tarde, la ojiverde estuvo en su casa, descansado y tomando valor para escribir esa disculpa obligada.
Cuando por fin le dio al botón de enviar, alguien tocaba la puerta. Cerro la laptop, se miró para comprobar que estuviera presentable y fue abrir.
Detrás de la puerta la esperaba una morena con semblante demasiado serio. La ojiverde se hizo a un lado para dejarla pasar.
-Hola, ¿quieres algo de tomar o vamos directas al asunto? – pregunto Quinn nerviosa
-Quinn no estoy aquí de visita social, sabes perfectamente a que he venido –
-Imagino que a lo que desde ayer viene todas las personas, a regañarme – dijo dejándose caer en el sillón
Rachel la miro, su rostro se veía peor que ayer. Trato de dejar a lado la preocupación, hoy venia por respuestas.
-Si me preguntas porque lo hice, fue porque me engaño, la contrate para llevar a cabo nuestro divorcio – ambas sintieron un malestar al escuchar esa palabra – y jamás me dijo tuvieron algo –
-El que hayamos tenido algo, no influye en su trabajo, la conozco es muy profesional –
Al escuchar esto, la rubia respiro tres veces, su mamá estaría orgullosa
-Influye cuando ella está buscando algo contigo – la morena la miro sin entender – durante el intercambio de palabras me dijo que quería recuperarte y por eso le di la bofetada, después ella reacciono, lo demás ya lo sabes –
-Pero yo no quiero nada con ella, estoy casada contigo y yo si respeto ese compromiso – dijo mirándola
-¿Asumes que yo no lo respecto? – pregunto incrédula
-Dios, a esta altura todavía no tienes los pantalones para confesar – Rachel se tapó el rostro totalmente frustrada
-No entiendo que quieres que confiese, lo único es que no fui a la cita agendada, es todo, ni tiempo de explicarme me diste cuando ya estabas pidiendo los papeles del divorcio –
-No puedo creer, tienes que hacerte responsable de tus actos – se levantó, comenzó a caminar por la sala
-Lo hago, te pedí muchas veces que habláramos – le reclamo
-¡Joder Quinn, te vi! -
-Vale, lo siento mucho… -
Escuchar esas palabras hicieron que la sangre se le fuera a los pies a Rachel, por fin lo aceptaba
-Te vi entrar a la clínica, pero me paralicé…no estaba preparada, sólo pensé en mí y no en ti – se disculpó, por fin soltó lo que llevaba guardado
Quinn miro a Rachel, su rostro reflejaba confusión
-¿Pasa algo? –
-¡Me fuiste infiel, Quinn! ¡Me dejaste en la clínica para irte con tu amante! – grito la morena
-Por Dios, ¿Por qué hablas de infidelidad? No sé porque tú y la abogada dicen que fui infiel, ¿se pusieron de acuerdo para acusarme? –
Quinn no entendía nada de lo que la acusaba su esposa, al igual que la abogada le había susurrado que Rachel jamás le perdonaría por infiel, eso había hecho que se detuviera en la pelea, pero no tenía ni la más mínima idea de dónde venía esa acusación.
-Es porque lo eres Quinn, ¡por Dios te vi, no estoy loca! –
Unos delicados golpes se escucharon en la puerta, ambas se miraron. Rachel entro al baño, esos minutos en los que Quinn despacharía a quien estuviera tocando les serviría a ambas para tranquilizarse un poco.
Al abrir la puerta, la rubia se vuelve a encontrar con otra sorpresa
-Hola Quinn, hasta que te encuentro – la saludo con un beso en la mejilla y entro al departamento
-Hola, lo siento no es el mejor momento…- se rasco la cabeza nerviosa
-No te quitaré mucho tiempo, además eres una chica difícil de encontrar- dijo con una sonrisa coqueta
-Santana me comento que habías venido, pero se le olvido por completo contactarte – se disculpo
-No te preocupes, venir a verte en realidad no me cuesta nada –
Rachel terminaba de secarse el rostro cuando escucho una voz familiar, se acercó a la puerta.
-Además tenemos asuntos pendientes importantes – le dijo la chica a la ojiverde
La morena sintió su sangre hervir, abrió la puerta rápidamente para encontrarse a la diseñadora.
-Eres una hipócrita Quinn, me dices que no fuiste infiel y dejas entrar a tu amante, ¡no quiero saber nada de ti! –
Al salir empujo a la diseñadora, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera.
Quinn se quedó estática, no entendí la acusación de la morena.
-Joder, ¿pero ¿qué le pasa? – se quejó la chica desde el suelo – Me ayudas –
La ojiverde reacciono para ayudar a la chica. Al ayudarla la chica aprovecho para pegarse al cuerpo de la rubia y sin filtro miro directa sus labios, mientras ella pasaba su lengua por los suyos.
Al ver esa acción algo en la cabeza de Quinn hizo click
PASADO
Quinn se encontraba en su auto, mirando la entrada de la clínica. Hace unos minutos vio a su esposa entrar en ella, pero era incapaz de moverse.
Su teléfono sonó, contesto sin ver quien era.
Al colgar, prendió su auto y salió de ahí, había llegado la excusa para irse de ese lugar.
Estaciono su auto frente al que sería su nuevo hogar.
-Hola, disculpa molestarte a esta hora, pero me cancelaron una cita y como tienen prisa en terminar el proyecto…-
-Hola, no hay problema, en realidad no estaba ocupada – "mentirosa" dijo su mente
Entraron a la casa, recorriendo las habitaciones por decorar. Al terminar se quedaron en la sala para hablar de unos detalles.
El teléfono de la ojiverde se ilumino con el nombre de su esposa, lo miro sin contestar.
-¿Está todo bien? – pregunto la diseñadora, la rubia asintió – Puedes contestar, puedo esperar –
-NO, prefiero terminar aquí – dijo mirando a la diseñadora con una sonrisa
Esta aprovecho para acercarse a ella, tomo sus manos
-Sé que no nos conocemos, pero puedes hablar contigo, a veces hablar con extraños es mejor -
Quinn negó, pero no se alejó. Sabía que había hecho mal en no entrar a la cita, en no hablar con su esposa.
Lo siguiente que supo Quinn fue que la diseñadora estaba a punto de besarla
-¡¿Pero qué haces?!- exclamo Quinn alejándose
-Lo siento, yo…pensé que lo necesitabas – dijo nerviosa
-No vuelvas hacer eso, estoy muy enamorada de mi mujer, ¿te queda claro? – la diseñadora asintió
PRESENTE
-Será mejor que me des de una vez el dinero del depósito, y no vuelvas a pisar mi casa por favor, no quiero tener nada contigo – dijo seria
Kurt llego lo más rápido que pudo al departamento de su amiga.
La puerta se abrió y vio a una destrozada Rachel, hecha un mar de lágrimas.
El chico escucho todo lo que su amiga le contaba sin creer el comportamiento de la ojiverde.
No quería interferir, pero en un momento que su amiga fue al baño, le envió un mensaje a Santana.
Kurt: me puedes explicar como dejas que Quinn tenga una amante?
Al segundo obtuvo respuesta
Santana: Quinn con amante? Pero si todas las noches llora por la morena
Kurt: Rachel me acaba de decir que la amante llego cuando ellas hablaban….
Santana: no tengo idea de lo que hablas, deja que llegue a casa e investigo
Quinn terminaba de cenar su cereal perdida en sus pensamientos, cuando escucho llegar a su amiga.
-Hola, ¿me perdí de algo? – dijo Santanta
-Vino Rachel…- dijo ausente
-Vale, imagino que hablaron y lo hicieron como conejos en tu cama – dijo
-No, lo hicimos en tu cama – dijo sarcástica
-Mira que si lo hubieran hecho no me molestaría con tal de verte feliz – se acercó a su amiga - ¿y bien, me contarás? -
-Ahora entiendo toda la reacción de Rachel, siempre pensé que había sido porque no fui a la cita, pero resulta que pensó que le fui infiel – dijo mirando a la nada
- ¿Tu infiel? Joder, si ni siquiera quieres usar un juguete sexual porque piensas que es infidelidad – Quinn la miro por primera vez con cara de pocos amigos, ella levanto las manos en señal de paz - ¿Por qué llego a esa conclusión? –
-Recuerdas que te conté que, en vez de entrar a la clínica, fui a hablar con la decoradora – la latina asintió – ella intento besarme, obviamente le deje claro que nada pasaría, y al parecer Rachel llego en el momento que intento besarme, por eso ella y Taylor me acusaban de infiel- su mirada seguía perdida
- ¿Y porque no se lo aclaraste antes? –
-Porque lo olvide, en ese momento mi metedura de pata ocupaba mi cabeza, y además no tenía ni idea que lo había visto, de haberlo sabido se lo hubiera dicho inmediatamente –
- ¿Paso algo más? –
-Mientras hablábamos llego la decoradora – la latina se tapó la boca sorprendida – Rachel obviamente me acuso de meter a mi amante, pero en ese momento no lo capte, hasta que se fue…todo me hizo click – dijo derrotada
- ¿Imagino que hablarás con ella? –
-Sí, quería hacerlo hoy, pero sé que no me escucharía, por eso iré mañana y ya dejé todo claro con la chica, ya nada tengo que ver con ella…Joder San, todo este tiempo pensó que le fui infiel y yo pensando que era lo del embarazo –
-Por eso tienen que hablar, rubia-
La latina se acercó para abrazar a su amiga, que lo acepto gustosa.
Después de que dejara dormida a su amiga, Santana envío un mensaje
Santana: todo es un mal entendido, hable con Quinn y jamas le fue infiel, las chicas deben de hablar urgente
Tal como lo había dicho, Quinn se encontraba frente a la puerta tratando de encontrar valor para tocar.
La vibración de su teléfono, le indicaba que tenía una llamada, era su mamá. Se alejó para contestar.
-Hola mamá….si, en eso estoy precisamente…claro, te llamo más tarde – colgó
Al final parecía que su mamá tenía un sexto sentido, eso la motivo a tocar.
Escucho unos pasos acercándose, al abrir la puerta se encontró con la mirada triste de la morena
-¿Puedo pasar? – pregunto suave
Rachel lo pensó unos segundos, pero recordó que Kurt le dijo que debía escucharla.
Le hizo una seña para que entrará.
Quinn entro nerviosa, se giró para mirarla
-Vengo para hablar, todo esto ha sido una confusión, una pésima confusión –
La morena cerro los ojos para evitar decir algo indebido
-No sé qué quieres decir, pero adelante –
-Gracias, ok…no sé por dónde comenzar – dijo nerviosa
Rachel hizo un sonido de frustración
-Vale, yo todo este tiempo pensé que me pedias tiempo porque no había asistido a la cita, en cambio tu pensabas que te había sido infiel –
Rachel iba a protestar, pero Quinn le pidió que escuchará
-Esa tarde, estuve en el estacionamiento más de media hora, llegue antes de la hora, pero no podía bajarme, me aterraba y luego te vi entrar, me dio pánico…por eso cuando la diseñadora me llamo para ver la casa acepte, era mi tonta excusa para faltar. Estando allá la chica intento besarme, que asumo fue lo que viste, pero no lo llego hacer, me aleje y le deje en claro que te amo. Y ayer fue al departamento para darme el dinero del depósito, y ya no tengo nada que ver con ella, eso fue lo que paso, no te estoy mintiendo – dijo sincera
Rachel escucho atenta, tratando de creer en ella
-¿Por qué no me contaste que te intento besar? –
-Porque no tenía idea que lo habías presenciado, además a partir de esa noche no me dejaste hablar nada, y yo lo olvide por completo, en mi mente sólo está el daño que te había hecho por dejarte plantada-
Rachel asintió, se sentó para asimilar todo. Quinn no le había sido infiel.
-¿Qué te hizo pensar que te engañe? ¿Por qué no entraste en el momento en que nos viste? – pregunto tranquila
-Te habías estado comportando raro, te alejabas de mí, estabas muy fría y bueno…nuestro primer beso fue cuando aún estabas con Adam, me aterro la idea de saber que estabas haciendo lo mismo, si lo hiciste una vez, podrías hacer otra vez – Quinn negó
-Siento mucho haberme comportado de esa manera, debí decirte lo que realmente sentía con todo el asunto del embarazo, la idea de tener una vida dentro me superaba, pero te veía tan ilusionada que no preferí no decir nada, pensando que cuando llegará el momento lo haría, y sobre lo otro – suspiro – sé que le fui infiel a Adam y aquella vez me sentí tan mal conmigo misma que me prometí no volver hacerlo, pero no lo volvería hacer, no porque lo haya prometido sino porque te amo, y jamás he amado a alguien como a ti –
-Lo siento mucho Quinn, joder debimos hablar – negó ya con algunas lágrimas en sus ojos
-Claramente, nos hubiéramos ahorrado mucho dolor –
-Prometo que la próxima vez hablare contigo y te preguntaré cómo te sientes – se acercó hasta tomar las manos de la ojiverde
-Yo…no sé – Rachel la miro angustiada – todo este tiempo me sentí tan culpable, trate de remediarlo, pero tú no me diste oportunidad de hablar, y mientras lo hacía tu arreglaste el divorcio, me siento dolida que hayas pensado que te fui infiel y más que no me hayas dado la oportunidad de aclarar las cosas –
-¿Y qué quieres hacer? – pregunto con temor
-Te amo tanto, que estoy segura que no quiero separarme de ti, pero necesito tiempo, necesitamos tiempo…pasamos de ser novias a esposas y creo que no estábamos preparadas de todo – dijo limpiando unas lágrimas rebeldes
-Vale, te daré ese tiempo, pero voy a luchar por nuestro matrimonio –
N/A: Un nuevo capítulo dejando un poco el drama, por fin hablaron.
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