Les juro que cuándo comencé éste fic hace años estaba en una transición de escribir con los pies (pésima ortografía) a medio aceptable, para quienes preguntan porque no voy a corregir mis viejos errores ortográficos pues, es tan fácil como que no quiero alterar el como van los comentarios por párrafo, sino creanme que ya lo hubiera cambiado, ahora me estresa tanto como a ustedes XD

Para que sepan ando vigilando que hacen en Tik Tok XD de hecho por eso vine a actualizar, me encontré con una chica allí cuyo usuario es; borisgarc_

Subió un vídeo con este fic XD, vamos, para actualizar necesito gente presionándome XD. De verdad, yo trabajo incluso en estos momentos, el plan era quedarme en casa pero no he podido mantenerlo, y cuando tengo tiempo normalmente le doy mayor prioridad al fic que emociona mas a la gente, pero voy a tener estos días ya que me lastimé la pierna, lo siento por no actualizar ésta historia antes.

Y sin más, volvamos...

POV Harry

Jamás había tenido una necesidad tan fuerte por tocar a alguien en mi vida. Pero cada vez que veía a Draco despertaba en mi un instinto casi animal por saltarle encima; lo abrazaba y le besaba todo lo que podía pero siempre estaba esta sensación de querer mas que tenía que frenar porque él no quería ir allí todavía.

—Tienes que ganarte ese privilegio, idiota.

Me había dicho Draco en una de las veces en que casi llegamos a ello. Por él me contenía, pero era tan malditamente difícil, sentía como me derretía con solo tocarlo por encima de la ropa, todo lo que pasaba por mi mente era que lo quería hacer mío, o yo ser de él, o las dos, de preferencia las dos, no me importaba, sería lo que Draco quisiera de mi, solo quería estar con él.

Personalmente siempre sentí que había algo malo conmigo, todos los de mi edad hablaban sobre sexo y eso, parecían estar ansiosos por cruzar la frontera y dejar de ser vírgenes, pero yo no, yo no estaba en ello en lo absoluto y creía que estaba muerto sexualmente... Luego Draco me besó y me di cuenta de que solo me había hecho falta estar con la persona correcta, él despertó al león dormido desde el primer momento y fue todo una revelación, especialmente porque ya no podía volver a hacer dormir a ese león.

No solo era el querer hacerle el amor, no era sexo sin más, no era que me gustara su cara o sus manos solamente... Era un todo, cada vez sentía que lo quería mas, a veces no pasaba ni medio minuto cuando hacía algo y mi cariño por él aumentaba de golpe... Eso fue lo que pasó el día que subió al tren para ir a pasar navidad con su familia.

Ya habían pasado varios días desde que los niños se habían ido de nuestras vidas. Y Draco no parecía de humor para aguantarme, menos porque recibió una simple notificación de sus padres sobre algo sobre su familia que no lo tenía muy contento, miró mal a todo el mundo y aunque se relajaba un poco cuando nos besábamos en algún pasillo solitario igual seguía con la mente en otra cosa, se parecía mas al antiguo Draco, al que parecía odiarme, lo que era ridículo, el antiguo Draco no me dejaría tomarle de la mano ni besarlo, ni meterle mano en salones de desuso.

—Entiende Harry, lo siento, pero ahora no puedo concentrarme en otra cosa. Es que, maldita sea ¡siempre soy el último en enterarse de todo y luego quieren que acepte sus decisiones idiotas sin quejarme. Me estoy cansando de esto. No tengo mente ni siquiera para disfrutar esto. No puedo, y te agradecería si pudieras comprender que... Solo ahora no. Sé que soy de lo peor, pero tu no eres mejor, ya intentaste meter tus manos a mi pantalón tres veces Potty.

—No puedo aguantar, lo siento, pero contigo es imposible contenerme, nunca me había pasado.

—Lo sé, y debemos hablar de eso, pero ahora no puedo.

—¿Cuándo entonces?

—Después de las vacaciones por navidad, te lo juro.

Lo abracé de la cintura, me gustaba como nuestros cuerpo encajaban perfectamente y el calor entre ambos. No me molestaba que estuviera así, era incluso adorable en la manera en la que solo en él podía lucir bien. Pero me estaba fastidiando mucho su humor porque no nos veríamos hasta después de vacaciones y... Se estaba volviendo muy difícil para mi el hecho de tener que despedirnos, no quería dejarlo ir, por mi podría gritarme y lanzarme maldiciones y sería feliz mientras se quedara a mi lado... No es muy saludable y doy gracias a que Draco no se comporta así en cuanto al amor se refiere, porque estaría perdido para siempre.

Me besó, y solo pude pensar; carajo, sé que podría vivir sin ti, pero no quiero hacerlo nunca más. No fue ese momento en el que me di cuenta, fue unas horas después justo frente al tren, me sonrió triste y se subió sin decir nada más... Draco mismo me insistió en que debía afrontar por ahora solo a sus padres, tenían asuntos familiares bastante fuertes de los que me hablaría al regresar y debía encontrar la forma para decirle a Lucius sobre lo nuestro.

Y en cuanto el tren empezó a marchar, no pude soportarlo, me di cuenta en ese momento; lo amo. Salí corriendo intentando alcanzarlo, pero Sirius me detuvo inmovilizadome.

—No acabo de recuperar mi libertad para organizar tu funeral. ¿Sabes lo que te haría el estirado de Malfoy? Y ya ni hablemos de mi prima, Narcissa te colgaría con cadenas de las orejas. Deja a Draco hablar con ellos primero.

—¿Y si no lo aprueban y no me dejan verlo nunca mas? Sirius, ¿qué haré si eso pasa? No puedo dejarlo ir, se fue hace quince segundos y ya me estoy volviendo loco.

—De acuerdo esto me está asustando, ya estas hablando como todo un Potter, eso significa que te hemos perdido por siempre... Bueno, que mas da, éste día iba llegar tarde o temprano y al mal paso darle prisa. Entonces yo te ayudaré a que se fuguen juntos, pero no hagas ninguna tontería que pueda matarte y menos por impulso, tu padre y yo hicimos bastantes y mira como terminó todo.

—Me sorprende lo maduro que estas tomando que Harry haya escogido a Malfoy.

—Mira Remus, ya aprendí la lección con James, no voy a oponerme sería como luchar a golpes contra una pared, inútil e imposible. Además —Sirius parecía inusualmente feliz— Draco no es solo hijo del pomposo y antipático de Malfoy, también es mi sobrino.

—Ay no...

—Todo queda en familia, como siempre.

A penas si los escuchaba, quería ir tras Draco y me tomó bastante aceptar que ya iba camino a su casa. Todo el camino a la chimenea que tomaríamos para ir a Grimmauld Place, Sirius empezó a hablar de como llevar a Draco haría callar el retrato de su madre, de como el último Black había sido atrapado por un mi y que se lo iba a restregar a su primas para siempre, estaba mas cómodo y feliz de lo que pensé, al llegar con ellos a la antigua casa de los Black me sentó en la biblioteca y pasó medio día dándome libros de costumbres sangre pura sobre el compromiso y el matrimonio, sobre modales argumentando que lo mejor sería jugar el juego de ellos y hacerlos enojar no dándoles motivos para rechazarme. Y los tomé interesado, aceptando sus consejos.

—Harry es muy joven para casarse. Ni siquiera a terminado Hogwarts.

Había dicho Remus, y en respuesta Sirius solo le sonrió encantado.

—Un buen compromiso para gente como los Malfoy debe ser pactado antes de la mayoría de edad, así que es perfecto.

Remus resopló y nos dejó solos mientras se iba a preparar la cena rindiéndose nosotros.

Cuando finalmente volví a mi habitación pensé en como todo había cambiando tanto, en que pasé de supuestamente odiar a alguien a estar cómodo con la idea de querer estar con esa persona para siempre.

No sabía quien le había hecho aquello a los profesores pero e estaría en una deuda eterna por ello... Solo por lo de Draco, porque por otro lado...

Las cosas habían cambiado mucho en los últimos días. De alguna forma nos terminamos acostumbrando a la presencia de los mocosos, y despedirnos de ellos no fue tan fácil como pensé que sería... Al día siguiente de que los aurores se los llevaron el ambiente se sintió extraño, la mayoría les echó de menos, si, eran una carga muy pesada y me hacían pensar seriamente si de verdad quería tener una gran familia, pero cuando alguien ya no está solo puedes pensar en las cosas buenas, sin mencionar que realmente soy el que menos quejas tuvo al final, Snape fue muy tranquilo en comparación de los demás.

La señora Weasley tomó las riendas de la situación así que no teníamos nada de que preocuparnos, nuestros antiguos profesores estaban a salvo, aunque la noticia de que no volverían a la normalidad fue difícil de digerir, especialmente con Voldemort libre haciendo de las suyas, ¿qué iba a hacer yo solo sin nadie para guiarme? No tengo ni la edad, ni la madurez mental, creo que ni siquiera la habilidad mágica que se requiere para vencerlo, estaba perdido con el mago mas poderoso del mundo transformado y sin retorno en un niñito de siete años que disfruta las bromas pesadas y nunca quiere escucharme...

Estaba agradecido de al menos ahora contar con Sirius y con Remus... O al menos al principió... ¡me ignoraron durante toda la semana después de llegar! Cada vez que quería hablar con alguno resultaba estar ocupado, tramites en el ministerio la mayoría del tiempo, corrían de un lado al otro en la oficina de Remus buscando papeles o que sé yo, y cuando parecía que finalmente habían acabado me echaron fuera porque...

—Harry, ahora no. Te juro que hablaremos luego, pero Remus y yo tenemos muchos asuntos pendientes que resolver y necesitamos estar solos un tiempo.

—Pero...

—Sabía que lo entenderías.

No entendí que pasaba y decidí concentrarme en los libros que Sirius me había dado y claro ponerme a pensar en Draco todo el tiempo. Me funcionó hasta que una tarde mientras admiraba el dije en forma de Dragón que Draco me envió por Navidad... Sirius y Remus entraron a la casa con compañía.

—Harry, ¿te acuerdas de Severus, verdad?

El niño me miró incomodo mientras se aferraba al pantalón de Remus.