Festival de Mayo 1934
Narrado por Terry
- ¿Me concede el honor de este baile princesa Julieta? - ella me sonríe como aquella vez hace 20 años.
- Claro Romeo - la tomo de la mano y la llevo al centro de la pista, pongo mi mano en su cintura y comenzamos a bailar ante la atenta mirada de todos los jovencitos, parece que somos una especie de leyenda en este colegio. Los chicos nos han contado muchas de las anécdotas que se cuentan aquí, algunas exageradas por el tiempo, pero otras totalmente reales.
Nuestro escape del colegio aún se menciona como la peor blasfemia hecha al San Pablo y a Sor Gray, que se retiró hace varios años, dejando como directora a Sor Margaret, ella ha hecho del colegio todo lo que es hoy, un lugar sin celda de castigo ni aquella torre infrahumana que hizo desaparecer. Hoy en día el Real Colegio San Pablo es un colegio que ha mejorado con métodos más pedagógicos y mucho menos carcelarios.
Después de pensarlo mucho y ver los cambios, Candy y yo accedimos en que los niños entraron a este colegio, más que todo por insistencia de ellos mismos, los niños Cornwell y Ardley iban a asistir y Therius junto a las gemelas, no quisieron ser excluidos del grupo de sus amigos y de sus "amores".
La única condición que Candy puso para aceptar el ingreso fue que aceptaran que no estuvieran en condición de internos, dijo que crecían demasiado rápido como para dejarlos ahí y solo verlos el quinto domingo. Así que entre semana vivimos en el Castillo Grandchester y los fines de semana estamos en Straford Upon Avon. Así que sin querer seguimos rompiendo las reglas del colegio aún ahora, para martirio de Sor Margaret.
La contemplo mientras bailamos, está más hermosa que nunca, los años la han hecho una criatura irresistible, tanto que ahora jovencitos como mayores la admiran embobados.
- Te ves preciosa - le digo mientras la abrazo más fuerte contra mi cuerpo.
- Terry estamos bailando muy cerca, si nos ven los niños se van a abochornar -
- Pasan abochornados siempre que nos miran, ya deberían acostumbrarse - nunca hemos sido buenos ocultando nuestro amor y constantemente avergonzamos a los niños con nuestras muestras de afecto. Miro como Graham se acerca a paso firme junto a Amy Cornwell, la segunda hija del Elegante.
- Papá... por favor... nos están avergonzando - criar adolescentes está siendo "aborrecente", nuestra casa está más llena de drama que nunca. Graham es nuestro cuarto hijo, una mezcla perfecta entre Candy y yo, castaño, con rizos, de ojos verdes y con una mezcla de carácter entre ambos, que ha sido la causa de muchísimas visitas a la dirección del colegio y solamente lleva un año aquí. Candy dice que con él la pagamos triple por nuestras travesuras, yo digo que lo consiente demasiado, aunque sé que ella aún lo considera su bebé.
- Vamos a nuestro lugar especial - me susurra en el oído. La tomo de la mano y camino hacia Therius que está concentrado mirando con ojos calculadores cada movimiento de las gemelas, está cuidándolas del montón de pretendientes que se pelean por bailar con ellas, entre ellos sus primos Cornwell y Anthony Ardley.
- Sigue cuidándolas, iré a pasear con tu madre -
- Cariño baila con Rose Marie y deja a las gemelas en paz por un rato- Therius y yo miramos desaprobatoriamente a Candy, las gemelas son las niñas más hermosas que han pisado este colegio después de Candy, y tanto Therius como yo estamos de acuerdo con que hay que espantar a cualquier aprovechado que quiera seducirlas. Aunque Candy insiste que pensamos eso porque cada ladrón juzga por su condición. Sabias palabras, aunque nunca lo admitiremos.
- Vamos ya - Candy me hala y llegamos casi corriendo hasta la segunda Colina de Pony. Me tropiezo casi llegando y ambos caemos entre varios narcisos que han florecido cerca de nuestro árbol.
- Que hermoso día - le digo mientras la atraigo a mi cuerpo.
- Sí - suspira hondamente. Miro el árbol y recuerdo algo que nunca le he mostrado.
- Subamos - ella sonríe, hace bastante tiempo no trepamos a un árbol. Subo y le extiendo la mano para ayudarle, ella me mira con indignación.
- Aún puedo sola - ella sube con agilidad. La guío hasta una rama que está muy alta. Nos sentamos y le señalo el tronco. Hay una marca que había hecho antes de irme a América, aquel día subí a nuestro árbol para grabar en mi memoria todos los momentos que había compartido con mi único amor.
- Dice "C y T Forever" ¿tú lo hiciste? - me pregunta asombrada, asiento.
- Fue antes de abandonar el colegio -
- Que lindo Terry - suspira mientras traza las letras con el dedo índice- ¿Sabes? Nunca subimos juntos a este árbol, nos hubiera dado la privacidad que necesitábamos-
- ¡Mona Pecosa y atrevida! ¿Querías abusar de mí en el colegio? - le digo sonriendo de lado.
- Nos expulsaron porque pensaron que hacíamos el amor en el colegio, así que en teoría nos lo deben - me río a carcajadas.
- Tendremos que remediarlo entonces- la acerco a mi cuerpo sentándola sobre mi entrepierna - Tienes razón, hubiera sido muy estimulante poder descubrirnos tan jóvenes - ella abre mis pantalones, saca mi falo y comienza a frotarlo rítmicamente, es una experta dándome placer de todas las maneras posibles. Levanto su vestido y de un tirón rompo sus bragas, después de tantos años rompiendo bragas siempre bromeamos que sería más económico poner nuestra propia fábrica de ropa interior.
- Me agarraré bien, házmelo como sabes que me gusta -
- Duro y salvaje- asiente sonriendo, tomo mi miembro y la estimuló frotando la punta sobre su perla, entro un poco en ella, pero salgo y sigo estimulándola, quiero que tenga un orgasmo, antes de descargar toda mi pasión contra ella.
- Terry sí, ahí - me dice agitada, la beso con ímpetu para magnificar sus sentidos.
- Sé que es ahí Pecosa - sigo frotándola con la punta que ya ha expulsado una gota, entro un poco, vuelvo a salir y la sigo frotando ahora más rápido. Ella se agarra fuerte de las ramas mientras se libera tirando su cabeza hacia atrás y gimiendo ruidosamente. No dejo que termine su orgasmo y la penetro de un empujón, hasta adentro. Ella vuelve a gemir por la intensa estocada, pero ahora comienzo un ritmo rápido y constante, mientras beso sus labios con intensidad para acallar sus gemidos. Abro su escote y succiono sus pezones, alternándolos, lamo sus pechos, luego su cuello hasta llegar nuevamente a la boca. Mi miembro está caliente, apretado y listo para llenarla, estoy tratando de alargar el encuentro aunque la adrenalina de sentirnos tan expuestos me lo está haciendo imposible. Tomo fuertemente su cintura, ella se contrae rítmicamente tratando de succionar mi falo con todo su cuerpo.
- ¡¡Terry!! - ella tiene nuevamente un orgasmo, sus espasmos hacen que ya no pueda aguantar más, así que mi miembro se vacía en su interior, llenándola completamente con mi semilla. La sigo besando bajando la intensidad hasta que me separo para respirar, ella mira nuestra unión, mientras mi simiente comienza a salir de su interior.
- Terry sabes que hoy estoy fértil...-
- No podía arriesgarme a que nuestros hijos nos rescataran desnudos en la base de este árbol Pecosa, si me salía de tu interior tan rápido de seguro nos caíamos - en sus días fértiles debo terminar afuera, eso lo practicamos desde hace años para evitar que Candy terminara teniendo quince hijos, en lugar de los cuatro que por el momento tenemos.
- Bueno si hacemos otro bebé tendremos que ponerle Pablo en honor al colegio- nos reímos, de repente alguien se acerca, así que rápidamente nos acomodamos la ropa y tratamos de quedarnos en silencio para que no nos descubran.
Es Therius y RoseMarie, la hija mayor de Albert y Karen.
- No quiero que te vayas Therius -
- Lo sé Princesa, pero debo hacerlo, quiero tener algo que ofrecerte para cuando salgas del colegio y podamos casarnos -
- ¿Pero porqué Broadway? Es mejor que te quedes con tu padre en la Compañía de Shakespeare-
- Lo he pensado, pero el tío Robert me ha invitado a presentarme como el Rey de Francia en el Rey Lear, sabes que así comenzó papá, sería un buen augurio si algún día pudiera comparar mi éxito con el suyo- Candy me mira enternecida, tocándose el pecho a la altura del corazón - sabes que apenas te gradúes nos casaremos e irás a Broadway conmigo, protagonizaremos Romeo y Julieta, sé que obtendremos los papeles y nuestros padres se enorgullecerán de nosotros - ella lo abraza mientras que él le toca suavemente su cabello.
- Sé que es nuestro sueño, pero no quiero que pase algo que nos pueda separar-
- Te prometo mi amor, nada podrá cambiar lo que siento por ti, nada ni nadie, te amo demasiado -
- Yo te amo más - ellos se quedan abrazados por un rato, mientras Candy suspira.
- Te he contado que este es un lugar muy especial para mis padres y sabes que siempre he admirado el amor que ellos se profesan, si al menos fuéramos la cuarta parte de lo felices que ellos son, ya seríamos inmensamente afortunados- él la aparta un poco, saca algo de su saco y se arrodilla en una pierna. Miro a Candy que ya está hecha un río de lágrimas y tomo su mano para besarla.
- Tranquila o nos oirán - le susurro, ella asiente respirando profundo.
- Rose Marie Ardley Kleiss ¿te casarías conmigo? -
- Sí, te amo - Therius le coloca el anillo, una reliquia familiar que le obsequie hace poco, sabía que quería proponérselo antes de partir a América, así que solo le di un pequeño empujoncito como el que yo algún día necesité - Quiero que el tiempo se pase volando para al fin ser tu mujer - él la levanta del suelo, ella lo rodea con sus piernas y comienzan un intercambio apasionado de besos. Candy me mira con ojos muy abiertos.
- ¿Qué hacemos?- levanto los hombros. Miro como Therius busca sus senos para besarlos y Candy me tapa los ojos mientras yo tapo los suyos. De repente y como caído del cielo, alguien grita.
- ¡Therius! ¡Rose! Va a comenzar la fogata - ellos se arreglan y bajan corriendo hacia la fiesta.
- Deberás hablar de sexo con Therius si embaraza a Rose tan joven, Albert lo matará - ya lo hemos hablado pero si para mí es difícil controlar las hormonas con su madre, no imagino lo difícil que es para Therius aguantarse cuando Rose se le entrega con tanto entusiasmo. Comenzamos a bajar del árbol, le vuelvo a ofrecer ayuda pero ella me mira entrecerrando los ojos y lanzándose como una gimnasta. La tomo de la mano para dirigirnos hacia la fogata.
- Pecas esa niña es hija de Karen y Albert; y Therius es nuestro hijo ¿cómo piensas que podremos parar esos intercambios? -
- Entonces tendrás que enseñarle técnicas para no dejarla embarazada- asiento tendré que explicarle como darle placer sin penetración, somos bastante abiertos con el tema de la sexualidad y mucho más ahora que descubrió nuestro cuarto de juegos - Me siento mal por haber presenciado todo, era un momento íntimo de ellos -
- Sí y cada vez se estaba poniendo más íntimo - Candy me codea.
- ¡Auch! -
- En serio Terry -
- Pecosa no fue nuestra intención estábamos en el lugar y el momento correcto -
- Aunque pensándolo bien, fue lindo, tal ves el destino nos quiso mostrar cómo hubiera sido nuestra historia si hubiéramos tenido padres que nos apoyaran con nuestro amor, estoy segura que ellos alcanzarán la felicidad sin tener que luchar tanto como nosotros-
- Tal ves, pero nuestro amor es especial, porque superamos muchas pruebas y eso afianzó lo que sentíamos, además extrañarnos tanto hizo crecer nuestro anhelo- me acerco a su oído- y la tentación, tuve tantas fantasías contigo -
- Y espero que ya las hayas cumplido todas-
- No, sabes que tengo una gran imaginación, aunque hoy cumplí una más - nos sentamos alrededor de la fogata- miro a Therius y a Graham que están al lado de las gemelas, cuidándolas como los mejores guardaespaldas que pudiera pagar, ellas los miran con fastidio, miro a mis muñecas y ellas me sonríen, son realmente preciosas, por eso tienen a sus hermanos y a mí tan paranoicos.
- Dile a los chicos que le bajen la intensidad, no dejan a las gemelas en paz, solo hacerles caras a todos los que se le acercan -
- Me parece excelente, solo siguen instrucciones-
- ¡Terry! - levanto los hombros - a mis princesas nadie las mira ni mucho menos las tocan, apenas tienen 15 años -
- Te recuerdo que a los 15 ya me habías besado-
- Por eso mismo - ella niega con la cabeza.
- Yo hablaré con ellos - sé que los chicos son tan celosos o peor que yo, así que por más que insista Candy no bajarán la guardia.
- Cariño - me llama mi madre - puedes llevar a Richy a la casa, nosotros debemos irnos -
- Claro mamá - la beso en la mejilla, mientras el duque me palmea la espalda.
Narrado por Candy
- Amigaaaa ¿dónde andaban? - Karen me analiza - no mejor no me cuentes, ya sé exactamente - me guiña el ojo.
- Karen ¿has visto que Therius y Rose andan... como lo diría...? -
- Fogosos, calenturientos, alborotados - me río, los años no la han cambiado nada.
- Sí eso -
- "Al" ya le digo que le pondrá un calzón de castidad si se da cuenta que anda revolcándose con Therius -
- Terry hablará con Therius, no te preocupes, aunque el calzón de castidad es una magnífica idea- nos reímos.
- ¿De qué se ríen? - es Albert que se sienta junto a Karen.
- De los métodos drásticos que pensamos usar para que Therius y Rose no intercambien fluidos -
- ¡¡Karen!!- gritamos al unísono.
- ¡Para que no se besen! Que mal pensados que son ustedes... - Albert niega con la cabeza.
- ¿Dónde se habían metido? - llegan Stair, Patty, Archie y Annie.
- Andábamos recordando viejos tiempos - se sientan mientras que todos miramos a los chicos, Richy se sienta al lado de Rose Marie, sé muy bien que él también se sentía atraído por ella, aunque dudo que fuera amor verdadero, si hubiera sido así sin duda hubiera luchado contra todo por ella, aunque fuera contra Therius, como lucha un Grandchester por amor. Así que simplemente creo que no ha encontrado a la chica, aunque todas las niñas de este colegio claramente se mueren por él.
Luego están Arnold, Anthony y Mark, los tres están enamorados de las gemelas.
Arnold es tan elegante como Archie y ama a Eleonor, que es una delicada flor como su abuela, aunque tiene la personalidad de Terry, con cambios drásticos de humor, aunque en el fondo tiene un corazón de oro.
Anthony es simplemente un alma libre igual que Albert, está lleno de sueños y de aventuras por hacer, es increíblemente altruista y me ha ayudado muchísimo con ideas para la fundación que administro junto con la Princesa Real María, que protege a los niños huérfanos en todo Europa y Estados Unidos. Es el orgullo de Albert. Sé que ama a Bianca, aunque en silencio, además no puede hacer mucho para enamorarla porque ninguno de los Grandchester deja que se acerque, creo que tiene algún tipo de pacto con Mark, ambos la aman, así que alguno tendrá que renunciar a ella cuando llegue el momento.
Mark, que puedo decir de él, es un mini Stear, ha apoyado a su padre con sus inventos y su compañía de aviación, es dulce, dedicado, muy inteligente y amigo de todos. Tiene el sueño de llevar un hombre a la Luna, Stear lo apoya aunque todos lo consideren loco.
Bianca, es simplemente una copia exacta de mi físicamente y en carácter, todos la aman. Ella es tan pura, que no se siente especial aunque sus hermanos, sus papás, abuelos y tíos se lo digan. Quiere estudiar medicina y comerse el mundo. A veces me da miedo pensar en lo que es capaz de hacer.
Luego miro a todos los niños más pequeños, que junto a Graham sé que serán otra generación de locos y tiernos amores.
Seis días después
- ¡No, no y no! - gritan Therius, Graham y Richy.
- ¡No nos lo pueden prohibir! Además nadie les está preguntando, es un regalo de cumpleaños para mamá y ella tendrá que decidir - miro a todos que me miran expectantes.
- Me parece que podemos llegar a un acuerdo - intercedo, miro a Therius que es el más molesto junto a Terry.
- No permitiré que las gemelas bailen un baile que la tía Karen llama "Levanta Penes" -
- Esa boca Therius - gruñe Terry.
- Es la verdad, yo también la he escuchado - agrega Richy.
- Por favor es una presentación artística como la actuación -
- Sí, no es que queramos hacerlo para levantar p... -
- ¡Bianca! - gruñe Terry de nuevo. Esto se está saliendo de control.
- Primero que todo cálmense, están exagerando los hechos - todos los hombres Grandchester me miran indignados, saco unas bolsas - Eli y Bianca sí bailarán pero con estos trajes- los muestro son tapados en el vientre y con un escote muy recatado - ¿Les parece? -
- Si no hay de otra... - responde Terry.
- Vamos cambien esa cara que 35 años no los cumplo todos los días - las chicas bailan maravillosamente, hasta logran que derrame varias lágrimas, son hermosas y talentosas, les he enseñado a bailar, es una expresión de arte espiritual y sé que lo disfrutan tanto como yo.
- ¡Ahora a cantar cumpleaños! - nuestra familia se ha hecho muy unida, nos organizamos para compartir muchos momentos durante el año. Todos vienen a Inglaterra para el Festival de Mayo y se quedan para mi fiesta de Cumpleaños, luego en verano nos turnamos entre Escocia y The Hamptoms y en Navidad siempre vamos a Nueva York y a Lakewood, aunque la fiesta del 28 de diciembre siempre es la más esperada del año.
- ¡Ahora júntense para una foto! - grita Stear.
- Un momento ¿no es uno de tus inventos o sí? -
- Es invento mío y de Mark, saca fotos a color - todos se asombran, nunca hemos visto una fotografía a color.
- ¿Y están seguros que no explotará? -
- Nunca lo sabemos - dice Mark sinceramente.
- Ya saben niños si echa humo todos corren - advierto, nos acomodamos a buena distancia de la cámara para poder salir todos en la fotografía.
- ¿Listos? ¡1, 2 y 3! - Stear corre a colocarse y un flash cegante se dispara.
- ¿Explotó? -
- No, parece que no - Stear toma el aparato y saca un cartucho - aquí está la foto- de repente comienza a salir humo.
- ¡Niños corran! - corremos y la máquina como muchas antes de ésta explota. Stear y Mark quedan negros por el humo y pensativos en qué fue lo que salió mal. Al menos nadie salió herido y tenemos una foto a color para recordar este día.
Me despido de todos mientras los chicos se alistan en sus habitaciones.
- Pecas iré a dejar a los chicos a la fiesta de despedida de Therius - será en el Castillo Grandchester en Londres, solo chicos, espero que no se traigan abajo ese lugar, aunque el Duque consiente tanto a Therius que ni así se molestaría con él.
- Está bien, con cuidado - lo beso, mientras todos los chicos suben en los autos.
- Adiós mamá - gritan las gemelas.
- Pórtense bien -
- Como siempre mami - es Graham, el culpable de que ayer haya descubierto mi primera cana. Therius me tira un beso volado, es el más dulce de todos aunque lo esconda como Terry.
Entro a la casa y me dirijo al estudio. Cumplir años siempre me pone melancólica, no por mi edad, eso jamás me ha importado, sino por sentirme tan dichosa por la vida que tengo.
Miro la pintura que hay en la pared, es mi querido Hogar de Pony, un día Terry me la obsequió, estaba en el Mercado de Pulgas y le bastó una mirada para reconocer el lugar y comprarla, fue hecha por Slim un niño del Hogar que tiempo después fue adoptado. Es todo un misterio el cómo llegó esa pintura hasta Stratford Upon Avon. La señorita Pony ha estado mal de salud, aunque me gustaría ir a ayudarla ahora tengo una familia, y no podría separarme de Terry que ha decidido pasar su vida conmigo.
Tomo el cofre antiguo donde guardo mis tesoros y repaso todos mis recuerdos, entre lágrimas y risas. Miro el boleto del tren del día que casi regreso a Chicago para dejar a Terry, lo guardé como un recordatorio de que aunque hayan problemas o retos en nuestra vida, nunca debemos escapar.
Therius vivirá en El apartamento de Terry, ha decidido no vivir en la mansión de Nueva York ni en la Casa de Eleonor, dice que quiere probarse a sí mismo que puede conseguir sus sueños a base de su propio esfuerzo.
Ese apartamento es muy especial para nosotros, siempre he pensado que el beso aquella tarde antes del estreno cambió para bien nuestra historia, aunque sé que nuestro amor hubiera derribado todas las pruebas que se nos presentaran, aquel momento fue el inicio de nuestra vida juntos.
Sentada en una silla dejo que mis recuerdos se calmen y los dejo ir con un suspiro tranquilo.
De repente, alguien enciende las luces.
- ¿Pecosa qué haces a oscuras? - su voz es dulce y aún así hace que mi corazón lata con fuerza.
- ¡Regresaste!* - exclamo con la respiración entrecortada.
Me levanto saboreando la alegría de pronunciar esa palabra y me sumerjo en los brazos abiertos de mi amado.
FIN
Esta historia está dedicada a mi Terry Grandchester de la vida real, a mi amado, a mi esposo.
Muchas gracias amigas por seguir capítulo a capítulo esta historia
Disfrute mucho escribiéndola y leyendo sus comentarios, esta historia quedará aquí sin epílogos porque para mí es el final soñado por todas.
Gracias
* Final de CCHD traducción en francés.
