Shaman King no me pertenece


Fictober: 31 de octubre


Nadie les mencionó que uno de las consecuencias de usar la bitácora mágica, o relacionarse de alguna manera con ella, podía provocar que sus mayores miedos se manifestaran en sus sueños o que incluso las alucinaciones se mostraran en su día a día.

La primera víctima fue Anna. Ella, al ser la primera en aprender de los antiguos conocimientos de Hao, absorbió tantos recuerdos y tanto poder que ese desborde de energía solo la hacía imaginar a una niña de diez años sufriendo sola en su habitación, sin nadie que se preocupara por ella. Además, para aumentar su dolor, el reishi se apoderaba por completo de su cuerpo y su mente, lo que causaba que los Onis ya no causaran simples ataques para asustar o alejar a los demás, sino que ahora asesinaran sin piedad a cualquier persona que deambulaba por el pueblo. Despertaba en las noches bastante agitada y solo se calmaba cuando sentía a Yoh durmiendo a su lado, recordándole que no estaría sola nunca más y nunca más tendría que preocuparse por esos demonios.

El Asakura fue el siguiente. Sus alucinaciones estaban conectadas a Hao y en esa probabilidad de convertirse en el nuevo dios. ¿Estaba preparado para vivir de nuevo en soledad por los próximos 500 años? ¿Olvidarse de sus amigos? ¿De su familia? ¿Se sentía listo para no poder estar con Anna nunca más? Si bien su sueño de tener una vida tranquila se cumpliría, ¿valía la pena disfrutar de su sueño? Cada vez que terminaba de entrenar tenía la necesidad de buscar a sus amigos y su prometida para convencerse de que nunca más estaría solo.

Fausto también pagó las consecuencias. Se veía reviviendo a Elisa, venciendo la muerte, pero con la mala suerte de que los recuerdos de ella se hubiesen perdido y que ese amor que se tenían mutuamente hubiera muerto por culpa de ese disparo. ¿De qué le serviría entonces conocer la inmortalidad si no podía estar con su persona más amada? ¿No era preferible morir y renunciar a sus deseos? Pero el espíritu detrás de él manejando su silla de ruedas lo transportaba a la realidad.

Para Ryu tampoco fue fácil. Un mundo sin sus amigos y como un hombre sedentario lo atormentaba en las noches. ¿Qué podía ser peor que no ser libre y no poder disfrutar de esa libertad con sus personas más cercanas? ¿Podía imaginar su lugar favorito sin sus personas favoritas? Pero cuando Tokagero tocaba su hombro, agradecía esa nueva oportunidad que los Asakura le habían dado y se sentía muy feliz de haberse convertido en chamán.

Tamao tampoco era inmune a la bitácora, si bien ella no tenía contacto directo, sí pasaba bastante tiempo con la sacerdotisa y con los demás, por lo que de alguna manera recibía los efectos que estaban relacionadas a la imposibilidad de ser una chamana a la altura del apellido Asakura: ¿Y si se quedaba en aprendiz para siempre y sus posesiones y poderes no tenían el nivel adecuado para seguir formando parte de la familia? No quería ni imaginar un futuro sufriendo el rechazo de las personas que la adoptaron y educaron, aunque al tener a Anna al lado cuidándola y apoyándola, mientras que Yoh le sonreía cada vez que avanzaba en su entrenamiento eran material suficiente para motivarla y no desfallecer.

Manta también sufría las secuelas, sus miedos se relacionaban con el torneo y con creer que todo eso que estaba pasando a su alrededor era producto de su imaginación, que una noche después de tanto estudiar podía levantarse y nunca haber conocido a Yoh ni a la verdadera amistad, sin embargo, cuando los demás lo incluían en el equipo y los acompañaba en los entrenamientos, podía dormir tranquilo porque sabía que al despertar ellos estarían ahí y él seguiría apoyándolos como desde el primer día.

El equipo The Ren también se estaba viendo influenciado. El Tao se veía a sí mismo siendo su padre y sin oportunidad de volver a su forma natural; Horo Horo soñaba con la imagen de Damuko reclamándole por dejarla sola y Chocolove en la cárcel, después de cometer un delito imperdonable y sin que Orona pasara por su vida. Para fortuna de todos, Ren volvía a respirar gracias a Bason y a su hermana, sin contar que su equipo lo hacían sentir vivo y en compañía. El Usui veía a Kororo y en ese sueño que se había trazado para honrar la memoria de su amiga y, Chocolove al ver a Mic, recordaba su misión en la vida.

Por eso, para ellos, era tan significativo verse o saber que la existencia de los demás aún estaba sobre el plano terrenal: era la única prueba de que sus temores podían ser derrotados y que sin importar los miedos, el pasado o sus peores pesadillas, todavía tenían a alguien a su lado para recordarles sus sueños, su realidad y sus esperanzas.


Fin


¡Final! De verdad que no lo puedo creer ajajaaj. ¡Muchísimas gracias a todas las personas que se pasaron por aquí! A Annasak2 que me envalentonó para hacer este fictober, también a AbrilStylinson que me dio la idea de este fic y por último, pero no menos importante, a las personas del discord que frecuentemente me dieron sus ánimos y sus mensajes de apoyo.

Espero que cada persona que se pase por acá se divierta y le gusten mis historias. Esto también es por ustedes, gracias por pasarse por acá.

Ojalá nos sigamos leyendo.

¡Que los ilumine la eterna luz!