Disclaimer: The Owl House y sus personajes son propiedad de Disney y Dana Terrace, y al igual que los personajes que hacen cameos, ninguno me pertenece. El propósito de esta obra no es otro que el de entretener.


Agonía de una Bruja (Parte 5)

—Director Bump —La Kikimora saludó cortésmente al académico apareciendo en uno de lsos obres de cristal en su oficina.

—Lady Kikimora, un placer —El director correspondió al elegante saludo de la asistente del emperador—. ¿A qué debo el placer?

—Muy al tanto de su poder mágico, quizá dedujo que un imprevisto se dio en el castillo, y me comunico para informarle que todo el asunto ya está controlado y normalizado.

—Imagino que no me dará más detalles de la situación —El director comentó más entretenido que preocupado.

—Esa decisión no forma parte de mis atributos —Respetuosamente Kikimora respondió cortando la comunicación. Naturalmente sabía que el director Bump no permitiría que sus estudiantes fueran a un lugar que había mostrado tamaña irregularidad mágica, por lo que debió asegurarle la situación para que su artimaña no se viera truncada, cosa que funcionó apropiadamente.

—Los estudiantes de los cursos de lectura onírica, abominaciones básicas, abominaciones intermedias, prácticas disciplinarias básicas de bestias venenosas, sondeo de propiedades médicas y espejismos básicos deben dirigirse a los Skidhbladhnir en el patio en la entrada principal de la academia —El director Bump indicó en el sistema de bocinas una vez sonó el timbre que indicaba el final de la jornada de clases.

Aunque varios de los estudiantes se mostraron desanimados por tener que asistir a la excursión en lugar de sus actividades de club o simplemente perder su tiempo de la tarde, pero todos sabían de la importancia del emperador, por lo que no mostrarían su desánimo.

En tres barcos alados los estudiantes de Hexside partieron su excursión hacia el castillo del aclamado y temido emperador Belos.

—Como sabrán, los navíos Skidhbladhnir son un medio de transporte común usado por el clan Esir, uno de los más antiguos del imperio mágico —El director explicaba mientras surcaban los cielos en los navíos, cosa que, aunque no era del agrado de todos, Luz escuchaba con total atención cada palabra—. Como imaginarán, los salvayi miraron con desprecio esta tecnología, pues ellos usaban bestias para sus labores de transporte, aunque también usaban huevos de bestias aladas, y aunque aún es tema de conversación entre la división de cultura del imperio y los jueces salvayi, la mayoría de los civiles no se muestra escéptica ante ninguna de las formas de transporte.

—Parce que los salvayi son muy ariscos —Luz comentó una vez el director finalizó su explicación del contexto histórico de ese medio de transporte.

—Y que lo digas —Amity comentó con un aire de soberbia.

—Pero claro —El director comentó con una notoria sonrisa—. Luz ¿Sabías que Amity desciende directamente del gobernador imperial que realizó la gestión para que el imperio pudiera asentarse aquí?

—¿Pudo negociar con los salvayi? Impresionante —Luz apreció con una mirada de asombro que ruborizó levemente a Amity.

—S-Si… Era un descubridor que expandió las fronteras del imperio —La peliverde se vanaglorió.

—… —El director Bump meditó antes de seguir con la conversación. Naturalmente no iba a destruir la mentira sobre ese tema—. Maximilien Blight, en efecto un descubridor impresionante.

—Eh… me cuesta creer que pudiera hacer un acuerdo con Noro…

—Aunque hay muchas artes mágicas para extender la vida y la juventud, Noro no era la voivoda en ese tiempo —El director explicó bastante entretenido—. Las negociaciones se hicieron con el anterior voivoda Morst.

—Y… ¿En ese tiempo los salvayi eran tan hostiles como hoy en día?

—No tienes idea, Luz —Amity añadió bastante entretenida. Era muy entretenido explicarle a Luz sobre los detalles históricos de su mundo—. Por su escepticismo sobre las especies vegetales importadas, prohibieron totalmente cualquier cultivo que no fuera de los vegetales que ellos aprobaron, por eso se ven tantos navíos trayendo comida en los asentamientos costeros.

—Varias veces vi en mis clases en el mundo humano que incorporar especies a otros entornos es muy peligroso… dicen que es para reducir la población de tal especie, pero acaban comiéndose otra… personalmente no puedo culpar a los salvayi por eso —Luz comentó llamando la atención del director—. Podría pasar lo mismo con los vegetales, si alguno usa demasiada agua podría secar a los otros…

—¿Y si los mejores brujos del aquelarre de plantas sugirieran lo contrario? —Amity preguntó manteniendo su sonrisa astuta, aunque ciertamente se tomó personal que cuestionaran a los más capaces de su país.

—Eh… todas las incorporaciones de especies en mi mundo fueron sugeridas por científicos con muchos estudios…

"Cuesta creer que sea tu aprendiz, Edalynn" El académico apreció en su mente bastante entretenido por la pericia académica de Luz, y aunque era evidente que ella y Amity no estaban de acuerdo, ninguna de las dos parecía enojada, sólo era una conversación.

El viaje fue bastante entretenido para todos, y aunque las nubes ofrecían una vista calmada y sencilla, muchos se mostraban emocionados por ver el palacio, Luz entre ellos.

Cuando las nubes se dispersaron Luz no dudó en acercarse a las barandas para ver el palacio imperial, siendo totalmente destrozada su imaginada idea de un palacio digno de la más exagerada historia de fantasía de su mundo. El castillo imperial estaba en una plataforma rectangular sobre un foso de púas afiladas que parecían dientes, de por sí tenía un aspecto lúgubre, el cual sólo se intensificaba por los enormes huesos curvados que emergían a lo alto en los alrededores, entre los que se había construido fortalezas y murallas que, con una simple mirada se podía apreciar que estaban reforzadas por armas mágicas de ataque y defensa. Si de por sí las islas hirvientes habían aplastado toda idea de un mundo mágico que Luz había concebido, el castillo del emperador sería el último clavo en el ataúd de esa idea, el cual, pese al aterrador entorno que lo rodeaba tenía una estructura bastante normal para un castillo, salvo por el inmenso pilar en el centro, en cuya cúspide se separaba en cuatro puntas para luego dar origen a una inmensa flama.

La plataforma de aterrizaje para transportes de gran tamaño estaba fuera del foso de dientes, y aunque siguieron todos los protocolos de descenso, en ningún momento se libraron de la mirada de los brujos imperiales. Al descender, todos los estudiantes se formaron detrás del director Bump en una plataforma puente que al retraerse los acercó al palacio, en cuya entrada principal los esperaba una dama de baja estatura y ropas blancas. Sus brazos y piernas parecían de ave, pero en su cara su piel era roja y su cabello azul oscuro que parecía a una mano cubriendo su ojo derecho y con un moño en su nuca que también parecía una mano, pero empuñada.

—Se trata de la asesora del emperador, recuerden demostrarle respeto en todo momento —En un susurro, el director le recordó a los estudiantes.

—Niños de Hexside, el emperador Belos les da la bienvenida a su castillo —Tras ese saludo el director Bump se hizo a un lado para que sus estudiantes marcharan y se ubicaran frente a su guía—. Estamos honrados por las visitas de los estudiantes que pronto serán parte de un aquelarre. Algunos pocos afortunados incluso podrían llegar aquí: al poderoso aquelarre del emperador. Ustedes son el futuro de las islas, y mi deber es mostrarles el pasado.

Naturalmente las palabras de la dama emocionaron a muchos de los estudiantes, pues toda su vida habían recibido la propaganda imperial y ver que la puerta se abrió, mostrando una formación de brujos imperiales los llenó de emoción, o al menos a la mayoría.

—Amity… —Luz no pudo evitar mostrarse preocupada por su amiga. Hace sólo unas semanas la vio chillar de alegría por sólo ver al aquelarre del emperador en una demostración, mientras que ahora no parecía poder importarle menos.

Construido con ladrillo dorado y elegantes pilares blancos separando estatuas, bordados y murales, el pasillo principal del castillo sería el punto de partida del recorrido que se daría siguiendo a Kikimora.

—Hoy las islas son un lugar de paz y prosperidad —Kikimora explicaba mientras avanzaban a la sombra de cada vez más pasadizos elevados en los que los guardias patrullaban. Al llegar a un mural donde se veía a brujas y demonios bailando alrededor de una fogata, la guía se detuvo, y los estudiantes con ella—. Pero no siempre fue así. Antes del descubrimiento y asentamiento de Maximilien Blight hace trescientos años brujos y demonios practicaban las artes corruptas, lo que deshonraba al titán, y aunque el gobernador Blight hizo los acuerdos necesarios para enseñar las prácticas correctas a los ciudadanos ignorantes de su propia herejía, muchos otros se negaban a aceptar el verdadero camino, o eso fue hasta que nuestro gran emperador Belos ascendió al trono.

Antes de continuar, Kikimora señaló un mural n el que se veía una figura humanoide con una máscara dorada con forma de ave y dos cuernos curvos enseñando un resplandor dorado a cientos de brujos con las mismas ropas que en el anterior mural, pero ahora parecían estar deleitados ante ese poder.

—Fue él quien aseguró que todos seguirían el camino correcto de la magia, pero esos revoltosos herejes siguen sin darse cuenta del error que cometen, y trajeron a su más poderosa campeona para defender sus deshonrosas prácticas salvajes.

Naturalmente todos supieron que se trataba de la voivoda Noro, y muchos se mostraron disgustados con ella, incluida Willow.

—Nuestra próxima parada es la colección personal de reliquias del emperador —La Kikimora añadió y todos la siguieron hacia una puerta de madera muy bien tallada. No parecía demasiado pesada si alguien de su tamaño con brazos tan delgados como su guía pudo abrirla—. El salón de reliquias. Estos objetos son recordatorios del gran poder de nuestro emperador. Desde el más curioso y poderoso, hasta los más útiles.

Decorada con blanco y dorado, la sala de reliquias no podía ser más ostentosa, y aunque hasta el último detalle denotaba el empeño en su construcción, o que más destacaba eran los artículos en los pequeños altares cuadrados.

—¿Alguno que te emocione, Amity? —Luz le preguntó entusiasta a la peliverde, quien se notaba calmada e inexpresiva.

—Quizá el velo del anochecer —La peliverde comentó desinteresada—. ¿Y a ti?

—Es difícil decidir… —Luz respondió cautivada por las reliquias.

Ambas brujas comenzaron a recorrer la sala por pura curiosidad por dichos tesoros. En cada altar, debajo de la misma reliquia había una descripción detallada de su origen, funcionamiento y capacidades, y al tratarse de alguien con tanta experiencia en lectura, no tardó mucho en leerlas todas, siendo la que más llamó su atención la de un sombrero que, supuestamente es capaz de anular cualquier forma de maldición.

—¿Es por la Owl Lady? —Amity preguntó con un notorio semblante de tristeza. Luz le había comentado algo de que su maestra estaba maldita. Naturalmente Gus se centró en la esfera del oráculo, realmente le emocionaba conocer el camino para convertirse en su mejor versión.

Por su parte, Willow sabía exactamente lo que buscaba en esa y para su fortuna lo encontró bastante rápido.

—Oh, podría hacer crecer cosas hermosas con esto… —La bruja de plantas habló al aire al acercarse al guantelete de pulgar verde. Evidentemente cada reliquia estaba protegida por una barrera, pero sorprendentemente sus protecciones desaparecieron de un momento a otro.

—Por favor, muéstranos. Willow Park —Una voz metálica ordenó. Provenía de un enmascarado dorado con una capa blanca que caminaba con un cetro plateado.

—E-Emperador Belos. Que sorpresa —Kikimora comentó haciendo una reverencia completa, gesto que varios de los estudiantes hicieron ante el emperador, quien caminaba entre ellos.

—Firme —El emperador ordenó al ubicarse frente a Willow, y todos obedecieron—. Adelante, hija de las islas.

Tras esa orden, la figura dorada se hizo a un lado y extendió su mano indicándole a la muchacha que tomara el guantelete.

Tanto por su propio anhelo, como por la orden recibida, Willow tomó el guantelete y se lo equipó para luego levantarlo y una vez frente a su rostro lo empuñó. Para cuando extendió su mano una ramificación emergió de la palma y se aglomeró formando una estructura que parecía un corazón del que emergía savia dorada. Otra ramificación cubrió el aparente corazón y con hojas formó un plumaje de distintivos colores, dándole el aspecto final de un pájaro, el cual emprendió vuelo alrededor de su creadora y se posó en su hombro, siendo la fuente del asombro de todos los presentes.

—¿E-Está vivo? —Willow preguntó sin poder creer lo que sucedía.

—Lo está, joven Park —El emperador respondió dirigiéndose a los demás estudiantes—. No hay límites para la magia aplicada del modo correcto: la doctrina de aquelarres. Como mi asesora les habrá comunicado: aún con la ayuda de heraldos imperiales, en los días anteriores a mi asenso las prácticas salvajes eran dominantes, lo que representó un enorme golpe contra el progreso mágico del mundo entero.

Tras esa afirmación Willow dejó el guantelete en su podio con algo de vergüenza, después de todo ella desciende de quienes representaron esa trágica demora.

—Hoy ustedes podrán deleitarse con esto. Mañana estas reliquias deben ser basura. Jóvenes. Ustedes crearán maravillas que opaquen mis reliquias sino dan la espalda al brillante futuro que nos espera. Si se unen al verdadero camino del titán —Con esa última afirmación el emperador Belos desapareció, dejando al deslumbrado grupo nuevamente a la guía de su asesora.

Luz miraba impresionada lo que dejó la figura del emperador. Es cierto que odiaba a más no poder que trataran a Eda como una criminal, pero viendo las maravillas que el sistema de aquelarres hacía posibles le hacía preguntarse ¿Por qué Eda no quiso unirse? Y claro ¿Qué tan diferente era eso de los humanos? Después de todo en su mundo también se separan las disciplinas del conocimiento que forjan el futuro de sus sociedades.

—El camino de humillar a una estudiante por una riña familiar —Amity susurró notablemente disgustada.

—Amity… —Sólo bastó un susurro de esa prodigiosa bruja de abominaciones para que Luz dejada de preocuparse por esos sinsentidos filosóficos y se centrara en lo que realmente importaba, razón por la que se acercó a ella (Después de todo, no podía robar el sombrero que supuestamente podría borrar la maldición de Eda sin un plan)—. ¿E-Estás bien?

—Si… —La joven Blight respondió con una tenue sonrisa intentando despejar su mente. Realmente le vendría bien seguir charlando con Luz en lugar de amargarse.

—Por aquí, niños —Kikimora habló y la segunda puerta del salón se abrió, aún no terminaba el recorrido.

La siguiente ubicación que verían es la plataforma de ingreso, la cual consistía en varias entradas anchas que, además de los escudos adaptables que sólo permitirían el acceso de brujos imperiales, contenía suministros médicos de emergencia.

—En el aquelarre del emperador todos deben demostrar sofisticación, gracia y elegancia, incluso en las situaciones que requieren acceder por estas vías… ¿Y quién mejor para ejemplificar esas tres cualidades? —Kikimora preguntó retóricamente cuando la comandante Lilith usó una de esas entradas para acceder al palacio. Con la misma elegancia que la caracteriza, la comandante avanzó en una refinada caminata, fingiendo no ver que Luz se escondió de ella—. Ah, abran paso a la comandante Lilith Clawthrone, estudiantes.

—Por el titán.

—Una comandante del aquelarre…

—Oh, wow…

—En efecto, viene de una batalla contra una legión salvayi y, si no me equivoco, tendrá una audiencia con el emperador Belos en persona —Kikimora hablaba burlona, cosa que pareció disgustar a la comandante—. Denle sus mejores deseos.

—Buena suerte, señorita Lilith —Amablemente, los estudiantes hablaron al unísono sonrojando a la comandante, quien le dedicó una pícara sonrisa a la asesora imperial.

—Gracias, niños —La peliazul comentó con una gentil sonrisa—. Que no los engañe la asesora imperial, es más peligrosa que cualquier criminal, pese a su lindo aspecto.

—jiji —Varias risillas se hicieron presentes cuando la comandante le dedicó un evidente guiño a Kikimora, quien no pudo evitar ruborizarse.

—Comandante… e-eso es inapropiado …

—Si, lo es —La peliazul comentó sin perder su sonrisa. Pese a su indisciplinado acto, Lilith no podía evitar sentirse entretenida "¿Así se sentía Eda con sus bromas?"—. Sean amables con ella, niños.

—P-Por aquí, estudiantes —Apresuradamente Kikimora ordenó reanudando su marcha e ignorante de que Luz se había separado del grupo.

Sin duda su entrenamiento con el maestro pintor no fue lo que esperaba, pero la destreza física que había obtenido sin duda era una bendición en ese momento, pues de otro modo no habría podido subir tantos escalones sin hacer ruido alguno para seguir a la comandante.

—Adelante es un área restringida, habrá dos patrullas, si te ven atacarán a matar —La voz de Lilith se escuchó junto a Luz, quien al voltear reconoció el cuervo plateado de su cetro.

—¿Eh? ¿E-Eres… el palismán de Lilith?

—Por tu protección, Luz, no me sigas. Baja cinco pisos, en la entrada marcada con un arco de aves doradas habrá una patrulla que te guiará a la entrada si les dices que te perdiste —La comandante ordenó al tiempo en que una barrera de fuego azul se formó frente a la humana, quien se vio forzada a seguir sus instrucciones.


—Veo que, nuevamente el acuerdo de paz entorpeció sus operaciones, comandante —El emperador comentó viendo a la comandante acercarse por el camino principal del salón del trono.

Como era costumbre, el foso de cascarones de palismanes debajo del puente había crecido, y el corazón latía imponente, pero ahora el palpitar parecía inusualmente fuerte.

—El tratado de paz es demasiado restrictivo —La comandante explicó tras arrodillarse ante su emperador—. Precisaré de más tiempo para enfrentar a los salvayi y capturar a la criminal Edalyn Clawthrone.

—Tendrás más de lo que pides —El emperador sentenció al tiempo en que un líquido rojo brotó del foso de palismanes y se agrupó frente a la peliazul tomando la forma de una garra—. Tráeme a la Owl Lady para el crepúsculo, se unirá a mi aquelarre y a cambio curaré su pequeña maldición.

Pese a que las palabras del emperador parecían alentadoras, Lilith no se mostró ni mínimamente confiada, reconocía la marca en el suelo: el comando juicio imperial. Aunque hace meses que no sabe nada de ese equipo, es deducible que se encontraba en misión en los otros límites con los dominios demoníacos.

—Pero, si vuelves a fallar en tu misión —La imponente figura blanca y dorada añadió rasgando con sus manos el soporte de brazo de su trono, al tiempo en que el corazón del titán aceleró su palpitar—. Serás despojada de tu rango y desterrada de mi aquelarre. No necesito recordarte lo que le sucede a las brujas sin aquelarre, no es así.

La comandante desvió su mirada, los aterrados gritos de las brujas representadas en los murales eran como una garra aplastando su corazón, y conociendo la historia de los salvayi, intentar refugiarse en su yugo sería mucho peor.

—Yo… lo entiendo. No fallaré —La peliazul declaró levantándose para dejar el salón del trono. No perdió tiempo en llamar a sus coroneles para volver a planear un ataque veloz contra Eda.


Por su parte, Luz esperaba oculta en una sala sin vigilancia en el palacio que, afortunadamente tenía una ventana que le permitía ver hacia el puente de acceso al castillo, donde sus compañeros y el director Bump regresaban al Skidhbladhnir que los trajo.

—Que no lo noten, que no lo noten… —Luz rogaba que nadie se diera cuenta de su escape, pero al ver detenidamente al grupo, una expresión de sorpresa tomó lugar en su rostro—. ¿Eh?

Naturalmente fue una sorpresa verse a sí misma entre los chicos.

—Estas torres parecen abandonadas, pero lo cierto es que, para compensar la diferencia de suministros de los cuarteles para almacenar personal suficiente para vigilarlas, numerosos artefactos de vigilancia fueron instalados —La voz de Kikimora se escuchó en el pasillo afuera de su escondite, haciendo que la humana de inmediato se escondiera debajo de un banquillo.

—¿Hubo recorte de personal?

—Quizá un arquitecto demasiado entusiasta…

Los cuchicheos de los estudiantes siguieron a la información que se les había dado, cosa que sorprendió aún más a Luz ¿No era que sus amigos ya se habían ido? Poco importaba, pues la puerta de su habitación fue abierta por Kikimora encabezando la marcha de sus compañeros, quienes rápidamente desaparecieron, excepto dos: Willow y Gus.

—Niños, que sepan que el imperio agradece su valor —Kikimora añadió y todo cuanto veía Luz se tornó en oscuridad.


En otra de las entradas del palacio, Lilith esperaba a sus coroneles y al resto de sus tropas. Naturalmente la amenaza del emperador no la había dejado impune, y aunque no quería volver a bombardear el bosque y violar el tratado de paz con los salvayi, no parecía que tuviera muchas opciones.

—Comandante Lilith —Kikimora habló apareciendo detrás de la peliazul, quien volteó para recibirla apropiadamente.

—Madame Kikimora ¿A qué debo el placer? —Lilith preguntó mientras la asesora imperial se ubicaba a su lado.

—Mi lealtad a la causa del emperador es conocida y temida. Razón por la que creo, debes quedarte en su aquelarre como comandante.

—… —Lilith se mostró sorprendida por esas palabras ¿La estaba apoyando? Era difícil de creer, considerando lo inexpresiva que era la mayor parte del tiempo. Aunque es cierto que la comandante esbozó una sonrisa ante esas palabras de apoyo, la preocupación no tardaría en adueñarse de su pálido rostro al ver a tres estudiantes de Hexside inconscientes y suspendidos en orbes rojos sobre la asesora imperial.

—Fue difícil burlar el poderoso hechizo ilusorio que protegía a la protegida de la Owl Lady, pero con esto podrás atraerla al palacio y… evitar lo que se viene.

—Yo… eh… —Lilith balbuceaba desconcertada por lo que acababa de rebelarse ante ella.

—No perdamos más tiempo —Kikimora sentenció confiada y los orbes de Gus y Willow se elevaron.

—Ve —Con esa orden de Lilith, su palismán dejó su cetro y se elevó hacia los orbes, sería su guía a la casa búho.

Tras enviar el mensaje, una gran tropa de brujos imperiales apareció rodeando a Kikimora, en las hombreras de sus uniformes se apreciaba el grabado de un ojo y una garra rodeada de fuego rojo.

—El comando justicia conquistadora… —Lilith apreció impresionada ¿En qué momento llegó ese comando?

—La Owl Lady no debería tardar en llegar. Tendrás que someterla y este comando obedecerá tus órdenes sin preguntar, comandante Lilith Clawthrone —Tras esa sentencia, Kikimora se retiró, dejando a Lilith, a la inconsciente Luz y a esa siniestra tropa a solas.


—Tributo —La voz de Ruga se escuchó en la entrada principal, pero al abrir la puerta, el salvayi ya se había ido.

—… —Escéptica, Eda miró el cráneo de bestia de numerosos dientes que estaba en el suelo frente a la entrada de su casa. En cualquier otro lugar eso podría ser tomado como una amenaza, pero conociendo a los salvayi, sin duda era un regalo, por lo que lo levantó y lo llevó al interior de su casa. Al abrirlo la Owl Lady apreció varios cortes de carne muy fina y bien conservada junto a varias especias y algunas cantimploras de líquidos exóticos—. Oh, esto será un bufet.

Pensando en su aprendiz, Eda tomó los cortes de carne. Aunque era más experta en cocinar en caldero, no estaba de más probar una cocina en parrilla sobre la chimenea en su casa.

—¿Eh? ¡Ah! —Naturalmente King se sorprendió cuando Owlbert lo levantó y lo llevó hacia Eda.

—¿Sabes hacer salsas? —La Owl Lady preguntó entregándole los contenedores de especias—. Quiero esperar a Luz con una cena.

—Seguro —El pequeño rey demonio respondió corriendo a la cocina—. Cualquier cosa será mejor que esos tentáculos que comió en el concurso "acaba o muere" de hace unos días.

Con una sonrisa, Eda vio a su compañero de casa marcharse, para que luego su atención fuera captada por un resplandor rojo en las afueras de su casa.

Al salir, la Owl Lady vio a los amigos de Luz encerrados y al palismán de Lilith entre ambos. Una expresión de furia fue su respuesta al deducir lo que sucedía, y sin la menor preocupación por el avance de su maldición, la Owl Lady hizo aparecer su cetro y con una velocidad impresionante se elevó a los cielos con un solo propósito.


Un nuevo episodio listo, curiosamente rápido. xD Ni se imaginan lo emocionado que estaba mientras escribía y ya se pueden imaginar qué es lo que sigue en el próximo episodio. xD

Como aclaración: No sé si hay más islas en la serie, pero aquí el mundo es todo un archipiélago, a grandes rasgos el imperio mágico tiene el sur del mundo, y los dominios de demonios (uno de los cuales es el voivodato salvayi) que forman el reino de los demonios ocupan el hemisferio norte del mundo.

Ahora al propio episodio:

Amity y Luz se apoyan mutuamente, ambas saben que la otra no está en su mejor momento y tratan de apoyar a la otra, aunque con lo difícil que las cosas se están tornando, ambas tendrán serios desafíos por delante.

¿Qué les pareció la broma que Lilith le hizo a Kikimora durante el recorrido en el palacio? Llevaba un buen tempo imaginándola. xD

Y hablando de esa dama (que su diseño me encanta) ¿Qué tal estuvo que ella fuera la que orquestó la captura de Luz y sus amigos? En la serie me pareció demasiado que el emperador Belos le diera asta el crepúsculo a Lilith para capturar a Eda, incluso Lilith estaba desesperada y fue pura suerte que se encontrara a Luz y sus amigos en el palacio. Aquí no fue tanta suerte.

Quizá le di demasiada personalidad, pero bueno. :v

El emperador Belos apareció directamente en la excursión, y, como se podría esperar de un líder con poder absoluto y una creencia arraigada: hizo sentir como basura a los que descienden de gente que se opone a sus creencias.

No hay mucho que plantear para el próximo episodio, pero apuesten a que el cuchillo de emociones se vendrá con todo. :D

Ahora responderé a los reviews:

J0nas Nagera: Puedes apostar por que Edric no será el mismo. Es bien sabido que los salvayi literalmente son demasiado crueles, pero aún hay algo que no he rebelado de su estilo de vida, y eso podría cambiar mucho las cosas. xD En cuanto a la excursión, fue bastante parecida, salvo por la directa aparición del emperador, pero en el final… se viene lo chido. xD Gracias por el ánimo, amigo. Nos vemos. C:

Socram1: i'm glad you liked that sample of te salvayi culture: :D Undoubtedly they adore strengt and ferocity (except in the waters of te fountain). The sow no facets than bitterness and contempt, except in one point, and that final fact in their life style will be shown soon. No doubth, Edric now can do Salvayi alchemy, but he need to learn it with practice, discipline and teaching, but he will not receibe education until earn an emblem in one of the trials of the savage colosseum. Eda's caution is totally reasonable, as is Odalia's contempt (considering she can been killed for Noro's will). I hope the sown in te chapter was good. :D

Sin más que escribir, nos leemos pronto, chicos. :D