"Nada más importa"
Los personajes no me pertenecen son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.
Nota del autor: ¡día 31 y final de mi reto Fictober! Este shot será especial ya que el título lo ha propuesto una querida lectora que participó de mi pequeña idea hace unos días atrás, es una frase súper genial con la cual podría desarrollar una diversidad de temas a su alrededor, pero como han podido notar mi pareja favorita es la principal y esta vez no será la excepción.
Lizeth Isela Gonzalez Arballo este shot es tuyo…
Todo comenzó cuando tenía unos 17 años de edad y mi madre me rogó que escribiera una carta, recuerdo estar un tanto confundido ante su petición puesto que no solía hacer ese tipo de cosas, la razón, una chica de mi misma edad que al parecer pasaba por una pérdida tremenda su madre a raíz de una enfermedad que no fue tratada a tiempo no logró recuperarse y por ende la muchacha se encontraba sumida en la más profunda de las tristezas, la menor de tres hermanas solo recuerdo haber visto su bonito perfil de soslayo en el funeral puesto que mis padres eran íntimos amigos de esa familia. Sentí lástima al verla quebrada en ese momento, después de todo era su madre. Solo ubicaba a los Tendo por nombre nunca quise acompañar a papá allí y es que al saber que solo eran chicas prefería quedarme a entrenar o salir con mi amigos, pero ese día la mirada desesperada de mi mamá provocó que saliera de mi garganta un —¿Qué quieres que escriba? — en la sala de mi hogar y algo reticente Nodoka Saotome me entregaba un trozo de papel junto a un lápiz para comenzar a redactar la primera carta de un ciento que terminé por escribir ¿por qué tantas? Pues antes que nada la chica nunca supo que era yo Ranma Saotome quien le enviaba aquellas letras de ánimo y aunque en un principio no pensaba recibir respuesta ella dejaba un sobre cada mañana en aquel árbol de cerezos que se encontraba muy cerca de nuestras casas, finalmente la loca idea de mi madre surgió efecto y aunque firmaba las cartas con mi apellido al revés ella se encargó de convencer a la chica de que tenía un admirador al cual le apenaba verle triste, lo que mi madre no supo es que realmente terminé por convertirme en su admirador y es que con cada carta sabía un poquito más de ella de la pequeña Akane Tendo quien lloraba cada noche a su madre extrañándola como loca, a la niña que se quemaba o cortaba cada vez que intentaba preparar un platillo nuevo y que causó muchas risas diciendo que "un día cocinaría para mí" habían días en que solo escribía agradeciendo el tiempo que le prestaba al responder sus cartas y otras en las que relataba sus días con lujo de detalles contándome sus horas en la escuela, lo que comía o bebía sus colores favoritos la canción que escuchó en la radio y cantó por horas por el ritmo pegadizo y por mi parte pues… le conté de mi vida de mi gusto por las artes marciales en realidad casi todo a excepción de mi verdadera identidad fue un tiempo verdaderamente nostálgico… así lo recuerdo, habíamos destinado un día específico para al fin conocernos creo que estaba más nervioso que ella ya que al fin le diría la verdad, no sabía cómo reaccionaría solo nos vimos una vez en el funeral de su madre pero dudo que me recuerde. Ese día esperaba la respuesta de mi Universidad así que mis nervios no podían más, justo en el momento en que debía salir a reunirme con ella en aquel cerezo en donde dejábamos nuestras cartas llamaron por teléfono diciendo que había sido seleccionado y que necesitaban de mi presencia, con la emoción a flor de piel y sentimientos encontrados tomé mi mochila y salí de casa en dirección al cerezo pero ella no estaba y debía irme si quería alcanzar el tren que iba a Tokio. Con un nudo en la garganta me fui de allí sin saber que nunca más tendría la oportunidad de volverla a ver…
Han pasado ya ocho años, ahora soy un destacado atleta a nivel nacional e internacional pero no solo eso me becaron y pude estudiar Administración por lo que a los 22 años pude montar mi propio gimnasio de entrenamiento y hoy con 25 años ya tengo dos sucursales más en distintas partes de Tokio que fue en donde finalmente resido. Se preguntarán ¿Y la chica? Pues… mi madre en un principio se enojó bastante por haberla dejado "plantada" ya que ese fue el término que la misma Akane utilizó al contarle que el chico no era serio y que solo fue un juego de niños, pasaron meses para que Nodoka Saotome diera su brazo a torcer y me dijera algo más de "la niña bonita" apodo perfecto para la menuda y mal humorada Akane que con esos ojos enormes de color chocolate me cautivó — ella está mejor sin tus cartas, no debí hacer eso aunque ella se veía tan deprimida pero fue lo único que se me ocurrió para que subiera sus ánimos— lamentaba mi madre haciéndome sentir más culpable y un tanto miserable por arruinar los sentimientos de la pequeña Tendo nunca pude verla sonreír pues la conocí en un momento muy triste de su vida pero imagino que ha de ser brillante como las estrellas.
Hay días en los que quisiera saber de ella… la lluvia me la recuerda mucho pues fue en un día tan húmedo como hoy que la vi por primera vez, abotono el lujoso y costoso traje que compré para esta ocasión pues tendré una entrevista de una revista de deportes muy conocida, les llama la atención mi edad y mi éxito en los negocios. Echo la última mirada en el espejo y aunque no suelo andar tan empaquetado me veo genial, salgo de mi apartamento y en dirección al elevador me dirijo hasta el estacionamiento por mí Nissan GTR 50 una bestia japonesa con traje italiano de color gris, un gusto que me di luego de mi arduo trabajo.
Recorro las calles de Tokio con mucha familiaridad y es que ya son ocho años viviendo aquí, tomo la ruta más rápida y paso por un café a mi tienda favorita llegando con mucho tiempo al edificio en donde tengo mi oficina, estaciono en el subterráneo y tomo el elevador hasta el piso 15, la administración principal me saluda como cada día ellos son mi equipo de trabajo quienes me ayudan con mis tres sucursales y es que si el negocio crece también la dotación de empleados y solo no podría con tanto.
Tomo el último sorbo de mi café y la secretaria entra para dejar unos documentos…
-Pronto llegarán de la revista señor Saotome — dice amablemente.
-Lo sé… solo será media hora pero que nadie nos interrumpa ¿ok? — ella asiente y se retira.
Me dirijo hacia la ventana y mientras mi reflejo se ve incomodo por la maldita camisa escucho que tocan a la puerta, solo digo "pase" pensando en que era nuevamente la secretaria.
-Señor Saotome— habla una voz femenina que no es la anterior, llama mi atención y volteo quedando estupefacto, parada en mi oficina se encontraba "mi niña bonita" la misma o bueno ya no era una niña, era una hermosa mujer de diminuta cintura que ocultaba bajo ese suéter rosa holgado que al parecer tenía unas dos tallas extras, con una grabadora en mano y una libreta junto a su pluma me veía como a cualquier desconocido, seria e impoluta sus carnosos labios rosa no articulaban nada hasta que… — ¿Señor? — volvió a decir enarcando una ceja demostrando impaciencia y porque no algo de fastidio ante mi idiotez.
Tragué en seco y pude saludar…
-Buenos días señorita…
-Tendo, soy Akane Tendo periodista del Sport Max — dijo ella extendiendo su mano.
No sabía cómo rayos actuar, era un maldito endeble frente a una mujer que no veía hace años y que para colmo de males nunca me conoció en realidad.
-Tome asiento por favor— dije señalando la silla frente a mí, olvidando por momentos al fotógrafo a su lado.
-No se preocupe por mi amigo, él solo tomará una fotos al final de la entrevista ya que lo quieren como portada de este mes próximo— habló con naturalidad.
-Está bien— respondí para no quedar atrás, debes controlarte Saotome no puedes quedar como un imbécil frente a la vecina de hace ocho años, pero mis ojos se centraban en su rostro sus facciones delicadas, su piel blanca como la porcelana sus ojos chocolates divinos y su cabello no era largo como aquel entonces pero el corte la hacía ver más madura, más mujer.
-Bien comencemos — dice ella aclarando su garganta ante mi silencio.
De pronto caigo en cuenta de que si pregunta algo personal se dará cuenta de quién soy después de todo era el único hijo de Nodoka Saotome y conociendo a mi mamá ha de contarle hasta los detalles más vergonzosos de infancia, las manos me comenzaron a sudar y la maldita camisa me asfixiaba.
Ella pregunta mi nombre completo, mi edad, peso, signo, color favorito y puras cosas triviales al principio… pero entonces me pregunta donde nací y como se llaman mis padres— estoy jodidamente acabado — sin más le nombro a mis progenitores después de todo soy pésimo mintiendo, ella enarca una ceja nuevamente y me queda viendo curiosa, lo sé pequeña imagino tu sorpresa…
-¿Acaso viviste en Nerima? — suelta muy de cuajo dejando los honoríficos de lado, provocando una risita estúpida pero nerviosa. Me levanto con los nervios a flor de piel y respiro profundo ante la mirada acusadora no solo de Akane sino del idiota que la acompaña.
Les doy la espalda y le pido al fotógrafo que se retire unos momentos, él obedece confuso y puedo ver los gestos en el reflejo del vidrio donde finalmente se va dejándonos solos.
Cierro los ojos e intento buscar las palabras adecuadas, giro brusco y ella se encuentra encima de mí escudriñándome detenidamente directo a la pupila para ser exactos.
-¡¿Qué hace?! — pregunto espantado y ella suelta un bufido cabreada…
-¿Cuándo dejarás de fingir que no me conoces? — arremete sin compasión.
-¿Cómo? — sale de mis labios apenas cuando ella se acerca peligrosamente y me toma por el cuello de la camisa con delicadeza desabotonando el primer botón.
-¿Así está mejor? Te ves algo sofocado— dice dando unos cuantos pasos atrás devolviéndome mi metro cuadrado.
-¿Me conoces? — vuelvo a preguntar ya esto parece un maldito cuestionario entre ambos.
-Claro que sí, eres famoso en Nerima en realidad en todo Japón eres el campeón Nacional de artes marciales ¿no? — arruga la frente y agrega— y un cobarde— termina la frase dejándome frío— no me veas así, ya sé que en ese entonces era una mocosa insulsa pero al menos pudiste avisar que no irías a la cita ¿no?
Mientras la mandíbula se me iba hasta el suelo la única palabra que pasaba por mi mente era ¡ATRAPADO! La chica siempre lo supo.
-Te equivocas no sabía que eras tú, me acabo dar cuenta y no, no fue por el hecho de que la tía Nodoka sea tu madre, solo imagina cuantos Saotome existen en Japón— responde a mis preguntas mentales ¿acaso tiene poderes psíquicos?
-¿Entonces? — pregunto curioso…
-Sobre tu escritorio hay papeles con tu firma los vi en cuanto entré, es la misma que usabas en las cartas invertías las letras de tu apellido, siempre llamó mi atención tu forma de firmar.
-Lo siento… yo — tocaba mi nuca apenado — tuve que viajar ese día con urgencia.
-Lo sé, tiempo después lo supe no con detalles pero supe que te habías ido— dice ella con sonrisa de satisfacción. Pero ya relájate éramos unos niños, no estoy traumada ni te odio por haberme dejado "plantada" — agrega con mirada vivaz se aleja y vuelve a sentarse palmeando a su lado para que me acomode junto a ella, casi por inercia mis piernas obedecieron ante su petición.
-Igualmente siento que te debo una disculpa, es decir… fui muy descortés lo siento mucho prioricé mis estudios en ese momento y la oportunidad era muy buena— dije apenado bajando la mirada.
-Lo imagino y gracias por decirlo, pero creo que también te debo algo— dice levantando mi rostro desde mi mentón— gracias por responder cada una de aquellas cartas, me alentaron a continuar de pie luego de perder a mi madre— habló esbozando la primera sonrisa que veía en ella y sí brillaba como las estrellas— "Nada más importa" ¿recuerdas esa frase? — preguntó sin dejar de sonreír, cómo olvidarla si fui yo quién le dijo que debía ser fuerte y cobrar entereza porque estamos vivos y "Nada más importa" que disfrutar de los momentos como si fuesen los últimos por más pequeños o grandes que fueran, hoy ella en mi propia oficina me alentaba con la misma frase.
¿Y la entrevista? Pues se hizo y demoró más de lo acordado… y ¿la cita? Claro que la tuvimos, ahora sí no la hice esperar y aunque quizás un tanto prematuro cerramos ese encuentro con un ansiado beso, un muy romántico encuentro que solo provocó que aquellos sentimientos que guardaba por "mi niña bonita" salieran del cofre en que los tenía guardados, era invierno y estaba húmedo igual que la primera vez que la vi pero sin dudas fue el encuentro más cálido, inesperado y vibrante de mi vida.
Fin
Nota del autor
Estimado lector con este bello shot doy por finalizado mi Fictober, fue un reto sumamente genial cuando lo pensé a fines de Septiembre creí que sería difícil desarrollar cada día una idea nueva pero me sorprendí a mí misma ya que fue todo lo contrario creo que la inspiración está de mi lado y por supuesto que sus preciados review animaban a que continuara, es muy reconfortante que aprecien tu tiempo porque sin dudas lo único que esperaba al publicar era saber sus opiniones y realmente fueron perfectas, gracias infinitas por leer y apoyarme este mes.
Desde todas partes del mundo me llegaron bellos comentarios, como lo es México, Guatemala, El Salvador, Argentina, Italia, Estados Unidos y hasta de mi país Chile súper agradecida por seguirme por esta plataforma así como por watpadd.
Este fics va dedicado a Lizeth Isela Gonzalez Arballo, gracias por leer, compartir, opinar y creer en mí.
Gracias a todas las bellas páginas que se dedican al fandom y que con diligencia publicaron día a día mis shot.
Te invito cordialmente a leer mis otras historias todas dedicadas a este hermoso fandom de Ranma. En fanfiction me encuentras como Sweetsimphony30 y en watpadd como Sweetsimphony453.
Un abrazo virtual a cada uno de ustedes, desde Chile con cariño una fanática más de Ranma ½
Sweetsimphony._
