Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es obra de Naoko Takeuchi. La historia es mero entretenimiento para quien la lee y la escribe.
XLI.
—¡Cabeza de bombón!
Dijo Haruka al ver a la rubia de peinado de odango del otro lado de la puerta, la de ojos verdes abrazó con mucho cariño a su mejor amiga. La incomodidad de Usagi se hizo presente ante la fuerza con la que era abrazada, Michiru que estaba sirviendo el café pudo notar la expresión de la rubia de ojos azules. Claro, debía de seguir resentida con ella por haberse casado con Haruka, para la fotógrafa no era desconocido el amor romántico que sentía la chica de coletas por su esposa, pero se debía aguantar porque ese matrimonio no se disolvería por sus caprichos de niña tonta.
Michiru les dio la espalda para buscar en la alacena otra taza y convidarle a la arquitecta del líquido, bueno, en realidad estaban tomando descafeinado porque ella no podía hacerlo por el embarazo. Le dolía un poco la cabeza por la aventura que había vivido con Seiya la noche anterior y prefería no hablar de ese tema frente a Usagi, pues seguramente se enfadaría más con ella. De nada servía hacerle pensar que ahora estaba detrás del pelinegro, no deseaba más discusiones sin sentido con la amiga de Haruka.
—¿Qué te trae a nuestro humilde hogar? — le preguntó la de cabello cenizo.
—Pues, me quedé pensando en que no vengo muy seguido a verte y la verdad no me lo pensé mucho para venir y visitarlas.
—Hice omurice para desayunar, ¿quieres acompañarnos? — le dijo Kaioh con toda la educación y cortesía que pudo reunir.
—Lamento venir sin avisar chicas, no quiero ser un fastidio.
—Para nada, pasa y desayuna con nosotras. Hoy me tomaré el día en la oficina y trabajaré desde casa, Michiru no se siente bien y debo cuidarla.
—Yo me puedo quedar si lo deseas— dijo Usagi.
—No, no, para nada, todo está bajo control, de verdad.
—Tampoco quiero ser un peso para ti Usagi— respondió Michiru.
—No, no puedes serlo. Pero dicen que lo tienen bajo control… Amm… Haruka.
Dijo un poco incómoda al pensar que no podría hacer que Michiru no escuchara la conversación, para ese momento la arquitecta no sabía que la esposa de su amiga ya sabía sobre su secreto y obviamente, Haruka desconocía que Usagi ya estaba enterada también. La realidad era que Usagi no sentía incomodidad por saber que su amiga estaba casada con Kaioh, sino que no deseaba arruinar la relación al hablarle a la de ojos verdes sobre un secreto que la fotógrafa desconocía.
—¿Qué ocurre? Ya te puse tu plato, así que no aceptamos un no por respuesta.
—No es eso.
—¿Qué pasa?
La miró con algo de preocupación e incluso se dio cuenta de que Michiru también estaba sorprendida ante la forma en la que ella hablaba. Demonios, no podía creer que esto estuviera pasando, estaba llamando la atención de la esposa de su amiga y si esto seguía así, las cosas no terminarían bien. ¿Cómo podría tocar el tema para que Haruka se diera cuenta, pero no Michiru? Debía de pensar muy bien las cosas, porque entre más tardaba en hablar las chicas más raro la miraban.
—La verdad es que creo que Seiya tiene muchas cosas raras en su casa ¿no te has fijado?
—¿Cosas raras? — preguntaron las chicas.
—Sí… Digo, hace unos días lo vi con un PS5, ya sabes ni el modelo del nuevo habían enseñado hasta hace poco, pero resulta que Seiya lo tiene desde hace más de medio año, de hecho, tiene año y medio con él. ¿No lo habías notado Haruka?
Michiru y Haruka abrieron los ojos, de acuerdo, no toco el tema con la delicadeza que había imaginado, se le había pegado la falta de tacto de su querido amigo Seiya. Ahora podía notar que tanto la fotógrafa como la de cabellos cenizos jugaban con sus cubiertos de manera extraña. Raro, muy raro, ahora faltaba ver qué cosa le dirían a ella, porque estaba algo segura de que Michiru tenía conocimiento de que su esposa no era tan "normal" después de todo, pero como no estaba tan segura, debía de aguardar a la respuesta de Haruka.
—¿No me comentaste que tienes un contacto en Sony y ellos les dieron a probar uno de los prototipos del nuevo PS? — dijo Michiru con una preocupación algo palpable.
—Sí, sí, exactamente sirena, no sabes cómo me alegra saber que sí me prestas atención cuando te cuento cosas un poco mundanas— se rio Haruka preocupada.
—Ah sí— dijo Usagi poco convencida.
—Claro, claro… De hecho, yo tengo uno, Michiru ya lo vio ¿no mi amor?
—Sí y para ser un prototipo es fantástico, las gráficas son algo del otro mundo. Posiblemente nos compremos uno ¿no?
—Obviamente.
—¿Y para qué quieren comprar uno si el prototipo es tan maravilloso?
—Pues, porque… — Haruka se quedó pensando, un momento, puso una cara de duda antes de decir algo — Obviamente porque hay cosas que se mejoraron cabeza de bombón, las cuales no vienen en el prototipo, así que cuando salga lo compraré.
—Mmm— Usagi no estaba del todo convencida por la manera de expresarse de su amiga, realmente algo no estaba bien, podía notar la tensión de Michiru ¿realmente la esposa de Haruka sabía su secreto? Que maldita, ella fue su amiga de la infancia y todavía no le daba la noticia y claro que la fotógrafa era su esposa, pero el derecho de antigüedad también pesa y al parecer eso no le importaba a Haruka.
—Si te soy honesta a mí me pasaba algo así, cuando vi todas las cosas que algunos clientes le dan a Haruka por hacerles ganar dinero con los proyectos de bienes raíces me quedé un poco asustada. Incluso llegué a pensar que es una espía de Corea del Norte, ¿cierto mi amor? — reía preocupada.
—Pensé que lo decías de broma Michiru, ¿de verdad creías eso?
—Oye, eres misteriosa, obviamente tenía mis dudas.
—Pero esa es una locura, ¿cómo puedes pensar ese tipo de tonterías?
—¿Disculpa? — se molestó la chica — Te recuerdo que si tú no fueras tan…
La rubia de ojos azules no perdía detalle de las cosas que las chicas, Michiru debía de saber algo sobre el secreto de Haruka, pero ambas estaban discutiendo sobre la tonta creencia de la fotógrafa sobre que la de cabellos cenizos era una espía. Sí, era algo extremo llegar a pensar que eres espía de otro país, sobre todo porque toda la vida de Haruka se desarrollo en Japón. Usagi suponía que Michiru veía muchos dramas en la televisión que la hacían llegar a tener conclusiones drásticas.
Continuar con esa patética estrategia para que su amiga terminara por confesarle la verdad no la haría llegar a nada, estaba a nada de dejar el tema en el olvido y ser arbitro entre las esposas que ahora se cruzaban de brazos por culpa de la torpe discusión. No deseaba que Michiru pensara que esa visita era hecha para que se pelearan, porque esa no era la verdad, Usagi estaba allí porque deseaba escuchar la voz de su sueño. Pero en este punto donde dos personas están más metidas en discutir estupideces que en solucionar la desaparición de Haruka, ella sintió que lo mejor era guardar silencio.
—¿Cómo crees que te podría en riesgo o a la bebé? Si algo les pasa yo me muero, ustedes son lo que más amo y nadie quiere perder lo que más ama ¿o no cabeza de bombón?
Esas palabras golpearon a Usagi en su corazón, porque era justo lo que la voz de su conciencia siempre le pedía, no perder lo que más amaba. Sin embargo, ella podría perderlo todo si no hablaba con la persona que en este momento la miraba fijamente con esos hermosos ojos verdes, mientras que Michiru no perdía detalle de lo que hacía la pobre amiga de su esposa. ¿Quería sentir presión? Bueno allí estaba y no podía dejar de escapar de ella, ¿ahora qué haría? ¿Diría la verdad o se quedaría callada? La cosa era que elegir la segunda opción significaba que la persona que la cuestionaba lo perdería todo en cinco meses.
—¿Usagi, estás bien? — dijo Michiru al notar como la chica se quedaba inmersa en su mente.
¿Qué hacer? La vida siempre te hace escoger en lo momentos más incómodos de esta, pero hoy no se trataba de escoger un vestido de graduación o agarrar un molde recién salido del horno sin protección. Cuando no escoges el mejor vestido para un evento, lo peor que puede suceder es que hagas el ridículo ante los demás y obviamente tendrán fotos que te recuerden ese error bobo. Si tomas un molde caliente lo peor que te puede pasar es quemarte, tirar la comida y maldecir por ser tan idiota o descuidado; las cicatrices o las ámpulas que puedas tener se quitan con el tiempo. Pero esto no era algo de lo que te reirías en una foto luego de tres años, no era ver las marcas y decir "por esto debes de usar guantes, tengan cuidado." Hoy la decisión que tomara cambiaría el futuro de esa pareja, ¿cómo sabría si Michiru en el futuro estaba triste? Obviamente lo estaría si Haruka desaparecía. ¿Cómo saber que la esposa y el bebé de su amiga estaban bien? No lo sabía, pero lo que sí conocía era que su amiga estaría muy molesta con ella si en el futuro se enteraba que pudo ayudarle a estar con su familia y no hizo nada. ¿Pensaría que lo hizo por celos? Seguramente y eso significaba perder la amistad de Haruka, además si Seiya llegaba a concluir eso, perdería el amor de ese chico. ¿Y si en el futuro estaba feliz con él?
—Cabeza de bombón— se espantó Haruka al ver que su amiga llevaba su mano al pecho y comenzaba a poner un semblante mortificado.
Perder la amistad de Haruka, eso dolería demasiado; cargar con el peso de las malas decisiones y saber que habían afectado a Michiru y al bebé de su amiga… Su alma estaría completamente estresada por cargar con semejante responsabilidad y saber que en sus manos había sangre de una mujer y un bebé inocentes. Pero lo peor sería ver a Seiya sufrir por pensar que ella lo había usado, que jamás lo había amado y lo peor de todo era que eso significaba que no había dejado de amar a Haruka. El tiempo que estuvo con ella, seguramente fue porque se conformó, pero Seiya no era un amor de rebote, no, era alguien a quien poco a poco comenzó a querer y hoy, hoy podía decir que se estaba enamorando de ese chico con peinado de coleta.
—Sé que viajas en el tiempo— dijo a secas.
—¡Qué! — dijeron con sorpresa.
—No quería hablar del tema frente a Michiru, pero me parece que ella ya sabe de tu secreto. Así que es mejor para todos que… Te lo diga de una buena vez, puedes hablarle a Seiya y a Setsuna… Necesito de su ayuda, porque… Es necesario que sea honesta con ustedes.
—Cabeza de bombón— reía nerviosamente —. Creo que estás confundida, ¿cómo crees que yo podría hacer algo así?
—¿No entiendes? Necesito que les llames, quiero a Seiya y a la señorita Meiho en esta casa porque debemos de hablar de cosas importantes.
—Pe… Pero ¿no sé qué es lo que crees? Yo no puedo…
—¡Que les llames Haruka! — dijo desesperada.
Michiru pudo notar como su esposa se ponía tensa, al parecer estaba a nada de gritarle a su amiga por el atrevimiento y en otra ocasión la fotógrafa hubiera dejado que ella lo hiciera. Sin embargo, la forma en la que Usagi estaba hablando no era una altanera, se le notaba la preocupación y Michiru evitando la ira de su esposa llevó su mano derecha sobre el antebrazo de su esposa. Dicho movimiento hizo que Haruka la mirara un tanto irritada, pero al ver la calma de su esposa supo que no estaba pidiendo el consentimiento para que ella fuera la persona que hiciera las llamadas. Le avisaba que tomaría su celular y le llamaría a ese par, extrañamente Michiru confiaba en Usagi.
—Tienes razón Usagi, es hora de que todos hablemos claramente sobre este tema. Al parecer tienes algo importante que decirnos, por eso es mejor estar unidos que separados.
—Michiru ni siquiera sabes de qué se trata esto— dijo Haruka.
—Y tu tampoco o no dejarías de repetirme que vas a solucionar las cosas, sabes, creo que el problema de que no estemos cerca de solucionar las cosas es porque te encanta actuar sola. Ve a la cantidad de personas que tienes involucradas en este tema, no puedes hacernos a un lado porque piensas que mantenernos al margen es mejor para nosotros. Si vamos a hablar, es hora de poner todas las cartas sobre la mesa. Y si te soy honesta, yo también le he pedido a Setsuna ayuda, no confío en ese hombre que nos quiso separar… Siento que trama algo y eso nos separará, yo ya no hago esto por ti o por mí. Haruka, debemos de estar unidas por el bien de Hotaru ¿no dijiste que siempre estarías a nuestro lado?
—Sí— dijo avergonzada.
—Se nota que Usagi desea ayudarnos… No te preocupes, les diré que vengan lo antes posible— dijo Michiru que se levantó para llamar a los chicos.
Haruka suspiró, podría ser eso lo único que les faltó a sus versiones futuras, hablar honestamente con todos sus amigos y esposa. Ellos eran las personas que amaba, todos estaban listos para ayudarla, pero en su soberbia creyó que sola podría triunfar y eso fue lo que la hizo desaparecer. Cosa que hizo pensar a Michiru que la había abandonado, obviamente ella misma lo había arruinado, le dejó a Mamoru todo para que él se aprovechara y le lavara el cerebro a su esposa, la puso en su contra y todo gracias a la misma Haruka.
¿Su futuro habría rechazado la oferta de Usagi? ¿Y si explotó y le dijo a Michiru que ella podía resolver las cosas? Podría ser posible, por eso la Setsuna del futuro, su mejor amigo y su esposa la trataban tan diferente, pero hoy había llegado el momento de escoger. O solucionaba todo con su equipo, o los lastimaba al hacerlos a un lado.
—Michi tiene razón cabeza de bombón, si todos sabemos la verdad es porque nos están dando la oportunidad de cambiar todo. No hay que desperdiciarlo de nuevo— Haruka extendió su brazo y tomó la mano de Usagi —. Te prometo que esta vez no los voy a defraudar, gracias por estar aquí hoy.
—No llores Haruka, te juro que vamos a solucionar todo y no te vas a separar de tu familia.
—¿Cómo lo sabes? — le dijo limpiando una lágrima que comenzaba a brotar.
—En cuanto lleguen lo chicos hablaremos de todo, no habrá secretos, nada que pueda hacer que perdamos a las personas que amamos. Promete que no vas a explotar, cuando sepas todo, no necesitamos que seas visceral, piensa en que es por el bien de Michiru y Hotaru.
—Lo prometo.
—Los chicos no tardan en venir— dijo Michiru que señalaba el celular.
—Gracias por escucharme— agradeció Usagi.
—Al contrario, gracias por venir y hablar con nosotras, jamás podré saldar esta deuda contigo. Hotaru, Haruka y yo te lo vamos a agradecer siempre Usagi.
Las chicas se sonrieron, mientras que Haruka meditaba la razón por la que su amiga le pedía que no se pusiera histérica en cuanto relatara la razón por la que se enteró de que ella era una viajera en el tiempo. Seguramente a Seiya se le había escapado alguna vez estando borracho y quizá Usagi no le había creído al principio, pero al ver todas las cosas en casa de su mejor amigo, pudo comenzar a creer lo que él le había confesado.
En algún otro momento seguramente lo mataría por estar de hablador, pero ahora no lo haría porque si eso significaba poder solucionar lo de su desaparición, entonces podría perdonarlo. No, en realidad haría una tregua de cinco meses con Seiya y después lo mataría, lo sentía por Usagi, pero ella no perdonaría tan pronto a su mejor amigo.
Así mientras Haruka pensaba en todo lo que podía hacerle al chico de coleta negra, los minutos comenzaban a pasar. No prestaba atención a la plática de su esposa y mejor amiga, al parecer estaban limando asperezas, cosa que le agradaba y no deseaba interrumpir ese lindo proceso entre las chicas. Al mismo tiempo intentaba prepararse para todos los escenarios posibles que podrían haber hecho que Usagi se enterase de su habilidad.
—Al fin llegaron— dijo Usagi un poco nerviosa, reacción que sorprendió a las chicas.
—Yo les abro, ustedes sigan hablando— Haruka se levantó.
—No te preocupes, todo saldrá bien Usagi— Ahora Michiru era quien la tomaba de la mano.
—Sí.
Los murmullos comenzaron a llegar a la puerta de la entrada, tanto Usagi y Michiru comenzaron a escuchar reclamos por parte de Setsuna. Al parecer no estaba contenta de saber que no se cuidaba y eso podía llegar a ser un problema en el futuro. ¿Cómo podía ser posible que no tomara las precauciones adecuadas para que nadie la notara? Pero ahora, no sólo Michiru la había descubierto viajando, sino que Usagi de alguna manera se había enterado.
La fotógrafa se llevó los dedos al puente de su nariz para intentar serenarse, estaba segura de que los reclamos harían que su esposa se molestara y eso significaba complicar la cooperación de la mujer de cabellos cenizos. Michiru jamás llegó a pensar en que se convertiría en la mediadora de una discusión pues ella generalmente explotaba y le importaba muy poco lo que los demás pensaran de ella, pero en este momento… Debía de hacerlo por el bien de la operación familia, de acuerdo, el nombre era demasiado apresurado.
Bien era momento de levantarse de su lugar e ir a un lado de su esposa para tranquilizarla, porque estaba segura de que no aguataría un reclamo más. No debían de perder la calma tan rápido, pero parecía que Setsuna no entendía eso, Michiru inclinó su cabeza para pedir al dios de la paciencia que la visitara, pero…
—Haruka no tiene la culpa, yo me entere porque me lo dijo el señor Chiba— dijo Usagi que estaba levantada y miraba fijamente a Setsuna.
—¡Chiba! — se alteraron la morena y la de cabello cenizo.
—Bombón, te dije que no debías de decir cómo te enteraste— regañaba Seiya.
—¿También lo sabías? — Michiru puso los ojos en blanco al escuchar el reclamo de Haruka a su amigo.
—¿Por qué se te acercó ese hombre? — mencionaba Setsuna histérica.
—Si dejas de gritarme podría decirte, pero vienes con la espada desenfundada y así no puedo hablar— Usagi hacía un ademán como de querer marcharse.
—Ni se te ocurra poner un pie fuera de mi casa, tienes que explicarme cómo demonios es que conoces al imbécil de Chiba— gritaba Haruka.
—¡Ey, no vuelvas a hablarle así! Bombón tiene quién la defienda y no me importa romperte la cara en tu casa.
—¿Qué te pasa Seiya? ¿Acaso no entiendes la magnitud del problema? A la mujer que defiendes se le acercó la persona que desea separar a Haruka de Michiru y tú la defiendes como si nada. ¿Eres idiota?
—Seiya no tiene la culpa, yo le pedí guardar el secreto, pensamos en que podríamos ayudar a Haruka por nuestra cuenta. Por lo que sé tú no has sido de mucha ayuda Setsuna.
La cosa iba de mal en peor, esa bola de idiotas peleaba por saber de quien era la culpa de que ese tal Chiba se acercara a Usagi. Luego Michiru se detuvo unos segundos a pensar, pues Setsuna había dicho claramente que ese señor era el que deseaba separarlas. En pocas palabras, era el tipo al que le había pedido investigar y si Setsuna era una viajera en el tiempo, entonces ya sabía la identidad de ese mequetrefe. Lo mismo que Haruka y obviamente Seiya, porque ese chico era el guardián de los secretos de su mujer; pero el problema era que ni Usagi o ella sabían en realidad quien era esa persona. Pelear no les ayudaba en nada, al contrario, los dividía entre las personas que hacían bien su trabajo y las que no. Torpes ¿no se daban cuenta de que ninguno estaba haciendo las cosas bien?
—¡Cierren la maldita boca! — gritó Michiru — Ninguno sabe lo que está pasando, simplemente están complicando más las cosas con esta actitud, ¿no entienden que si deseamos cambiar lo que sea que va a ocurrir debemos de estar unidos? Dejen de reclamarse tonterías y tomen asiento. Les dije a todos que debemos de estar tranquilos y llegan peleando como niños pequeños, ¿qué rayos les sucede chicos?
—Sirena no te alteres, no es bueno para Hotaru.
—Si de verdad te importa tu hija, entonces deja de agredir a tus amigos y ustedes respeten mi hogar.
—Lo sentimos— dijeron los tres restantes.
—Los cuatro a la sala… ¡Ahora!
—Bien— dijeron en coro y levantaron las manos.
—Ya que estamos todos sentados podemos hablar como gente decente, o sea, nadie va a interrumpir a la persona que habla ¿entienden?
—Sí.
—Si surgen teorías sobre lo que ese hombre puede estar pensando, vamos a decirlas cuando todos terminemos de hablar ¿entendido?
—Sí.
—¿Qué rayos sucede Haruka? Y dijimos que no debes de mentir u ocultar cosas "por mi bien", todos debemos de saber todo o esto no funcionará.
—Ahh… — suspiró la de ojos verdes —Bien… Después de nuestro compromiso viajé al futuro y me enteré de que voy a desaparecer en cinco meses. La policía investiga, pero no tienen pistas y obviamente le comenté a los chicos; Setsuna aquí, no me dejará mentir que realmente no sabemos lo que sucede.
Usagi, Michiru y Seiya miraron a la mujer morena que afirmó a las palabras de Haruka, al parecer sus ojos llenos de preocupación no dejaban espacio para creer que mentía. Así todos regresaron su atención a Haruka que volvía a suspirar pues el miedo en los ojos de Michiru la hacían sentir mal.
—He intentado hablar con ellos en el futuro, es decir, con Seiya y Set… Pero por alguna razón que no comprendo no me dicen nada, parece que quieren evitar que me entere de algo. Me molesté con ellos, yo te amo por sobre todas las cosas y estoy feliz de que Hotaru venga en camino… Sin embargo, Seiya del futuro me pidió que me separe de ti y para empeorar las cosas… Hace poco me lo dijiste Michiru, así me enteré de que sabías de que viajo al futuro, pero en el presente aún no lo sabías… Me dijiste que te deje en paz porque tu vida era mejor antes de conocerme, tanto Seiya del futuro como tú dijeron que te abandoné, pero no puede ser real, jamás te dejaría Michiru yo no puedo abandonarte porque sé que no puedo detener nuestras muertes. ¿No sería más fácil haberte salvado de tu accidente y seguir adelante? No tiene sentido que me enamorara de ti, que te amara y me casara contigo, para luego proponerte tener un hijo y luego al no encontrar una solución dejarte a tu suerte con mi hija. ¿Cómo rayos piensan que tendría el corazón para perderme como va creciendo Hotaru en tu vientre? ¿Cómo mierda me perdería su nacimiento y cargarla por primera vez? ¡Yo no renunciaría a eso, sin importar lo desesperada que esté por no encontrar la solución! No me iría ¡jamás! — dijo desesperada — Se los digo ahora a los cuatro, porque quiero que en el futuro lo recuerden, no voy a renunciar al amor que te tengo o a nuestra familia, realmente quiero cambiar esa desaparición… No quiero estar lejos de ti, de ninguno de ustedes.
—¿Sabes la razón por la que ni tu yo del futuro, o la de nosotros ayuda a mi esposa? — cuestionó la de cabellos aguamarina a Setsuna.
—Nada, no dejan pistas lo único que seguimos pensando es que Chiba planea separarlas. De alguna manera busca utilizar a Kunzite para que Haruka desaparezca, no tenemos más teorías que esa.
—Y como te dije, sospecho que lo usará para quitarle a Haruka la empresa. Lo que mi amiga nos contó es que según mi yo del futuro le dije que te dejó la empresa, pero la policía te investiga porque es raro que luego de dejarte la empresa ella desaparezca. Quizá tu padre piensa que dejarte la empresa es lo mejor para que Hotaru no sufra por cuestiones monetarias.
—¿Qué dijiste? — los vellos de la piel de Michiru se erizaron.
—Ah, yo… Creo que no supe lo que decía Michi.
La chica comenzó a mirar a su esposa y a Setsuna, ¿había escuchado bien? ¿su padre era Chiba? No, no, no podía ser verdad que su padre buscara separarla de Haruka, no, él no… Ese tipo se hacía pasar por su papá, pero no era él, porque su padre le había dicho de pequeña que ella debía de buscar un amor que la respetara y la cuidara. Que era lo que tenía con Haruka, entonces ¿por qué demonios buscaba separarla de su esposa?
—¿Qué te dijo Usagi? Ese señor Chiba, ¿qué te dijo?
—En realidad, creo que yo tengo… La pieza que les falta chicos…
—Por favor— dijo Michiru con una voz casi cortada por las ganas de llorar —. Dinos lo que ese hombre te ha comentado.
—Sí quiere usar a Kunzite, dice que es una persona muy peligrosa y como bien piensan Seiya y Setsuna, ese tipo está molesto con Haruka porque no lo dejó hacer el proyecto en Saitama. Así que para evitar que le haga daño a mi amiga, él le dijo que le daría el dinero para desarrollarlo. La única condición será que renuncie a Ouroboros para que se aleje de ustedes y no las llegue a lastimar… Sé que hace poco me preguntaste si sabía algo más Seiya, pero no te dije que él quiere que les diga que todo en ese terreno está bien. Se va a distraer y con suerte podrá alejarse de las chicas.
—Bombón— suspiró Seiya.
—Te juro que dice que no tiene malas intenciones, dice que ese hombre es tan peligroso que si Haruka se mete con él no podrá estar cerca de Michiru. Por eso te pido que no te metas más entre ese tal Kunzite y el señor Chiba, no te acerques a tu empleado Haruka o porque algo malo ocurrirá y si estás en ese momento te costará la vida o eso dice.
—¿Qué es eso malo? — cuestionó Haruka.
—No lo sé, les juro que no me dice más, simplemente me pidió que te alejara de Kunzite. En realidad, de los Tamori, dice que es un psicópata y que maltrata a la amiga de Michiru, la pobre chica vive con miedo y teme que ella le haga daño a Michiru y al bebé.
—No tiene sentido, si busca que Haruka se quede cerca de Michiru ¿por qué la versión futura de su esposa le dijo que se divorciaran? — comentó Setsuna.
—Yo no tengo idea— dijo Usagi con honestidad.
—Algo sigue sin cuadrar, el padre de Michiru no quiere que me separe de ella, pero está cerca de su hija en el futuro. Además, mi esposa en cinco meses me pedirá que me separe de ella, que sola se hará cargo de Hotaru, no coincide nada — se desesperó Haruka.
—Les juro que es todo lo que sé, algo malo ocurrirá y Haruka debe de estar lejos de esa situación. No me dice más, lo juro, la verdad es que he pensado que el no decirte puede ser el factor que te haga seguir investigando y todo lo que el señor Chiba quiere evitar, se va a cumplir.
—Honestamente— interrumpió Setsuna —. Si hay algo que deba reconocerle a Mamoru, es que a pesar de ser un desgraciado con los demás, busca que su hija sea feliz. Lamento decirlo Michiru, pero creo que es la forma en la que busca pagarte el haberte dejado cuando eras una niña… De alguna manera un poco perversa es la forma en la que te dice que te ama, en este punto ya debes de saber que, si estás con Haruka, es porque él deseaba verte feliz.
—No, algo está mal… Insisto, ¿cómo es posible que, si busca la felicidad de su hija ella me pida separarme de ella en el futuro? Mi suegrito me quiere fuera de la jugada, hay algo que no encaja chicos, en este momento no sé si realmente podemos confiar en la persona que ha jugado con nuestras vidas desde un principio.
—Pero Set tiene razón, debes de admitir que todo lo que ha hecho ha sido para ver bien a Michiru. Sí la ama Haruka y puede que lo que le dijo a bombón sea verdad ¿no crees que se merece un voto de confianza?
—¡Qué dices Seiya! ¿Y si eso es lo que desea para que yo desaparezca?
—¿Y si no? Comentó Usagi, es el padre de tu esposa, debemos de confiar en el amor que le tiene.
—¡Basta! Dejen de llamarlo así, él no puede ser mi padre, no puede ser… Él, no puede haber separado a Setsuna de Haruka, simplemente porque yo era una borracha triste. ¿Y si inventó lo del accidente para acercarte a mí Haruka? Ningún padre podría manipular el futuro porque se siente culpable de haberse marchado hace años… ¿Por qué no regresó y me ofreció una disculpa como cualquier padre que realmente se arrepiente de ser un cobarde e irse?
—Mi amor, de verdad tenías un accidente y sé que es desconsiderado de mi parte, al menos con Setsuna. Pero salvarte fue lo mejor que me pasó, porque me acerqué a ti y estoy completamente loca por ti, te amo Michiru.
—¿Y era justo para ella? ¿Por qué Setsuna debía de pagar por la cobardía de mi padre? Si ese hombre realmente es el señor que me dejó llorando y que me hizo odiar mucho tiempo a mi madre por decirle que si se iba no regresara… Entonces no quiero saber nada de él, ni hoy o mañana, o dentro de cinco meses.
—Michiru, tu padre no me puso una pistola para que yo renunciara a mi relación con Haruka, yo lo hice porque deseaba salvarla. Me dolió, claro, pero hoy me siento feliz de mi decisión, porque ustedes se aman de verdad y creo que eso es mejor que lo demás. Además, te convertiste en una de mis mejores amigas, supongo que eso es mejor a quedarme sin el honor de conocerte.
—No puede ser mi padre…Él no puede, me dijo que Haruka no me amaría, me hizo casi perder a mi esposa.
—Porque dudó de lo que hizo— dijo Usagi —. Pero se ha dado cuenta de que no se equivocó, estás con la persona que amas y que te ama.
—Sí Michi y gracias a eso nuestra familia de tres perros tristes se hizo grande.
—Tú eres un gorila, no un perro y para ser honestos yo sería un conejo… Bobo.
—Sirena, si hay algo que debo de agradecerle a ese hombre, es que estás a mi lado y pronto tendremos a Hotaru. Seguramente es en lo que pensaste cuando volviste a hablarle en el futuro y ahora todos juntos vamos a arreglar el desastre en el que tu padre nos metió— acarició su rostro.
—No me dejes Haruka, promete que no te acercarás a Kunzite— abrazó a Haruka.
—Hazlo por precaución — dijo Setsuna.
—Es obvio que bombón cree que esto es importante o si no, no diría nada y creo que tiene razón Haruka.
—Seguiremos investigando todos juntos, pero por favor, amiga no te acerques a ese hombre y dejen que yo le diga lo que desea escuchar.
—Ustedes… De acuerdo, haré lo que me piden, seguiremos investigando. Pero si vas con ese par sola estaré intranquila.
—¿Te parece que le diga a Shingo que me acompañe?
—De acuerdo.
—Entonces, bombón seguirá con el plan de ese hombre, yo me mantengo vigilando al loco y Setsuna y tú, investigan en el futuro.
—¿Y yo? — dijo Michiru.
—¿Te interesaría acercarte a tu padre? — preguntó la de cabellos cenizos.
—No lo sé.
—Bueno piensa que si desea separarnos porque piensa que seré un obstáculo entre ustedes, eso lo tranquilizará y podemos evitar que crea eso.
—Si tú no viajas al pasado y te alejas de Kunzite, yo puedo intentar acercarme a ese señor, pero no creo que sea mi padre.
—¿Puedes preguntarle a tu madre?
—Mi madre se pondrá loca Haruka.
—Piénsalo, haremos lo que tú quieras ¿de acuerdo?
—Sí.
Llegar a casa y pedirle a su hermano que la acompañara a hacer una diligencia para ayudar a Haruka fue lo primero que hizo Usagi. Toda la tarde se la había pasado con los chicos intentando entender el plan de Mamoru, pero la mujer de ojos verdes tenía razón en algo, había una cosa fuera de lugar en todo eso y era su deber lograr comprender lo que ese individuo quería hacer, pero las chicas estaban más confundidas que antes. Incluso Seiya se había ofrecido para acompañarla a su cita con Mamoru y Kunzite, pero tanto Setsuna como Michiru le hicieron ver el error, pues era obvio que el de cabellos plata se echaría atrás y si Mamoru realmente deseaba alejarlo de Haruka y su esposa, esa sería la razón para no hacerlo.
Ahora estaba a la mesa con su familia, comiendo la rica cena que había hecho su madre, mientras que su padre la miraba algo molesto. Ella había faltado al trabajo sin avisarle antes y eso lo tenía de mal humor porque supuestamente verían el lugar en el que construirían nuevas casas para personas de escasos recursos. Pero ahora ese plan se había retrasado por culpa de su hermosa hija y si a eso le sumaban que la niña faltaría otro día, eso molestaba más al hombre, pero como se trataba de una orden directa de la dueña de la fundación, no podía hacer nada más.
—¿Es muy importante que vayas a hacer ese recado para Haruka? — dijo Kenji mientras remojaba una verdura con tempura en salsa de soya.
—Sí papá, de hecho, no quiere que vaya sola con el director Tamori y… Un nuevo socio, el señor Chiba.
—¡Dos hombres! ¿Por qué no va ella contigo?
—Porque ya sabes que Michiru se enfermó hoy y se quedó a cuidarla, ahora ella y Seiya tienen mucho trabajo en la empresa. Además, como es un favor para saber si el proyecto del señor Tamori puede ser realizable, me necesitan para decir sí o no. Haruka no confía en otros arquitectos, ya sabes como es.
—Al menos reconoce tu talento— sonrió el hombre.
—Pero yo no puedo ir mañana contigo Usagi tonta, Michiru debe de ir conmigo para que veamos lo de su salario y estarán los abogados de la fundación. Además, papá necesita darle el recorrido de bienvenida, para que ella no se pierda en las instalaciones, lo lamento, no puedo estar allí.
—¡Ay mocoso impertinente! Entiende que es una orden de Haruka y quiere que vayas conmigo, puedes reagendar a Michiru y decirles a los abogados que no puedes ir por orden del señor Tenoh ¿qué te quita?
—Bueno, aunque te cueste creerlo a mí si me da pena lo que piensen las personas de mi eficiencia en la fundación, pues no me siento más que los demás por ser amigo del dueño. Por eso no puedo cancelar de la nada, solamente porque tú no quieres ir sola a realizar la tarea que ella misma te asignó.
Usagi estaba a nada de darle un golpe a su hermano por ser tan tarado, la realidad era que a ella no le daba miedo o flojera ir sola con ese par de señores, pero le había prometido a Haruka que iría acompañada. Además, tampoco podía llevar a alguien que Kunzite conociera y eso significaba que no podía ir ni con Setsuna, Seiya, Michiru o la misma Haruka. Por eso le pedía el favor a su torpe hermano, pero Shingo parecía estar más ocupado en hacerla rabiar que en ceder ¿qué haría si debía ir sola? Seguramente Haruka se molestaría con la pobre Usagi y todo por culpa de su hermano que era un verdadero idiota.
—¿Quieres que le llame a Haruka para que te diga que me pidió decirte que me acompañes? Porque lo podemos hacer tarado.
—Ay, le tengo mucho miedo a Haruka— se burló —. Ya no tengo 10 años como para que piense que puedes espantarme con eso Usagi, de verdad que sigues siendo una tonta. Es lo único que no ha cambiado.
—Bien, le llamaré para que te diga que si no me acompañas estás despedido.
—Ella sabe que no puedo cancelarles a los abogados de la nada, pero vamos, dile a Haruka que pospondremos la firma de contrato de su esposa. Por más importante que sea el proyecto de Ouroboros, eso es independiente a los problemas de la fundación, además yo no soy arquitecto y salgo sobrando. Pídele a tu novio que te acompañe, él sabrá como hará para que Haruka lo deje ir contigo.
—¡Shingo, por una vez en tu vida obedece lo que te digo!
Los ojos de sus padres iban y venían ante la plática de sus hijos, era obvio que Usagi no iba a ceder ante la petición de que la acompañara. Al mismo tiempo Shingo no iba a decirle que sí a su hermana y dejar plantados a los abogados y Michiru, así que Ikuko con delicadeza miró a su esposo para que interviniera en esa pelea de poder entre los hermanos. No quería seguir amargándose la cena con los gritos de sus vástagos, por eso ordenaba a su marido detener la pelea de ese par.
Kenji suspiró cansado porque la petición de su mujer era algo que no deseaba hacer, porque él también deseaba disfrutar la comida. Pero ella estaba cansada de las labores domésticas que realizaba y no estaba de humor para detener a sus hijos, al final del día, parecían adolescentes peleando por el último pedazo de pastel. En esos momentos, era cuando ambos señores se daban cuenta de que ninguno de sus hijos había crecido en realidad. Maldita la hora en la que a Haruka se le ocurrió pedirle semejante favor a Usagi que, como buena amiga, fiel e incondicional, no le fallaría a la mujer de cabellos cenizos. Mientras que Shingo para buscar una felicitación de parte de su amiga, no haría a un lado a Kaioh; en pocas palabras, ambos luchaban por quedar bien con Haruka.
La mirada de su esposa le decía que hiciera algo antes de que ella misma matara sus hijos por no dejarla descansar y comer en paz. Así que el pobre Kenji, aclaró su garganta para llamar la atención de sus hijos, así ambos cerrarían el pico de una buena vez.
—Chicos, ¿por qué no pueden cenar en paz? Siempre tienen que pelear cuando tenemos los alimentos en la mesa y la verdad, estoy cansado de eso. Pero bueno, eso ya no me importa, porque el problema se puede solucionar fácilmente y ustedes solamente quieren seguir atacándose.
—¿Qué solución propones? — dijo el hijo.
—Que vayas con tu hermana.
—¡Ves, hasta papá lo entiende!
—A ver, quiero que ambos entiendan que no puedo dejar plantados a los abogados y a Michiru. No es que no quiera, pero ya saben que esos señores están muy ocupados, si les cancelo, Michiru no podrá trabajar hasta dentro de un mes y ella está ilusionada de poder hacerlo ¿no? Creo que eso molestará más a Haruka que el no acompañarte. Lo siento, no puedo Usagi tonta.
—Yo puedo ocuparme de los abogados y Michiru, así puedes ir con tu hermanita Shingo.
—Gracias papá—dijo la chica.
—Papá, tienes dislexia, por eso me encargo de los contratos, seguramente le vas a cambiar un número a Michiru y no quiero que la gente hable. Digo, pocos son los que saben que Haruka es la dueña de la fundación, porque nunca va a las juntas importantes, pero… No quiero problemas con los demás y Michiru.
—Mejor di que no quieres ir— se molestó Usagi.
—Te lo dije desde hace rato, no quiero ir. ¿Qué tan difícil es para ustedes entender que no puedo ir y que no quiero ir? De una vez te digo que puedes llamarle a Haruka, si me la comuniques le diré lo mismo que a ti. Prefiero ocuparme de Michiru y su contrato porque es más importante que ir a Saitama, ve sola con un ingeniero civil y listo.
—¿Y qué ingeniero está disponible idiota? Jadeite está tan ocupado con los terrenos de los nuevos suburbios para gente de escasos recursos. Los otros chicos están viendo posibles terrenos, por eso me pidió ir, pero ya me di cuenta de que no se te puede pedir un simple favor.
—¡Yo para qué voy, soy contador no ingeniero civil! Antes di que no heredamos la dislexia de papá, cosa que admiro porque terminó la universidad a pesar de confundir números.
—¡Ya! Quiero que dejen de pelear, no puedes ir, bien, no vayas carajo. ¿Te quieres ocupar de Michiru? Pues tú le darás el recorrido y verás lo de su contrato con los abogados— luego miró a su hija con cariño —. Yo voy contigo Usagi, no te preocupes, sé que estoy algo oxidado con la ingeniería civil, pero tu viejo podrá ayudarte con todo lo que necesites ¿de acuerdo?
—Papi muchas gracias por querer acompañarme, mejor te hubiera dicho a ti antes que estar rogándole a tu hijo el patán.
—Ya, no comiences a pelear… Dije que iremos, así que no tienes que agradecer. Con esto cerramos esa pelea tan tonta que tienen ustedes y cenamos en paz.
Continuará…
Estimados amigos espero que el día de hoy se encuentren muy bien, regresamos con los capítulos algo largos, pero saben que para el autor es muy importante que se sientan satisfechos con cada uno de ellos. Yo como siempre me siento contenta de tener la batuta de esta nota de autor, así que deseo agradecerles su compañía semanal.
Ahora pasemos a lo que nos interesa más, responder sus comentarios… Comencemos:
Roshell101216 san: No te sientas timada je je je. La verdad es que yo apenas estoy escribiendo los comentarios, para cuando ustedes lean esto porque la semana fue... Un tanto extrema al final, no al principio, pero... Bueno ya llegamos.
Claro que ese desgraciado está usando a #AmigaDateCuenta porque algo me dice (no te miento) que realmente la Haruka del futuro se ha comunicado con ella, cosa que hace a cabeza de bombón pensar que las cosas se pueden complicar si no habla. La verdad es que espero que eso no suceda y nuestra Haruka pueda estar con Michiru y Hotaru, porque así se evita la muerte de medio mundo.
La cosa es... ¿Qué demonios planea #WeyYa? Y hablando del diablo, mi pobre Michiru al fin sabe quién es su padre, pobre T-T.
Kyoky: Seiya y Michiru son los mejores, estaban tan... Metidos en los locos efectos de su té que bueno, la pobre Haruka debía de correr por los dos ja ja ja.
Usagi hoy se decidió a hablar con su mejor amiga y con todos los involucrados, pues es lo que se debe hacer, si quieren ayudar que nadie sufra en el futuro. Obviamente ella no sabe que casi todos los demás están tres metros bajo tierra, pero ¿qué es lo que oculta Mamoru?
Chicos como siempre les agradecemos que se tomen el tiempo de leer la historia. Pero para que no queden en el limbo de saber sobre una actualización, ya saben que deben dar follow o fav a la historia. Así su hermoso mail hará tolón tolón cuando actualicemos.
—Les deseamos un hermoso, les quiero ofrecer disculpas por no estar revisando los episodios. Con un bebé el tiempo se hace pequeño, por eso mientras escribo y veo que Kai necesita algo pego palabras. En la noche simplemente quiero dormir, por eso ayer ya no revisé y lo siento mucho.
—Chicos son los mejores, gracias por esperar la historia cada viernes.
—¿Nosotros dónde nos leemos?
—En fanfic, またね!
