Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Capítulo 32, Sobrepasando el pasado.

¡Crash!

Los pilares de hielo surgieron desde lo profundo del suelo, en ambos lados del campo de batalla. El hielo impacto contra más hielo, los carámbanos chocaron entre sí. Lo que en un principio parecía ser una blanca habitación hecha de bloque blancos y marfil, se había degradado a un páramo gélido en todas las direcciones.

Veloces pisadas se escuchaban corriendo por toda la recamara, Shirou avanzaba velozmente mientras esquivaba los pilares puntiagudos de hielo que amenazaban con atravesarlo a él y a asesinar a sus amas.

Illya realmente estaba agradecida con el familiar de Sitonai, si no fuera por él, ella probablemente hubiera muerto hace tiempo. Hati, con una enorme fiereza, atacaba velozmente a ambos y, aunque ella no era totalmente impune en un combate a corta distancia, sabía bien que no tenía la fuerza o velocidad necesaria para detener o esquivar los feroces ataques del colosal lobo.

Gracias al oso, ella podía concentrarse en atacar mientras Shirou se encargaba de esquivar los ataques del lobo de la luna; sin embargo, a pesar de eso, era más que obvio quien tenía la ventaja en esta pelea. Illya y Shirou estaban constantemente a la defensiva. Para su desgracia, aunque la frase: luchar fuego con fuego sonaba muy bien, realmente, en la mayoría de las ocasiones, era bastante inefectivo. Y, en este momento, ella se encontraba combatiendo hielo contra hielo, era bastante visible que combatir la autoridad de hielo que poseía Hati con la magia de hielo que ella estaba aprendiendo de Louhi no era la mejor opción.

La magia de hielo de Louhi era capaz de detener la autoridad de Hati; pero no era capaz de sobrepasarla. Tal vez si fuera la misma Louhi quien se enfrentara a Hati, ella pudiera sobrepasar la autoridad del lobo, pero, debido a que estaba poseyendo su cuerpo, ella no podía darle rienda suelta a todo su poder sin dañarlo. Por esta misma razón ella tampoco podía enfrentarse directamente contra la gran bestia, si bien ella era mucho más resistente que un humano promedio, y dicha resistencia solo aumentaba si se reforzaba a través de la magecraft, todavía su cuerpo tenía evidentes limites que no le permitían luchar frente a frente contra el lobo.

En este momento, más que una pelea, parecía una cacería entre un gato y un ratón. Gracias a la magecraft de Illya y a la agilidad de Shirou, Hati no era capaz de darles caza, pero, por otro lado, gracias a la autoridad y a su colosal tamaño y fuerza, a Illya le era imposible dañar de gravedad al lobo.

«¿Alguna de ustedes tiene alguna idea? No podemos mantenernos así para siempre».

«Si fuera yo quien luchara no habría problema, pero esto es lo mejor que puedo hacer para no lastimarte». Respondió Louhi.

«Una runa de la muerte sería nuestra mejor arma; pero para que sea efectiva habría que colocarla directamente sobre su cuerpo, y él nos matará antes de que tengamos la oportunidad de hacerlo. Si usamos algunas runas primordiales para crear un hechizo elemental de fuego…» Pensó seriamente Freyja.

«Eso es una buena idea, ¡combatamos su autoridad con su opuesto!». Exclamó Sitonai.

«No es tan fácil. De las tres, soy la que tiene menos influencia sobre la pequeña. Mi magia será la menos poderosa, no sé si será lo suficientemente fuerte como para dañar a Hati».

«Creo que puedo ayudarte con eso…». Respondió Sitonai.

«¿Cómo?». Preguntó Illya.

Sitonai sonrió, o al menos así le pareció a la joven Einzbern. «¡Illya, lo que te voy a enseñar se llama Kamuy Yukar».

«¿Kamuy Yukar?».

«Sí. El kamuy Yukar es un himno en primera persona que habla sobre mí misma como una Kamuy. Pronunciar el Kamuy Yukar me permite tomar prestado el poder de varios Kamuys de la tradición Ainu. Es posible para mí incluso tomar prestado el poder de los Pase Kamuys, los Kamuys superiores, relacionados con las montañas, los pueblos y el mar. Usaremos el Kamuy Yukar, pediremos el poder de un Kamuy superior y fortaleceremos las runas de Freyja con su poder».

Louhi frunció el ceño. «Un hechizo de ese calibre necesitaría de un especio tiempo para dibujar las runas y cantar el Kamuy Yukar, ¿Cómo se supone que paremos al lobo hasta que esté listo?».

En ese momento, Shirou corrió más rápido para dejar un poco de espacio entre él y el lobo, luego gruñó en dirección a Illya.

«¿¡QUÉ!? ¿¡Estas demente Shirou!? ¡No puedes actuar de sebo!». Gritó Sitonai.

«Hmn… ese no sería una mala idea».

«¡Louhi!».

«No me malinterpretes Sitonai, no estoy diciendo que se enfrente a Hati directamente mientras nosotros preparamos el hechizo. Solo necesitamos que lo entretenga como lo ha estado haciendo hasta ahora. Además, no veo otra opción para una distracción que dure el tiempo que necesitamos».

—GRRR…

«¿¡Tú también estás de acuerdo con ella Shirou!?». Sitonai parecía querer tomar el control del cuerpo de Illya para regañar a su familiar personalmente. «¡Hmn! Entonces has lo que quieras, ¡Pero no me pidas que te rescate más tarde!».

Shirou se detuvo permitiéndole a Illya desmontarlo.

—¿Estás seguro? —le preguntó Illya preocupada.

Shirou bajó su cabeza ligeramente, él no se demoró y se dio la vuelta para enfrentar al lobo. Sin dudas, el oso corrió en contra de este.

«¡Espera! ¿¡Por qué demonios está corriendo contra él!?». Preguntó Sitonai preocupada al ver la escena.

«Necesita llamar su atención, sino nos seguirá persiguiendo». Respondió con calma la bruja, «Illya, ayúdalo a llegar hasta Hati».

Illya asintió y se dispuso a contrarrestar la autoridad de Hati, al mismo tiempo que ayudaba a su familiar a llegar hasta el lobo.

Hati corría a gran velocidad mientras esquivaba los peñascos de hielo convocados por lady Einzbern, en ningún momento el orgulloso y colosal lobo prestó la más mínima atención al oso que se había dado la vuelta para enfrentarle, a sus ojos solo la chica poseída por Freyja importaba.

Shirou usó esto a su favor, él corrió hacia Hati, pero se ocultó entre los pilares que Illya convocaba para protegerlo. Aunque Hati ya había visto que él estaba cerca, el lobo nunca le prestó atención, en cambio, prefirió centrase en destruir los pilares convocados por la chica que evitaban su avance. Shirou se subió a uno de los peñascos y, valientemente, cargó contra el lobo.

¡SLASH!

—¡GGRRRR!

Al oír las pisadas acercándose, Hati levantó su mirada hacia el sonido para ver quien osaba atacarlo directamente; no obstante, su reacción fue demasiado lenta, las garras de Shirou descendieron contra uno de los ojos del colosal lobo. Estas perforaron su cornea, rasgaron su pupila e iris, y dejaron una gran marca en su rostro.

Hati se sacudió violentamente arrojando zarpazos a diestra y siniestra, intentando alejar lo que sea que le hubiera atacado. El lobo no creyó que habría alguien tan valiente, o tonto, para atreverse a atacarlo directamente, pronto, el miedo y el dolor que sentía por haber sido herido y semi cegado se transformaron en ira, furia, y deseos de venganza ante su orgullo herido.

Una vez calmado, Hati utilizó su ojo sano para vislumbrar quien había sido el insolente que había osado herirle, solo para ver la figura de un oso mucho más pequeño que él gruñéndole mientras sus garras estaban bañadas con sangre, su sangre.

—¡GGGRRRRR!

Cegado por la ira, Hati olvidó por completo su objetivo original y se centró en atacar a Shirou, su ira solo aumentó al ver como el cobarde oso no se quedaba para enfrentarlo, sino que huía de forma miserable para no encararle. Sin perder ni un segundo, Hati se dispuso a perseguirle.

«¡Ahora! Es nuestra oportunidad pequeña, sigue mis instrucciones».

«¡Rápido, Shirou no podrá distraerlo por siempre!».

Illya asintió y comenzó a dibujar las runas que Freyja le indicaba al mismo tiempo que comenzaba a repetir el cantico que Sitonai estaba recitando. El Kamuy Yukar de Sitonai narraba su historia junto a su leal compañero, contaba el cómo un terrible dragón blanco devorador de carne humana asediaba constantemente a su pueblo natal, y como ella fue elegida para ser el próximo sacrificio para este; sin embargo, en vez de resignarse a su destino y aceptar su inminente muerte, ella luchó contra el dragón sin ningún ápice de temor y, al final, terminó asesinándolo, convirtiéndose en una asesina de dragones y volviéndose una leyenda. En su cantico rogaba a la antigua Pase Kamuy, Kamuy-huci, la mujer de las chispas de fuego crecientes, la más importante de los Kamuy, que le ayudara a enfrentar a este enemigo tal y como cuando tuvo que enfrentar al dragón.

El cantico y las runas comenzaron a sincronizarse. Las runas se encendieron una tras otra lentamente, brillando con más intensidad a medida que el cantico aumentaba en longitud, una tras otra…

Un chillido… Un golpe…

«¡Shirou!».

Shirou había sido arrojado por un gran zarpazo de Hati y había chocado contra uno de los pilares de hielo en el campo de batalla. El gran lobo de la luna colocó una de sus grandes garras intentando aplacarlo antes de que volviera a levantarse, y lo hubiera asesinado ahí mismo si no hubiera sentido la concentración de mana en su espalda.

Cuando se giró, vio las runas encendiéndose una tras otra y su ira se aplacó lo suficiente para permitirle oír el cantico de la niña. En un instante comprendió lo que habían hecho, y supo que no sería lo suficientemente rápido como para llegar hasta donde se encontraba la chica y asesinarla antes de que pudiera terminar de preparar el hechizo.

Illya sintió la ira y furia del lobo al solo ver su expresión, su cuerpo tembló ante el odio; pero ella no retrocedió, a medida que el cantico aumentaba su determinación se elevaba también y, de repente, un destello llenó la habitación, después, solo quedaba oscuridad perpetua, una total penumbra…

Illya gritó, toda su visión se esfumó y el mundo se hizo negro, no podía ver nada, de un momento a otro, se había quedado ciega.

Se decía que, cuando Hati lograba darle alcance a la luna, ocurría un extraño fenómeno: un eclipse lunar. Utilizándose a sí mismo como punto de referencia, Hati utilizó la manifestación de su leyenda para, al haber desgarrado la luna, provocar un eclipse lunar perpetuo, dispersando toda la luz en la habitación.

«¡Pequeña, cálmate! No te has quedado ciega, es parte de las habilidades de Hati, ha provocado un eclipse lunar robando la luz de toda la habitación. Su objetivo es que no puedas apuntarle con nuestro hechizo».

«P-Pero, no puedo ver nada, ¡No sé dónde está!».

«Se acerca, ¡escúchalo!». Gritó Louhi.

Es cierto, Illya podía escuchar las pisadas acercándose a gran velocidad, pero en aquel mundo de penumbra no era capaz de identificar desde donde provenía el sonido. Solo podía escuchar las pisadas en aumento y girar hacia todas las direcciones en un intento de conocer la posición del lobo.

Su corazón latía rápido y, por un momento, pudo sentir la sombra de la muerte sobre sí misma.

«¡ILLYA FRENTE A TI!». Gritó Sitonai, pero era demasiado tarde, Hati se abalanzó en contra de ellas.

—¡GRRRRR!

¡Classshhh! ¡Classshhh! ¡Crackk!

Hati rugió en medio de su ataque, había saltado para devorar a Illya, sin embargo, súbitamente, se vio obligado a retorcerse en medio de su salto. Instintivamente, él pudo sentir el peligro y, más temprano que tarde, oyó el aire ser cortado por una serie de proyectiles disparados hacia su persona.

Una vez más, Illya observó otro gran cambio en la iluminación de la habitación y se desorientó, no obstante, esto no duró mucho tiempo y, mientras recuperaba la visión, pudo oír como las pisadas de Hati se alejaban rápidamente y grandes choques que hacían temblar el suelo aparecían uno tras otro.

El lobo lunar miró con odio al recién llegado, en respuesta a su mirada, una sonrisa burlona era esbozada mientras una serie de portales dorados se mostraban detrás de él.

—Generalmente, no te interrumpiría, jamás ayudaría a aquellas reliquias del pasado; sin embargo, esta vez haré una excepción. Sería bastante perjudicial si esa chica muriera, ¿sabes?

Hati no hizo nada más que rugir en respuesta e intentar abalanzarse contra el joven rey.

Lamentablemente, los proyectiles: espadas, lanzas, flechas, y otras armas, le impidieron acercarse con facilidad. Una vez más, Hati se dejó guiar por su ira y olvidó su objetivo original.

—Q-Qué… es… eso…

El joven rey se giró al escuchar los jadeos de su acompañante—. Oh, al fin llegaste Waver. Su nombre es Hati, el lobo nórdico que desgarró la luna en la mitología escandinava.

Waver tomó un poco de aire y recuperó el aliento—. ¿Esa es, lady Einzbern?

Gil asintió—. Sí. Tuvimos suerte de llegar a tiempo…

—¿Ha estado luchando por si sola contra una bestia divina? —Waver observó como el gran lobo esquivaba los proyectiles de Gil.

El joven rey asintió—. Sí, aunque ha tenido un poco de ayuda, en especificó, de tres reliquias del pasado y de un familiar guardián. Este último no es tan feroz y poderoso como el que la acompaña normalmente, pero… Parece ser igual de leal.

—¿Hmm? Hablas como si la conocieras…

Gil sonrió—. Lo hago, o, mejor dicho, lo haré. Espero que nuestro encuentro difiera de los otros que tendremos.

Hati logró acercarse al joven rey y a Waver, por un momento, el joven lord pensó en correr, pero, al ver la sonrisa confiada del joven rey, él no se movió.

¡Crrrrinkkssshh!

Un horrible chillido resonó en toda la habitación, un gran escudo había aparecido delante de ambos, y las garras del lobo habían impactado contra este provocando un sonoro estruendo.

El lord ya sabía que el joven rey decía menos de lo que realmente sabía, pero él también sabía que intentar sacarle información sería inútil, así que simplemente prestó atención a todas las pequeñas pistas que el rey le daba de vez en cuando. De esta forma, él notó como el sonido pareció provocar una extraña reacción en la bestia.

—¿L-Lord El-Melloi II? —preguntó Illya al recuperar la vista y observar cómo Hati atacaba a las dos personas que antes no estaban en la habitación. Ella reconoció a uno de los dos, lord El-Melloi, sin embargo, no tenía ni idea de quien era el pequeño a su lado.

«Ten cuidado pequeña, ese niño es un sirviente». Advirtió Freyja.

—Bien Waver, te toca hacer de estratega —comentó casualmente Gil.

Para complacencia de Gil, Waver no se mostró sorprendido y, en cambio, avanzó para poder analizar la situación…

Hati se había retirado momentáneamente para evitar el contrataque del joven rey. Por otro lado, podía ver al familiar al que Gil se refería levantándose con dificultad, por último, observó a lady Einzbern con una serie de runas brillando en frente de ella.

—¿Podrías acabar con él? —preguntó el lord.

—Lamentablemente, no poseo la misma capacidad ofensiva que tiene mi versión futura, el simple hecho de distraerlo ya es bastante agotador —respondió Gil.

Waver asintió y junto con Gil procedieron a acercase a donde se encontraba la chica.

—Lady Einzbern, dejemos las explicaciones para más tarde, ¿Posee en su arsenal alguna forma de acabar con el lobo?

Illya asintió—. Sí; pero necesito tiempo.

—Eso es algo que podemos otorgarte —respondió Gil, él, en ningún momento, había dejado de atacar al lobo.

No obstante, tal y como había dicho, él no podía mantener de forma constante ese flujo de ataques y, además, Hati había aprendido de sus errores pasados y comenzó a crear pilares para esconderse y esquivar la lluvia de armas que cernía sobre él.

—Parece que esto será más complicado de lo que pensamos…

Waver asintió—Es una bestia divina después de todo.

Tanto el joven rey como el lord prestaron atención a su alrededor buscando el lugar desde donde podría atacarlos el lobo, desgraciadamente, parecía que este podía ser bastante silencioso cuando se lo proponía, probablemente debido a los años que pasó intentando cazar a Máni.

De un momento a otro, Hati saltó desde detrás de uno de los pilares de hielo y se abalanzó en contra de los dos, no obstante, una vez más, fue obligado a cambiar la dirección de su ataque. Esta vez no se debió a la lluvia de armas proporcionada por Gil, en cambio, se debió a un peñasco de hielo surgido de la nada con intención de empalarlo. Quien creó este peñasco no fue Illya, sino Shirou con su aliento gélido, quien, una vez más, aprovechó que el lobo lunar no le había prestado atención para atacarlo por sorpresa una segunda vez.

No obstante, Hati logró esquivarlo e intentó mantener la poca distancia que había entre él y el resto del grupo.

Lentamente, las runas comenzaron a encenderse una vez más a medida que el cantico de Illya aumentaba progresivamente. Al ver el ataque que estaban preparando sus enemigos, Hati luchó con más fiereza que antes, poco a poco, comenzó a reducir la distancia entre él y sus enemigos.

¡Crrrrinkkssshh!

Una vez más…

En un intento por detener al colosal lobo, Gil había arrojado sus armas desde diferentes direcciones, pero Hati logró esquivarlas demostrando una gran agilidad. Sin embargo, esto provocó que varias de sus armas chocaran entre sí, provocando un gran golpe metálico.

«Otra vez… Oh, ¡Claro!». En ese momento, Waver recordó una parte importante de la leyenda de los lobos que devoran al sol y a la luna—. ¿Podrías hacer que tus armas choquen las unas contra las otras otra vez?

—¿Eh? ¿Por qué?

—Te lo explico en un momento, solo hazlo, necesito comprobar si funciona…

Una vez más, Gil hizo que sus armas chocaran entre sí provocando varios sonidos de fuertes golpes metálicos. Y, para sorpresa del grupo, Hati retrocedió un poco y dejó de atacar. Al mismo tiempo, Waver utilizó un hechizo básico que le permitió crear chispas al mismo tiempo que el ruido del choque de armas inundaba la habitación, esto hizo que el lobo se sintiera más nervioso.

—¿Qué le sucede? —preguntó Gil confundido.

—Se decía que, antes del ragnarök, los niños detonaban los calderos y hacían bastante ruido, lo suficiente para mantenerlo alejado de la luna. Además, usaban las chispas de las detonaciones de los calderos para hacerlos volar a los cielos.

—Ohhh… Pues, en ese caso… —Además de las armas que estaba lanzando contra el lobo, haciendo que se chocaran entre sí si Hati las esquivaba, Gil también utilizó báculos que permitieran hechizos elementales de fuego y cualquier cosa que pudiera generar chispas.

El ruido, el fuego, y las chispas, hicieron que el lobo retrocediera visiblemente asustando, mientras esquivaba todo lo que le lanzaban. No obstante, esto no duró por mucho tiempo…

Las runas brillaban con un color rojizo mientras el Kamuy Yakar llegaba a su finalización—. Así, lo derrotaré tal y como derroté al gran dragón blanco, Kamuy-huci, ¡Préstame tus llamas, para defender mi hogar!

Finalizó Illya, y un estallido de llamas se originó desde las runas escandinavas. Estas aumentaron hasta convertirse en un potente disparo concentrado de fuego que se dirigió hacia el lobo lunar con el único objetivo de calcinarlo en su totalidad. Asustando por los golpes metálicos y las chispas, y ahora con un potente ataque viniendo hacia él, Hati intentó huir; pero fue arrojado al suelo al intentar correr. En algún momento, una cadena había salido desde uno de los portales y se había atado a una de sus patas, no podía huir. En un pobre intento por salvar su vida, Hati utilizó su autoridad para provocar una barrera de hielo, lastimosamente, esta solo duró unos segundos antes de sucumbir.

Las llamas lo abrazaron quemando su pelo y su piel, el gran lobo de la luna intentó desgarrarse la pata para poder soltarse de la cadena, pero más cadenas surgieron para retenerlo, él se retorció lamentablemente mientras intentaba utilizar su autoridad para congelarse a sí mismo, sin embargo, fue inútil, las llamas lo consumieron entre aullidos de dolor al mismo tiempo que se retorcía de forma lamentable.

Un hechizo como este realmente llamó la atención del lord, parecía ser una mezcla entre magecraft Escandinavia y algún tipo de magecraft que desconocía, incluso él no conocía la magia de una cultura tan desconocida como los ainu. Los cuatro observaron, algunos más conmocionados que otros, como el lobo era reducido a cenizas.

Illya se apresuró hacia el dúo…

—Lady Einz…

No obstante, ella pasó de largo entre ellos en dirección hacia su familiar. Shirou venía lentamente mientras cojeaba de una pata. La joven observó como este parecía tener un gran zarpazo en un costado. Usando la hechicería de los Einzbern, Illya redujo el dolor de su familiar mientras que, utilizando algunas runas mostradas por Freyja y la magia de Louhi, trató como pudo la herida.

—¿Te duele mucho, Shirou?

El oso lamió su rostro en respuesta, como si intentara tranquilizarla.

—¿Shirou? ¿Ese oso es Shirou? ¿Cómo es que…? —preguntó Waver confundido.

Gil negó con su cabeza—. No, este no es el Shirou que estoy buscando.

Después de asegurarse de que su familiar estuviera bien, Illya se giró hacia el otro dúo—. Gracias por la ayuda, lord El-Melloi II y…

Gil sonrió—Gil, puedes llamarme Gil.

Illya asintió, pero antes de que pudiera decir algo más un poderoso y gran temblor resonó por todo el laberinto sacudiéndolo. El suelo, las paredes y el techo, temblaron, grietas aparecieron en estas y varias de las columnas de mármol cayeron hechas pedazos, por un momento, pareció como si la habitación se fuera a derrumbar sobre ellos, pero, afortunadamente, esta logró aguantar.

El temblor duró unos segundos antes de desaparecer…

—¿Qué fue eso? —preguntó la dama.

—Hmn… No somos los únicos combatiendo dentro del laberinto, y parece que las otras batallas tampoco son sencillas… —respondió Gil—. Debemos apresurarnos y reagruparnos, nuestro enemigo no se quedará durmiendo en los laureles.

Waver asintió—. Podamos hablar en el camino, ¿está de acuerdo, lady?

Aunque pareció pensárselo un poco, Illya asintió, esta vez ella no se montó sobre Shirou y, en cambio, caminó junto a él.


Varios minutos antes, en otro lado del laberinto…

Destellos cruzaban la habitación como rápidas y hermosas estrellas fugaces, el sonido del acero chocando entre sí armonizaba con este bello y terrible espectáculo.

Ella recordó sus palabras…

«Bedivere, Gray-chan, soy yo…».

Ambos estaban frente a la tirana, ella ya había tomado una posición de batalla. Parecía que, a sus ojos, su antiguo caballero y ella, una persona nacida para alcanzarla, para traerla de vuelta, no tenían más valor que el que tendría cualquier otro enemigo.

En ese momento, Bedivere, haciendo gala de sus habilidades personales, se mostró sereno incluso en una situación donde se veía obligado a enfrentar a una versión corrupta de su antiguo rey. Gray, por otro lado, poseía un torbellino de sentimientos atrapados en su pecho, varias preguntas se hicieron a una increíble velocidad en su cabeza, pero… Al final, no pudo entenderlo, ¿Quién era esta persona? ¿Realmente era el rey de los caballeros? Su cuerpo reaccionando ante ella, al igual que reaccionaba ante Avalon, era la confirmación que necesitaba; sin embargo, ella no podía aceptarlo y, por la reacción inicial de Bedivere, él tampoco. En cierta manera, esto la tranquilizaba, si tuviera que hacer frente al verdadero rey de los caballeros, ella no sabría qué hacer, ni siquiera sabía si su sirviente pelearía a su lado.

Fue por eso que se alegró cuando Bedivere se colocó enfrente de ella y le dijo que él se encargaría, y agradeció aún más las palabras de aquel mago…

«Soy yo, Merlín».

—¿¡Merlín, que es…!? —preguntó Bedivere, pero antes de que pudiera terminar, el mago le interrumpió.

«Una remota posibilidad, algo que, en esencia, nunca sería permitido. Un, ¿qué hubiera pasado si el rey de los caballeros hubiera sido corrompido, transformándose en un tirano? Dicha posibilidad fue grabada en el trono de los héroes e invocada en esta guerra».

—Entonces, no es ella…

«Exactamente, es una versión alterada, algo que nunca debió pasar».

La tensión que Bedivere pudo haber tenido en ese momento se disipó con esa confirmación, eso era todo lo que necesitaba saber y, para sorpresa de Gray, fue su sirviente quien tomó la iniciativa. En un instante, el eterno general se encontraba frente al tirano, el brazo prostético donde se encontraba sellada la legendaria lanza del dios céltico brillo velozmente y la luz se alargó con el objetivo de apuñalar a su enemigo. Acero chocó contra acero, y la luz verdosa y blanquecina de la lanza fue rechazada por la tenebrosa oscuridad de la versión corrupta de la espada sagrada.

Pero Bedivere no retrocedió, rápidamente retomó su ofensiva—. Gracias Merlín, me has arrebatado una carga de mis hombros. Ya que lo que tengo delante no es más que deformación de la reina junto con la que luche lado a lado… Para proteger su honor, y para proteger la vida de mi maestra, estaré encantado de derrotar a este enemigo y devolverlo a ser nada más que una posibilidad remota.

La luces de las armas de ambos caballeros chocaron como estrellas fugaces en medio de la habitación cristalina, a pesar de la ofensiva del caballero plateado, "el tirano" no se vio a la defensiva en ningún momento, en cambio, respondió con una ofensiva mayor.

Gray ya se había enfrentado a un sirviente antes, sabía de lo que eran capaces, o, al menos, eso creía; pero estaba muy equivocada. Estaba segura de que Faker no hubiera podido luchar con la misma fiereza y habilidad con la que se estaban enfrentando estos dos. Ella misma hubiera sido sometida fácilmente si hubiera tenido que enfrentar a cualquiera de los dos.

En este momento, la lucha se había convertido en un tira y afloja entre la fuerza bruta de la corrupta Altria y la destreza y experiencia de Bedivere. En su mente, el caballero de plata agradecía enormemente haber sido invocado por una maestra tan capaz y con una reserva de mana tan grande como era el caso de Gray, gracias a esto, él podía utilizar su lanza sin temor a agotarse, pudiendo rechazar o desviar la espada de su adversaria. Aún más, el caballero plateado había notado que esta versión deformada de su reina no podía dar rienda suelta a todo su poder, ¿había algún problema con la cantidad de mana que ella podía usar? Él no lo sabía, pero estaba agradecido por estas circunstancias, de otra manera, no hubiera sido capaz de enfrentarse de frente contra este oponente de la forma en la que lo estaba haciendo ahora.

El potente choque entre las armas de ambos provocó que los dos tuvieran que separase, dejando algunos metros de distancia entre sí.

Bedivere observaba atentamente a su enemigo, él sabía que estaba en desventaja, no podía igualar el poder destructivo del rey y, a pesar de luchar con tanta fuerza, no había podido abrir una abertura que le permitiera causar un daño significativo. Tal vez, gracias al mana proporcionado por su maestra, pudiera tener algún tipo de ventaja en una batalla de resistencia, pero, ¿realmente aguantaría hasta que su oponente se quedara sin mana?

Parece que tendría que averiguarlo, porque, en ese instante, Saber se precipitó hacía él con una velocidad vertiginosa, mucho mayor que la que había demostrado hasta el momento. El caballero sabía a qué se debía esto, la misma habilidad que ella había utilizado para superar a muchos oponentes que eran físicamente más fuertes que ella, explosión de mana. Su cuerpo se recubrió con la energía corrupta aumentado sus habilidades físicas a un ritmo aterrador, en solo unos segundos ella estaba casi enfrente de él. Bedivere no creía que sería capaz de esquivar su ataque, en cambio, él intentó apuñalarla con su "lanza", sabía que no lo lograría, pero, para que ella lo esquivara, se vería en la obligación de alterar la dirección de su ataque y, tal y como había previsto, fue justo lo que ella hizo.

Utilizando una segunda explosión en medio del ataque, Saber se obligó a sí misma a cambiar la dirección de su ofensiva, de esta manera, ella logró esquivar la lanza y girar hacia el costado del caballero plateado. Su espada se rodeó de aquella energía oscura, aumentando su poder con la explosión de mana, y apuntó directamente hacia la tráquea del caballero.

No obstante, Bedivere ya había previsto este movimiento, utilizando la mano con la que no había atacado y, en cuestión de segundos, utilizó su espada para desviar el golpe. Originalmente, el eterno general no se plantearía ni siquiera desviar el poder de la espada corrupta con su espada que, si bien era un arma de gran calidad, no le llegaba ni a los talones a la espada del tirano, pero, para su fortuna, su resistencia como sirviente no era baja en lo absoluto y, más importante aún, su habilidades como sirviente eran en esencia bastante defensivas, resistencia mágica, tácticas, y juramento de protección, armonizaron de forma hermosa para permitirle lidiar con el ataque. Si él hubiera intentado detenerlo de frente sería otro cantar; pero desviarlo estaba dentro de sus posibilidades…

Aun así, sería muy optimista de su parte creer que saldría impune de dicho intercambio. Si sus armas eran estrellas fugaces luchando la una contra la otra, entonces ahora su espada sería considerada solo polvo de estrellas, sus fragmentos adornaban el piso cristalino de la habitación. Además, todo no había acabado ahí, el retroceso del intercambio lo había obligado a retroceder.

El tirano no perdió el tiempo y, sin esperar ni un segundo, se lanzó a perseguir a su oponente, no obstante, apenas había comenzado su caza cuando, una vez más, se vio obligado a retroceder para esquivar la lanza mágica.

«A pesar de pelear de esa forma, todavía conserva ese instinto excepcional para la batalla». Pensó el caballero.

Saber sonrió para sorpresa de este—. No recordaba que tuvieras esa fiereza, Bedivere… —A pesar de su sonrisa, sus palabras eran frías como el hielo.

—Yo jamás esperé que nos encontramos en lados opuestos del mismo campo de batalla, incluso si no eres el rey al que juré servir, ni siquiera como la más remota posibilidad, jamás imaginé que podrías llegar a convertirte en un tirano que luchara con una ferocidad y frialdad tan similar a la de Vortigern.

—Vortigern… Tirano… —Altria ahogo una risa seca y condescendiente—. Ya no persigo utopías Bedivere. He aprendido bien el resultado de a lo que estas conllevan, y tú… tú deberías entenderlo mejor que nadie ¿no es así? Como uno de los pocos caballeros que vieron tanto el alzamiento como el derrumbamiento de mi reino.

En medio de la conversación, Gray se había colocado detrás de su sirviente…

—Sí, lo sé. Lo sé mejor que nadie, pero…

—¿Pero? No hay peros mi caballero, el pasado es toda la prueba que necesitamos —le interrumpió Altria.

—¡No, si los hay! Todos lo sabíamos, que la utopía que perseguíamos era algo que probablemente nunca alcanzaríamos y, aun así, decidimos seguirte…. ¡Por que tu esplendor y tu brillo eran suficiente para darnos esperanza de que algún día lograríamos lo imposible! Y, a pesar del resultado final, estoy seguro que ni yo ni ninguno de ellos nos arrepentimos de esa decisión. Mi único arrepentimiento, mi reina, fue jamás poder haberte ayudado a lidiar con el gran peso que cargabas silenciosamente sobre tus hombros. Además de eso, volvería a dedicar mi vida a perseguir ese sueño a tu lado si se me diera la oportunidad.

Saber frunció el ceño—. Basta de charla, no llegaremos a nada de esta forma… —La Excalibur de Saber se rodeó de la energía ennegrecida al mismo tiempo que la tirana aumentaba su poder con la explosión de mana—. Si estoy en lo correcto en mis maneras, entonces caerás aquí Bedivere, y si lo estás tú… Entonces… tomarás mi vida. ¡Ese es el único resultado que importa!

Ante el abrumador poder de su oponente, Bedivere no pudo hacer nada más que prepararse. La energía comenzó también a concentrase en su tesoro heroico en preparación para su liberación…

«¿Estas lista…?». Bedivere preguntó.

Gray asintió.

Saber alzó su espada…

Grita y suplica, ¡La hora de tu caída ha llegado! ¡Martillo del vil rey, derriba la aurora! Traga toda la luz, ¡EXCALBUR MORGAN!

La energía ennegrecida que se había acumulado alrededor de la espada de Saber fue desatada con una furia inconmensurable contra Lancer. El torrente de energía arrasó contra todo en su camino con el objetivo de destruir por completo a su enemigo. Cuando llegó a la posición donde se encontraba su Bedivere, tal y como ella esperaba, su ataque se encontró con otra fuerza que le hizo frente, deteniéndole, pero ella sabía bien que su enemigo no tenía el poder suficiente para enfrentarle directamente. Poco a poco, su ataque comenzó a avanzar una vez más, conociendo a Bedivere, él no enfrentaría su ataque directamente, intentaría desviarlo, tal y como lo había hecho antes. Así, ella se preparó para arquear su ataque de modo que, sí o sí, golpeara al caballero plateado. Sin embargo…

¡Slinsh...! ¡Clash!

Entre la absurda cantidad de energía corrupta, un pequeño destello de energía blanquecina se hizo presente, atravesó el oleaje corrupto directo hacia ella, gracias a su instinto, ella pudo preverlo, pero entre preverlo y poder evitarlo había un gran trecho. Una vez más se vio obligada a usar su explosión de mana para evitar la lanza de su enemigo, pero esta vez no corrió con tanta suerte como en las anteriores. La lanza fue directamente hacia su cuello, rozando su armadura con un ataque ascendente, gracias a su habilidad, ella fue capaz de evitarlo, pero su visor fue destrozado y ella fue lanzada hacia atrás.

Saber no tenía ni idea de cómo había podido Bedivere hacer frente a su ataque, no obstante, mientras era arrojada hacia atrás, pudo ver a la persona que había acompañado a Bedivere cuando entraron en la habitación. Ella ya intuía quien era, pero al ver como tres marcas brillaban en el dorso de su mano y una de ellas desaparecía, comprendió lo que debió haber ocurrido.

Ella, sin perder ni un instante, se recuperó, deteniéndose y levantando su mirada, pero lo único que vio después de eso, fue el destello de la lanza de su enemigo demasiado cerca como para ser bloqueada, directamente hacia su rostro. La batalla había acabado, ella había perdido… O almos, eso era lo que debió haber pasado…

La lanza perdió ligeramente su velocidad cuando se acercaba a centímetros de su rostro. Bedivere podía ser un soldado y un general extremadamente sereno y confiable cuando se le necesitaba, la habilidad: Tranquilo y sereno, era la prueba de esto. Sin embargo, al ver el rostro de la reina a la que había jurado servir con su vida, y a su lanza a punto de atravesarla, incluso si mentalmente estaba decidido a acabar con su enemigo, incluso si sabía que esta mujer no era realmente su reina… Al final, su corazón no pudo evitar titubear en el último momento. Y eso era todo lo que su enemigo necesitaba…

Ella blandeó su espada con un corte ascendente con gran fiereza y velocidad, Bedivere logró reaccionar a tiempo para protegerse como pudo; sin embargo, fue arrojado hacia atrás por la fuerza del ataque. El caballero y el tirano habían intercambiado posiciones, ahora era él quien se recuperaba del ataque y veía al arma de su enemigo a punto de acabar con su vida y, a diferencia de él, ella no titubearía.

¡Slinsh...! ¡Clash!

La espada y la albarda chocaron…

Gray se había precipitado para evitar que el ataque de Saber tomara la vida de Lancer. Un destello de sorpresa cruzó el rostro de Saber, no solo porque la chica había logrado detener su ataque, sino que, con un fuerte movimiento de la albarda, la había obligado a retroceder con una fuerza con la que ella estaba muy familiarizada.

Saber tomó con fuerza su espada y observó atentamente a su nueva oponente, su capucha se deslizó hacia atrás por el rebote causado por el choque entre sus armas. Saber se sorprendió brevemente, pero no le prestó atención a la apariencia de su oponente por mucho tiempo, sea quien fuera, solo una cosa importaba: esta chica era la maestra de Bedivere y, por lo tanto, su enemiga, lo que hizo que Saber prestara atención a la chica no era su apariencia, sino la habilidad que estaba utilizando para enfrentarse a ella, explosión de mana.


Minutos antes…

Gray se encontraba sorprendida por el inicio de la ofensiva de su sirviente, hasta ahora había visto a Bedivere como alguien que observaría la situación antes de precipitarse a la ofensiva. Tal vez sus acciones se debían a quien era su oponente esta vez…

«Gray-chan, ¿me escuchas?».

«¿E-Eh?».

«¿No me escuchaste antes? En ese caso vuelvo a presentarme, soy el mago de las flores, el mismo mago de la corte que aparece en las leyendas artúricas, mi nombre es Merlín. ¿Ahora me reconoces?».

«¡S-Sí!». No es que Gray no lo hubiera escuchado la primera vez, es que demasiadas cosas habían pasado en cuestión de segundos para ella, la aparición del "tirano", la ofensiva de su sirviente, y lo que sea que le estuviera pasando a su cuerpo… Simplemente no había podido procesar todo eso, y ahora se le sumaba el nombre de Merlín.

«Bien, me gustaría charlar tranquilamente contigo, pero este no es el momento adecuado, hay dos cosas que debes saber, así que presta mucha atención, ¿entiendes?».

Gray asintió, aunque al no saber si el mago podía verla, ella también contestó. «¿Qué cosas?».

«La primera es lo que le está pasando a tu cuerpo, es lo mismo que sucedió hace casi 10 años, cuando tu cuerpo cambió de la noche a la mañana».

«¿O-Otra vez?». Por un momento, Gray pensó en lo peor que le podía ocurrir y tembló ligeramente.

«Tranquila, tranquila, no importa cuánto tu cuerpo cambie, tu alma siempre será la misma, nunca te perderás a ti misma». Esa palabras fueron dichas con una gran seguridad y, para Gray, que ya estaba a punto de ahogarse en un mar de dudas y temores, fue un bote salvavidas instantáneo. «Tu cuerpo que fue imbuido con la esencia del rey está reaccionando a la invocación de otro ser con una esencia similar, y esto está estimulando la esencia que hay dentro de ti, de modo que tu cuerpo se está convirtiendo cada vez más en uno similar al de Altria».

Gray no hizo otra cosa más que asentir, después de todo, no estaba desligada en absoluto de lo que estaba ocurriendo, solo que esta vez, parecía que el cambio sería mayor que hace 10 años.

«¿Puedes ver el mana que esta emanándose desde dentro de ti?».

Gray asintió, de un momento a otro, ella sabía que algo había cambiado dentro de sí, pues, si bien siempre había poseído circuitos mágicos de la más alta calidad, ahora sentía como si estos hubieran alcanzado un nuevo nivel, siendo capaces de trasmitir una cantidad mayor de mana; pero no solo era eso, ahora estos estaban conectados a algo, algo que no estaba ahí en un principio, y que estaba haciendo que su producción de mana se disparara por los cielos.

«Esto probablemente debe significar que ya lo has heredado».

«¿El qué?».

«Cuando orquesté el nacimiento de Altria, la imbuí con la esencia de un dragón, esto le permitió tener dentro de sí, un núcleo mágico».

«¿Un núcleo mágico?».

«Exactamente, un núcleo mágico permite una mayor producción de mana. Si una persona se puede considerar como una máquina que produce mana, entonces una persona con un núcleo mágico se puede considerar como una fábrica entera que produce mana. ¿Ves a esa versión corrupta de Altria?».

Gray asintió una vez más, a pesar de la charla que estaba manteniendo con el mago, ella nunca despegó su mirada de la batalla que estaba sucediendo enfrente de sí. Tanto porque había un terrible enemigo delante de ella, como porque todavía buscaba entender por qué Bedivere había tomado una decisión tan precipitada al comenzar su ofensiva.

«Viste el momento en el que Altria atacó a Bedivere, rompiendo su espada».

«Sí».

«Lo que ella utilizó se llama explosión de mana, una habilidad que pueden utilizar los seres que poseen un núcleo mágico. Es una habilidad que permite el aumento en el rendimiento causado al infundir las armas y el cuerpo con energía mágica y expulsarla instantáneamente. En pocas palabras, recrea el efecto de una explosión a chorro gastando grandes cantidades de energía mágica. ¿Lo entiendes?».

«Sí, pero, ¿por qué me dices esto?».

«Porque Bedivere no puede ganar contra Altria».

«¿Eh? Pero…». Exclamó la chica sorprendida, había estado observando la batalla desde que había comenzado y, si bien no aprobaba la decisión imprudente de su sirviente, al ver como se desarrollaba el combate, ella creía que Bedivere tenía oportunidades de ganar, esa valoración de Merlín, para ella, fue un poco dura.

«No me malentiendas, no es que Bedivere no tenga la capacidad para ganar en estas circunstancias, gracias a ti y al estado de Saber, él tiene posibilidades, pero, aun así, no ganará».

«¿¡Por qué!?». Una negación tan rotunda fue algo difícil de aceptar para ella, tal vez porque, aunque Bedivere había tomado la ofensiva, ella sabía de las dudas a las que debía de estarse enfrentando.

«Su lealtad le hará titubear, al final, su corazón vacilará. Si su oponente fuera otro, sería diferente, pero precisamente porque es ella, su lealtad le traicionará y, en el momento en que lo haga, tú debes de actuar».

«¿Actuar? Espera… ¡Yo no puedo enfrentarme a ella!». Eso era algo que había asimilado mientras observaba la evolución del combate. Tal vez si absorbía una gran cantidad de energía mágica podría tener una oportunidad; pero, ¿sería suficiente? Ella realmente creía que no…

«Tal vez en una situación normal no, pero ahora no es así. Ella no puede luchar con todo lo que tiene ya que, una vez consuma toda su reserva de mana, desaparecerá. Y, por otro lado, ahora tú puedes usar la explosión de mana para luchar a un nivel similar al de ella».

«¡El que pueda utilizar esa habilidad, no significa que sepa utilizarla!». Protestó la guardiana de tumbas.

Merlín se rio. «Eso es lo mejor, no necesitas hacerlo».

«¿Eh?».

«Te lo dije ¿No? Tu cuerpo se está volviendo cada vez más parecido al de Altria, a tu edad, ella ya utilizaba la explosión de mana con gran habilidad, por lo que, tú también deberías poder hacerlo. Es como la memoria muscular, aunque hallas olvidado como hacerlo, instintivamente, tu cuerpo lo recuerda. Lo único que necesitabas era la teoría detrás de la habilidad».

Gray quería seguir protestando, pero, en ese momento, usando su conexión, Bedivere se comunicó con ella.

«Maestra, necesito que hagas algo por mí…».

«¿Hmm? ¿Qué necesitas?». Ella esperaba que él no le dijera algo tan loco como lo que le había dicho el mago.

«No puedo igualar el poder de su tesoro heroico por mí mismo, para ganar, necesito que utilices un sello de comando para fortalecerme».

Gray observó cómo, tanto su sirviente, como Saber, se disponían a preparar sus tesoros heroicos. Ella realmente no tenía el tiempo para dudar, Lancer le había explicado antes que eran los sellos de comando y como debía de utilizarlos.

Antes de que pudiera responder, Merlín volvió a hablarle. «Aprovecha para acercarte a ambos, los dos intentaran matarse utilizando sus ataque más poderosos, en ese momento, probablemente ocurra».

Aunque Gray dudaba de las palabras del mago, la seguridad con la que él afirmaba lo que sucedería hizo que ella se moviera detrás de su sirviente.

Finalmente, el choque de ataques se dio y ella pudo observar como las palabras del mago de las flores se hacían realidad. No obstante, ella ya estaba preparada y, si bien todavía tenía ciertas dudas, al ver la situación, ella rogó que las demás palabras del mago también fueran verdad.

Gray sintió como una ráfaga de energía brotaba desde el núcleo mágico que había heredado y se extendía a través de su cuerpo. Sin pensárselo dos veces ella se lanzó hacia los dos sirvientes para evitar el ataque de Saber.

Así, la espada y la alabarda se encontraron. El sonido del acero chocando entre sí volvió a inundar la habitación, una vez más las armas brillaban como destellos de luz impactando y luchando entre sí.

Bedivere se levantó y se preparó para apoyar a su maestra, pero…

«Detente». La voz de Merlín resonó en su cabeza.

«¿Por qué?». Preguntó el caballero mientas veía el intercambio veloz de ataques que su maestra y su enemiga estaban teniendo.

«La oportunidad de enfrentarte a tus miedos encarnados no debe ser subestimada, ni tampoco desaprovechada. Actúa solo si lo ves completamente necesario». Respondió el mago.

Bedivere recordó las razones por las que el mago había decidido participar en esta guerra y pudo entender sus motivos, aunque eso no significaba que estuviera de acuerdo en que su maestra corriera tal peligro, pero, en este momento, interrumpir el combate podría ser incluso más perjudicial. Él decidió comenzar la ofensiva porque no estaba seguro de que pudiera aguantar en una batalla de resistencia contra la tirana; pero ahora su maestra estaba enfrentándola con una fuerza similar, si se entrometía, podía perjudicarla.

Bedivere preparó su lanza esperando el momento en el que pudiera ser de ayuda, mientras tanto, solo pudo observar el desarrollo del combate.

Excalibur Morgan y Add se encontraron en el campo de batalla a velocidades vertiginosas, una y otra vez los destellos y las chispas provocadas por el encuentro de las armas centelleaban en la habitación.

En este momento Gray no podía pensar, no, no es que no pudiera, es que la velocidad del combate superaba con creces la velocidad de su toma de decisiones. Si sabía podido mantenerse en este intercambio de ataques, era solo porque las palabras del mago eran ciertas, su cuerpo se movía instintivamente, de alguna manera, su cuerpo recordaba como luchar de una manera que le era totalmente desconocida.

Cada tajo de la espada ennegrecida fue bloqueado o desviado de alguna forma, ella solo veía los ataques y de alguna manera respondía. Arriba, izquierda, derecha, abajo, uno tras otro, los ataques venían y ella los bloqueaba como podía; sin embargo, también sabía que no podía continuar a la defensiva por mucho tiempo. Tomando todo el valor que pudo reunir, Gray desvió una vez más el ataque de la espada e intentó comenzar una ofensiva. Sus hombros, cabeza, o piernas, cualquier lugar que su armadura no cubriera era un objetivo para ella, uno tras otro sus ataque fueron lanzados con gran velocidad y, uno tras otro, fueron bloqueados por la espada.

Saber desató un torrente de mana para herir a la guardiana de tumbas y poder retomar su ofensiva, pero, para su sorpresa, su ataque fue tragado por la alabarda. Aun así, esto le dio tiempo para alejarse y estudiar a su oponente, al verla, Saber alzó una ceja.

Gray estaba temblando.

¿Por qué?

Esta chica había logrado hacerle frente y ella no había podido darle un golpe decisivo. Entonces, ¿Por qué estaba temblando? Todavía mantenía la explosión de mana rodeando su cuerpo y a su arma, sus ojos estaban concentrados en ella, pero su cuerpo no paraba de temblar.

—¿Me temes? —La voz fría salió desde sus labios y, aunque era una pregunta, para Gray se sintió como una afirmación.

Ella no pudo evitar asentir.

—Entonces morirás aquí. —Saber se preparó una vez más para comenzar la ofensiva.

—N-No… no moriré, no aquí, no contra ti.

—¿Hmn…? Alguien que lucha con miedo en el campo de batalla no sobrevivirá durante mucho tiempo, es una lástima que nadie te lo haya dicho antes.

—Lo hicieron, es por eso que sé que no moriré contra ti. Te temo, pero no a ti, a la otra tú. Temo a la reina que perseguía utopías y brillaba más que nadie, temo ser devorada por su resplandor y que mi nombre y mi ser se pierdan, tal y como ella se abandonó a sí misma y desapareció de los anales de la historia. Temo estar en los zapatos de la reina inalcanzable… —Gray tomó una bocanada de aire, esta escena había estado tanto en sus sueños como en sus pesadillas, había tanto que quería decir que su cuerpo dejó de temblar por un momento—. Pero no te temo a ti.

Saber no sabía quién era esta chica, pero debido a como lucía, para el vil tirano, su oponente provocaba la ilusión de estar hablando con un reflejo de sí misma—. Entonces eres tan idiota como alguna vez lo fui. El perseguir utopías solo lleva a la oscuridad que ves ante ti. ¡Este es el resultado de perseguir un sueño inalcanzable! —Por un instante su frialdad se rompió—. Si tan solo… si tan solo hubiera buscado algo más realista… entonces aquellos días no hubieran terminado de esa forma… —Altria apretó sus puños—. Lo que ves ante ti, son las dudas que cargué durante todo mi reinado, son mis conflictos y el odio hacia lo que no pude alcanzar, y… el dolor de ver a mi reino caer, el ver como mis caballeros me traicionaban o me abandonaban...

Gray bajó su mirada—. Tú también… Callabas cosas que querías decir, pero que no podías… Tenías dudas y arrepentimientos…

—El rey no entiende los sentimientos humanos, porque el rey no es humano…

—¿Qué es eso?

Altria esbozó una sonrisa seca—. Eso era lo que se decía entre susurros en mi corte. El rey no entiende los sentimientos humanos, porque el rey no es humano… No estaban del todo equivocados, tal vez no era capaz de conectarme con mi pueblo, porque tenía miedo de que mi secreto saliera a la luz, pero siempre velé por ellos como creía que era correcto. Aprecié a cada caballero que puso su espada en servicio a mi causa, y a mis 12 caballeros a los cuales siempre vi como a mis iguales, más que a nadie…

«El rey no comprendía las emociones humanas… Pero el rey era ciertamente humano, simplemente, no podía demostrarlo».

—Vi mi sueño desaparecer antes de volverlo realidad, vi mi utopía ser destruida, y… vi mis oraciones morir en Camlann.

—¡No es así! —Bedivere no pudo sopórtalo más y terminó interviniendo, colocándose al lado de su maestra—. Algunas de las cosas que dijo pueden ser ciertas, pero no todo eso es verdad.

Altria entrecerró sus ojos hacia su caballero, reprendiéndolo con la mirada—. ¿Hmn? ¿Qué es mentira? ¿En qué me he equivocado según tu criterio?

Bedivere reunió el valor para decir todas aquellas cosas que no pudo decir mientras estaba con vida, mirando fijamente a su rey, él le contestó—. Puede que Camelot haya caído, pero su gloria no se desvaneció en Camlann, su esplendor ha llegado hasta estos días, ¡Y lo mismo sucede con la figura del rey ideal que usted nos mostró! Sus oraciones no se perdieron en Camlann, ¡fueron trasmitidas junto con nuestra leyenda hasta los días actuales! Tanto es así que todavía hay personas que esperan su segunda venida, y si bien es cierto que la mayoría de sus caballeros desertaron, ¡Todavía hay un caballero que se niega a abandonarla! A los sueños e ideales que compartimos. Me repito su majestad: Mi único arrepentimiento fue jamás poder haberte ayudado a lidiar con el gran peso que cargabas silenciosamente sobre tus hombros, pero nada más.

Las manos de Saber temblaron ligeramente—. Ya no importa… Todo acabó.

—¡No es así! —Esta vez fue Gray quien alzó la voz, una vez más aquella fuerza que la impulsaba se hizo presente y los pensamientos que había callado durante años se hicieron palabras—. No ha acabado. Nací por el ideal que representaste, tuve miedo de perderme a mí misma en ese ideal y ser destruida por ti, pero a medida que he vivido más y me he encontrado con más personas, he entendido que solo yo puedo elegir cual es mi camino, que no puedo atarme al pasado, a ti, y que, para liberarme, primero debo sobrepasar lo que tu representaste. Mi sueño no es tan grande, ni tan grandioso, pero en esencia es similar al tuyo. Tu vaina, tu espada, tu lanza y tus sueños, no han desaparecido, aún hay personas en la actualidad tratando de sobrepasar tu leyenda y de alcanzar la utopía que tú perseguiste. No soy tú, no quiero convertirme en ti, pero he heredado todo lo que fue precioso para ti, y en la actualidad persigo una pequeña utopía. Yo… ¡voy a demostrarte que no estabas equivocada, y voy a demostrarme que puedo ser más de lo que tu fuiste! Así que… —Gray tomo una bocanada de aire y sujetó su alabarda con fuerza, a pesar de su mano temblorosa—. ¡Enfréntame con todo lo que tienes rey de los caballeros, nosotros tomaremos todas las cosas que callaste y avanzaremos hacia esa utopía que perseguiste!

Al escuchar las palabras de su maestra, Bedivere no pudo evitar sonreír y asentir, él sujetó también la alabarda para que dejara de temblar—. Mi reina… ¡Aquí estamos todavía aquellos que nos negamos abandonar la utopía que perseguiste!

Una pequeña lagrima se deslizó por la mejilla de Saber—. Ya veo… Entonces os enfrentaré con todo lo que tengo, ¡Esta es mi determinación! Si realmente estoy equivocada… Sobrepásenme.

Una vez más, Excalibur Morgan brilló mientas la energía negruzca la envolvía a su alrededor.

—Maestra…

Gray asintió—. ¡Add!

—¡Entendido! Personalidad artificial suspendida, valor mínimo de aglutinación de poder mágico superado. Iniciando la liberación del límite de segundo nivel, trece sellos, inicializando decisión…

Mientras que Altria era rodeada por una profunda oscuridad, una brillante luz rodeaba a Gray y a Bedivere, 12 figuras formadas por esa luz los rodearon. Varias de estas comenzaron a hablar:

—Esta batalla no es contra un elemental, consiento.

—Es un combate para sobrevivir, consiento.

—Es un combate por la verdad, consiento.

—La batalla no es contra la humanidad, consiento.

—Los camaradas de armas son valientes, consiento.

—La batalla no es inhumana, consiento.

—La batalla no es contra alguien puro de corazón, consiento.

Finalmente, Bedivere habló—. La batalla es contra un enemigo más poderoso que tú, consiento.

—Iniciando la liberación del límite de tercer nivel —Terminó de decir Add.

Grave for you… Antiguo misterio alcanza tu muerte, ¡dulce enigma, regresa a la nada! —La luz tomó la forma de una lanza sobre Gray.

Saber se colocó en posición, lista para liberar todo su poder—. Grita y suplica, ¡La hora de tu caída ha llegado! ¡Martillo del vil rey, derriba la aurora!

¡Lanza sagrada, leva el ancla!/Traga toda la luz…

La luz y la oscuridad rugieron y se arremolinaron la una contra la otra antes de ser desatadas.

¡RHONGO… MYNIAD! / ¡EXCALBUR MORGAN!

Y un temblor catastrófico fue sentido en todo el laberinto…


Listo este capítulo y feliz año nuevo a todos. Desde mi punto de vista empezamos muy bien este año, remake Tsukihime, Muramasa sirviente 2021, vuelta de super Orion, ahora Saber Wars 2... Creo que DW quiere recuperar todo el dinero perdido el año pasado, siento un poco de pena por los jugadores de jp, sus mastercards deben estar temblando.

Dicho esto, las preguntas:

camilo navas: Sí, yo tambien he estado pensando en usar la conexion de Manaka para algo más, no exactamente para que Shirou aprenda un magia, pero si para algo importante. Todavía falta bastante, pero ya lo verás.

Alphazero524: ¡Si, lo vi! Al principio creí que me estaban jugando una broma y, despues de confirmalo como verdadero... Bueno, la emoción hizo que este capítulo saliera mucho más rapido de lo que esperaba. Han muerto dos memes, ahora toca crear más.

Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.