Problemas
Cuatro días para la boda
Llegaban a tiempo para la cata de licores, principalmente vinos que servirían en la fiesta de la boda para los invitados, Mira estaba sonriente mientras llegaba con su futuro esposo al local, y su sonrisa se ladeó viendo al tercer participante.
-Jellal, hola – Mira le agitó la mano
- Hola – Contestó él y se acercó para saludarlos a ambos
Los tres entraron al local y se sentaron en las sillas altas de la barra.
-Buenas tardes chicos – Emitía una sonriente Cana que estaba detrás de la barra
-Ara… - Sonrió Mira - ¿Qué haces aquí?
- Decidí atender el negocio por hoy tratándose de una fecha muy especial y obviamente les traeré lo más selecto para que prueben, aunque saben que yo me conformo con una cerveza – Se encogió de hombros
- Yo con un buen Whiskey – Asintió el rubio – Pero debemos tomar en cuenta a todas las personas que estarán ahí, así que…
- Tenemos que probar todo lo que se va a servir – Asintió Mirajane – Quiero tener en mente todos los detalles de mi boda – Se cruzó de brazos decidida, casi que no se había encargado de sus responsabilidades ese mes, en serio quería controlar cada pequeño detalle de todo lo que habría y pasaría – Y… cómo Erza estuvo ayer ayudándonos trajimos al padrino para que nos dé una mano hoy – Sonrió de lado
- Pensé que sólo vendríamos a probar vinos – Decía un impresionado Jellal negándose a querer probar todo el licor que le pongan en frente
- Empezaremos con los vinos – Laxus alzó una ceja sin entender – Pensé que Mira te había explicado de que iba este día
- Ara… - Sonrió – Creo que no le expliqué bien, Rayito. – Se llevó un dedo a la mejilla pensando – Igual no te puedes echar para atrás
- Mira.. – La vio – Yo los quiero mucho a los dos, pero no puedo probar de todos los licores, hoy aún tengo que…
La peliblanco vio al piso con una cara de tristeza nada común en ella que podría derretir el mismo polo norte.
-Yo no pensé que te molestaría – Sollozó – Es que cómo eres el padrino y Er-chan estuvo conmigo ayer, quería una tercera opinión y… - Levantó la mirada con lágrimas en los ojos – Estoy tan estresada por toda la boda que fue tan repentina sumado a todo lo que está pasando… - Tomó aire después de hablar rápidamente
-No llores – Negó el peli azul nervioso – Está bien, yo me quedo y probaremos todo, no te preocupes, todo saldrá bien – Habló rápido
Laxus intentó no reír ante como su amigo había caído en la trampa dada la perfecta interpretación de su demonio, Cana estaba en la misma posición.
-¡Bien! – Exclamó feliz y se limpió las lágrimas con el dorso de la mano – Cana trae tus mejores vinos
Jellal se quedó confundido por el cambió tan drástico, y pensó que lo habían embaucado, negó divertido y decidió seguir con lo ya dicho para no alterar a Mirajane de verdad.
Cana se fue a la bodega por tres de sus mejores botellas, las trajo y les sirvió la primera en copas.
-Este es un vino tinto semi seco en boca es liviano, dulce y deja un agradable sabor de la fruta en el paladar – Sonrió la castaña sirviéndose una copa ella también – Y si me permiten mi apreciación creo que es de muy buen gusto, está muy bien balanceado el sabor con el alcohol – Asintió dándole un trago
Todos la vieron algo sorprendidos tomando sus copas para darle un sorbo.
-Para que vean que también tengo buenos gustos y no sólo me la paso bebiendo todo lo que contenga alcohol – Soltó divertida
- Ciertamente sí es delicioso – Asintió Mira – Tiene un toque suave, pero no es como los vinos tintos que he probado que te atosigan con el dulzor
- Tienes razón – Asintió Laxus, era más de las bebidas fuertes, pero cierto que no era desagradable
- La verdad Mira yo sí creo que deberías de incluirlo – Asintió el peli azul tomando la finísima bebida
- ¿Y yo no tengo decisión en qué incluir o qué? – Lo vio Laxus
- Ara, Rayito – Le sonrió – Ciertamente que sí tienes decisión alguna, tú ya elegiste a la novia – Asintió
Todos rieron levemente.
- Y sinceramente no me equivoqué – Le besó la mano a Mira y se quedaron viendo
- Bien… pasemos al siguiente – Interrumpió Cana su momento
Después de los vinos y haber elegido dos de estos pasaron con un tequila, después para la selección de rones de preferencia de la castaña, claro que no podían olvidar el Whisky que estaría en la mesa de los novios y finalmente las cervezas.
-¡Yo creo que deberíamos de seguirla! – Exclamó Cana que bebía de una botella, claro que ella parecía la más sobria de todos
- ¡Sí! ¡Sí! – Exclamó la peliblanco – Vamos al club de siempre
- ¿Estás segura demonio? Mañana es la prueba de vestidos – Laxus estaba algo ebrio, pero no tanto, aun así tenía un vaso con el Whiskey que eligieron para la boda, que se había convertido en su favorito
- ¡Sí! – Mirajane se abrazó a su brazo – Hace tiempo que no salimos a bailar, por favor
- Bueno – Laxus asintió no queriendo negarle nada su futura esposa y menos después de todas las llamadas que había estado recibiendo - ¿Llamas a Erza y nos vamos? – Le preguntó al peli azul
- No – Negó algo mareado – Debo ir a casa, mañana yo llevo a Wen a la escuela – Se levantó
- Bueno… - El rubio se encogió de hombros – El chófer debe de estar esperándonos afuera
- ¡Vamos! – Exclamó Cana yendo hacia la puerta
Todos entraron a la van que los esperaba afuera, dejaron a Jellal en la casa de Erza y se fueron a festejar, el peli azul entró un poco mareado, no lo suficiente cómo cuando lo llevó su hermana junto a su novia la otra vez, pero si estaba un poco ebrio, subió a la habitación de la peli escarlata y se llevó una gran sorpresa.
Erza estaba recostada en la cama usando un pequeño negligee negro que sólo la cubría lo necesario, Jellal no esperaba tal cosa al entrar y se aproximó a ella.
-Hola, Scarlet – Sonrió de lado
- Hola – Se sentó delicadamente y se levantó de la cama caminando hacia él en sus finos tacones - ¿Cómo te fue hoy? – Lo abrazó del cuello
- Bien – Sonrió acariciando los brazos de ella y dejando un beso en uno de ellos - ¿A ti?
- Bien también – Sonrió devuelta – Decidí ponerme cómoda para esperarte – Soltó seductoramente
- No pensé que demoraríamos tanto – La abrazó a él por la cintura – Lo siento
- Da igual – Se encogió de hombros acariciando los cabellos azules de su nuca – Sabía que tardarían, no importa – Se pegó más a él
- Estás preciosa, Scarlet – Sonrió acariciando su cintura
- Gracias – Se sonrojó violentamente, sabía lo que quería conseguir, pero no podía dejar de sentirse especial por lo que le decía - ¿Un beso? – Preguntó con las mejillas ardiendo en vez de hacerlo, estaba realmente nerviosa
- Los que quieras – Acarició su mejilla empezando a besarla
Erza sonrió abrazándolo a ella, caminaron en dirección a la cama mientras la peli escarlata profundizaba el beso instándolo a él a dejar vagar sus manos por todo el cuerpo de la mujer.
Jellal sonrió atrayéndola, sintió que chocó levemente con la cama y se sentó con Erza a horcajadas de él, empezó a deslizar las manos por sus muslos, subiendo la delgada tela negra transparentosa, pasó las manos por el abdomen de ella haciéndose espacio.
La peli escarlata con agilidad abrió el saco de él y lo tiro por la habitación, sintió cómo los labios de Jellal bajaban a su cuello, ella jadeó levemente deshaciendo el nudo de su corbata y abriendo su camisa para pasar las uñas por ese abdomen que tanto le gustaba arañar, se sentó mejor pegándose a él.
Jellal sonrió por lo atrevidas que se volvían sus caricias, le apretó el trasero con las dos manos mientras empezaba a bajar con besos húmedos al ras de sus pechos, gruñó extasiado sintiendo las manos de la mujer acariciándolo tentativamente, tocarla era de sus más grandes placeres, sintió como de un movimiento ella lo tiró a la cama posicionándose mejor encima de él, y empezó con los mordiscos por su cuello mientras le pasaba las uñas por los abdominales, abrió la camisa de él mientras lo seguía besando, el peli azul en un movimiento rápido la cargo poniéndola debajo de él, Erza aprovechó para quitarle la camisa, sus lenguas peleaban por dominar, Jellal apretó los pechos de ella con ambas manos, la peli escarlata gimió, pero fue acallado por el beso que compartían, sin perder más tiempo ella llevó las manos al cinturón del su pantalón abriéndolo, junto con el broche y el cierre; los pantalones resbalaron por las fornidas piernas de Jellal, Erza se puso encima de él empezando a besar su cuello dejando algunas mordidas y lamidas, acto que repitió mientras bajaba lentamente por su pecho y sus abdominales, disfrutando chuparlos uno a uno, sintió las manos de él resbalar de su espalda a la cama, tomó el bóxer para sacarlo, pero cuando levantó su traviesa mirada, su expresión cambió totalmente.
Jellal estaba dormido, se sentó con algo de brusquedad para ver si despertaba, pero no, su pecho subía y bajaba acompasadamente por su tranquila respiración.
-Mierda – Maldijo bajo mientras se recostaba al lado de él y se llevaba una mano a los ojos
Si antes su moral estaba baja porque él no se había insinuado ni una sola vez desde que regresaron, ahora su frustración crecía pensando que tal vez ya no le era atrayente, es decir llevaban teniendo sexo el uno con el otro bastantes años, ella jamás se había aburrido, pero él…
Erza volteó a verlo, ¿Se había aburrido de ella? ¿Ya no le era tan atractiva como antes? ¿En serio debía dormirse?
Se cruzó de brazos contrariada, lo amaba, de eso no había duda, pero ¿Por qué ya no era cómo antes? Decidió dejar sus pensamientos para después y los tapo a ambos con una manta, le dio la espalda e hizo su mayor intento por dormir.
…
Tres días para la boda
Todas llevaban los vestidos morados que Mira había elegido para sus damas, estaban por hacer los últimos ajustes antes del gran día.
-¿Alguien me ayuda con el cierre? – Habló Ever que estaba en serio enojada
- Voy – Emitió Erza acercándose a ella e intentando cerrarle el vestido – Esto no.. – Hizo su mayor esfuerzo por subir la cremallera – No cierra – Determinó alejándose
- Es esta barriga que no deja de crecer y crecer – Suspiró sentándose en uno de los sofás de los probadores de la tienda - ¿Por qué Mira no se pudo casar después de tener al bebé? – Se quejó
- Está bien, Ever – La peli escarlata la animó – Sólo hay que aumentarle unos centímetros
- Y rezar para que ese día no me tengan que aumentar algunos más – Suspiró
- Querida, no te preocupes – Sonrió la anciana costurera – Aquí lo arreglamos en un santiamén – Asintió – Ahora gira
- ¿Qué gire? – Habló extrañada la castaña
- Sí sí, quiero ver por dónde aumentar tela – Asintió con seriedad
- Obaba-sama, no creo que…
- Gira o te hago girar yo – interrumpió a Ever
La castaña sólo se levantó y empezó a girar.
Erza vio como Wendy y Asuka corrían por toda la tienda con dos vestidos floreados iguales, se veían adorables.
-A ella le van a tener que aumentar centímetros y a mí quitar… - Suspiró Erza mientras se veían en el espejo y notaba que algunas partes le quedaban flojas
Bisca se paró a su lado y la observó.
-¿No estás comiendo bien? – Le preguntó con seriedad
- Claro que sí – Erza se encogió de hombros – Y sumado a todos mis postres diarios debería de estar, tal vez con más pechos o trasero – Negó viéndose
- ¿Estás estresada? – La vio
- Algo – Admitió rendida – Pero no creo que eso me haga bajar de peso
- Claro que sí, tu cuerpo no está asentando toda la comida porque tu mente la gasta en otra cosa – La tomó de la muñeca - ¿Qué sucede?
- Es una larga historia – Suspiró
– Alzack se puede encargar de llevarlas a la escuela y podemos hablar ¿Te parece? – Le sonrió para reconfortarla
-Jellal vendrá a llevarse a Wendy – Cerró los ojos agobiada – Pero lo de conversar me serviría
- Entonces lo que pasa es con Jellal – Dedujo por su manera de hablar
"Más bien lo que no pasa…" Pensó – Algo cómo eso… - Se encogió de hombros
-¿Y qué les parece? – Salió la albina de uno de los probadores vestida de novia
Todas sonrieron inmediatamente y se acercaron a ella diciéndole que le quedaba espectacular.
-Estás en serio preciosa – Asintió Erza
- Juvia cree que se ve muy bien, Mira-san – Sonrió la peli celeste
- Estás hermosísima, pequeña Mira – Habló Obaba-sama que se acercaba a la peliblanco, ella era la misma que le hizo el vestido de boda a Layla y a Irene, fue casi imprescindible para la señora Heartfilia que ella le confeccione su vestido – De hecho no te haré girar, por lo confiada que estoy de que te queda totalmente bien
A Mira se le cristalizaron los ojos, no era de las personas que lloraba, pero en ese momento se sentía tan feliz.
-Mira – Sonrió la peli escarlata siendo la primera en ir a abrazarla
- Lo siento – Vio hacia arriba con la intención de que sus lágrimas vuelvan a sus ojos – No quiero llorar, pero no saben lo emocionada que estoy y todo lo que esta boda significa para mí, más que lo material de la planificación… - Para este punto prácticamente todas la estaban abrazando y Obaba-sama la tomaba de la mano – Es lo especial que me hace sentir después de tantos años, tener una familia y… - Se le quebró la voz cuando las dos pequeñitas se le acercaron para abrazarla por la falda del vestido – Estoy muy agradecida con todas ustedes por darse un tiempo para planear pequeñas cosas de la boda y darme su punto de vista
- Es un honor estar para ti – Asintió Levy que al principio no se sentía tan bien por el escote del vestido, pero eso era lo de menos después de esas palabras – Siempre nos ayudas en todo y cómo te has dedicado a meterte en nuestras vidas sentimentales, creo que debíamos y teníamos el derecho de meternos en la tuya ahora
- Sabes que a mí no me van los vestidos, pero no tuve ningún reparo en ayudarte con lo que servirán en la barra de la boda – Empezó a hablar Cana que tenía los ojos cristalizados también – Y ahora en serio que te ves como una bella princesa, y te aseguro que tu boda será muy especial
- ¿Estás llorando? – Habló Mira que ya estaba recuperada y veía con una sonrisa de lado a Cana
- No – Negó la castaña, pero Mira la rodeó con sus brazos agradeciéndole por todo y por haber ido de fiesta con ellos, claro está
- Me pone demasiado feliz que ahora sea parte de tu familia – Soltó Ever que era un mar de lágrimas desde que Mira empezó a hablar – Y créeme que jamás olvidaré cómo cuidaste de mí todos estos meses y cómo lo harás cuando el bebé nazca, perdón – Se limpió los ojos – Las hormonas me tienen muy sensible – Continuaba llorando, pero ahora era consolada por todas
- Muchas gracias por hacerme niña de las flores, Mira-san – Sonrió Wendy agradeciendo con una pequeña inclinación
- A ti por ser una preciosura, Wen – Sonrió la peli blanco acariciando su mejilla – A las dos de hecho – Despeinó un poco a Asuka
- Me emociona que falte tan poco para la boda – Asintió la pequeña de cabello negro y grandes ojos
- A mí también, Asuka-chan – Asintió Mira
- Juvia cree que sin Mira-san no habría podido volver con Gray-sama – Habló la peli celeste viendo al piso con las mejillas sonrojadas – Ni si quiera haber comenzado, la verdad, entonces Juvia está en total deuda con Mira-san
- Juvia – Sonrió Mira abrazándola – Gracias por haber vuelto justo a tiempo – Asintió – Aunque sé que no volviste por la boda, también sé que igual hubieras estado aquí si te lo hubiera pedido – La peli celeste asintió
- Te tengo que agradecer también… – Habló Meredy acercándose a la novia – Por todas las bromas, insinuaciones y consejos que me has dado, eres cómo la hermana metiche que todas amamos tener en nuestras vidas
- Gracias – Sonrió un poco abrazando a la peli rosa – Y no creas que lo metiche se me va a quitar y menos sabiendo que ahora Lyon está más presente en tu vida – Alzó las cejas sugestivamente y Meredy se sonrojó
Digamos que se dejó de tomar medidas por un tiempo, mientras todas hablaban de sus diferentes aventuras y experiencias juntas, riendo de los recuerdos, eso de las chicas Fairy era cierto, y estaban felices por eso, porque siempre estarían la una para la otra y muy contentas de poder compartir esa clase de momentos.
Después de un poco más de llanto y risas, todas salieron del local para sus siguientes labores del día, la peli escarlata caminaba con Wendy hacia donde Jellal le había indicado que tenía su auto estacionado.
-¡Wen! – Exclamó el peli azul agachándose a la altura de la niña
- ¡Papá! – Sonrió feliz yendo a abrazarlo
- Hola princesa – Le acarició el cabello - ¿Lista para ir a la escuela? – La pequeña asintió emocionada, la tomó en brazos y la subió a la parte trasera del auto – Hola – Le sonrió a Erza que lo veía distraídamente
- Hola – Sonrió devuelta forzadamente
- ¿Cómo les fue?
- Bien – Asintió la peli escarlata – En la mochila de Wen está la justificación de por qué llega tarde hoy – Habló rápido – En la escuela son algo preguntones, pero sólo les dices que tuvimos un asunto familiar como dice la nota y ya está – Se encogió de hombros dándose la vuelta
- ¿Vas a la oficina? – Se recostó un poco en el auto
- No – Negó no queriendo voltear
Jellal caminó hacia ella, la tomó de la mano y la instó a voltearse lentamente - ¿Pasa algo? – Habló bajo
-No - Soltó con suavidad
- ¿Segura? – No entendía por qué desde esa mañana había amanecido algo cortante con él
- Sí – Asintió
- Bueno… - Se encogió de hombros – Ahora me tienes que besar, Scarlet – Sonrió divertido cuando ella quiso soltar su mano para irse - ¿Qué clase de padres somos si no nos damos un beso para despedirnos?
Erza rodó los ojos algo divertida y le dio un rápido beso.
-No – Negó tomándola por la mejilla – Así no – Se acercó a su boca y le dio largo beso sin profundizar – Ahora sí – Sonrió alejándose – Te veo a la tarde, te amo
La sonrisa por el beso no se le borraba – Te amo – Asintió ella, vio cómo él subía al auto y empezó a conducir alejándose del lugar
Erza caminó devuelta a la tienda dónde la esperaba su amiga, suspiró negando con la cabeza aunque la sonrisa seguía sin irse, la verdad que estaba contrariada, anoche había preparado todo para que sea totalmente romántico, pero él se durmió y ahora le preguntaba ¿Qué le pasaba? ¿Era en serio su pregunta? Aunque todo se volvía a cero después de esa manera tan gentil de reaccionar a su pequeño berrinche, y tal vez estaba exagerando y no era la gran cosa por lo que se quejaba…
Pero a la vez creía que sí era mucho, porque lo que le dijo Meredy le tenía dando vueltas la cabeza. Y volvía a la pregunta recurrente ¿Por qué no quería tener intimidad con ella?
Llegó a la tienda aun sin entender ni sus propios pensamientos, intentó sonreír viendo a Bisca.
-¿Lista? – Le sonrió la peli verde
- Aja – Asintió algo desanimada, lo que menos quería era ahondar en sus pensamientos, pero a la vez lo necesitaba
- ¿Para qué? – Preguntó con curiosidad la peliblanco que salía de última de la tienda de vestidos
- Vamos a ir a hablar – Contestó la peli escarlata – Pero seguro que tú tienes mil cosas en la cabeza cómo para llenarte de mis problemas
- Después de la prueba no tengo nada – Negó alcanzando a su amiga – Las chicas Fairy deben estar unidas – Asintió
- Gracias – Sonrió – A las dos
- ¿Es acerca de Jellal? – Preguntó la albina
- Sí – Asintió sin ánimos
- ¿Qué pasa con Jellal? – Cuestionó la peli verde mientras todas subían a su auto
La peli escarlata le contó todo lo que le había dicho a Mira un día antes, hasta lo que Meredy le confesó, y habló de su conflicto interno en que tal vez se preocupaba por nada, la peli verde estacionó en la puerta de su casa y las tres fueron a su sala.
-Y aún no les he contado la peor parte… - Suspiró agotada mientras tomaba con una cuchara una gran bola de helado de fresa
- ¿Cuál? – Preguntó Mira que lamia su cuchara con helado de vainilla
- Anoche… -Enrojeció un poco al recordar la situación – Lo esperé con… - Intentaba eludir su siguiente frase, pero la atención estaba cada vez más en ella – Un negligee – Intentó ver a otro lado
- ¿De qué color? – Preguntó Bisca perdiendo el interés en su helado de chocolate
- Negro – Susurró con las mejillas ardiendo
- Y era uno normal o era de esos que tienen un agujero en…
- ¡Qué más da cómo era! – Exclamó completamente ruborizada interrumpiendo a Mira y ocultándose detrás de su pote de helado – Ese no es el punto…
La peli verde y la albina rieron levemente ante su reacción pero se acomodaron instándola a seguir con su relato.
-Cómo sea.. – Suspiró la peli escarlata metiéndose más helado a la boca – Anoche empezamos a besarnos, nos recostamos en la cama y cuando se supone que íbamos a estar a punto de… - Hizo un ademán con sus manos tratando de hacerse entender a lo que se refería – Ya saben, se quedó dormido – Suspiró rendida
Bisca y Mira se vieron con sorpresa. ¿Dormido? ¿En serio que una mujer como Erza se le pone en bandeja de plata y él sólo se duerme?
-Tal vez fue por todo lo que bebió ayer – Intentó dar un motivo la peliblanco – Cana nos dio demasiadas bebidas diferentes que…
- No lo sé, Mira – Habló sincera – Es decir, había tomado pero no mucho, llegó a casa casi que normal y yo estaba con algo sexy, estábamos a nada, era el momento perfecto, pero se durmió y ahora que nos vimos, amnesia total – Se metió con enojo más helado a la boca – Me preguntó por qué estaba enojada, que qué me pasaba… después me pidió un beso, pero me dijo que así no y estuvo besándome por un buen rato – La sonrisa volvió a sus labios
- Pero no te resististe… - Sonrió Bisca de lado
- No – Negó suspirando – Pero no lo sé, creo que tal vez está aburrido de mí, de mi cuerpo, de hacerlo en mi cama o en la oficina o está estresado o no sé – Habló tan rápido que no dejó intervenir a sus amigas – Pareciera que estuviéramos casados – Soltó después de meterse más helado a la boca
Mala frase para decirla delante de una mujer casada y otra que está a días de dar el paso.
-No no no – Negó Erza moviendo las manos – Yo no me refería a que…
- Entendimos lo que dijiste – Asintió la peliblanco pasando por alto la frase
- Da igual – Suspiró Bisca – El punto es que deberías de hablarlo – La vio – No pueden tener una relación sin comunicación de por medio ¿Entiendes?
- Es cierto – Asintió Mira – Si a ti te molesta debes de ser la primera en poner el asunto en la mesa y decirle que está pasando, porque no basta con hacerte suposiciones en la cabeza, no tienes ninguna respuesta clara por qué no estás yendo con Jellal a que te diga cómo él ve la situación o por qué simplemente si las cosas están mejor y más estables entre ustedes no da ese paso, ¿Qué se lo impide?
- Debes de empezar tal vez con anoche – Habló la peli verde – Y decir que has notado cambios en él en ese ámbito, seguro que hay algo más razonable a lo que tu cabecita se está ideando
- A parte – Tomó la voz la peliblanco – Si es una de las fantasías que crees que tiene, espero que una de esas no sea hacerlo en una boda, porque al menos en la mía no se las permito – Las otras dos mujeres rieron ante su comentario – Aunque tal vez sí sea excitante hacerlo debajo de una mesa, o en la parte de atrás del lugar… - Se mordió el labio inferior – Cambié de opinión, si alguien tendrá sexo en mi boda seré yo – Asintió
Bisca y Erza rodaron los ojos divertidas, aunque sabían que tal vez Mira sí era capaz de hacerlo.
Los comentarios ocurrentes y des ahogamientos de parte de las tres no faltaron esa tarde, necesitaban de un tiempo entre ellas, para hablar cosas que las aquejaban, siempre es bueno compartir lo que sientes.
.
.
Recuerda dejar tu bello review!
La falta de comentarios, lit, mata :v
Hola! Este cap sí que está cargado de charla :v
Pero bueno, espero que le haya gustado y que la parte de que Mira llore no haya sido exagerada, yo creo que para nada porque el concepto de familia para ella es algo muy importante
Sección de comentarios:
Pilikali: ups :v
