Descargo de responsabilidad: ¡Naruto no es mio!
Pedido por: chanekesan
Tetsurō Kuroo x Sakura Haruno
Kuroo esta deprimido por perder un partido y Sakura aparecé para consolarlo.
ʕ•́ᴥ•̀ʔっ
Entrar a la cancha por primera vez había sido emocionante, tocar la pelota fue como haber conseguido lentes luego de vivir ciego toda la vida, el orgullo se inflaba dentro del Kuroo de tercero de secundaria. Pero, en cierto momento, las emociones tan alegres que lo ponían eufórico, se volvieron un cuchillo de doble filo.
Estaban perdiendo.
No.
Perdieron desde el momento que él permitió bajar la defensa en el equipo, logrando que su primer partido oficial se fuese al caño, como su autoestima.
En cuanto acabó la aplastante batalla, todo su equipo se arrastró a los vestuarios. Todos lloraban, sus compañeros de último año compartían lágrimas y sollozos. Habían esperado por dos años para poder entrar en una cancha y habían sido derrotados de forma tan fácil, todo por culpa suya.
Él debía haberse esforzado más, exigido aún peor, se había confiado como un engreído. Se repetía el joven Kuroo, antes de huir corriendo por los pasillos del establecimiento, abarrotado por público o grupos de vóleibol. — ¡Kuroo! — Había gritado un compañero suyo, pero el de cabellos despeinados solo podía correr, sin atreverse a soltar una pequeña lágrima. Él no merecía el honor de llorar.
Sin saber muy bien a donde ir, dejo que sus pies lo llevaran por dónde quisieran y cuando estos se cansaron, solo se hizo una bolita en un rincón sin importarle las miradas curiosas del resto.
Fallé, fallé, fallé, fallé, fallé, fallé, fallé.
— ¿Te encuentras bien, pequeño? — Un suave toque fresco dio en la coronilla de su cabeza, causando que Kuroo levanté su rostro en dirección hacia arriba, de dónde provenía la voz.
Frente a él, una joven de cabellos rosados y cortos lo observaba con preocupación e intriga, mientras que la bebida fría, que tocaba la frente del jugador, pertenecía a ella.
— No es de vuestra incumbencia. — Susurró, a pesar de sus toscas palabras, Kuroo había utilizado un tono formal a las sabiendas que la muchacha era más notablemente mayor que él.
— Grosero — Susurró ella, logrando un pequeño chispazo de odio entre ellos. Aun así, ella se sentó a su lado en el frío suelo.
— Si te resulto grosero, entonces váyase.
— No, soy terriblemente curiosa — Acerco sus ojos verdes hacía él, rompiendo un tanto la burbuja de espacio personal y destruyendo la armadura de Kuroo —. Luces fatal, ¿lo sabías?
Él trago con suavidad, sintiendo como picaban sus ojos con desesperación. Dios, lloraría frente a una extraña con aspecto de gruñona y metiche.
— Fallé — Las lágrimas surcaban por los oscuros ojos de Kuroo, quién no le importaba verse tan débil frente a la desconocida —. Estuve entrenando por dos años, ¡dos largos años para fallar! ¡No pude lograr que mi equipo triunfará! ¡Si no pude con un simple torneo en secundaria, me aplastaran en preparatoria!
Una carcajada resonó a su lado, generando que muchas miradas cayeran en la tentada joven. — ¡Por Dios! ¡Que idiota! — Él enrojeció, bastante ofendido — ¡Claro que fallarías! ¡Eres un joven principiante, todos comenzamos fallando y cayendo, de eso se trata la vida!
Un brillo feroz nació en los ojos verdes, dejando un tanto sorprendido a Kuroo por un tiempo.
— ¡Vas a fallar siempre, niño! ¡Lo que importa es levantarse, siempre se trata de eso! — Ella se paró con energía, con una sonrisa vigorosa surcando por sus labios, para luego voltear hacia él —. ¡Vamos! ¡Limpia esas lágrimas y a levantarse, es hora de seguir adelante!
La joven extendió su mano hacia Kuroo, y él lo supo. Sin conocer su nombre, o de dónde era: él había caído por ella y de eso no podría recuperarse.
Kuroo tomo su mano, ella sonrió y como también él.
— ¡Atención a todos! ¡Se busca a Haruno Sakura, su partido comenzará en un par de minutos! — La sonrisa de ella comenzó a evaporarse con lentitud, para transformar su semblante tranquilo en uno horrorizado — ¡Dame ese micrófono, gafotas! ¡Hija de puta, frentona! ¡Vamos a comenzar el partido y si no apareces, Anko nos castra a todo el equipo! ¡Ven ahora mismo o te juro...! — Unos chillidos resonaban por toda la instalación, después alguien trato de quitarle el micrófono a la gritona para continuar con horribles sonidos de forcejo.
— ¡Llego tarde! ¡Oh, no, Temari ira por mi cabeza! — La desesperación inundó a Sakura, tomando su bolso y comenzando a correr con velocidad hacia una de las canchas, dejando a un Kuroo con un extraño sentimiento floreciendo en su pecho.
Él apretó con fuerza su camisa, en dónde yacía su corazón. Su órgano rojo golpeaba con fuerza su pecho, dejando incluso sus oídos un tanto sordos por el sonido tan constante.
Ella se había ido sin despedirse.
— ¡Oye! — Una botella salió volando entre la multitud y haciendo gala a sus buenas atrapadas, Kuroo la agarro. Sakura movía su mano, saludándolo desde lejos con una gran sonrisa contagiosa. — ¡Vamos, ve corriendo a fallar de nuevo, idiota! ¡Pero falla de forma increíble!
— ¡Cierra la boca, te perderás tu partido! — Agregó, a pesar de tener una sonrisa sin poder quitársela de su boca. Apretó el refresco que ella había tenido siempre, observando como Sakura se marchaba a toda velocidad con apuro mientras se perdía entre la multitud. Su cabello tan reconocible se movía con encanto y la camiseta del anunciado Nekoma se le veía tan bien.
Nekoma, ¿eh?
ʕ•́ᴥ•̀ʔっ
¡Ah, ame hacer esto! ¡Tan adorable!
¡Kuroo es uno de mis crush del anime, todo un galán! Soy una completa fan de Haikyuu, aunque no haya visto la última temporada si soy sincera, ¡no espero el momento de tomarme un tiempo y darle una miradita, junto con el manga!
En cuanto a su final, me imagino que él se convertiría parte de Nekoma para estar juntos en la misma escuela. Además, estoy segura que Sakura estaría muy sorprendida de verlo debido a ser volvería tan alto, cuando ella lo conocio siendo igual de la altura suya. Seguro que Kuroo sería un jugueton menor molestando a su mayor.
¡Agradezco a todos los que hayan leído, no se olviden de pasearse por mi perfil para más contenido o darle un vistazo a mi otra cuenta!
