Luna tocaba la puerta del departamento a primera hora de la mañana.
-Dios, ¿por qué tocas como loca? – una recién levantada Santana la recibió
-Lo siento, vengo por Quinn, ¿ya está despierta? –
-Lo dudo, nos dormimos muy tarde – bostezo
-¿Se sintió mal? – pregunto preocupada
-¿Qué? ¿Se ha sentido mal? – dijo preparando la cafetera
-Si, en sus últimos vuelos, por eso vengo por ella, para que se haga unos análisis –
-Entiendo, prepara el café y levanta a Quinn, ya regreso –
La latina tomo su celular y llaves saliendo del departamento.
Confundida, Luna preparo el café antes de ir a la habitación de su amiga.
Al entrar todo estaba oscuro, supuso que seguía dormida, por lo que se lanzó a la cama para despertarla.
-Despierta Quinn, es hora de levantarse –
La ojiverde se movió un poco
-Anda, no quiero pasar todo el día tratando de despertarte. Prometo que después de que te saquen sangre vamos a cenar a donde quieras –
-No Luna, no quiero ir… ¿dónde está Santana? – pregunto asomándose sobre las mantas
-No sé, salió sin decir a donde, sólo me dijo que te levantará y si no lo hago temo por mi vida, así que por favor- le pidió
Pasaron 20 minutos, la puerta se abrió entrando Santana con una bolsa de la farmacia
-Listo, nos sacaremos la duda – levanto la bolsa
-Quinn cámbiate ahora para ir a la clínica, Santana con unas medicinas no se solucionará, debemos saber que tiene – dijo Luna
- No son medicinas, es una prueba de embarazo – se las enseño
Luna miro a la ojiverde sin entender
-Vale, no estoy entendiendo nada, ¿te acostaste con algún chico? –
La rubia negó, suspiro y tomo la prueba de embarazo
-Iré hacerme la prueba, San te dirá todo – dijo desapareciendo en el baño
-Te contaré…Quinn se ha estado comportando raro y sintiéndose mal desde hace un tiempo y ayer me confeso que si se hizo el tratamiento para quedar embarazada, pero con todo lo que ha pasado lo olvido y la doctora le dijo que la posibilidad de quedar embarazada era muy baja porque su día más fértil había pasado…-
-Ya, eso explicaría sus síntomas…-dijo pensativa
La puerta se abrió
-Sólo tenemos que esperar 5 minutos – dijo nerviosa la rubia
-Serviré los cafés y para ti sólo leche tibia – dijo su mejor amiga
Luna se sentó a lado de la rubia para darle su apoyo
Pasado algunos minutos
-Creo que es hora de ver el resultado – dijo Luna
-No quiero – dijo la ojiverde
-¿Sabes qué aunque no veas la prueba el resultado no cambiara y es posible que ya dentro de ti haya un bebé verdad? –
-Te odio Santana – se levantó refunfuñando
A los segundos, una pálida Quinn salió con la prueba en sus manos
-Creo que serán tías – dijo nerviosa
Luna y Santana se miraron un segundo, para saltar y abrazar a la futura mamá
-Felicidades, es una locura que haya una personita ahí – dijo Luna tomando su vientre
-Aún no es seguro, estas pruebas pueden fallar…-
-Claro, y todos tus síntomas te los inventaste – dijo Santana cruzándose de brazos
-Es que no sé qué hacer…seré madre soltera – dijo Quinn caminando de un lado para otro
-Por Dios, deja el drama…no serás madre soltera, aún estas casada y dudo que la morena te deje ir –
-Vale, tranquila…tomate este día para asimilarlo, para que le puedas dar la noticia a la otra madre- dijo Luna
-Joder, Rachel me va a matar cuando se entere…creo que lo mejor será no decirle – dijo auto convenciéndose
-Fabray, la chica trabaja contigo…la panza te crecerá y que le dirás "me comí una sandía ja ja"…nada de eso, tomate unos días y después le dirás, sino te llevaré de las ojeras para que le digas –
La ojiverde asintió como niña pequeña.
Habían pasado dos días desde que se enteró sobre su embarazo. Aún no creía que estuviera pasando, se había hecho 3 pruebas más y seguía saliendo positivo. Tocaba su vientre, aún plano, para ver si notaba algo diferente, pero todo seguía igual.
Ese día se había levantado temprano para preparar el desayuno a su mejor amiga, que la había estado apoyando en sus momentos más dramáticos.
Incluso le había pedido que fingiera ser Rachel para practicar la manera en que le diría, la latina muy paciente aceptada.
-Que bien huele – dijo la latina saliendo de su habitación
-Prepare el desayuno – dijo con una sonrisa
-¿Es una manera de comprarme para que no le digas a Rachel? –
-No, nada de eso…pero si lo fuera ¿funciona? – pregunto
La mirada de pocos amigos de la latina fue su respuesta
-Mira, sólo tienes que pararte frente a ella y decirle "Rachel, estoy embarazada, seremos madres" es todo…lo que diga o haga no lo puedes controlar o adivinar –
-No sé, pensará que se lo oculte…-
-Se lo ocultaste de alguna manera –
-No precisamente, no me dejo hablar cuando lo hice- se defendió
-Pero pudiste decírselo después –
-Pensé que el tratamiento no había servido, además con todo lo que pasamos era mi menor preocupación…ahora me da miedo decirle –
-Miedo, miedo me da decirle a tu mamá – dijo Santana
-Gracias Santana, me haces la vida más fácil – dijo sarcástica recogiendo sus platos para irse a trabajar
En el trabajo, Quinn trataba de evitar a la morena, quizás le podría decir a su amiga que no la vio en todo el día y ganarse un día más.
-Quinn, ¿te pasa algo? – pregunto Hannah
-No, todo está bien – dijo mirando a todos lados
-Fingiré que te creo, iré por unos reportes a la sala y regreso para avanzar con el presupuesto –
-Entendido, y cierra la puerta por favor-
Hannah entro a la sala de juntas encontrándose con la morena. Su relación seguía sin ser la mejor entre las dos.
-Sólo vengo por unos papeles – dijo Hannah
Rachel asintió sin quitar la mirada de la laptop
-Por cierto, Quinn me contó sobre ustedes y déjame decirte que si tengo la más mínima posibilidad de conquistarla lo haré – dijo
-¿Eso es una amenaza? –
-No, es una declaratoria, he esperado demasiado por ella por lo que lucharé, por Quinn vale la pena arriesgarse –
-Seguimos casadas…-
-Eso es sólo un papel, un contrato que se puede romper en cualquier momento, eso no me preocupa –
-Hey Hannah, tienes los reportes de…- se quedó callada al mirar a la morena – Hola…-dijo nerviosa
Rachel miro por última vez a Hannah para después tomar sus cosas e irse de la sala
-¿Todo está bien aquí? – pregunto la ojiverde al notar la tensión
-Sí, sólo le decía que no te haga sufrir de nuevo – le sonrió
Quinn llegaba del trabajo, más cansada de lo normal
-Y bien, ¿le dijiste? – pregunto la latina
-No, sólo la vi una vez y se fue – contesto
-No sé si creerte – la analizo
-Es verdad, igual mañana tenemos juntas así que no tendré escapatoria – dijo para dejar tranquila a su amiga, ya que buscaría la manera de volver a evitarla
-Vale –
Santana se acercó a mirar una de las ojeras de la rubia
-¿Qué haces? – le dio un manotazo para alejarla
-Viendo de donde será mejor tomarte de la oreja cuando te lleve –
-Ya te dije que le diré –
-Confiere en ti Fabray, ahora me voy a mi cita con Britt, los quiero-
Al día siguiente Quinn se levantó bastante excitaba, había tenido un sueño bastante subidito de tono con su esposa.
Decidió darse una buena ducha helada para alejar esos pensamientos.
Al llegar a la oficina, fue directa a la sala de juntas, tomo asiento.
Cual escena de película vio entrar a Rachel en cámara lenta, con una falda pegada a sus caderas, una blusa blanca con algunos botones abiertos. De pronto en la habitación se sentía demasiado calor.
-Cariño, ¿te sientes bien? – pregunto su padre a su lado
La rubia asintió quitándole la vista a su esposa para mirar a su padre
-¿Segura? Tienes las mejillas muy rojas, ¿tienes fiebre? – su padre toco su frente
-Papá, estoy bien…pon atención –
La junta termino y Quinn dio gracias, se levantó directa al baño
-Contrólate, pareces adolescente- se regañó mientras mojaba su rostro
-Quinn, ¿está todo bien? – pregunto Rachel a su lado asustándola
No había sentido en que momento había entrado al baño
-Sí, estoy perfecta – dijo tratando de sonar segura
Rachel se acercó a tocarle el rostro
-No tienes fiebre, pero tus mejillas están rojísimas –
-Es un bochorno, es un día de esos – dijo quitándole importancia y alejándose un poco de ella
-Oye, si quieres te puedo ayudar – dijo bromeando mientras señalaba el cubículo con la cabeza
Esas proposiciones deberían de estar prohibidas para esos casos. Cuando estaba por contestar Hannah entro
-Vamos, te necesito en la oficina ahora – le dijo
-Vale, ahora voy – asintió
-Quinn, ¿podemos comer juntas? –
La ojiverde asintió antes de salir del baño
Rachel contaba los minutos para que fuera la hora de la comida, sentía que los últimos días Quinn se alejaba y hasta le evitaba.
Y durante la comida, sacaría el tema, después de la última platica con Hannah no estaba nada tranquila y se sentía muy insegura.
A la hora de la comida, decidieron ir a una pequeña cafetería cerca de la empresa.
Entraron y pidieron sus alimentos
- ¿Cómo has estado? Siento que estos días te he visto poco – pregunto la morena
¿Qué cómo había estado? Perdida, temerosa, nerviosa esas palabras podrían definirla en esos momentos.
-Bien, algo cansada, eso es todo –
-Pues ya casi es fin de semana, ¿tienes algún plan? –
-No, supongo que estar en casa, ver alguna película o serie…-probo un poco de su plato
-Pues si te late, podemos ir al cine o ir algún museo, creo que hay una nueva exposición - dijo con entusiasmo
La rubia asintió, algo andaba mal con la comida que había pedido.
-Vale, entonces te llamo el sábado por la mañana para armar el plan – dijo con una sonrisa- Oye, ¿te sientes bien? – pregunto al ver su rostro de su esposa
Quinn negó y salió del lugar. Rachel sin entender nada, le pidió a la mesera que pusiera la comida para llevar y la cuenta.
La ojiverde cruzo la calle para tomar un poco de aire en el parque de enfrente. Se sentó en un banco para esperar que las náuseas desaparecieran.
Rachel llego unos minutos después
-¿Ya te encuentras mejor? – pregunto viendo un poco más de color en el rostro de su esposa
-Sí, lo siento…últimamente las náuseas son insoportables – confeso
-No soy experta en el tema, pero deberías de ver un médico, no es normal que te sientas mal –
-En este caso si es normal – susurro para ella
-¿Qué dijiste? No escuche – se sentó a su lado
La ojiverde vio los ojos preocupados de la morena
-Que es normal…Rach estoy embarazada- lo soltó cerrando los ojos
-¿Qué? ¿Qué dijiste? – pregunto intercambiando la mirada entre sus ojos y su vientre - ¿Cómo es posible? –
-Si me hice el tratamiento y al parecer funciono…Vamos a ser madres – dijo con un intento de sonrisa
Rachel se levantó y comenzó a caminar. Los nervios de Quinn comenzaban a tomar presencia
-¿Estas segura? – se detuvo para preguntarle
-Sí, me hice 4 pruebas y todas positivas –
-Joder, con que así se sienten los hombres cuando les dicen que van hacer papás, necesito sentarme o me desmayare - se sentó a lado de la rubia cerrando los ojos controlando su respiración
- ¿Estas bien? – pregunto temerosa
-Sinceramente no sé, no sé qué pensar, sentir… ¿estas segura? – volvió a preguntar
-Tengo los síntomas, las pruebas fueron positivas…-
-Yo… no…necesito caminar – se fue dejando a su esposa sola
Quinn vio cómo se alejó, y comenzó a llorar tocando su vientre.
Cuando regreso a la oficina, Hannah le pregunto si todo estaba bien, ella le conto.
-No puedo creer que te haya dejado sola – negó su amiga
-Yo tengo la culpa, debí contarle hace tiempo –
-Nada de eso Quinn, la otra vez también te echaste la culpa y fue de ella. Esto es igual y si ella no quiere estar a tu lado, yo voy a estar…no los dejare solos- le sonrió
-Gracias Hannah – la abrazo
-Tú tranquila, tengo que salir ahora, pero prometo llamarte o visitarte mañana para saber cómo estas y no vas a estar sola tienes a tu familia, a Santana, Luna y a mí – beso su mejilla como despedida
La ojiverde suspiro un poco más tranquila, Hannah tenía razón, si Rachel no quería formar parte de su familia estaba bien, habría más personas que sí y con ese pensamiento regreso a trabajar.
Un débil golpe en su puerta indicaba que alguien la buscaba. Lo invito a pasar y se encontró con Rachel.
-¿Qué haces aquí? Creo que me dejaste las cosas muy claras – dijo molesta
-Yo…quiero disculparme, no reaccione para nada bien, pero no me lo esperaba, me imagine lo peor, siento haberme ido –
-Supongo que necesitas tiempo para asimilarlo, a mi aún me cuesta creer y soy quien lo lleva dentro – la morena miro el vientre de su esposa
-¿Ya te hiciste algún otro estudio? – La rubia negó – Necesitamos hacer una cita con la doctora –
Se alejó un poco para llamar por teléfono.
-Listo, ahorita tenemos cita con la ginecóloga…Disculpa que pregunte, pero ¿cómo fue? No fuiste a la cita – trataba de entender como había sucedido
-Agende una nueva cita para la fertilización, la doctora me dijo que no había muchas posibilidades porque mi día fértil había pasado, pero lo quise intentar, con todo lo que paso lo olvide por completo…hasta que hace poco relacione los síntomas con el embarazo-
-¿Los bochornos son síntomas? – pregunto la morena, Quinn desvió la mirada – Lo pregunto porque en esa sala de junta me desnudaste con la mirada, sentía que en cualquier momento ibas a brincar sobre mí y no ha sido sólo una vez – dijo tratando de relajar el momento
-Se nos hace tarde para la cita – se levantó para evitar responder
-Vamos a tener un bebé – susurro con una sonrisa la morena
Las chicas ya se encontraban en el consultorio esperando a la doctora
-Hola chicas, me da gusto verlas, ¿qué puedo hacer por ustedes? –
-Bueno…- comenzó a decir la morena
-Creo que estoy embarazada – dijo de manera rápida la rubia, estaba muy nerviosa
-Dame un momento – checo el historial – según veo hicimos el tratamiento unos días después del ideal, como te explique Quinn la posibilidad era muy baja –
-Lo sé…pero he tenido algunos síntomas – dijo la rubia
-Y se hizo 4 pruebas y todas positivas – participo la morena
-Entiendo, ¿Cuáles han sido esos síntomas? –
-Náuseas, cansancio, el olfato, hay alimento que con solo olerlos me revuelve el estómago, cambios de humor y apetito sexual, demasiado – dijo sonrojada evitando la mirada de su esposa y de la doctora
-Ya veo, haremos una ecografía para confirmar…adelante – señalo otra pequeña sala
Las chicas entraron, Quinn se acostó, Rachel se colocó a su lado y tomo su mano.
-Estará un poco frio – informo la doctora
Las chicas veían atentas la pantalla
-Y aquí esta – dijo la doctora
-No veo nada – dijo Quinn
-Aquí está su bebé, felicidades, estas embarazada Quinn – dijo con una sonrisa
Rachel emocionada beso los labios de su esposa, la ojiverde miraba atenta la pantalla sin poder creerlo
-¿Todo está bien? – pregunto Rachel emocionada
-Si, al parecer si, sólo les daré algunas indicaciones para que lleven embarazo saludable-
La doctora salió para darles un momento a solas
-Acabamos de comprobar que estas embarazada - dijo feliz la morena
Al regresar con la doctora le indico algunas vitaminas, que actividades estaban permitidas y cuáles no.
Ambas salieron sin poder creerlo. Desde que salieron de la consulta ninguna hablo.
-¿Me dirás cómo te sientes?¿Te vas a quedar con nosotros? – pregunto la rubia temerosa
-Claro que me voy a quedar con ustedes, son mi familia y por nada del mundo los dejaría solos… y sobre cómo me siento, si te soy sincera no lo sé…no me lo esperaba para nada, creo que aún no lo proceso…pero supongo que estoy muy feliz…y lo mejor es que volvamos a vivir juntas – propuso, la ojiverde hizo una mueca - ¿No quieres? – pregunta desanimada
-Siempre pasa algo que aceleramos nuestros tiempos, simplemente hace rato que te dije que íbamos a tener un bebé y hasta 3 horas después supe de ti, entiendo que estoy embarazada y tú eres la otra mamá, pero lo mejor es seguir trabajando nuestra relación para que cuando nazca nuestro bebé podamos ofrecerle algo estable –
Rachel suspiro frustrada, quería tener y cuidar a su esposa todo el tiempo, pero ella tenía un punto muy importante
-Entonces ¿Qué propones? –
-Seguimos como estamos, puedes venir al departamento todo el tiempo –
-Y cuando se vaya acercando el tiempo del nacimiento me gustaría que te mudarás conmigo, podemos dormir en habitaciones separadas, no tengo problema con ello, sólo quiero cuidarte, cuidarlos –
La rubia asintió.
Compraron comida para cenar en el departamento de la ojiverde. Mientras cenaba llego Santana
-Buenas buenas…- saludo tratando de leer si ya le había dado la buena noticia, el ambiente se sentía extraño
-San, puedes dejarme de mirar y tomar lo que hay en la encimera – dijo la ojiverde sin dejar de comer
La latina hizo lo que le pidió y se encontró con una pequeña imagen. Santana vio una imagen en blanco y negó
-Es la primera foto de tu sobrino – dijo la morena al ver ninguna reacción de la latina
-¿En verdad? Joder, felicidades chicas- las abrazo
-Bueno, es momento que me vaya sino se me hará más tarde – la morena se levantó para dejar sus platos y tomar sus cosas – Cualquier cosa que necesites no dudes en decírmelo – dijo mirando a su esposa que asintió
-Bueno, ya que lo dices, necesita una buena sesión de sexo, esta que se sube por las paredes – dijo la latina ganándose un golpe de su amiga totalmente sonrojada
-No le creas a Santana, dice cualquier cosa – dijo nerviosa
-Si es lo que necesitas, yo más que dispuesta, la doctora nos dijo que no hay ningún problema sino todo lo contrario con tener sexo – se acercó a ella– y te confieso que estoy igual, me toco pensando en ti – beso su mejilla
Se despidió de la latina y salió del departamento.
-¿Qué cosa sucia te dijo? – pregunto al ver el estado de su amiga
-Será mejor que te pongas tapones de oídos esta noche –
N/A: Gracias por continuar leyendo y sus reviews :D
