Que agradable sorpresa dirían algunos y otros no tanto

You en realidad estaba más perdida que una aguja en un pajar, ya que no había cómo agarrar la inesperada visita de Chika-chan. Bueno, ciertamente, estaba el detalle de su amiga Kanan pero en propias palabras de esa chica se suponía que iba a disculparse con la mandarina por la cena desastrosa que tuvieron la noche anterior, y eso suponía que debía ser Kanan quien visite a Chika y no al revés.

"¿Chika-chan?" parpadeo una dos tres veces, cómo si lo que estaba viendo era una manifestación involuntaria de su imaginación

"hola You este… You-chan hehe" saludó la mandarina mientras sonreía dulcemente para deleite de su pasmada amiga.

"¿Qué que…" de verdad eso tenía que ser un sueño. La chica que tanto ha querido y por la que tanto ha llorado estaba parada frente a ella, allí, a solo centímetros de distancia "Chika-chan ho… hola"

"tu verte bien… creo" Chika pasó una rápida mirada de pies a cabeza estudiando a la pálida You "engordar ¡no! Decir, linda" dijo ladeando la cabeza y posando una mirada curiosa sobre You

You salió de su asombro un momento para procesar lo que Chika dijo de forma extraña, y ahora que la tenía en enfoque notó algo raro en la mandarina, cómo que algo no encajaba con esa mirada. Posiblemente la chica este igual de nerviosa que ella, después de todo, ha pasado años sin verse ni hablarse.

"este…" ahora pensó si era buena idea dejarla entrar a la casa "¿gustas pasar?" pero bueno, no hay que ser descortés y además tenía curiosidad por saber el motivo de su visita.

"decir gracias" la chica le tomó la palabra y se adentró en la casa. Otro detalle raro que You notó es que Chika no se quitó los zapatos

"ok" You cerró la puerta de la entrada para darle alcance a Chika "por aquí ponte cómoda" dijo ofreciéndole un puesto en el sofá de la sala "iré a por algo de beber, no tardo"

"no molestarse" Chika tomó asiento, movió el trasero para ajustarse al mueble y esperó quietecita a que You llegara

You llegó a la cocina casi que con el corazón en la mano, temblando sudando agitada y con el corazón a mil por segundo. No estaba lista para enfrentarse a Chika, aun no, lo había pensado antes y desde que la vio esa noche en el bar pero el momento aún lo veía lejano, cómo aquel que nunca llegaría.

¿Es algo malo? Se preguntó Tenerla aquí, arreglar nuestra amistad… oh dios no estoy lista para esto… ¿Qué le diré? ¿Cómo decirle que me dolió que se fuera? Así sin más, dejándome atrás… You notó algo acariciar su mejilla, llevó su mano al rostro y descubrió una lagrima que se precipitaba Contrólate You, despeja tu mente de los recuerdos del pasado… que ellos no te torturen. Sacudió la cabeza alejando esos crueles recuerdos mientras estregaba sus ojos con la mano Será vergonzoso si te ve llorar, abrió el refri en busca de algo de té helado que afortunadamente había comprado el día anterior. Será fácil, solo habla con ella cómo en los viejos tiempos… pregúntale cómo le ha ido, sobre el clima o algo… y no menciones nada del pasado.

You volvió a la sala con bandeja en mano donde lleva él té y un par de vasos más galletas que de casualidad encontró en la cocina, Chika al sentir la presencia de la otra chica se gira hacia ella por instinto. You deja la charola sobre la pequeña mesa del centro y toma asiento junto a la mandarina, momento en el cual casi le da un ataque por lo que significaba.

"perdón por la demora… espero que te guste el té" dijo y prosiguió a servir en una taza "es tu favorito… bueno… lo era jeje"

"favorito quien" dijo Chika y tomó la taza que You le acercó "¡oh mi favorito! Ya tu si saber You-chan" la mandarina bebió un sorbo de té e inmediatamente se le abrieron los ojos "oh esto estar bueno" chilló feliz y bebió aún más hasta acabárselo

"veo que sigue siendo tu preferido" You dijo viendo la linda expresión de Chika mas al sentir que la mandarina volteaba hacia ella apartó la mirada hacia otro parte "algunas… cosas nunca cambian" You suspiró derrotada, fingir estar bien no era habitual en su persona "te extrañé" confesó en un susurro que casi se lo lleva el viento, o al menos el silencio de Chika le decía que sus palabras le habían llegado. Pero al tomar el valor de mirar a su acompañante, notó que la mandarina no hablaba porque estaba bebiéndose el té directamente de la botella.

"¡puah! Esto ser jugo divino" dijo cómo si fuera la primera vez en beber de ese té, y curiosamente así lo parecía "pero mi tiempo ha llegado" dijo de pronto luego de terminar se el jugo, de un salto se puso de pie y caminó hacia la salida.

"¿eh?" You no entiende lo que ve "¡espera! ¿ya te vas?" era una pena realmente, casi ni cruzaron palabra alguna

"¡si! Aquí no estar a quien busco" comentó la mandarina mientras seguía hacia la puerta sin siquiera voltearse a mirar a You quien la seguía a la entrada "verse luego" dijo por último y salió de la casa cerrando la puerta dejando atrás a You.

Algo dentro de You se rompió, curioso pues creyó que su corazón no se podía romper aún más, cómo odió estar equivocada. Era lógico después de todo la inesperada visita de Chika no era para ella, era Kanan a quien la mandarina buscaba y… maldita sea… aun si así fuera ¿por qué fue cruel? Se fue así nomás al notar la ausencia de Kanan, sin darle la oportunidad de ponerse al corriente… de… de pedir perdón.

"¡yahoo!" alguien gritó entrando por la puerta, You no le prestó atención pues sabía quién era así pues agachó la mirada dejando que parte de su cabello ocultara sus ojos "hola You ¿Qué cuentas?" dijo la chica mientras se quitaba los zapatos "oye, ¿crees que podrías cubrirme esta noche? Mari me encontró y no me dejó en paz, Dia tampoco ayudó mucho que digamos, en fin, no pude ir a ver a Chika-chan así que me preguntaba si tal vez…" Kanan se detuvo, notó algo raro en su amiga así pues despacio se le acercó preocupada por ella "You-chan ¿ocurre algo?" dijo y extendió una mano sobre el hombro de la chica

"¿Por qué?" You preguntó pero Kanan intuyo que esa pregunta no era para ella "yo solo… quería que las cosas fueran cómo antes… nunca quise que se fuera… nunca quise que me dejara… pero lo hizo… me dejó otra vez"

Ok Kanan estaba muy perdida y siendo Kanan no sabía que hacer a continuación, no tiene ni idea de cómo tratar con chicas depresivas y a mala hora se le ocurrió volver a casa "tranquila You ya… olvídalo" leyó por ahí que en esos momentos tristes es bueno un abrazo y cómo no tenia de otra "ven aquí" dijo y jalo a un desmoronada You en un abrazo "ya pasó ya sh sh sh" el método pareció funcionar pues la chica dejó de temblar y su respiración se relajó luego de un par de minutos "¿ahora me puedes decir que mierda te pasa?"

"Chika-chan vino a verte y luego se fue"

"ok eso está bien supongo" claro que tenía que ser la mandarina para poner depre a You, quien más si no. Ahora Kanan debía de tener cuidado con sus palabras pues no parecía buen momento para bromear con el tema Chika "y ¿Qué quería?"

"no se… vio que no estabas y simplemente se fue" dijo un poco mejor, contárselo a Kanan tal vez ayude a aliviarse y más si se mantiene abrazada a esa chica

"Así que desde entonces estas aquí parada en el pasillo" que aguante tiene esta chica pensó Kanan ya que seguramente había estado así un buen rato

"no, se fue segundos antes de que tu llegaras"

"eh… You-chan… no había nadie fuera de la casa cuando llegué" dijo Kanan, era extraño pues fácilmente podría ver a una persona salir de su casa aun si estuviera a 200 metros lejos de ella y esto You lo sabia.