Historia alternativa de amor en el universo de One Piece, con nuevos personajes, drama, lenguaje obsceno, escenas sexuales fuertes, tortura y de alto contenido violento. Pero que tras todo esto, sigue siendo de amor, ¿Te atreves a leer el guión de esta historia?
Acto III: Madurez (El Juicio de las almas)
Escena 13: Preparar el funeral de quién acaba de volver a la vida.
- Ustedes también lo entienden, ¿Cierto?
Robin se alejó lentamente del lugar, dando unos cuantos pasos atrás para permitirle a sus nakamas el tener la visión completa de la unión de los Poneglyph, cuando el último de ellos ocupó su puesto al lado de los demás. La pregunta no fue en general. Los cuestionados sabían que se referían a ellos.
Ambos miraron a la arqueóloga antes de cruzar miradas entre sí: preocupación , desconcierto, confusión.
Habían un millón de cosas que se les pasaron en la cabeza en aquel momento y que no pudieron decir en voz alta, pero que a juzgar por sus miradas, era una afirmación para la mayor.
Ler y Luffy, sin tener el conocimiento que poseía Nico Robin para decifrar lo que aquellas piedras decían en un lengua muerta y desconocida, entendían a la perfección lo que significaban.
Fue como un click en sus mentes, o más bien, una bomba que estalló dentro de ellos y los dejó al borde del colapso mental, porque frente a sus ojos no se reflejaron letras o símbolos, no fueron capaces de leer una historia. Frente a ellos, revivieron las memorias sus vidas.
Su historia.
En carne propia sintieron los golpes, escucharon los gritos y los cañonazos. Se les encogió el corazón por la angustia y la desesperación, sintieron una vez más el dolor de la muerte y la vida, llevada más allá durante cientos de años.
Y cuando Ler miró a Luffy con lágrimas amargas deslizándose por su rostro, sin que el resto de la tripulación pudiese entender la razón, Luffy la miró a ella y la abrazó como si hubiese estado lejos de ella durante demasiado tiempo. Como si tuviese miedo de perderla otra vez a pesar de que hacía tiempo no se habían despegado ni un poco.
- ¿Me escuchas?- le susurró al oído la ex- marine, aferrándose con fuerza al cuerpo de su hermano, con temor- dime que me escuchas, por favor- pidió con desesperación, con locura. Sus dedos enterrandose en la piel de el.
Los Sombrero de Paja miraron a Robin, notando como ella lloraba también, mirando en dirección a los hermanos.
- Estoy aquí, Leriana- respondió el con la voz rota, con el peso del conocimiento sobre sus hombros, con el mismo dolor que habían cargado durante tanto tiempo los otros dos- estoy aquí...Te escuché, te escuché... Siempre te estuve escuchando.
El llamado del juez me regresó al juicio, y la mirada perdida en mis recuerdos, más allá de esta vida, tuvo que regresar a su lugar.
- ¿Porque Trafalgar Law? ¿Porque Monkey D. Luffy y usted?- repitió el juez de forma insistente- ¿Porqué si intentaron con tanto esfuerzo sacar a Portgas D. Ace del campo de batalla, aún a costo de la Guerra de Marineford, cuando ustedes se volvieron la prioridad del Gobierno, asistieron a la batalla igual?
- Soy una estratega de guerra, debo priorizar sacrificar algunas vidas para asegurar la supervivencia de muchas más.
¿Podía contar aquello como una confesión?
- ¿No tienes miedo?- preguntó Nami tomándole de la mano, apretandole fuertemente con un leve temblor y nerviosismo. Ella no lo había dicho en voz alta pero quizá, todo en el barco tenían ese sentimiento de melancolía y angustia, como si todo de repente fuese demasiado grande para ellos y lo que estuviesen a punto de enfrentar, fuese el fin.
No había vuelta atrás. La navegante los llevó sobre las olas por todo el mar y los llevaría hasta el final del mismo donde no habrían más islas sorpresas ni personajes inesperados, nada, ni tormenta que pudiese detener su viaje.
Ler le apretó la mano con fuerza, exponiendole a través de sus ojos la sinceridad de su corazón.
- Empecemos...- dijo el Capitán en voz alta, recostandose sobre la silla que le habían preparado al ser el líder. Los que no estaban presentes ya se encontraban conectados a través de un sistema de caracoles, en una llamada múltiple que se encontraba protegida por sistemas de seguridad en los que Franky y otros habían trabajado arduamente.
Law tomó la palabra para asegurarse, ya que si bien no tenía el carisma y liderazgo del de Sombrero de Paja, su importancia para la Alianza era tan grande como la del otro. -Nos concentraremos en divisiones, grupos con habilidades específicas que servirán en puntos o momentos específicos de la batalla, así mantendremos la unidad y organización para movilizarnos de tal manera que el frente principal no quede fuera de combate después del primer enfrentamiento.
Todos aceptaron la indicación. Entonces, fue el turno de Ler, quién se encontraba al lado de Luffy con los brazos cruzados. - Bien. Como ya explicó Law, cada división tendrá una especialidad distinta que definirá su tarea escencial, es por ello que los grupos según la naturaleza aliada desaparecerán- ante la conmoción por la confusión que aquella palabras habían causado, Law frunció el ceño, Luffy se mantuvo sereno confiando en la chica, porque la había visto manejar peores situaciones- tranquilos. Sé que parecerá difícil en un inicio, pero es lo mejor. Luffy consideró que uno de los principales motivos por los que podría haber divisiones en la alianza es la desconfianza, y aunque ya hemos trabajado y avanzado perfectamente juntos aquí, no se compara a una situación real en la guerra.
El Rey de los Piratas se puso de pie para hablar: - No voy a dejar que ninguno de ustedes muera por ser de una tripulación distinta, por ser un marine, un caza recompensas o un aliado de nuestros aliados. Cuando aceptaron arriesgar sus vidas para unirse a la Alianza, pasamos a tener una sola bandera- sus nakamas le dieron la razón, asintiendo silenciosamente con la cabeza. Sabían que Luffy era un idiota de naturaleza guerrera, pero un estratega en la batalla que no tenía comparación - no quiero decir que navegaremos juntos para siempre, no quiero eso, con mis nakamas es suficiente - y un hombre muy honesto- pero por ahora estamos juntos y vamos a cuidar del otro sin importar de dónde viene o quién es.
- Quienes fueron intermediarios de cada uno de los grupos que conforman la alianza lo comprenderán mejor, sabiendo que las vidas que se van a arriesgar en la batalla no pueden clasificarse en grupos. Ninguno tiene mayor o menor importancia por eso- continuó Law, poniéndose de pie también- por eso vamos a disolverlos y pasarán a tener un nuevo líder de división. Quienes estén con ustedes serán sus nuevos compañeros, y gracias a sus habilidades, sabemos que podrían adaptarse y trabajar juntos.
Nami, Sabo, Robin, Benn, Dragón, Marco, Law, Ler y el resto de estrategas de las distintas tripulaciones habían tenido muchos problemas al momento de definir la naturaleza, miembros y líderes de división, tomando en cuenta que muchos de los miembros de la alianza eran simplemente opuestos o tenían habilidades que serían apreciadas en distintos lugares, por lo que a incluso entre ellos hubo fricción -que Luffy terminó cuando impidió que Nami ahorcarse a Law y les recordó cual era el objetivo de todo-.
- Cada división tendrá sectores, uno primario y otro secundario, en donde se tratara de equilibrar a usuarios y no usuarios, especialmente, aquellos que son poseedores de Haki- declaró Sabo, entrando en el campo de visión de los demás también - cada líder o líderes de grupo les transmitirá las estrategias planeadas para los movimientos de la división, comunicándose directamente con ellos en cuanto a su organización.
Ler esperó a que el hombre dejase de hablar para ser la siguiente en ponerse de pie y terminar con la expectativa de los presentes y los escucha, al dividir cada uno de los grupos.
- La división de combatientes estará conformada por el primer sector, evidentemente dedicado a los combatientes de cuerpo a cuerpo, dirigido por Luffy- el mencionado mostró una sonrisa orgullosa que le arrancó a su hermana un suspiro resignado- los principales combatientes de cada grupo irán con él ...- por supuesto, se asegurarían después de que no hubiesen cambiado las explicaciones del caprichoso rey- Zoro- llamó a su nakama, que parecía estarse quedando dormido- tu serás el encargado del sector medio de combate cuerpo a cuerpo con armas. Los espadachines y aquellos que utilicen armas de contacto directo serán parte de tu grupo y tu responsabilidad, así que no puedes matarlos si se meten en tu camino- aclaró, sacándole risas nerviosas a quienes lo conocían bien.
- El sector dos estará dirigido por Sabo-ya y Marco-ya- continuó Law, deslizando su vista por las anotaciones que habían realizado las últimas noches- específicamente aquellos que son poseedores de frutas del diablo y poseen gran manejo de las mismas. Este grupo tiene dos sectores medios, siendo en su totalidad los peleadores especialistas en Haki, quiénes irán directamente tras los usuarios, pero con una parte especializada en el ataque, dirigida por Akagami y Sanji-ya, y otra en la defensa, dirigida por...- se tomó un momento para aclararse la garganta mientras leía una vez más la decisión que habían tomado los estrategas, incluyendolo. Cuando notó que tardaba mucho, tuvo que ceder y hablar- Boa Hancock.
- ¿No tenía miedo, Leriana? ¿No estaba cansada?- el juez quería llegar a un punto en el que no tuviese escapatoria, en el que declarará que mi participación en la guerra fue por odio, como una venganza personal y no para ayudar al mundo, como los revolucionarios, en su momento, lo hicieron.
Quizá, creyendo que la orden de Law en algún momento me involucraria a mi o a Luffy, a una razón egoísta.
- ¿No estás cansada?- Sanji apareció en su campo de visión, con el rostro sucio y sangre cayendo desde su frente hasta su barbilla. Ella corrió hasta el, siendo consiente de que le escuchó únicamente porque le había gritado con todas sus fuerzas al verla respirar con dificultad, hincada en el suelo.
Se acercó a él, hablándole al oído para que le escuchase sobre los cañones, las balas, el choque de las espadas y los gritos. Le gritó cerca que debía ir con el cuerpo médico, que ella estaba más que bien. Le dijo todo demasiado rápido, pero consiente de que la entendió.
Lo vió alejarse mientras ella aún le gritaba que todo terminaría pronto y que estaba orgullosa de haber conocido a alguien como el, que se asegurara no solo de cuidar de todos si no también de si mismo, que debían resistir, que solo faltaba un poco.
Entonces se levantó y echó a correr nuevamente, como era su intención inicial, hacia las afueras del campo de batalla.
- ¡Eso, Hancock!- gritó el de Sombrero de Paja, apoyando a su amiga al otro lado de la línea.
Pese a lo aterradora y egoísta que podía ser, canalizando el amor que le tenía a Luffy y el odio que le guardaba al Gobierno Mundial, Boa Hancock era la líder perfecta para un grupo de especialistas en el mano a mano con Haki, habilidades que ella manejaba a la perfección. Nadie nunca podría pasar encima de la mujer más hermosa y letal del mundo.
- El sector tres será el de los combatientes de distancia media, liderados por Nami, incluyendo a aquellos cuyas habilidades les permitan desplazarse por el campo de batalla, pero sin llegar al frente- explicó Ler, sonriéndole a su amiga pelirroja, que en un inicio, no se veía capaz de tomar aquella responsabilidad, pero fue apoyada y motivada por sus nakama- ellos serán llevados por los gigantes, comandados por Usopp, que a su vez sera el único tirador, miembro del grupo de combate a distancia, que entrara en las filas medias. Se tomó esta decisión porque no pelearemos una batalla de desgaste con el costo de sacrificar las vidas de los gigantes, que pese a su fuerza y capacidad destructiva, no poseen las habilidades de los combatientes de primera fila, por lo que impedirán el avance en las filas medias, protegiendo a los tiradores y artilleros quienes conformarán el sector cuatro, tras los gigantes que serán del sector tres medio...- callandose un momento, se dirigió al rostro confundido de Luffy que se perdió en algún momento de la explicación de anoche y de hoy- los gigantes son el apoyo del sector tres- explicó pausadamente- y por ende la defensa del sector 4, los tiradores, liderados por Usopp y Yassop.
Padre e hijo sonrieron orgullosamente pensando en las habilidades del otro. Luffy golpeó su puño, dándole a entender a los demás que había comprendido, aunque de forma vaga, el asunto.
- Bien...- respirando profundamente, llegó el turno de la pelirroja, quién apoyó sus manos en la mesa y se inclinó sobre ella, señalando un punto en el mapa extendido sobre la misma- esa será la división de combatientes, todos a su vez, además del líder de sector, tendrán personas que dirigían grupos. Ahora, la segunda división será la brigada medica, quienes se ha acordado, sean los últimos en entrar a batalla...
Una ola nueva de indignación se hizo presente, Y Nami, siendo mucho menos paciente que Ler, estuvo a punto de golpearlos a todos, pero una cosa era tratar con sus nakama y otra con una legión de problemáticos.
- Como decía antes de que me interrumpieran...- continuó la pelirroja entrecerrando los ojos con molestia- los médicos serán los últimos en entrar en batalla pero irán en todos los frentes- una nueva sorpresa colectiva se hizo presente, pero lo suficientemente baja para que Nami siguiese hablando- por ello habrá tres líderes: Marco, como se había dicho, estará con los combatientes de primera fila. Chopper, con los de fila media. Law dirigira al resto de médicos que se movilizará por todo el campo de batalla, pero no sé concentrarán en pelear a menos que sea estrictamente necesario. Su deber es salvar todas las vidas aliadas que puedan, y por ende, deben ser protegidos por los demás.
Finalmente, todos coincidieron con el punto de la navegante, comprometiéndose a proteger a la división médica que probablemente, sería el único medio para asegurar sus vidas en última instancia.
-¡Trafalgar!...- gritó con desesperación, golpeando el suelo en donde se encontraba de pie. Este apenas crujió, recordándole la poca fuerza que le quedaba y que probablemente ya no podría ir más allá.
No podia encontrarlo por ninguna parte, ni siquiera con haki. Llevaba mucho tiempo desde que la comunicación entre sus canales se había acortado y ninguno había podido contactar con el por más esfuerzos que hicieron o personas entrelazadas que lo intentaron tambien. Entonces, en aquel momento de angustia y desesperación, cuando sus esperanzas poco a poco caían al suelo a pedazos, como los cuerpos de muchos de sus aliados, aún en la distancia, Luffy y ella se habían mirado, diciéndose aquello que solo ellos, y el desaparecido, podrían entender.
Y Ler echó a correr una vez más, consiente de que se le doblaban las rodillas a cada paso y que en cualquier momento rodaría por el suelo para ser aplastada, pero con la esperanza de encontrar a Law con vida, incluso si aquello significaba perder la suya para que viviese el.
- Por último, la división de estrategia - habló nuevamente Luffy, sus dedos golpeando suavemente la mesa cuando se volvió a sentar- a cargo de Ler y Dragón- concluyó con la voz neutra. Quizá porque se trataba de su hermana y del hombre a quien aún no podía llamar padre.
Ella notó que el Capitán General de la alianza no decía nada más, por lo que tomó la palabra sin despegar la vista de él: - Ambos dirigiremos a todas las tropas en el teatro de operaciones, pero Dragón se enfocará en la logística, asegurando la disponibilidad y capacidad de cada sector desde fuera del campo de la batalla, y yo me dedicaré a la parte táctica, ejecutando los planes y las maniobras junto a las fuerzas militares. Por ende, Dragón y el resto de los estrategas permanecerán en las últimas filas, en un centro de operaciones que deberemos asegurarnos, sean los últimos en caer. De lo contrario, la organización de las filas podría caer, debilitandonos ante el enemigo...Las circunstancias planteadas aquí no serán las mismas que en la guerra. Cuando finalmente las tropas choquen, cambiará todo lo que sabemos y por eso alguien tiene que estar al frente cambiando las estrategias según la situación de los frentes específicos y alguien afuera, dirigiendo la situación en general. Dragón es el que ha llevado está lucha más tiempo y es el que puede manejar mejor los movimientos de la alianza sin que se convierta en una masacre- dijo suavemente, terminando con su participación para retirarse nuevamente hasta su asiento.
-¿Porque guardarse esa información para sí misma, cuando miles de hombres, bajo su responsabilidad, morían?- haciendo una pausa, recorrió con su vista todo el recinto, lleno también de personas que pelearon a nuestro lado ese dia-¿A usted de verdad le importaban esas personas o solo quería venganza?
Un abucheo se escuchó desde las gradas, y no supe si fue dirigido a el o a mi dadas las revelaciones actuales. El se aclaró la garganta y continuó:
- ¿Fue porque solo quería vengarse por lo que hizo Teach, por lo que le hizo el Gobierno, sin importar el mundo? - cerré los ojos ante un nuevo dolor de cabeza, evitando la visión borrosa que estaba teniendo- ¿Quería proteger a un aliado que se aseguraría de brindarle la inmortalidad, o planeaba entregarlo en caso de que las cosas saliesen mal?
El silencio los envolvió a todos un momento, hasta que nuevamente, Monkey D. Luffy habló.
- Esta es la última oportunidad para dar un paso atrás...- despegando su cuerpo del escritorio donde se encontraba apoyado, llevó una de sus manos a su sombrero para despojarse de él y dejarlo en la mesa central, donde los planos creados por los estrategas de la alianza se encontraban- no voy a obligar a ninguno de mis nakamas o mis aliados a hacerlo. Mañana podría morir, podríamos hacerlo todos y quiero que tengan la oportunidad de dudar...- se detuvo un momento, respirando profundamente- si hay alguien aquí hoy que desee retirarse, puede hacerlo sin problemas, sin que dejemos de ser amigos o apoyarnos en un futuro...de haberlo...Pueden hacerlo mientras aún hay tiempo.
Todos comprendieron en aquel momento que el joven revoltoso y problemático que conocieron un día tenía claro que está no era cualquier aventura, si no, una que podia ser la última para el y para ello eran consientes de lo que el muchacho quería decirles. Qué aún era su Capitán, pero la promesa de llegar hasta el final a su lado podía acabarse allí, porque ese podía ser el final de todo. Qué ningún reino que salvó de paso le debía ningún favor, que ningún aliado que tuvo en su camino debía seguirlo, que nadie debía estar allí si no tenía claro que esta batalla podía ser la última.
- Mugiwara-ya tiene razón. Es la última oportunidad para irse- la voz del segundo "general" de la alianza se hizo presente - pueden utilizar el submarino y retirarse ahora con la orden de no volver.
El mensaje fue sus palabras, y a su manera, Trafalgar D. Law transmitió su deseo de luchar con Luffy hasta el final y liberar de sus responsabilidades y arrepentimientos a aquellos que no lo harían.
Los Comandantes de la Flota, que habían dejado de ser 7 en algún momento, se mantuvieron firmes en sus lugares. Representando a una de las partes más grandes del ejército que lucharia al lado de los Sombrero de Paja, estos asumían la responsabilidad de elegir, y aquel gesto, en donde permanecieron solemnes con la vista sobre su líder, sin siquiera alterar su respiración o mirar hacia atrás, dejaba entrever que aquel era el destino que habían elegido.
Sabo sonrió viendo el crecimiento y la madurez del chico, en su nombre, y en el de Ace, decidió apostarlo todo. El era de aquellos que habían reflexionado más acerca de las posibilidades de perder o ganar, el como el mundo cambiaría de salir victoriosos, y de lo que pasaría con aquellos que quedasen de perder.
- Yo siempre estaré contigo, Lu- dijo acercándose a la mesa también- como hermano. Y como revolucionario- porque sabía que debía proteger a su hermano menor por la memoria del que ya no estaba, y a su hermana, quién indudablemente permanecería junto a él, pero también debía hablar en nombre de la lucha que había llevado por años, y los que habían luchado junto a él.
Sabo fue el encargado de establecer la comunicación entre la Flota y los revolucionarios. Su manera de proceder no era la misma, ni siquiera similar, pero Dragón confiaba en su hijo y por tal razón, le confío al otro que no era de su sangre, el dirigir a su ejército en la batalla, en su nombre, al lado del joven que esperaban, cambiase el mundo.
Ler, la última de ellos, propuso el movimiento más arriesgado de la Alianza cuando se dieron cuenta de que pese al apoyo de muchos reinos, de la flota, de los revolucionarios y los samurai, no era suficiente. No cuando uno de los poderes más grandes del mundo, por si mismo, estaba totalmente en su contra: La Marina. La mayor parte de ella, así como el Cipher Pol y otras organizaciones que permanecían a favor del Gobierno, serían una de las principales oposiciones que la Alianza tendría, impidiéndoles llegar, a costo de cientos de vidas, hasta su verdadero objetivo. De tal forma que la ex-marine fue la encargada del reclutamiento de aquellos quienes creían en la libertad y verdadera justicia, aún arriesgandose a encontrarse con personas que le cortasen el camino con el Plan Suicida que armaron.
Sin embargo, pese a todo pronóstico, tuvieron éxito. Ello significó en uno de los mayores pilares que fortalecieron la Alianza, con algunos de los marines más poderosos e importantes de la era, decidiendo luchar no al lado de un pirata, si no, en favor del mundo.
- Alguien me dijo un día que los verdaderos marines no ven por su seguridad, libertad, o la forma en que otros los perciben por sus acciones, si no por como pueden servirle a los que no son capaces de defenderse por sí mismos...- Smoker, quién era el otro representante de la Marina, se encontraba escuchando al otro lado por medio de un caracol, sonriendo- ningún verdadero marine se retirará.
Inmediatamente, el sonido de una espada desenvainandose y volviendo a su lugar dejó en claro que el honor no solo era parte de la esencia de un Marine, si no también, de un Samurai, cuyo representante dejó saber sin palabras o sentimentalismos, que morirían por cambiar al mundo al que por fin, como pais, habían decidido volver a abrir sus puertas.
Una serie de afirmaciones se escucharon por los otros teléfonos. Hancock fue una de las más efusivas Marco y Shanks incluso, siendo parte del lado de los Younkou, tuvieron que someterse a algunas disposiciones de la mujer.
- Luffy- llamó Usopp. A ninguno de sus nakamas se le pasó por la cabeza que fuese a rendirse, porque había demostrado ser uno de los guerreros más valientes del mar, y uno de los amigos y más valiosos de todos también. Cuando ganó la atención de su Capitán, este señaló otro caracol, del que venían varias voces gruesas- sabes que nunca dirán no a una buena batalla- explicó el líder de la división de Gigantes con una sonrisa. El de Sombrero de Paja le sonrió, al igual que sus nakamas, quienes rebosaban de orgullo por el.
Fue así que el último en tomar la palabra fue el espadachín de cabello verde, quién se acercó a su Capitán , poniéndole una mano en el hombro.
- Aunque eres el rey, no hemos terminado nuestro recorrido- dijo, acercándole sus espadas para que esté las tomase, como una muestra de respeto y lealtad- iniciamos juntos y terminaremos de la misma forma.
El resto de Mugiwaras se acercó para poner una mano sobre las espadas también. Manos pequeñas, grandes, femeninas, masculinas, robóticas, pezuñas y hasta aletas. Todos dispuestos a morir por quién un día, estuvo dispuesto a morir por todos.
- Bien- concluyó el, colocándose nuevamente el sombrero en su lugar con una sonrisa decidida y fuego en los ojos que a Ler y Sabo les recordó a alguien más- le di la opcion para retirarse, pero el tiempo se ha acabado, así que pelaremos juntos...Hasta el final.
- Hasta el final- repitieron todos, los presentes y los que escuchaban a través del teléfono. Todos los que estaban dispuestos a arriesgar la vida para cambiar su futuro.
- Leriana, ¿Porqué, siendo una persona libre, decidió ir a la guerra? ¿Acaso fue porque tenía un plan de respaldo?...
Apreté mis puños con fuerza, pensando en lo errados que estaban, en lo errados que siempre estuvieron todos aquellos que nos vieron desde fuera, y nos seguían viendo.
-Porque nunca fui libre realmente. Ni yo, ni mis hermanos, ni ninguno de los niños que creció bajo el Gobierno. De ningún reino, de ninguna raza, ni marines ni piratas- declaré, por primera vez, adquiriendo una postura agresiva- Ninguno merecía nada de esto. ¿Porque, si ya estaba arruinada- tragué saliva, porque era difícil aceptar en voz alta todo lo que nos ocurrió y que el mundo nos culpara por lo mismo- no atreverme a intentar salvar a los que podían salvarse aún?
Luffy y yo lo tuvimos siempre claro. Quienes lucharon en la guerra, a su modo, lo hicieron también.
- En los archivos de la estrategia de la Guerra Final, la decisión que usted y Monkey D. Luffy tomaron sin consultar a Monkey D. Dragon, acerca de Trafalgar Law...- dijo la jueza mientras revisaba sus papeles.
Yo me recosté sobre el podio y esperé.
"Entonces ella me lo dijo con claridad, acerca de lo que sucedería si perdiamos. Si inevitablemente, las cosas fuesen cuesta abajo y nuestras tropas comenzaran a caer sin remedio.
Ella no lo consultó con Dragón porque sabía que intentaría encontrar otra forma para solucionarlo. Tampoco con sus propios nakamas, con nadie en la alianza.
No dejó saber que la posibilidad de perder estaba allí, siendo tan fuerte, que el plan principal incluía lo que sucedería si fallase."
- ¿Porque no le dejó saber a sus aliados que había un plan en caso de que perdiesen, teniendo usted la obligación de dirigir las operaciones en el campo de batalla? ¿Porque abandonó su puesto para ir tras de el?-preguntó el juez, quitándose los lentes y mirándome de forma sería. Alcé la barbilla, negandome a ceder.
Los murmullos se hicieron presentes nuevamente.
- Trafalgar recibió como orden directa el escapar en caso de que el plan fallase y la alianza perdiese. Yo tenía que asegurarme de que saliese con vida.
- Escapar...¿Porqué darle la posibilidad de escapar a un solo hombre en la guerra? ¿Por qué Trafalgar Law valía la pena?
-Ese hijo de perra...- susurró saltando desde los escombros hasta un gran cráter que algún golpe o ataque formó en el suelo, deslizándose hasta donde se encontraba el sombrero del hombre al que buscaba. Se vió a si misma incapaz de llorar pese a que sentía una frustración y desesperación que nunca antes había sentido en la vida, como si lo hubiese perdido todo- Mierda, Law, te di una maldita orden. Solo una...
Comenzó a gritar como una desquiciada, golpeando el suelo con uno de sus puños, sosteniendo con la otra mano el sombrero, porque quería encontrar si quiera el cuerpo del hombre para hacerse con la idea de que habían fracasado, pero en aquel momento ni siquiera podía lograr eso. La desesperación era tanta que no podía pensar con claridad y ahora cargaba con el remordimiento de dejar sin guía a quienes aún batallaban en el frente de la guerra.
Respiró hondo, conteniendo las ganas de vomitar e intentó concéntrarse una vez más, al borde de las lágrimas, en el nivel más alto de frustración.
Y lo encontró.
Tengo que admitir que estoy muy emocionada por esto, porque al fin todos los hilos van a enlazarse para llegar al fin actual y el inicio del fin pasado. Espero hayan prestado atención en las escenas y los tiempos, cada detalle ayudará mucho.
Gracias por leer!
