¡HOLA!

Aquí estoy, otra vez... Estos días, van los capis más seguiditos. Me alegro yo misma de ello.

OS COMENTO... VOY A ESTAR MÁS CENTRADA EN ESTE HISTORIA, ESTOY MÁS INSPIRADA. ASÍ QUE ACTUALIZARÉ, POR AHORA, ESTE FIC.

ESO NO SIGNIFICA QUE "LA PROTEGIDA" QUEDE EN EL OLVIDO, ¿OK? Estoy un poquito atascada ahora mismo con esa historia, así que centraré mi tiempo en esta.


mrs puff: Está herida y decepcionada. Y, asustada.

Nacygov: Bella está intentando sobre llevar todo lo que tiene encima, como puede. A Bella no se le va a pasar el enfado fácilmente... Cuando Charlie muera, hará algo extremo. O los perdona (o lo intenta) o se aleja, o... desaparece... o... Su malestar, puede ser el punto clave para determinar su decisión final sobre los Cullen.

Gracias por tus palabras... Eres muyyyyy amable. Gracias a ti, por dejarme esos comentarios tan geniales".

alicecarolina11: Exacto! Has dado en el clavo. Bella, al no querer saber, cree que los Cullen son "vampiros"; osea, que se alimentan de sangre humana. Ese es uno de sus mayores temores. A mí también me da pena de Edward... de todos.

Jade HSos: Gracias a ti por comentar. Bella está portándose a la defensiva... Sacando mucho genio. Pero si... El enterarse así, ha sido un shock tremendo.

Dulce Carolina: Es fuerte... Esta Bella ha pasado mucho en su vida, y la ha hecho dura. Pero más fuerte será a partir de... No te hago spoiler... jajajaja!

invitado (Wenday14): Gracias por escribirme.

Adriu: ¡Jajajaja! Si, lo de convertirla, no ha sido lo más acertado. Pobrecita, estaba aterrada. He querido hacer una Bella más "normal", que se entere sobre vampiros y les tenga miedo...Como sería lo normal.

Flor Mcarty: Espero que tu otra autora, actualice pronto... ¡jajaja! Esta Bella, es una chica fuerte. Podrá con todo. Aunque habrá momentos en que se debilite, pero nada podrá con ella.

ALBANIDIA: La situación es triste, es verdad. ¿Hasta cuando estará enfadada?... ¡Ufff!...

PaolaValencia: ¿Ya te han crecido las uñas? ¡jajajaja! La situación es triste para ambos. Los dos se quieren muchísimo... Están completamente enamorados, pero Bella está demasiado dolida y asustada; y esos sentimientos, son, ahora mismo, más fuertes que el amor.

ME HA LLAMADO LA ATENCIÓN, QUE NINGUNA DIJO NADA SOBRE QUE BELLA SE HABÍA ENTERADO DEL DON DE EDWARD... ...

GRACIAS A TODAS POR VUESTROS COMENTARIOS. ME HACÉIS TREMENDAMENTE FELIZ CADA VEZ QUE SUENA LA ALERTA DE "NUEVO MENSAJE"

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CAPÍTULO 31


Mientras Bella dormía, los Cullen estuvieron hablando con Charlie, el cual estaba completamente desconcertado ante la reacción de su sobrina.

Algo le decía que ella no se lo tomaría muy bien, pero jamás llegó a pensar que su respuesta sería tan desastrosa.

- No te lamentes Charlie. No es tu culpa. - Intentó reconfortarlo Carlisle. - Nadie contaba con semejante rechazo por parte de Bella. - Su voz estaba cargada de pesar, y no intentó disimularla.

- ¿Quién hubiese imaginado que lo digeriría así? - La pregunta de Rosalie, fue más una exclamación, a la que todos asintieron.

- Aunque no sirve de nada, creo que lo mejor hubiese sido decírselo en un principio. - Esa idea rondaba la mente de Jasper desde hacía semanas.

Estaba atento a los sentimientos de Bella, pero no captaba nada extraño, porque ella no sabía nada aun. - Que nos fuese conociendo, sabiendo lo que somos.

- Eso no serviría, porque ella y Edward se enamoraron en el acto. - Refutó Alice, a lo que su esposo asintió con una inclinación de hombros. Edward solo suspiro abatido.

El nombrado estaba apoyado en una pared, en un lateral del dormitorio de Charlie, con la cabeza baja, y sin integrarse en la conversación.

- Edward - lo llamó Charlie. El vampiro levantó lo justo la cabeza para mirarlo a los ojos - No te des por vencido. - En su voz había determinación - Ella ahora está enfadada y dolida, pero tu no la veías llegar después de vuestras citas - Sonrió. - Estaba… ¡pletórica! - Edward hizo un amago de sonrisa.

- Ello lo ama sinceramente - Intervino Rosalie. - No es consciente de la potencia de nuestros sentidos, y no se ve con la misma claridad que nosotros la veíamos cuando estabas a su lado, cuando la rozabas, o compartíais una mirada - Giró la cara para encarar a Edward - Como dice Charlie, no te des por vencido. No creo que la hayas perdido.

- Aun… - Susurró Edward con la voz totalmente rota. - Así concluía tu frase, ¿no? - Rosalie suspiró bajando la cabeza.

- El problema es que no quiere escuchar. No quiere saber sobre nosotros, y supongo que esté muy confundida. Tendrá cientos de preguntas, que la estarán volviendo loca. - Expuso Carlisle, preocupado.

- Querido, deberías insistirle. A ti te respeta muchísimo, - Esme miraba hacía Carlisle, implorándole - Si no es contigo…

- Si. - Añadió Emmet. - Si no te escucha a ti, entonces, no lo hará con nadie.

- A lo que tenemos que estar preparados, - Jasper miró más directamente hacía Alice y Edward, - es que cuando despierte, estará más a la defensiva. Será ofensiva y, hasta grosera. El descubrimiento del don de Edward ha sido un mazazo. Deberíais haber visto como nos miraba - El rostro de Jasper estaba desolado y desconcertado.

Charlie dejó escapar un suspiro, de agotamiento, acompañado de un leve jadeo.

- Jefe Swan - Le sonrió el patriarca, en un intento de aligerar lo que iba a continuación - Hora de ponerse el oxígeno. - Charlie cerró los ojos y suspiró pesadamente.

Sus pulmones ya no realizaban correctamente su función respiratoria, y era plenamente consciente de ello.

- Si… Creo que ya ha llegado el momento. - Se lamentó, sabiendo que eso significaba que su final estaba muy próximo.

"Pobre Bella… Se le ha agolpado todo."

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El resto de los Cullen lo miraban con los rostros compungidos. Estos días iban a ser aterradores; intensos y muy difíciles.

Carlisle le colocó el respirador nasal y abrió la bombona de oxígeno que estaba escondida dentro de un armario para que Bella no la viera.

Ella no sabía que el cáncer pancreático de Charlie había originado metástasis en los pulmones.

Eso había sido uno de los motivos de inyectarle los viales, que mantuviese esa metástasis controlada y no padecer problemas respiratorios hasta el final.

- Cuando Bella vea esto… - Emmet murmuró, casi en un susurro, lo que todos estaban pensando.

- Será un tremendo impacto. Se que no está convencida de mi precisión en las horas. - Comentó Alice. - Pero solo quedan unas 42 horas.

- No quiere creerlo. - Jasper miró hacía su esposa con comprensión.

- Dejemos a Carlisle a solas con Charlie - la matriarca alzó la mano, señalando la puerta. Sabía que su esposo necesitaba pasar un poco de tiempo con "su amigo".

Esme les encargó tareas a todos sus hijos; era consciente de que ellos necesitaban estar activos, para que no se agobiaran, y de paso, se despejaran un poco del tema de Bella.

Unos fueron al super a comprar comida, otros se quedaron en la casa limpiando y acondicionándola, a la espera de más visitas.

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Bella abrió los ojos sintiéndose algo mejor, pero percibía su cuerpo engarrotado. Comenzó a desperezarse y estirarse, hasta que el recuerdo de Charlie entró en su mente.

- ¡Charlie! - Gritó, levantándose de golpe. Tuvo que sujetarse a la cama, ya que un mareo devastador la sacudió.

"Tengo que comer algo… Llevo más de un día entero sin probar bocado… Acabaré por sufrir un colapso"

Edward, en el piso de abajo, escuchó alto y claro el pensamiento, con el cual no podía estar más de acuerdo; así que se fue directo a la cocina, y tras localizar todo lo que necesitaba, comenzó a prepararle a Bella unas tortitas. Sabía que le encantaban.

- Bella - Alice la llamó tras picar en su puerta. - ¿Puedo pasar?

- No. - Respondió ella tajante.

Alice la sintió trastabillar, con pasos torpes, hasta que abrió un poco la puerta, asomando poco más que la cabeza.

- ¿Sigues aquí? - Le preguntó con tono recriminatorio.

- Claro que seguimos aquí. Estamos todos - Aclaró la vampira. - Te dijimos que estaríamos contigo en estos momentos, y no vamos a faltar a nuestra palabra. - Sentenció, haciendo a Bella bufar.

- Me alegro que seáis "gente" - puntualizó con malicia - de palabra - la miró con una ceja alzada.

- No vas a intimidarme por unos cuantos comentarios perniciosos - la miró con ojos condescendientes. Bella apretó la boca en un gesto de rabia.

- Bueno… ¿Qué quieres? Iba a ver a Charlie.

- Ibas a verlo, antes de marearte o, ¿vas a esperar a tener otra pinta? - le alzó una ceja, prepotente; molesta por que estuviera machacándose así, manteniéndolos alejados. Bella apretó la mandíbula, con rabia. - Porque, perdona que te diga, pero parece que la que está enferma eres tu. - Esa última aclaración, la hizo con la voz preocupada y sin rastro de condescendencia alguna. Bella retuvo el aire en sus pulmones, visiblemente molesta por la intrusión de Alice.

"¿Cómo puede saber…? ¿A tanto llegan sus sentidos? ¿Cómo funcionará, exactamente, eso de que "puede ver el futuro"?"

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Ese pensamiento hizo a Edward fruncir el ceño. Antes de que se durmiera, Alice le había explicado, levemente, cómo funcionaba su don.

¿Acaso no lo recordaba?

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- Voy a verlo ahora… - Soltó Bella rotunda.

- Está dormido. Esme le subió el desayuno hace un par de horas, y tras la última dosis de morfina, se ha dormido. Tardará cerca de una hora en despertar. - La informó - Te especifico para que puedas ducharte y desayunar tranquila.

- No necesito que me digas lo que tengo que hacer. - Soltó de forma envenenada. - Ahora, sal de mi cuarto.

Y con las mismas, le cerró a Alice la puerta en las narices. Pasó el cierre de seguridad en la puerta, y se apoyó en ella.

Alice, al otro lado, podía escucharla jadear, al borde del llanto.

"¡Oh, Bella! ¿Por que te haces esto? No nos alejes de ti. Te amamos tanto…"

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Bella se metió en la ducha, agradeció que su dormitorio tuviera baño propio más que nunca.

Cuando sintió el agua caliente correr por su cabello, relajando todo su organismo, casi se estremeció de placer.

Dejó que su cuerpo se destensara, y estiró el cuello intentando reconfortarse de algún modo.

Su mente comenzó a pensar en todo lo acontecido en las últimas 24 horas, sintiéndose, ahora más consciente, aterrada por lo que estaba viviendo.

"42 horas… Menos de dos días. ¿Serán tan exactas las previsiones de Alice? Todo esto es… escalofriante y, terrorífico. Aunque se que no me harán nada… se me ponen los pelos de punta en cuanto se acercan a mí"

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Abajo, en la cocina, un muy atento Edward, estaba desconcertado. A parte de padecer un sufrimiento inhumano por confirmar mediante los pensamientos de Bella, que las palabras de Jasper, se confirmaban:

Ella los temía.

Pero otra cuestión importante era que Bella había olvidado la conversación que se había dado tras vomitar.

- ¿Edward? - Emmet acompañado de Alice, entraron en la cocina, y miraron preocupados para su hermano, el cual mostraba una cara extrañada. - ¿Qué pasa? - Preguntó el vampiro grandote.

- Bella… - unió sus cejas - No recuerda lo que hablamos ayer, justo antes de dormirse.

- Bueno… - Jasper entró en la cocina - la definición "dormir" no es exacta. Ella estaba atontada. - Rodó los ojos, ante su propia descripción - Estaba al borde del colapso, y al someterla a mi influjo, un poco demasiado fuerte, ella entró en un estado de inconsciencia. Como si se hubiese desmayado. - Aclaró.

- Entonces… - Edward se encontraba confuso.

- Ella no recuerda nada sobre tu don. - Desveló el vampiro empático. - Puede que lo recuerde en algún momento, pero ahora, su mente sigue demasiado colapsada, embotada y… - miró hacía Edward con cuidado.

- Asustada. - Concluyo el propio Edward la frase. - Se lo he escuchado en sus pensamientos mientras se duchaba. - Bajó la cabeza torturado por confirmar lo que Jasper había dicho sobre sus sentimientos hacía ellos.

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La puerta del dormitorio de Bella se abrió, y se escucharon sus pasos hacía el cuarto de Charlie.

- Otra sorpresita para Bella - Añadió Alice ladeando la boca.

- Buenos días, cielo - la saludó Esme. Carlisle se limitó a mirarla, ocultando, en parte, su compungimiento.

- Buenos días - Gruñó más que habló.

Miró hacía Charlie y descubrió que tenía el tubito del respirador nasal conectado, a parte de una bolsa distinta de suero.

Se llevó las manos a la boca, mientras sus ojos comenzaban a brillar, llenos de dolor.

- ¡Dios mío! - Se apresuró al borde de la cama de Charlie, pero no lo tocó.

Se quedó con las manos tapando su boca, de donde comenzaban a salir suaves jadeos.

- Se lo he conectado está madrugada - Habló Carlisle - Comenzaba a fatigarse, y no tenía porque soportar ningún malestar - Bella asintió, sin mirarlo - Le he cambiado el suero, este lo hidratará más, por lo que su cuerpo sufrirá menos. Ahora está descansando, tranquilo.

Bella se tapó la cara con las manos, y lloró. Se dejó ir sin importarle que los dos "vampiros" estuvieran allí, con ella.

Esme movida por la compasión y el amor que le profesaba a la chica, se acercó a ella y la tocó en el hombro.

Esperaba que Bella se girara y así abrazarla; reconfortarla entre sus brazos.

Sucedió todo lo contrario:

Bella se apartó, mirándola con horror.

- Esto no cambia nada de lo que dije ayer. - murmuró, con la voz rota por las lágrimas - Cuando él muera, todo acabó entre nosotros. - Respiró, y su rostro cambió radicalmente. Alzó una ceja, y le clavó una mirada cargada de odio a Esme - Agradezco vuestra ayuda, y no la voy a rechazar, no soy tan estúpida. Sobre todo porque él quiere teneros aquí, pero… No vuelvas a tocarme, nunca. - Sus ojos estaban fijos en los dorados orbes de Esme, que no articulaba palabra. - Y eso, va para todos. Creo que no necesito gritar para que me escuchéis. - Carlisle negó al igual que Esme.

Bella se quedó mirando un momento a la matriarca, observando un ligerísimo brillo en sus ojos.

- ¿Te he ofendido? - Le preguntó con el tono un poco menos duro. Esme unió sus cejas, en un claro gesto de sufrimiento, y asintió - Y… ¿eso te da ganas de llorar? - Esme la miró desconcertada, pero volvió a asentir. Bella giró la cara, cortando un momento la comunicación visual, y apretó los ojos con gran pesar. - ¿Ves? - Alzó de pronto la voz, mirándola otra vez, descuadrando a Esme. - Tu cuerpo, parece humano, pero no lo es… No puedes ni tan siquiera llorar. No puedes crear lágrimas… ¡Maldita sea! - Chilló como si se hubiese vuelto loca.

Charlie se movió ante el ruido, pero siguió durmiendo. Eso hizo a Bella contenerse y dejar de gritar.

- Te estás pasando - Rose entró en el dormitorio y encaró a Bella. - Has ido a por la más débil. - Le soltó con el tono duro. - ¿Por qué no le hablas así a Edward? - Bella contuvo el aliento - ¡Ah, no! A él ni tan siquiera le hablas. No eres ni tan siquiera capaz de aguantarle la mirada - le escupió dolida.

- Rosalie, tranquila. No te preocupes. - Calmó Esme. Rose miró hacía Bella con el rostro endurecido.

- Bella - Emmet entró en el dormitorio, en rescate de Bella. - Ven, vamos. Baja a comer algo. Tienes el desayuno listo. - Alzó la mano para empujarla por la espalda y hacerla salir del dormitorio antes de que Rose y ella se enzarzaran en otra discusión.

Bella echó a caminar antes de que Emmet llegara a tocarla.

- Siento la reacción de Rosalie - Se disculpó Emmet. Bella giró al cabeza para que Emmet no viese su cara compungida.

"No la disculpes, maldita sea. Tiene razón… me desahogué con la más débil. En la que sabía que no me contestaría… Soy una mala persona… ¡Mierda, no! No tengo porque tener consideración por ellos… No son personas, no están vivos… Son, como zombies."

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Entraron en la cocina, y allí tenía servido un completo desayuno: Café, leche, zumo de naranja, tortitas, nata, chocolate, caramelo, magdalenas…

Bella se quedó inmóvil en la puerta de la cocina al ver semejante festín. Además de toda la comida, estaba delicada y perfectamente servido, incluso un jarrón con flores frescas adornaban la mesa.

"Me da igual que me decoren la mesa… Es un detalle, pero de igual manera. Ellos pueden matar solo con tocarme… ¿Cómo de fácil podrían romperme un hueso? ¿Cuánta fuerza tendrían que aplicar?"

- Vamos, siéntate y come - le rogó Emmet. - Hoy vendrá más gente y será un día difícil.

Obedeció y se sentó. Al ver y oler semejante despliegue culinario, parece que recuperaba algo de apetito.

Cuando llevaba unos pocos bocados, Carlisle entró en la cocina con el rostro tenso; no enfadado, sino más bien, preocupado.

Bella respiró hondo, preocupada por si el patriarca le echaba una bronca por su actitud con Esme.

- Bella… quería comentarte una cosa. - Suspiró y Bella lo miró confundida.

- Suéltalo. - Gruñó.

- ¿Dónde piensas dejar el cuerpo de Charlie para el duelo? - Soltó de golpe, haciendo a Bella atragantarse con un bocado de tortita.

"¡Mierda! No había pensado en eso. ¿Aquí, en casa? ¡grrr! (estremecimiento) ¡Ufff!"

Carlisle, y toda la casa, fueron conscientes de ese estremecimiento.

- Podíamos montar una construcción temporal, para eso - Sugirió Emmet. - Una carpa cerrada, calefactada y decorada para la ocasión. - Asintió a sus propias palabras.

Bella lo miraba atónita. Montar todo eso, llevaría días.

- Podría ir a Port Ángeles, a la zona industrial y tendría todo lo necesario en un par de horas.

- De las flores, sillas, alfombras y demás, nos encargaremos nosotras. - Alice, que había aparecido de la nada, se unió a su hermano en el proyecto.

- Antes de que sigáis planeando, debéis preguntarle a Bella. - Carlisle la miró, esperando su reacción.

"En serio van a montar todo eso para… ¿mañana, pasado? ¿No duermen? ¿No necesitan descansar? Mejor que tener el recuerdo de Charlie muerto en casa… cualquier cosa será mejor"

- Por mi vale. - se hizo la desentendida, mientras jugueteaba con la comida.

En esas, Edward entró en la cocina y el ambiente de relativa paz que se había creado, se esfumó, ya que nada más que ella lo vio, se envaró, poniéndose tiesa como un palo.

- Me parece un gran plan, Emmet - Apoyó a su hermano; ambos se lanzaron una sonrisa cómplice.

"Su voz es tan dulce… Tan, atrayente… Pero ahora, la escucho distinta. Todo es distinto…"

- Pues entonces, organicémonos. - Emmet ya estaba animado.

- Te acompañaré, así aprovecharé a comprar más cosas - Se apuntó Alice.

- Bella - la llamó Edward. Al escuchar su nombre, salir de la boca de Edward, no pudo más que cerrar los ojos. - ¿Necesitas algo de Port Ángeles? - Ella tragó con dificultad, y negó con la cabeza.

Emmet, Alice y Edward comenzaron a hablar entre ellos, organizando lo que necesitarían comprar, evitando a Bella en la conversación para no hacerla sentir más incómoda y que comiera algo más.

Escuchar la dulce voz de Edward, observándolo gesticular e interactuar con Emmet y Alice, la estaba matando. Literalmente sentía dolor en su corazón.

Porque estaba obligándolo a dejar de amar al amor de su vida.

Sin más, a Bella se le escapó un bajísimo jadeo; de los que sueltas cuando estás aguantando las ganas de llorar.

Los tres vampiros se giraron al mismo tiempo y la miraron con los rostros rotos de dolor.

- Bella… - Edward envolvió su nombre en un aura de tristeza y amor que rompía el alma. - Por favor… - Suplicó.

Ella se tapó la boca con las manos, y con los ojos vidriosos, se levantó de la silla de forma airada, saliendo de la cocina corriendo, escaleras arriba.

Los hermanos se miraron entre ellos afligidos.

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- Va a llegar un momento, en que no pueda con esto. - Comentó Edward mirando las escaleras por donde había subido Bella. - Algo va a pasar, decir o hacer, que me hará perder los papeles, ir tras ella y… - sopló aire por la boca, sacando así un poco de estrés. - Y no sé si es lo que necesita, o empeorará más las cosas.

Sus hermanos se miraron entre ellos, inclinando los hombros sin saber qué decir. Incluso Alice estaba en blanco.

Bella estaba tan nerviosa y agobiada, que solo le dejaba ver algunos retazos de planes que iban a venir, pero nada en claro.

Al igual que Edward solo podía escuchar algún pensamiento.

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Bella, tras adecentarse un poco en el cuarto de baño, se fue junto a Charlie. Nada más entrar, Carlisle se esfumó del dormitorio, dejándolos a solas.

Sabía que él no tardaría en despertar, y sería de las últimas veces en que lo hiciera estando lúcido.

Por el agotamiento y el estrés, Bella se quedó dormida sujetando la mano de Charlie, apoyando la cabeza sobre la cama, sentada en el butacón.

Charlie llevaba unos minutos despierto, pero prefirió quedarse quieto y dejar a su sobrina dormir; se la veía tan en paz, que le pareció una aberración despertarla.

Charlie, sin poder evitarlo, comenzó a acariciarle el pelo a Bella. Necesitaba ese contacto, ese momento sensitivo con la que era su hija. Sus ojos se llenaron de lágrimas ante la emotividad del momento.

Sentía tanto tener que morir ahora… Si solo pudiera aguantar un par de años…

Bella comenzó a removerse hasta despertar. Ambos se miraron y se quedaron así, contemplándose durante unos instantes.

- Necesito ir al baño. - Solicitó Charlie. Bella se incorporó, algo dubitativa. Ya que no sabía cómo cargar con él. Pesaba demasiado para ella.

- ¿Alguien necesita transporte hacía el lavabo? - Un Emmet sonriente entró en la habitación.

- Al final, ¿no habéis ido…? - Bella pestañeó sorprendida de su "espontaneidad", al preguntarle como si nada, a Emmet. Pero calló de golpe, apretando los labios.

Emmet la miró con una sonrisa melancólica, pero complacido de que ella tuviera ese "descuido" con él.

- Sí, ya hemos ido y vuelto. - Aclaró. Bella, con la cara girada, asintió. Pero no pudo esconder su sorpresa.

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Emmet cargó con cuidado a Charlie y lo llevó al lavabo, quedándose con él mientras hacía sus cosas.

Mientras, Esme subió dos bandejas con distinta comida. Una era para Bella y otra para Charlie.

"Es tan difícil odiarlos, viendo cómo nos están cuidando… Pero… son lo que son"

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Charlie y Bella estuvieron charlando de nada importante durante el rato en que Charlie estuvo más animado.

Cuando empezó a agotarse, se tumbó y ella lo tapó, le ajustó el respirador y comprobó el suero.

Se quedó con él, agarrando su mano hasta que se durmió. Entonces ella, se dejó ir y abrazando su mano con gran ternura, lloró.

Los vampiros, que estaban todos fuera, preparando el velatorio "portátil" en el jardín trasero, la sintieron perfectamente.

Edward se agarró del pelo, en un gesto de angustia e impotencia.

- No puedo más… No puedo sentirla llorar así, y no subir a consolarla. - Bramaba dolido.

- Yo subiré Edward. - Carlisle apoyó su mano en el hombro de Edward, intentando calmarlo - No empeores más las cosas. Démosle un poco de espacio. - Lo miró con comprensión. Edward asintió, soltando un profundo suspiro.

Carlisle subió, comprobando que Bella estaba algo más serena.

- Vengo a regularle el oxígeno y el suero. - La informó. Ella se limitó a hacer un leve asentimiento. - Estará un par de horas, por lo menos, dormido. Te lo comento por si quieres ir a tu dormitorio, salir a estirar las piernas… algo. Además todos estamos pendientes de él.

- Imagino que vuestro alcance de escucha, llega al jardín trasero - contestó Bella algo petulante.

- Realmente, algo más… - Bella gesticuló asombrada - Porque no bajas un poco tu orgullo, y preguntas. O… escuchas, si lo prefieres mejor así. - le sugirió Carlisle.

Bella se levantó del butacón como un vendaval, mirado hacía el vampiro con miedo.

- No quiero saber nada. - Jadeó. Y con las mismas, salió de la habitación.

Estuvo en su dormitorio durante un rato, hasta que sintió voces hablando abajo.

Los Quileutes habían llegado.

Miró el reloj de su mesita, eran poco más de las cinco de la tarde. Habían pasado 24 horas desde que llegara a casa, tras enterarse de… "eso".

"24 horas… el tiempo está volando. Tendré que bajar… por respeto a Charlie, aunque sea. Pero me horroriza estar tan cerca de ese… lobo gigante. Y el muy estúpido parece sentirse de lo más orgulloso, pavoneándose… Será imbécil, ¡Joder!"

Edward, paró un momento de ayudar a Emmet, quedándose derecho, mirando hacía la ventana del dormitorio de Bella, con una sonrisita divertida en los labios.

- ¿Y esa sonrisa? ¿Qué está pensando Bella? - Le preguntó Alice, intrigada.

- Está maldiciendo por tener que bajar a recibir a los Quileutes, e insultando a Jacob - Alzó las cejas, simpático. Alice meneó la cabeza ante la actitud de su hermano.

- ¿Aun sigues en esa absurda competición de haber quien mea más lejos, hermanito? - Lo picó Rosalie, con un alzamiento de cejas. Emmet y Jasper sonrieron con picardía "masculina".

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Bella, que aprovechó a cambiarse de ropa, bajó a saludar a la gente de la reserva. Hoy venían personas distintas, pero siempre lideradas por Billy y su hijo.

Jacob y ella se lanzaron una mirada y no se dirigieron la palabra.

Carlisle se unió al grupo, comentando el estado de Charlie.

Bella se escabulló por la puerta trasera, dirección al jardín donde estaban el resto de los Cullen.

Cuando los vio moverse, retrocedió, dando con la espalda contra la puerta, debido a la impresión.

Eran casi invisibles. Un borrón.

Eso no era ser ágiles; no había calificativo apropiado.

Y la carpa, estaba prácticamente montada y hacía menos de tres horas que habían llegado de Port Ángeles.

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- No paréis. Dejar que Bella se aclimate a nosotros. Haceros los desentendidos - Sugirió Alice al resto.

Bella, al comprobar que ellos seguían a lo suyo, y que ni siquiera la habían mirado, se sentó en los escalones del pequeño porche, observándolos.

"¡Es… increíble! Menuda forma de moverse… Nunca, jamás, los vi en el más mínimo descuido. O eso creo… Todas las "rarezas" que les había notado, las intentaba exculpar. ¡Qué tonta fui…!"

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- ¿Estás aquí? - Jake llegó por el jardín, sentándose en el suelo, a unos pasos de Bella.

La cual ya había hecho un movimiento para levantarse, creyendo que el "lobo" se acercaría más.

- Tranqui… - Jake giró la cara de forma desenfadada - No voy a importunarte - dijo con guasa - acercándome más a ti. - Rió, mientras Bella lo veía con los ojos achinados de indignación. - No sé por qué tanto reparo. - Bella abrió los ojos perpleja. - Se que puede ser un poco alucinante al principio, pero que sigas enfurruñada, me parece un tanto exagerado.

- ¿Por qué no te callas? - La voz de Bella sonó helada.

- ¡Joder! ¿También te molesta que hable? - Le respondió él fingiendo estar ofendido.

- Eres un payaso - Soltó ella, apretando la mandíbula por no dejar salir la retahíla de insultos que tenía en mente.

- Bueno… por lo menos hablas. - Y se lanzó a reír, haciendo a Bella mirarlo alucinada.

- Preferiría que te convirtieras en lobo, así no hablas. - gruñó ella sin tan siquiera mirarlo.

Jake le lanzó una mirada traviesa, y sigilosamente se levantó y se separó unos pasos de Bella.

Los hermanos Cullen observaban de forma discreta la situación. Estudiando las reacciones de Bella.

Cuando vieron a Jake levantarse, les extrañó que él se fuese sin más. Hasta que observaron como Edward se envaraba y sus labios superiores se reclinaban un poco hacía atrás, en una clara posición de ataque, o de defensa.

- ¿Edward? - Preguntó Jasper preocupado.

- Ese imbécil va a transformarse al lado de Bella - contestó Edward mediante un gruñido.

El resto de los Cullen, Emmet, Alice, Rose y Jasper, se quedaron perplejos.

Pero no tuvieron tiempo de reacción, ya que según Edward les comunico las intenciones del lobo, Jacob, convulsionó y tras dos sacudidas, un lobo enorme de pelaje rojizo, hizo acto de presencia.

- ¡AAAAAHHHHHHH! - Chilló Bella, levantándose de un salto, retrocediendo de espaldas y, al cabo de dos pasos, cayéndose de culo en el suelo.

Jake, o en este caso, su lobo, lanzó un bajo quejido, haciendo a Bella contraerse, reteniendo el oxígeno en sus pulmones.

Jake se acercó a Bella, la cual, aun sentada en el suelo, comenzó a retroceder torpemente.

El lobo, volvió a lanzar un leve lamento, mientras seguía acortando las distancias, despacio, hacía la chica.

"Edward, no te metas. No le voy a hacer daño… Solo quiero que vea que no pasa nada. Que soy un lobo "bueno" (pensó con guasa)".

Edward al escuchar el pensamiento, relajó un poco su postura, observando al milímetro cada movimiento del lobo.

- No te acerques… No me toques… ¡Aléjate… AHORA! - Gritó Bella, pero Jake hacía caso omiso. - Eres un animal, seguramente ni me entiendas… - Meneó la cabeza frustrada y asustada.

- Si te entiende - Le aclaró Edward. - No va a hacerte daño. Solo quiere que compruebes que es… - rodó los ojos con fastidio - bueno.

Bella se giró y miró a Edward con los ojos como platos. Completamente perpleja.

Jake aprovecho ese descuido y se acercó del todo a ella y frotó su hocico a su hombro, igual que haría un perro con su dueño.

A Bella se le quedó atorado un grito al sentir y ver, la cabeza y más concretamente la boca, de Jake tan cerca de ella; realmente estaba frotándose contra ella.

- ¡¿Qué coño estás haciendo?! - Bufó Bella intentando apartarse.

Como estaba de culo sentada en el suelo, no podía moverse bien, y Jake aprovechó ese detalle. Así que se tumbó a su lado y dejó caer su cabeza en las piernas de Bella.

"Dile que hasta que me rasque la cabeza, no dejaré de darle la gamba" Pensó Jake.

- ¿Qué? - Escupió Edward indignado. - Ni de broma voy a decirle eso.

Bella, pestañeó alucinada, pero en el fondo, estaba muerta de curiosidad.

"¿Edward entiende a Jake en su forma de lobo?"

Ese pensamiento, fue la confirmación de que Bella había olvidado el don de Edward. Su mente había omitido eso, como medida de autoprotección; había sido un shock tremendo descubrir esa cualidad de Edward.

- Dice que hasta que no le rasques la cabeza, no parará de… darte la gamba - Edward rodó los ojos, completamente molesto.

- ¿Perdona? - Soltó Bella. Giró la cara y alzando ambas cejas, se quedó mirando la gigantesca cabeza del lobo. - ¿En serio? - Jake hizo un movimiento afirmativo. Bella volvió a poner cara de estar flipando. - Es increíble que me estés contestando…

Jake soltó un gruñidito.

- No puedo creer que vaya a hacer esto… - Suspiró pesadamente y alzó la mano con cuidado, y la apoyó sobre la cabeza del "enorme perro".

Acarició un poco su pelaje, asombrándose de lo suave y relajante que resultaba.

- ¿Vale así? - Jake giró la cabeza, sacudiéndola. Le levantó un poco y con gran cuidado, le dio un lametazo en la mejilla a Bella. - ¡Ohhh, vamossss! - Protestó ella, arrastrando el culete por el suelo mientras se limpiaba las babas de la cara.

Jake se levantó de un salto y desapareció detrás de unos matorrales.

- Va a volver a su forma humana - La informó Edward. - Lo hace en privado, porque ahora está completamente desnudo. - Frunció la boca en un mohín de disgusto y enfado, por partes iguales.

Bella frunció también su boca. Especulativa.

- Él es un hombre completamente normal. - le aclaró, mirándola con intención. - Lo hace por respeto a ti. - Bella asintió, con un movimiento un tanto raro de su cabeza.

·

- ¿A qué no ha sido para tanto? - le preguntó Jake haciendo acto de presencia delante de Bella, vestido.

- No vuelvas a hacer algo así. - Le contestó Bella con bastante calma. - Y menos, lamerme la cara. - Hizo un gesto de asco. - Odio que me laman la cara. - Estiró los labios en un claro gesto de repulsa. - Nunca me han gustando los perros por eso… por que no hacen más que lamer y babear. - Gruñó.

Se levantó del suelo, sacudiéndose el trasero, y se giró, dándoles la espalda a todos.

- ¡Eh! - La llamó Jake - No te vayas. Espera. Sam viene de camino y quiere hablar contigo, quiere disculparse.

- No tiene nada por lo que hacer tal cosa. Le agradezco lo que hizo ayer, protegiéndome.

"Esto es otro misterio, para mantenerte en vela toda una noche… bueno, todas las noches durante el próximo siglo, claro… Sam puede convertirse en lobo, pero él y Emily han tenido una niña humana. La bebé lloraba normal… no gruñía como una cachorrita de lobo."

El comentario hizo que Edward tuviera que girarse, para esconder una pequeña carcajada. Alice, que estaba muy cerca a él, lo miró extrañada, pero con cara de guasa.

Bella se sacudió la cabeza, sumida en su propio pensamiento, y se volvió a girar en dirección a la puerta.

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Justo en ese momento, Carlisle salía, con la cara desencajada.

Edward jadeó al escuchar sus pensamientos y Alice contrajo el gesto ante la visión:

Charlie había empeorado, notablemente.

- Bella… - solo por como Carlisle pronunció su nombre, a Bella se le agitó la respiración.

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Completito, ¿eh?

Jake ha echo una de las suyas... Involucrando a Edward en su travesura. Ha sido divertido... ¡jajaja! Pero a Bella no le ha echo demasiada gracia.

Y Bella ha perdido un poco los papeles con Esme... Si, ella misma ha reconocido que aprovecho que ella era la más débil... Más que débil, la que sabía que no le contestaría.

Ha pasado un día, y Bella sigue distante y enfadada... ¿Qué opináis?

¿Seguirá mucho enfadada?

Espero vuestras opiniones.

BESOSSSSSSSS!