Capítulo 42

Onur entró a la habitación con una bandeja en la mano y la observó dormir. Tenía una paz en las facciones que esos días no había logrado tanto estando despierta.

Algunas cosas le habían salido mal en la empresa con una constructora que había intentado estafarla y la mudanza no había ayudado, sin bien todos estaban felices de que hubiera ocurrido…

Dudó un poco de si era el mejor momento para despertarla, quizá podría descansar un poco más, pero ella le había pedido que la despertase a esa hora para preparar una reunión que tenía programada para ese día y quería respetar sus deseos…

Dejó la bandeja sobre la mesa de noche y se inclinó, recostándose a su lado y ella se acomodó entre sus brazos y suspiró con placidez…

Onur entrecerró los ojos y se quedó allí unos segundos… pero la responsabilidad y el cumplimiento de su promesa lo trajeron a la realidad y comenzó a murmurar en su oído…

-Mi vida…- le dijo con suavidad y ella hizo un ruido, queriendo hacerle entender que lo escuchaba- son las 7.30… me pediste que te despertara a esta hora… ¿recuerdas?

-Mmmm si…- dijo sin poder abrir los ojos.

-Te traje el desayuno y si quieres buscaré los papeles que necesitas leer…- dijo y la vio frotarse los ojos con algo de trabajo.

-No puedo despertarme…- dijo con voz apagada, plena de sueño…

-Si quieres dormir un rato más…

-No… necesito despertarme… quiero saber bien lo que diré en la reunión para poder solucionar todo el problema con la constructora…

-Entiendo… bien…- dijo y la vio sentarse en la cama y seguir frotándose los ojos.

Onur tomó la taza enorme de café apenas cortado con unas gotas de leche y se la entregó para que pudiera despertarse definitivamente…

-Gracias…- le dijo ella mirándolo por primera vez ese día.

-Dime qué necesitas que te traiga…

-Hay una carpeta de color verde sobre mi escritorio… esa es…- dijo mientras saboreaba el café.

Él se dirigió a la habitación que hacía las veces de escritorio de ella y buscó la carpeta. Cuando llegó la vio degustando algunas frutas y comiendo una tostada, como doña Feride le había aconsejado…

-¿Cómo te sientes?

-¿De las náuseas? Mucho mejor… no es que no las sienta, pero las puedo controlar mejor…

-Mi madre y sus secretos… es una caja de sorpresas…

-Lo es…- dijo Sehrazat y sonrió, a pesar del café, aún no podía terminar de despertarse- anoche me quedé hasta tarde con Kaan… está muy sensible y todo el tiempo quiere hablar conmigo, me reclama su atención y siento que no puedo ni quiero negarme…

-Lo sé… probablemente presienta que esperamos un bebé…

-Es posible…- dijo y comenzó a hojear la carpeta…


Sehrazat le contó lo que planeaba hacer en la reunión y Onur la escuchó atentamente. Le dio su opinión en algunos aspectos y ella se sintió agradecida…

-No se lo que me pasa… realmente esto no me hubiese ocurrido hace un tiempo atrás… siento que no estoy totalmente enfocada en mis negocios… nuestros negocios…

-Digamos que estás en un momento especial de tu vida…- le dijo él y alzó las cejas.

-Lo sé… pero hay muchas mujeres empresarias que son madres y sus negocios siguen prosperando…

-Date tiempo…- le dijo él- es cuestión de que puedas acostumbrarte a manejar ambas cosas… eres excelente con los negocios… estoy seguro de que encontrarás la forma de enfocarte y mientras disfrutar de la familia, nuestro bebé…- le dijo con una sonrisa.

-Espero que sí…- dijo ella y él levantó su mano y besó su palma con suavidad.

Sehrazat le sonrió y de pronto sobrevino el deseo. Sintió que su cuerpo reclamaba la atención de él…

-Onur…

-Dime…

-Estoy… fantaseando con una ducha rápida… cálida…

-Bien… iré a preparártela…

-Contigo…

-Mi vida…- dijo él y enseguida se sintió tentado por la propuesta- ¿pero no se hace tarde?

-No, si nos apuramos… y estoy segura de que puedes hacerlo…- le dijo mirándolo provocativa.

Onur se levantó rápidamente y se dirigió al baño. Sehrazat lo siguió mientras se quitaba la ropa. Ella lo sorprendió con sus manos a la altura de su cadera, ayudándolo a quitarse los boxers, necesitaba sentirlo casi con desesperación…

-Las hormonas me están matando…- le dijo cuando lo empujó hacia la ducha.

-Bienvenidas sean…- dijo él antes de besarla y dejarse llevar por todo lo que ella le pedía que hiciera…

La ducha no duró mucho porque no podía ser así, sin embargo, ambos la disfrutaron y ella pudo relajarse un momento y disfrutar tal como necesitaba…

Lo observó vestirse en silencio, un rato más tarde, por el reflejo del espejo, mientras ella desenredaba su cabello húmedo…

-Iré a despertar a Kaan…

-Bien…- le dijo ella y sonrió- Onur…

-Dime…- le dijo él girando para mirarla cuando casi salía de la habitación.

-¿Realmente eres feliz conmigo?

-¿Es alguna clase de duda existencial? ¿Te parece que podría fingir que sí?

-No… pero digamos que me gusta escucharlo de vez en cuando… durante un tiempo creí que no podría hacer feliz a nadie…

-Y mira cómo te equivocaste…- le dijo él con una sonrisa.

-Es una lástima que haya tenido tan poca confianza en mí misma…

-Bueno, en otros niveles la tenías…

-Así es…

-Mi vida…- le dijo y se acercó a ella, apoyó sus manos sobre los hombros de Sehrazat y apretó suavemente- soy muy feliz contigo… y más feliz ahora que estamos juntos y que tendremos un hijo… además… me hace muy feliz que tengas una hermosa relación con Kaan…

-Gracias…- le dijo ella y apoyó una de sus manos sobre la de él.

-Intentaré decírtelo más seguido…

-Sería muy bueno…

-¿Qué hay de ti? Digo… ahora que estamos en lo de compartir nuestros sentimientos…

-¿Si soy feliz? Infinitamente…solo me preocupa un poco no dejar de lado la empresa por mi felicidad…

-No hace falta que los dejes de lado… estoy seguro de que cuando te relajes, encontrarás la forma de hacer ambas cosas, sin perderte nada…

-Lo sé…- dijo ella y él besó su cabello y luego de observarla un momento, a través del espejo, se fue a despertar a Kaan…

Sehrazat terminó de arreglarse y acompañó a Kaan en el desayuno. El niño la abrazó con ternura y no quiso despegarse de ella ni un solo instante…

-Que tengas un hermoso día en la escuela…cariño…- le dijo ella cuando ambos, antes de ir a Binyapi, lo dejaron en la escuela.

-¿Y si los acompaño a la empresa? - dijo Kaan y Sehrazat miró a Onur.

-Pero tienes que ir a la escuela… Kaan… además hoy es el día en que hacen taller de deportes, te encanta eso…- le dijo Onur para animarlo.

-Pero yo quiero estar con mamá…- insistió el niño.

-Mamá tiene que trabajar…- dijo Onur.

-Te diré qué haremos… hoy vendré a buscarte a la salida de la escuela e iremos a comer unas hamburguesas… ¿qué te parece?

-¿Ya te sientes bien de tu dolor de estómago? - le preguntó el niño con inocencia.

-Estoy mejor…- le dijo y sonrió.

Kaan besó su mejilla y la de su papá y bajó contento del auto. Onur miró de costado a Sehrazat y suspiró.

-Aún es demasiado pronto para contarle la verdad…

-Lo es… si… pero bueno… hay que aprender a manejar su ansiedad…- le dijo ella cuando él arrancaba el auto.

Sehrazat llegó justo para la reunión y Onur se quedó esperándola afuera, conversando con Bennu.

Se tensó un poco al principio, pero luego pudo manejar las cosas tal como esperaba. Solo era cuestión de ir adaptándose…


Bueno, esta historia sigue pronto! Muchas gracias por seguirla!