Una sacerdotisa en Twisted Wonderland
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"La fortuna está al lado de quien se atreve."
- Virgilio
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Capítulo 30:
"El inicio de la rebelión"
Los días pasaron más pronto que tarde, ya era la última noche antes del partido. Los pasillos de la escuela estaban vacíos, todas las tiendas estaban vacías y la mayoría de los estudiantes estaban dormidos a excepción de un solo dormitorio en específico.
Leona, cerca de una cascada que tenía el dormitorio, se encontraba reunido con casi todos los estudiantes de Savanaclaw charlando los últimos detalles del plan a su vez que Ruggie permanecía a su lado escuchando toda la conversación.
- Ruggie. – Llamó Leona mirando hacia el joven de orejas de hiena, quien había alzado sus orejas al escuchar su nombre. – Escuché que fuiste perseguido por esos mocosos de Heartslabyul esta tarde. – Luego frunció el ceño muy enfadado. - ¡Por eso te dije que nunca dejaras evidencia atrás! ¡Idiota!
- N-no es eso. – Respondió Ruggie con una risa nerviosa mientras sostenía su ya movible brazo. – Solamente me tope con un percance... No tienen pruebas, así que no te preocupes.
Leona solo chasqueo la lengua mientras sentía unas fuertes ganas de masajear sus sienes estresadas.
- Pagué un alto precio a ese sucio octo-bastardo para cooperar con nosotros. – Gruñó Leona afilando su mirada. - Si algo sale mal los freiré y me los comeré a todos, ¿Entendido?
- La preparación para el plato principal va sin problemas. – Respondió Ruggie tranquilamente a pesar de la amenaza.
- Nos aseguraremos de que esos idiotas de Diasomnia chillen. – Dijo presumidamente el estudiante de orejas de oso.
- Ah~ Ya no puedo esperar al día de torneo. – Respondió Ruggie recostando su nuca entre sus manos mientras que con una voz emocionada dijo. – Quiero ver a Malleus Draconia de rodillas avergonzado frente a Leona. Todo el mundo nos aplaudirá... incluso una simple hiena como yo podría conseguir un gran renombre.
- Las ligas profesionales también nos querrán de vuelta.
- ¡Ja! Todos ustedes son muy optimistas considerando que todavía no tienen a su presa en manos. – Rió Leona.
- ¡Y la popularidad de Leona- san también se disparará! – Celebró el estudiante con orejas de puma.
- Sera tanta que incluso la gente del Afterglow Savanna definitivamente pensará que deberías ser el rey ahora. – Añadió el de orejas de oso.
Pero dichas palabras en vez de extender la sonrisa de victoria en la cara de Leona solo lograron que él colocara una cara totalmente neutral y para nada asombrada mientras que en un leve comentario dijo:
- El linaje y el esfuerzo son dos cosas totalmente diferentes.
- ¿Eh? – Dijo Ruggie alzando sus cejas.
- Nada... ¿Qué le pasa a tu brazo?
- Recuerdas a la linda chica albina de la vez pasada. En medio de la persecución ella le hizo algo raro a mi brazo porque ni bien me tocó ya no podía moverlo durante mucho tiempo. Ahora puedo, pero...
- ¿Lo dejó inmóvil?
- Ella presionó como a esta altura de mi brazo y después solo se quedó quieto. – Ruggie señaló la parte más alta de su brazo.
Leona escuchando la nueva información de Ruggie solo dio un suspiro para después decir:
- Es por este motivo que nunca debes subestimar a tu enemigo, tal parece que ella sabe manejar puntos de presión.
- ¿Cómo? – Exclamó Ruggie el mismo tiempo que muchos de los estudiantes empezaron a murmurar entre ellos.
- El cuerpo contiene muchas áreas débiles que al ser manipuladas de alguna manera específica y dependiendo de la fuerza que se emplea uno puede inducir una parálisis a dicha zona... - Leona luego bosteza. – En fin, me voy a dormir ahora. Todos salgan de aquí.
- Si señor. Buenas noches Leona.
Ya con la orden de Leona establecida todos y cada uno de los estudiantes que se encontraban a su alrededor se dispersaron para regresar a sus dormitorios, dejando nuevamente al líder de Savanaclaw en un ambiente casi solitario mirando fijamente su reflejo a través de las móviles aguas cristalinas de la fuente.
- Ser el mejor en la escuela no significa que el mundo entero se vuelva loco. – Murmuró Leona alejándose ahora del lugar. – Incluso no todo se resolverá aun si llegamos a la cima.
Goteo...
Goteo...
Goteo...
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Había un fuerte aroma a tierra seca alrededor de la habitación. Shiori estaba dentro de una cueva, a un extremo de la pared, viendo a Scar echado perezosamente en una de las rocas mientras que Zazú estaba cantando deprimentemente en su jaula hecha de costillas de alguna clase de animal.
- Oh, aligérate Zazú. – Dijo Scar lanzando uno de los huesos que él tenía a la jaula. – canta algo que sea más rítmico.
- Ahg, no tenía que hacer esto con Mufasa. – Susurró Zazú en un tono quejoso.
- ¡¿Qué?! ¡¿Qué has dicho?! – Scar saltó de su roca hacia la jaula mostrando los colmillos.
- ¡Ah, nada! – Respondió Zazú con temor.
- ¡Conoces la ley! ¡Nunca vuelvas a mencionar ese nombre en mi presencia! ¡Yo soy el rey!
En eso las tres hienas de Scar aparecen en la entrada con una mirada llena de molestia.
- ¡Oiga jefe! – Dijo Banzai. – tenemos una queja.
- Yo me encargo de esto. – Añadió Shenzi dando un paso al frente. – Scar, no hay comida, no hay agua...
- Sí, ya es la hora de cenar y no estamos muriendo de hambre.
- No importa. – Respondió perezosamente Scar. - Cómanse a Zazú.
Sin embargo, eso no emocionó ni un poco a las hienas y, al contrario, ellos ahora lucían cada vez más fastidiados.
- Yo creía que sufríamos con Mufasa. – Murmuro Banzai a sus dos acompañantes.
- ¡¿Qué has dicho?! – Exclamó Scar.
- Dije que con Mu...mostaza.
- Bien, ahora lárguense de aquí.
- Si... pero hace hambre.
- ¡Fuera!
Y nuevamente todo se oscureció, dejando solo en escena los pensamientos de Shiori antes de despertar.
- Si realmente no te gusta ser comparado, entonces debiste dar tu mejor esfuerzo. – Dijo Shiori en un tono comprensible. – lo mismo me pasó a mí.
Y así, Shiori, otra vez se levantó de la cama, por como vea el cielo detrás de las vigas de madera otra vez se levantó muy temprano.
- ¿Otro sueño? – Murmuró ella masajeando sus parpados.
Ya era la sexta vez que le estaba sucediendo esto y a pesar de usar la meditación en esos días para tranquilizar su mente, cuerpo y alma, la sensación de ansiedad y nervios aun no la dejaban en paz.
- Quizás por esta ocasión tendrá que ser al estilo del hermano Koichi. – Murmuró Shiori saliendo de la cama.
Con cuidado de no despertar a Grim, abrió el armario para tomar el pantalón del buzo de educación física y unas cuantas vendas que tenía guardadas.
– El polo todavía aún está secando afuera, pero con las vendas serán más que suficientes. – Ella cerro con cuidado su closet. - Muy bien ahora a sacar la artillería del ático.
...
Un par de horas pasaron y ya eran como las seis de la mañana. Grim todavía seguía dormido plácidamente en la almohada hecho una bolita, pero tenía la sensación de que algo más faltaba a su costado, como el agradable calor de alguien más.
- Hey... levántate. – Dijo una voz masculina que provocó que el gato se levantara al instante.
- ¿Eh? – Preguntó Grim de ver a Jack muy cerca de él. - ¿Por qué estás en nuestro dormitorio
- Estaba trotando por aquí. Hoy es el día del torneo, así que no podía dejarlos dormidos. – Respondió Jack mirando por toda la habitación ordenada.
- ¡Ah! ¡Tienes razón! – Exclamó Grim estirándose sobre la almohada.
- ¿Dónde está la chica?
- ¿Eh? – Grim miró por toda la habitación para después suspirar. - ¿De nuevo se habrá quedado afuera?
- ¿Afuera? -Preguntó Jack alzando una ceja.
- Últimamente ha estado un poco rara. – Habló Grim cruzándose de patas. – Pero la he pillado como unas dos veces dormida detrás del dormitorio. A este paso esa humana se resfriará.
- Ya veo, iré a verificar si está bien. – Dijo Jack a punto de salir por la puerta.
- ¿Estas preocupado por ella? – Preguntó inocentemente el felino.
Sin embargo, eso solo provocó que las orejas de Jack dieran un leve temblor, mientras se detenía en seco en la habitación para finalmente girar rápidamente su cara que dibujaba un ceño muy fruncido junto con un leve rubor pintado en sus mejillas.
- ¡¿De qué hablas?! ¡Solo lo hago para asegurarme de que todos estén bien para el plan! ¡No es como si estuviera preocupado por ella o algo así, idiota! – Exclamó Jack saliendo del cuarto para dirigirse hacia la parte trasera de la casa.
- Para nada honesto. – Murmuró Grim con una gota de sudor bajando por su cabeza para seguir el paso a Jack, aunque más calmado.
Jack bajando por las escaleras con prisa, pasando por la sala común y abriendo la puerta de la casa logra dar toda la vuelta del dormitorio hasta llegar a pocos metros de la zona, sin embargo, antes de si quiera toparse con ella primero tenía que calmarse un poco. Ahora que todo estaban a unas cuantas horas de emplear el plan para detener a su líder, nada puede fallar. Quería estar seguro de que al menos todos estén preparados para lo que sea que sucediera.
Sin embargo, de quien debía de preocuparse, no en el sentido literal de la palabra, era de la chica albina. Por lo poco que él recuerda ella es una persona que no le gusta las peleas y muy probamente hoy tendrán que enfrentarse a todo el dormitorio conociendo como era Leona y los demás. Él no sabía con mucha seguridad si ella podrá lidiar con todo este embrollo.
¡Zas! ¡Plaf! ¡Crac! ¡Zas! ¡Plaf!
- ¡Zen! – Exclamó una voz femenina.
En eso unos ruidos de golpes se empezó a ser captado por las orejas lobunas de Jack y, dejándose llevar por la curiosidad, se asomó por el borde de la pared solo para abrir los ojos de par en par por la gran sorpresa que se había topado.
En medio del campo abierto y vacío del dormitorio abandonado. Shiori con el cabello atado, vestida con parte la inferior de su uniforme de educación física, pero con las vendas rodeando su pecho, muñecas y los extensores de sus piernas; estaba entrenando con tres muñecos de madera giratorios que se movían de lado a lado en varias direcciones al mismo tiempo. Lo más llamativo de ella era que estaba con los ojos totalmente cerrados.
- "Pero ¿Qué diablos?" - Pensó Jack.
Shiori maximizando sus otros sentidos podía sentir como la energía y el flujo de cada muñeco se estaba acercándose más a ella. A cada protuberancia del muñeco de madera que se aproximaba a centímetros de su cuerpo con la idea de lastimarla eran bloqueados con movimientos rápidos de manos, falanges e incluso piernas para que ninguno golpeara en alguna zona vulnerable.
Sin embargo, no todos los ataques fueron bloqueados por completo dado a que por momentos había uno que otro que había rozado con la piel de la joven, por lo que ella recurrió a usar de sus volteretas y flexibilidad para para reducir el daño y esquivar el ataque; lo único malo era que al momento de aplicar las volteretas tardaba unos segundos en retornar al ritmo de los movimientos de los muñecos para seguir defendiéndose.
De pronto, uno de los muñecos cambió su rumbo de golpe y ahora de desplazaba a una velocidad tan alarmante que ni siquiera Shiori, con un bloqueo físico, podría detener el ataque.
- "¡Esto es malo!" – Pensó Jack viendo la trayectoria del muñeco.
Pensó que si él no hacía algo el muñeco chocará con mucha fuerza a la chica e incluso lastimarla de gravedad.
Ya estaba listo para salir de su escondite cuando ella exclamó:
- "Muro de mándalas" - Exclamó Shiori extendiendo su brillante mano tatuada hacia el muñeco.
Cuando el muñeco estaba a punto de chocar, como si algo invisible se hubiera colocado al frente de ella, el objeto de madera, de pronto cambio de dirección generando un sonido de crujido. Después ella cruzó rápidamente sus brazos en forma de X y cuando los dos muñecos faltantes estaban a su espalda; ella simplemente volteó todo su cuerpo y extendió los brazos de par en par para solo quedarse quieta esperando al ataque que nunca llego porque, al igual que con el otro muñeco, los otros dos últimos también cambiaron su dirección haciendo el mismo crujido.
Luego los tres muñecos, equilibrando nuevamente su balance, trataron de volver al mismo tiempo acercarse alrededor de la joven con ahora mucha más velocidad.
Jack quedándose en su mismo sitió se quedó expectante al siguiente movimiento de la albina, si analizaba todos los movimientos de la chica con calma, podría decir que había mucha fluidez y velocidad en cada movimiento. Si era franco, hasta está totalmente seguro que ella ya tenía años de experiencia en el arte del combate, y eso que, a pesar de solo haber utilizado puros bloqueos, el hecho de que esa energía que era expulsada constantemente era solo un arsenal extra que maximizaba su nivel de defensa.
Volviendo con Shiori, ahora sintiendo la cercanía de los muñecos de madera, ella rápidamente separa sus piernas, levanta un brazo al frente y el otro hacia atrás pero doblado, ella luego exclamó:
- ¡Teng...! – Pero ella rápidamente se detuvo y rápidamente dando un giro con todo su cuerpo, ella se para firmemente sobre el suelo, luego alza sus manos a la altura de su vendado pecho y realizando una serie de posiciones de manos llamados los nueve sellos de manos, entre rápidos canticos dijo:
– Rin, Pyou, Tou, Sha, Kai, Jin, Retsu, Zai, Zen.
Entonces los tres maniquíes se detienen abruptamente a pocos centímetros de la albina, muy a pesar de que las ruedas parecían que querían avanzar.
La sacerdotisa luego hizo que su mano derecha juntara su dedo pulgar e índice y la colocaba sobre la mano izquierda con el pulgar y el dedo medio juntos, pero con la palma hacia arriba. Una vez finalizada la pose del Mudra Dharmachakra abrió finalmente los ojos y exclamó:
- ¡Loto Ascendente!
Lo que sucedió después fue impresionante para Jack, ya que, en vez de salir a la dirección contraria, como antes, estos ahora salieron disparados hacia arriba a casi dos metros del suelo para que luego finalmente cayeran e impactaran contra el suelo totalmente inmóviles y con una pequeña cortina de polvo.
Finalmente, un silencio tranquilo reino en el campo.
Shiori viendo que el entrenamiento ya terminó, aguantando con fuerza el horrible dolor de cabeza y entre jadeos se sienta en el suelo para adoptar la posición de flor de loto con el fin de acumular un poco de energía y menguar la fatiga. A pesar de solo haber usar unas cuantas técnicas podía sentir que su débil resistencia al usar la marca había mejorado, aunque sea un poco.
Lo bueno de todo era que ahora ella podía sentir como su cuerpo y mente ahora ya se encontraban más relajados.
- Les debó una. Willian, Billy, Fletcher. – Suspiró Shiori sintiendo a la lejanía las auras de los tres fantasmas, gracias a que ellos podían usar magia para mover los objetos a distancia valió la pena este entrenamiento. Pero, a pesar de ello, eso no significaba que no haya notado la presencia del nuevo invitado. – Se que estas allí Jack.
Las orejas de Jack se movieron levemente.
- ¿Sucedió algo? – Dijo Shiori sin moverse aun de su sitio.
Jack, acercándose a donde se encuentra Shiori, por un instante su visión se topa momentáneamente con la gran cicatriz que ella tenía en su espalda. Y fue en ese instante que él recordó lo que ella le dijo anteriormente:
"¡Por supuesto que sé perfectamente cómo se siente ser la victima de alguien más!"
- Tu mascota me dijo que has estado muy rara últimamente. – Dijo Jack sentándose al costado de Shiori en un tono tranquilo. - ¿Estas nerviosa?
- Más bien, yo diría preocupada. – Respondió Shiori. – Tengo un extraño sentimiento de deja-vu que ha estado rondando conmigo durante estos últimos días. Algo muy grande va a pasar el día de hoy, lo presiento.
- Ya veo... - Jack hizo una breve pausa. – Y tú ¿Ya estas lista?
En eso Shiori, rompiendo su meditación, después de pensarlo por unos segundos solo acercó sus manos hacia su propia cara para después darles una leve bofetada a sus mejillas, haciendo que Jack emitiera un sonido de sorpresa por la acción de la albina.
- Confió en que todo saldrá bien. – Respondió Shiori mientras se levantaba del suelo. - Estoy lista.
Jack sabía que ya no había tiempo para flaquear ante las dudas, por lo que también levantándose del suelo volteó su rostro y la miró firmemente a los ojos para decirle:
- Te voy a decir algo importante, y solo espero que no lo mal intérpretes.
Shiori, regresando su mirada, solo lo escuchó atentamente sin gesticular ninguna palabra.
– Una vez me dijiste que no te gustaban las peleas por qué no te gusta herir a los demás. Te recomiendo no pienses de esa manera cuando los enfrentemos. Hay una alta posibilidad que tengamos que pelear con ellos por lo que si no derrotas a tu adversario muchas otras personas terminaran lastimadas...
- Jack - Susurró Shiori abriendo lo ojos de par en par.
- Cuando vi tu entrenamiento pude notar que dudaste por un segundo, y a pesar de que pudiste cambiar tu estrategia a tiempo, un error así podría costarte la vida. – Resaltó él. - Nunca debes de dudar. ¿Entendiste?
Shiori solo se quedó callada unos instantes para después suspirar por la realidad de la situación.
- Haré lo mejor que pueda. – Respondió ella.
- Si lo entendiste, entonces no tengo más que decir. – Continuó Jack. – No olvidemos que tenemos algo importante que hacer hoy, así que... - Jack después solo cruza sus brazos y mirar hacia otro lado por respeto. – Abrígate, será muy tedioso si te resfrías hoy.
- Esta bien. – Shiori simplemente asintió teniendo en cuenta de que solo estaba vestida con vendas y un porcentaje de su uniforme.
- ¡Es verdad! – Se escuchó una tercera, era Grim acercándose a los dos jóvenes. – Tenemos que atrapar al culpable para que el gran Grim pueda conseguir su premio, la entrada en el torneo. – El felino se hecho al hombro de la albina.
- Así es Grim. – Dijo Shiori acercando su mano para acariciar la cabeza del felino. – Pero hagamos nuestro mejor esfuerzo.
- Hmph. – Asintió Jack. – Nos vemos en la arena entonces. No te atrevas a volver a dormir. – Dijo en un leve tono de advertencia.
- De acuerdo, joven Jack. – Asintió Shiori sonriendo levemente. – Lamento mucho el haberte preocupado.
- ¡¿Que?! – Exclamó Jack. – ¡N-no me mal entiendas, solo vine casualmente porque tu mascota es quien está más preocupado por ti!
- ¡¿A quién llamas mascota?! – Exclamó Grim con una vena sobre su cabeza.
Shiori, con sus ojos ahora hechos unos puntos, solo miraba detenidamente la familiar reacción y tono que Jack había usado hace poco.
- "¿Dónde escuché eso antes?" – Pensó Shiori llevando su mano al mentón mientras escarbaba en lo más profundo de su memoria a su vez que dejaba al hombre lobo y gato seguir discutiendo.
"¿Todavía sigues usando esa tinta de pésima calidad? Ten esto, te ayudara a mejorar la calidad de tus pergaminos durante el Hyakki Yako. Ay, eres tan despistada..."
Definitivamente ella ya lo había escuchado antes.
"Si usas demasiada energía áurica para la "Curación Divina" entonces las heridas tardaran más en curarse y te agotaras más rápido. ¿Entendiste pequeña kappa?"
Puede ser que...
"¿Quién te hizo eso en el rostro? N-no me mal entiendas es solo curiosidad, pequeña Kappa"
- "¡Es como Akko!" – Gritó mentalmente Shiori teniendo una comparativa imagen mental de Jack con Akko.
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Las horas pasaron, los puestos de comida, productos y otras cosas más se llenaron en todas las calles del exterior del coliseo. La música deportiva animaba el ambiente del lugar y las grandes multitudes de gente llenaron todos los lugares posibles de Night Raven. En medio de casi toda esa muchedumbre; Azul, líder de Octavinelle se encontraba inspeccionando cada puesto del lugar mientras estaba sosteniendo una carpeta llena de documentos y formularios.
- Hmm. La asistencia es alta de nuevo este año. Debo mantener un ojo en las ventas de cada puesto de alimentos también. Mientras yo sea el gerente de este evento nadie podrá alterar la cantidad de ventas que se desarrolló hoy fufufu~ – Rio Azul a los dos gemelos Leech que iban detrás de él.
- Líder de dormitorio, los preparativos en el coliseo se han completado. Los jugadores harán su entrada en diez minutos- Dijo Jade tranquilamente.
- Muy buen trabajo, Jade y Floyd.
- Oye, oye, Azul~ ¿Por qué los jugadores van a desfilar desde el edificio este? - Preguntó Floyd con el ceño relajadamente fruncido. – Gracias a eso, los invitados que esperan verlos están todos apretados como percebes y se les será muy difícil caminar.
- Fue una solicitud de cierto cliente. Sin embargo, no he escuchado en detalle él por qué... - Respondió Azul acomodando sus lentes.
- Ya veo. Por eso estabas tan ocupado haciendo una poción para aumentar la magia el otro día. – Añadió Jade en un tono sutil.
- Eeeh. ¿Qué debo suponer? ¿La pócima y el desfile están conectados? - Habló Floyd, pero fue silenciado por su hermano gemelo de manera muy disimulada.
- Shhh... no podemos permitir que nadie más oiga, baja la voz. – Dijo Jade sonriendo.
- Ah~ ¿Están planeando algo malo~? – Preguntó nuevamente Floyd, pero ahora sonriendo de oreja a oreja.
- Sin embargo, esa poción sólo durará 30 segundos como máximo. – Argumentó inocentemente Azul mirando hacia donde estaba el coliseo. - Me pregunto qué planearan hacer.
- Azul. Ya sabes lo que va a pasar ¿no? – Dijo Jade.
- Quién sabe. – Azul sonrió ladinamente. – Me pregunto qué va a pasar... fufufu~.
-Eeeh~ ¿Qué es~? ¿Díganmelo~? – Rogó Floyd en un tono infantil mientras aún permanecía su sonrisa dentada.
- Fufu. Estaba pensando en agregar nuevas instalaciones al restaurante cuando alguien llegó con una propuesta bastante prometedora, así que funciona a mi favor. – Dijo Azul ignorando la petición de Floyd. – En fin, vamos a terminar esta conversación innecesaria aquí. El tiempo es dinero y tenemos que revisar los puestos de bebidas.
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Al otro lado del coliseo.
- ¡Fffaaaah! ¡Mira todo esto! ¡Hay tantas cosas para comer! – Exclamó Grim viendo todos los puestos de comida con una línea de baba recorriendo en su hocico. - ¡Churros, pastel frito y también hay pollo ahumado!
- Tch~ al final no me eligieron... - Comentó Ace en un tono deprimido.
- Igualmente. – Dijo Deuce en el mismo modo acompañado de un aura oscura.
Shiori ya vestida por completo con su traje de educación física, usando su cinturón negro junto con la cámara fantasma colgando de su cuello y manteniendo su coleta como en esta mañana; se dirigió a los deprimidos jóvenes para palmearles la espalda a modo de consuelo.
- Todavía tienen el próximo año. – Dijo Shiori tranquilamente. – en vez de eso, cuando terminemos con este trabajo, podemos animarlos y ver el partido juntos.
El hecho de escuchar a Shiori decir "juntos", fue un fuerte motivo para que los dos jóvenes de Heartslabyul se volvieran a animar, aunque sea un poco.
- Es verdad, tenemos un trabajo importante que hacer hoy. – Dijo Deuce sereno, pero ahora luciendo un brillante entusiasmo. - Estemos alerta.
- Así se habla, Deuce. – Shiori levantó su pulgar.
- Tienes razón. Hagamos nuestro mejor esfuerzo en eso, supongo. – Añadió Ace también sonriendo.
- ¿Qué es un takoyaki? Quiero probar un poco. – Habló Grim mirando a uno de los puestos con varios brillitos en sus felinos ojos azules.
Pero cuando el felino estaba listo para siquiera acercarse al puesto, Ace rápidamente lo toma del pescuezo y junto con Deuce y Shiori caminan hacia a otro lado de la calle.
- ¡Come eso más tarde! ¡Tenemos que irnos! – Respondió Ace.
En eso unos pequeños pasos pasaron por tras de los jóvenes hacia la dirección de la entrada este.
- jejeje funcionó, lo dejé atrás. – Dijo él niño de cabelló rojizo. – quizás ojitan este por aquí~
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A las afueras del dormitorio de Savanaclaw, Leona junto con Ruggie, estaban reunidos con todos los estudiantes de su propio dormitorio sentados en las gradas del campo de entrenamiento que tenía su dormitorio.
- Ya casi es hora de que los jugadores entre al estadio. – Dijo Leona a Ruggie.
- Ya todos estamos listos, daré la señal en cualquier momento. – él respondió.
- El primer campeón del año pasado de la línea, Diasomnia. Hmm... ¿No te emociona?
- ¡Shishishishi! ¡En ese caso, me iré adelantando!
Ruggie luego emprendió rumbo hacia el coliseo.
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Con todos los espectadores ya acomodados y sentados en todas las gradas, hasta su más limite; todos y cada uno de ellos estaban entusiasmados por este gran mágico evento legendario.
- ¡Bienvenidos al torneo de Magical Shift entre dormitorios del instituto Night Raven! – Dijo animadamente el locutor del evento en una de las cabinas sosteniendo un micrófono. - Nos disculpamos por la larga espera. ¡Finalmente es el momento de dar la bienvenida a nuestros competidores al campo!
El público gritó y aplaudió con mucha energía.
- ¡Primero, den un fuerte aplauso a los vencedores del año pasado! ¿Será posible que volverán a llevarse la victoria este año? ¡Con ustedes, nuestros reinantes campeones! ¡Día~somnia~~~~!
Al compás del vitoreo y los aplausos, pasando por la entrada este, todos los residentes de la casa Diasonmia pasaron por la entrada marchando al unisonó portando una postura totalmente dominante y orgullosa en su andar.
Al otro lado de la entrada, entre la oscuridad, Ruggie quien estaba sosteniendo una especie de frasco ente sus manos mientras miraba a la gran cantidad de personas aplaudiendo y vitoreando con fuerza en el estadio con una gran sonrisa de hiena.
- Ooh. Hay muchos admiradores por aquí~. No es que me queje ¡Shishishi! – Ruggie lanzó una risa mientras abría la tapa del frasco. – Primero, tengo que beber la pócima que nos dió Azul.
De un solo tragó bebió todo el contenido del frasco hasta dejarlo totalmente vacío, aunque con una cara de asco total.
– Blehh... ¡Qué pasa con ese sabor, es asqueroso! ¡Sabe a estofado podrido! – a pesar del mal sabor en su boca, eso no desconcentró en ningún momento a Ruggie. – Muy bien, de vuelta al juego. ¡Es hora de que brille mi magia única!
En eso Ruggie sacando su pluma mágica de su bolsillo, empieza a emanar una fuerte luz amarilla a su alrededor.
- ¡Corran como toda una manada de ñus! "¡Laugh with me!"
Y con un sutil flash, el piso del coliseo empezó a levantar una cortina de humo.
A las afueras del coliseo en donde se encontraban el resto de los espectadores y algunos dueños de los puestos de comida sintieron como el piso empezaba a vibrar un poco alarmando a muchos ya que creían que tal vez se podría tratar de un temblor.
- ¿Eh? ¿Qué es ese ruido? – Dijo uno de los invitados.
Shiori al lado de Ace, Deuce y Grim, se detiene en seco cerca de un árbol.
- ¿Shiori, sucede algo? – Preguntó Deuce alzando una ceja.
No era por ser descortés, pero ella en vez de poner atención a la pregunta de Deuce solo se enfocó en la gran tensión que se había originado en el aire. Luego después de unos segundos de estar quieta, ella activa rápidamente el Ajna mientras soltaba un jadeo para solo ver a la brumadora cantidad de auras llenas de miedo y pánico acercarse a la zona en donde ellos estaban a su vez que poco a poco el temblor iba aumentando de frecuencia, por lo que sin perder el tiempo ella exclamó.
- ¡Suban al árbol, rápido! – Ordenó ella corriendo hacia el árbol
- ¡¿Qué?! – Exclamaron los dos jóvenes y el felino al ver a Shiori trepar velozmente el árbol. Estaban preocupados por la acción repentina de la joven, pero al sentir también el temblor y voltear hacia el coliseo ellos tampoco dudaron en subir a toda prisa.
- ¿Qué está pasando? - Preguntó Ace a Shiori una vez que se estableció en la rama.
- ¡Algo se aproxima y en grandes cantidades! – Solo ella pudo contestar mientras miraba hacia el coliseo.
Shiori no se equivocó, porque ni bien ellos ya estaban a salvo en el árbol, una gran turba de gente había salido corriendo despavorida entre empujones y gritos.
- ¿Esto es una broma? – Dijo Ace mirando el escenario con los ojos bien abiertos.
Un par de minutos antes de que la gente saliera del coliseo el presentador, al ver que la gente de pronto de levanto de sus asientos y se dispusieron a correr, solo pudo hacer lo único que podía hacer por el momento.
- ¿Qué es eso? ¿Hay un montón de gente corriendo hacia aquí? – Exclamó uno de los espectadores saliendo despavorido de la zona.
- ¡AHHHH! ¡Mi cuerpo se mueve solo...! ¡Apártense del camino, fuera!
- ¡No me empujes!
- ¡Corran! ¡Los van a aplastar!
La cortina de humo, los gritos y los temblores se llenaron del lugar haciendo que lo que fue alguna vez un tranquilo evento de deporte se convirtiera en una feria de caos sin fin.
- ¡¿Oh no?! ¿¡Qué está pasando exactamente aquí!? – Gritó en locutor mirando con los ojos casi fuera de orbita ante el gran inesperado caos en la arena. - ¡El público que estaban mirando tranquilamente ahora han empezado a enloquecer literalmente hablando! ¡Todos, cálmense! ¡Seamos racionales!
- ¡WAAAAAHHHHHH!
- Je, je je je... ¡Las pociones de Azul son increíbles! ¡No puedo creer que pueda controlar a tanta gente a la vez! – Jadeó Ruggie con una larga sonrisa mientras corría desde la parte última del tumulto de gente. – Pero también es agotador como pensé... ¡Si tenemos éxito aquí, entonces ya hemos llegado tan lejos! – Luego miró hacia el frente para exclamar – Muy bien, ¿Piensas usar tu magia contra los inocentes espectadores? ¡Incluso, Malleus, el príncipe de las espinas, no podría usarlo aunque quisiera! ¿Verdad? ¡Deja que la multitud te aplaste! ¡Jajajajaja!
- ¡La audiencia aterrorizada se dirige directamente al equipo de Diasomnia! – Anunció el locutor con preocupación. - ¡Todos corran por sus vidas! ¡Salgan de allí!
Más adelante de la estampida de gente, dos jóvenes estaban protegiendo lo más que podían a Malleus a una distancia prudencial.
- ¡Esto es malo! – Exclamó el joven de cabello plateado. - ¡Seremos aplastados por la multitud a este ritmo! ¡Protege a Malleus a toda costa!
Sin embargo, la estampida comenzó a aumentar su velocidad.
- ¡Por aquí! ¡Príncipe Malleus! ¡Gah, no lo lograremos! – Dijo el otro estudiante más alto. – Deténganse ¡Nos van a aplastar!
- ¡AHHHH! ¡Príncipe Malleus~~~! – Exclamó el joven de cabello plateado siendo engullido por el tumulto de gente al igual que todo el equipo de Diasomnia.
- Lo hice... ¡Lo logramos! – Dijo Ruggie en un jadeo cansado, poniendo fin a su hechizo para ahora dirigirse hacia su dormitorio.
...
Mientras tanto durante la estampida cerca del árbol en donde se encontraban Ace, Deuce, Shiori y Grim; cada uno de ellos veían con mucha preocupación el gran desorden que se había originado en tan solo poco tiempo. Muchos de los puestos fueron derrumbados, unos más dañados que otros.
- Mierda, realmente se pasaron de la raya. – Dijo Deuce.
- Y pensar que casi terminaríamos como panqueques si hubiéramos estado abajo. – Dijo Grim con los ojos en blanco.
Shiori estaba a punto de decir algo, sin embargo, el grito de una voz infantil termina por interrumpir a la joven.
- ¡Zuzen ayúdame!
La sacerdotisa al buscar con la mirada el origen de la voz entre el tumulto de gente ve que a la lejanía a un pequeño niño de piel morena, cabello rojizo y con orejas y cola de león, estaba temblando sobre una de las mesas de uno de los puestos quien miraba hacia un hombre que llevaba gafas oscuras, cuya tez era blanca y cabello azulado con mechas blancas quien estaba al otro extremo del tumulto de gente.
- ¡Aguanta, joven amo! - Exclamó el hombre, pero ni bien se acercó una persona desconocida lo empujó con fuerza a un lado y lo hecho al suelo con mucha fuerza.
Shiori viendo que la mesa se estaba quebrando por culpa de los empujones y golpes que recibía dicho objeto cada vez más provocando que el niño luchara en mantener el equilibrio para no caer. Sin embargo, solo sería cuestión de segundos para que la mesa terminara por romperse y lastimar de gravedad al pequeño por lo que, sin dudarlo dos veces, saltó de árbol para correr a socorrer al niño.
- ¡Shiori! – Exclamaron Ace, Deuce y Grim al ver como la silueta de Shiori se perdía entre la multitud.
La albina corriendo entre la multitud traspasa la mesa en donde se encontraba el niño y buscando una abertura entre la estampida se deslizó en el suelo para después empezar a correr en contra de la gente con el fin de tener en la mirada fija en el pequeño.
Entre varios empujones y leves roces, de pronto la mesa fue empujada con fuerza que el niño, con un fuerte grito y varias lágrimas, salió volando hacia el mar de gente.
- ¡Joven amo! – Gritó el hombre de cabello azulado tratando de incorporarse del suelo pero que debido al dolor de su pierna no podía ni levantarse correctamente.
Antes de que el niño impactara por el suelo, él solo cerró los ojos esperando el doloroso impacto del suelo sumado a las pisadas de las personas que venían corriendo; sin embargo, el dolor nunca llego. Pasando los segundos el niño abrió los ojos levemente y se percató que ahora estaba siendo cargado por una joven de cabellera blanca y ojos rojos que esquivaba a la multitud.
La señorita fue quien lo salvo a tiempo de una muerte horrible.
- ¿Quién eres? – Murmuró lentamente el niño viendo el rostro de la joven.
- Sostente fuerte. – Solo respondió Shiori ahora cargando el peso del niño con un brazo mientras que él la abrazó fuertemente como si su vida dependiera de ella, literalmente hablando.
Shiori, viendo que se habían generado otras nuevas aberturas entre el mar de gente, empezó a correr con todas sus fuerzas esquivando con agilidad a las personas.
Ace, Deuce y Grim con el corazón en sus gargantas buscaban con sus miradas la cabellera blanca que no aparecía por ningún lado, los segundos corrían y cada vez la ansiedad y la preocupación subía y subía más si no la veían a salvo e ilesa.
De pronto entre la estampida de gente, Shiori dio un gran salto mortal en el aire para finalmente finalizar con un pequeño barrido en el suelo hasta aterrizar al costado del hombre que estaba tirado en el piso mirando con asombro a la joven que salvó la vida del hijo de su majestad.
- Tómalo. – Dijo Shiori entregando el niño al adulto para después ubicar su mano tatuada a la pierna del hombre y curar su herida lo más rápido que podía con el fin de ayudarlo a levantarse del suelo. – Con esto bastará, vallan a un lugar seguro.
- ¡Muchas gracias! – Agradeció rápidamente el hombre saliendo del lugar con el niño en sus brazos.
Shiori viendo que ya el tumulto de gente se alejó dejando solo una calle vacía, ella soltó un suspiro de alivio mientras que a la lejanía Ace, Deuce y Grim venían corriendo hacia su dirección.
- ¡Shiori! ¡¿Te encuentras bien?! – Dijo Deuce mirando de arriba abajo en búsqueda de alguna herida o algo.
- ¡Lo que hiciste fue arriesgado! ¡Nos tenías muy preocupados, loca! – Exclamó Ace sosteniendo las mejillas de Shiori para después estirarlas a modo de reproche mientras que ella soltaba una que otra queja.
- Dejemos esto para después, ahora debemos reunirnos con Riddle para la siguiente fase. – Pudo decir Shiori al liberarse de las manos de Ace para después tomar las manos de los jóvenes y llevarlos a todos hacia el punto de reencuentro.
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Ruggie regresando al estadio de su dormitorio se reagrupa nuevamente con Leona y todos los demás estudiantes de Savanaclaw quienes sostenían sus teléfonos.
- Huff... huff... ¡Leona, lo hice! ¿Viste la transmisión? – Preguntó Ruggie entre jadeos.
- Sí, fue maravilloso, Ruggie. – Dijo Leona guardando su teléfono mientras esbozaba una sonrisa de victoria. – Adiós Malleus. Este año tomaré el trono.
- Heh, heh ¡Que viva el rey! ¡Shishishi! – Ruggie vitoreo a su vez que muchos de los estudiantes de la misma casa también repetían una y otra vez "Que viva el rey".
- Ya lo hemos escuchado todo.
En eso todo el vitoreo fue silenciado para ser remplazados por una cara amarga y de sorpresa hacia Riddle, Ace, Deuce, Jack, Shiori y Grim, quienes habían llegado a la arena del coliseo.
- Mira lo que tenemos aquí, toda la banda de Heartslabyul reunidos, la herbívora con su mascota y como cereza del pastel nuestro novato de primer año. – Dijo Leona perezosamente mirando a Jack. - ¿Te transferiste a Heartslabyul?
- Ahora mismo no puedo soportar estar a de lado. – Respondió con ira Jack cruzándose de brazos.
- Maldito traidor. – Leona frunció el ceño.
Riddle, tomando un paso al frente, solo los miró serenamente para decirle directamente a Leona.
- Tus acciones han ensuciado una de nuestras tradiciones. Como líder del dormitorio Heartslabyul cuyo lema es el "Rigor", no puedo dejar pasar por alto este acto.
- ¿Podrían guardar todo el teatro del "héroe de la justicia" para sus fantasías? – Dijo Leona en un tono fastidiado.
- Pero viniendo intencionalmente a nuestro territorio con un número tan pequeño de personas, deben de estar locos. – Dijo Ruggie acercándose lentamente hacia los infiltrados junto con los demás estudiantes de Savanaclaw dibujando una mirada desafiante.
- Leona, ¿Deberíamos darles una lección? – Dijo uno de los estudiantes
Leona solo sonriendo camina hasta una de las paredes del coliseo para después cruzarse de brazos y decir sarcásticamente.
- Hmph, Hagan lo que quieran con ellos.
Ni bien Leona dictó esas palabras todos los estudiantes se lanzaron hacia el grupo que adoptó una postura defensiva.
Los estudiantes se dividieron en seis grupos con el objetivo de separar a todos rápidamente y atacarlos individualmente, cosa que lograron con poco éxito.
Ace y Deuce apoyándose entre ellos daban uno que otro ataque y defensa para evitar darles tiempo a su adversario de siquiera atacarlos primero, sin embargo, en un momento de descuido, el grupo de Savanaclaw, aprovechó esa debilidad e invirtieron la situación ahora con ellos defendiéndose lo más que podían.
Jack y Grim, también intentaron atacar y esquivar cada ataque que podían. Ellos eran conscientes de que un pequeño error podría provocar que toda la misión terminar fatal por lo que intentaron dar todo lo mejor de sí para atacar con mucha fiereza cada ataque que recibían.
Riddle, transformando su varita a un báculo, usó su poderosa magia de fuego para arrasar con todos sus adversarios sin piedad alguna a su vez que intercalaba sus hechizos de defensas para protegerse de uno que otro ataque sorpresa que intentaba derribarlo.
Shiori por otro lado solo podía esquivar mientras intentaba acercase a su adversario para poder inmovilizarlo con sus nudillos.
- ¡Quédate quieta y déjate morir! – Dijo el estudiante con orejas de oso mientras retrocedía a cada paso que Shiori avanzaba mientras lanzaba uno que otro hechizo de hielo que ella esquivaba con agilidad.
- Por favor ríndanse. – Intentó dialogar Shiori, pero ninguno de los estudiantes respondió. – "¿Qué les pasa?" – Pensó Shiori viendo a cada uno de los estudiantes alejarse cada vez que ella intentaba acercarse para pulsar los puntos de presión. – "Están manteniendo su distancia lejos de mí. Es como si me tuvieran miedo, pero si todavía no les hecho nada...a menos que..." – Entonces viendo por cómo iba la situación se dio cuenta de un hecho que nunca creyó imaginar. - ¡No puede ser! - Exclamó
- ¿Qué tanto piensas hermosa? – Dijo una voz detrás de ella.
Shiori, por acto de reflejo, dio un salto hacia atrás y se alejó lo más que podía de la voz. Al voltear su mirada se dio cuenta que quien estaba detrás de ella era Ruggie lanzando ahora uno que otro hechizo a distancia.
- Leona fue muy amable al explicarnos tus técnicas. – Dijo uno de los residentes atacando.
- Entonces ya saben sobre los puntos de presión. – Dijo Shiori esquivando los ataques. – "En ese caso no tengo otra opción." – Dijo entre pensamientos. – "Si no puedo acercarme a ellos entonces tendré que paralizarlos a distancia."
Entonces, Shiori, empezando a solar uno que otro cantico esperó a que se manifestaran sus pergaminos para paralizar a sus adversarios e ir a ayudar a los demás de una vez por todas, pero ningún pergamino brillante apareció frente a ella.
- ¡¿Qué?! – Dijo Shiori mirando hacia su costado solo para ver que ya no tenía su cinturón negro. - ¿Dónde...?
- ¡Buscabas esto! – Dijo Ruggie extendiendo una mano que tenía el cinturón negro de la sacerdotisa. – Hmmm aquí no hay nada más que solo papeles. – revisó los bolsillos.
- Regrésamelo. – Dijo Shiori acercándose a Ruggie para intentar recuperar sus pertenencias, pero al haber hecho eso de pronto varios ataques rápidamente salieron disparadas al mismo tiempo.
Dándose cuenta de la emboscada, la sacerdotisa, logró esquivar los hechizos a tiempo, entre piruetas y saltos hacia atrás. Cuando todo se relajó, quiso nuevamente acercarse a sus atacantes, pero todos seguían guardando su distancia de ella.
Los segundos pasaban cada vez más lentos y ella se sentía como el cansancio estaba a punto de sucumbirla. Los demás chicos, al ver el estado en que se encuentra Shiori, intentaron de terminar sus combates para ir a ayudarla, pero a cada enemigo que derrotaban otro nuevo aparecía para estorbar el paso, incluso para alguien tan habilidoso como Riddle.
De pronto, todos los hechizos frenaron y uno de los estudiantes con orejas de puma inesperadamente empezó a correr hacia la dirección en donde se encontraba la albina con el puño en alto listo para atacar a la cansada chica. Pero ella enfocando su respiración adopta una pose defensiva y alzando sus falanges ella se dispone a proceder a neutralizar a su atacante corriendo a su dirección; pero el de orejas de puma, al ver que la chica se estaba acercando, con una sonrisa llena de victoria luego abrió su puño para revelar su pluma brillante, provocando que Shiori abriera los ojos porque ahora el estudiante lanzó un hechizo de viento al piso en donde ella estaba y generó un cráter que levantó varias rocas y cortinas de polvo en el lugar.
Ella nuevamente logró esquivar el ataque por poco, pero no salió ilesa del ataque porque ni bien aterrizó en el piso uno de los fragmentos de la roca cayó a un lado de la frente de la chica generando que su sangre ahora terminara nublando su vista.
- "¿Dónde están?" – Se preguntó a si misma Shiori quitándose la sangre se sus ojos, solo para ver que la cortina de humo desapareció junto con los estudiantes a los que ella enfrentaba.
- ¡Shiori! ¡Sal de allí! – Escuchó las voces alarmantes de Riddle, Grim, Ace y Deuce a la distancia.
Luego Shiori mirando brevemente la cara de preocupación de sus compañeros rápidamente ella volteara su cabeza para ver que a centímetros de su cuerpo una bola de fuego ya había impactado con toda su fuerza hacia su espalda y mandándola a volar hacia uno de los extremos de la pared del coliseo haciendo un fuerte ruido sordo sumado con el gritó de dolor se su voz que alerto y preocupó demasiado mucho a sus compañeros.
- ¡Shiori!
Continuará ...
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Próximo capítulo: "La verdadera fuerza"
