Capítulo 36

Sakura

Todos los anillos eran asombrosos, pero encontré uno que nos gustó a ambos. Lo supimos apenas me lo probé y era el indicado, porque encajó perfectamente, al igual que nosotros. Era la persona más feliz del mundo y no podía esperar a contarles a todos que nos íbamos a casar.

—Tengo una idea. Mandemos un video a todos contándoles que estamos comprometidos.

—¿Es una gran idea! ¿Quién nos filmará?

—Encontraremos a alguien en Central Park. Vamos a hacerlo.

A Itachi le encantó la idea y caminamos hacia Central Park. Llegamos a una fuente y vimos a una chica joven sentada allí.

—Perdona. ¿Podrías hacer un video de nosotros?

—Por supuesto. —Sonrió.

—¡Hola familia y amigos! —saludé.

—Hola a todos —dijo Itachi.

—Les estamos mandando este video porque nos vamos a quedar un tiempo más en Nueva York. Tenemos algunas noticias que queremos compartir con ustedes. Amo mucho a este hombre —dije señalando a Itachi.

—Y yo amo mucho a esta mujer —dijo señalándome.

—¿Y adivinen qué? ¡Nos vamos a casar! —dijimos los dos al mismo tiempo mientras mostraba el anillo en mi mano.

—¡Los amamos a todos y nos veremos pronto! ¡Adiós!

—¡Adiós! —se despidió Itachi.

—¡Oh, Dios! ¡Eso fue increíble! —dijo la jovencita mientras me devolvía el celular. ¡Felicitaciones!

Se fue y mandamos el video a nuestra familia y amigos. Nos sentamos en un banco al lado de la fuente y Itachi tomó mi mano y la llevó a sus labios.

—El amor tiene dos caras. Una buena y otra mala. Nosotros experimentamos ambas. De ahora en adelante vamos a vivir la buena. Nosotros. Juntos para siempre. Amándonos sin importar lo que la vida ponga en el camino.

Apoyé mis labios en los suyos.

—Tú eres la parte buena del amor, Itachi Uchiha.

No pasó mucho hasta que nuestro pequeño momento fuera interrumpido por nuestros teléfonos que no dejaban de sonar. Nos miramos y nos reímos mientras los apagábamos y pasábamos el resto de la semana explorando Nueva York y recuperando el tiempo perdido.

Dos semanas después

—Dame a mi ahijada. —Sonreí mientras Ino y Sasori entraban al bar.

—No es solo tu ahijada, no lo olvides. —Temari sonrió mientras se inclinaba y besaba la cabeza de Karlita.

—Lo sé, pero seré su madrina favorita. —Le guiñé el ojo.

Temari se rio y me abrazó.

—Estoy tan emocionada de ver tocar a los chicos. Parece que ha pasado mucho tiempo. ¿Qué canción están preparando? —preguntó Temari.

—No lo sé. Itachi no me lo dijo. Traté de amenazarlo con no tener sexo, pero todo lo que tenía que hacer era sonreír y ya estaba encima de él.

—Estoy tan feliz por los dos. Sabía que eventualmente volverías a tus cabales. Dijiste que nos contarías qué pasó para que cambiaras de opinión —dijo Ino.

—Lo haré, pero no esta noche. Es una larga historia.

El padre de Itachi se hizo cargo de la posición de Konan a tiempo parcial y no podría haber sido más feliz. Itachi y yo acordamos esperar un año antes de casarnos. Quería asegurarme de que mi carrera y el estudio despegaran y funcionaran, y Itachi quería asegurarse de que las cosas se mantuvieran tranquilas en el bar. Ninguno de nosotros iría a ninguna parte y queríamos tiempo para planear la boda perfecta. Le dije a Itachi que estaba a cargo ya que yo ya lo había hecho una vez. Se rio y dijo que con gusto aceptaría el desafío. Mila estaba tan contenta con la boda que no dejó de hablar de ella en casa de Mikoto y Fugaku la otra noche. Sasori se mudó oficialmente a la casa de Ino y se convirtieron en una pareja exclusiva. Temari no lo sabía todavía, pero Óbito le había comprado un anillo e iba a proponerle matrimonio en su cumpleaños el mes que viene. Tenten y Neji estaban muy enamorados y Mila nos dijo que su padre empezó a quedarse a dormir. Apuesto a que se preguntan sobre mi hermana y Hidan. Bueno, se van a casar en un par de meses y Itachi y yo iremos a la boda. Según él, tenemos que ir a celebrar con la pareja que nos unió.

Itachi se me acercó y besó a Karlita en la mejilla.

—Me estás volviendo loco sosteniendo a ese bebé —dijo guiñándome guiñó el ojo.

Sonreí mientras él caminaba hacia el escenario. El bar estaba lleno y parecía que vino más gente cuando se enteraron de que la banda de Itachi tocaría. Itachi tomó su guitarra y me guiñó un ojo cuando empezó a tocar "Don't Fear the Reaper".

—Oh, me encanta esta canción —dijo Temari mientras empezaba a bailarla.

—Siempre me pregunté de qué se trataba.

—Se trata del amor eterno. —Sonreí mientras caminaba hacia la parte delantera del escenario y vi cómo el amor de mi vida me cantaba.

Esto era sin duda el lado positivo del amor, y me encantaba cada segundo de él.

FIN