Capítulo 43
Sehrazat inspiró hondo cuando escuchó los gritos de Kaan en el baño… se había sentido un poco mareada al llegar de comer hamburguesas con Kaan y había decidido recostarse…
-Pero yo quiero que mi mamá me ayude con el baño…
-Kaan… hijo…- intentó Onur y Sehrazat se asomó por la puerta del baño.
-Cariño… aquí estoy…- dijo ella y lo miró a Onur, que sacudió la cabeza- estoy bien…
-Mamá…- dijo Kaan con una sonrisa y Sehrazat no pudo hacer otra cosa que devolverle la sonrisa.
-¿Qué pasa Kaan?
-Quiero que me ayudes con el baño…
-No hay problema…- dijo y miró a Onur, que alzó las cejas con resignación.
-Mi vida…- intentó decirle.
-No te preocupes…- dijo ella y se sentó al lado de la bañera y comenzó a salpicar con agua a Kaan, que se rio con ganas.
Un buen rato más tarde, cuando salieron del baño, Onur los esperaba con algo de comer y a pesar de que Sehrazat no tenía demasiada voluntad decidió probar algunos bocados…
Luego de la cena, Kaan aceptó que fuera Onur quien le contara un cuento antes de dormir, pero antes, Sehrazat lo tuvo que ayudar a cambiarse…
Cuando Onur llegó a la habitación, la encontró duchándose y no pudo evitar asomarse para observarla, ella, totalmente ajena a la observación, se enjabonaba con suavidad y mientras tarareaba una canción…
Onur sintió que no podía estar más enamorado de ella y puso especial atención a su vientre, aún plano, pero que él sabía llevaba ya a su hijo…
Se abstrajo en su observación y se sobresaltó al escuchar la voz de ella, que se asustó un poco al verlo allí parado, en silencio…
-Onur… ¿qué haces?
-Nada…. Solo te miraba…- dijo observándola con más interés.
-¿Qué podría tener de interesante? Estoy gorda… no se nota el embarazo y siento que todo me queda chico o ajustado y no estoy comiendo mucho… y sin embargo…- dijo y se puso a llorar.
-¿Qué dices? - dijo él aún acariciándola con la mirada- te ves increíble… el embarazo te sienta perfectamente, estás hermosa, mi vida…
-Mientes…- dijo arrugando los labios.
-Te juro que no… además… esas curvas que tienes son muy atractivas… siempre me gustas, pero ahora… casi no puedo dejar de mirarte y fantasear- dijo él y la envolvió en una toalla para acercarla a su cuerpo. Sehrazat sintió que de alguna manera él era sincero…
Ninguno de los dos dijo nada más, Sehrazat estaba algo incómoda y se vistió rápidamente…
Onur la esperó en la cama y cuando ella se acostó, la miró de costado, quería decirle algo, pero tenía pánico de molestarla…
-Mi vida…
-No me siento bien… supongo que debe ser normal… pero siento que no me reconozco en la imagen del espejo…
-Como dices, seguramente es algo normal… te pido que confíes en mí… te ves maravillosa…
-Tú quieres consentirme, hacerme sentir bien…
-Así es… además quiero consentirte y hacerte sentir bien…- dijo él y acarició su cara con ternura.
-Mmmm…- dijo ella sin demasiado convencimiento.
-¿Y si me dejas demostrarte lo hermosa que estás? - le dijo alzando las cejas con interés y ella se perdió en sus ojos.
-¿Cómo sería eso? - le preguntó ella y él se inclinó para testear sus labios.
Onur continuó su camino de besos por el cuello, los hombros y fue deslizando sus manos para liberarla de su pijama y así poder sentirla bajo sus labios…
Sehrazat se limitó a disfrutar sus caricias y un buen rato después suspiró con desesperación cuando todo su cuerpo reclamaba sentirlo parte suya…
Onur la miró a los ojos cuando la hizo descender sobre él y se movió suavemente, haciéndola desear cada vez más, sus manos acariciando su piel, totalmente dedicadas a venerarla…
Sehrazat echó la cabeza hacia atrás y luego se perdió en sus ojos mientras sentía que llegaba al máximo placer…
Sonrió con complicidad y se inclinó a besar sus labios cuando él alcanzó el clímax, unos segundos más tarde…
Se acomodó en sus brazos y lanzó una risita más distendida…
-¿Estás convencida ahora de lo bella que eres? ¿de todo lo que provocas en mí?
-Mi vida…- dijo ella y él deslizó una mano acariciando su pecho y se mordió el labio.
-Hablo concretamente de esto… no puedo dejar de mirarte… no sé que más decirte para que lo entiendas…
-Mmmm entiendo un poco más…- dijo ella y rio causándole cosquillas a él en el cuello.
Continuaron acariciándose un momento más y luego se vistieron por si Kaan se despertaba en algún momento y los buscaba…
Se fueron quedando dormidos, disfrutando de ese silencio confortable que habían compartido desde el comienzo…
Al día siguiente, Sehrazat sintió algo de malestar a la mañana y cuando Onur se levantó y se asomó a la cocina, la vio sentada leyendo el periódico y masticando tostadas…
La receta de mi madre sigue funcionando, al parecer…
-Increíblemente así es…- dijo ella y sonrió.
-Buenos días, mi vida…- dijo él y luego de besar sus labios, tomó un sorbo del café de su taza.
-Onur…- protestó ella y puso los ojos en blanco- hay suficiente café… ¿por qué tomas del mío?
-Porque ya está servido…- dijo y se alzó de hombros.
-Te serviré uno… ¿quieres comer algo?
-Yo me lo prepararé… no queremos que te sientas descompuesta por hacer un par de huevos…
-Onur…- dijo y se puso pálida.
-Lo siento…- dijo y la observó masticando un trozo de tostada y arrugando la nariz, tratando de no sucumbir a la náusea…
Onur se preparó algo más sencillo y comenzó a encargarse del desayuno de Kaan mientras ella seguía en lo suyo. Llegó el momento de irse y Sehrazat no estaba lista, así que Onur le ofreció llevar al niño y pasar a buscarla.
-¿Estás seguro? Porque puedo tomarme un taxi…- le dijo ella y él negó con la cabeza.
-Estoy seguro… termina de prepararte tranquila… yo dejaré a Kaan y volveré por ti…- dijo y luego de besar sus labios, ella abrazó a Kaan y los despidió.
Entró al baño apurada para terminar de prepararse, sabía que no tenía mas de veinte minutos para hacerlo y no quería hacerlo esperar a Onur cuando volviera…
En quince minutos, retocaba su maquillaje suave y sonreía frente al espejo… aún no se sentía del todo cómoda, pero al menos había hecho todo lo posible…
El sonido del timbre la confundió. Quizás Onur se había olvidado las llaves, o tal vez quería avisarle que la esperaba afuera…
Se acercó a la puerta y cuando abrió, se encontró con una mujer que le resultó vagamente conocida…
La mujer la miró con seriedad y Sehrazat estuvo a punto de preguntarle quién era y qué hacía en la puerta de su casa…
-¿Reyhan? - escuchó decir a Onur y sintió un escalofrío.
-Onur…- dijo la mujer girando en dirección a él.
-¿Qué quieres? ¿qué estás haciendo aquí? - el tono de él era de reproche.
-Quiero saber sobre Kaan…- dijo la mujer en un tono bajo, que se sentía sincero.
-Desapareciste dos años y ahora te preocupas por él…
-Onur…
Sehrazat sintió que estaba de más en esa conversación, pero no supo como irse… Onur levantó la vista y se perdió en sus ojos…
-¿Podemos hablar? - le preguntó la mujer y Onur la miró con fastidio…
Bueno, veremos como sigue! Espero que entiendan que esto podría suceder... nos vemos en el próximo!
