Disclaimer: Los personajes son de Rumiko Takahashi. La trama me pertenece en entereza, aunque a ustedes no les parezca.


Capítulo 31.


ANTES DE INICIAR CON LA LECTURA: COMPRENDO QUE MUCHAS PERSONAS FUERON TERRIBLEMENTE AFECTADAS (EMOCIONALMENTE) POR EL CAPÍTULO DE HOY, Y QUIERO EXPRESARLES MI EMPATÍA, ASÍ QUE, SI NO SE SIENTEN CON ÁNIMO DE LEER LA ACTUALIZACIÓN, EN SERIO TRANQUILOS. GRACIAS POR SIEMPRE ESTAR PENDIENTES DE LO QUE HAGO. Y LEAN CUANDO ESTÉN PREPARADOS, EN SERIO. LOS ADORO MUCHO.


Todos quienes supieran de ella, tal vez se preguntaban cómo había llegado allí. Allí, a aceptar ser la novia de Kōga.

Es decir, aún no era su novia oficial, pero claro que aceptaría.

Lo miró y sonrió levemente. Estaba perdida en sus pensamientos y él la miraba, expectante. Le tenía las manos por sobre la mesa y ella no lo estaba viendo a la cara.

—Siento que aún hay cosas que no sabes de mí. —Soltó, fría.

Claro que había cosas sin aclarar, como, por ejemplo, su estabilidad económica. Él la soltó lentamente y achicó los ojos, con desconfianza.

—Tienes razón, no sé nada de tu familia, ni dónde vives.

Llevaban saliendo un mes, aproximadamente. Luego de que le mandara el vídeo privado a Sango, él jamás aceptó volver a hablar con Kagome. El video a Tanaca se había tratado de una advertencia para que supieran a qué se enfrentarían cuando hiciera lo que tenía pensado.

También estaba sopesando la idea de cambiar a Kagome de piso, para no verla tan seguido, pero le gustaba ver su rostro cuando Yura pasaba con él a su oficina. No la echaría jamás, eso sería premiarla por todo lo que le había hecho. Además, InuYasha y ella parecían muy felices. Seguro que se llevaban cogiendo todo ese tiempo mientras Kikyō preparaba todo para su boda.


—No, no me he estado acostando con él. —Suspiró, echando para atrás la cabeza.

—¿Estás segura?

—Sango… —volvió la mirada a su amiga—. Nunca me había dado cuenta de lo obscena que me veo teniendo sexo con mi hermano. Es abominable.

Sango suspiró, un poco avergonzada.

—No ha vuelto a aparecer por aquí, eso es bueno.

—Sí, le dije a Hitomi que me anuncie a todos, incluso si dicen que no. Es más que obvio que él entró a grabar el vídeo, además, se ha negado a darme la cara todo este tiempo.

Sango la observó por un momento, pensando seriamente en sugerirle que se vaya de la editorial. Pero recordó automáticamente que Kōga podía arruinarle la vida, mucho más después de ese vídeo. Las cosas no iban a nada bien en ese lugar, ella ya no podía soportar más a Yura tan cerca. Era como una maldición. Después de tantos años sin saber de ella, resulta que ahora era la cita de su propio jefe.

—¿Crees que Yura pronto sea anunciada como la novia de Kōga? —Se mordió el labio, nerviosa, y Kagome se encogió de hombros.


—Sí, acepto ser tu novia. —Sonrió enormemente y vio que su nuevo novio, también lo hacía.

De una manera muy rápida, le había contando la tragedia de su vida, con varios detalles menos, claro. Después de todas las joyas, regalos de todo tipo y salidas a restaurantes y lugares caros, Yura estaba dispuesta a decirle todo sin temer demasiado a que no quisiera volver a saber de ella. Se había aprovechado bastante de él, no tenía de qué quejarse.

Kōga era muy atractivo y caballeroso, aunque no sentía absolutamente nada por él, no le molestaba en lo absoluto ser su novia. Quería humillar a Sango y a Kagome solo con su presencia, pero cierto era que con lo que haría luego de esa comida, destruiría la vida de Miroku y su novia, para siempre.

—No va a faltarte nada.

—¿Eh?

—A mi novia —prosiguió—, a la novia de Kōga Ikeda no puede faltarle nada.

Yura se quedó muda, con la boca semiabierta y parpadeando rápidamente. ¿De verdad iba a mantenerla? Ese tenía que ser el mejor día de su vida. No lo podía creer, de verdad no podía.

—Sin embargo, Kagura…

—Le arrendaremos un departamento más grande para ella sola —la interrumpió. La decisión que tomaría en ese momento, sería algo que marcaría su destino. ¿Yura era la mujer indicada? Tan perfecta, delicada, fina y hermosa. Un ángel por completo. Mucho mejor que Kagome, en todos los sentidos—. Y que te vengas a vivir conmigo.

La sonrisa de Yura acrecentó aún más y casi saltaba de alegría.

—Sí, encantada voy.


Se encontraba tecleando algo en su computador. Comía algunos snacks en su escritorio mientras investigaba. Extrañaba a Sango, había pasado toda la mañana en el departamento de Kagome. De vez en cuando le mandaba una selfie haciendo cualquier cosa y él, feliz, le respondía con otra. Su teléfono volvió a sonar y pensó en que era una gran coincidencia estar recordándola y que le escriba en ese momento.

«Hola, tengo algo qué proponerte. Ven a la estación de servicio abandonada a las afueras de la ciudad.

Yura.»

Frunció el ceño al terminar de leer el mensaje, cuando supo de quién se trataba. Esa mujer estaba completamente loca. Durante todo el tiempo que había estado saliendo con su jefe, lo había ignorado como si nada hubiese pasado entre ellos, lo que lo tenía bastante tranquilo. Su relación con Sango había mejorado en función a eso, ya que estaba mucho más relajado. Definitivamente no tenían ningún tema qué tocar y nada en común, así que, si mientras conseguía otro trabajo para él y que no afecte la carrera de Sango, no tenía nada de qué hablar con aquella sinvergüenza.

Estuvo a punto de bloquear el número, cuando le llegó contenido multimedia junto a una descripción que decía: «Es acerca de esto».

Casi se desmaya cuando vio de qué se trataba.


Kōga por fin había conocido su pocilga. Ese era el único nombre que podía ponerle al asqueroso lugar donde vivía. Pobre, muy pobre. También conoció a Kagura, porque era la primera vez que la veía, aunque ya le había hablado antes de ella.

—Kagura, te presento a mi novio.

La aludida abrió los ojos sobremanera y se quedó estática. Yura le hizo una señal para que lo salude y ella hizo lo propio, mecánicamente.

—¿Usted es el dueño de la editorial? —Lo miraba fijamente, impactada. ¡Era casi una figura pública! El ojo de la prensa ahora estaría sobre su amiga.

—Así es. —Sonrió.

Parecía amable y miraba a Yura con satisfacción, como si estuviese contento de tenerla.

—Amor, ¿por qué no le comentas a Kagura lo que me dijiste?

Nuevamente, Kagura solo los observaba hablar. Estaba anonadada.

—Oh, claro. —Carraspeó. Por momentos no se sentía cien por ciento seguro de lo que estaba haciendo—. Le propuse a mi novia venirse a vivir conmigo.

Kagura pensó que todo eso era una completa locura. ¿Cómo era posible en un mes ya se estuviera yendo a vivir con una recién conocida? Además, Yura era una víbora, de eso no había duda. Pensó que era increíble, pero también en que, si se quedaba sola en ese lugar, los gastos serían más difíciles de pagar y tendría que mudarse, sí o sí.

—Vaya, felicidades. —Dijo, no muy emocionada.

—Pero no te vas a quedar así. —Comentó, sonriendo aún más. Todo el tiempo le estaba guiñando un ojo.

Para sus adentros, pensaba que Yura solo se estaba aprovechando de aquel hombre. Aunque claro, era rico, apuesto y exitoso.

—Ah, ¿sí?

—Quiero que trabajes en la editorial y, además, yo mismo te pagaré el arriendo de un departamento mucho más grande y cómodo para ti, cerca de tu nuevo trabajo.

Kagura, lejos de alegrarse, frunció el ceño, desconfiada.

—¿Y cuando termines con Yura, yo solo me quedaré en la calle?

Sakasagami la miró asombrada. No esperó esa respuesta.

Kōga miró para su novia y luego para la amiga.

—No, eso no va a pasar. Además —tomó a su pareja por la cintura y le plantó un suave beso en los labios—, te estoy dando mi palabra —regresó la vista a la joven muchacha— y la cumpliré, pase lo que pase.

—Bien.

No estaba muy segura, pero sí que se quedó más tranquila.

Dejando de lado todo eso, Yura se dirigió a su novio nuevamente, hablándole muy cerca. Le acarició el rostro y su mirada estaba llena de maldad. Lo único que tenía en la mente, aparte de que su vida estaba resuelta, era el hecho de que iba a destruirle la vida a Miroku y a su novia.

—Amor, ¿qué te parece si me quedo con Kagura para buscar el departamento y desocupar este? —Le sugirió bajito, mientras él la miraba y alzaba una ceja—. Por favor.

—No te puedo decir que no.

Se despidieron a la salida del apartamento y lo besó con pasión, tocándolo atrevidamente en el acto. Cuando regresó con su amiga, le pidió las fotos que había revelado días anteriores. No hablaron acerca de su repentino noviazgo y menos de que se iría de allí. Nada, lo único que Yura tenía en mente, era atacar a su ex.

—Yura, ¿estás segura de esto? —Si ya su vida estaba resuelta, ¿por qué insistía en hacerle daño a esas personas? Le entregó el sobre que estaba en su clóset, mientras ella se lo quitaba de manera brusca.

—Ya le envié el mensaje. Te dije que me las iba apagar muy caras.

Continuará…


¡Oigan! ¡Qué buena aceptación tuvo este capítulo anterior, me alegro mucho en verdad!

Si han llegado hasta aquí: gracias.

Victoria Sandoval: Ojalá estés bien, linda, muchas fuera por lo que está pasando en tu país. A Kagome le queda caminos de padecer, en verdad. Yo terminaré todas las historias en hiatus. Estaba haciendo cuentas y son como cinco.

Elyk91: Me alegra tanto de que te guste como voy llevando la historia OMG.

dav. Herreras: JAJAJAJJ me dio risa eso de que solo falta que la orine un perro XD qué triste. ¡Siempre es un gusto leerte!

laurita. herrera. 186: Escribiendo los capítulos 56 y 57 me di cuenta de que Kōga es un psicópata :0

Aida Koizumi: Pues sí la verdad, maldito Kōga. me da risa porque lo de xango fue sólo una advertencia para lo que él realmente va a hacer, pero de todas maneras va a salirse con la suya. Traté de que la forma en que él vaya actuar sea bastante sutil y permita que los hechos sucedan paulatinamente. Recuerda que cuando él estaba grabando el video, Kagome hablo y suspiró el nombre de él. Además, este material va a llegar a personas que conocen el departamento de Kagome, qué fuerte.

No sé si esté comenzando desenamorarse, pero, a decir verdad, Me parece que ya no va a haber limoncito. La verdad no lo recuerdo XD

Aunque sí, probablemente A dónde empieza entenderlo todo. Pero es que es un sube y baja de emociones, cuando ella lo esté viendo partir en realidad, te va a costar mucho.

Un placer para mí leer tus comentarios y también tus historias, eres una escritora magnífica. Muchas felicidades por tu trabajo.

AIROT TAISHO: Exactamente, no va a terminar NADA bien. Y claro que Kōga las va a pagar u.u es un loco, la verdad qwq Ahora que se ha unido a Yura de una forma tan extraña, se mantendrá ocupado por un tiempo, hasta que descubra que... Bueno, en fin. Gracias por leerme, hermosa. Y no odies tanto a Kōga, por favor qwq

Tarah Zen G: No tenía idea de que un capítulo pudiera desesperar a una lectora y no sabes lo feliz que me siento por eso. Es realmente grandioso. Ay, Qué poco empezado escribir la parte más dura del fic y déjame decirte que tiene muchos detalles y cosas fuertes, cada capítulo es una tras otra, representó mucha carga emocional para mí, tanto que ahora mismo me siento cansada. pero el trabajo que quedó mi gusto y espero que también les guste a ustedes cuando lo puedan ver.

Dejaron la puerta sin seguro, pero es que les ganó la pasión.

Ya ves, mi historia no es tan alocada.

Dios, no puedo imaginar la vergüenza que pasaste con tu mamá, LOL.

Pásate más seguido por el fic, hermosa.

Lhya1998: Sí está bien loco, ya está coraje le tengo. Por eso, la forma en que va a pagar todo lo que hizo, me tiene bastante satisfecha la verdad. InuYasha será de los últimos en enterarse, entre tantas cosas que le van a pasar, por un momento deja de pensar en quien grabó el video no, sólo piensan las consecuencias que esto va a traer. Me alegro muchísimo de haberte atrapado con mi historia, y espero que sigas pendiente de las actualizaciones.

Muchas gracias a todos.